Ohaio!
Una carrerita para actualizar... un beso a todas...luego les platico..
XD
Matta ne!
"La irracionalidad de una cosa no es un argumento en contra de su existencia, sino más bien una condición de la misma"
Nietzsche
Capitulo 9: Versus
Era más de medio día. El sol se hallaba en pleno apogeo, irradiando todo su poder sobre nosotros y en aquella inmensa explanada cívica no había lugar donde resguardarse. Seque las gruesas gotas de sudor que perlaban mi frente. Habían pasado casi 6 horas desde que iniciaron las entrevistas y los exámenes.
¿Cuánto tiempo más nos harían esperar?
Estaba cansada, aburrida, hambrienta y sudorosa.
En el lapso de esas 6 horas, ya me habían desnudado, vestido y vuelto a desnudar frente a hombres y mujeres que tal vez no volvería a ver en mi vida ó tal vez sí. Me habían pesado, medido, tomado muestras y picado inútilmente en los brazos una y otra vez; había llenado infinidad de cuestionarios sobre mis datos familiares y académicos, entregado copias y más copias de mis documentos en diversos escritorios cuyas ocupantes parecían querer morderme o algo peor.
Durante esas 6 horas también me habían llamado mentirosa en una pequeña sala de entrevistas, aunque lo correcto hubiera sido llamarme "asesina" porque eso era lo que quería hacer con la poligrafísta; asesinarla por llamarme "aislada antisocial y depresiva"… y no es que me quejara- en absoluto- pero además me había tenido que arrojar de una plataforma olímpica de diez metros...
Si, ya antes había visto pasar mi vida en un instante y ahora solo tenía que esperar…
Esperar además de luchar contra el rugido de mi estomago y pelear contra la estúpida voz en mi cabeza.
¿Qué estás haciendo? Da media vuelta y sal de aquí, Bella…
-Metete en tus asuntos…- murmure muy bajito, casi sin mover los labios.
¿Realmente todo esto es necesario? No tienes nada que demostrarle a nadie…-insistió.
-Deja de molestarme…- rugí furiosa. El chico a mi lado me lanzó una mirada como si estuviera loca
-Mi estomago… - sonreí avergonzada.
A las 6 de la mañana éramos 300 personas y ahora estaba de pie, entre unos 50 desconocidos. Los filtros habían terminado con las aspiraciones de 250 chicos que regresarían a sus casas sintiéndose derrotados.
¿Regresaría ese mismo día a casa?
Sabes que no lo lograrás… - insistió.
Iba a soltar una palabrota, cuando una de las secretarias que había recibido nuestra documentación salió de las oficinas con una carpeta en la mano. Atrás de ella, venia un hombre joven de gafas obscuras, que portaba una brillante insignia en su uniforme azul.
-Aman Said Alí, Benson Audrey, Clever Timothy, Clow Zacary, Dowling Kevin, Guzmán Cesar, Johnson Mary, Lee Sue, Lombardinni Boris Alexei, Miranda Josephine, Morales Michelle, Mhu Naomi, Richardson Eleanor, Sanders Evelyn, Stevenson Peter, Swan Isabella Marie, Sylvert Antony, Takeshi Keiko, Thomas June, Warner Steve…- dijo la mujer con voz fuerte y clara.
Todos los que estábamos presentes nos volteamos a ver unos a otros.
Era el momento… atravesar esa línea o dar la vuelta y regresar, solo había esas dos opciones.
- ¡Rápido! Muevan sus piernitas, señores… - recitó el hombre - Formen una fila al frente…no me hagan enojar…
Diecinueve chicos y yo salimos de entre el resto de los aspirantes. Aún no lo sabía, pero aquel hombre se convertiría en mi pesadilla durante la academia.
