¿Ya vieron Catching fire? ¿Ya vieron Catching fire? Me parece que la adaptación fue asombrosa! Omitieron algunas de mis frases favoritas como la de "no así, él quería que fuera real" o "mis pesadillas son usualmente acerca de perderte". Pero la adaptación me pareció tan buena que olvidé enojarme por detalles que quería que fueran puestos como las menciones al bebé y que bese exageradamente a Gale (me quedé de are you serious?).
Pues bien, ya yendo a lo que debo, como lo predije la película iba a llenarme de ideas, romanticismo, más ganas de tener a Peeta en mi vida y actualizaciones de fanfic! Así que disfruten :) (Pido disculpas si me tardé mucho, sinceramente en esta ocasión olvidé que tenía mis fanfics pendientes, si ven que me tardo recuérdenme que tengo que hacerlo o espérenme tantito jeje).
Ch. 10 Elecciones
Un vestido blanco no sería adecuado.
No sería adecuado porque podría recordarnos a esa ocasión en donde las cosas eran una actuación. Sería como comenzar en un suelo tambaleante y no era lo que querían para el resto de sus vidas.
La cara de Peeta ante la respuesta tambaleante de Katniss y la sonrisa que iluminó la cara de ella al caer en cuenta de que había podido decirlo, fue la alegría hecha imagen. Pero fue más aún cuando la sintió entre sus brazos y ella aún temblorosa, con la voz entrecortada le dijo por primera vez.
"-Tttee... ee... am...o"
Lo que coronó el momento justamente, no paró de colmarla de besos en las manos y de decirle lo mucho que él también la amaba y de lo feliz que serían. Aquella respuesta, aquella confesión hizo que Peeta por primera vez en mucho tiempo sintiera una completa paz, perder aquella sensación de constantemente creer que Katniss era suya pero que se le escapa de las manos... fue la gloria.
Para Katniss la felicidad era una sensación más que ajena y que no sabía como conciliar, las palabras sinceras que salieron de su boca le quitaron el peso que su corazón cargaba. Sintiéndose más ligera y además sostenida por Peeta, era una verdadera alegría. En ese momento, al ver a los ojos de Peeta, al leer en ellos el amor incondicional, aquel amor que solo se refleja al ver a una persona como si se viera al mundo entero, eso, eso era la felicidad; y por primera vez, Katniss pensó que tenían merecido ser felices.
Él la tomó de la mano y la llevó a casa rápidamente, un sonrojo de cruzó por las mejillas de ella al pensar en el gran cambio, ella lo llevó para animarse y ahora estaban comprometidos.
Que palabra.
Al llegar la llevó directamente a la habitación y la besó dulcemente. No hubo palabras ni en el camino ni en casa, no eran necesarias. Ella podía sentir como Peeta se fundía en cada parte de su cuerpo, Peeta podía sentirla tan cerca como si fueran uno. Mirarse a los ojos y darse cuenta de que eran uno, son uno y no se habían dado cuenta.
Ella se recostó sobre su pecho sintiendo como jugaba con su cabello, sin poder borrar esa sonrisa de los labios. Si alguna vez, alguien le hubiera contado que esto sería parte de su futuro, seguro no le hubiera creído.
-Entonces –le dijo ella sonriendo -¿cómo se lo diremos a todos? En definitiva no quiero un vestido blanco
-Vaya, ¿tú pensando cómo decírselo a los demás? ¿Qué le has hecho a mi prometida?
Prometida, la palabra le hizo cosquillas a Katniss que sonrió más involuntariamente.
-Eso –contestó Peeta tomándola de la barbilla –eso y todo, ahora puede esperar –la besó apasionadamente.
Sería una noche larga, pero quien no amaba las noches largas.
