Capítulo 10: Cartas

Papá,

Sé que te enojaras conmigo cuando termines de leer esta carta, y te pido perdón de antemano. Pero la curiosidad fue más fuerte que yo, y la noche de Halloween, me enteré de algunas cosas que creo que es importante que tú sepas.

Darwin Cooper y el Profesor Primus están metidos en algo, papá. Y puedo asegurarte que por el tono de voz que usaban cuando los escuché hablar, no es nada bueno. Planean algo contra el Ministerio de Magia, y Kingsley y tú encabezan la lista de sus objetivos.

Y hay más. Cooper le dio algo a Primus esa noche, durante la charla... una caja. No estoy seguro de lo que contiene, pero ellos hablaban de que aquello lo ayudaría a Primus a encontrar algo que busca… una especie de piedra.

Espero que no estés demasiado enfadado conmigo.

Te quiere,
Albus

James terminó de leer la carta que su hermano menor había escrito. Se llevó una tostada a la boca, y masticó de manera pausada, mientras que volvía a leerla.

-Sólo esperemos que mamá no lea esta carta…-comentó James, mientras que le entregaba de regreso la carta a su hermano. Ambos se encontraban sentados en ese momento en la mesa de Gryffindor, desayunando.

-Iré a mandársela apenas termine el día. Cuanto antes se entere, mejor-le dijo Albus, mientras que doblaba el papel y lo metía uno de sus bolsillos. James asintió.

-¿Crees que papá hará algo?-preguntó James, dubitativo, mientras bebía un nuevo trago de café.

-No lo sé… creo que papá ya sospecha de Cooper, incluso sin saber todo esto. Pero no creo que pueda hacer algo sin pruebas -contestó Albus, algo molesto al respecto.

-¡Pero tenemos pruebas! ¡Nosotros los escuchamos hablar, Al!-se quejó James, frunciendo el entrecejo.

-No creo que la palabra de dos chicos de doce y trece años sea suficiente, James. Necesitamos pruebas de verdad-le explicó su hermano. James volvió su atención al desayuno, visiblemente malhumorado por lo que Albus le acaba de decir. Éste se disponía a levantarse de la mesa y regresar hacia la de Slytherin, cuando su hermano lo tomó fuertemente del brazo.

-Será cuestión de encontrar pruebas, entonces…-habló James, casi en un susurro, mientras una sonrisa traviesa se dibujaba en sus labios.

-¡Albus!-llamó entonces la voz de su prima. Rose apareció al trote junto a ellos, cargando varios libros. Tenía el ceño levemente fruncido, y una expresión de sospecha en el rostro.

-Hola, Rosie -la saludó Albus, mientras que su hermano se apuraba a soltarlo y a volver a su desayuno, de manera casual.

-¿Dónde estuviste anoche? Te buscamos por todas partes después de terminar el partido de póker, y no estabas…-comenzó a recriminarle la pelirroja, con expresión seria.

-Eh… estaba cansado y me fui a dormir -se excusó Albus. Sabía que era una excusa pobre, y que Rose no se conformaría con ella, pero era lo mejor que se le ocurría en el momento.

En ese instante, Scorpius y Hedda entraban al Gran Salón, conversando alegremente, y se dirigían hacia la mesa de Slytherin.

-Rosie, perdóname, pero la clase de Defensas empieza dentro de veinte minutos y todavía no desayuné nada… nos vemos luego -se despidió Potter, de manera acelerada, y sin darle tiempo a su amiga de decir siquiera "A". Albus recorrió el tramo que separaba la mesa de Gryffindor de la de Slytherin, y se sentó frente a sus dos amigos.

-Bueno, alguien se digna a aparecer -le criticó Hedda, apenas el muchacho estuvo sentado frente a ellos.

-Te perdiste una noche increíble, compañero. Ely hizo pedazos a Hedda durante la última ronda de Póker -le informó Scorpius, sonriendo burlonamente.

-¡Ya cállate!-le retó Hedda, golpeándolo fuertemente con la mano en la cabeza.

-Tranquila… el hecho de que pierdas una vez cada tanto demuestra que todavía eres humana-continuó molestándola Scorpius. Hedda clavó sus ojos celestes en su amigo, pero a pesar de su mirada amenazante, una sonrisa divertida se dibujó en sus labios.

