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-.-.-.-.-.-. COMPLETAMENTE MIO-.-.-.-.-.-

Capitulo diez: X

x….x

Naruto no había logrado dormir durante toda la noche y no se preocupó por ocultarlo a la mañana siguiente cuando el pelinegro se despertó. Esa noche se había visto obligado a dormir en la misma cama que aquel noble que a pesar de ser la cama más amplia y cómoda en la que hubiese dormido antes la simple presencia del noble perturbaba toda su cuerpo y mente; le había advertido más de una vez que si se atrevía a sobrepasarse con él lo pagaría caro, para su fortuna Sasuke no parecía estar de humor aquella noche, simplemente se limitó a escuchar las advertencias de Naruto y a dormir de tal manera que este último pudiera ver su espalda durante toda la noche por lo tanto el rubio no se percató cuándo y por cuánto tiempo Sasuke había dormido aquella noche.

Cuando el pelinegro se despertó lo primero que vio fueron los enormes ojos azules de su esclavo, Naruto se encontraba de pie frente a él, su mirada era tan fija que por un segundo se sintió intimidado pero en cuanto sus ojos se cruzaron Naruto desvió la mirada, a Sasuke le pareció ver un leve rubor en su mejillas pero debido a su repentino despertar decidió ignorar aquello.

-¿Qué haces despierto tan temprano?- dijo al darse cuenta de la hora.

-Es demasiado molesto tener que dormir así, es la peor noche que eh pasado en toda mi vida.

-Eso lo dudo- dijo Sasuke sentándose en la cama- ¿Hace cuánto que estas despierto?

-No eh podido dormir en toda la noche.

Sasuke soltó un suspiro, no podía creer lo obstinado que era aquel esclavo ¿Tanto le molestaba estar a su lado? Al preguntarse eso las palabras de Neji acerca de la desaparición de Naruto retumbaron una y otra vez en su cabeza, miro de soslayo a Naruto quien parecía estar inquieto caminando de un lado a otro como perro enjaulado.

-Me estás mareado ¿No puedes permanecer unos segundos quieto?

El aludido solo se limitó a dar un leve gemido de molestia y se detuve frente a uno de los grandes ventanales más próximos a la cama, al pelinegro no le quedó más remedio que levantarse de la cama y prepararse para aquel día. Las puertas de la habitación se abrieron entrando tres esclavas encabezadas por Ino quien se sorprendió ver a ambos chicos despiertos y rápidamente dio reverencia.

-Lamento la intromisión, amo- dijo la chica- comenzaremos a limpiar.

Las esclavas comenzaron a limpiar procurando no acercarse mucho a su amo manteniendo siempre la cabeza abajo, por otro lado Naruto fijo su vista en Ino quien no le había dirigido la mirada, se preguntó qué es lo que había para que ella se enojara con él ¿Era acaso el acercamiento de Sasuke lo le impedía hablarle? Maldijo entre dientes por su situación actual.

-¡Naruto!- le llamo Sasuke por quinta vez, el aludido solo reacciono hasta que Sasuke le jalo bruscamente de la cadena- Vamos esclavo que no tengo tu tiempo.

-¡¿Eh?! ¿A dónde crees que me llevas?

-No seas tan ruidoso. No planeo estar en pijama todo el día así que apresúrate.

Sasuke guio a Naruto hacia la puerta del baño, una vez dentro el rubio observo el gran cuarto, era cerca la mitad de grande que la habitación del noble, lleno de artículos lujosos por todo el cuarto, el piso perfectamente limpio y unos ventanales altos decorados con azulejo de colores que formaban figuras humanas, a Naruto le pareció demasiado resplandor para su ojos y se giró a ver a su compañero el cual se encontraba desvistiéndose. Sasuke se había quitado la esposa de la mano y la coloco en un toallero que estaba empotrado a la pared, estaba seguro que resistiría lo bastante como para retener a su esclavo.

-¡¿Qué rayos crees que haces?!- dijo sonrojándose y desviando la mirada- ¿Por qué demonios te estás desvistiendo?

-porque tomare una ducha.

