Entre aglomeraciones de personas en el pasillo, logro divisar la cabellera rubia de mi amiga.

-¡Cuentamelo todo! – le grito a unos metros de ella

-Pero que… - Ino voltea sin comprender lo que decía - ¿Sakura?

-Uff – Reposo mis manos sobre mis rodillas y recupero el aliento. La señalo con mi índice acusadoramente – No te hagas, ¡Te vi! Tan guardadito que te lo tenias.

-¿Ehh? P-p-pero de que H-hablas

-¿De que hablo? Lo sabes muy bien. Ayer estabas en el cine, con cierto pelirojo, muy bien acompañada debo decir, te veías muy entretenida y si te pregunto te aseguro que no sabrías decirme que película vieron.

-Oh no, ¿Cómo te enteraste de todo eso?, ¿Me espías? – menciono ofendida llevándose una mano a la boca.

-Claro que no Cerda, ni que no tuviera cosas que hacer – giro los ojos a modo de cansancio – ayer fui al cine con Sasuke y por casualidad nos sentamos atrás de ustedes, ya sabes pudimos presenciar su cita.

-Ya veo – dice de forma distraída

-¿Ya veo? ¿Es todo lo que tienes que decir?

-Estaba por contarles, antes de que me atacaras en el pasillo, claro.

-¿Entonces?

-¿Entonces que?

-¿Estan saliendo?

-No lo se

-¿Como no lo sabes?, acaso no te ha dicho…

-No es eso, es que yo le dije que no sabia

-¿Por qué hiciste eso?

-Por estúpida

-No lo dudo – digo a modo de burla

-Basta, saldremos esta tarde y le dire- alcanzo a notar un atisbo de nervio en su voz

- Le diras que si

-aja

-Suerte con eso amiga

-Gracias, parece que la necesitare. Prefiero olvidarlo por un momento, vamos a clases tendremos examen.

-Oh no, por poco y lo olvido, corre, vamos

Tube suerte de que el examen fuera de matemáticas, ya que soy buena en eso. De ahí en fuera el día estuvo bien no tuve problema con nada. Tengo muchas ganas de ver a Sasuke, siento que ya lo menciono hasta en la sopa. El dijo que fuera hoy a su casa, tengo el presentimiento de que me preparo una sorpresa y estoy ansiosa.

Al llegar a casa mi madre me pregunta cómo me fue y ese tipo de cosas cotidianas. Tengo demasiada hambre y mi mama preparo algo asqueroso que nisiquiera le encuentro un nombre. No puede ser no lo comeré, ya buscare algo mas tarde. Debo arreglarme para ir a ver a Sasuke. Subo las escaleras con detenimiento, a la izquierda de estas se encuentra mi habitación. Tomo el pomo de la puerta para entrar, posteriormente me acerco a mi closet y cojo el primer vestido que veo, este es azul marino con detalles dorados, unas sandalias del mismo tono no vendrían mal. Me dirijo al baño para comenzar con mi ritual de belleza y asi poder vestirme, maquillarme e irme.

Voy para casa de Sasuke, estoy emocionada. Lo se soy una tonta y me siento tan cursi al pensarlo de esta forma pero que le puedo hacer. Al doblar me encuentro con una escena que definitivamente no me esperaba. Sasuke se esta besando con una chica pelirroja. ¿Por qué? Que mierda les pasa conmigo que terminan engañándome.

Instantaneamente comienzo a sentir como mis ojos se humedecen a causa de las lagrimas. Sasuke capta mi presencia, pero ya es demasiado tarde, estoy retrocediendo para que no me alcance. Veo por el retrovisor que el se monto rápidamente sobre su auto, y comienza a seguirme. Aselero inmediatamente, por ningún motivo dejare que se me acerque. Piensa que por ser famoso puede tener a todas las que el quiera detrás de el, pues esta equivocado conmigo. Miro el retrovisor, lo perdi. No bajare la velocidad, no le dare oportunidad de que se acerque ni un poco. De pronto un estúpido se me sierra, gracias al cielo logre frenar. Abro la puerta del carro sin mirar al de enfrente, me bajo hecha un manojo de rabia.

-Oye pero que te pasa, ¿que no te fijas? Casi me matas – alzo la vista. El estúpido es Sasuke, como no, solo hay un idiota que haría eso y lo tengo aquí enfrente. Nada mas eso me faltaba.

