— Entonces—Naruto empezó a hablar mientras que dirigía su mirada en la peli roja que tenía enfrente, no es como si hubiera esperado algo diferente, no después de las últimas advertencias.
— Solo quiero comentar sobre el hecho de que pasa demasiado tiempo con una estudiante menor, las cosas realmente pueden mal interpretarse—La voz de Rias solo hizo que Naruto diera un suspiro al saber donde iba la conversación, una vez más, siendo tratado de pederasta.
— Si, me lo han comentado varios miembros del consejo, pero si realmente buscan que no esté con ella, solo pídanselo a ella, no es como si la obligara o algo—la voz de Naruto sonó desinteresada mientras que hacia una ademan con la mano en forma de restarle importancia.
La misma respuesta de siempre.
Rias rodo los ojos y miro nuevamente al profesor que tenía enfrente, ella aun no podía comprenderlo, realmente le costaba el solo pensar que alguien pudiera haber roto las barreras que había puesto Koneko sobre sí mismo, barreras mentales que la alejaban de los demás, de las relaciones, amigos, sentimientos y emociones. Aquel hombre frente a ella simplemente llego y era como si conociera a la pequeña albina de toda la vida.
Le molestaba el solo hecho de pensar que alguien así pudiera arraigar tan profundo en su nobleza, estuvo tentada a usar algún hechizo sobre el hombre, más no iba a ir tan lejos solo por algo que hasta el momento, por ahora Rias se mencionaba internamente, no había hecho nada realmente.
Rias había estado al tanto de todo lo que sucedía en torno a su nobleza, desde que el rubio le llevaba de regreso y en ocasiones de ida hacia el instituto, de como de vez en cuando salían a comer con los dos junto con la maestra nueva, Rossweisse, casi parecía que al rubio le importaba la Koneko.
Rias hubiera estado más tranquilamente si es que no hubiera notado el estado emocional de la menor, siendo esta más comunicativa, más expresiva y sobre todo la sonrisa que portaba cuando ella hablaba con Naruto.
En cuanto al rubio, nunca sintió la más mínima señal de peligro o de algo contra Koneko, es más, Rias se mordió el dedo índice de su mano mientras que pensaba en la situación, Naruto parecía como un padre que nunca estuvo y que ahora se interesaba por sus hijos, de manera tardía, pero allí estaba, al menos eso fue lo que sintió.
Levanto la mirada la cual había bajado hace unos momentos mientras que observaba al hombre en el escritorio con los papeles desparramados en este, realmente no sabría qué decir del hombre, si bien había escuchado que su presencia era algo-sofocante, no espero sentir lo que sintió, lo cual fue, nada, absolutamente nada, era como si de un humano normal se tratase a sus ojos.
Dio media vuelta mientras que le dio una última mirada a Naruto, nunca se lo vio actuar de manera ofensiva, siempre cordial, siempre sonriente.
Aquello era lo que más le llamaba la atención.
¿Ser feliz?
Quizá este era el momento en el cual sus sueños se pudieran realizar, nunca antes había tenido tanta suerte ¿Qué era este sentimiento que invadía su pecho?
Issei volvió a sonreír al ver su teléfono, los mensajes estaban llegando desde hacía unos segundos y no dejaban de llegar.
Amano Yuuma.
La mujer que se le había confesado así sin más, era algo que realmente no había visto venir, de hecho era algo tan raro para el castaño que no creyó que joven de tal apariencia le encontrase tan atractivo. Ni el mismo castaño podía decir que era lo que la mujer vio en el.
Si, toda la felicidad que uno podía pedir, realmente aquello le encanto, le llenaba el alma y su mente.
Entonces.
¿Morirías por mí?
Brillante, el conjunto de ropa junto con la masa corporal de la peli negra cambiaron de golpe, no solo eso pudo verlo, una danza de plumas mientras que estas se desplegaban, le cubrieron por unos momentos unas dos alas completamente negras, eso hasta que la mujer salto.