Una vez desnudo se introdujo en la enorme tina, se relajó extendiendo sus manos en los extremos y dejando descansar su cabeza sobre la cabecera de la tina. El rubio no podía creer la poca vergüenza que tenía, aunque debía de admitir que jamás se había sentido avergonzado por ver a un hombre desnudo. Fijo su vista en Sasuke quien permaneció con los ojos cerrados boca arriba como si nadie más estuviera en ese cuarto más que él.

-¿Cuánto tiempo vamos a hacer esto?- refunfuño Naruto.

-¿"esto"?

-Sabes a que me refiero, las cadenas, tu y yo… ¿Cuánto tiempo planeas seguir con esta payasada? - Sasuke fijo su vista en Naruto y este no pudo evitar pensar lo bien que se veía con su pelo mojado completamente peinado hacia atrás.

-Eso depende de ti, cuando este seguro que no volverás a escapar te dejare estar libre por toda la casa.

-¿A eso se limitara mi "libertad" a estar solo por tu casa?

-Es todo lo que te puedo ofrecer, te lo dije antes, eres mío y no dejare que nadie más te tenga.

Naruto giro la vista hacia otro lado sin pensar en volverle hablar, entendió que no tenía caso seguir con aquel tema después de todo no le ganaría nunca la batalla sobre su libertad para él estaba claro que la única manera de ser libre sería escapándose de sus manos.

-Mi madre solía pensar como tú- el rubio le volvió a mirar sorprendido por la melancolía de su voz, sin embargo el rostro del noble permanecía frio, con la vista perdida en el agua que le rodeaba- creía que todos éramos iguales, que no debía ver tal cosa como los esclavos pero como esposa del gran comerciante de esclavos no podía decir tal cosa en público solo nos lo decía a mi hermano y a mí pero ninguno de los dos creímos en su filosofía- hubo un silencio en el que Naruto quiso decir algo pero las palabras no salían de su boca, no entendía el por qué Sasuke le decía aquello- Incluso a ahora seguimos sin creerlo.

-Creo que tu madre sería la única persona que me caería bien de tu familia.

-Ella murió, hoy hace diez años- Naruto no dijo nada pensando que sus palabras no serían necesarias- ¿Vas a bañarte?

-Si vas a estar tu dentro de la tina no.

Sasuke sonrió divertido por sus palabras y termino de bañarse para dejar que el rubio también lo hiciera, tomo sus debidas precauciones para evitar que este intentara escapar y después dejo que se tomara su baño, en todo ese momento no se dirigieron la palabra, en varias ocasiones sintió la mirada de Naruto en él pero ignoraba si solamente lo observaba o era que se cuidaba de él.

Al término de la ducha se vistieron y se prepararon para el desayuno. A Naruto se le prepararon ropas limpias y además de buena calidad, vestía ropa que solo un esclavo protegido podía usar de las cuales se asimilaban a las de un noble, aunque fueran las ropas más elegantes que pudiera usar un esclavo Naruto no se sentía cómodo con ellas así que omitió ponerse el saco que una de las esclavas le había extendido y solo se quedó con los pantalones y una camiseta blanca.

El desayuno paso tan silencioso como pudo imaginar y aunque la comida era deliciosa no pudo disfrutarla porque sentía que todos los esclavos presentes le observaban, al término del desayuno no le quedó más remedio que seguir al noble y entrar a lo que parecía su oficina, un salón lleno de libros y documentos, al fondo estaba un enorme escritorio de madera de roble y unos cuantos asientos alrededor y un sofá rojo donde Naruto no pudo imaginar otro uso más que el de descansar.

-Tienes demasiados libros- dijo Naruto observando los estantes mientras el pelinegro trabajaba en unos documentos que tenía sobre el escritorio- ¿Los has leído todos?

-No, casi todos son libros de reportes sobre algunas industrias pocos libros son para mí entretenimiento personal.

-Deben ser aburridos… - paso la vista por cada uno de ellos.

- ¿Sabes leer, Naruto?-El aludido se giró rápidamente a verlo como si un recuerdo le hubiese cruzado por la mente.

-No- mintió - Y aun que supiera la lectura no es algo que me llame la atención.

-Entiendo.

