No tengo excusa, solo un pesar sofocante, estoy de luto y escribir ha sido difícil y considerando que este fic estaba parcialmente basado en esa persona pues... fue demasiado, sin embargo no planeo dejarlo.


El autismo es un trastorno caracterizado por graves déficit del desarrollo, permanente y profundo. Afecta la socialización, la comunicación, la imaginación, la planificación y la reciprocidad emocional, y evidencia conductas repetitivas o inusuales. Los síntomas, en general, son la incapacidad de interacción social, el aislamiento y las estereotipias (movimientos incontrolados). Con el tiempo, la frecuencia de estos síntomas aumenta. Su forma de presentarse varía descomunalmente presentándose con diferentes síndromes en diferentes escalas.

Este tema es bastante amplio. Ya lo iré desenvolviendo. Si quieren preguntarme algo, pueden hacerlo y responderé.

Lamento la tardanza y espero me disculpen.


Dedicado a Nestor, siempre estarás en mi mente y corazón.


Todos los personajes son propiedad de Glee, Ryan Murphy y Fox. Yo sólo juego con ellos.

Rated M próximamente. Escenas confusas.


Ilusión o Realidad

Fantasmas del Pasado

- te pondrás mejor, ya lo veras – susurraba Sebastian con lágrimas bañando su rostro

- Seb, tu y yo sabemos que no es cierto, cada día es peor, me cuesta mantenerme aquí, es cómo si mi mundo quisiera retenerme – el pelinegro sonrió cansado

- pero no lo logrará, yo lo impediré, tienes que quedarte conmigo

- tú y yo sabíamos que esto podía pasar, mi cuerpo ya no me responde Seb, no pertenezco aquí.

- por favor no digas eso, yo…

- quiero algo Seb, ¿podrías conseguirlo por mí?

- Lo que sea

- Quiero ver a Blaine…

- ¿Blaine? Ha pasado tiempo

- Sí, y nunca volví, no cumplí mi promesa y yo… necesito verlo antes de… perderme.

- ¡tú no te perderás!

- sí, si vuelvo a ese mundo voluntariamente

- no lo harás

- ¿y cómo crees que veré a Blaine?

- No lo permitiré, no puedo

- ¿Me amas?

- Más que a nada

- entonces déjame ir….


"- ¡Blaine, Blaine, Blaine!

- Elliot basta, él no te oye

- Pero Sebastian, Blaine y yo sólo necesitábamos estar en contacto para que me una a su mundo y ahora no puedo. ¿por qué no puedo? – Lágrimas marcaban su pálido rostro mientras el castaño trataba de separarlo del moreno quien permanecía inamovible.

- Él ha disminuido bastante sus reflejos – comentó una mujer mayor que ya conocían bien - el no respondió a los tratamientos y desde que se fueron ha ido decayendo y finalmente quedó así después de mi partida – la mujer se acercó a Elliot y palmeó su espalda – me alegra ver que ustedes están bien. Ella no tenía idea".

- Amor, despierta por favor.

- Sebastian, el ya no está, se ha ido

- él está vivo

- ¡pero no aquí, entiende! – el padre de Elliot gritó

Un año después, Elliot ya no tenía reflejos, nunca había despertado y su cuerpo rechazaba todo estímulo externo, se alimentaba mediante sondas, sus órganos dejaron de funcionar solos. Su mundo lo había absorbido…

Su padre lo desconectó…


Sebastian se despertó sudando, odiaba sus malditos sueños, haberlos vivido había sido demasiado, recordarlos era una tortura pero mantenían vivo algo, y eso era el recuerdo de lo bueno, y claro, también de aquella promesa.

"- Seb, prométeme que cuando me vaya ayudarás a Blaine como me ayudaste a mí, promete que al menos lo intentaras y dile que lo quise mucho y que tal vez si algún día pueda perdonarme dile que estaré esperando por él también

- Lo prometo"

Sebastian sonrió ante el recuerdo, tenía una segunda oportunidad y esta vez triunfaría, no dejaría que el autismo le quitara a quien amaba una vez más. Debía empezar a curar a Blaine y a enamorarlo también, porque él quería ser amado como alguna vez lo fue, quería a Elliot y Blaine era lo más cercano a él que tendría.

- Blaine ¿Estás despierto? – Sebastian lo sacudió ligeramente – despierta dormilón, quiero mostrarte algo.

