Capítulo 9: Unalaq
Año 158 AG
Polo Sur
Era de mañana en el polo sur, y Tonraq y su familia esperaban en el muelle a un visitante muy querido por su padre, la pequeña Korra cerraba sus ojos cayendo rendida ante el sueño, pero su madre no le permitía dormir, así que solo observaba al horizonte. Sus pequeños ojos se abrieron al ver un punto en la lejanía, era un barco, pero no era como los típicos que se veían en el sur, era más grande y llamativo.
Todos veían como se detenía en el puerto y el puente bajaba al igual que sus pasajeros, el primero era un hombre de piel morena y cabello castaño largo, a diferencia de su padre este era delgado y más joven, y seguidos 2 pequeños, al parecer gemelos, más jóvenes que Korra, aproximadamente 3 años.
"Unalaq, hermano" Tonraq llamaba a su hermano para luego darse un abrazo fraternal.
"Tonraq, me alegra que me hayas recibido" Ahora se acercaba a la mujer que se encontraba de pie junto a Tonraq y él sonreía "Senna, es un gusto conocerte por fin, Tonraq me ha escrito tanto sobre ti. Oh y esta pequeña debe ser Korra, mejor dicho el Avatar Korra" Se agachaba el tío de la pequeña a su altura para verla.
"Korra, saluda a tu tío Unalaq" Senna le daba un empujoncito a Korra para que se acercara, la pequeña estaba asustada de conocer al hombre.
"Mucho gusto, tío. Es un honor" Hacía una reverencia el Avatar como señal de respeto.
"El honor es todo mío, Avatar" Unalaq se levantaba de nuevo y caminaba a donde estaban los niños que venían detrás de él antes "Estos 2 pequeños son mis hijos: Eska y Desna. Niños saluden a sus tíos y a su prima"
Los 2 pequeños eran realmente serios, Korra no sabía que pensar no parecían ser malas personas, tal vez algo macabros, pero no malos.
"Hola, tíos. Hola, prima" Saludaban al unísono ambos sorprendiendo a sus parientes por la seriedad en sus palabras, Senna no quería verse tan sorprendida como su esposo o su hija, para no insultar a su cuñado o a sus hijos.
"Pero que pequeños tan lindos, se ve que son muy educados" La mujer sonreía a 2 niños que no parecían inmutarse ni un poco por su comentario, realmente eran algo tétricos estos pequeños frente a ella "¿Y Malina? Tonraq me ha hablado mucho de ella y quería conocerla, esperaba poder hacerlo hoy" Preguntaba Senna curiosa tratando de bajar la tensión que los hijos de su cuñado causaban.
"Ella no se sentía bien y se quedó en casa" Respondía el jefe de la tribu del norte a su cuñada.
"Es una lástima" La voz de Senna mostraba tristeza, quería conocer a su cuñada, tal vez ambas se podrían llevar bien.
"¿Qué tal si vamos a la casa, hermano? Ahí podemos hablar más tranquilamente" Tonraq tomaba a su hermano del hombre guiándole el camino hacia su hogar.
Para Korra sus primos eran muy serios, no sonreían, pestañaban al mismo tiempo, eran realmente extraños. Al arribar al hogar de la joven Avatar, Tonraq detenía a su hija y a sus sobrinos "Hija ¿Por qué no llevas a tus primos a jugar en la nieve? Estoy seguro que se divertirán mucho los 3 juntos, y podrían comenzar a conocerse mejor"
"Está bien, papá" Respondía sonriente la pequeña Korra, para luego virar hacia atrás y encontrarse con sus serios primos observándola con esa mirada que podría congelar si pudiera "Vamos, primos. Jugar en la nieve es lo mejor y siempre me hace sentir bien" Tomaba las manos de sus primos guiándolos hacía donde poder jugar sin meterse en problemas con los adultos, además que los llevaría a una zona llena de montículos de nieve.
En el cálido hogar,
Unalaq tomaba asiento con una semblante realmente serio, Senna y Tonraq tomaban asiento frente a él, realmente consternados por la mirada de su familiar "¿Paso algo, hermano?" Por fin se animaba a preguntar Tonraq.
"Vengo a hablar sobre Korra... No…Sobre el Avatar Korra" Seriamente hablaba Unalaq sorprendiendo a la pareja, no entendían o no se les ocurría sobre que querría hablar el norteño que tuviera relación con su hija "Como ustedes sabrán el Avatar es un ser espiritual, su naturaleza es ser el puente entre ambos mundos, traer equilibrio tanto al mundo humano como al de los espiritus. Y considerando esa situación me gustaría ayudar a Korra a entrenar ese lado de ella, a que sea un Avatar completo a su corta edad. Sería un duro entrenamiento, pero ten por seguro algo, hermano. No fallare en esa tarea ¿Qué dices?"