No entendió por qué le había mentido a Sasuke, después de todo no tenía motivo alguno para ocultarlo, por alguna razón parecía que el pelinegro estaba aliviado al saberlo. Naruto invadido por el aburrimiento decidió arrastrar el sillón lo más próximo a Sasuke para así poder recostarse en él y recuperar el sueño que había perdido, pero apenas se recostó la puerta se abrió entrando Ino con una bandera llena de aperitivos y té; se acercó a su amo y le sirvo tratando de no perturbar su paz, Naruto noto de nuevo como trataba de ignorarlo.

-No entiendo que es lo que hice…- dijo una vez que la chica salió.

-¿De qué hablas?

-Ino… no me habla, ni siquiera voltea a verme es casi como si estuviera enojada conmigo y no sé porque.

-¿Y eso qué?- dijo sin evitar dejar salir un deje de molestia en su voz- ¿Acaso tienes una relación íntima con ella?

-Claro que no, eso sería una tontería, solo que ella es la primera amiga que tengo desde que murió mi madre y no quisiera perder esa amistad. – Dijo sin pensar.

-¿Es solo amistad, verdad?

-Ya te dije que si ¿Por qué querría una relación con Ino?

Sasuke se levantó y se colocó frente a él tomándolo por sorpresa, de un momento a otro se encontró atrapado por sus penetrantes ojos negros, al mirarlo tan de cercas podía sentir como sus mejillas se encendían y como su cuerpo podía sentir el nerviosismo de su acercamiento.

-¿Estás seguro? ¿Puedo tener tu palabra?

-¡Esto es ridículo! No tengo por qué prometer nada- desvió la mirada- Ino… ella solo es mi amiga y no la eh visto de otra manera-Aunque no fuese la respuesta clara que deseaba le basto con escuchar eso para tranquilizarlo, después de todo no parecía haber algo en su voz que indicara lo contrario- ¿Por qué lo preguntas? ¿Está relacionado con que ella no me hable?

-No tiene importancia, quizás solo le incomoda hablarte en mi presencia.

-Si, supongo que debe ser eso…

Naruto se levantó del sillón intimidado ya por el acercamiento de Sasuke, en ese momento su vista se clavó en un portarretratos ubicado casi de manera escondida entre un montón libros, Sasuke noto como su rostro palideció y su cuerpo se tensó, parecía dar indicios de que su cuerpo quisiera temblar, extrañado por la conducta de su esclavo trato de buscar con la mirada lo que él rubio veía pero no logro saberlo hasta que Naruto se levantó y señalo con su mano temblorosa aquel portarretratos donde mostraba la figura de tres hombres, el hombre que estaba en el centro era el padre de Sasuke, a su izquierda estaba él y a la derecha su hermano.

-¡¿Por qué ese hombre está ahí?!

-¿Ese hombre?- Naruto tomo el portarretratos señalando a su hermano.

-¡Este hombre! ¡¿Qué tiene que ver contigo?!- Sasuke podía ver en su rostro miedo y a la vez enojo- ¡Responde!

-El es mi hermano, Itachi Uchiha

-¿Tu hermano?- el aludido asintió- Ahora entiendo porque tu rostro era tan familiar ¡Maldición!

-¿Qué es lo que te sucede?- El aludido se limitó a arrojar el porta retratos al suelo- compórtate, Naruto.

Llamaron a la puerta y a Sasuke no le quedó más remedio que contestar al llamado, Ino le informo desde el otro lado de la puerta que Neji Hyuuga había llegado y que le esperaba en su sala de estar, el aludido maldijo entre dientes, le dio indicaciones a Ino y después de eso se marchó.

-Esto lo dejaremos para después, ahora muévete.

Sasuke muy a su pesar lo guio hasta la sala de estar, no podía creer que había olvidado la visita de Hyuuga y también lo inoportuno que era en esos momentos.

-No sabía que Neji vendría de visita.

-No tienes que saberlo y no viene de visita, viene por negocios.

Entraron a la habitación y como era de esperarse ahí estaba Neji sentado a un lado de su fiel acompañante Lee, ambos se sorprendieron al ver a Naruto encadenado de Sasuke, este último tomo asiento en un sillón individual dejando de pie a su esclavo.

