El regreso de las Power Ponies: la batalla de Ultimate Drum
—¡Spike! ¡Ya basta, te lo suplico! — Gritó Twilight en su traje de Matter Horn. — ¡No volveré a entrar a tu cuarto, te lo juro por mi maestra! Ahora por favor sácanos de aquí antes que alguien salga lastimado.
Pero no hubo respuesta, Spike ya se había ido a otro sitio.
—Creo que al igual que la última vez, tendremos que derrotar al malo para salir de aquí — dijo Fluttershy, ahora Saddle Rager. — ¿Pero realmente creen que Spike llegue a hacernos algo malo?
—No caramelo, sólo está furioso — dijo Applejack Mare-Velous. — Pero ahora tenemos que descubrir qué rayos planea la tal Mane-iac para detenerla y salvar nuestro propio mundo. Sepárense para ver qué planea ella, y ¡Démonos prisa!
—Esperen — dijo Rainbow poniéndose a pensar. — Spike dijo claramente que el malo esta vez se llamaba Ultimate Drum. ¿Creen que tenga algo que ver con que ahora el uniforme de nuestro renegado asistente sea color negro?
Twilight torció el gesto.
—Precisamente me lo explicó antes que saliera a buscarlas a todas, parece que en los comics de Power Ponies pasó algo similar a lo que pasó en la realidad. Humdrum se hizo el nuevo enemigo luego que Mane-iac le diera parte de sus poderes. No entró en detalles, sólo dijo que parte del paquete era una inteligencia superior.
Fue cuando todo el suelo tembló y las ponis vieron hacia el cielo de Maretrópolis, en donde la gigantesca figura de Ultimate Drum lo ocupaba todo y sonreía hacia los aterrados habitantes de aquella ciudad.
—¡A todo Maretrópolis, aquí les saluda el villano del momento! ¡Ultimate Drum!
Brillantes fuegos artificiales color morado llenaron el cielo en contraste con la figura negra de Ultimate el cual mostró sus blancos colmillos dracónicos. Entonces en seis diferentes puntos de la ciudad una torre de luz morada salió proyectada hacia el cielo mientras que Ultimate se arreglaba su antifaz para seguir con el mensaje:
—Como habrán notado, unas luces color púrpura han aparecido en toda la ciudad. Pues bien: cada una de ellas es una bomba de tiempo, cuando llegue la media noche se activarán todas a la vez soltando una poderosa laca que hará que todas las melenas y pelajes de la ciudad se descontrolen y todos ustedes terminarán inmovilizados para siempre por su propio cabello, ¿no es genialmente maligno? Jajajajajajaja. Yo no tengo que preocuparme por nada porque soy un dragón y no tengo cabello, sino escamas; y mis asistentes malignos ya han sido inoculados por mi predecesora Mane-iac, que en paz descanse.
Se rio como demente y para la irritación pero no sorpresa de todos, Pinkie se unió a las carcajadas de su amigo villano.
—¿Genial, no? — Se rio Pinkie Pie. — Logró entrar en personaje como si nada, no por nada estos son los comics favoritos de Spike; son muy emocionantes.
—Power Ponies: deben desactivar todas las bombas a la vez; o de lo contrario lograrán que todas exploten antes de tiempo — siguió hablando Ultimate Drum. — Si lo logran, bien por ustedes; si no, pues serán las primeras en experimentar el efecto. Tengan mucho cuidado y recuerden que deberán actuar por separado en cada una de estas trampas mortales, sus amigas no estarán ahí para cuidarles la espalda. ¡Mucha suerte! Y por cierto, si realmente quieren ganar esto métanse en personaje chicas, lo necesitarán.
Entonces la imagen desapareció dejando sólo las seis torres de luz.
Twilight suspiró molesta.
—En cuanto salgamos de esta, me gustaría hablar con el autor de esto; le da pésimas ideas a las mentes jóvenes e influenciables.
—Cuando salgamos de esto vas a disculparte con Spike para evitar meternos en otra de estas situaciones tan peligrosas — regañó Applejack. — Ahora es tiempo de movernos.
—Twilight, tú eres la de los planes, ¿qué hacemos? — Preguntó Rarity.
La alicornio morada miró su traje de heroína y luego a sus compañeras.
