-Capitulo diez-
Habían pasado seis meses, Hermione ya sabía a qué se debían sus desmayos, sus náuseas y sus vómitos, pero fue en aquel momento mientras estaba acostada obre la cama quejándose del dolor que recordó que noticia le habían dado nueve seis meses atrás.
Los amigos de Hermione y sus invitados, comenzaron asustarse por los continuos desmayos de esta, decidieron hacer que un Medimago fuera verla pero aquello no fue necesario. El Joven Malfoy, había estudiado en secreto para ser un Médico, así que fue el joven quien examino a la muchacha para ver que tenía.
Hermione estaba acostada en una cama, sintiendo algo de dolor y con ganas de vomitar, Draco tenía un pequeño presentimiento de lo que podía estar pasándole, así pues le hizo varios exámenes médicos. Pero en el último que le hizo, puso un líquido sobre la barriga de su pareja, después puso la punta de la varita en la barriga y supo que estaba en lo cierto.
-Lo veo, era lo que pensaba- Dijo Draco bastante alegre mientras sonreía y no dejaba de ver la barriga de la Castaña- Hermione estas…
Alguien abrió la puerta de golpe, irrumpió en la habitación enfadado y dando gritos.
-¿Es imposible, verdad- Grito Harry mientras se llevaba las manos a la cabeza y soltaba un suspiro, estaba realmente furioso- Ella no pudo… Claro que no…¿Con quién?
La Castaña no entendía nada, pero algo le decía que Draco y Harry habían intercambiado algunas palabras antes, pues al parecer Harry sabía lo que Draco iba a decirme pero yo no tenía ni idea. Draco la miro a los ojos con cariño, con ese cariño que destellaban sus grandes ojos azules, era tan hermoso verlo de esa forma.
-Estas…-Intento decir pero las palabras no terminaron de salir de su boca- estas embarazada.
-¿Cómo?- Pregunto aunque ella sabía perfectamente la repuesta, pero se sentía aterrada- ¿De quien?
-Yo, soy el padre del niño- Dijo Draco con mucha seriedad mientras miraba a Harry.
Así fue como Hermione llego hasta aquella cama, donde en momentos estaría teniendo a su primer hijo, un hijo que vendría al mundo en medio de una guerra que tardaba mucho en llegar. De pronto, la muchacha comenzó a gritar, Draco entro rápido en la habitación con Harry, aunque pareciera extraño ellos comenzaban a llevarse mejor.
Hermione abrió las piernas hacia ambos lados, Draco esperaba ver la cabeza del bebe, pero se estaba tarda por mucho esfuerzo que Hermione hiciera él bebe estaba tardando mucho. Era como si no estuviera en una buena postura, Harry se comenzó a ponerse nervioso y tuvo que salirse de la habitación para no preocupar a Hermione.
Cinco minutos después los gritos eran mucho menos fuertes, ahora se escuchaba el llanto de un bebe y fuera, se escuchaba a gente correr de un lado para otro. Draco y Hermione, no sabían que estaba pasando, pero de igual manera tenían miedo. Cuando por fin él bebe, estuvo fuera Draco la levanto con sus dos manos y mostro a Hermione la niño. Luego dejo que esta lo cargara, el Rubio salió corriendo de la habitación seguramente para ver qué pasaba fuera, Hermione miraba a su hijo quien le estaba sonriendo.
-Robert Scorpius Malfoy Granger- Así fue como la Castaña nombro a su hijo.
Pronto Andrómeda entro en la habitación llorando, cargando a Victoire y llevando de la mano a Teddy, ella estaba muy nerviosa.
-Dame al niño, lo cuidare por ustedes- Dijo Andrómeda mientras lloraba, algo malo estaba pasando fuera- debes ir a ayudar a los demás, ha pasado lo que nos temíamos.
Hermione se levantó de la cama, se puso una capa negra y dejo a sus bebe sobre la cama, le dio un beso en la frente y le dijo: "Mami, te quiere. Papi, te quiere. Cuídate mucho, Robert Scorpius Malfoy" dijo la mucha dejando escapar una lagrima, tomo su varita y se fue.