Había cierto brillo en los ojos de Unalaq y algo en su sonrisa que hacían que su hermano sintiera una gran incomodidad "Lo siento, Unalaq, pero me temo que tendré que rechazar la oferta. Korra es una niña muy pequeña es difícil para ella entrenar los elementos que ya sabe usar, aprender tanto sobre sus vidas pasadas a su corta edad como para también hacerla que aprenda sobre su lado espiritual" Tonraq hablaba muy seriamente y con esto Unalaq se enfurecía pero trataba de ocultarlo, no quería molestar a su hermano y tener una pelea con él y con Senna, 2 maestros agua contra 1 no era favorable para él.
Un golpe en la puerta rompía la tensión que se encontraba en ese hogar, Senna abría la puerta para encontrarse con una empapada Korra y unos serios y tétricos Eska y Desna "Korra ¿Qué te paso?" Se agachaba a la altura de su hija la sureña para revisarla en su preocupación.
"Mis primos me arrojaron al agua helada" Hacía un puchero la joven Avatar.
"Nuestra prima quería jugar con nosotros y eso hicimos" Respondía Eska con mucha seriedad.
"Hicimos lo que ella nos pidió" Secundaba Desna.
"Pero no esperaba que me arrojaran al agua helada así" Reclamaba la niña, si tuviera una oportunidad en el futuro los quemaría con su fuego control, era una promesa.
"Hija, tranquila. Tus primos solo estaban jugando, no creo que pensaran que hacían algo malo, son más pequeños que tú y no comprenden que hicieron algo que podía ser peligroso" Su madre trataba de tranquilizarla sin mucho éxito.
"Son diabólicos" Susurraba Korra para que nadie la escuchara.
"¿Qué dijiste, hija?"
"Nada, mamá" Sonreía la pequeña Korra falsamente con la esperanza de que su madre no la regañara en caso de haberla escuchado, cosa que Senna paso por alto, ya que, seamos honestos incluso a ella le aterraban esos pequeños y serios niños que no sonreían para nada y cuyos ojos parecían vacíos de alguna forma.
Unalaq se acercaba a la puerta para abandonar la vivienda "Mis hijos y yo tenemos una reservación en una posada en el pueblo, pero volveré mañana para hablar contigo, hermano. Tal vez te haga cambiar de opinión. Despídanse de sus tíos y su prima, niños"
"Hasta luego, tíos, prima" Y se alejaban los gemelos siguiendo a su padre mientras sus familiares los veían con cierta confusión, hasta que Korra comenzó a hablar.
"Esos 2 me dan miedo, son tan serios, actúan como adultos y eso es extraño en niños más jóvenes que yo"
"Son como Unalaq a su edad" Reía Tonraq levantando a su hija en sus brazos "¿Qué tal si vamos a cambiarte esas ropas mojadas por un traje caliente y seco? Después podemos tomar chocolate caliente" Sonreía Tonraq para animar a su pequeña.
"Esa idea me gusta" La pequeña devolvía la sonrisa y abrazaba la pequeña a sus padres mientras los 3 entraban a su hogar para hacer lo prometido.
- Al día siguiente-
Unalaq aparecía en la puerta del hogar de su hermano, pero esta vez iba solo, sus hijos habían decidido quedarse en la posada para leer un poco.
Al tocar Tonraq abrió la puerta para encontrarse con su hermano "No mentías cuando dijiste que vendrías hoy de nuevo" Cruzaba sus brazos Tonraq viendo seriamente a su consanguíneo, no quería enojarse con él, pero no le estaba dejando otra opción "Pasa" Se movía a un lado el hombre para permitir la entrada a quien estaba en la puerta.
"Te dije que lo haría ¿Dónde está el Avatar? Necesito hablar con ella a solas" Entraba Unalaq a la casa buscando a su sobrina.
"Ella y Senna salieron a comprar unas cosas. Pero aunque estuviera aquí no dejaría que le metieras ideas en la cabeza para que te apoye"
"Me has malentendido. Yo solo quería saludarla y preguntarle cómo le ha ido en su entrenamiento, pero ya que hablamos del tema ¿Pensaste mejor lo que te dije ayer?"
"Sí y mi respuesta sigue siendo la misma. No importa cuánto me insistas, Korra es muy pequeña aun y someterla a un entrenamiento así podría ser muy peligroso"
"No seas tonto, es por el bien del mundo ¿Acaso eres tan egoísta para negarle a ambos mundos esta oportunidad?" Unalaq estaba furioso esta vez, quería hacerle notar a su hermano la gravedad que podía conllevar esa decisión que estaba tomando.
"Si es acerca de la seguridad de mi familia, entonces sí, soy egoísta. Korra aprenderá todo eso cuando tenga la edad adecuada, no antes, no después. Y si no te molesta te pediré amablemente que te vayas de mi hogar" Abría la puerta Tonraq invitando a su hermano a salir.
Unalaq salía del lugar furioso, no dejaría las cosas así de fácil, lograría su objetivo fuese como fuese. Por las buenas o por las malas.
Notas del autor:
-Por fin me digne a escribir más. Este capítulo es corto, pero el siguiente será un poco más elaborado, porque ya se imaginaran a que me refiero cuando digo que lograría su objetivo sea como sea, por las buenas o por las malas ¿No?
-Espero actualizar pronto, más pronto lol.
-Gracias por tomarse su tiempo para leer.
