Capítulo X
"Ino"
-Se..señorita-
-Hola. Por favor, prepárenme un baño
-Señorita Ino- hablo una de las muchachas
-¿Se puede saber de dónde vienes tan tarde?
-Pa…pa padre- susurró entrecortado, dando pasos atrás. El miedo rápidamente la invadió -¿Cu…cuán..do llegaste?
-¿Esa es tu preocupación?- se acerco a ella y acaricio su rostro –Tu madre, no está
-Tiene meses sin venir…- dijo con dificultad, el hombre de avanzada edad la miraba fijamente e intento evitarlo mirando hacia un lado -¿Qqué haces aquí?
-¿No puedo venir a ver a mi hija?- sostuvo su muñeca con firmeza
-Ppor favor… vete…- rogó cuándo su agarre se hizo más tosco
-¿Irme? Recién he llegado… te prometo que no volverá a pasar, no te lastimare- musitó acariciando sus rubios cabellos
-Ssuéltame- intento forzar el agarre
-Te dije que no te haré daño
-Por favor… suéltame…- intento ser fuerte
-¡Te dije que no te iba hacer daño!- reacciono el hombre golpeándole el rostro y haciéndola caer al piso –Ino… hija discúlpame- dijo el hombre volviéndola e intento sostenerla por el brazo otra vez –nno me hagas enfadar, porque ves lo que pasa… tu madre…- calló unos segundos y continuo- me hizo esto… me dejo ¿ya ves? No quiero que tú también me dejes
-Nno te dejare- respondió cuando volvió apretar su brazo. Sus lágrimas ya no la dejaban ver con claridad, su rostro y su brazo dolían fuertemente…
No sabía cómo demonios cubrir el moretón de su brazo y el de su rostro. Aplico un poco de base sobre su mejilla cubriéndola luego con rubor, para disimularlo. No hacía mucho calor, gracias a Dios, y pudo cubrirse el brazo con la blusa manga larga. Se soltó su largo cabello rubio
Camino despacio para evitar hacer bulla y que su padre no la escuche; se aseguro de llegar un poco más tarde que todas sus amigas para evitar tener que hablar con ellas y que notaran su excesivo maquillaje. A decir verdad, no tenía ánimos de dar explicaciones.
-Señorita Yamanaka, esta tarde-
-Lo siento, Kurenai-sensei
-Pase, siéntese adelante junto al señor No Subaku- asintió. Gaara era un chico de pocas palabras así que no se preocupo por nada, atendió la clase con normalidad y no sintió como el tiempo paso volando. Volteó un segundo y saludo con la mano a Hinata, Sakura y Temari. Ten Ten conversaba con Lee. Volvió su mirada a la pizarra, pero esta vez no se pudo concentrar. Después de las 2 tendría que volver a casa con "su padre", su cuerpo se tenso y las lágrimas se asomaban, una vez más. Se levantó de su asiento y se retiro del salón sin dar aviso alguno, caminó y caminó dando vueltas por el colegio, sus lágrimas salían silenciosamente y recorrían su rostro blanquecino.
-¿Qué le paso a la señorita Yamanaka?- pregunto la profesora y antes de que alguien respondiera, y para sorpresa de muchos, el típico chico malo, Gaara ya había salido tras ella. Eran casi las 9 de la mañana tendrían clases hasta las 4; al no encontrarla regreso al salón.
-Temari-
-¿Qué?
-¿No sabes que le pasa a Ino?
-No… está un poco rara pero no es la primera vez que se va de clases
-¿No te preocupa?
-Si, me importa. Pero que quieres que haga Gaara, si la busco se cerrara más y no contara nada… la dejaré sola por un rato…
-¿No te parece rara su actitud?
-Gaara, no juzgues sin saber lo que tiene; dale sólo un poco de tiempo, la buscaré dentro de un rato para que aclare sus ideas. Me haces sentir como una mala amiga ¿Por qué te preocupas tanto por ella?- desvió la mirada de su hermana mayor -¿A ti te gusta?
-No, solo estaba intrigado por su conducta
-Ten cuidado… iré con las chicas a ver si puedo encontrarla
-Espera, ¿Cuidado con qué?
-Gaara…- susurró su hermana mayor –Ten cuidado de quién te enamoras
Ya habían pasado algunos días y el comportamiento de Ino no había cambiado en absoluto; iba a clases y se retiraba temprano o ni siquiera asistía…
-¿Cuándo llegaste, padre?- agregó de modo sarcástico al final
-Señor Uchiha- saludó la mujer haciendo una reverencia
-La boda es mañana ¿Está todo arreglado?- preguntó a la mujer de mediana edad que se encontraba junto a Sumiko
-Si, a pesar de solo haber tenido menos de una semana; todo está en perfecto estado
-¿La prensa?