Y no descendió, quedo en el aire, junto con su mano extendida y un haz de luz segador instantáneo.
¿Por qué esas palabras sonaban tan duras en aquel momento en el que se encontraba tirado en el suelo con un boquete en su abdomen?
Cierto, todo era falso, todo aquello no era más que una ilusión que siempre fue más falsa que el amor que realmente alguien podía sentir hacia su persona.
Derramo más sangre por su boca mientras que se limitaba a ver las plumas negras desplegarse en su totalidad. En su momento aquello le pareció angelical.
¿Si pudieran morir de alguna manera placentera lo harías?
Ser asesinado por la mujer que alguna vez amo, o que ama, quizá no fue la primera opción de Issei, pero al final parecía tan válida, y lo peor de todo es que el recordaba el momento exacto en el cual él había mencionado que no le importaría el morir de una manera así.
¿Cuándo paso todo aquello?
No vio nada, solo sintió la punzada en su ser para poco después caer de espaldas sin más, salpicando la sangre por cada lugar cercano, curioso.
Un grito lleno de agonía murió a los escasos segundos, no había aire ayudando a sus pulmones a seguir con el lamento, solo pudo girar sus ojos y ver como la mujer que creyó que lo aceptaba se iba volando.
Tan feliz por su muerte.
Bueno, de algo se equivoco acerca de morir por alguien que amaba.
Ahora le importo.
Y lo lastimo, le ardía.
Quemaba y le lleno de desesperación, arrugo la cara unos instantes mientras que las lagrimas salían, el dolor no amainaba en lo mínimo, parecía penoso como debería estar su cara en este momento, los pensamiento entre cortados por el dolor y sufrimiento de parte de Issei le hacían ver por todos lados ¿Qué era este sentimiento?
Vergueza.
Por la manera de deformar su rostro por el terror completo que él sentía.
Issei miro el cielo una última vez, el cielo nocturno solo ayudaba con el anhelo de seguir un poco más, regurgito una última bocanada de sangre mientras que sus ojos perdían el brillo que siempre estuvo presente, lo único que podía era reflejar las estrellas con una tenue capa que se extinguía cada segundo.
Las lágrimas se habían detenido por completo junto con el dolor.
"No quiero morir…"
— Pobre, sentiste la traición en carne, pero no te preocupes, levántate y sirve para mi bien—
Naruto no sabía decir si es que este día era normal, bueno o inquietante, la razón de la ultima se debía a la ausencia de parte del pervertido regular del instituto, por ausencia era más bien debido a que no estuvo presente a su hora normal de actividad…cuestionable.
Naruto, solo por esta vez se lo dejo pasar, el se estaba preparando para salir, había acordado ir con Rossweisse y con Koneko para comer, cuando Rossweisse encontró un juego de cartas no espero que su idea de "Juguemos póker" le hubiera salido el tiro por la culata, no conto que la siempre torpe y distraída peli platina pudiera ganar.
Ahora llevaba a la situación actual, dando un suspiro Naruto observo su billetera, bueno viendo el lado positivo aun tenía más que suficiente para la salida, totalmente planeada. Quiso sacar a Kaguya pero según ella "No estaba de humor"
Era obvio que si quería salir, solo que no lo decía. Sonrió momentáneamente mientras que salía en dirección a la entrada de la academia, como siempre, una silenciosa Koneko al lado de su auto mientras que lo esperaba, Rossweisse se había retirado más temprano por lo tanto solo quería ir a su casa, claro después de recoger a la conejo.
—Te dije que no voy a salir—
—Pero si te preparaste…—
—Siempre voy preparada después de todo soy una belleza absoluta—
—me estabas esperando frente a la sala y no ordenaste comida…—
—…—
Naruto no espero mucho de la conversación que iba a tener con la peli blanca, dio un suspiro mientras que la empujaba afuera, cerraba la puerta y se dirigía al auto, observando el móvil le fue bastante curioso la situación de Koneko.