-Cada año, de entre los 1500 y 6000 jóvenes que se presentan en estas oficinas para solicitar un formato de ingreso solo 700 son aceptados – recito Oficial Whitney mientras se paseaba de un lado a otro, sin mirarnos a ninguno en particular - De esos 700, solo 300 cumplen con los requisitos esenciales para presentar los exámenes de ingreso… – continuo solemne- De esos 300, solo 50 aprueban los exámenes y de esos 50, solo 20 ingresan en la academia. – Detuvo su andar de pantera y girando hacia nosotros, sonrió satisfecho para sí mismo y por primera vez en mi vida comprendí que era la base de la cadena alimenticia- Felicidades señores: Bienvenidos al Programa de Agentes Investigadores del FBI
Bella POV
Un investigador indaga sobre la verdad, sometiendo cada dato ya existente al poderoso cuestionamiento de la duda razonable…
Un investigador comprueba la certeza de un hecho apoyado en la experimentación y el método científico…
Un investigador desecha los factores que perjudican el resultado y garantiza la objetividad que debe respaldar a toda buena investigación…
Tenía que admitirlo. Estaba avergonzada. Avergonzada y molesta conmigo misma. En el breve lapso de una semana había cometido muchos errores, pero el principal fue olvidarme de mis principios.
Ya no era una ciudadana común. Ahora, era un agente del FBI. Mi trabajo era lo primero y lo último. Mi familia eran mis compañeros. Mi casa era el mundo. Mi vida era la investigación. La objetividad mi religión y sin embargo, me había dejado llevar por las emociones.
Había sido totalmente subjetiva y cometí error tras error.
El primero había sido conjeturar en base a la primera impresión del caso. No importaba cuanta semejanza hubiera encontrado entre los hechos y mis experiencias personales; era mi responsabilidad proteger, fijar y plasmar los indicios en el lugar de los hechos y en base a ellos, recrear el escenario del crimen.
El segundo había sido tomar la investigación como un asunto personal. Después de que Washington nos diera la orden de entregar la investigación a la Policía local, deje que la furia nublara mi juicio. Acercarme a Alice y posteriormente a Carlisle era una clara muestra de rebeldía y falta de profesionalismo de mi parte.
El tercero (el peor de todos) fue simpatizar y no empatizar con el ignoto. Mientras acompañábamos a la familia de la víctima al cementerio, me había puesto a pensar en el responsable no como un criminal sino como una persona. Había llegado a comprender las razones por las cuales había atacado a la víctima: una sangre deliciosa imposible de resistir, un aroma provocador y un vampiro sediento….
Luego, cuando el análisis forense dio positivo a la prueba de violación, pero Boris no encontró heridas defensivas, ni rastros de piel, cabello o sangre bajo las uñas de la víctima; indicios comunes en los casos de abuso, considere la otra opción…
Sonaba bastante loco, pero no imposible…
¿Sería posible llevar el amor entre un vampiro y un humano hasta ese extremo?
Interiormente me regañe, porque estaba intentando crear un escenario romántico; es decir, intentaba crear una historia que justificara aquel "inusual e inesperado acercamiento", impulsada mas –debo admitirlo – por mi propia historia de desamor con un vampiro.
Fue entonces cuando la amiga de Teresa me mostro los mensajes que había recibido la víctima desde su llegada a la universidad el ciclo pasado…y por primera vez en mucho años, sentí escalosfríos, porque aquellos mensajes solo podría haberlos escrito una persona enferma.
Liberé mis pensamientos por un instante y volví a enfocarme en el mensaje de Boris.
"Izzie.
No puedo esperar más…
Voy a pedirle que sea mi esposa.
Cuando ella diga que si, iremos a Phoenix para que la conozcas y veremos juntos anotar un carrera a tu Jake…
¿Por qué estas en casa, cierto?
La vida solo es una. Te quiero.
B.
P.D. Auxilio. ¿Qué hago si está saliendo espuma de la lavadora?"
A pesar del dolor en la nuca y mi acumulación de estrés me reí con ganas, hasta que el estomago comenzó a dolerme.
Es increíble la forma en la que se pasa el tiempo cuando estás frente al ordenador. Tenía mucha basura en la bandeja de entrada de mi e-mail y había demorado horas revisando los mensajes y eliminando aquellos que no me servían para nada. Ahora pagaba la factura con intereses y aunque tenía los músculos de mi cuello hechos un nudo, la manera en que la mente de Boris trabajaba me divertía en grande. Contesté de inmediato.