Los gritos y los hechizos que no daban en su objetivo aumentaban. Hermione corría hacia el grupo de personas que estaban fuera de la casa, mientras lanzaba hechizos a diestro y siniestro, ella deseaba entrar en batalla. Los enemigos parecen no notar la presencia de Hermione, pero uno de ellos sale corriendo hacia ella, es Ron que sostiene firme su varita y en su mirada se ve el desprecio que le tiene.
-¡Crucio!- Grito pero el pelirrojo sigue corriendo hacia mí, estoy inmóvil asustada y sin comprender por qué mi hechizo no funciona- ¡Crucio!
-Te enseñare como se hace- Dijo Ron riéndose un poco esta sería la primera vez que lo enfrentaría de verdad- ¡Crucio!
Caigo al suelo, como una víctima, indefensa y sin esperanzas. Me estoy retorciendo de dolor, siento que cada uno de mis huesos se rompen y se vuelven a romper. Lagrimas caen de mis ojos, "Por favor, tú no eres así" logro decir a Ron haciendo un grandísimo esfuerzo. Alguien le ataca por la espalda, Draco está detrás de Ron apuntándolo con su varita, logro levantarme y lo apunto con mi varita a mi enemigo, sostengo la varita con rabia con ganas de demostrarle lo fuerte que soy. Una luz roja salió del extremo de la varita de Ronald, pero Hermione lo desvió hacia algunos enemigos que estaban a su derecha. Malfoy ya no estaba, se había tenido que ir a luchar con algunos Mortifagos, pero Hermione tuvo una breve observación, Bellatrix no estaba por ningún lado. Ron había desparecido, Hermione no entendía a que quería jugar el Pelirrojo, pero lo vio corriendo entre los Mortifagos, los muertos y el fuego.
El Pelirrojo se detuvo frente a la puerta, Hermione amenazante lo apunto con su varita.
-¿Dónde está?-Pregunto Ron pero Hermione no sabía a qué se refería- el mestizo.
-No es asunto tuyo- Respondió Hermione entendiendo que hablaba de su hijo- si viniste por el llegaste tarde, alguien se encargó de llevárselo.
Un pedazo de pared exploto en mis pedazos, Hermione observo por un momento el suelo y estuvo a punto de vomitarse al ver el suelo lleno de cadáveres, lleno de sangre de personas y lo peor era, que ella pensaba que todo era por su culpa.
-Sectumsempra- Grito Ron momentos después Hermione estaba tumbada en el suelo con muchas cortadas por el cuerpo, su varita había caído al suelo a pocos centímetros de su mano- ha llegado la hora, la venganza es dulce.
Cuando el Pelirrojo estuvo a punto de atacarla de nuevo, la muchacha dio una vuelta por el suelo, tomo su varita y se puso de pie. Le apunto con la varita, comenzó a lanzarle hechizos, a su alrededor todo era muerte sangre y gritos. Quedaba poca gente luchando, ella reconocía muchos de los rostros pero faltaban muchos de los suyos. Ella vio a Ginny caer al suelo, un Mortifago la apuntalaba con mucha maldad y Ron salió corriendo hacia su hermana.
-Avada Kedavra- Grito Ron con mucha rabia, haciendo que el Mortifago cayera muerto al suelo.
Luego se volvió hacia Hermione, le apunto con la varita y esta no lo dudo. Levanto su varita, formulo la maldición asesina e hizo que la maldición asesina llegara hasta el cuerpo de Ron. Pero todo paso tan rápido, de alguna parte salió humo negro, la Castaña observo como una mano dejaba caer algo negro que tenía. Poco después, Hermione se quedó quieta y lo dudo por un momento, dudo que Ron hubiera muerto.
La muchacha cayó de rodillas al suelo. Ginny tenía los ojos llenos de lágrimas, miraba a Hermione con desprecio y tenía sus manos en la cabeza.
-Lo siento-Dijo Hermione a la Pelirroja, mientras levantaba la mirada y veía a los demás Weasley- era mi vida o la de él, no sabía que más hacer.
Los Weasley comenzaron a desparecer, incluso Harry se fue. La Castaña se estaba quedando sola, excepto por Draco y sus amigos. Lo que para ella en este momento no era mucha compañía, ella quería hablar con un amigo, alguien con quien pudiera compartir este dolor que tenía. El dolor que le causaba, la muerte de la persona con la que se había casado en algún momento de su vida, el dolor de la muerte de la persona que alguna vez amo.
