CAPITULO NUEVE, PARTE UNO

La cámara secreta

Zula, Tongh y Yana me creyeron. Los tres decidieron creer en aquellos hombres al igual que yo. El hombre del anillo nos llevo al sotano de la casa. En el piso había una puerta oculta. Y debajo de ella entramos a un compartimiento cerrado. No parecía haber mas nada, pero el nos enseño que no era asi. Escrito en la piedra estaba escrito, en una parte del suelo, "solo los dignos de llevar las esencias entraran y saldrán". El nos dejo solos al poco tiempo.

-Alguna idea Tongh?- pregunte.

-Yo? Tu eres el Avatar, no tendrías tu una idea? Y por cierto que es esa especie de mochila que andas cargando encima de tu espada?

-Ah? Esto? Es mi saco de agua?. Pero eso no importa. Dime… puedes derribar esta muro con tierra control?

Tongh se aproximo al otro lado del cuarto. Golpeo un poco la pared. –No, es piedra solida, es demasiado para mi. Además entre el muro hay capas de metal que no puedo controlar.

De repente sentí que una fuerza me jalo hacia la tierra. Caí hincado en el suelo. -Kinto!- grito Zula mientras se acercaba a ayudarme. Pero antes que pudiera acercarse mas una fuerza se lo impidió.

Me puse en pie. Una fuerza, un poder fuera de este mundo tomo control de mi. Sentía como una energía fría cortaba mi interior. Mis ojos comenzaron a brillar. Me puse frente al muro y de mi boca salió una especie de viento, como una explosión de aura espiritual. El rayo entro dentro de la piedra. Súbitamente una seria de decoraciones que no se podían ver anteriormente comenzaron a brillar por todo los muros y el techo. Las figuras eran muy extrañas. Súbitamente el muro se partió en dos. Las dos partes se deslizaron hasta dejar un espacio para poder entrar. Yo volvia a caer y el brillo desapareció.

Los tres vinieron en mi ayuda. –Que paso?- pregunto Yana.

-Si que fue eso?- me pregunto Tongh mientras me levantaba.

-No lo se, pero no importa, entremos. Los dos se adelantaron. Zula se me acerco y me tomo la mejilla con una mano. –Estas bien?

Yo asentí. –Vamos amiga no sabemos si esa puerta se puede cerrar. Ella y yo entramos detrás de los demás. Justo cuando pusimos un pie dentro el lugar entero se volvió a sellar. Quedamos atrapados dentro. El lugar estaba completamente oscuro. Zula encendio una llama en su mano. –No se preocupen, mientras este aquí no habrá problemas. Además debe haber una salida, debemos avanzar.



Comenzamos a avanzar en lo que resulto ser un corredor enorme. El espacio entre el techo y el piso era de casi quince metros. Todos aavanzabamos detrás de Zula, mientras ella nos guiaba por la oscuridad. Yo iba justo detrás de ella. Cada paso revelaba mas del lugar. En los muros, estaba la figura de la flor de loto blanco. Enormes flores de quince metros de alto carvadas en la piedra.

Habia una flor cada quince metros. Luego en un pedestal se elevaba una estatua de lo que parecía ser un guerrero. Eso seguía asi hasta el fondo y de los dos lados. Cada estatua era diferente.

-Este lugar es tétrico. –dijo Zula alimentando mas la llama y haciéndola dar luz mas fuerte. Y ella tenia razón. Cada paso que dabamos era un eco que recorría el area de una manera fantasmagórica. Las estatuas eran asimismo enormes, de unos diez metros de altura.

Seguimos avanzando por diez minutos hasta que llegamos a un callejón sin salida. –Y ahora donde? –pregunte.

Tongh se acerco al muro y lo examino. –Este si es mio.

Con un golpe exploto el muro de piedra creándonos una salida. –Bueno señores no pierdan el tiempo en agradecerme y salgamos.

Zula se le acerco y le golpeo ligeramente en el estomago. –Presumido.

Mientras ellos comenzaban a discutir Yana y yo entramos a lo que era otro pasadizo. Pero este estaba revestido por cerámica de arriba y abajo. Además era mucho mas pequeño, unos tres metros de alto no mas. Además había luz en el. Habían antorchas encendidas por todo el lugar.

