Decir la verdad no siempre es fácil y menos cuando lo que tienes que mencionar te involucra de tal manera que parecerías culpable.

Cariño, ven conmigo, papá nos espera en su despacho

-¿Sabes para qué?

-No

Caminamos, tomados de las manos. Terry llamó a la puerta e ingresamos –Toma asiento, Candy

-Gracias

-Te ofrecería una copa pero no quiero cargar con esa responsabilidad –En lugar de eso Terry me acercó una bandeja plateada con trufas de diferentes estilos

-¿Qué ocurre, papá?

-Es algo bueno, hijo, no te preocupes. Es en relación a tu tío, hemos pospuesto el viaje programado para verano, ellos quieren venir a aquí y es en donde te necesitamos Candy, Eleonor desea darle una bienvenida a Marie y no conocemos la cultura y gastronomía de Europa tanto como tú, deseamos que nos apoyes

-Lo haré encantada.

-Es una buena idea, papá. ¿Los tíos viajan solos?

-Sí, es una especie de luna de miel, tampoco quieren quedarse con nosotros, se hospedarán en el hotel de Leagan

-Hola –Saludó Eleonor al integrarse – creo que Richard les ha comentado

-Sí – respondí – Aunque no sé si han meditado en la posibilidad que la señora Marie quiera algo más americano y no europeo

-Sí, meditamos en ello, aunque creemos que tendrá de América por todos lados y deseamos que el día que nos visiten tenga algo de allá, para que la nostalgia no le invada, creo que es la primera vez que deja su país.

-Comprendo, eso no es fácil

-Gracias por integrar a mi novia en todo esto, sé que será algo inolvidable para todos.

Se suponía que todo nos daba un margen de al menos mes y medio para planear las cosas.

Los entrenamientos exigían mucho de mis tardes y parte de las noches, Terry no me visitaba mientras entrenaba sino después.

Los exámenes finales se aproximaban y con ello el tema del baile de graduación – Quiero un vestido que me llegue hasta los tobillos

-Yo uno en color durazno

-No sé, tal vez color rojo

-¿Has invitado a alguien al baile, Annie?

-Sí

-¿Quién es?

-El hermano de Candy –Respondió mirando su reflejo en el espejo del servicio de damas

-¿Mi hermano?

-Ajá, ya dijo que sí

-Candy irá con Terry, yo con su hermano ¿Con quienes irán ustedes?-Eliza y Susana se miraron y sonrieron

- Candy, ayúdame para que Mark me acompañe

-Eli, creo que le debes decir a él, dudo que se niegue

-Anda, pregúntale si irá con alguien -Pulsé el contacto que decía su nombre y le pasé a Eli quien le invitó sin demostrar la pena que tenía, como era de esperarse, él accedió a ir con ella –Bueno, al menos es un buen partido y es atractivo… solamente nos falta el tuyo, Susy

-Invitaré al otro hermano de Candy

-A Stear?! –Pregunté incrédula

-Sí, hay algún problema?

-Obvio no… pero él y tú son diferentes

-Eso no importa, es atractivo y no permitiré que ningún chico del colegio sienta que me hace un favor al ir conmigo, yo puedo escoger e ir con quien yo quiera

-Solo no lastimes a mi hermano, él es un buen chico

-No te preocupes, no le haré ningún daño

-Estoy segura que Mark me llevará en lomusina, ¿Compartimos?

-No, yo quiero llegar con Archie y retirarme con él antes que ustedes - Mencionó Annie y le hicieron burla

-¿Estás segura?

-Sí, ya saben, baile de graduación, ponche y sexo…

-Se trata de tu primera vez y mi hermano sí tiene sentimientos por ti, no es algo con lo que puedas divertirte

-¿Quién dijo que es diversión? Querida, Annie también tiene sentimientos por tu hermano

-Bien, no hablemos de chicos, mejor vayamos a los aparadores para ver qué compraremos

-¿Cuándo?

-Cuándo, ¿Qué? Candy

-Cuando iremos

-Ahora, ¿por qué?

-No puedo, quedé en ayudar a Eleonor Las tres rodaron los ojos

-Bien, pues tú te lo perderás…

-Yo quería saber qué eligirías

-Annie, te prometo que no compraré nada si no es en compañía de ustedes

-Entonces, te esperaremos.

-¿En verdad?

-Sí, por eso somos amigas.

Tomamos nuestras pertenencias e hicimos nuestro camino hacia nuestra aula de clases cuando Luisa y Paty pasaron frente a nosotras –Tengo algo qué decirles –Mencioné insegura si valía o no la pena mencionar que Luisa era la novia de John y la amenaza de este

-¿De qué se trata?

