Vergüenza
La pequeña Ginny lleva toda la tarde escondida en el dormitorio de las chicas de primer año. No le importa perderse las clases, después inventará algo. Lo que más quiere es que la tierra se la trague para no volver a ver nunca más a Harry.
Al principio le ha parecido una gran idea. Esa chica de ojos saltones de Ravenclaw ha dicho que lo era. Pero la cara que Harry ha puesto hace menos de una hora y el ridículo que le ha hecho pasar, señalan todo lo contrario.
Los mensajes musicales cantados por enanos, no son buenas ideas. Y una canción que lleve la frase tiene los ojos verdes como un sapo en escabeche, tampoco lo es.
No sabe si uno se puede morir de la vergüenza, pero de seguro que ella será la primera víctima. Cada vez que recuerda la mirada de horror de Harry, se tapa el rostro con las manos y siente las mejillas calientes. Debe estar completamente sonrojada.
Tiene ganas de hablar con alguien. Pero no tiene a nadie, ni siquiera a Tom, porque se ha deshecho del diario y no quiere recuperarlo. Han pasado cosas que no entiende, como esos episodios donde no recuerda lo que ha hecho y tiene miedo, porque algo en el fondo le dice que el diario tiene parte de la culpa.
Ese año se ha encontrado más sola que nunca. Ni siquiera tener a todos sus hermanos en Howgarts ha cambiado las cosas. En ocasiones siente ganas de hablar con Hermione y contarle lo que le ha estado pasando. Parece una buena chica y está segura de que ella la escucharía.
Pero esa tarde no puede. Porque probablemente Hermione esté con Harry y no tiene la valentía de verlo a la cara.
Sólo espera que no la termine odiando, pero es un chico tan dulce que no lo cree capaz. Cómo le gustaría ser amiga suya, a veces envidia a su hermano por eso.
Pero ahora ha arruinado todas sus posibilidades de llegar a serlo.
Escucha risas provenientes de la Sala Común y distingue las voces de sus hermanos, que repiten una y otra vez la canción de la tarjeta.
Decididamente esa noche no saldrá de su habitación.
Nota del autor: Pobre Ginny, me daba pena en su primer año. Sentía que siempre estaba sola y me imagino que casi muere de la vergüenza con el episodio del día de San Valentín.