-Llegaremos tarde a Defensa contra las Artes Oscuras, así que apúrense -cambió de tema la chica rápidamente. Albus sintió que un nudo se le formaba en el estómago, que poco tenía que ver con el hambre.

Defensa contra las Artes Oscuras. Icarus Primus.

Las palabras de su hermano minutos atrás volvieron a su mente. James estaba dispuesto a llegar al fondo de todo aquello. La expresión seria en su rostro se lo había dicho. Y conociéndolo como lo conocía, sabía que no había forma de hacerlo cambiar de parecer. James era una de las personas más cabeza dura que conocía, sólo superado por su querida prima Rose. ¿Iba a abandonarlo en su búsqueda? ¿Dejaría a James hacer solo el trabajo, ponerse en riesgo, o quizás incluso ser descubierto por Primus? Todas aquellas preguntas deambulaban por la mente de Albus mientras que caminaba junto a sus amigos a la clase del profesor Primus.


La respuesta de su padre no se hizo esperar. La mañana siguiente, mientras que desayunaban, Albus pudo ver entre la bandada de lechuzas a Hedwig II, la lechuza de Harry Potter.

El ave de plumaje completamente blanco aterrizó prolijamente sobre la mesa de Slytherin, y dejó caer una carta frente a Al, mientras que le picoteaba cariñosamente la mano para que la tomara.

-¿Y esa lechuza?-preguntó Scorpius, mientras que sus ojos escudriñaban curiosos la carta que Albus acaba de tomar.

-Es una carta de… mi hermana -mintió rápidamente Albus. Hedda le clavó la mirada desde el otro lado de la mesa, mientras levantaba una ceja suspicazmente.

-¿Tu hermana, la de las 101 preguntas?-se burló Scorpius, sonriendo, mientras volvía su atención hacia el desayuno, conforme con la respuesta que había recibido.

-Sí, la misma -rió Albus, más aliviado que verdaderamente divertido. Rápidamente se metió la carta en uno de sus bolsillos.

-¿No la piensas leer?-preguntó Hedda, en un tono extraño, casi irónico.

-Más tarde… llegaremos tarde a clase -volvió a mentir Potter, mientras que comprobaba la hora en su reloj de pulsera.

-Pero si faltan como veinte minutos para la clase de Transformaciones… y queda en el primer piso -razonó Malfoy, mientras tomaba su jugo de calabaza.

-Sí pero… yo tengo que pasar antes por… -comenzó a decir Albus. Potter se maldijo mentalmente por ser tan mediocre mentiroso. Y mentirles a sus amigos era algo que le costaba aún más. Su mirada recorrió rápidamente el Salón, en busca de una excusa… y se detuvo en la mesa de Gryffindor, donde Rose, Lysander y Elektra conversaban en ese momento. Una pila gigantesca de libros se alzaba junto a la pelirroja.-¡Tengo que pasar antes por la Biblioteca!-fue lo primero que se le ocurrió.

-¿Ah, si? ¿La Biblioteca?-insistió Hedda, mientras que su sonrisa burlona se intensificaba.-¿Y para qué tienes que pasar por la biblioteca?-preguntó la muchacha de manera inteligente. Albus frunció el entrecejo. Hedda y sus preguntas.

-Pues… perdí el libro de Transformaciones y necesito uno prestado… ya saben como es el profesor Gray… en fin, será mejor que vaya yendo o no llegaré a tiempo -se apuró a decir Potter, mientras que se levantaba. Pudo ver como Hedda abría la boca para hacer una nueva pregunta, pero antes de que ella pudiera decir algo, Albus se fue de la mesa a todo lo que le daban los pies.

Subió rápidamente el primer piso, y se metió detrás de un tapete, por uno de los pasadizos secretos. Una vez que comprobó que estaba solo, Albus sacó la carta de su padre del bolsillo de su túnica.

Albus,
No se en qué estas pensando, pero esto ya no es un juego. Quiero que te detengas, AHORA. Es una orden. Icarus Primus es un hombre peligroso. Mantente lejos de él.
Hablaremos mejor cuando vengas a casa para Navidad. Mientras tanto, mantente lejos de los problemas.

Tu padre.


La carta de Harry Potter había sido clara y explícita. Detenerse. Ahora. Una orden que no dejaba lugar a las dudas. Y sin embargo, Albus no podía dejar de pensar en Icarus Primus y en aquel paquete que había recibido la noche de Halloween. Se había vuelto casi una obsesión.

