Se puso el camisón blanco con cuidado, coloco el cabello a un lado trenzándolo con enfado. No estaba muy seguras si Inuyasha le haría otra visita nocturna de ser así disfrutaría mucho sacándolo de sus casillas.

-Me gustas mas así- Le sonrío cuando capto su atención, se acerco abrazándola …-Que pequeña eres- A pesar de que habían pasado tres años seguía igual de pequeña y delgada.

-¿Y eso te gusta?- Correspondió el abrazo intentando con todas sus fuerzas no olvidarse esta vez de la dura realidad.

-Mucho-Se separo sonriendo pícaramente, puso una caja de color rojo aterciopelada en el peinador…-Ábrelo- Ahora sabia y comprendía por que guardo con tanto cuidado aquella joya que Kagome escogió en aquel entonces, nunca se lo explico creyó que era la culpa por no haberle dado ni siquiera una compensación.

No espero ni un segundo lo tomo abriéndolo para quedar sorprendida…-Pensé que lo habías olvidado-Lo dejo ahí agradeciéndole con un beso en la mejilla-Gracias esta hermoso-Como podía ser tan mentiroso tan buen actor.

Acaricio sus manos sintiendo el delgado anillo…-No deberías de quitártelo ya-La soltó dándole la espalda que molestia que aun trajera el rastro de un compromiso que se cancelaría.

-Si lo are después… deberíamos aprovechar el tiempo-Se mordió el labio de una forma inocente y coqueto una combinación explosiva.

-No hagas eso me provocas mucho-Con un movimiento tomo su cintura acercándola a el apenas esta tarde la había poseído por segunda vez pero no se cansaría jamás de ella.

-Un caballero no se aprovecha de una dama ¿Acaso lo harías?- Sus comentarios eran tan cínicos que eso encantaba de una forma u otra lo sabia por las expresiones de Inuyasha, de algo estaba segura y es que al menos en la cama no se podía resistir a sus encantos.

-Lo haría sin pensarlo-Presiono la espalda de la joven agachándose para besarla, correspondió con ímpetu y un destape impresionante cada vez era mas hábil pero nunca mas que el con tanta experiencia Kagome era su inocente niña siempre pensaría eso.

La mano en su espalda subió a su cabeza enredo los dedos en su cabello negro azabache que comenzó a soltarse, si asfixiarse se sentía tan bien moriría de esa forma el tomar aire pasaba a segundo termino cuando la situación se ponía tan calurosa.

Dejo de besarla al notar la palidez que tomaba…-Deberías decirme cuando me excedo- El tono de voz era tranquilo nada agitado.

Tomo grandes bocanadas de aire apoyándose en el pecho de Inuyasha…-Tu deberías no ser tan bueno así no me olvidaría de tomar aire- tonta, tonta siempre caía en su red.

-No deberías verte tan adorable y apetecible-Quito el delgado brazo de su torso entrelazando los dedos en la mano.

No puedo evitar reír sinceramente… "apetecible" que rara forma de describirla como si fuese su alimento …-Deberías irte si mis papas nos descubren me meterías en problemas-Aflojo el tacto haciendo que el la soltara.

-Esta bien pero mañana volveré para cancelar los planes de boda así que espérame-La soltó con desconsuelo caminando en dirección a la ventana.

-Espera-Lo detuvo sujetando su mano…-Pero no podrías quedarte un poco mas- si mañana empezaría a comportarse de nuevo como una prostituta al menos esa noche quería disfrutar de un amor falso.

-¿Para que?-Por el pequeño sonrojo en las mejillas de Kagome supo su intención algo que le agradaba en exceso.

-No se te ocurre nada interesante que hacer-Esquivo los ojos miel para no verse mas tonta de lo que ya se sentía, malditos nervios hacían que le fallara el cerebro.

-Muchas muchas cosas-Susurro muy cerca de su cara ¿Cuándo se acerco tanto? Eran como dos imanes o mejor aun Kagome era su imán y el un Pedazo de metal al igual que otros tantos…-Podría raptarte y encerrarte para mi así nadie mas te vería- La mirada miel le brillo demoníacamente algo que podía causar escalofríos.