-Ya han sido enviadas las invitaciones a las más importantes del medio
-Itachi retírate, usted también; déjenos solo- le dijo a su futura nuera
-¿Te encuentras bien? Lamento que haya sido, todo, muy apresurado
-No hay problema, de todos modos… yo fui quien acepto- el hombre movió su cabeza en modo de afirmación
-Ya veo… Supongo que aún tienes muchas que arreglar así que seré breve. Necesito pedirte un par de favores
-Por favor dígame
-Es sobre Itachi… primero, no creo que lo hayas conocido muy bien todavía ¿Verdad?... Hay cosas que ni siquiera yo sé de él… pero por favor, cuida de él- Sumiko lo miró con sorpresa –Se cautelosa con lo que le gusta, lo que no le gusta… sus aficiones, sus temores, sobre todo con su salud que no es muy buena… ¿Quieres saber por qué te escogí?
-Si
-Hace unos meses atrás, en Corea, te vi con él… y por alguna razón supe que eras tú… no quiero sonar cursi pero tú vas a cuidar mejor de él que yo. Discúlpame tengo una reunión y tengo que retirarme. Descansa bien, Sumiko
Al salir sentía su corazón acelerarse… el miedo que sentía la hizo llorar ¿Casarse? En que estaba pensando, corrió a su cuarto y comenzó a empacar sus cosas. Las lágrimas caían violentamente ni siquiera la dejaban ver con claridad. Abrió el closet y comenzó a meter la ropa lo más rápido posible. Tu vas a cuidar mejor de él, que yo le dijo el hombre, solo tenía 19 años ¿Tenía una idea, Fugaku Uchiha, de lo limitada que era su vida? Tocaron la puerta un par de veces y como no respondió, supuso que ya se habían ido; intento cerrar la maleta y por la cantidad de prendas no cerraba; lucho unos segundos pero sin éxito…
-¿Qué haces?- le preguntó acercándose a ella -¿No escuchaste la puerta?- levanto sus ojos viéndolo fijamente -¿Por qué lloras?- Desvió su mirada e intento evitar todas sus respuestas, inútil se maldijo a si misma cuándo comenzó a llorar aún más. Unos segundos más sintió unos brazos rodear su cuerpo. Itachi se había puesto de cunclillas junto a ella y la abrazaba en modo de consolación, descanso su cabeza en su pecho desahogándose.
-Solo vete…- musitó entre lágrimas
-Te verás aún más fea si lloras sola- ¿Eso era consuelo?
-¿Qué haces aquí?- pregunto calmándose un poco
-Me mandaron avisarte de que tu vestido ya llegó- Sumiko asintió –será mejor que me vaya- se soltó de ella y se puso de pie. Luego la ayudo a pararse
-Itachi…- musitó cuando él ya se retiraba -¿Por qué haces esto?
-De cualquier modo este día llegaría, desde hace tiempo sabía que no tendría libertad; ve que te están esperando. Sumiko, no me importa si quieres irte pero antes de todo, acláralo con mi padre y luego con la prensa
-Si
-¿Arreglaste todo con Sakura?- Eso era lo que le importaba, al fin y al cabo
-Si
Ya han pasado 5 días desde que dieron los resultados del examen… Tirado en mi cama aún puedo sentir mi corazón palpitar de manera descontrolable…
-Teme, tengo miedo ¿y si no ingrese?- le susurré a Sasuke
-¿Eres idiota?- dijo dirigiéndose al panel
-Espera espera, yo lo quiero ver sólo dame unos segundos
-¿Por qué insististe en venir hasta aquí? Pudimos haberlo visto por internet, dobe- me golpeó la nuca
-Lo siento….
-Iré a ver, espera aquí- se alejo unos cuantos metros de mí y comenzó a buscar mi nombre en las relaciones. Me volteé para no ver su cara de decepción –Dobe, ve a ver- me jalo de la gorra de la polera hacia el panel –Ahí- nuestra altura nos permitía ver sin dificultad y por encima de todas las mujeres –Felicitaciones… ingresante- me dijo con una sonrisa y lo abracé, obviamente se soltó rápidamente –Tenemos que ir a otro lado, vámonos- estaba tan emocionado que en lo único que pensé era en mi padre
-Vieja Tsunade- abre su puerta sin tocar
-¿Cuántas veces te he dicho que toques?
-Ingrese, ¿Cumplirás tu promesa, verdad?
-Buenas tardes- saludó Sasuke, como siempre
-Hola, ¿Tu eres?
-Uchiha Sasuke
-Uchiha ah- no era la primera persona que se quedaba pasmada por el apellido de mi mejor amigo
-Naruto- volvió a mí – Ven conmigo
-¿A dónde?