Durante las clases de Defensa contra las Artes Oscuras, Albus se sentaba en las primeras filas y jamás despegaba la mirada del profesor, esperando captar en algún momento algo que lo delatara. No estaba convencido de qué era lo que buscaba. Cualquier cosa… lo que fuera que confirmara su pequeña obsesión. Pero a medida que Noviembre transcurría, Icarus Primus le iba dando cada vez menos razones para sospechar. Sus clases de a poco comenzaban a volverse más monótonas y menos prácticas.

Aquella tarde a fines de Noviembre, específicamente, Primus les había dado la orden de leer el capítulo cinco del libro de texto, titulado "Instrucciones Básicas de Duelo: ¿asesino o asesinado?".

Albus simulaba leer el capítulo, mientras que sus ojos alternaban entre las hojas del libro y el profesor. Icarus Primus se encontraba sentado en ese momento en su escritorio, al frente de la clase, inmerso también en la lectura de un libro. Tenía el ceño fruncido, en una extraña expresión, mezcla de desagrado y preocupación. Cada tanto, tomaba algunas anotaciones en varios pergaminos que tenía a un costado. Se trataba de un libro viejo y gastado, como si hubiera pasado por muchas manos antes de llegar al profesor.

Y entonces, sucedió lo que Albus tanto estaba esperando. Una lechuza marrón se posó sobre el alfeizar de la ventana más cercana a la mesa del profesor, y golpeteó con el pico en el vidrio, ansiosa porque la invitaran a entrar. Primus levantó la mirada, y al ver al ave, se puso de pie apresurado, y abrió la ventana. Un viento frío e invernal se filtró por la abertura al mismo tiempo que la lechuza entraba y se posaba sobre el hombro del profesor. Icarus tomó con cierta brusquedad la carta atada a la pata del ave, y entonces, la lechuza salió volando nuevamente por la ventana, perdiéndose en la distancia. Icarus cerró nuevamente la ventana, y giró para volver a su escritorio, con la carta en mano. Fue entonces cuando se percató de que Albus lo estaba mirando.

-¿Necesita algo, señor Potter?-le preguntó el hombre con brusquedad. Albus se apresuró a negar con la cabeza, mientras que fingía volver a la lectura.

El muchacho podía sentir la mirada de su profesor clavada en su nuca, de manera amenazadora, y a pesar de que deseaba fervientemente levantar la cabeza para espiarlo, sabía que no podía hacerlo sin levantar sospechas.

Pudo escuchar cómo el profesor volvía hasta su escritorio, y por el rabillo del ojo, lo vio abrir la carta, y comenzar a leerla.

Albus prácticamente saltó de su asiento cuando el timbre que marcaba el final de la clase retumbó en el aula, tomándolo completamente por sorpresa. A su alrededor, el resto de sus compañeros comenzaban a ponerse de pie. Scorpius, sentado a su lado, guardó rápidamente el libro de Defensa contra las Artes Oscuras en su mochila, y se la colgó al hombro, listo para salir. Pareció sorprenderse al comprobar que Albus todavía permanecía estático en su asiento, con el libro abierto delante de él, y la mirada fija en el profesor, quien se encontraba ensimismado en la lectura de su carta.

-Al… ¿vamos?-lo llamó el rubio, algo confuso por la actitud de su amigo.

-Eh… sí, claro -reaccionó Albus, mientras que guardaba desinteresadamente sus pertenencias en la mochila. Fue en ese momento, mientras guardaba el libro, que su mano rozó una tela suave dentro del bolso, y entonces Albus recordó que la Capa de Invisibilidad estaba en su posesión aquella semana.

Con un golpe de adrenalina, Albus se puso de pie y se encaminó hacia la puerta de salida del salón, seguido por un atónito Malfoy. Esperando en el pasillo, se encontraba Hedda, con los brazos cruzados sobre el pecho, y expresión impaciente.

-¡Llegaremos tarde!-les espetó la pálida muchacha una vez que sus amigos estuvieron junto a ella.-¿Por qué se demoraron tanto?-preguntó, mientras que empezaba a caminar, alejándose del aula, camino a las escaleras.