El moreno se removió incómodo, Sebastian sonrió, era una buena señal, Blaine no había vuelto a "su mundo" mientras dormía. Blaine se movió hasta quedar de costado mirándolo a él y Sebastian no pudo evitarlo, se acercó y besó castamente los labios del moreno, la electricidad lo recorrió y no pudo hacer nada excepto repetir el acto, empezó a repartir besos por todo el rostro del moreno hasta que finalmente despertó.

- Tengo sueño

- puedes dormir después, quiero mostrarte algo – susurró

- está bien

Sebastian y Blaine bajaron de la cama y cuidadosamente salieron de la habitación, todo estaba oscuro, el moreno tomó la mano de Sebastian asustado de haber vuelto a su mundo y de nuevo estar sólo. Sebastian se detuvo y se acercó al moreno, tomó su rostro entre sus manos y se acercó hasta estar a una distancia efímera, sus alientos se mesclaban y ahí donde la blancas manos tocaban el rostro moreno, Blaine sentía electricidad, se sentía especial y deseaba más que nada que Sebastian lo besara pero el castaño solo se quedó así, torturando a Blaine.

- Estoy aquí –susurró – esta vez no me iré, si vuelves a ese lugar, iré contigo

- No… tú no debes…

Pero Blaine no pudo terminar porque el castaño atacó sus labios con ímpetu, Blaine quiso protestar porque si él no podía quedarse en este mundo con Sebastian no quería que el castaño lo siguiera porque no sería justo, pero Sebastian lo amaba y no estaba bromeando, si para estar con Blaine tenía que enunciar a la realidad, lo haría.

Se separaron y Blaine sonrió como hace mucho tiempo no hacía, como hace tiempo no se lo permitía y el castaño lo encontraba hermoso, el no podía explicarlo, Blaine lograba hacerlo sentir vivo, le recordaba aquella etapa que si bien no había sido perfecta por tanta desgracia rodeándole había sido hermosa únicamente por Blaine y por… Elliot – los ojos de Sebastian brillaron de dolor – Elliot, Blaine se le parecía tanto que dolía verlo pero a la vez necesitaba hacerlo.

- ¿Qué sucede? – el moreno acaricio su mejilla

- nada malo – susurró sonriendo

- ¿seguro?

- si Blainey, estoy bien, anda vamos – El castaño tomó la mano del moreno y lo guió

Sebastian guiaba a Blaine al jardín, aún era temprano, el sol no había salido y era eso lo que quería mostrarle, el amanecer, Sebastian amaba los amaneceres, le ayudaban a empezar un nuevo día, de alguna manera le daban la esperanza de que cada nuevo día fuera un nuevo comienzo también, y él deseaba eso, un nuevo comienzo con Blaine.

Salir al jardín no fue tan fácil, arrastrar a Blaine por un lugar totalmente desconocido a su ahora conciencia despierta. Er normal que el moreno sintiera curiosidad por todo lo que le rodeaba pero primero le mostraría el exterior, Sebastian conocía el mundo de Blaine, ahí solo había naturaleza, de seguro el moreno se sentiría preso entre tanto concreto, después de todo. Elliot tuvo esa reacción y no permitiría que Blaine se deprimiera, le mostraría la libertad que hay fuera de las paredes antes de mostrarle que durante un tiempo estaría prácticamente preso, porque eso es lo que se siente estar en ese tipo de instituciones.

- Está oscuro, no veo bien – el moreno se quejó cuando atravesaban el último pasillo, donde por alguna razón no había luces.

- Tranquilo, estoy contigo – Blaine sonrió en la oscuridad y se apegó más al castaño. Sebastian sonrió – muy bien, llegamos.

Blaine se separó del castaño y miró, había árboles, no muchos como en su mundo pero ahí estaban y había algo verde en todo el suelo, el no sabía qué cosa era, la curiosidad golpeó sus sentidos.

Sebastian observó divertido como Blaine después de mirarlo con una pregunta implícita en los ojos y que el asintiera, este básicamente se acercara sigilosamente al pasto. El moreno se sentó donde el concreto terminaba y se agachó para ver de cerca la grama.

- ¿Qué es? – preguntó

- pasto - se sentó junto a él - ¿no había en tu mundo? – el moreno negó

- nunca lo había visto – susurró – hay cosas en mi mundo que no sé que son, no sé cómo llamarlas, pero no había visto esto.

- yo te enseñaré Blaine, te enseñare todo lo que quieras y necesitas.