Preferí callar porque no creí prudente mencionarles. Les conocía en sus momentos alegres y sin preocupación pero no les conocía en caso de estar disgustadas – Luisa y John Grandchester son novios

-¿Estás segura? –Preguntó Susana

-Sí, él la presentó a la familia, yo estaba ahí

-Creí que él rondaba a Karen Clais, eso es nuevo…

-Debes tener cuidado – Mencionó Susana – Eso no suena bien

-Lo sé

-Recuerda, que en caso que rompas el corazón de Terry, me tocará consolarlo

-Susy, debes considerar la posibilidad que él no quiera ser consolado por ti, en caso que yo rompa su corazón

Me miró y levantó las cejas –Puede ser, pero aún así lo intentaré.

-Quizá no deberías seguir pensando así y encontrar a alguien con quien ser feliz

-No te equivoques Candy, me faltó poco para atrapar a Terrence después de Luisa… sé que lo puedo lograr

Nadie más mencionó nada en relación al tema. Hicimos nuestro camino al aula, raramente en silencio…

Ingresamos y cada quien tomó su lugar.

Me despedí de mis amigas y nuevamente nos encontrábamos sonrientes –Terry ha llegado por mí, en verdad quiero acompañarles

-Entonces cancélale a Eleonor

-No es posible, los parientes de Terry llegan muy pronto y quieren tener todo listo

-Bien, entonces el día que desees que te acompañemos estaremos para ti

-¿Podría ser hoy por la noche? ¿Qué más da unas cuantas horas de diferencia?

-Es buena idea, entonces hasta la noche.

Caminé hasta Terry y él tomó mi portátil de mis manos, me dio un casto beso en los labios -¿Estás lista? Mamá está emocionada

-Yo también, espero que tu nueva tía se sienta bienvenida aquí, así como mi familia y yo nos sentimos bienvenidos

-Gracias por hacer esto con mamá, eres increíble.

-Tus padres son geniales.

Cuando llegamos a casa de los Grandchester, Terry subió a su habitación a dejar nuestras pertenencias, Eleonor se encontraba en la cocina con John y una mucama anciana quien se encargaba de la asistencia del personal. Hija, me da gusto que ya estén aquí. –Me dio un ligero abrazo y John encontró su mirada en la mía –Pondremos toda nuestra atención en la preparación de los alimentos para que ese día todo salga increíble

-Candy ¿En verdad cocinarás? –John me preguntó sin ningún tono socarrón en su voz y me acercó un delantal de tela para no ensuciarme la ropa

-Eh! Sí, es algo que hago cada tarde para mis hermanos y mi padre

-¿Qué pasó con tu madre? A caso ella se quedó en Londres?

-John, no debes ser curioso- Mencionó Terry integrándose a la pequeña reunión – La familia de Candy, ahora es integrada por sus dos hermanos, ella y su padre

-Lo siento, Candy, no debí ser importuno… mamá ha pedido que estemos para aprender y hacer sentir bien a Marie

- Estoy bien, el tema de mi madre ya no duele tanto como antes…

-He pedido que traigan el cordero y las especies que sugeriste

-Hablando de mamá, ya sin dolor, esto que les prepararé era su comida predilecta

-¿Extrañas Londres? –Preguntó Richard mientras se dirigía al grifo para asearse las manos

-Sí, mucho… Si yo tuviera las posibilidades económicas para recuperar las tierras de mi padre no lo dudaría, aunque eso fuera dar mi vida misma… El tras patio era inmenso con un hermoso césped y árboles franqueando los laterales… en algunas ocasiones papá y yo jugábamos que él era un rey que entregaba a su princesa en matrimonio y caminábamos balseando el paso hasta llegar al frente…

-¡Qué hermoso!, eso también fue mi sueño al casarme con Richard, que él entregara a su pequeña hija en matrimonio, pero Dios nos bendijo con tres hermosos varoncitos…

Terry sonrió por el comentario de su mamá y Richard tomó de sus manos la zanahoria.

-Tengo una duda más… ¿Qué pasó con la propiedad de tu padre?

-… Las vendió, después de las heladas no habría manera de conservarlas, jamás nos recuperaríamos y a papá no le gustan las deudas, había otra opción, el hermano de mi madre le sugirió cultivar en unas tierras, papá dijo que salía a razón de lo mismo porque esas tierras no eran de labranza sino de cría.