-Pregúntale a Albus que hoy está en el papel del chico excéntrico y misterioso-se burló Scorpius, mientras que señalaba con un movimiento de cabeza al pelinegro, que se había retrasado detrás de ellos. Pero cuando él y Hedda giraron para mirar a Albus, el muchacho había desaparecido.-¿Dónde diablos se metió ahora?-exclamó Malfoy, comenzando a enojarse. Hedda frunció en entrecejo, pero no dijo nada. En cambio, continuó caminando hacia las escaleras, ignorando la reciente desaparición de su amigo. Luego de dudar unos segundos, Scorpius soltó un bufido, y la siguió.

Albus vio a sus amigos desaparecer por el final del pasillo, y esperó silenciosamente escondido detrás de la armadura, debajo de la capa de invisibilidad. Una puntada de remordimiento lo golpeó de lleno al ver las expresiones de Hedda y Scorpius antes de partir rumbo a su siguiente clase.

Pero le había prometido a Rose que no involucraría a nadie en sus sospechas. Ya había roto esa promesa al contarles lo que había escuchado durante su cumpleaños. Pero aquella sería la excepción. A partir de ahora, Albus mantendría a sus amigos alejados de su obsesión por revelar los misterios.

Esperó pacientemente detrás de la armadura hasta que finalmente, Icarus Primus salió de la clase, cargando su maletín en una mano, donde acostumbraba a guardar sus pertenencias una vez terminada la clase. Potter esperó a que se alejara una distancia prudencial, y entonces, comenzó a seguirlo, escondido debajo de la Capa.

Icarus caminaba a paso acelerado por el pasillo del tercer piso, alejándose de la clase, en dirección a su propia oficina, demasiado inmerso en sus propios pensamientos como para escuchar cualquier sonido que le indicara que alguien lo seguía. Sin embargo, Albus guardaba demasiada distancia entre él y el profesor, y cuando éste ingresó finalmente a su oficina, Potter no llegó a tiempo para filtrarse por la puerta. En cambio, esperó afuera. Tarde o temprano, Primus tendría que salir de aquella habitación, y entonces sería su oportunidad.

Para su sorpresa, cinco minutos más tarde, la puerta de la habitación volvió a abrirse, y Primus salió por la misma, tomándolo completamente por sorpresa. Albus tuvo que hacerse a un lado rápidamente y de manera brusca para evitar la colisión con el profesor. Y como consecuencia de aquel tosco movimiento, terminó estampándose contra la pared, produciendo un sonido seco. Y a pesar de que había sido un ruido casi inaudible, Primus detuvo su caminar, y con un movimiento ágil, sacó su varita.

Los ojos oscuros de Icarus escudriñaron el pasillo buscando la fuente de aquel ruido sordo que acaba de escuchar. Pero nuevamente, como aquella noche en el bosque, sus ojos fueron incapaces de ver a través de la capa invisible que Albus usaba en aquel momento.

El muchacho pelinegro contuvo el aliento cuando Primus giró sobre sus talones lentamente, y apuntó en su dirección con la varita. Potter podía jurar que lo había descubierto… su mirada se encontraba fija en el punto exacto en el cual Albus se hallaba parado, aplastado contra la pared, evitando hacer cualquier ruido, incluso respirar. Pero entonces, luego de lo que le pareció una eternidad, Primus volvió a guardar su varita, y continuó su camino, con aspecto alerta y receloso.

Albus esperó varios minutos en aquel lugar. El pasillo del tercer piso se encontraba desierto, y sin embargo, el muchacho no se animaba a moverse aún. Había estado demasiado cerca de ser descubierto. Luego de que estuvo convencido de que Primus verdaderamente se había ido, Potter se animó a moverse.

Despegándose de la pared, y con manos sudorosas, Albus abrió la puerta que llevaba a la oficina del profesor de Defensa contra las Artes Oscuras. Durante unos segundos permaneció allí de pie, expectante ante la puerta abierta, como si esperara que alguna bestia saltara desde la oscuridad interior de la habitación. Pero nada ocurrió. Tomando una gran bocanada de aire, Albus entró en la oficina, cerrando la puerta detrás de él.

-Lumos -murmuró Albus con la varita en mano, mientras que se sacaba la capa invisible para mayor comodidad.

La habitación se encontraba en completa penumbra. Largas cortinas negras cubrían la única ventana del lugar, impidiendo que cualquier vestigio de luz se filtrara hacia el interior, y Potter tardó varios minutos en acostumbrarse a la oscuridad y la escasa luz que su varita liberaba.