Retrocedió intimidada si lo pensaba bien Inuyasha era capas de eso y mas…-Me buscarían-Choco contra la pared recargando las manos en ella sin dejar de ver al hombre demoniaco que en un instante la aprisiono.

-No lo creo no cuando dejaras una nota diciendo que te fugaste conmigo- Que mente mas perversa tenia, esas ideas absurdas sonaban graciosas por la cara pálida de Kagome…-No pongas esa cara no te robare… aun- acaricio la comisura de sus labios tiernos y calidos.

-No tengo miedo- de verdad no sentía temor al contrario solo imaginarse que de verdad la amaba para hacer eso el corazón le saltaba al punto de querer salirse de su pecho.

-¿Y por que tiemblas?- Su rostro estaba solo a unos centímetros, el aliento entrecortado de Kagome le pegaba en la cara muy dulce y sutil incitándolo a besarla.

-No tiem…-La frase no fue terminada por los labios posados en su boca que se movieron lentamente, coloco las manos en el pecho de Inuyasha que se movía a un compás suave.

La tomo de los hombros separándola….-No es que no quiera quedarme pero no quiero comprometerte mas-Suspiro recargando la cabeza en la frente de la muchacha.

¿Por qué le resultaba difícil creerle a Kikyo? Trago saliva reprendiendo a su parte débil…-Esta bien- Se despidió con un beso en la frente, que tonterías solo alguien tan cruel podía hacerla sentir amada.

La noche se le hizo eterna hoy era el gran día donde declararía formalmente sus sentimientos y terminaría con Kikyo de verdad que lo lamentaba hubiese querido que las cosas fueran diferentes, ahí estaba su prometida esperándolo con una gran sonrisa.

-Que bueno que llegas-Lo abrazo olvidando sus prejuicios, cuando Inuyasha se enterara de que Kagome celebraría su compromiso mañana todo terminaría entre ellos.

El nudo del estomago se le hizo mas insoportable…-Por que tan feliz-Como le diría que ya no quería casarse.

-Por que estamos de fiesta mañana Kagome celebra su compromiso, algo apresurado pero así lo decidió-Fue imposible que no notara la expresión dura y sorprendía de su prometido…-En cuanto a nuestra boda ya solo faltan algunas semanas estoy tan feliz pronto estaremos juntos-

-Si yo también-¿Por qué? Acaso aun se vengaba de el, sonrío indiferentemente con que así se sentía que te rompieran el corazón, no esto no se lo perdonaría Kagome Higurashi pagaría por su artimaña tan baja…-Entonces mañana nos veremos, tengo negocios que resolver-Beso la mano de Kikyo haciendo una reverencia su mente pensaba mil castigos.

-¡Hasta mañana!-Se despidió emotivamente, por la cara que tenia estaba muy molesto ¿Qué cosas le haría a su hermana? Tenia tres años de compromiso con Inuyasha lo conocía no tan bien como quisiera pero si antes uso el chantaje para casarse con ella que haría para vengarse de Kagome.

-No te parece muy apresurado todo-Siguió con la sonrisa fresca, para el estaba perfecto que todo fuera rápido así seria mas pronto su esposa.

-No, quiero ser tu esposa lo antes posible-Ladeo la cara observando el paisaje, que daría por estar en estos momentos con Inuyasha sentada en el pasto mirando el horizonte.

-Se que tu primera vez fue difícil pero prometo hacerte muy dichosa-Le tomo la mano haciendo que volteara…-¿Te incomoda mi platica?- Que tonto como podía hablarle de cosas tan intimas y vergonzosas aunque ya no fuera una doncella debía tratarla como tal por que para el kagome siempre seria una señorita.

-No… siempre te dije que me trataras como lo que era- Pobre Miroku ni siquiera tenia idea de su infidelidad, no soportaba su sonrisa o sus ojos llenos de amor ¿Cómo podía jugar con sus sentimientos?…-No te merezco aun estas a tiempo de arrepentirte- rogaba a dios que en ese momento se echará para atrás.