B.
"Tu novia es una chica afortunada… que envidia me da… yo también te quiero.
Izzie.
P.D. Llama al 911."
Envíe el mensaje y suspiré.
El matrimonio era un tema tabú para mis padres y desde luego, yo era completamente alérgica a ello.
Toda mi vida creci escuchando a Renné constantemente sobre los sueños frustrados y las aspiraciones que tenia para mi vida, pero sobre todo, esta aquella conversación sobre las chicas inteligentes y las chicas estúpidas.
Las chicas inteligentes estudian una carrera, viven alegremente su soltería muchos años, viajan por el mundo, estrenan zapatos y ropa, tienen muchos novios y se casan cuando ya han vivido infinidad de cosas.
Las chicas idiotas eran todo lo contrario. Ellas soñaban con el matrimonio, creían falsas promesas de amor, se entregaban sin restricciones... soñadoras románticas que pronto se convertían en madres.
Madres solteras muy jóvenes.
Se suponía que yo sería una chica inteligente… pero en realidad era chica idiota por muchas razones.
La más difícil de admitir es que a pesar de todo lo que había sucedido en mi vida, era una romántica soñadora, porque mi mente ya me había traicionado infinidad de ocasiones con la ilusión de caminar del brazo de mi padre hacia el altar vestida de blanco.
El recuerdo de Charlie desangrándose ante mis ojos me regreso a la realidad.
Aquello ya no era posible.
Mientras esperaba a que se calentara un poco agua en la microscópica cafetera que me había regalado mi madre durante mi primer año como cadete, corrí un poco la cortina y vislumbre la perfecta capa de nieve sobre el suelo de New Hampshire.
-"La vida es solo una…"- musite para mí misma.
Regrese al ordenador y actualice la página. Tenía un nuevo mensaje de correo.
Bella:
Es increíble cuanto tiempo ha pasado. Me sorprendió mucho, porque obviamente nosotras no éramos amigas y sin embargo, me da gusto saber que no guardas rencor por lo que sucedió en la preparatoria.
Llámame cuando vengas a Washington e iremos juntas a tomar un café.
Te envió los resultados de las muestras que envió el Detective Lombardinni a nuestro departamento.
Un beso.
Lauren.
Pulse el botón de download y me servi un poco de café, esperando a que terminaran de descargarse los archivos, mientras mi mente comenzaba un viaje en el tiempo, 7 años atrás en Forks.
Sentí nauseas… aún podía escuchar las risas a mí alrededor…
Cuando Boris me había dado el correo de la Dra. Mallory del Departamento de Ciencias Químicas del FBI, nunca me habría imaginado que era la misma Lauren Mallory que tanto daño me había hecho en la preparatoria.
No valía la pena que me aferrara al pasado…pero solo recordarlo, me dolía en el alma.
Aquellos horribles rumores habían corrido a cuenta de Lauren… y de Jessica, quien finalmente admitió cuánto me había odiado desde el principio…
Aún podía recordarla expresándome su pesar por la muerte de Charlie…
¿Cuántas mentiras más había tejido ella a mí alrededor mientras fingía ser mi amiga? Me enfurecía solo pensarlo.
Un tintineo en la pantalla de la computadora me indico que los archivos habían terminado de descargarse.
Abrí el primero y entonces lo vi…
Edward POV
A pesar de haber caminado entre los hombres por casi un siglo, aún había cosas que me sorprendían en este mundo.
El batir veloz y no menos rítmico de las alas de un colibrí, la cadencia y calidez de las olas chocando contra las rocas fragmentándose en millones de cristales multicolores, la bondad y la nobleza escondida en los pensamientos y las acciones de las personas que se llaman así mismas crueles, el latido de un corazón humano…
El mundo, ya fuera humano o vampírico, aún tenía misterios que motivaban mi curiosidad, no importaba que fuera bueno ó malo… o extraño…
Aunque tratándose de Alice, todo en realidad siempre es extraño.