-Perdón, pero si no lo hacía te irías

-Lo hare de todas formas, adiós – hago ademan de subirme al auto de nuevo

-Espera, no es lo que parece, te juro que no – no soporto su cinismo, me detengo.

-¿Asi? No me digas. Lo que vi no necesita explicación algunas, créeme Sasuke, si piensas que soy tonta te aviso que no, lo entendí todo.

-Sakura no…

-Ya basta Sasuke, no quiero escuchar una sola palabra mas y hazme el favor de dejar de seguirme – las lagrimas están a punto de salir de nuevo, por ninguna manera permitiré que me vea llorando. Rápidamente me subo y arranco, pasándole por un lado sin darle tiempo a reaccionar.

Manejo durante unos minutos. Al no poder más me orillo para llorar amargamente, ya no podía reprimirlo más. Enciendo la radio, están pasando una canción de Sasuke, cierro los ojos tengo todas las imágenes del concierto aquí. Sin poder soportarlo más, lo apago de nada me sirve seguir torturándome con su recuerdo. Dos horas después noto que me estacione frente a una cafetería. Decido bajarme por un café y unos chocolates, como dicen: calman el dolor.

Siempre me ha importado mucho lo que dice la gente sobre mí, lo que piensan. Es extraño, en este preciso momento no me importa en lo mas mínimo, así como no me importa lo que piensen sobre mi aspecto. Se que debo tener los ojos hinchados, casi seguro que rojos también, posiblemente pálida y mis labios sin color.

Al entrar lo primero que hago es intentar divisar la mesa más alejada posible. Me dirijo rápidamente a una que está en la esquina.

-Buenas tardes señorita – se acerca una joven muy sonriente – puedo ayudarle en algo

-Hmm, un café por favor, con chocolates.

-Enseguida

La espera se me hizo casi eterna. Esta cuestión me hizo extrañar aun mas a Sasuke, con él, el tiempo corría para mí. Pero el muy descarado solo intentaba divertirse conmigo y eso no se lo podía permitir. Eso jamás.

-Aquí tiene señorita, ¿se le ofrece algo mas?

-Nada, muchas gracias

Chocolate: Dulce, cremoso. Sin duda ayuda a amortiguar un poco el dolor. De alguna manera que aun no logro entender, no me siento tan sola considerando el hecho de que lo estoy. De todas formas asi es mejor, no me ayudaría mucho que Ino, Hinata, Tenten y mucho menos Temari estuvieran aquí, me sentiría más vulnerable.

Listo, debo irme a casa. No me siento muy bien. Después de pagar salgo hacia mi auto, me deslizo en el asiento, enciendo el auto con destino a casa.

Hay recuerdos que me encantaría incluso tatuar en mi memoria. Es horrible descubrir que con el paso de los días, incluso de las horas los recuerdos comienzan a nublarse hasta que llega el momento en que no puedes recordar nada, ningún detalle. La lluvia comienza a descender contra el parabrisas, nublando mi visión. Por suerte mi casa solo esta a una cuadra mas.

Al entrar a mi cuarto decido apagar mi celular. No quiero hablar con nadie. Me tumbo sobre la cama hasta caer dormida.

Llevo tres días sin ir al colegio y sin prender mi celular. ¿Qué eh estado haciendo? Creo que películas, palomitas, chocolate y helado encajan bien en la explicación. ¿Mi mama? Bueno ella tubo que salir de la ciudad durante toda esta semana así que no tengo de que preocuparme. Después de mis tres días desconectada del mundo es tiempo de encender mi móvil. Tengo 63 llamadas perdidas, creo que abatí record. Ates de comprobar de quien eran las llamadas entra una de Ino, contesto.

-¿Sakura?¡SAKURA!

-Te escuche perfectamente la primera vez, no tienes por qué gritarme

-Por dios que te ha pasado, no has ido a la escuela, no contestas las llamadas ni los mensajes. Pensamos que algo malo te había pasado.

-Estoy bien

-Es bueno saberlo, ahora que se que no te paso nada creo que debo contarte algo

-Espera un momento están tocando el timbre – espero que no sea lo que estoy pensando.