Todas las paredes se encontraban repletas de estanterías con libros que, a simple vista, Albus supo que eran de magia negra. Le bastó con leer algunos títulos para saber que Hagrid había tenido razón al clasificar a Primus dentro de la categoría de "saqueador de tumbas": Los tesoros escondidos del Antiguo Egipto, Las Maldiciones de los Faraones, El oro del mar: los barcos que se llevó la marea, Las Cruzadas y el Secreto escondido de los Templarios, Camino al Dorado. Aquellos libros trataban en su gran mayoría sobre reliquias escondidas durante años, y las maldiciones que las protegían. Icarus se encargaba, según lo que le había dicho a Darwin Cooper, de encontrar lo que ningún hombre puede encontrar. "Me pregunto qué es lo que busca en Hogwarts" se preguntó Albus, mientras que seguía investigando el despacho.

En el centro de la habitación se alzaba un gran escritorio, de nogal oscuro, finamente tallado, con dibujos incomprensibles recorriendo sus patas y bordes. Una única silla se encontraba detrás del escritorio, de aspecto incómodo. Fuera de aquello, la habitación estaba completamente vacía. Era una oficina de lo más impersonal: sin cuadros, sin fotos, sin nada.

Albus se percató que lo único personal de aquel lugar era el maletín del profesor, que en ese momento descansaba sobre el escritorio. Potter se acercó sigilosamente, y pasó su mano sobre el maletín con dedos temblorosos, como si temiera que lo mordiera si llegaba a hacer cualquier movimiento brusco. Sin embargo, nada sucedió cuando sus yemas rozaron el cuero negro del maletín, ni cuando sus manos se animaron a cerrarse alrededor del mismo.

Sintiendo una mezcla de emoción y miedo, Albus levantó el maletín con una mano, y le apuntó con la varita, que sostenía en su otra mano.

-Alohomora-susurró nervioso, mientras que el corazón latía desbocado en su pecho. Un leve "click" le indicó que había funcionado. El maletín se abrió delante de él, revelándole su contenido.

Allí se encontraba el libro que el profesor había estado leyendo durante la clase. Sobre la tapa del libro había dibujados unos extraños jeroglíficos, o símbolos, o posiblemente letras en un idioma que Potter no supo reconocer. Albus lo abrió torpemente, sólo para comprobar que los mismos dibujos ocupaban todas las hojas del libro, confirmando su teoría de que aquel libro estaba escrito en un idioma que él desconocía… Decepcionado, decidió dejar el libro de lado, y dedicarse a investigar el resto de los papeles.

Tomó la hoja de pergamino que se encontraba apilada encima del resto, donde el profesor había garabateado varias palabras, la mayoría de ellas en el mismo idioma que el libro. Sin embargo, Albus se percató que, hacia el final del pergamino, Primus había pintarrajeado unas escasas palabras en inglés:

La entrada está en Tanaerum

Releyó varias veces aquella frase sin poder encontrarle ningún significado. Pero la gravó mentalmente, decidido a investigar más adelante qué podría significar.

Dejando a un lado aquel pergamino, Albus buscó entre los papeles aquello que verdaderamente había ido a buscar. La carta.

Aquella carta que una lechuza le había traído hacía menos de una hora atrás. Albus estaba convencido de que esa carta contenía información importante. El hecho de que la lechuza no hubiera esperado hasta el día siguiente para hacer la entrega matutina con el resto de las lechuzas, o que no hubiera ido a esperarlo en la oficina, le hacía sospechar. Y a eso se le sumaba la reacción que Icarus había tenido al ver la lechuza. Se había levantado apresuradamente para leerla… como si hiciera tiempo que esperaba aquella carta.

Finalmente la encontró, casi al final del maletín. Icarus la había colocado en las profundidades del mismo, seguramente en un intento por esconderla.

Te espero el 1 de Diciembre, en las Tres Escobas, al mediodía.
Trae el artefacto contigo.
Haré lo que pueda para ayudarte, pero no prometo nada.

Tobías.

Potter terminó de leer la carta, y rápidamente la volvió a colocar en el lugar donde la había encontrado, debajo de todos los demás papeles. Ya había conseguido lo que buscaba. Ahora, una necesidad urgente de salir de aquel lugar lo había invadido. De manera apresurada, volvió a cerrar el maletín con un hechizo, y lo colocó en la misma posición en que lo había encontrado en primer lugar.