-Oigan chicos, van a continuar cacareando como gallos en celo o van a entrar?

Zula se fue dejando a Tongh con las palabras en la boca. Comenzamos a avanzar de nuevo. El lugar se oia demasiado callado. Yo ya sospechaba que algo andaba mal ahí. Y no me equivoque. Yana se nos había adelantado por un poco. –Cuidado, -le dije. –De seguro aquí hay algo escondido.

No había terminado de hablar cuando Yana apretó una cerámica que se hundió. Frente a ella una navaja salió desde el suelo hasta el techo bloqueándonos el camino. Ella estuvoa punto de ser cortada por esa cosa, pero uso el aire control y se expulso para atrás. –Que fue eso?!- grito histérica.

-La primera de muchas trampas. –dije mientras la levantaba. –Chicos aun ha de haber mas. No tenemos salida asi que tendremos que avanzar, juntos, con cuidado, y sin pleitos!!

Tongh y Zula asintieron. Yana estaba sudando del susto. La deje con los otros y avanze hasta hayar la cerámica que se hundía. Tantee las otras cercanas, suavemente con el pie. Nada. Saque agua de mi bolsa y con ella corte a la navaja-guillotina abriéndonos paso. –Vamos y quédense detrás de mi. Tengan los ojos abiertos también.



De nuevo comenzamos a avanzar por el lugar hasta que llegamos a un lugar en que el camino se desviaba por la derecha. Poco después había una especie de cuarto al final. Cuando entramos a el llegamos de nuevo a un camino sin salida. El cuarto estaba solo. No había nada ni nadie. Era como si los únicos que vivieran ahí fueran fantasmas. Pero los que nos atacaron no eran eso.

-Chicos revisen el lugar, busquen algún botón o algo que avara una salida, pero tengan cuidado.

Todos comenzamos a buscar. Pasaron diez minutos y nada. El cuarto era algo pequeño, pero yo sabia que debía haber algo. De repente Zula nos advirtió que encontró algo. –Oigan aquí!

Los demás llegamos donde ella. En una losa de cerámica en el muro había un símbolo. –Que te parece kinto?

-No se Zula, deberíamos intentar. Dejame hacerlo.

-No yo lo hare.

Zula respiro profundo y dejo salir de sus puños una bola de fuego. El impacto fue tal que la losa se partió en pedazos. Justo en ese mismo tiempo se abrió cerca del techo una abertura. Era un orificio bien pequeño donde apenas cabria una persona. Asimismo se abrieron tres orificios en el suelo. Yana ya iba a investihgar cuando la tome del brazo y la pare. No sabemos que hay ahí, ni en el otro. Yo ire a ver, ustedes quédense aquí.

Me comenzaban a sudar las manos mientras me acercaba a los hoyos. Comenze a acercarme listo para atacar. Cada ves que me acercaba podía oir una especie de ruido, como un silbido, pero no al mismo tiempo. Se oian como serpientes. Y eso eran!

De los tres orificios cientos de serpientes comenzaron a salir y arrastrarse. Las criaturas se arrastraban y retorcían y rápidamente comenzaron a llenar el lugar. Yo Sali corriendo de ahí hasta donde estaban los demás. –Vamos, salgamos de aquí. Tongh, tu y Yana salgan de aquí! Zula y yo las distraeremos. Tongh levanto un muro de tierra entre el y las criaturas. Luego el elevo la tierra creando una rampa hacia el orificio. Para entonces Yana luchaba por avanzar dentro del túnel, pero era muy estrecho y sus heridas no la dejaban ir muy rápido.

Mientras tanto Tongh batallaba con algunas serpientes. Las criaturas eran feroces. Saltaban y se tiraban desde los muros para alcanzarlo. La mayoría estuvo a punto de morderlo, pero el lograba quitárselas a tiempo. Tongh hubiera deseado ayudarnos, pero el no podía permitir que llegaran hasta donde estaba Yana. Las criaturas comenzaban a subiré al techo, a los muros, estaban en todas partes.