-Solo un loco te dejaría Kagome- Se ladeo un poco quedando a una distancia cercana al rostro de la joven que seguía con la expresión triste…-Ten la confianza para decirme lo que te pasa-Sus ojos le gritaban desesperadamente algo que no comprendía como le gustaría que se abriera que le contara sus temores, tristezas, alegrías.

-No es nada-Intento sonreírle sinceramente, abrió los ojos sorprendida no se esperaba que la besara, cuando llevo las manos al pecho de Miroku impidiendo que siguiera flaqueo, apretó el chaleco en vez de empujarlo ¿Pero por que?.

Correspondía ella lo hacia pudo sentir el temor en sus torpes movimientos que se volvían dulces e inocentes, sin darse cuenta la empujaba con el peso de su cuerpo, se separo un segundo…-La amo… te amo-.

Cerro los ojos recibiendo los labios suaves y calidos de Miroku, el pasto le provocaba cosquillas en los brazos, bastaba con los profundos sentimientos de ese hombre que desde un inicio la trato con respeto y al que traiciono, lo empujo con todas sus fuerzas…-No-La voz se lleno de temor y agitación.

-No fue mi intención sobrepasarme-Antes que Kagome se parara le tomo la mano tirándola al césped y subiéndose sobre ellas con las manos extendidas…-No puedes huirme siempre- Quería una respuesta y la deseaba en ese momento….-¿Tu aun amas a Inuyasha?- solo de pensar que la respuesta fuera afirmativa algo dentro explotaba.

La respiración se hizo pesada, quería hablar pero el dolor de su garganta se lo impedía, ladeo la cara por la intimidante mirada de Miroku…-Por favor no me preguntes eso-Ya no le quedaban mas fuerzas para mentir.

-Juro que he intentado no presionarte pero es difícil Kagome-por momentos le parecía que correspondía pero otros tantos se notaba tan confundida y triste que ya no sabia cual era la realidad de las cosas…-¿Sientes algo por mi?-Aflojo un poco las manos sin dejar de aprisionarlas.

Lo miro fijamente ¿sentía algo por el? Ni siquiera lo sabia ya no sabia que sentía…-No lose- Miroku la libero sentándose a su lado dando grandes suspiros.

-Mañana me dirás lo que sientes si no correspondes a mis sentimientos te dejare libre-Se levanto sacudiéndose la ropa esta vez no se despediría si lo hacia se arrepentiría de dejar las puertas abiertas para que se marchara y ya no estaba seguro de lo que era capaz de hacer por tenerla a su lado.

Se sentó mirándolo marcharse una buena pregunta ¿Qué sentía en realidad por Miroku? Solo lastima por jugar con el o algo mas.

Jugueteo con la moneda varias veces, sus botas descansaban en el escritorio, mañana ¿Qué haría mañana?, ahora que lo pensaba bien se merecía todo lo que le pasaba abuso de una niña la enamoro y la dejo sola…-Es tu karma Inuyasha- Sonrío mostrando los colmillos.

Toco la puerta varias veces la voz ronca respondió, abrió el despacho un escalofrío le recorrió la espalda todo estaba oscuro de no ser por los ojos miel que brillaban diría que estaba vacío…-Señor lo busca el joven Miroku-

-Hazlo pasar- Bajo los pies del escritorio ampliando la sonrisa, en menos de un minuto Miroku apareció en su despacho con esa estupida sonrisa…-A que se debe tu agradable visita tenias tiempo sin pasar por aquí- y hubiese sido mejor que las cosas siguieran así teniendo a su principal competencia frente a el le revolvía el estomago y mas por que era su mejor amigo casi su hermano.

-Bueno vine a invitarte, mañana celebrare mi compromiso será en casa de los Higurashi a petición de mi prometida- notaba el ambiente tenso ese despacho una vez fue su refugio, los problemas quedaban detrás de la puerta, pero ahora todos los conflictos estaban flotando en el aire…-Te molesta que me haya comprometido con Kagome-La jovial sonrisa desapareció.

Se levanto del sillón sin dejar de sonreír sarcásticamente era su amigo pero se casaría con la mujer que amaba si no lo impedía…-Dime algo solo te casas con ella para enmendar el error que cometí-se detuvo frente a el desapareciendo la risa.

