Butters observo el pequeño pastel de mango, el cual había acomodado delicadamente en una cajita de un gatito feliz, mientras caminaba los últimos metros hacia el departamento de su amigo
Hacia un año había sentido un nudo en la garganta al enterarse que su amigo solamente había tenido dos pasteles en su vida
Toco levemente la puerta
Voy — dijo una voz desde adentro al momento que la puerta se abría — Si — repuso la chica — ah hola Butters –
Hola Karen —
¿Qué te trae por aquí chico —
Eh vengo a ver a Kenneth — repuso el chico
Kenny tu "novio" llego — grito la chica haciendo que el chico se sonrojara — por cierto si eso es pastel acuérdate de guárdame un pedazo cuñadito — dijo la chica sonriendo
Kenny llego momentos después que su hermana había avergonzado a su amigo el cual solamente había intentado entregarle el pastel y salir de ahí, o al menos eso intento antes de sentir la mano de su amigo sobre la suya
¿No te quedas a comer pastel? — pregunto con una pequeña sonrisa, a lo que el chico simplemente logro asentir
Karen disfrutaba esa situación, Kenny era su hermano favorito pero tener algo que lo hacía sonrojar era extremadamente divertido, en cuando Butters era adorable verlo sonrojado
¿Butters? — pregunto la chica sonriendo lo que ocasiono la sospechas de su hermano
Si Karen —
Mi hermano ¿ya te beso alguna vez? —
El pastel de Kenny simplemente salió disparado contra la pared, mientras el otro chico se ahogaba con su pedazo de mango ¿Cómo diablos se le había ocurrido preguntar esa cosa?
Eh yo bueno —
No tienes que contestar —
Si tiene —
No, no tiene —
Oh —
No nada de oh —
Ya tuvieron relaciones no — dijo la chica casi convencida — eso explica porque Kenny no viene a dormir los jueves a la casa —
Karen — gritaron ambos chicos casi sonrojados como tomates — por favor vete a dormir —
La chica miro la mitad de pastel que había conseguido como soborno, mientras lo guardaba en la caja de las verduras, sonrió para si nadie veía ese cajón y Kenny no se lo comería, después de todo era su premio por dejarlos solo
Butters intento tomar su té, era obvio que los genes McCormick eran de cuidado, aun que por primera vez agradeció que no solamente él se sintiera avergonzado
Mi hermanita — dijo el chico son una sonrisa
Cuando no se comporta como Cartman es linda —
No tanto como tu — murmuro el chico besando levemente esos lindos labios mientras sus manos adquirían vida propia
Kenny a un no estoy listo — dijo el chico completamente rojo ante el avance de su amigo
Está bien — repuso Kenny sacando su mano de los pantalones de su amigo al instante de que un pequeño flash iluminara la habitación
Karen McCormick — gritaron ambos chicos mientras se ponían de pie, aun que uno de los dos agradecía que la más pequeña los hubiera interrumpido no sabía como hubiera terminado todo, se sonrojo un poco mas y perdía su virginidad en el sillón de su novio, y ese no era un lindo recuerdo de su primera vez, menos si su hermana andaba rondando por ahí con una cámara digital con conexión a internet