Colocándose la capa invisible sobre la cabeza, Albus lanzó una última mirada a la oficina, y tras comprobar que todo estaba en su lugar, se dispuso a salir. Abrió la puerta con sigilo, y espió hacia el pasillo, comprobando que continuaba despejado. Con el mismo cuidado con que había entrado, salió de la habitación, y cerró la puerta. Apenas se había alejado unos pasos de la puerta cuando el ruido de otros pasos acelerados llegó a sus oídos.

Icarus Primus avanzaba a paso precipitado hacia su oficina, con una extraña expresión de triunfo en el rostro. El profesor entró en la habitación sin siquiera notar que a pocos metros, Albus Potter lo observaba desde debajo de una capa de invisibilidad.


Primero que nada, pido perdón por los guiones que usé en este capítulo. La verdad es que me di cuenta tarde del error, y no quería demorarme más en subirlo. Pero en cuanto tenga un poco más de tiempo planeo re-editarlo de manera correcta. De todas maneras, es un detalle que no hace a la historia, simplemente a la estética al momento de leer. Espero que no les resulte demasiado molesto o incómodo.

Tardé un poco más con este capítulo pues había varias cosas importantes que tenía que incluir en el mismo, y no quería cometer errores. No hace falta señalar la importancia de éste capítulo a la trama de la historia. Con éste capítulo, entramos verdaderamente en la temática que le da el título a la historia, y comienza a revelarse el misterio de por qué Icarus Primus está en Hogwarts, y qué es lo que busca.

Como siempre, ante cualquier duda, pregunta, crítica, no tienen más que presionar ese maravilloso botón al final de la historia llamado y dejar un review. Prometo responder de la mejor manera posible! jajaja.

Por cierto, MUCHAS GRACIAS a todos, porque llegamos a más de 100 REVIEWS! jajaja he batido mi propio record en tan poco tiempo, y es todo gracias a ustedes que me acompañan con esta historia.

Ahora sí, respondo los reviews:

adrisstbdt: me gustó mucho lo que dijiste de Cooper, porque verdaderamente, él es el típico político carismático, pero que detrás de esa máscara de simpatía se esconde algo muy turbio. Y ohhh! Creo que eres una de las pocas, sino la única, que notó el pequeño pero importantísimo detalle de "EL MAGO". Fue un comentario al pasar durante la charla de Cooper y Primus, pero se trata de un dato clave. Obviamente, no puedo responderte quién es, pero me gustaría que lo recordaras para el futuro. Y en cuánto a la piedra... he leído muchas teorías en los reviews, jajaja. Simplemente puedo responder que se trata de una piedra preciosa. El resto... lo sabrán con el correr de la historia... espero! Jaja. Veo que recogiste muchos datos del capítulo pasado... cuando hablas de la niña rubia, te refieres a la niña de Ravenclaw, verdad? Oh, pues... simplemente tenía ganas de mostrar que ya con trece años, James es un casanova. Y en cuánto a por qué quieren eliminar al Ministro... otra pregunta que debes anotar por ahí para ver si se responde más adelante! jajaja.

Malfoy-Son: antes que nada, bienvenido a mi historia! Ahora sí, respondo tu review... jaja no supe interpretar si te pareció bueno o no la relación entre Hedda y James... espero que te haya gustado. Creo que puede llegar a tener algunas similitudes con Lily y James, la diferencia está fundamentalmente en Hedda. Creo que Hedda es mucho más cruel y fría que Lily. Ella verdaderamente lo detesta. En cuanto a la segunda pregunta... ¿Así que has asumido que la Piedra de la que hablan es la de la Resurrección? ¿Y si te dijera que no? ¿Y si te dijera que en cierta manera el objetivo final sería muy similar? Jaja, te lo dejó ahí para que lo pienses y después me comentes tus deducciones. Me alegro mucho que te guste como escribo, en especial cuando se trata de Quidditch... coincido contigo, es muy difícil. Pero bueno, hago lo que puedo! Nos leemos!

jjaacckkyy: oh, sí, "valiosa información" es poco comparado con todo lo que escribí en el capítulo anterior! Jaja. Y traje a escena a Darwin Cooper. Tengo que confesar que si hay un personaje que me desagrada, y mucho, es Darwin Cooper. Jaja, es gracioso, porque yo misma lo creé. Pero una vez que terminé de hacerlo, con su personalidad, y su historia pasada... pues, me di cuenta que había puesto en una sola persona muchisimas cosas que detesto! Jaja. Y eso que ya había inventado algunos personajes desagradables, como Portus Cardigan, pero nunca me pasó esto antes! No te preocupes si aún no puedes interpretar la charla entre Darwin e Icarus... a medida que la historia avance, la comprenderás mejor. Pero al menos sirve para orientar. Espero que éste cap también te guste!