-Que gusto verte de nuevo, Naruto- saludo Neji con cortesía- desde tu herida con el pie no nos hemos visto ¿verdad? Veo que ahora estas muy apegado a Sasuke.

-No es por voluntad.

-Llegaste más pronto de lo previsto- irrumpió Sasuke receloso.

-Espero no te moleste, mi familia planea una reunión esta tarde y temo no volver en largo tiempo, no quería perder nuestra reunión.

Lee extendió unas cuantas hojas en la mesa y comenzó a explicar su contenido a Sasuke, le explico en que consistía la empresa "SIP" y como trabajaba, a Sasuke le sorprendió que quisiera deshacerse de dicha empresa puesto que era lo bastante estable para estar en pie hasta dos o tres generaciones más.

-Eso es todo- termino Lee.

-No entiendo, es una de las empresas más fuertes que tienes. ¿Por qué deshacerse de ellas? -

-Esas empresas fueron hechas acosta de la libertad de mucha gente, no deseo tener una empresa tan sucia en mis manos- Naruto le sorprendió las palabras de Neji y la seriedad con la que lo dijo, no había prestado atención en ningún momento a su conversación hasta ese momento, la verlo sus ojos se cruzaron y en ese momento Neji le sonrió- Espero no haberte aburrido con nuestra conversación, Naruto.

-No les eh prestado tanta atención como para aburrirme- Neji volvió a sonreír- ¿Puedo… Puedo ver la corbata de Lee? - todos los presentes miraron a Naruto con extrañeza, pero rápidamente Lee se levantó con gran entusiasmo y se acercó a Naruto.

-¡Por supuesto! ¿Verdad que esta genial? Me la obsequio el señor Neji en mi cumpleaños.

Neji capto rápidamente la idea de Naruto y comenzó a platicar con Sasuke tratando de desviar su atención de ese par. El rubio tomo su corbata tratando de colocarse en un ángulo del cual no se viera que conversaran y con la voz más baja que pudo hablo.

-¿Cuándo regresaran?

-en tres meses pero solo se irá el señor Neji, yo me quedare para encargarme de sus negocios.

-Entiendo, tratare de deshacerme de estas cadenas lo más pronto posible- Lee asintió.

-Me gustaría dártela- dijo Lee en voz alta anunciándole a Neji que su conversación había terminado- pero es un regalo, ¿Cuándo es tu cumpleaños? Quizás te regale una.

-Por cierto Naruto- Dijo Neji levantándose de su asiento listo para retirarse- ¿No te parece interesante la nueva norma de protección a esclavos? Me gustaría saber tu opinión.

-¿nueva norma? ¿De qué hablas?

-Naruto no está aquí para conversar- intervino Sasuke pero fue ignorado al instante.

-La norma estipula que un esclavo puedo andar y comprar con "libertad" siempre y cuando su "amo" le otorgue un permiso especial para ello el cual siempre debe tener a la mano en caso de ser detenido- Naruto frunció el ceño ante tal norma, le parecía ridículo que se les otorgara un permiso para andar por las calles como si fueran criminales.

-Me parece ridículo- hablo Lee- lo único que hacen es alargar sus cadenas y con ello piensan que hacen felices a los esclavos ¡Qué tontería!

-Hay otra que pienso que realmente ayuda a las personas esclavizadas-continuo Neji- esta dice que una vez que el esclavo se le otorga su libertad será libre hasta que muera y serán tratados como las personas que son.

-Generalmente a los esclavos que obtenían su libertad se les podía anular si el noble que los liberaba se arrepentía de ello- explico Lee.

-No me extraña que tengas algo que ver con esta modificación de leyes- argumento Sasuke sintiéndose excluido de la plática- escuche de buena fuente que eres miembro del consejo, así como de otras organizaciones clandestinas que ayudan a los esclavos, lo que me sorprende es que aceptaran la modificación de esa norma puesto que hay muchos miembros que no están dispuestos de perder a sus esclavos.

-Te sorprenderías cuantos secretos pueden tener los miembros del consejo- sonrió recordando alguno de ellos- Esa es la clave del porque sigo siendo miembro del consejo.

-¿Si tienes el poder para cambiar las leyes por que no liberas a los esclavos en vez de que hagan modificaciones ridículas a las normas?- interrumpió el rubio visiblemente molesto.