- ¿cómo antes?

- sí, recuerdo que aprendías rápido

- ¿ah sí?

- si - se inclinó hacia el moreno hasta que sus labios se rozaban – y hablando de eso quiero enseñarte algo ahora

- ¿q… - pero el moreno fue callado por el beso de Sebastian, era lento y suave, Blaine cerró sus ojos y se dejó llevar, los brazos de castaño rodearon la cintura del moreno y los brazos de este se posaron en los hombros del otro. Sebastian dibujó con su lengua el labio inferior del moreno, Blaine acepto la invitación gustosamente y ahora sus lenguas batallaban fieramente haciendo el beso aún más pasional peo sin perder la parsimonia de este.

Los rayos del sol comenzaron a salir, iluminando todo y molestando los ojos del castaño, Sebastian tomó una mano del moreno y la dirigió a su propio pecho, quería que Blaine sintiera cuanto lo amaba, quería que supiera como su corazón latía por su causa. Su beso terminó y apoyaron sus frentes juntas y aún con los ojos cerrados, Sebastian y Blaine sonrieron. Para el moreno esto era nuevo, totalmente nuevo y tocar a Sebastian lo hacía más íntimo y especial, nunca había sentido nada así…nunca. Para Sebastian, el sentimiento le resultó familiar, bastante, siempre le había gustado Blaine, desde el primer día en que lo vio pero lamentablemente el moreno no era precisamente en quien estaba pensando, aunque claro el nunca lo aceptaría.

Ambos empezaron a abrir los ojos, el moreno sonrió.

- ¿Sientes esto?

- s..si

- Te amo

- Y yo a ti Seb…

Y ese sobrenombre desató todo, fueron tan sólo segundos para Blaine pero para el castaño pareció una eternidad, imágenes pasaban en su cabeza tan rápido que dolía, pero lo peor era el recuerdo de esa voz llamándolo "SEB". Había pasado tiempo desde la última vez que había recordado a Elliot, cómo se sentía besarlo, tocarlo unirse a él en todos los sentidos y ahora Blaine lo había sacado a flote. Como pudo miró a dónde Blaine debía estar, lo seguía sintiendo en contra de sí, pero ahora, alguien con los mismos los mismos ojos avellana pero con la piel totalmente blanca la cual sólo podía ser comparada con la nieve y con el cabello negro azabache y lacio adornando el rostro más perfecto estaba ahí. Elliot…

- pero… ¿Qué es el amor? – Blaine aparece nuevamente frente a él y eso duele porque Elliot no volverá, porque siente que está engañando tanto a Blaine como a Elliot, duele porque no sabe lo que está haciendo, duele porque "¿Qué es el amor?" , Blaine dice amarlo pero no sabe que es amar y eso es triste, duele porque necesita a Blaine y no le importa el resto, duele porque sabe que está siendo egoísta pero Blaine es tan parecido a Elliot y además ellos fueron como hermanos, estar cerca de Blaine es estar cerca de Elliot. No es lo mismo, pero es lo mejor que puede tener.

Elliot no volverá…

- yo te mostraré, te haré sentir Blaine, todo a su tiempo, pero ahora mira – el castaño apunta al sol que cada vez está más arriba y Blaine sonríe, y Sebastian se siente en casa, y su conciencia está más tranquila.


- ¡Lo veo y no lo creo! – Rachel estaba exasperada – Él esta… está

- Despierto – Finn termino por ella.

- ¿no fui el único que se quedó así eh? – el médico apareció al lado de ellos mientras miraban perplejos que a unos metros de ellos Sebastian y Blaine estaban… aparentemente charlando, el moreno reía y movía las manos mientras hablaba. Finn no terminaba de creer lo que veía.

- ¿Dónde está Kurt? Le encantará ver esto –Rachel quiso ir hacia la pareja pero el médico la detuvo. Finn frunció el seño.

- No creo que sea buena idea, podrías asustarlo y provocar que vuelva a donde sea que estaba. Lo pensé y dejaré que Sebastian se encargue – explicó – y tu hermano aún duerme. Me levanté esta mañana y ellos no estaban y bueno Kurt… no hubiera reaccionado bien así que preferí encontrarlos primero.

- Buena decisión – Finn estuvo de acuerdo, su hermano no iba a tomar esto tan fácil y menos después del cariño que parecía estar adquiriendo por el moreno.