-No, al principio solo quería ayudarla pero después me enamore de ella sin darme cuenta-Agacho la vista al piso de madera…-De verdad la amo, lo que paso entre ustedes queda olvidado pero te juro Inuyasha que si te le acercas soy capas de…-El brillo de odio resplandeció en sus ojos de solo imaginárselos juntos.

-¿Matarme?-Se carcajeo volviendo mas áspero el aire…-No te preocupes Kikyo es mil veces mejor no la cambiaria por alguien como Kagome -Trago saliva aguantándose la rabia.

-Te equivocas no la conoces pero me alegra escuchar eso… entonces nos veremos mañana- ¿decía o no la verdad? Quiso creer que si dio media vuelta y salio del despacho.

Apretó los dientes al igual que los puños se acerco al escritorio y lo golpeo con fuerza, si Kagome no accedía por las buenas se iría con el por las malas pero no se casaría con nadie que no fuera el, lamentaba que Miroku y Kikyo salieran heridos pero vivir una farsa mas tiempo seria peor.

-Hermanita lista para tu fiesta de mañana- Tomo el cepillo ayudándole a alisar su cabello…-El joven Miroku es muy apuesto seguro te hará feliz- esa noche Kagome tenia un aspecto pálido e indiferente no había ni pizca de alegría en su rostro.

-Te alegra que ya no interfiera entre tu e Inuyasha-Se levanto con un movimiento brusco haciendo a un lado a Kikyo…-No cantes victoria te juro que no serás feliz- dibujo una sonrisa.

Apretó el peine le dio la espalda y se alejo sentándose en la cama…-Lo que pasa es que aun no superas que tu termines casada con un hombre que no amas y yo con el gran amor de tu vida-Una risita burlona lleno la habitación.

-Eres muy tonta Inuyasha me ama a mi y no a ti se acuesta conmigo y a ti ni siquiera te ve- Hizo énfasis en sus palabras intentando sonar segura.

Se levanto extendió la mano y con gran fuerza le aventó el peine que dio directo en la cara de Kagome…-No…no fue mi intención-Se llevo la mano a la boca observando a su hermana cubriéndose la herida de la frente que no dejaba de chorrear.

La habitación se le movía, alejo la mano de su frente observándola manchada de sangre…-Te volviste loca- la voz fue débil casi inaudible.

-Tu tuviste la culpa y me alegro-Casi corrió del cuarto abriendo la puerta y azotándola, hay dios y si se moría del golpe estaba sangrando mucho, sonrío por la oscura idea su hermana muerta solo así dejaría de causar problemas.

Las paredes se le movían al igual que el piso, intento caminar a la cama pero fue inútil cayo inconciente.

-Kagome hija despierta-Le dio pequeños golpecitos en la mejilla, recupero el aliento cuando abrió los ojos…-Nos diste un gran susto te encontramos inconciente en el suelo ¿Qué paso?- El gesto de la mujer era angustiado.

Volvió a cerrar los ojos…-¿Qué me paso?- arrugo la frente sintiendo el agudo dolor…-Me duele mucho- El dolor de cabeza era casi insoportable.

-Eso quisiera saber yo eres demasiado distraída-Suspiro armando el rompecabezas lo mas seguro es que se hubiera golpeado con el peinador…- Te dejare descansar pero recuerda que en unas horas es tu fiesta de compromiso- ahora sin la ayuda de su hija menor arreglar el salón seria mas complicado.

-¿Compromiso?-Abrió los ojos con sorpresa levantándose de un brinco soltó un pequeño gemido era verdad hoy celebraría el compromiso con Miroku, maldita Kikyo estaba loca, apoyo las manos en la cama camino lento para no caerse de nuevo…-¡Estoy horrible!-Toco la gran abertura de su frente que ahora tenia cuatro puntadas su hermana se lucio lo único bueno es que estaba en la esquina podía taparlo con el flequillo si se lo acomodaba de lado.

-Te quedara una horrible cicatriz-Se quedo inmóvil en la puerta, era un alivio que no la hubiese matado.