G-Annie: buena deducción de Darwin Cooper. Sí, es de ese tipo de personas que, de una manera u otra, siempre logra sacarse de encima los problemas y salir airoso. Una prueba de ello es que no lo hayan encontrado culpable de ser Mortífago en las épocas de Voldemort. En cuanto a Icarus Primus... es un personaje complicado. Espero que con el paso de los capítulos lleguen a comprenderlo mejor. Primus es un hombre que se mueve por la ambición. Es un saqueador de tumbas. Un caza tesoros. Le gusta el desafío que supone encontrar lo que nadie más puede encontrar. Y a lo largo de su profesión, se ha encontrado con todo tipo de magia negra. Lo cual terminó convirtiéndose en su segunda mayor fascinación. Jajaja, ¿con que Harry debe cuidarse de mi? ¿Piensas que podría llegar a matarlo? Mm... sería lo que muchos llaman "una vuelta de tuerca", no crees?

Madrileño: jaja, sí, me estoy demorando un poco más de lo acostumbrado en actualizar. Es que a medida que avanza la historia, tengo que tener más cuidado con lo que escribo, cuándo lo escribo, y cómo lo escribo, si es que quiero que al final, todo encaje perfectamente. Mmm... creo que tú fuiste el único que hizo algún comentario sobre la caja que Cooper le da a Icarus. Bien observado. Y obviamente, no puedo revelar lo que contiene. ¡Pero no te das una idea de las ganas que tengo de conocer tu hipótesis sobre Wence! Jajaja, me carcome la curiosidad... en cierta forma, he puesto un poco de mí en Albus, pues yo tampoco tolero los misterios. Me desesperan, y necesito resolverlos, siempre. Jaja.

Nat Potter W: Mmm... bueno, ya me han preguntado en otro review si se trata de la piedra de la resurrección. Pero lamento decepcionar a mis queridisimos lectores, pues las Reliquias de la Muerte no forman parte de ESTA historia. Aunque en algún futuro no tan distante, talvez... pero bueno, eso no nos compete ahora, verdad? ¿Regresar a Voldemort? Mmm... que pregunta de lo más interesante... pero la piedra de la resurrección no "revive" a las personas verdaderamente... eso es, técnicamente, imposible... Cambiando de tema, y yendo ahora a James... pues, es un personaje que yo adoro. Es impulsivo, testarudo, pasional, gracioso, travieso... y pensé que en ésta historia podía hacerlo más partícipe de la trama... sobre todo porque es el hermano de Albus, y en mi mente, ambos hermanos siempre fueron muy unidos. Aquí tienes una parte de la reacción de Harry frente a las noticias. Pero prometo mas en los prox capitulos!

Yukime Hiwatari: jajaja, pues, se podría decir que Icarus tiene su "atractivo". Me alegro que te hayan gustado las fotos en el blog. La verdad es que el Icarus de mi mente es un poco más corpulento que el hombre de la foto. Y claro, falta la cicatriz en su mejilla izquierda... pero me gustó mucho su expresión seria y amenazante. En cuanto al complot... ¡pues sería arruinar gran parte de esta historia y de las que vienen si te dijera el porqué del complot! ¿no lo crees? Solo puedo decirte que tienes que mirar todo el cuadro... no te detengas simplemente en un detalle del mismo, como es Icarus. El cuadro es MUCHO más grande... (jaja, me gustan las metaforas). ¡Oh, me alegra que te guste como llevo a los personajes! En lo personal, y creo que ya lo dije, pienso que las personas no somos ni blancas ni negras, sino grises. Nadie es tan bueno, ni nadie es tan malo. Y todo puede cambiar en cualquier momento. Solo hace falta una razón, un motivo, algo que genere el cambio en las personas. En cuanto a Albus... pues, el no vive, ni quiere vivir, bajo la sombra de nadie. Ni de su padre, ni de su madre, ni de nadie. Como bien señalaste, Albus busca sus propios logros. Inconcientemente, toda su obsesión por los misterios se fundamentan en su ambición por demostrar lo que es capaz de hacer. Gracias por el review y espero tu opinión sobre este cap!