- Definitivamente – Rachel coincidió.

- ¿Cuál es una buena decisión? - un somnoliento Kurt apareció detrás de ellos tallándose los ojos en un intento por despertar completamente - ¿Dónde está Blaine? Debo bañarlo, suda mucho de noche y sus risos son un reverendo desastre – bostezó al final esperando una respuesta que nunca llegó.

Kurt se asustó, cuando hacía preguntas y nadie contestaba sólo podía significar una cosa y eso era que la respuesta no era pero para nada agradable, abrió los ojos para lazar su mirada perra de "o me dicen o…" pero fue entonces que vio lo que los demás veían.

Sebastian reía mientras hacía gestos hacia Blaine quien tenía la sonrisa más boba que había visto… su cerebro se detuvo, su mente se nubló y recordó todo. De alguna manera había olvidado que Sebastian estaba ahí y todo lo que eso conllevaba, además Blaine estaba sonriendo ¿Desde cuándo sonreía? ¿Estaba viendo lo que creía o seguía durmiendo y esto era un muy mal o muy buen sueño? No estaba seguro. La cabeza empezó a dolerle, este dolor se estaba haciendo conocido, El castaño sabía que estaba a punto de recordar algo. En su primer año estudiando psicología había aprendido que existen algunos recuerdos que inconscientemente rechazamos y eliminamos a modo de protección y que a veces si estos emergían del subconsciente no siempre era una sensación agradable ni física ni emocionalmente.

"vamos a ver a Blaine mamá"

"kurt, no me siento muy bien. Iremos mañana, lo prometo"

"Pero yo se lo prometí, hoy leeríamos un libro con la señora Meg"

"Kurt, lo lamento pero debes entender…"

"`¡NO! Yo se lo prometí, y tú me enseñaste que no hay que romper las promesas"

"Está bien, iremos. Sólo dame un minuto – Kurt asintió y fue a alistar su mochila, estaba feliz pues vería a Blaine, decidió apurarse y se apresuró para volver al cuarto de su mamá pero lo que vio lo atormentaría por siempre. Su madre estaba de rodillas apenas sosteniéndose en esa posición, sangre empezaba a fluir de su boca mientras una tos que parecía estar destrozando su garganta la acometía. La mochila cayó al pio atrayendo la atención de la mujer. Ella quiso acercarse, Kurt retrocedió mientras las lágrimas caían de ambos rostros y el miedo aumentaba en el castaño, ella quiso decir algo pero l tos acometió de nuevo, la sangre continuó saliendo y las últimas energías de la mujer se fueron en hacer una señal con la mano, primero se la puso en el pecho y luego señaló a Kurt "Te Amo" significaba, ella siempre lo hacía, desde que el tenía memoria"

Kurt ya no aguantó más, gritó, ese recuerdo era demasiado vivido y el no lo quería, no él no lo quería, el médico y su hermano fueron en su ayuda. El castaño no dejaba de agarrarse a cabeza mientras las imágenes se repetían una y otra vez. Era como si no pudiese despertar de un muy mal sueño pero lo peor de todo era que no estaba dormido. Sintió como era levantado del suelo ¿en qué momento había caído? Escuchaba voces pero no distinguía a quién pertenecían o qué decían, quería desmayarse, buscaba la oscuridad en su mete pero todo lo que veía u oía era…

"Su Madre"

"Sangre"

"Su madre caída sobre el charco de sangre"

"el mismo gritando"

"Burt"

"Paredes blancas"

"Hombres con Batas" - "hicimos todo lo que pudimos"

"Flores"

"Gente vestida de Negro"

"Lágrimas"

"Su padre y él tomándose de las mano"

"El muro de las fotografías familiares anuales"

"La última foto, solo él y su padre"

"Mi Culpa"

"No quiero verlo nunca más, mamá ya no está aquí por su culpa"

"No es su culpa Kurt y tampoco es tuya"


- Stephan, ¡haz algo! – Rachel gritaba

- ¡Eso intento!

- ¡Pues no funciona!

- ¡KURT! ¡DESPIERTA! No es real, te lo prometo – el médico sacudía al castaño. - No sé qué hacer – dijo desesperado


PD: Lamento haber puesto algo tan personal al inicio pero se los debía y también a él. ( Los 17 no son menos emocionalmente inestables, ¿Dónde iré a parar).

Gracias por los comentarios y el apoyo a la historia y prometo continuarla,no la abandonaré.