—Bien, Spike ya nos advirtió del posible desastre en caso nos adelantemos. Rainbow, Pinkie, si no estoy mal ustedes serán las primeras en llegar a su punto; bien, hagan lo que hagan no desactiven la trampa hasta las 11:50. Sincronicen sus relojes, es nuestra única oportunidad. Recuerden: 11:50, de ese modo todas nos aseguraremos que llegamos a tiempo.
—¿Pero y si no lo logramos cariño? — Preguntó Fluttershy. — No quiero parecer pesimista pero ya sabes, en caso los secuaces de Spike nos detengan antes que podamos hacer algo.
—En ese caso… ¡lo tengo! Pinkie Pie, ve y tráenos linternas y papel celofán de todos los colores menos morado, ¿sí?
Y Fili-Second llegó con los cascos llenos.
—Twilight, no quiero ser una pesada pero me debes quince bits.
Twilight asintió mientras que le ponía a cada linterna un poco de papel y las repartía.
—Cuando lleguen todas, proyecten esta luz, ¿entendido? Cuando vean las otras cinco será nuestro momento. Ahora salgamos de aquí rápido.
—¡Oki doki loki! — Dijo Pinkie antes de desaparecer a su gran velocidad y regresar a los pocos minutos con lo solicitado por Twilight.
—¡Power Ponies, Assemble! — Gritó Pinkie Pie. — Un momento, así no es… se supone que nos separemos. Bien, en ese caso, ¡Power Ponies, Separate!
Dash se moría de ganas de entrar en acción y tal como Twilight lo predijo, fue la primerísima en llegar; a pesar que eligió la más lejana. La recibieron los mismos malvados secuaces de la última vez, sólo que hoy vestían trajes negros con una H bordada en su pecho. Sonrieron y atacaron.
Zapp, o Dash, usó su amuleto para quitárselos de encima, un pequeño torneo haría el truco. Pero apenas el viento comenzó a soplar alrededor de sus enemigos, éstos se pusieron unas máscaras mientras un polvo extraño se levantaba rodeándolos a todos. Rainbow comenzó a toser mientras accidentalmente inhalaba el polvo.
—Bien… ¡cof, cof!... los tornaditos no son lo único que tengo en mi repertorio — dijo Rainbow extendiendo sus alas y dispersando el polvo; para finalmente convocar un relámpago como toque final, pero apenas éste apareció el polvo, que era un químico de naturaleza explosiva, explotó lanzando lejos a Rainbow Dash; la cual se estrelló contra una pared. Se tocó la sien, brotaba algo de sangre. Sonrió muy emocionada.
—Vaya, y yo que pensaba que este comic era para niños.
Voló contra su enemigo más cercano, dándole una poderosa patada al pecho, derribándolo rápido mientras que otro caía sobre Rainbow desde arriba y del impacto la hizo aterrizar. Pero no por eso iba a dejarse vencer; Rainbow Dash rápidamente tomó su amuleto y convocando a una nube, una lluvia de grandes pedazos de granizo le quitó de encima al impertinente; justo a tiempo para eludir otro ataque de otro oponente, que corrió hacia ella con una maza en la boca. Rainbow una vez más usó su amuleto y lanzó un relámpago iniciando la reacción del polvo explosivo; pero esta vez ya estaba preparada y con su velocidad natural se hizo hacia atrás mientras que la explosión acababa con los secuaces de Ultimate Drum, o eso pensaba.
Se levantaron como si nada.
—¿Tú crees que el gran jefe no tomó precauciones? — Preguntó el que parecía el cabecilla. — Está un poco más loco que Mane-iac, pero por lo mismo toma más precauciones para echarnos una garrita.
—Bueno, no diría más loco — dijo otro. — Una locura diferente, no una locura infantil sino una locura más bien psicópata. De hecho, está con este plan de la melena porque fue el último deseo de nuestra vieja jefa pero te habrás dado cuenta que no es su estilo, ¿no?
Rainbow no andaba para bromas, una vez más usó el clima para ayudarse en aquella situación. Con su amuleto lo que hizo fue lanzar una gran ventisca, no tornado, la cual le arrancó los uniformes a los secuaces y luego los remató con un poderoso golpe de karate los derribó a todos para finalmente llegar al objetivo y lanzar su señal.
