LA SANGRE AZUL - NaruHina

CAPITULO 10: LA CARRERA

POR Menma - KUN

ATENCIÓN: EL CAPÍTULO DEL VIERNES IRA PARA EL SABADO O ANTES POR MOTIVO DEL PARTIDO COLOMBIA - BRAZIL

Llegamos a un restaurante y pedimos una mesa. Naruto ordena para el un plato de sopa con pasta, carne de cerdo y res.

Para mi ensalada, gracias.- digo a la mesera.

¿Que pasa Hinata? Ordena lo que te apetezca, yo pagaré la cuenta obvio, no te preocupes. -dice Naruto.

Gracias, pero no tengo mucha hambre.- digo a Naruto.

La verdad es que los pensamientos me habían alejado el apetito. Aun no se me salía de la cabeza, las palabras que el detective Raiya me dijo en la Estación. Era ilógico. ¿Como puedes pedirle un favor a tu enemigo y confiar en su palabra? Porque así se sentía aquello. Aún mi mente estaba desconectada de la realidad cuando Naruto me pregunta:

Hinata, ¿Te pasa algo?-

No, no nada. No pasa. Estoy bien. No te preocupes.-le respondí.

Hinata.- me llama la segunda vez. No pude contener el impulso de alzar mi rostro hacia el suyo- ¿Estás arrepentida de haber aceptado este trabajo?-

Etto, no. ¿Por qué preguntas eso?- digo yo.

Esta bien. Te lo diré.- se pone serio mientras prosigue- Seamos honestos: ¿quien querría venir a pasar todos los días siguiendome el paso a todas partes sin salir corriendo? -

Me quedo sin palabras ante tan inesperada reacción-

E-Espera, espera, no lo estoy diciendo como si no quisiera estar contigo,... Digo,... Es decir,... Yo,... Me gusta estar cont,... Digo, digo. Me agrada mucho que estés trabajando conmigo. Digo, si es que ir conmigo en mi Gama - chan se le puede decir, trabajo. Con mucho viento en la cara, alta velocidad y adrenalina, cualquier chica se bajaría enseguida y saldría corriendo de mi. -eso dijo Naruto.

Honestamente, eso es preciso lo que quise hacer en un principio. Sin embargo, todo eso cambió en mí en un abrir y cerrar de ojos. Aun no entendía por qué estaba pasandome esto, pero era como si solo fuera con el, quien quisiera y me atreviera hacer este tipo de cosas, que con ningún otro lo haría. Incluso en este restaurante, su compañía me hacía sentir bien y el era agradable. ¿Pero que carajos digo? Uhhh... Olvidé responder a Naruto:

Bueno, quizas no todas las personas estan acostumbradas a esa rutina. -digo a Naruto.

Pues si- dice con resignación- tienes razón. Pero, ¿Y entonces eso significa que tu si estas acostumbrada?

¿Ahhh? Bueno, la verdad es que yo tampoco (estoy mintiendo). Pero digamos que tengo alguna idea de esto. Digo mientras Naruto me mira con cara de "no me sorprende, apuesto a que tu también piensas que soy insoportable". Me doy cuenta de eso y de inmediato contesto:

Pero a decir verdad, a mi no me molestan este tipo de cosas. Creo que... Supongo que a mí también me gustan estas cosas. (Le digo. Y esta vez, no estoy segura si le mentí o le hable desde adentro) Nuevamente estoy confundida y agacho la cabeza algo sonrojada.

Hinata. - Naruto extiende su mano y toma de la mía sin percatarme en qué momento lo hizo. Yo por supuesto me vuelvo a ruborizar (¿pero por qué?) -Muchas gracias por estar aquí y haber decidido quedarte en este puesto. Me siento más feliz ahora contigo.- termina de decir y luego suelta una gran sonrisa en su rostro, de la que no pude ocultar más mi impresión y toda mi cara, se hizo un gran rojo tomate a punto de exprimirse.

M-m-me a-alegra m-mucho, p-por u-usted, N-Naruto.-En el estado en que me encontraba, fué lo único que pude decir sin volver a caer desmayada de nuevo.