-No es tan simple, yo no tengo tanto poder como crees, Naruto. Tengo que dar pasos pequeños pero seguros o se derrumbaría todo lo que eh hecho hasta ahora- Dio un vistazo rápido a su reloj de mano- ya es tarde, me gustaría seguir hablando, pero no tengo tiempo. Sasuke piensa en lo que hablamos y en cuanto regrese me comunicare contigo lo antes posible. Fue un placer verte Naruto, hasta la próxima.

Neji y compañía salieron de la casa despidiéndose apropiadamente de su anfitrión y sus esclavos, Naruto permaneció en silencio por un tiempo reflexionando la información que le habían proporcionado, aunque a decir verdad no era la gran cosa pero imagino que su presencia aquel día era aún más profunda que negociar con Sasuke o informarle de las normas, había algo más y se le estaba escapando de las manos.

-Regresemos a mi estudio.

Antes de que pudiera protestar, Sasuke ya se encontraba guiándolo de vuelta a ese cuarto lleno de libros aburridos de los cuales disimulaba no saber de qué trataban. Al llegar le alivio el hecho de que no retomara la conversación que habían dejado pendiente, era obvio que la presencia de Neji le inquieto lo cual los dejaba en completo silencio por un tiempo, continuo vagando de un lado a otro por la habitación tanto como le permitía la cadena, hasta un estante un poco más alejado de los demás al cual se detuvo un instante, tenía demasiados papeles desacomodados y unos parecían querer escapar y salir volando por la ventana, Naruto no entendía por qué era el único estante desacomodado, sintió pena por ellos y se dio a la tarea de acomodarlos pero, al querer hacerlo unos cuantos papeles caen despertando la atención de pelinegro.

- ¿Qué estás haciendo? - Sasuke ladeo un poco su cabeza para poder observar la situación.

- ¡Que torpe! - soltó para sí.

Se puso en cuclillas para poder recopilar lo que había tirado, recogió uno por uno sin orden alguno, tratando solo que se vieran ordenados, había supuesto que todos eran papeles aburridos seguramente de negocios hasta que su vista se fijó en uno más arrugado que los demás, tenía su nombre en él, no pudo evitar sostener aún más la mirada y comenzar a leerlo. Era la carta donde decía que él le pertenecía a Sasuke, el papel que le había pedido Lee que encontrara y ahí estaba en sus manos. ¡Lo había encontrado!

Lo había encontrado, su pase a la libertad estaba en sus manos y no había manera alguna de poder consérvalo. Se percató que el pelinegro se levantaba de su asiento y se diría a él por lo que se apresuró a recoger los papeles restantes y acomodarlos de nuevo en su lugar, al girar a mirarlo trato de que su nerviosismo no lo delatara, pero lo tenía justo en frente observándolo con esa mirada tan perspicaz que parecía tan difícil de disimular.

-Te eh llamado dos o tres veces- dijo al fin Sasuke- ¿Sucede algo? - miro de soslayo a los papeles y libros que había recogido dispuesto a descubrir el porqué de su demora.

-¡Esa zorra!- soltó al percatarse de la dirección de su mirada- me duelen las heridas y me ha costado trabajo levantarme.

Le tomo del brazo e hizo que se diera media vuelta, levanto su camisa observando de nueva cuenta las heridas de Naruto, toco cada una de ellas con una suave caricia que estremeció el cuerpo del chico.

-Tienes razón, es imposible que sanen tan rápido- le bajo la camisa y lo atrajo al sofá recostándolo con un empujón.- Deja de moverte y mejor descansa, me distraes de mi trabajo.

El rubio solo soltó un bufido y se recostó de manera caprichosa sin mirar a Sasuke volver a su trabajo, no dijo nada más en todo el día hundiéndose en sus pensamientos, pensando en cómo podía liberarse de las cadenas que lo ataban al noble sin poder llegar a una solución que le agradara, no había otra manera, si quería su libertad tenía que engañar al noble como este lo había engañado a él con su libertad, tenía que hacerlo por más orgullo que sintiera, iba a fingir sumisión, se ganaría su confianza para después verlo caer.