—Bueno, Rarity, Fluttershy y Pinkie Pie me preocupan, no sé cómo reaccionen cuando se den cuenta en qué clase de comic se ha convertido esto.
En el Palacio:
Sweetie Black corría de un lado a otro tratando de encontrar lo que le podría ayudar para descubrir lo que quería.
—¡Lo conseguí! —Anunció muy contenta regresando al cuarto de Spike con un grueso libro que ponía LOVECRAFT. — Los dos monstruos gigantes que están peleando se llaman Cthulu, el pulpo, y Yog-Sothoth, la cosa amarilla de muchos ojos y varias bocas. Son dioses malignos creados por este autor. Vaya, parece un interesante cuento de terror, me pregunto qué más tendrá.
—Interesante — dijo ScootaDark viendo cómo ambas bestias destruían todo a su paso sembrando una gran destrucción; menos mal que esta broma estaba diseñada para repararse del todo una vez terminara Spike porque las cosas se miraban más que serias.
—Y está por ponerse mejor — dijo Babs al ver por la ventana.
Un joven poni terrestre, Pipsqueak, se deslizaba por los techos de Ponyville con una especie de aparato que disparaba ganchos de acero el cual llevaba en la cintura. Iba vestido con una chaqueta como de militar y gritaba como poseído:
—Yo, ¡MATARÉ A TODOS LOS PONYTANES! ¡LOS MATARÉ!
Y cuando estuvo suficientemente cerca de las dos deidades cósmicas de la literatura lovecraftiana se mordió su propio casco y se transformó en una especie de poni gigantesco de gran musculatura que rugió de ira y se lanzó al ataque.
—¿Attack on Ponytan? — Se sorprendió Scootaloo. — Vaya, siempre pensé que Pip era de lecturas más ligeras.
Mist miraba justo por otra ventana en donde tenía una clara visión desu amigo Feather Weight, que vestía un suéter azul y una bufanda roja, y caminaba tranquilamente en un planeta muy pequeño con tres volcanes, uno extinto, que deshollinaba alegremente.
—Vaya, no sabía que a Feather le gustara tanto el Duquesito.
Abajo también descubrieron a una criatura bípeda que caminaba entre los ponis tomando todo lo que podía con sus "manos" y parecía muy contenta. No había que preguntar, esa cosa era obviamente una humana y la que la interpretaba tenía que ser Lyra, era imposible que no fuera ella.
Night sólo miró furtivamente al comic de Power Ponies.
—Sólo espero que logren salir bien, por lo que se ve esto sólo se va a poner más loco.
De regreso en Maretrópolis Fluttershy vio impotente cómo uno de los secuaces de Spike pateaba como si nada a un perrito, y sólo porque "le estorbaba" al querer acercarse a jugar.
Eso fue el colmo. A pesar de estar inmovilizada por dos matones, ella rápidamente se los quitó de encima y convirtiéndose en una masa de músculos e ira rugió y pateó al que había pateado al perro.
—¿Qué? ¿Verdad que no es tan bonito cuando te patean a ti? — Rugió furiosamente Saddle Rager mientras tomaba del cuello a otro de los matones de Spike y lo arrojaba violentamente contra una pared.
Ambos terminaron inconscientes con un hilillo de sangre saliéndoles de sus bocas, suficiente para hacer reaccionar a Fluttershy que volvió al a normalidad.
—No… pobrecillos, ¿qué es lo que he hecho?
—Está bien Fluttershy — dijo desde arriba Rainbow, que voló precisamente a chequear a sus amigas. — Este es un comic para adolescentes, violencia moderada. Puedes golpearlos si quieres, esa es la idea de este tipo de comics.
—¿Qué? — Se escandalizó Fluttershy. — ¡Pero no es correcto!
—Hazte la idea amiga: son tinta y papel, nada de esto es real; y tú no eres Fluttershy, eres Saddle Rager. Enójate y dale rienda suelta a tu cólera.
Fluttershy se quedó congelada, realmente no sabía qué hacer. Y aprovechando su confusión, los secuaces de Ultimate Drum atacaron. Zapp entonces convocó al relámpago con su amuleto pensando en que al ser una bomba de tiempo diferente a la suya, no habría problema esta vez.
Desgraciadamente no fue así y la explosión culpa del maldito químico en polvo esparcido por todo el lugar empujó tanto a Zapp como a Saddle varios metros por la calle. Rainbow como buena amiga amortiguó la caída de Fluttershy pero ella misma quedó inconsciente debido al impacto del golpazo.
—En serio, no había modo que el jefe Drum supiera qué bomba atacaría cada una, así que protegió cada una con las mismas medidas de seguridad — se rio uno de ellos.
—¿Rainbow Dash? ¿Zapp? — Preguntó Fluttershy.
Pero ella no respondía.
Entonces rugió mientras se dejaba llevar por la transfmormación de Saddle Rager y pronto dio un tremendo golpe al más cercano; lanzándolo lejos creando una enorme grieta en el pavimento; y lo remató con un golpe que lo hundió más.
—Esa es la Saddle que vale la pena — dijo uno de los secuaces. — Digo, su otra personalidad cae muy bien pero yo quiero luchar, después de todo soy un secuaz de súper villano; y vaya súper villano.
Pero en ese momento Saddle Rager le dio un puñetazo que lo mandó al otro lado de un edificio obviamente atravesando las paredes. La monstruo amarilla rugió con ira y siguió golpeando de aquí para allá.
—Debiluchos — dijo con uno de sus rugidos.
Rainbow se levantó.
—Bien, yo me largo antes que descubra que sólo quise disparar su ira.
Y efectivamente se largó.
Rarity tenía sus problemas siendo Radiance lanzando ataques especiales como jaulas, almohadas gigantescas o ataques con bolas de papel a grandes cantidades; e increíblemente todo estaba funcionando de maravilla pues nadie comprendía la siguiente estrategia de la heroína.
Uno de los soldados incluso tomó una tapa de basurero para protegerse de la lluvia de bolas de papel y uno que otro rollo de tela que inmovilizaba.
—¿Crees que esté jugando con nosotros para luego sacar lo que realmente puede hacer?
—¡Ni me lo recuerdes! La última vez nuestro pobre compañero tuvo que renunciar.
Y sintió un escalofrío al recordar aquello: de un golpe Radiance lo transportó al planeta sede del cuerpo estelar "Lámparas Rosa" justo frente a una de las baterías de poder; para luego aplastarlo brutalmente con un martillo gigante, chocar dos enormes contenedores contra él y para acabar con él, hacer aparecer cientos de enormes flechas y garrotes para finalmente regresarlo a Equestria por culpa del impacto. Un movimiento de los más temibles que hubieran visto alguna vez.
—¡Oye! — Dijo uno de los que atrapó con su tela especial. — No es que me queje, señorita Radiance, ¿pero qué pasó con ese Super Move con el que casi mata al pobre Alex? Realmente estamos ansiosos de ver en acción todo su poder.
Rarity se escandalizó.
—¿Casi matar a alguien? ¡Pero señor enemigo por quién me toma usted me pregunto yo!
—¿Por una heroína miembro del cuerpo intergaláctico de los Lámparas Rosas y de paso alguien que limpia las calles de una forma extrema?
Rarity parpadeó sorprendida. Según recordaba Power Ponies era un comic de niños, ¿de qué hablaba toda esta gente? Pero entonces Filly-Second se apareció a su amiga hablando bastante rápido; por suerte era velocidad entendible para quien llevara bastante tiempo de conocer a Pinkie Pie:
—¡Hola Rarity! ¿Cómo estás? Vine a ayudarte porque bueno, estaba luchando con pastelazos, Pinkie-serpentinas y de pronto vino Rainbow Dash y me dijo que era un comic de adolescentes y que debía pelear en serio. No le creí pero luego me dijo que fuera a ver a Fluttershy y fui ¡y estaba les estaba dando una paliza a los malos! ¡Genial! Pero pensé en ti y dije que tal vez tú no hubieras entendido qué clase de comic es este así que vine a hacerte una pequeña demostración de cómo tienes que hacerlo cuando me desocupé derrotando a mis propios malos hace unos segundos.
Tomó aire.
—¡Y se hace así!
—Un minuto Pinkie Pie cariño, ¿dijiste comic de adolescentes? — Preguntó Rarity escandalizada con aquello. Los conocía y se juró a sí misma separar a su querida Sweetie Belle de esos comics tan salvajes.
Claro que no podía saber que Sweetie Belle estaba vigilando lo que ocurría en esos momentos preguntándose qué haría Pinkie Pie y cómo reaccionaría Rarity.
Pero Pinkie no escuchaba, sólo se puso en posición de carreras y tras gritar, corrió a toda velocidad contra el matón más cercano y lo primero que hizo fue darle un golpe al vientre que lo dejó desconcertado; luego muy sonriente corrió a toda velocidad para darle impulso a su golpe mediante una vuelta al mundo; y una vez la dio le dio un nuevo golpe al matón, esta vez en la mandíbula; y el golpe lo sacó volando. Pinkie usó su velocidad para ponerse tras él y mandarlo al suelo tomándolo de la melena y luego estrellándolo contra el suelo salvajemente.
—¡Y así lo haces! — Dijo Pinkie. — Es fácil, sólo debes hacer lo que dijo Spike y dejarte llevar por el personaje. Claro, y recordar que son de tinta y papel solamente.
De regreso en el mundo real, Rumble fue el primero en separar la nariz del comic.
—Ouch… esa me dolió a mí,.
—Miren a Rarity — se rio Scootaloo. — Está por completo en shock.
Efectivamente así era, Rarity no podía creer el despliegue de violencia que se acababa de manifestar ante ella y que Pinkie Pie adoptara esta naturaleza de comic tan fácilmente; tendría que pedirle a Twilight que la vigilara por ese tipo de tendencia.
En otro sector de Maretrópolis Applejack ya había adivinado la naturaleza del comic cuando uno de los matones la trató de atacar con una navaja y otro con una palanca.
Applejack usó su gran fuerza para desarmar al de la palanca y darle con su propia herramienta (en la espalda, sería un comic para jóvenes pero todavía tenía algo de conciencia). Luego usó su inerte cuerpo para quitarse de encima al de la navaja tirándolo sobre él y luego pateándolos a los dos.
Uno de los matones de Spike se iba a acercar por detrás pero ella usó su lazo y lo ató a sus dos inconscientes compañeros para finalmente tomar entre sus cascos delanteros a los tres ponis atados y lanzarlos rodando contra los otros que cayeron ante ese inesperado ataque y Applejack aprovechó para noquearlos con un simple golpe.
Miró hacia el cielo, las señales de Pinkie Pie, Rainbow Dash, Fluttershy y Rarity ya estaban en el aire, por lo que ella simplemente activó la suya propia y esperó pacientemente; pero algo alerta también, pues no olvidaba que luego que salieran tendrían que lidiar con el pandemónium que Spike había creado en los alrededores de Equestria y el mundo entero.
—Sólo faltas tú Twilight, y eres la única que puede solucionar esto de veras. Haz lo correcto y discúlpate con Spike, ¿sí?
Mientras tanto en Canterlot la Princesa Celestia observaba todo lo que ocurría por todo su Reino con una magia de visión múltiple; pasando el tiempo adivinando referencias bibliográficas y silbando sorprendida cada tanto dándose cuenta que había tanto que leer; aunque fueran sólo las tiras cómicas de algún periódico dominical.
Por ejemplo un poni con cara de pájaro (literalmente, tenía cara como de ave) estaba en una ridícula discusión con otro:
—¿Pero no se ha dado cuenta usted que tiene cara como de gallo?
—¿Y kikirikiaga?
El que preguntó se desmayó haciendo un simple sonido: ¡PLOP!
En otro lado pudo ver a un grupo de seis hermanas personificando a la Bella Durmiente y sólo dormían tranquilamente mientras que su madre iba vestida con un largo vestido negro y lo mezclaba mientras gritaba:
—¡Vuelen! ¡Vuelen mis fieles arpías y tráiganme esas zapatillas de rojas! Sí, las zapatillas, sí…
Y el padre de ellas hablaba de ciertas civilizaciones perdidas y cómo a través de su arte olvidado y objetos personales lograban que entendiéramos su historia.
Era diversidad en estado puro; realmente divertía bastante si se lo tomaba por el lado filosófico. Finalmente fue a ver a su hermana o más bien la Nightmare Moon cantante. Cuando entró al área privada se dio cuenta de inmediato que algo no andaba nada bien.
Nightmare Moon estaba sentada en medio de los adornos de Hearts Warming Eve y equipo científico mostrando grandes ojeras y la desesperación en su mirada.
—Nightmare, ¿qué pasó contigo?
La Reina de la Nightmare Night se volvió a su hermana y comenzó su canción:
Doy mis vueltas a Hearts Warming Eve,
¿La comprenderé? No sé decir
Cuando las respuestas cerca están…
¡Cuando creo tenerlas se me van!
Y se escapan de mi comprensión…
¡COMO NIEVE QUE DERRITE EL SOL!
Comenzó a dar vueltas como posesa en una silla de oficina mientras seguía:
Algo no me queda claro,
Aunque trato, trato y trato…
Como un espejismo más,
¡Ahora lo veo! ¡Ahora se va!
¿Cuál es el fin? ¿Cuál es el fin?
Paró la silla frente a una pila de libros:
Historias de Hearts Warming me las sé
Los versos al derecho y al revés
¡También los villancicos aprendí!
¡Y aun no estoy segura qué entendí!
Celestia tuvo suficiente, la derribó con otro hechizo de memoria, y esta vez Luna la miró algo más preocupada que antes.
—Hay que detener esto Tia, mientras más tiempo paso siendo el personaje más se apodera de mi mente. ¿Qué le pasa a Twilight Sparkle y a sus amigas? ¿Por qué no lo paran? ¿Spike les habrá puesto una trampa?
—O es eso o están en tu situación — dijo Celestia, — pero no temas pues bien sabes que Spike realmente quiere que ganemos. De todos modos voy para allá, el ser la única que no ha sido afectada por esto me hace perfecta. ¿Tu versión oscura no es peligrosa, verdad?
—Lo más que intentaré será robarme Hearts Warming Eve pero faltan meses para eso — dijo Nightmare. — Date prisa.
Entonces Celestia salió de la habitación; pero justo antes de cerrar la puerta pudo escuchar unas carcajadas dementes:
¡MEJORARÉ HEARTS WARMING EVE,
LA HARÉ MÁS GRANDE, DE VERDAD,
JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJ!
Rodó los ojos y voló a toda velocidad, realmente algo tenía que hacerse para parar todo aquello.
De reojo vio como una yegua en un traje azul con una larga capa roja gritaba a todo pulmón:
—Lo que el Risón le hizo a Manetrópolis no debe repetirse, por eso únanse a mí Súper Mare para crear un régimen. Un régimen de paz y armonía bajo mi control como suprema canciller y…
Aceleró mientras que la máxima villana de Disharmony: Godesses Among Us era atacada por un grupo de marcianos de la guerra de los mundos.
—Más le vale a Spike reparar todos los destrozos a mi Reino cuando esto acabe — dijo acelerando más para no toparse con esa lucha.
Por abajo vio que los trenes seguían funcionando mientras que Fancy Pants sacaba la cabeza asegurando darle la vuelta al mundo en tan sólo ochenta días.
Una referencia bibliográfica tras otra, este parecía un sueño de Twilight Sparkle.
Cuando por fin llegó a Ponyville apenas tuvo tiempo de eludir la pelea de Pipsqueak contra los dos dioses primigenios y hacer un aterrizaje forzoso ante una hoguera con ponis cantando alegremente mientras eran espiados por la verde Diamond Tiara:
—Cantan sin juguetes, sin golosinas. Sin ese asado navideño que yo odio con desdeño y que me hace fruncir el ceño. ¡Ay no, estoy hablando en rima!
Finalmente llegó al Palacio en donde un grupo de cinco potrillos color negro y ojos como luces brillantes observaban claramente un comic encantado.
—Ehem… — llamó con firmeza.
—¡Princesa Celestia! ¿O es alguien que le gusta leer sobre ella? Ya van como dos o tres que vemos volando por ahí — dijo Dark.
—Yo soy yo, gracias por preguntar. Díganme, ¿escondieron los Poderes del Arcoíris o algo para que esto siga así por tanto tiempo?
Las niñas negaron con la cabeza y Black señaló a la historieta.
—No han salido de ahí; luego que Twilight las trajera de regreso de los personajes que representaban, terminaron en esa trampa. Y precisamente Twilight está arreglando cuentas con Spike.
Night le ofreció palomitas.
—¿Gusta?
Como no había nada mejor que hacer, se puso a leer el comic con las niñas esperando a que todo aquello terminara pronto.
Twiligth, Matter-Horn caminaba hacia esa torre de luz. Ya veía la señal de sus amigas, sólo faltaba ella. Varios de los secuaces de Spike la trataron de interceptar usando diferentes armas pero ella utilizó un rayo de hielo para congelarlos sin dañarlos. Finalmente iba a usar un rayo de fuego para descongelar a uno y hacerlo hablar pero apenas se encendió la llama; igual que las otras veces la explosión la mandó lejos con bastante fuerza.
Se trató de levantar pero se dio cuenta que tenía la pata torcida.
—Rayos… ¿qué pasa aquí?
Ultimate Drum se plantó ante ella.
—¿No lo captas Twi? Este comic es clasificación T, violencia moderada.
Entonces giró un bastón bo y amenazó a Twilight con él.
—¿Spike? ¿Realmente serías capaz de golpearme?
—No lo sé, ¿serías capaz de meterte a mi cuarto por la fuerza?
Twilight cambió el gesto.
—Spike, ¡lo lamento! Sé que no debí hacerte cosa semejante y que es algo imperdonable; pero te juro que no pensaba. Tan sólo… tan sólo quería quitarme un peso de encima, asegurarme que tus agentes del caos no son una verdadera amenaza. Por eso tenía que…
—¿Y no te basta con mi palabra? — Dijo Spike soltando humo de su nariz del disgusto. — Vivimos juntos, soy el amigo más fiel y antiguo que tienes, ¿no es eso suficiente para confiar en mis decisiones?
—Spike…
—Es más que eso Twilight. Ahora me respetas, ¿verdad? Por ser un peligro, por ser tan poderoso como tú en la magia. De no ser por eso no estaría oyendo estas disculpas.
Twilight se quedó sin qué decir. Quería contradecirlo, asegurarle que eran familia y que siempre lo respetó pero… desgraciadamente sus acciones no ayudaban a su causa. Spike estaba furioso de todo lo que había acumulado con los años.
—De no ser por mí no sabrías ni donde tienes la cabeza — dijo Spike. — Lo he visto, apenas si puedes contigo misma ordenando la biblioteca sin mi ayuda. Y lo peor es que nadie te soporta tanto tiempo como para ser tu asistente en mi lugar. ¿Te das cuenta de lo que he tenido que aguantar durante tantos años, verdad?
—Pero tenemos buenos momentos, piensa en el diario que escribimos juntos…
—¿Te refieres al diario en el que yo solo tomo dictado de las aventuras de ustedes seis cuando me dejan de lado?
Se hizo un silencio incómodo en el que Twilight miraba fijamente a los ojos de Spike, que prácticamente echaban chispas de furia. Realmente estaba dolido y era culpa suya. Finalmente Twilight bajó la cabeza avergonzada.
—De acuerdo…
Spike levantó una ceja.
—¿Eh?
—Si golpearme realmente te hará sentir mejor, adelante. No te lo voy a impedir ni tampoco te reclamaré ni nada en el futuro. Me lo merezco.
Spike tomó el bo y lo levantó amenazante mientras que Twilight bajó la cabeza. Cerró los ojos… y entonces el dragón bajó el arma a toda velocidad quebrándolo debido al impacto. Twilight miró cómo el palo se quebraba a su lado. Entonces él le ofreció la garra para que se levantara.
—No me gusta que tenga que convertirme en el señor del caos para que me empieces a hacer caso Twi. Pero está bien, al menos ahora puedo cobrártelas todas con todos los dolores de cabeza que vendrán en un futuro. No tienes ni idea de todo lo que se me ha ocurrido; y mis amigos tienen grandes ideas también. Estarás más ocupada que nunca.
Twilight no supo qué decir pero sonrió.
—Spike… te prometo que todo va a cambiar; y no porque seas el señor del caos. Te juro que no te volveré a dejar de lado ni que…
Spike se encogió de hombros.