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-Zula, debemos meternos en el corredor, aquí hay demasiadas!

-Creeme no estaría mas de acuerdo!



Zula lanzo fuego a otra serpiente que intento saltar del muro hacia ella. La víbora se incinero en el aire.

Ella y yo comenzamos a correr de vuelta al pasadizo. Íbamos tan rápido que cuando llegamos a la parte donde el túnel cambia de dirección, Zula se deslizo y cayo en el suelo. Cuando me acerque a ayudarla una serpiente se lanzo tres metros hacia ella. Rápidamente la ensarte en la pared con un dardo de hielo que le atravesó la cabeza.

Levante a mi amiga. Y de nuevo otra se tiro hacia ella. Esta vez la corte por mitad en el aire. La criatura cayo al suelo y su sangre salpico un muro.tome a Zula de la mano. –Vamos Zula!

Detrás venían mas y mas. Ambos comenzamos a correr mas y mas rápido. Pero llego un ounto en que sentí que Zula ya no iba conmigo si no que mas bien yo la estaba arrastrando. Ella se solto de mi y se apretó el pecho. Me hizo señas con el dedo que ya no podía mas. Justo en ese momento mas serpientes comenzaron a acercarse.

Saque un latigo de agua. Con todas mis fuerzas comenze a atacar a las víboras. Unas morían en el suelo, pero otras en el aire, mientras saltaban a atacarme. Una de ellas se aferro a mi brazo y me mordió, pero afortunadamente mordió la tela de mi chaqueta. La decapite.

Sin soportarlo mas, hize mi latigo una nube de vapor y mande a volar a las serpientes. Luego la converti en agua de nuevo y la meti en mi bolsa. Tome a Zula que estaba arrecostada en la pared, aun sin aliento. Comenze a jalarla lo mas rápido que pude. Pero ella estaba muy débil. De pronto sus piernas no pudieron mas y cayo al suelo.

-Zula!- me hinque a levantarla. –Estoy bien Kinto, pero he usado mis energias demasiado y hacer fuego es difícil.

-Lo se, vamos. –Mientras comenzaba a levantarla, apoye mi mano en una losa. Frente a nosotros se acercaban las víboras. Su silbido de muerte era cada ves mas fuerte. Justo después que deje de ejercer presión en la cerámica una puerta se abrió en el corredor. Tome a Zula en brazos y a tropezones me dirigi a la salida. Detrás de nosotros venia una víbora. Era casi tan rápida como yo. Dos veces casi me muerde la pierna, pero logre evadir sus ataques. La serpiente saltaba mas y mas rápido. Cuando llegue a la salida me tropeze y Zula y yo volamos un metro y caimos al suelo. Ella se amortiguo el golpe en mi. Justo en ese instante, la serpiente se lanzo hacia mi cara. Con un latigo de agua la logre partir en tres estando solo a pocos centímetros de mi rostro. Al mismo tiempo que me salpicaba la sangre se cerro la puerta dejándonos encerrados.

Al menos ahí no habían serpientes.

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Tongh ya no podía mas con las criaturas. Yana luchaba por avanzar y darle suficiente espacio a el. Sin embargo era muy estrecho.



-Yana usare tierra control en ti. Sere lo mas delicado que pueda. Tongh golpeo la tierra y Yana salió avanzando unos metros dentro. El polvo le inundo los pulmones y el rostro pero estaría bien.

Tongh uso tierra control y dio un salto de tres metros en el aire. Se metie al túnel un poco y con tierra control se hizo avanzar unos metros. Luego sello la entrada.

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-Estas bien Zula?- me arrastre hacia donde ella estaba. Los dos estábamos sentados en el piso arrecostando la espalda en la pared de tierra.

-Eso depende, estas tu bien?

-Si.- alcanze a decir mientras tragaba aire con la boca.

Ambos descansamos un par de minutos. Luego Zula se apoyo en la pared y se puso de pie. –Ya me siento mejor, será mejor que continuemos. Asenti y me puse en pie con su ayuda. Ambos comenzamos a caminar adentrándonos en el túnel. Incluso ahí habían antorchas, al menos!

Ambos llevábamos solo unos metros cuando la tierra se abrió y trago a Zula. –Zula!