Desde la visita de Bella a nuestra casa en Dartmouth, Alice se había mostrado reservada en sus pensamientos, resaltando hasta el detalle más irrelevante de cada cosa, cada pequeña gota de rocio sobre los arboles, cada plumoso cristal de un nieve sobre el campo, las últimas tendencias de la moda en Italia ó sus encuentros románticos con Jasper.
Con un vampiro sediento suelto por ahí, violando y asesinando jovencitas y una policía Swan siguiéndole la pista, aquello no era un buen augurio.
La sola idea disparo mi ansiedad a límites insospechados y en un intento desesperado por obtener la verdad, decidí indagar en la mente de mi hermano.
Era casi perturbadora la devoción con la cual Jasper miraba a Alice. Presente en todos sus pensamientos, pendiente a cada instante de sus emociones, preguntándose siempre de que manera podía hacerla mas feliz, que cosa podría gustarle, secretamente temeroso de morir en su amor..
Aquello era insano y pese a saber eso estaba agradecido con él por amar de esa manera a Alice.
Lamentablemente, para mis propósitos Jasper fue una desilusión inmediata, el pobre sabía tanto como yo, es decir, absolutamente nada.
No fue sino hasta la fría mañana del sepelio de aquella joven que mi paciencia llegó a su límite.
Después de mostrar sus condolencias a la familia Solís, Alice permaneció frente a la tumba de la joven en silencio. Algo la hizo virar el rostro hacia mí. Sus ojos se abrieron con sorpresa que pasó de inmediato a la furia cuando me atrapó espiándola. Una furia que con excepción de Jasper, pasó desapercibida para los demás miembros de la familia Cullen.
Cuando el sepelio estaba por terminar, el murmullo mental de los presente me obligaron a buscar refugio en mi auto. Tamborilee los dedos sobre el volante, repitiendo la nana de Bella, mientras aguardaba a mis hermanos.
Pese a sus críticas y guiado por la nostalgia de aquellos felices años en Forks, decidí no cambiar mi coche, aunque eso no impidió que Rosalie modificará un par de veces el motor y las llantas.
Amaba ese coche y lo quería tanto como el recuerdo de Bella en mi vida.
Cerré los ojos y mientras repetía la melodía en mi cabeza, la agónica voz de Jasper me llegó.
"¿Puedo hacerte compañía?"
Asentí de inmediato y quité el seguro de la puerta sin mirar.
-Es molesto, ¿cierto? – le pregunté mientras continuaba marcando el compas de la nana sobre el volante.
-Demasiadas emociones encontradas….- suspiró aliviado, mientras escuchaba como se acomodaba en el asiento del copiloto -… Debe ser una pesadilla escucharlos a todos…
-Ni te imaginas…- admiti.
Jasper suspiró aliviado, y contempló en silencio los suaves copos de nieve que comenzaron a descender engrosando la ya existente capa de nieve sobre el cementerio de New Hampshire.
Que irónico. Aquel coche era casi como un cascarón de huevo para nosotros, apenas una ligera y frágil membrana, pero parecía protegernos de las emociones y los pensamientos de los humanos.
Una auténtica barrera antihumana.
-Supongo que no me dirás que sucede con Alice. –.preguntó repentinamente.
-Supones bien…
-Odio cuando me excluyen de sus conversaciones.
-No digo que no sea cierto, pero te aseguro que esta vez estás equivocado….
Jasper se movió en mi dirección con visible curiosidad.
-Me está bloqueando últimamente –admití con amargura a su no formulada pregunta.
La ansiedad se disparó en Jasper quien se volvió en su lugar para buscar a Alice con la mirada.
La ubicó rápidamente.
Estaba presentando sus condolencias a la madre de la niña, mientras Bella aguardaba al lado de la desafortunada mujer. El frío había coloreado sus mejillas de un color sonrosado que contrastaba increíblemente con su piel de terciopelo y su obscuro abrigo.
"Hiciste bien…. "
El pensamiento de Jasper me tomó desprevenido. Lo miré tratando de comprender sus palabras. Cuando noto mi confusión, se apresuró a contestar.