Me asomo a la ventana pero no veo a nadie, sin embargo siguen tocando. Esta lloviendo muy fuerte, me pregunto a quien se le ocurriría salir a hacer visitas con esta lluvia. Bajo las escaleras y abro la puerta.

Es Sasuke, por un momento me quede observándolo, trae una chaqueta negra igual de empapada que el y con una ramo de rosas rojas en las manos. Como se le ocurre, si cree que por que vino hasta aquí sin importarle la lluvia, se mojo esta temblando a causa del frio y aparte trajo flores lo voy a perdonar. Esta equivocado.

-S-sakura

-¿Qué se supone que haces aquí?

-Yo… yo quiero hablar contigo

-¿Ah si? Pues yo no – intento cerrar la puerta pero el la detiene con su mano.

-Porfavor escuchame

-Sasuke yo – por un momento olvide que tenia a ino en la línea.

Coloco mi celular en mi oído de nuevo

-Ino discúlpame.

-Te tengo que contar lo que me dijo Temari. Me pido que te lo dijera lo mas pronto que pudiera.

-Bien, ¿Qué es?

-Es sobre Sasuke – al escuchar eso no puedo evitar mirarlo – resulta que hay una tipeja que siempre lo ha perseguido, temari me dijo que la vio en la ciudad hace poco menos de una semana me pidió que te dijera que tuvieras cuidado con Sasuke, dice que es una resbaloza de lo peor. No recuerdo muy bien el nombre, me parece que es Karin o Karmin algo asi.

-Ino, ¿Cómo es ella?

-Pelirroja, cabello a la cintura, ojos negros. Eso me dijo Temari

-Gracias. Luego te llamo – cuelgo y meto mi celular dentro de los bolcillos del mis vaqueros – Sasuke, ¿me decías que no tenias la culpa?

-No, yo no quería, te lo juro Sakura, pero de pronto ella estaba encima de mi, fue precisamente cuando llegaste.

-Pasa, ire por toallas

-Gracias

Como pude ser tan tonta debi dejarlo hablar, dejarlo explicarse. Como pude desconfiar asi de el. Soy una estúpida.

-Toma, toallas y una muda seca. Sécate bien y cambiate o cojeras un resfriado – le digo a media sonrisa

-Pero Sakura…

-Anda ve, preparare chocolate caliente y ya hablaremos.

-Gracias

Despues de asegurarme que Sasuke entro al baño, entro a la cocina para preparar el chocolate. Mientras este hierve tomo las flores y las coloco en un florero con agua. Al volver a la cocina el chocolate ya esta listo. Cojo un par de tazas, vierto un poco de chocolate en ellas. Parece que Sasuke aun no sale del baño. Tomo las tazas, será mejor que lo espere en la sala.

Apenas me siento, Sasuke sale del baño, con la ropa de mi papa puesta. Y yo que pensaba que se veria gracioso. Quiero decir, se nota que no es de su talla pero no le va mal. Se acerca y le ofresco una taza mientras yo tomo la otra.

-Gracias

-Sasuke – le llamo intentando formular algo mas que su nombre.

-¿Qué pasa?

-¿Cómo se llama?

-¿Quién?

-La pelirroja

-Karin. Ella no significa nada para mi Sakura.

-Ya veo

-¿Sigues molesta?

-No, es solo que… sigo sorprendida.

-Si hubiera podido evitar que se me acercara lo hubiera hecho – me dice con impotencia en su rostro, aunque parece mas como si estuviera hablando consigo mismo.

-Yo sé que no fue tu culpa, tu no me harias eso ¿cierto? – busco su mirada la cual al parecer muestra alivio.

-Jamas. Me alegra que lo sepas

-Lo se – doy un sorbo a mi chocolate, Sasuke comienza a reírse - ¿Qué pasa?

-Tienes bigote

-¿Qué?

-El chocolate, yo lo arreglo

No pude terminar de entender lo que me decía hasta que me beso, absorviendo mi labio superior con los suyos, deslizando su lengua en el contorno de mis labios, quitando los restos de chocolate. El chocolate hace maravillas sin duda.

Queridos lectores:

Lamento haberlos hecho esperar tanto pero que puedo decir todo es culpa de los exámenes. Les agradezco de antemano a todos los que continúan leyendo, sus reviews me animan mucho. Les pido sigan dejando cuando terminen de leer el capitulo. Gracias

AGRADECIMIENTOS: