Imaginé que les daría un ataque si lo dejaba en el capitulo anterior xD así que para que no digan que soy mala y para que no me vayan a matar xD aquí esta el otro :D
Emma
Que hice? Que hice? Me separo de Regina, tomando un par de pasos hacia atrás, distanciándome de ella. La miro, y ella me mira. Puedo ver el pánico en sus ojos. No sabe que hacer. Lo arruine. Arruine lo que teníamos por no poderme controlar. No puedo estar aquí. No puedo escucharla diciéndome que no siente lo mismo. Se que es cierto, pero no quiero escucharlo. No puedo escucharlo.
«Lo siento... yo... yo no puedo hacer esto» Me escucho a mi misma diciéndolo, antes de comenzar a correr. No se hacia donde voy. Solo se que no puedo estar aquí. Después de todo lo que ha pasado, lo arruine. Ella ha hecho todo por mi. Todo! Y yo aprecio su amistad mas que nada en mi vida, y ahora a causa de mis hormonas no pude ser capaz de controlar mis ganas de besarla.
Antes de saber ya estoy en la calle. Lágrimas constantemente cayendo por mi rostro. Al principio las limpiaba, pero luego me di cuenta de que iban a seguir cayendo. Me gire y mire hacia la casa. Esa casa que ha sido mi hogar. Regina era mi hogar, y ahora no puedo regresar. Ya no podría ser lo mismo otra vez, incluso si ella me perdona. Ahora ella lo sabe. Ya sabe lo que siento y no hay nada que hacer. Si me quedo, recordare lo que paso todos los días, y como nunca estaremos juntas, y la amistad que una vez tuvimos nunca sera la misma. Y si me voy? Si me voy, la extrañaría todos los segundos, de todos los días. Me rompe el corazón pensar que ha llegado a esto, conmigo yéndose. Sin embargo, es la única opción en la que puedo pensar si quiero seguir manteniendo a Regina en mi vida, incluso si no es como antes. Aun la necesito.
Trate de apartar ese pensamiento de mi mente y comencé a caminar. No tengo auto, y Storybrooke no tiene transporte publico, así que todo lo que tengo que hacer es caminar. Se como caminar en los alrededores bastante bien. Regina y yo hemos hecho muchas caminatas juntas, decidiendo no llevar el auto para ir a almorzar. Esta caminata no era nada como esa. Después de un corto momento llegue a la parte inferior de la carretera. Gire hacia la izquierda y me dirigí hacia el centro del pueblo.
De repente me tropeze, golpeándome fuerte la punta del pie, deseando haberme puesto unos zapatos antes de haber salido rapidamente de la casa, aunque al menos agarre mi abrigo en el camina hacia la puerta para poder cubrirme; no estaba tan hormonalmente loca como para salir en la calle en ropa interior. Diciendo las mil y un groserías a mi dedo golpeado, volteo a ver que fue lo que me hizo tambalear. El camino estaba agrietado y un poco levantado. Miro hacia alrededor en la calle, reconociendo en donde estaba, por que ese tropiezo se sintió tan familiar. El buzón rojo, un alimentador de pájaros en el frente del jardín. He estado aquí antes. Me he tropezado aquí antes. Los recuerdos llegan a mi y vuelvo a sentirme enojada de nuevo. Ese día fue uno de mis favoritos, ese viaje me mostró como Regina se preocupaba por mi, y ahora se fue.
Fue en la segunda semana que me había estado quedando con Regina y habíamos decidido caminar hacia Granny's por el almuerzo. Me tropeze en este mismo lugar y tambaleándome hacia adelante, cayendo en el piso sobre mis manos y rodillas. Regina había estado tan preocupada, diciendo que nos devolviésemos directamente a la casa para que me limpiara y vendara. Cuando regresamos a la casa me dio instrucciones de que me sentase en el borde del mesón de la cocina. Ella procedió a limpiar y vendar mis dos rodillas y manos con tanta delicadeza que no sabia que existía. Recuerdo la determinación en su rostro para tratar de ser delicada y no causarme mas dolor en mi piel. Su rostro se había arrugado mientras estaba concentrada, y recuerdo pensar lo adorable que se veía en ese momento. Después de que fui vendada, puso una película y dijo que iba a comprar mas crema antiséptica. Cuando regreso a casa, también había traído el almuerzo y un tarro de mi helado favorito «Para hacerte sentir mejor» Sonrió.
Ahora todo lo que queda son los recuerdos, y la angustia por haber arruinado todo. Escaneando la calle, trate de encontrar algo, cualquier cosa. Inclinándome sobre la valla al otro lado del camino había una pala. Quitándome las lágrimas del rostro, corrí, la agarré y la traje conmigo hacia el camino donde me tropeze. Era algo pesada, pero la levante tanto como pude y la deje caer sobre la grieta. Puedo sentir mi rabia creciendo mientras la pala no hace nada contra el concreto y la levanto otra vez, dejándola caer con mas fuerza. Grito en frustración después de otro intento sin éxito a estas alturas maniobre la pala por debajo de la grieta tratando de levantarlo.
Coloco todo mi peso en la pala mientras veo como una pequeña grieta comienza a aparecer. Empujo hacia abajo mas fuerte y luego comienzo una vez mas a golpear el concreto con la pala. En alguna parte de mi mente sé que esto no tiene sentido, que esto no resolverá nada, pero ahora mismo no me importa. Esta grieta en el camino, este pequeño pedazo de concreto levantado me recuerda mucho lo que he arruinado, y me vuelve furiosa. Después de algunos golpes y levantamientos, pude dividir el concreto en piezas pequeñas, desesperadamente tratando de deshacerme de los pequeños pedazos, quitándolos del camino. Si puedo deshacerme de este desastre, de los pedazos rotos, si puedo deshacerme de ellos, entonces todo estará bien. Y pensándolo aun no puedo levantar los pedazos de concreto, son muy pesados, y en mi condición no puedo arriesgarme a levantarlos sin ayuda. A si que en vez de eso, comienzo a excavar. Usando mis dedos para cavar debajo del concreto para intentar y ayudar a que encaje. No parece que este funcionando nada en mi favor y me encuentro golpeando el concreto, no importándome el dolor que estoy sintiendo en mi nudillos. Continuo gritando y golpeando, tratando lo que sea para deshacer del camino los pedazos de concreto, para deshacerme del dolor.
«Hey!» Escucho un grito detrás de mi, me volteo y veo a Ruby corriendo hacia mi. Esta usando pantalones de correr y una sudadera, y un Ipod sujetado en su brazo. Ya puedo ver su cara desconcertada, empatia, confusión. Me volteo y veo hacia abajo, hacia lo que he creado; concreto roto en media docena y cubierta en suciedad. En algunos lugares podías ver pequeños puntos de sangre, donde decidí dejar salir mi ira usando mis puños.
«Emma» Escuche a Ruby susurrar al lado mio, obvia preocupación en su voz. Siento como se agacha a mi lado y mira, mientras toma mis manos. Volteándolas para ver por primera vez el daño que me he causado. Mis manos están magulladas y raspadas, y los nudillos están sangrientos, pero no siento dolor. El único dolor que siento es el que pasa por mi pecho, haciendo difícil poder respirar. Mi corazón duele, y comienzo a sentir las lágrimas nuevamente cayendo por mis mejillas. Mi ira se ha ido, solo para ser reemplazada con el vacío.
…...
Ruby me llevo a su casa después de que me negué que me llevara a casa de Regina. No le explique lo que había pasado, solo que no podía regresar, y que no podía llamar a Regina. Me rehusé a que mirara mis manos, creyendo que merecía lo que tenia. Eran mis manos las que habían hecho esto. Si, eran mis labios los que la habían besado, pero eran mis manos las que la acercaron en primer lugar, y ahora tienen lo que se merecen.
Me senté en una de las camas que Ruby tenia en el apartamento. Ella vive en una de las habitaciones mas grandes en Granny's. Tal vez me podía quedar en una de las habitaciones hasta que todo se arreglara?
* toc toc *
Lo ignoré. No quiero hablar con Ruby ahora. Aprecio todo lo que ha hecho por mi, pero solo quiero hundirme en mi miseria por un rato.
Oigo la puerta abrirse.
«Ruby, dije que no quer...» Volteo para volverle a decir que no quiero hablar cuando me detengo, sorprendida de quien esta en mi puerta. Regina esta parada justo afuera de la puerta. Su cabello es un desastre, su maquillaje esta corrido, pero aun se ve hermosa. Triste pero hermosa.
«Emma...» Dice silenciosa, dando un paso dentro de la habitación. No quiero que lo diga. No quiero oírla decirlo.
«No tenemos que hacer esto Regina» Me levanto y doy un paso hacia atrás, evitando el contacto con sus ojos a toda costa «Esta bien, no tenemos que hablar de eso. Por favor vamos a olvidar que alguna vez pasó» Siento que cruza la habitación lentamente, pero esta vez me quedo quieta. Alcanza mis 2 manos en las suyas, gentilmente girándolas para ver el daño.
«Ruby me llamó» Claro que lo hizo «Por que hiciste esto? No lo entiendo» Pregunta tristemente.
«No lo se. Estaba molesta» Dije, removiendo mis manos de su toque, y cuidadosamente cruzando los brazos en frente de mi.
«Porque me besaste» No era una pregunta.
«Si»
«Es eso lo que realmente quieres? Olvidar que paso alguna vez?» Pregunta, una vez mas dando un paso mas cerca de mi.
«Tal vez. No lo se» Tartamudee, evitando sus ojos una vez mas. Que importaba lo que yo quería? Se acerca nuevamente y toma mis manos, gesticulando para que yo las viera.
«Emma, por que hiciste esto?» Pregunta confundida y casi enfadada «Por que te heriste tu misma?»
«Porque estaba molesta!» Grite, tomando otro paso lejos de ella «Estaba molesta porque te besé. Estaba molesta porque me tropeze otra vez con ese estúpido camino. Estaba molesta porque dejé que mis hormonas tomaran el control y me dejaran mostrar mis sentimientos. Y mas que todo, estaba molesta porque arruiné todo!» Grite, haciendo gestos entre Regina y yo.
Ella solo me miro, como si estuviese pensando, preguntándose que movimiento hacer.
«Tus sentimientos?» Pregunta, inclinando su cabeza un poco hacia la derecha «Hacia mi?» Asentí tímidamente, preguntándome porque estaba sacando mi vergüenza. Otra vez camino otro paso mas cerca y mira profundamente en mis ojos. Busque en su rostro, tratando de leer algo que pudiera descifrar lo que estaba pensando. Alza su mano y coloca un mechón de cabello detrás de mi oreja.
«No arruinaste nada Emma» Sonríe, luego se inclina y me besa. El beso era delicado y dulce. Metió sus dedos en mi cabello y ligeramente me acerca mas a ella. Gemí ligeramente cuando sentí su lengua en mi labio inferior, silenciosamente pidiendo permiso. Regina gimió cuando nuestras lenguas se encontraron por primera vez, agarra mi chaqueta mas fuerte, acercándome aun mas hacia ella. Finalmente rompimos el beso. Coloca su frente en la mía y cierra los ojos, enfocándose en su respiración. La vi, y note la pequeña sonrisa que tenia en sus labios, como si aun estuviese pensando en el beso.
«Puedes venir a casa ahora?» Susurró