"Se ha convertido en una valiente y hermosa mujer… hiciste bien…."
Era la primera vez que alguien – que no fuera Rosalie o Carlisle – aprobará la decisión que tomé hacía 7 años.
Era verdad, todo el dolor, la agonía, las noches de soledad y la amargura al fin habían tomado un sentido. La mujer en la que se había convertido Bella Swan lo valía todo, incluso en más terrible de los infiernos.
¿Si tuvieras que tomar la misma decisión ahora, la convertirías?
Negué de inmediato.
No, no lo haría. Como si de una flor se tratase, apenas comenzaba su vida y no importaba cuanto me dolieran sus decisiones, continuará adelante sin mí.
Algún día conocería a alguien, se casaría, tendría hijos, sus hijos crecerían y se haría abuela y moriría después de haber vivido muchos, muchos años…
El dolor arremolinándose en mi interior golpeo a Jasper quien se arrepintió por haberme seguido al auto.
"Lo siento… no debí preguntar…"
-No te preocupes… sé que así tiene que ser…
Ambos saltamos en nuestros lugares, cuando la puerta del pasajero se abrió.
"Ajaja…"– Emmett saltó dentro del auto y me sonrió como un niño- "Los atrape…"
-Bueno, señor emo y señor yo-leo-tu mente, ¿Algo que quieran confesar?
Rodee los ojos, mientras Jasper se defendía.
-Para ya, Emmett…Yo no soy emo.
-A ver… veamos…. odias que Alice escoja tu guardarropa y aún así te pondrías un corsé si te lo comprara, odias que Alice te lleve de shopping y eres el primero, después de mi Rose que se ofrece a acompañarla… hummm… tienes razón, no eres emo, eres masoquista…
¿Algún día dejará de psicoanalizarme este baboso?- pregunto mentalmente. Catapulté mi mano hacia mi boca tratando de ahogar la risa, mientras Jasper se enfurruñaba.
Emmett se sacudió los rizos humedecidos por la nieve, mientras me abordaba en tono divertido
-Hey chico, ten cuidado con Rose. Esta que echa chispas…
Torcí la boca en una mueca involuntaria. ¡Qué sorpresa! Rosalie estaba de mal humor conmigo… genial.
Volvi la mirada hacia el objeto de mi amor.
Emmett siguió el curso de mirada y entonces la observó con atención, reparando en cada detalle ganado con los años detenidamente.
Demasiado.
"¿Será copa C?
Un leve siseo de mi parte lo desalentó de seguir por ese camino.
"¡Demonios! Olvidé que puede escucharme"
A veces me pregunto qué haría Rosalie si supiera lo que piensa Emmett de lagunas otras mujeres, y como si del diablo se hubiera tratado, mi hermana dejó a Alice y avanzó lentamente hacia el automovil.
-¿Qué carajos hace Isabella Swan aquí?- preguntó fulminándome con la mirada, mientras Jasper se estremecía levemente. La obscura advertencia de Emmett por fin tenía sentido para mí.
"Te advierto Edward que no me iré de esta ciudad. SI tengo que matarla, lo haré…"
Un gruñido ronco vibro en mi pecho, mientras le devolvía la mirada.
-Ni se te ocurra.
"Pruebame"
Los vidrios polarizados del Volvo vibraron con los gruñidos. Parecía que había regresado en el tiempo.
Como en aquella ocasión, Rosalie estaba tan decidida a apartar a Isabella Swan del camino de los Cullen, que a la mínima provocación lo haría, sin importar el costo.
-Hey… calma los dos….- Alice abordó al otro lado del automóvil, dejando a Emmett en medio.
-Tu sabias que ella estaba aquí….- la atacó Rose - … y no dijiste nada.
-Como parte de la investigación por el homicidio de Teresa Solís, la Agente Swan me entrevistó hace una semana –admitió Alice - No hemos vuelto a hablar desde entonces.
-No quiero mudarme – grazno desesperada – Hay tan poco sol aquí… que casi pasamos por gente normal…
-No te preocupes -aseguró Alice mientras evitaba cualquier pensamiento - Bella y sus compañeros llevaran a los señores Solis al aeropuerto y mañana, después de haber informado a sus mandos en Washington, se irán de esta ciudad a tomar unas largas vacaciones. Bella Swan saldrá de nuestra vida para siempre.
Aquella frase no dejó lugar a dudas. Rosalie bufó exasperada y mientras se cruzaba de brazos, su mirada se perdió en algún punto fuera de su ventanilla.
Alice hizo lo mismo en dirección contraria.
"Edward"
Me llamó mi hermano con el pensamiento. Apenas había advertido la mano de Jasper sobre la mia, convidándome a que no destruyera el volante, mientras la voz de Alice sonaba como un eco distante que enviaba agudas descargas de dolor en mi frío corazón.
"Bella Swan saldrá de nuestra vida para siempre"
El camino de regreso a casa fue silencioso e incomodo, hasta que el deteriorado cerebro de Emmett proceso cierta información.
-¿Agente Swan? ¿Bella es policía?
-Ay Emmett…
-No lo puedo creer! Mi hermanita es policía!… ¿Para quién trabaja? – sus ojos brillaron emocionados - ¿FBI? ¿El Servicio Secreto? ¿CIS? ¿CIA?
Además de los videojuegos, los motores, la televisión, Los Simpson, los juguetes sexuales y Rosalie, la otra pasión de Emmett eran las series policiacas.
Un vago recuerdo de muchos años vino a mi mente. Emmett hurtando una patrulla de policía.
-FBI - contestó Jasper – En el Crímenes Especiales.
Mi hermano tardó un par de segundos procesando la información y fantaseando con ella.
Sé que tratándose de Emmett puedo esperar cualquier cosa, pero cuando comenzó a carcajearse con ganas, no pude evitar soltar una blasfemia.
Apreté los dientes con fuerza. Sólo él podía encontrar regocijo en mi desgracia. Los 170 Caballos de fuerza del motor rugieron bajo mi pie.
-¡Deja de reírte! – bramé.- No es gracioso…
-¿No es gracioso? – dijo con voz clara – De nada valen tus esfuerzos por mantenerla a salvo… ¡Esa chica es una imán para la mala suerte…!
-Emmett – lo llamó Jasper – para ya…
-¿Por qué seguimos hablando ella? – Rosalie intervino exasperada por el giro que estaba tomando la conversación –Bella Swan es cosa del pasado…
"¿El pasado…? si como no…" –re zongo mentalmente y luego se dirigió a mí.
- Mira, Eddie… si los demás quieren fingir demencia, yo no…– y agregó con convicción –Es el destino, hermano. Ella y tú estarán juntos, lo sé…
Un jadeo, precedió a la multitud de insultos que Rosalie comenzó a desplomar sobre mi hermano. El ambiente se volvió tenso y mientras Jasper trataba de mediar los ánimos, algo más llamó mi atención.
Despegue un momento los ojos del camino para mirar por el retrovisor a Alice. Estaba concentrándose fuertemente para no dejar escapar sus pensamientos.
-¡Emmett! – pude escuchar vociferar a Rosalie – Cierra la boca…
-De nada servirá que se aleje de su vida ahora… -insistió Emmett – El destino, la vida o Dios quiso que de entre millones y millones de personas, y con cientos de miles de lugares, volvieran a encontrarse aquí, en Dartmouth…
-Eso es casualidad….
-Es algo mas…- insistió de nuevo ante la desaprobación de su esposa -… algo que no es de este mundo, como si una fuerza extraña los llevara al mismo lugar una y otra vez…
-¡No lo escuches, Edward!
-Es tu oportunidad… - Emmett me miró confiado en sus palabras - Algún día ella morirá y no podrás regresar el tiempo.
Aquella sola oración hizo lo que yo no había logrado en días. Alice dejo ir sus pensamientos en un segundo, que basto para hacer temblar mi mundo por completo, mientras los ojos de mi hermana se abrían con miedo y la voz de Jasper me llamaba desde algún lado.
-¡Edward, cuidado!
Y después todo a mi alrededor giró.