Así pasó el mediodía hasta la tarde. Llegada las 3:00 pm fuimos a la entrevista de trabajo que Naruto tenía en la empresa de ese señor Touji Hatake. Por supuesto no pude entrar a la entrevista, así que lo esperé como una hora afuera, sentada en una banca en el corredor. No pasó eso sin antes darle a Naruto su curriculum. El detective Hisuji me lo entregó en medio de nuestra charla, supuse bien al llevarla conmigo para darsela a Naruto antes de entrar con el señor Hatake. Creo que después de todo, si soy buena como asistente personal. Quizás estudiaría un poco y acumularía experiencia y buscaría un empleo de eso, si el tiempo retrocediera 10 años antes de mi tragedia y mi situación con mi familia o fuese otra, o viviera sola. Y eso, sola, trabajando como la gente más humilde o con mucha suerte, tal vez por no decir casi imposible, viviendo con una amiga. Sale Naruto de la oficina con cara de preocupado. No lleva ahora su curriculum pero no tiene cara de que le hayan dado el sí. A lo cual, de nuevo me atrevo a preguntar sin sonar tan como a una chismosa:

¿Que le pasó eh... Digo... Qué respuesta le entregó ese señor a us... Perdón, qué le dijo a usted, Naruto... Acaso no le dieron el trabajo? ( eso fué terriblemente pésimo ).

No, no, no. No, nada de eso.- dijo Naruto.

¿Hmmm?- me pregunto curiosa. ¿Y bien?- le digo.

Es que es... Bueno... A mi me... Mmmm... Me dieron el empleo.- dijo Naruto como si aquello fuera una terrible noticia.

¡Eso está muy bien! - le digo efusivamente para intentar alentarlo, pero parece que Naruto tiene algo más en sus pensamientos. ¿Acaso no es una buena noticia para usted? ¿Que le pasa? ¿Por qué no estás alegre Naruto? ¿Ocurre algo? ¿Es algo del salario, le pagarán muy poco o algo así?- pregunto ya cruzando el límite de lo atrevida. Ya desvariaba en como lanzar una pregunta. Pero Naruto lo ignora y como si nada me responde:

No, tampoco es eso. -

¿Es el sueldo o las condiciones del empleo? Pregunto de nuevo ( ¡Hinata callate la boca! ¡No la embarres más!)

No, tampoco. - me vuelve a responder.

Ya extrañada de su actitud le pregunto entonces ( ¡Pero que atrevida eres Hinata! ). ¿Y entonces que le ocurre?. -

Es que desde mañana empiezo a trabajar. Pero había olvidado la carrera final de motos. ¡Y es esta misma noche!- me responde Naruto, y ahora dejandome a mi con la boca abierta de la impresión.

¿Que debería decirle yo? El es un adulto practicamente, puede hacer lo que quiera y es su problema. Pero, yo soy su asistente. ¿No debería decirle que no es prudente que participe en esa carrera y que madruge para no llegar tarde en su primer día de trabajo? ¡Por Dios! Como desearía que su madre estuviera viva, pues esto le debe tocar a ella, no a mí. Pero en fin. Todo eso significaban dos cosas muy sencillas: la 1ra es que Naruto no dejaría de ir esa noche a la carrera. Y la 2da es que yo, como su asistente personal, debo acompañarlo. Y en efecto, esa misma noche, fuimos a la carrera.

Es casi inexplicable como me convenció de ir. A decir verdad fueron dos las razones por las que acepté venir con él: Uno es por el hecho de tratase de una carrera clandestina y conociendo un poco ya el caracter de Naruto, no es de extrañarse que se haya hecho de enemigos a algunos en las calles; y Dos porque si le sucede algo y muere, no tendría como explicar el suceso, el "trato" con su padrino se iba a romper, Tanaka armaría un escandalo por mi falla y tendría a la Policía detrás de mi por siempre. Pero más allá de eso, me preocupa un poco que vaya solo, pues podría tener problemas y no quiero que le suceda nada. Al menos no algo que yo no le haga (Un minuto, ¿Esas son tres razones? ).

Estamos en la línea de inicio. Era un sector cerca a el puerto, una zona de carga de una de las muchas bodegas aledañas, cerca de allí una fabrica de granito, usado en la Construcción, con grandes depósitos para cargar a los camiones. En la grilla muchos motociclistas alistándose para correr, exhibiendo sus máquinas y realizando demostraciones de equilibrio. Un tenso ambiente se desató en el lugar cuando llegamos al sitio. Casi todos voltearon a vernos al oir el sonido del motor de "Gama - chan". Era evidente que estos ya conocían la fama que precedía a Naruto. Esto no era desconocido para el. Unos colocaron cara de resignación. Debían imaginar que ya no tenían oportunidad contra el si iba a participar. Pero otros nos veían a el y a mí de paso, con unas caras de odio y de rabia. Y un par de estos tipos, vieron a Naruto de una manera, que no pude pasar inavertida. Conocía muy bien esas miradas. No pasas 8 años asesinando personas sin saber que esa mirada era una sentencia de muerte, contra Naruto. Algo muy malo iba a suceder en esta carrera, y estos sujetos, le iban a hacer daño a durante la carrera, por lo cual, tomé una decisión un tanto descabellada. Digo a Naruto que voy al baño y sin darle chance de replicar, me pierdo de su vista y solo lo vuelvo a ver cuando estan a punto de dar la largada de partida.