Fijo la vista con rencor…-Si pero no tan horrible como eres tu así que hazme el favor de desaparecer-Por que reaccionar tan violentamente si Kikyo tenia el amor de Inuyasha y ella solo tenia una pasión que en cualquier momento se acabaría.

-Si me voy no vine a verte por gusto mama me pidió que te entregara esto-Dejo la caja en el piso cerrando la puerta con mucha lentitud.

-Loca-camino recargando la mano en la pared, se agacho y tomo la caja abriéndola…-Que hermoso-Acaricio la tela satinada cubierta por pedrería plateada, saco el vestido de la caja observándolo con mas detalle el color azul pálido que resaltaba por las preciosas piedras que no dejaban de destellar en el escote, las mangas cubiertas de encaje plateado en las orillas, se sonrojo seguro seria un regalo de Miroku.

-Dios mío es tardísimo y tu hermana aun no baja-Movió la copa con impaciencia, tanto que se tardaron en preparar la fiesta y la anfitriona no llegaba, Miroku estaba en el salón platicando con alguno de los invitados.

Paso el color coral por sus labios dándoles un toque fresco, el tono rosado de sus mejillas la hacían verse sana y no tan enferma como se sentía por el golpe, el vestido entallaba su cintura y el azul pálido la hacía lucir su piel de terciopelo, acaricio su cuello faltaba un collar, abrió el primer cajón observando la caja ¿Por qué no? Saco la gargantilla estaba hecha para ese vestido la piedra preciosa del medio combinaba con el azul pálido de su vestido.

-Me alegra que hayas venido Inuyasha-Lo saludo emotivamente nada estropearía esta velada ni siquiera las malas caras de su amigo.

-Si y tu futura esposa-Todo estaba fríamente calculado esa noche se fugaría con Kagome.

Tomo aire bajando las escaleras sin soltar el barandal, el cabello negro azabache se movía mostrando la sedosidad no llevaba ningún peinado en especial solo estaba suelto sujetado con un pequeño broche de mariposa el flequillo acomodado a un lado la hacia verse diferente…-Buenas noches-Miroku la esperaba en la orilla de la escalera para tomar su mano la cual tomo fuertemente.

-Te pasa algo-Noto el fuerte agarra y el inconstante movimiento de la joven al caminar.

-No es nada-la cabeza no paraba de darle vueltas a pesar que descanso toda la tarde…-Me permites iré a tomar el fresco-Soltó la mano de su prometido regalándole una sonrisa para perderse entre la multitud, no podía desmayarse en ese justo momento arruinaría el trabajo de todos, se detuvo lo suficiente lejos para poder sentarse con

tranquilidad.

-Buena jugada-Se paro frente a ella con una sonrisa burlona…-Bonito vestido- no se equivoco Kagome usaba la gargantilla y el vestido que ingenua seguro otro truco para molestarlo.

-Si vienes a reclamarme algo no estoy de humor-Se levanto fingiendo lucidez…-No tengo la culpa que seas tan tonto para tragarte mis mentiras- Que supiera la verdad que solo jugaba.

-Y no creo que seas tan tonta para pensar que dejaría las cosas así-Le tomo el brazo obligándola a acercarse…-Vendrás conmigo-La jalo mientras caminaba en dirección opuesta a la casa.

-Suéltame no seas una bestia-Intento frenar el paso de Inuyasha con los zapatos pero solo lograba tambalearse…-No quiero-Si aquello iba enserio eso significaba una sola cosa y es que de verdad la amaba…-Espera-.

Se detuvo con fastidio…-Que- La voz ronca sonaba desesperada si descubrían su ausencia sus planes se vendrían abajo.

-Por que haces esto no te entiendo- Luchaba con las fuertes ganas de desfallecer…-Es decir Kikyo sabia lo de nosotros dijo que tu solo jugabas conmigo que los dos lo hacían-Estaba harta de tantos misterios y falsas verdades.

-Bueno Kikyo no es la persona que creí yo nunca le dije nada y esta vez no juego contigo ¿Por qué arriesgaría tanto si no te amara de verdad?- No solo tiraba a la basura los años de amistad con Miroku si no su compromiso con Kikyo, la reputación y claro lo mas importante la honra de Kagome.