—Ya es un poco tarde Twi, tengo muchos amigos y mis propios asuntos que atender; que es meterme con los tuyos. Sigues siendo mi hermana mayor, pero también mi mayor enemiga en el mundo profesional. Ahora, ve, tienes que salir del comic y evitar que el desastre que hice se haga más grande. Y créeme, ya lo está haciendo.
Entonces salió del comic.
—Ey chicos, ¿cómo está todo en Ponyville? — Dijo como si nada.
Y para ahorrarse un momento incómodo de mencionar la conversación que leyeron, las chicas y el chico le mostraron el desastre que creía por horas haciendo que Spike se riera de buena gana.
—¡Genial! ¿Quién dijo que leer era aburrido? — Se emocionó Rumble.
Black señaló hacia Cthulu y Yog-Sothoth.
—Pues tienes razón. Yo por ejemplo quiero saber más de ellos. Cuando esto termine sacaré unos cuantos libros de la biblioteca.
—Así me gusta Black, que cultives tu mente a través del regalo mágico de los libros — dijo la Princesa Celestia.
Spike la notó.
—¡Princesa! ¿Qué hace aquí?
—Bueno, como este chistecito ya tardó bastante vine a ver si todos estaban bien.
—Ya — dijo Spike mirando hacia el comic. — Se acercan al final, pronto van a…
Celestia le puso una pata en el hombro.
—Spike, estoy orgullosa.
Spike la miró.
—¿Princesa Celestia?
—A pesar de tener todo el derecho a molestarte, de tener la oportunidad de desquitarte de Twilight golpeándola… no lo hiciste; sin mencionar que a pesar de todo el peso que llevas dentro decidiste que las cosas deben seguir como están y no dejar que tu ira acumulada tomara el control haciéndote un señor del caos realmente peligros. Estoy orgullosa, y estoy segura que Twilight también cuando entienda y tenga yo unas palabritas con ella.
Spike sonrió pero entonces el comic comenzó a brillar.
—Rayos, chicos al cuartel.
Entonces chasqueó los dedos mientras las Mane 6 salían y Twilight pensativa y triste por lo que acababa de escuchar tomó el cofre y lo abrió.
—¡Vamos! — Gritó mientras todas salían a solucionar todo el asunto de una buena vez.
Al final cada quien regresó a casa y Twilight entró a su Palacio en donde la Princesa Celestia la recibió.
—¿Te das cuenta que esta vez fue una llamada de atención? — Preguntó Celestia con calma. — Spike es un buen chico, y tienes suerte que con todo y todo te dejara ilesa. Ahora que tiene los poderes de Discord pudo haber hecho que esto se pusiera mucho peor.
Twilight bajó la cabeza.
—Lo sé, y realmente no debí tratar así a Spike. Supongo que no debo quejarme cuando sus bromitas se pasen de la raya. El sólo está… bueno, en serio que no entiendo cómo pude ser tan necia de no darme cuenta de lo que le pasaba hasta ahora que ya es tan poderoso como yo y…
Celestia suspiró.
—Spike sigue teniendo muy buen corazón y eso es algo que hay que agradecer. Su dolor no es algo que sanará pronto, pero debes esforzarte para ayudarlo a superar el pasado, ¿comprendes? Tienes que ganarte su perdón.
Twilight asintió.
—Y en cuanto a eso que es tan poderos como tú… Twilight, Luna y yo trabajábamos juntas para igualar el poder de Discord. Poder que ahora tiene Spike.
La alicornio morada se quedó congelada.
—¿Eso significa que…?
—Sí, eso significa. Pero en serio, trata de redimirte con Spike no porque ahora esa más fuerte sino porque sé que lo aprecias. Tardaré mucho en perdonarte, pero no es imposible; y lo bueno es que tenemos todo el tiempo del mundo.
Entonces Celestia regresó a su casa.
¡Y ta-dá! Un final emocional para un capítulo más bien de acción y aventura y más referencias raras. Unos cuantos homenajes a mi personaje de tiras de periódico favorito, ¡Condorito! Y al videojuego que me tiene obsesionado últimamente, en el cual basé los Super Moves de Filly Second y Radiance.
Chao; nos leemos!