Ella descendió hacia lo desconocido con un grito que se disipaba. Yo intente lanzarme al hoyo, pero me el suelo volvió a cerrarse y me estrelle en el polvo.

CAPITULO NUEVE, PARTE DOS

Los rollos ocultos

Tongh y Yana entraron a una sala enorme. La mitad de ella, el piso y parte del muro estaban revestidos de cerámica azul, lo demás era tierra, todo hasta el techo. –Que les habrá pasado a los otros?

-Tongh tomo a Yana de la mano y le quito las lagrimas. –Estaran bien, Kinto sabe defenderse.

-Pero tu siempre le andas contrariando y diciéndole que tu eres mas fuerte.

Tongh se ruborizo y le dio la espalda. –Lo se, pero en el fondo se que el se preocupa por mi. En su interior es mas fuerte que yo. Pero no podemos hablar de eso ahora debemos encontralos y buscar una salida. Tongh comenzó a avanzar pero de repente oyó un sonido. Como si algo se estuviera rajándose. El suelo comenzó a partirse. Yana y Tongh salieron corriendo hacia las esquinas del salón, lo mas rápido que pudieron. Pero no fue suficiente. El piso se rajo debajo de Yana y ella cayo al vacio. Ella intento elevarse con aire control, pero una fuerte corriente la succiono hacia abajo.

Tongh se tropezó y cayo al suelo golpeandose la cabeza. Quedo inconsciente.



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Yo estaba golpeado. Tenia varios moretes en los brazos y me dolia la cabeza, mucho. Me puse de pies y me quite la chaqueta. Le desprendi la espada y mi saco de agua y me los volvi a colgar. Tenia que moverme rápido si quería encontrar a los demás. En mi corazón solo esperaba que Zula estuviera a salvo.

Comenze a avanzar por el túnel. Estaba mas oscuro que el anterior. Este tenia menos antorchas, y las que tenia tenían una luz tenue y casi a punto de extinguirse. Llego un momento que solo podía ver un poco mas alla de mis narices. De pronto sentí que mi cuerpo lo jalaron. Me cai en una especie de rampa y cai rodando por unos metros hasta que entre a un cuartito circular. Me estrelle en el muro. El cuartito estaba iluminado por unas antorchas. Además se extendia varios metros hacia arriba. Era como un cilindro.

Con esfuerzo me puse de pie. Fue entonces que por donde entre se sello por una puerta de piedra. Quede en cerrado n el cuarto. –Ahhhhg, no puede ser, malditas trampas.

Con mi agua control azotaba con cuchillas a la pared de piedra solida, pero estaba golpeándolo mal y el agua solo hacia que algunas partículas se elevaran al aire. La selladura quedo con algunas heridas, pero nada espectacular. Nada que me pudiera sacar de ahí.

Estaba yo tan distraído en romper la puerta que no note que el suelo se estaba hundiendo. Primero fue lento, pero de la nada sentí como si el infierno me estuviera tragando. El suelo comenzó a caer tan rápido que yo quede flotando en el aire. Sabia que si no hacia algo seria mi fin.

Con toda mi habilidad de maestro agua jale toda el agua de mi bolsa y en volvi mis manos en guantes de hielo. Las puntas de mis dedos quedaron cubiertas por unos puntiagudos dardos de hielo. Y con toda la fuerza que me quedaba ensarte mis dedos en la pared. La gravedad me jalo hacia abajo por otros metros mas. Las agujas de hielo se ensartaron en la tierra rompiéndola y dejando surcos mientras yo avanzaba. Caundo logre frenar estaba a cinco metros del suelo. Un suelo revestido por cientos de chuzos de metal. Eran tan fuertes que hicieron explotar a la plataforma que antes servia de suelo en cientos de pedazos. No quería ni imaginar cual seria mi destino al caer ahí.