Nunca fue regañada por sus padres o tuvo una llamada de ellos, de hecho ningún adulto se quejo de él, por lo tanto no había nadie que le estuviera presionando, pero el que realmente Koneko se halla apegado a él, era algo que no comprendió ¿Cuánto había sido desde que empezó todo? Un mes o dos como máximo, y se llevaban relativamente bien.
—aun no puedo creer que me este obligando—Naruto rodo los ojos mientras que subía a la mujer en el auto, Koneko la silla y se acomodaban ya en el interior.
—Buenas tardes, Ootsusuki-san—la voz de Koneko fue audible, al igual que con él no había ese tono de desinterés normal.
—deberías pensar más en lo que haces ¿No ves que este monstruo puede acerté algo? —la voz de Kaguya junto con su comentario saco otro suspiro de parte Naruto. Esa era su manera de decir "Hola ¿Cómo estas Koneko-chan? Espero que todo bien"
— Hablando de problemas al demostrar afecto— Kurama menciono haciendo que el rubio estrellara su cabeza contra el volante ya con cansancio.
—Nunca se sabe que tan malas son las personas, deberías cuidar más de ti, comenzando por denunciar a este sujeto por acoso, le harías un favor al mundo—fue cortante y firme, el orgullo desbordando en cada palabra. Si, Naruto lo comprendió, Kaguya estaba en su "Soy Dios"
Las quejas no cesaron en el corto camino que llevaba a la casa de la peli platina.
Al menos solo necesito unos mensajes de su teléfono para que pocos segundos después la peli platina saliera de su departamento…con el mismo traje de siempre.
Naruto dio un suspiro viendo por el retrovisor notando como Koneko estaba en igual condición, con el uniforme de la academia.
¿Tenían un fetiche o algo así? Ni que fueran un personaje de una serie para aparentar siempre con la misma ropa. Al menos el se dignaba a intercalar entre los abrigos negro y naranja y las camisas naranjas y negras.
— Kaguya-san es un gusto que se nos una—la felicidad en la voz de Rossweisse fue genuina, dando un saludo con el brazo a Naruto y sobando la cabeza a Koneko, Rossweisse se acomodo en el asiento al lado de Naruto.
—Entonces… ¿Le ganaste a este sujeto en un juego de cartas por pura suerte? —Kaguya comenzó.
Los tres habían ido a un restaurant algo decente. El rubio aun se arrepentía de haber apostado, mientras que Rossweisse estaba demasiado feliz para su gusto.
La peli platina estaba contenta por no tener que gastar su dinero.
—Correcto, le gane y luego decidí esto, pensé ¿Y si vamos todos? Nos servirá para conocernos mejor—termino la Rossweisse mientras que daba un aplauso corto y rodo la cabeza hacia un lado.
—Alerta, el maniaco numero uno se acerca—
—maniaco ¿Qué? —la voz de desconcierto de Naruto sonó mientras que Kurama gruño aquellas palabras.
Naruto sintió como un brazo pasaba alrededor de sus hombros mientras que un hombre se sentaba al lado de él, ignorando la mirada de confusión de parte de los demás integrantes de la mesa.
Kaguya suspiro mientras que observaba con mejor detenimiento de quien se trataba el recién llegado, lo que causo que Rossweisse se voltee a verla, no conocía al hombre que se había sentado tan tranquilamente al lado de Naruto, por lo que pudo ver era la que era de la iglesia, al menos eso daba a ver, puesto que llevaba un traje de sacerdote.
En cuanto a Koneko se tenso al ver de quien se trataba, no es como si lo cocinera pero el olor a sangre y la energía sacra residual era algo que podía destacar.
— Hola Freed—la voz llena de humor de Naruto alivio el lugar.
— ¿Quien? —Rossweisse pregunto mientras que observaba al hombre con el color de pelo ceniza y-traje de sacerdote.