-¿Cuál es la diferencia?

-Que para labrarla debíamos ejercer un mayor esfuerzo o meter maquinarias porque la tierra se compacta por el peso de los animales

-Suena interesante, cariño, por un momento pensé en cambiar de profesión

-No digas eso, amor, tú tienes aquí tu vida y yo quiero permanecer en este país.

Fue una tarde llena de alegría, todos extrañamos a Mark pero tenía compromisos qué cumplir; y John estuvo bien conmigo que creí que el asunto de su petición había quedado en el olvido.

-Gracias, será un verdadero placer estar en, tan íntima, reunión. Aquí estaré puntual.

Al llegar a casa le platiqué a papá, como cada noche, cómo fue mi día – Viene de Londres

-Lo bueno es que sabes el protocolo de las buenas costumbres

-Es más que protocolo, papá, tú te encargaste de brindarnos la mejor educación –Archie no mencionaba a mamá, ni en el recuerdo.

-Tu madre y yo intentamos forjar lo mejor en ustedes

-Y te lo agradecemos, infinitamente, papá

Retiré los enseres de la mesa y froté con agua y jabón… sequé y dejé todo limpio.

Papá había dado su permiso para salir con mis amigas, poco a poco tenía su confianza ya que no estaba en líos, cumplía con mis deberes escolares, mis entrenamientos y mis responsabilidades en casa –Volveré antes de las 10:00

-¿No verás a Terrence?

-No, nos vimos toda la tarde y sabe que esto es importante para mí, iré por mi vestido para la graduación

-Ten – Stear extendió un pequeño fajo de billetes – Es para que te compres el vestido

Le sonreí – Usaré la tarjeta de regalo que me dieron por mi cumpleaños, sé que me alcanzará, eso – Señalé su dinero – Lo utilizarás pronto

-Yo?

-Ajá

-¿Por qué tendría que gastar tanto dinero?

-Será una sorpresa.

Nos medimos tanta ropa se nos ocurrió que las, casi, tres horas no fueron suficientes –No te va, se te ve… vulgar, esas aplicaciones se ven feítas

-No sé que escoger, lo que a mí me parece lindo ustedes dicen que no

-Mira este, este está hermoso.

-Sí, es bellísimo

-Me lo probaré.

Annie se veía como una princesa enfundada en un gran vestido de diseñador color plata, se ceñía a la perfección a su esbelto cuerpo. No me imaginaba a Annie y a mi hermano en su primera vez. Sacó su tarjeta y liquidó el vestido, zapatos y ropa interior.

Yo quedé indecisa entre dos vestidos y dije que otro día pasaría por ellos. –Llévate los dos, son divinos

-No me alcanza para tanto

-Yo liquidaré uno

-No, no puedo aceptarlo

-¿Por qué no?

-Porque no sé cómo pagaré todo lo que hacen por mí.

-Vamos, decide cuál te pondrás para el baile

-Este – Dije tomando el vestido rosa coral …

Había mucho de dónde escoger pero no todos eran para mí. Con cualquiera pude verme diferente, pero ¿Qué más diferencia a la chica campirana a esta nueva Candice que mira su reflejo en un espejo de cuerpo entero?

Abrí la portátil y envié mis deberes.

Qué tal tu noche de chicas? ¿Lo disfrutaste?

-Mi amor – Terry envió un mensaje aproximadamente una hora –Te extrañé

-Yo también, cariño… te amo mi pequeña

-Y yo a ti vida mía

-Cariño ¿Demoraste en elegir?

-Mucho, nunca creí que fuera tan indecisa

-Eres hermosa, cualquier vestido mataría porque lo llevases puesto

-En verdad lo crees?

-Sí, eres más que hermosa

-Emm, Terry

-Sí, amor

-¿Qué sería lo único que no me perdonarías?

-¿?

-Me refiero, a que s yo, por algún motivo te fallo, qué sería lo que no me perdonarías

-A ti te perdonaría todo

Mi corazón latió emocionado y en mi rostro se dibujó una sonrisa, aunque platicaba con Terry esto de mensajearnos avivaba nuestro amor – Qué lindo! Pero ya! En serio…

-No lo sé… ¿hiciste algo malo?

-Ummm … nop

-Entonces?

-No te estoy pidiendo perdón, es como para prevenir

-Umm… no sé, no se me ocurre que puedas hacer algo imperdonable

-Piensa, no quiero que entre lo cotidiano haya algo que sea ofensivo y genere problemas entre nosotros

-Uhh! Que no seas honesta, es decir que me mientas… eso no me gustaría, pero es algo que dudo que pase entre nosotros porque yo te amo y tú me amas… mis padres están felices con lo nuestro.