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Zula cai cada ves mas y mas rápido. Era tan rápido que no le permitia ya ni gritar. Ella intentaba detenerse con ambas manos, pero la friccion le lastimo una de las palmas. La velocidad con la que iba era enorme. Llego un momento que el túnel donde iba se hizo completamente vertical y ella quedo en el aire. Unos segundos después ella se sumergió en lo que era una especia de cámara hexagonal llena de agua. El lugar estaba revestido de cerámica al igual que otros lugres donde había estado. Sin embargo ella noto que algo no andaba bien. Ella estaba encerrada en una reja, también hexagonal, la cual se elevaba desde el suelo hasta el techo. No había lugar donde Zula pudiera salir. Además, por donde ella había entrado estába demasiado alto como para intentar meterse en el y escalar.



Zula comenzó a nadar hacia una de las rejas y se sostuvo de los barrotes. Estaba demasiado cansada para mantenerse a flote. Los barrotes eran planos, de acero solido y no dban seña de ninguna debilidad. Seria imposible salir de ahí.

Zula se comenzó a relajar. Debía de pensar en alguna manera de salir de ese lugar. Entonces se le ocurrió que si lograba crear suficiente calor, evaporaría el agua. No seria de mucho, pero por lo menos podría intentar derretir los metales con fuego.

Zula se solto de los barrotes y se dejo hundir. Comenzó a concentrarse y a enviar todo su chi por sus brazos. Lentamente el agua comenzaba a hervirse. Las burbujas eran pequeñas, pero comenzaban a crecer mas y mas. Zula tenia cuidado de distribuir todo el calor lejos del agua que la rodeaba, para evitar ser cocida con ella. Al poco tiempo una inmensa nube de vapor comenzaba a hallar su salida por donde ella había entrado. Las cantidades de vapor eran enormes e hicieron de aquel lugar una especie de sauna.

El nivel del agua bajaba y bajaba. Llego un momento que Zula sintió sus pies tocar el suelo con firmeza. Ella ya podía ponerse en pie. Cuando Zula no pudo mas, el nivel del agua ya le llegaba a las caderas. Era suficiente. Ya podía comenzar a derretir los barrotes.

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Yana era jalada por una fuerte corriente de viento. Ella cayo a lo que parecía una cueva de proporciones gigantescas. Las inmensas correntadas de aire la estrellaban de aquí a alla. Ella intentaba sostenerse de algo pero no había nada. Sin poder hacer nada, el aire continuo arrastrándola. Sin embargo a ella pudo divisar a unos metros una estalagmita en el suelo. Era su oportunidad.

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Mis musculos tenían una tensión enorme. Yo sentía como si me los estuvierna jalando, como una especie de hule que estaba a punto de ceder y desgarrarse. De tan solo pensar en la palabra, dolia. Pero no podía ceder un poquito, si me soltaba y cai….

Tenia que avanzar hacia arriba. Puse toda mi fuerza muscular sobre mi mano izquierda y solte la derecha. In mediatamente los surcos comenzaron a crecer. Fue entonces que me hale mi mismo arriba y enganche mi mano a la pared. Luego levante la otra hasta que ambas estaban lado a lado.

Mi respiración estaba agitada. Era tnata presión que mi nariz comenzó a sangrar. –Vamos Kinto, no te rindas. Si sobreviviste una cárcel, un mounstruo deforme que casi te parte el brazo y una horda de serpientes asesinas, esto no es nada.

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Las llamas de Zula comenzaban a enrojecer el metal. Lentamente se comenzaba a debilitar la reja a la que ella le aplicaba el fuego. Poco a poco el metal cedia ante la furia del fuego. Un fuerte 

crujido adviritio a Zula que algo pasaba detrás de ella. Al otro lado, una compuerta de abrió y una masiva corriente de agua se lanzo contra ella.

-Oh no….

La corriente de agua estrello a la joven maestra en contra de la reja. Zula sintió como se magullaban sus huesos unos contra y otros y contra el metal mismo. La enorme corriente comenzó a cesar y Zula se agarro de uno de los barrotes. Al salir del agua comenzó a tragar aire y su respiración se acelero de un golpe. Zula comenzó a toser el agua de los pulmones. Casi se ahoga.