— ¡Yo! —la voz de Freed fue audible para todos, Naruto dio un pequeña risa mientras que veía al hombre apuntarse a sí mismo en indicio de que supiera de quien se trataba.
Freed al momento de ver a Kaguya se mudo de asiento, si bien era una mesa redonda en el restaurant, las sillas sobraban para la cantidad de personas que estaban presentes, pasando del lado izquierdo de Naruto al derecho se puso al lado mientras que abrazaba a la albina y pegaba su mejilla contra su cabeza.
—Maldito infeliz ¡Espacio personal idiota! —Kaguya gruño y se enojo, intentando empujar al hombre, Naruto rio más fuerte, a este punto la mayoría de las mesas daban su atención al espectáculo que se había formado en aquella mesa.
— Mi hermosa hermanita no seas malo con tu querido, Nii-san—La voz de Freed paso de la de un tono dulce a uno deprimente mientras que e separaba de una vez de la mujer.
Uno varios encuentros entre ellos, la mayoría era por culpa de Naruto a la hora de elegir en qué momento ir a cierto lugar a comer.
De las veces que salía para comer nueve de cada diez se topaba con Freed, y siendo la albina la que lo acompañaba con regularidad, el haberse topado con Freed fue solo cuestión de tiempo, una cosa estaba segura Kaguya acerca de la situación que provoco tener a Freed cerca.
Uno, Freed pensaba que ella era su hermana que no veía desde niños. Por lo cual siempre la intentaba…mimar o jugar con ella, desesperando a Kaguya.
Dos, Kaguya odiaba a Freed.
— No cambies Freed eres el mejor—el ver como Kaguya se encontraba en su estado de enojo, solo hizo que el comentario de Naruto fuera seguido con una pequeña risa.
— ¿Es este el hermano de Kaguya-san? —la voz de Rossweisse sonó mientras que indicaba con el dedo a ambos, si bien el color de pelo blanco no era algo que se solía ver, tampoco era para especular que la mayoría serian parientes.
— El—Kaguya fue cortada mientras que Freed se encimaba sobre ella pasando y poniendo su rostro frente al de Rossweisse, la cual retrocedió con miedo y se oculto como pudo detrás de Koneko, la cual rodo los ojos por ver como la peli platina actuaba.
— Correcto bella dama, veo que te la has montado Naru-chan—aquel comentario alegre de Freed salió cuando el retrocedió y se puso de pie, al momento de volver al lado de Naruto, en la parte derecha, dejando entre el rubio y Koneko al sacerdote.
— Sabía de tus gustos refinados al estar con mi hermanita, pero ahora lo confirmas al tener senda mujer también en la mesa—cuando Freed dio esa mención, el tono cantarín sonó mientras que pronunciaba la palabra hermanita.
Kaguya no tenía nada que ver con el hombre, Naruto solo podía ver a una persona con tornillos sueltos que no contaba con la noción de la realidad misma, no entendía lo básica y su cabeza estaba tan jodida que incluso el se pregunto hasta que punto Freed se rompió para llegar a su estado errático actual.
— No es lo que piensas Freed-san—comento Naruto mientras que veía como el camarero venia con la comida, de manera dudosa a la hora de acercarse a la mesa, pero era posible ver que aproximaba.
— HOOOO, entonces lo mejor será decidir Naru-chan, ahora porque mi pequeña sobrina entienda quien es su mami—al momento de decir intento darle un abrazo a Koneko, ella nunca lo vio ¿Era este el verdadera familia de Kaguya-san? Le costaba creerlo, más noto que algo, Koneko no supo si fue por los chistes o demás, pero nadie negó nada.
Al ver como Freed intento darle un abrazo esta reacciono, un simple golpe en el estomago, aprovecho que no tenía ninguna defensa.
Freed abrió los ojos de sobre manera al momento de sentir el golpe, instintivamente llevo sus brazos a su estomago y dejo caer su cabeza sobre la mesa.