-Tú también Uchiha- la seguimos hasta un cuartucho, dónde habían libros botados por todos lados
-¿Para qué nos trajiste aquí?- se sentó frente a unos libros y luego me lo dio –Esta es la enfermedad que tiene tu padre… - observe el libro por algunos segundos
-¿Tiene cura?
-Eso estuve investigando… lo había dejado a medias mucho tiempo-
-¿Tiene cura?- me impaciente
-Tienes dos opciones: lo intentamos, pero sería a un 49% con un 51% en contra de fracaso ó buscamos otra solución- miré a Sasuke y su cara sin ninguna expresión no me ayudo
-Hazlo- afirmé y Sasuke puso su mano en mi hombro resguardándome
-Está bien
La cirugía había terminado hace unas 3 horas atrás, después de 10 horas de operación y tendríamos que esperar por lo menos un día a ver la reacción de mi padre. Encima de eso, el viejo pervertido me mandó a descansar y no me dejó quedarme con él.
-Sakura-chan
-¿Naruto, estas bien?
-Si
-No pareces que estas bien
-Algo así… ya se me pasara ¿Dónde estás?
-¿Ya despertó Minato-san?
-No aún no… ¿Dónde estás?
-Probándome unos vestidos para mañana, estoy con Ten Ten
-Ahhh…
-¿Iras verdad?- grito Ten Ten
-No lo sé…
-Naruto- esta vez era Sakura, otra vez - tienes que ir; por favor, tenemos que celebrar tu ingreso
-¿Cómo lo sabes?- pregunte asombrado. No le había dicho a nadie
-Tuve que hacer unos… olvídalo sólo ya lo sabemos… todos
- ¿Todos?
-Sí, están muy felices por ti
-Felicitaciones- grito Ino, reventándome los tímpanos
-Gracias, chicas
-Naruto… Tienes que ir. Itachi se molestara si no vas
-Nee. Nos vemos Sakura-chan
-No quiere ir, Gaara ¿Qué quieres que haga que la obligue?
-Si es posible
-No, no y no. Si no quiere ir será por algún motivo, soy su amiga pero no tengo por qué dudar de lo que nos dice
-¿Es que eres tonta?- Temari lo señalo con el dedo –Esta bien, lo siento
-Si tanto te preocupa ve y búscala, pregúntale lo que quieras. Gaara…
-Uhm
-Todo el mundo tiene derecho a estar solos cuando lo necesitan…
-Pero esas personas están propensas a necesitar ayuda, Temari- la interrumpió con una mirada desafiante
-Tú… ¿Estás enamorado de Ino?- el menor volteó su rostro – ¡Gaara! ¡¿Sabes en que te estás metiendo?
-No estoy enamorado de ella, pero ¿y si fuera el caso? ¿Qué?
-¿Hace cuánto?
-¡Te estoy diciendo que no estoy enamorado de ella!- gritó enfurecido
-¿Entonces porque te molesta tanto?
-Yo… no lo sé… solo olvídalo
-¿A dónde te vas?
-¡No te importa!-
Estaba ansioso, quería saber lo que le hacía daño que era lo que la hacía llorar constantemente ¿Acaso se peleaba con su enamorado? ¿Tenía enamorado? ¿Estaba enferma?
Se subió a su moto y manejo a velocidad, el aire contra su rostro le impedía pensar, refrescaba su mente… llegó al dojo y como siempre los Hyuga practicaban artes marciales, minutos después Neji lo vio y salió
-Gaara ¿Qué haces aquí?- frunció el ceño -¿Temari?
-En parte… hay algo que me preocupa…
-¿Qué es?
-No sé cómo explicarlo- Neji se encogió de hombros
-Es… Ino-
-Ahh… ¿Cuál es el problema con Ino?
-No lo malinterpretes
-A estado, muy extraña, los últimos días
-¿Desde cuándo te importa Ino?
-No lo sé… siento la necesidad de protegerla
-¿Qué tiene que ver Temari?
-Le pregunte que tenía y me dijo que no sabía, le pedí que hablara con ella y no quiere… dice que "necesita su espacio" ¡Todas las mujeres necesitan hablar! Luego me dijo que si sabía en qué me estaba metiendo…
-¿Qué más te dijo?- Neji descifro mi silencio
-Que si estaba enamorado de ella
-¿Es verdad?
-No lo había pensado… Nunca me había importado ninguna chica
-Te doy la razón, eres el clásico chico malo
-Neji, basta- pedí cansado de tanto drama – ni siquiera al matrimonio
-¿Entonces por qué no la buscas?
-¿Hoy? Ya es tarde- miro su reloj –son casi las 8
-Entonces ve mañana temprano y recógela