-Tienes una hermosa familia

-Gracias. Así que no pienses cosas que no vienen al caso y mejor disfrutemos nuestro cariño ¿Sí?

-Oki. Terry, mi amor, gracias…

-¿Por qué, princesa?

-Por amarme, por estar en mi vida, por darme lugar en tu familia

-Preciosa, hay algo que me encanta de ti, que me dejas ser quien soy, es decir, no me impones la forma en la que debo amarte, y no me atormentas con escenas escandalosas, me brindas la confianza y el cariño de saber que me amas… al principio creí que te interesaba Mark, pero me dejaste en claro que quien te importa soy yo… has hecho cosas por mí que me vuelven loco, como tus fotos, tu amistad, esta sensación de escribirte, cuando esperas que te llame por móvil, cuando me das la sorpresa y me llamas solamente para decirme: Terry, te amo, ten un lindo día… no sé si me explico

-Más de lo que esperaba, te amo…

Como cada noche me iba a la cama con una enorme sonrisa.

Los plantíos de papá comenzaban a brotar. Los injertos listos para el trasplante.

Archie, feliz con Annie.

Stear aceptó la invitación de Susy para ir al baile. Albert le prestó su auto y con el dinero que me ofrecía alquiló un smoking.

Papá les ayudó a anudarse la corbata y el moño. Elroy dejó que Terry pasara por mí a su casa, quería la foto perfecta en la que descendía por las escaleras y él me esperaba al pie de las escalinatas.

-Estás hermosa! – Dijo papá cuando me vio salir de una de las habitaciones. Mis hermanos lucían guapísimos en sus estuches y papá estaba orgulloso de sus hijos.

Después de varias fotos mis hermanos se despidieron de papá, Albert y Elroy para ir por sus respectivas citas –Nos vemos en el Baile.

-Sí

Sonó el timbre y Elroy me indicó que aguardara nuevamente en la habitación. Terry había llegado. Mi corazón latía por él, no importaba cuánto nos conocíamos, cada día con él era único e irrepetible.

Su enorme sonrisa al mirarme - Te amo – Me dijo sin palabras, únicamente con sus labios

-Yo, también – Sonreí. Me sentía nerviosa

Papá y Elroy sacaron muchísimas fotos, la última hasta el momento en el que Terry sostenía la puerta de la limusina ayudándome a ingresar. –Te llevaría directo al altar en este momento

-¿Me estás pidiendo matrimonio?

-¿Te casarías conmigo?

-Sí, sí me casaría contigo

-Eso me haría inmensamente feliz

Los dos sabíamos que yo tenía que culminar mis estudios y aunque argumentó que eso no sería problema que los dos podíamos seguir estudiando aun estando casados.

Eliza estaba radiantemente feliz con Mark, él es una excelente compañía. Susy se veía bien con Stear, los dos platicaban y reían, bailaron mucho, Annie y Archie, ¿Qué les puedo decir? Desaparecieron a medio baile.

Annie dijo que a ella no le importaba la opinión de su madre y que Archie no era un mero capricho sino amor, su padre le apoyaba en todo y prometió ayudarle a colocar a Archie en su empresa por las tardes y que deseaba que concluyera con sus estudios, Annie estaba feliz.

-Candy, luces hermosa

-Gracias, Paty, también te ves hermosa

-Candy –Me tomó aparte – De todo corazón deseo que las cosas entre Terry y tú nunca cambien, hacen una hermosa pareja

-¿Por qué te preocupas tanto? ¿A caso estar al tanto algo que deba saber?

-Emmm… no. Solamente reconozco que al principio creí que antes de conquistarlo, pasarías por muchos más…

-Ah! No sabía el concepto de persona en la que me habías catalogado

-Perdóname, no eres como ellas

-Ellas no son lo que tú crees, deberías conocerlas y para ello deberías tratarlas

-Bien, espero que no te defrauden… sus mundos están muy conectados. Y sí les conozco lo suficiente.

-Creo que podría pensar de ti respecto a la actitud de Luisa, pero no, yo soy del tipo de persona que prefiere dar una oportunidad antes que juzgar

-Deseo que lo que planeaste con ellas no te lastime a ti, porque Susana está dispuesta a consolar a Terrence, pero a ti ¿Quién?

Di la media vuelta y le respondí por encima del hombro –Nadie saldrá lastimado.