valensans: jaja, me alegro que te hayan gustado los últimos capítulos. Y tienes razón... Albus y James simplemente no pueden mantenerse lejos de los problemas... es más fuerte que ellos! O bien, viene en la sangre... vaya uno a saber!!

anvampi16: jajaja, asi que conoces a alguien igualito a James? Pues, creo que todos tenemos un James en nuestras vidas. El James de mi historia se parece mucho a alguien que conosco, también. ¿Así que estas en una crisis con tu historia? No te preocupes, creo que a todos nos pasa que en algún momento nos estancamos... lo importante en no darse por vencido. Tarde o temprano, la solución termina llegando. ;) Espero que puedas encontrarle la vuelta a tu historia... y ojala te haya gustado este capítulo!

yesica7448: claro que te extrañé!! Se notó la falta de tus reviews... jaja. Ahora hablando en serio... me encantan tus reviews, pero no te preocupes si no puedes dejarlos en todos los capítulos... no es necesario. Con tal de que sigas leyendo mi historia yo me conformo!! Y... así que estas escribiendo tu propia historia? Puedo preguntar sobre que? ¡Avisame cuando la tengas lista asi la leo! ¿La vas a publicar, verdad? Ojala que si... jaja. Bueno, nos estamos leyendo! suerte con la escritura.

Rose Weasley de Malfoy: sigo pensando que eres muy buena analizando datos. Nuevamente, estuviste en lo correcto con tu descripción de albus y James. Albus es el astuto, el precavido, el que planea. James es el impulsivo, el pasional. En cuanto a Rose... sí, está media desaparecida. Pero es porque todavía tengo mucho que escribir aparte de los seis chicos. Y estoy con ganas de empezar a desarrollar otros personajes, ademas de los chicos que ya conocemos. Pero prometo que va a aparecer de vuelta Rose, y Ely y Lysander. En cuanto a lo que señalaste de Rose... pues, ella es muy inteligente. A diferencia de Harry, Albus no tiene por qué meterse en algunos problemas. Harry estaba marcado por Voldemort. Tarde o temprano se iban a tener q cruzar. Albus, en cambio, no tiene ninguna verdadera razón para meterse en problemas. Simplemente es un niño obsesionado con los misterios. Y Rose quiere hacerlo caer en cuenta de que su obsesión puede terminar por herir a la gente que ama. Pero al momento de la verdad, Rose siempre está ahi para Albus, incluso cuando no está completamente de acuerdo. Mmm... sí, podría decirse que Cooper y Primus son un contraste interesante. Pero eso es porque la vida los ha llevado por caminos muy diferentes. Icarus Primus es un hombre curtido por la experiencia, un hombre de mundo, que ha visto y vivido muchas experiencias. Cooper es un estratega, un hombre carismático que ha aprendido a moverse desde un lugar muy cuidadoso. Y cambiando de tema... pues eres la primera que se preocupa por que la posible muerte a Kingsley!! ¿Qué puedo decir al respecto? En cuanto a Harry, me gustaria citar de regreso el principio de la otra historia, LGN, cuando Kinglsey va a visitar a Harry despues de la Segunda Guerra, y le pide su ayuda para el gobierno. Desde entonces, Harry siempre ha sido como la mano derecha del ministro. Kingsley confia plenamente en la ética y la integridad de Harry, y sabe que él solo hará lo que sea mejor para la gente. Así que quien quiera terminar con Kinglsey, tiene q terminar con Harry también. Y por supuesto, siempre hay un transfondo en todo... pero bueno, habrá que esperar para tener mejores explicaciones, ajjaa. Veo que tu también pensaste en la Piedra como "la piedra de la resurrección"... no haré muchos comentarios al respecto, pues aún hay mucho por revelar, pero puedo decirte que lo que buscan es una piedra preciosa.

Arcano: jajaja coincido con vos que comenzar con las uñas de los pies no es muy agradable, jajaja, pero bueno. En parte tengo que confesar que me alegra que digas eso, porque quiere decir que mi historia te resultó interesante. Espero no haberte hecho esperar demasiado!!

Nico: aquí tienes el capítulo 10. Espero que te guste, y que no hayas tenido q esperar demasiado.

Saludos a todos,

Feliz Semana Santa para todos,

G.