-Eres un mentiroso tu solo me usas déjame casarme intentar ser feliz-Se soltó dándose la media vuelta.

-¡No!-Tomo su mano de nuevo con fiereza…-¡Tu no te vas a casar!- Se altero tanto que en un minuto la tuvo a unos centímetros de distancia por el gran jalon que le dio.

-¡Eres un maldito egoísta suéltame!-Presiono el pecho del hombre con fuerzas…-No entiendes nada te exijo me dejes tranquila-El escote le bajaba y subía.

-Te lo repito por ultima vez tu me perteneces- aquello fue un ronroneo un dulce ronroneo intentaba que fuera por las buenas no quería usar la fuerza bruta, se separo caminando de nuevo.

Siguió su paso, volteo a la casa observando las luces ¿Qué pasaría con Miroku? No soportaría la conciencia si lo abandonaba como un perro…-Pero y miroku-Susurro con la cara de preocupación.

-El estará bien-No se detuvo, ya estaban lo suficiente lejos para hacerlo casi lo lograba.

Siguió con las pupilas fijas en la casa, en ese momento la pregunta que Miroku le hizo se le vino a la cabeza ¿Qué sentía por el?…-No puedo no esta bien-Detuvo su paso.

Arrugo la frente…-Por qué te preocupa tanto-Esa actitud no le gustaba Miroku siempre fue solo una pieza de ajedrez para Kagome ¿Por qué ahora pensaba en su bienestar?.

-Yo…-Esquivo los ojos miel que no paraban de escudriñarla…-Es solo que no es justo que lastimemos personas por que tu fuiste un imbecil en el pasado y tomaste la decisión equivocada-Golpeo su pecho varias veces con el dedo acusadoramente.

-¡No me mientas! He soportado tus jueguitos tu coquetería con otros hombres pero no soportare que tengas sentimientos por otro que no sea yo-Le sujeto los brazos obligándola a verlo.

-Me lastimas-la voz entrecortada delataba su miedo nunca antes vio esos ojos y menos la violenta actitud que tenia en ese momento.

-¿Lo quieres?- La acerco un poco mas esperando la respuesta, fue inútil la muchacha solo lo miraba fijamente…-¡¿Lo quieres?!-La sacudió varias veces…-¡Contéstame!-.

Entre abrió los labios con los dientes apretados…-!Si!- Abrió los ojos mucho mas grandes llena de temor, Inuyasha se puso rígido…-Así que suéltame-Se soltó no supo como pero lo logro, tenia valor el suficiente para enfrentar a esa bestia.

-No kagome no te iras-Fue tan rápido que no le permitió impedir su beso, le sujeto la cara con fuerza lastimándola.

Apretó el puño empujándolo, con la otra mano le dio una cachetada…-No eres mi dueño y no vuelvas a tocarme-Las fuerzas se le iban, no supo si le dolió mas el golpe a ella o a el.

-Lo soy y lo sabes- Hizo el mismo movimiento repitiendo la brusquedad y el poco tacto para besarla, sujeto la mano de Kagome impidiendo que lo empujara.

Dejo la mano en el aire, aflojo el puño entrelazando los dedos entre los masculinos que se suavizaron, después de un firme intento por impedir que su razón colapsara se dejo guiar, no le mintió cuando dijo que quería a Miroku pero era imposible engañarse amaba con locura a Inuyasha, coloco la palma de su mano en la mejilla de el hombre, pudo sentir los dedos rozando la tela de su vestido hasta llegar a la cintura, las mariposas en su estomago recorrieron todo su cuerpo como otras veces el oxigeno dejo de circularle.

Se separo al sentir que los dulces labios dejaron de moverse…-Kagome- Estaba inconciente otra vez se le olvido tomar aire bueno así estaba mejor así ya no abría mas impedimentos para huir, la cargo con facilidad para emprender el paso rápido.

CONTINUARA Pues abra que ver si nuestros protas se fugan y que pasara con el pobre Miroku y la bruja de Kikyo (Gracias por sus comentarios que me animan a seguir)