Justo comenzaba ella abajar su ritmo cardiaco cuando Zula oyo otro ruido. Era una especie de rugido. Entonces el agua comenzó a girar en un remolino. El cuerpo de ella fue arfrastrado estrellándola una y otra vez contra distintas partes de la jaula. Zula intentaba nadar por aire, pero no podía. Por fin luego de jalarse con todas las fuerzas que podía logro sacar la cabeza y respiro por un instante. Luego, la corriente la volvió a jalar. Zula intento agarrarse de un barrote. Lo logro, pero la corriente la succionaba. Su mano cedió, pero ella todavía se sostenia con la otra. Ella comenzó a sentir que se le desgarraba los musculos. Sin poder mas fue jalada por la corriente.

Su cuerpo se estrello contra los barrotes debilitados y ella salió disparada contra la pared. El agua volivo a cambiar de corriente y ella fue jalada hacia un pequeño hoyo en la pared.

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Yana uso el aire control y creo una bola de aire. Con ella logro avanzra lo mas que pudo, desafiando la corriente de aire. Cuando llego a la estalagmita se agarro. Pero el triunfo no duro poco. La piedra se partió con su peso y ambos fueron jalado, aun con mas fuerza, hacia mas adentro. Yana luchaba, pero su aire control era inútil.

De repente ella se estrello contra la pared. Luego fue jalada hacia la del otro lado de la cueva. Ella golpeo tan fuerte la tierra que esta se partió. Yana salió expelida y cayo en una especie de abismo. Ella termino aterrizando encima de un rio de lodo.

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-Uh… que paso. Tongh se puso en pie. Estaba cansado y muy débil. Su cabeza le dolia mucho, sin embargo recordaba bien lo que había pasado. Tongh comenzó a avanzar hasta que llego a una de las esquinas del cuarto. Intentaba olvidarse de Yana para concentrarse y hacer algo de veras útil. El sabia que ella estaba viva. Al menos eso esperaba de ella y de los demás.

De pronto vio que uno de las losas de la pared era de otro color. Tongh la apretó pero se alejo con rapidez. Una puerta se abrió no muy lejos. Sin pensarlo demasiado, se metió por ella.

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Solo faltaba un metro para que alcanzara el pequeño hoyo. Subir lo que había subido había sido agotador, y solo faltaba un metro mas! No podía rendirme. Comenze a escalar mas y mas. Cada 

ves mi respirar era mas pesado. Y entonces logre poner mi mano sobre el borde. Comenze a subirme con ella pero rápidamente me ayude con la izquierda. Entonces comenze a sentirme mareado. Mis brazos estaban demasiado cansados y no logre mantenerme firme mas. Los guantes se derritieron de mis manos. Intente aferrarme con las manos desnudas, pero estaban lisas. Entonces comenze a caer al vacio.

En ese segundo sentí rabia. Un enojo demasiado intenso. No podía pasar eso, no podía, no lo permitiría! Desenvaine la espada y con un rápido movimiento la enterre en la tierra. Agarrado del mango de ella, mi espada era lo único que evitaba que cayera al vacio. Estando a solo centímetro del borde, tome el borde con mi mano derecha y luego con la izquierda. Comenze a arrastrarme hasta que mi logre meterme en el hoyo. Luego me acerce a la orilla y saque la espada de ahí.

Solo descanse unos minutos y comenze a arrastrarme hincado por el túnel.

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Zula entro a otro túnel. El agua la jalo y rápidamente fue arrastrada por el túnel. Este fue menos agresivo y al final ella salió volando y aterrizo en una caverna con un rio de lodo. Sin embargo no solo cayo en el rio sino encima de un cuerpo humano.

-Zula!- Yana tomo a Zula por el cuello y la abrazo.

-Vamos Yana, tenemos que salir de aca. Las dos chicas se ayudaron entre si y nadaron hasta llegar a la orilla.

Al fondo había un túnel.

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Entre a otro túnel. La luz tenue de la cámara de donde venia permitia ver un poco. A lo lejos pude ver una figura humanoide. Pero cada vez que avanzaba era mas humana. De pronto vino una voz. –Eres tu Kinto?

-Tongh!- Sali corriendo hasta que llegue donde el. El joven maestro tierra me dio una palmada en el brazo. –Nunca penser estar feliz de verte.

-Ni yo tampoco.