¡Hola Naruto!- digo en voz alta por el casco que llevaba puesto en la cabeza.

¿Ah? - se extraña de la voz de quien le habla.

¡Disculpa que haya tardado mucho en el baño! - le digo.

¡¿Hinata?!- ¡Pe-pe-pe-pero, ¿Qué rayos haces aquí?! ¡¿Como es que estas aquí... Ahhh... Como hiciste para... De donde sacaste la motocicleta?! - me pregunta muy impactado.

¡Es complicado. Luego te lo explico! - dije.

¡¿Cómo que complicado?! ¡¿Qué es lo que está pasando?! -pregunta aun sorprendido de verme cuando se preparan a dar la salida.

Esto es seguramente algo muy estúpido, pero haber fingido ir al baño para noquear a un motorista, quitarle su ropa y tomar su motocicleta, fué lo único sapiente que pude hacer si quería estar cerca de Naruto y cuidarlo de algún intento de que sea atacado durante la carrera. 3... 2... 1... ¡Arranca! Naruto no piensa otra cosa que el verme en una moto de alto cilindraje cuando hago más grande su sorpresa encaballando la moto en la salida, colocandome de inmediato a la delantera. No se podía pensar en mucho, cuando estás en una carrera clandestina con gente de dudosa reputación. Solo importa correr y ya. Pero algo me hacía imaginar la cara de Naruto con la faceta de rebelde sin causa y motociclista que le había acabado de dar de golpe. Eso me hizo sentir muy contenta por unos segundos. ¡Era lo máximo! Naruto arrancó en ultimo lugar. Quizas esto era un problema. Debo estar cerca de el en la carrera y estamos en extremos opuestos. Tenía que dejar mi posición de lider, pero ni siquiera concreto la posibilidad cuando Naruto y su Gama - chan van a toda velocidad pasando rivales y ubicandose en 2do lugar. Realmente eso me dejó muy impresionada. ¡Naruto es en verdad muy bueno! ( vuelve mi tono rojo. ¿hasta en una pista me sucede esto? )

"Hinata - ¡Oye, Hinata! -Dime lo que está pasando - Cry me Naruto.

¡Tuve que hacerlo. Debo cuidarte ahora!- le respondo. ¡¿Qué dices!? ¡No te entiendo!- me dice.

¡Estás en peligro Naruto! ¡Van a atentar contra tí en la carrera!- le respondo. Y es justo en ese momento cuando al frente de nosotros aparecen unos sujetos lanzando un cable muy grueso a los extremos de la salida de un tunel y por detras con unas bombas molotov tapan la entrada haciendo desviar a los demás corredores. Por la velocidad que llevabamos no podíamos frenar a tiempo. Primero yo caigo parandome en la moto cuando la moto golpea el cable enviandome volando hacia delante, terminando rodando por el pavimento. Golpes y rasparudas leves a comparación si no hubiera medido la caida.

¡Hinata! - grita Naruto cuando ahora es el el que cae. Antes de llegar al cable, tiro su moto al suelo deslizandose por el asfalto. Gama - chan suelta chispas de los raspones hacia el suelo mientras Naruto no puede detener la moto, la cual tropieza con un bache y su moto queda estancada y el disparado hacia un muro, con el cual se golpea la cabeza. ¡Dios, que espanto! Naruto habia sufrido un fuerte golpe. Me levanto del suelo un poco adolorida y voy corriendo hacia el. Me quito el casco y llego con el y le quito el suyo. ¡Naruto! ¡Naruto responde! ¡Naruto!- le digo fuerte. Lentamente el abre los ojos, me ve y dice:

Hinata. -

¡Vamos Naruto, levantate! - digo a el. Lo incorporo y al momento, de su cabeza va destilando un hilo de sangre, la cual corre por su frente y recorre su lado derecho. Fué un golpe terrible. Si no fuera por su casco, habría muerto de inmediato, el cual quedó vuelto pedazos del lado que impactó. Naruto se pone de pie y enseguida le digo:

¡Tenemos que irnos de aquí ahora! ¡Estás corriendo peligro! -

No, antes dime qué está sucediendo. - me dice algo aturdido.

De repente sale un grupo de motoristas armados con llaves de torción, cadenas y palos viniendo hacia nosotros. Uno de ellos dice:

Esta vez la suerte no estará de tu lado, Uzumaki. Ha llegado tu hora.- Naruto de inmediato lo referencia y se da cuenta que no está jugando. Ahí me toma del brazo y me grita.

Muévete Hinata -. Salimos corriendo de inmediato.