—Bueno, ahora que estamos más calmados podes ir a las presentaciones—la voz de Naruto hizo que todos se concentrasen en el.
—El loco de allí es Freed Sellzen—
—Mucho gusto—la voz de Freed interrumpió a Naruto, él rubio se volteo y miro a Freed el cual ahora tenía la cabeza aun contra la mesa pero lo miraba.
— ¿No puedes actuar normal por solo unos minutos, o segundos quizá? —llevando una mano hacia su frente y negando con la cabeza vio como Freed hacia un puchero.
— El día que entienda como ve el mundo este sujeto seguro que será cuando este loco nuevamente, maldita sea—Kurama gruño en su mente mientras que observaba como Freed empezaba una historia de cómo se conocieron y el reencuentro de su "Hermana"
Había veces que Naruto simplemente deseaba no haber conocido al hombre.
Al paso de los minutos Rossweisse estaba con lagrimas en los ojos por la conmovedora historia la cual Naruto había escuchado…demasiadas veces, sumando el hecho de que era falsa y el siquiera intentar desmentir los hechos solo generaría que Freed se ponga más loco, hacia que no sintiera la necesidad de interferir.
Aunque algo que si pudo notar era la tensión que estaba en la cara de Koneko, normalmente entre ellos tres al menos, siempre parecía más tranquila, pero ahora con la presencia de Freed estaba a otro nivel de paranoia la pequeña albina, lo pudo ver en su rostro, era como si esperase a que el hombre saltase en cualquier momento con la intensión de cortarla en dos.
No lo negaría, esa era la presencia que daba Freed, él lo sabía por el olor que no desaparecía, o se dedicaba a sicario, lo cual Naruto rechazo en sus primeros encuentros, le faltaba demasiada cordura para el oficio, o se dedicaba de asesino en serie, esa si la veía más que posible el rubio.
Dejando los pensamientos de lado sintió como algo estiraba su manga izquierda, giro la cabeza y vio a Rossweisse que estaba con una sonrisa en su rostro, aunque pudo ver algo al momento en que vio el rostro de la peli platina.
Sea o no sea una acción que debería realizar, Naruto tomo una servilleta y limpio el rostro de Rossweisse, la cual se quedo estática en su lugar. Naruto pudo ver como la peli platina empezaba a tartamudear y desviar la mirada, era obvio que estaba apenada.
Rossweisse no había sentido su rostro cuando estaba sucio, al momento en que terminaron de comer mientras que Freed contaba su historia, ella no se dio cuenta de su propia situación.
"Impropio de una dama" era lo que más se gritaba internamente ¿Qué clase de persona no sabía cuando su rostro se ensuciaba y cuando no?
Un pequeño destello salió de parte del celular del rubio mientras que Rossweisse vio la foto que le quito. Era su cara algo sonrojada y con una expresión vacilante. Dando como resultado el que Rossweisse luchara para sacarle el teléfono al rubio, literalmente estaban en la misma silla mientras que ella intentaba con desesperación quitar aquella imagen, en la mente de la peli platina la situación que se genero ya era suficiente castigo.
—a veces eres demasiada tierna para este mundo Ross-chan—dicho eso el rubio se hecho un pequeña risa, Freed no entendió nada, solo se quedo viendo a todos, había intentado sobar la cabeza de Koneko para recibir otro golpe.
Freed lo sentía, la energía rara que usaba el rubio, aquella energía rara estaba también corriendo en la pequeña que estaba a su lado, era obvio que debía ser algo, nunca antes había sentido aquella energía ¿Qué era?
Según la lógica del hombre deberían estar emparentados ambos, Koneko y el rubio de alguna manera, siendo ese el caso. Dando una mirada de interés en Kaguya sintió la misma energía, mucho más dormida que en los dos y mucho más pequeña. Pero allí estaba. Era por esa razón que Freed.