El me dio el hombro, y sosteniéndome de el comenzamos a avanzar. Resultaba que Tongh salió a este túnel de otro. Sin embargo había otro camino, pero el decidió ir por donde yo estaba. Ambos continuamos por el otro camino.

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Yana y Zula venían juntas en el túnel. Yana estaba demasiado débil para poder caminar rápido, asi que Zula que estaba solo un poco mejor comenzó permitió que ella se apoyara en su hombro.



-Zula tengo miedo…

-Ahh, no debería decírtelo, pero yo también. Pero despreocúpate, ahorita yo estoy aquí asi que te ayudare amiga, solo confía en mi, quieres?- Zula nunca había sido tan dulce con ella. Yana se sintió fortalecida, pero se limito solo a asentir.

-Vamos,- dijo Zula. –Tenemos que buscar a los chicos.

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Tongh y yo pudimos ver una luz al final del camino. Era muy tenue, pero podía ser una salida. Ambos comenzamos a caminar hacia ella. Yo solo esperaba poder encontrar a Zula con vida. Ella era mi mejor amiga, era parte de mi… no podía darme el lujo de perderla. Ninguno de nosotros, pero especialmente yo.

Cuando llegamos al final, Tongh y yo entramos a un salón. Era una cámara un cuarto, que a diferencia de los otros tenia algo en su centro. Era una mesa. En ella estaban acomodados en una especie de mueble, unos cilindros de piedra.

Sin embargo no fue eso a lo que le di importancia. Era que frente a nosotros había otro túnel. Y de el salian dos figuras.

-Zula!- yo me solte de tongh y Sali corriendo hacia ella. Asimismo ella vino a mi encuentro. Ambos nos abrazamos. En ese momento sentí como si un gran vacio dentro de mi se habia vuelto a llenar. Y para mi sorpresa Yana y Tongh hicieron los mismo.

Poco después los cuatro nos abrazamos. Y por primera vez cada uno sintió que eramos mas que una pandilla, erramos una familia.

-Pense que no iba a verlos mas chicos. –me quite las lagrimas con el brazo.

-Yo igual. –dijo Yana.

-No importa amigos. Lo importante es que todos estamos juntos ahora. –Por un momento, después que Zula dijo eso, crei ver que ella me miro por un segundo y se ruborizo.

-Sin embargo debemos encontrar una salida, -Tongh me puso una mano encima del hombro. –Juntos.

-Pero primero, debemos ver que es eso.- apunte a los cilindros de piedra.

Yana se puso en pie y fue a revisarlos. –Son vasijas de hace mil años Kinto. Lo que hay dentro de ellas debe ser importante para esconderlo asi.

Yo me acerque a ellas. Yana y Tongh se acercaron pero mantuvieron la distancia. Delicadamnete tome un cilindro. Le quite una tapadera hecha de madera. Dentro de la vasija se encontraba un 

rollo. Lo abri. Estaba escrito un párrafo en idioma antiguo. Pero no era tan antiguo. Había leído esa lengua antes. Era una especie de acertijo. Como un poema.

-Kinto, que dice eso?- pregunto Zula.

Le pide a ella que me iluminara con una flama de fuego.

-Es un acertijo. Dice: "aquel que sea digno, diríjase a la isla perdida entre dos montes, y hallara el camino al templo de la unidad. El camino hallara, cuando la luna toque el monte en el norte, el dia antes del equinoxio de primavera, cuando el sol y la luna se ven cara a cara en la hora antes del anochecer."

-Que rayos es eso?- Tongh pregunto.

Yana pareció estar pensando. –Es una ubicación geográfica. Para ser un acertijo es bastante fácil. El que dejo esto desea que el que lo encuentre vaya a esa ubicación.

Yana tomo el otro jarron. Lo abrió. Había otro rollo. Ella y yo lo abrimos. Era un mapa. El mapa de una estructura, como un templo. –Miren,- dije señalando una esquina. –Aquí esta escrito, "el templo de la unidad."

Zula se acerco y lo vio bien. –Sea lo que sea, debemos de ir para alla.

Al terminar de decir eso una puerta se abrió. Era la salida.