— ¡Déjame abrazarte mi querida sobrina!—
—No—
Bajando la cabeza con desanimo sintió un vibración en su bolsillo.
Ya era hora.
— Se termino el tiempo, maldición, al menos gracias por la comida, eres un hijo de perra agradable Naru-chan, por lo cual córtate e hiérete todo lo que quieras pero no mueras—
Ante aquella ultima mención, el albino golpeo la mesa sacudiendo los platos usados mientras que dejaba caer dinero, bastante a la vista de los últimos presentes.
Nadie pudo decir nada antes de que el peli blanco saliera corriendo.
Kaguya que había estado leyendo un libro que trajo consigo mientras que transcurría las cosas, pudo ver en medio del dinero que había dejando Freed algo.
"Para mi querida hermanita"
Kaguya cerró los ojos una vez más después de aquello, recordando todo.
Naruto y Rossweisse jugando literalmente uno encima del otro quien podía quitarle el teléfono a quien, Koneko observándolos mientras que le traían postre tras postre.
¿Esto no iba a ser una cena pacifica?
—lo que quieres decir es que tuviste una novia ¿Verdad? —
—Correcto—
— Y esa novia se transformo en una dominatrix y te mato con una lanza de luz que ella creo de la nada—
— Así mismo—
—después apareciste vivo otra vez y ahora nadie recuerda a tu novia ¿Entiendo? —
—Como usted lo dice—
Naruto llevo una mano a su frente mientras que se pellizcaba la parte superior del puente de la nariz.
— No se suponía que tuvimos nuestra dosis de locura el día anterior en esa cena o intento de esa, todo gracias al maniaco, entonces ¿Ahora otro? —
—Issei Hyoudou— la voz de Naruto sonó profunda mientras que lo miraba fijamente, había pasado otro día escolar, ahora solo se encontraban nuevamente por consejería.
— ¿Si profesor? —
— Las drogas son malas—
— Sus consejos también—
—…—
—…—
Naruto dejo caer sus manos en el escritorio del salón de clase, el eco que se genero al no haber nadie hizo que sonar más fuerte de lo que espero, aquello mientras que suspiraba.
—Pero no, no tome drogas—
— Quisiera creerte… ¿Ahora que sigue? ¿Los entes del mundo sobre naturales que todo el mundo menciona se relevan? —
— Yo no tentaría tu suerte— Kurama se burlo.
— ¡Yo no tentaría tu suerte! —
— ¿Profesor? — la voz dudosa de Issei hizo darse cuenta que había gritado en voz alta, ahora Issei lo miraba como si de un loco se tratase, dando la vuelta al asunto.
Dando un suspiro Naruto maldijo su suerte una vez más.
El sonido de un pitido hizo que el rubio mirara el escritorio para ver un simple mensaje en la pantalla que hizo que lo que quedaba de su ánimo se fuera.
"Me están siguiendo" Kaguya O.
— Dos locos y una locura en tan poco tiempo—Naruto respiro hondo mientras que se ponía de pie despeando a Issei con un brazo.
— Al menos no son cuatro locos con complejo de dios y con una locura nivel planeta—
—No ayudas—
Bueno agradezco el que apoyen la historia, y por reinicio me refiero a que el capitulo sea vuelto a ser realizado. Apenas he tenido tiempo en los últimos meses, pero ahora al menos cada que sepa que tengo oportunidad actualizare, dejo la fecha al pie del capítulo.
Perdón por los errores gramaticales y quizá concordancia de las palabras que algunas pueden quedar sin sentido.
Mi mayor temor como siempre es que no les guste lo que escribo.
Agradezco a:
Hyoma
Grone21
Gjr-Sama
Legacy shinobi
Reiki09
yahikopainakatsuki300
Trollmemex
Altair-Chaan
Genjuki
Astral36
XMisterdarkX
Ukamulbas
Anderson Yagami
Próximo capítulo 27 de noviembre.
Rey de picas fuera.
