WUAHAHAHAHAH (RISA MALVADA) ¡VOLVI! Si, la inspiración me golpeo como una bofetada y no pude evitar subir el capítulo una vez que lo termine :3 Espero que queden contentos con la continuación y… ¡COMENCEMOS!

En su rostro había una emoción, lastimosamente no podía descifrar muy bien cual era, pero estoy segura que alegría no era.

-Lucy – esperaba una reacción más, sorprendida; tal vez no estaba tan feliz de verme aquí Si viniste…

-¿Sabías que vendría? – extrañaba esa sonrisa, era como la de un niño al que acababan de cachar haciendo una travesura y también extrañe, el calor que me llena cada vez que él la hace.

-Algo así – tenía muchas ganas de correr y abrazarlo, pero lo nuestro termino, técnicamente hablando desde que el subió al avión.

-Yo… - ¿Qué debía decirle? ¿Pensara que lo estoy siguiendo? ¡No es así! Bueno técnicamente si pero… - te presento a mi amiga Levy enfoco sus ojos verdes en ella.

-Encantado.

-¿Eres Natsu Dragneel? – La voz de Levy me obligó a desviar la mirada – Soy Levy Mcgarden, estoy saliendo con Gajeel Redfox – el agrando los ojos y soltó una carcajada ¿Acaso se conocen?

-Ese idiota se consiguió una novia tan bonita – mi amiga se sonrojo y una pequeña puntada golpe mi estómago – Me ha hablado mucho sobre ti.

-¡A mí también! Pero no sabía que tu salías con mi Lucy allá – bueno, no estábamos saliendo en serio. Solo éramos amigos con derecho a roce… Él se tensó, lo podía ver en su mandíbula.

-Eh… Fue la primera persona en hablar conmigo – se sentía extraño, era como si hubiera una distancia mucho mayor, que los kilómetros que nos separaban cuando estaba en Canadá.

-Si yo en ese momento un muchacho se acerca a nosotros y agarra a Natsu por los hombros, sacudiéndolo con fuerza.

-¡Las pruebas ya van a comenzar! – El agranda los ojos y se despide.

-Lo siento, tengo que irme – Adiós…

A medida que la espalda de ambos jóvenes se hacen más y más pequeñas, siento el brazo de mi amiga sosteniendo el mío y picando mi mejilla.

-Es guapo.

-Si.

-Y creo que le gustas.

-… No lo sé.

-¿Acaso no viste como no despegaba los ojos de ti cuando corría?

-No lo hacía.

-Lo que tú digas Lu – jalo con fuerza mi brazo vamos. Aún tenemos muchos lugares por recorrer.

No estoy acostumbrada a esto, nunca he tratado con un Ex y no sé cómo debería ser un reencuentro así. En los libros, él hubiera dejado lo que sea, con tal de conversar conmigo… al menos si le gustaba un poco ¿O en la vida real eso no pasa?

Su punto de vista

Nos llamaron a última hora para las pruebas del equipo, estaba muy ansioso ya que quería que eso cubriera mis estudios. Fui corriendo a la universidad, mi hermano Zeref me vería ahí, él es amigo del entrenador y hablara por mí, no es que lo necesite… pero el insistió. En el camino golpee a una chica, le pedí disculpas y cuando iba a seguir con mi carrera, una voz que extrañe más de lo que quiero admitir, me detuvo en seco… Estaba hermosa.

Trate de mantener un rostro sin expresión y cuando sentía que todo mi cuerpo vibraba me presento a su amiga. Increíblemente era la novia del idiota de Gajeel. No me sorprende que él se haya encaprichado con ella, lo que sí me parece extraño, es que Lucy no tenga amigos en Canadá, pero si aquí. Mi hermano llego para recordarme a que había venido y me saco corriendo de allí. En el camino, no pude evitar que mi vista se enfocara en ella.

-¡Concéntrate Natsu!

-¡Lo sé, Lo sé!

Las pruebas fueron agotadoras, termine prácticamente tirado en el suelo, pero logre ingresar. Según el entrador Yajima, mi desempeño fue impecable, pero necesito más practica si quiero ingresar en un equipo grande, luego de mi graduación. Eso es exactamente lo que me dijo Lucy tiempo atrás. Mientras mi mente divagaba sentí una presencia delante.

-¿Qué tal? – Zeref me tiro una botella de agua, y se sentó junto a mí en el césped

-Estoy dentro – tome todo el contenido sin detenerme ni un segundo.

-¡Estupendo! –nuestra relación no era muy agradable, siempre se encargó de hacerme sentir menos que él, además de que es un recuerdo más de lo problemáticas que son las mujeres -… ¿Quién era la chica?

-¿Cual? –no tengo porque contárselo.

-Por la que te colgaste y casi te perdiste las pruebas – no pienso hablar de Lucy con él.

-Era solo la novia de un amigo, la acabo de conocer y se me fue el tiempo en eso – frunce el ceño.

-¿Y la cara de borrego degollado la hacías por ella? – solté un bufido y me coloque de pie.

-No te incumbe ¿ok?

-De acuerdo. Te llevo a tu casa, Mavis se preocupara si llego demasiado tarde – él es un buen ejemplo de lo que no quiero que me pase, perder un futuro brillante por enamorarte de una mujer…

-Lo que digas.

Mi hermano tenía todo, para ser uno de los mejores nadadores. Pero conoció a Mavis, una mujer de la cual se enamoró y en un descuido tuvo un hijo con ella. Al cual le dedica todo su tiempo y por ende, dejo de lado su carrera profesional. Yo no quiero ser como él, quiero un futuro donde pueda seguir disfrutando de mi libertad y no tengo miedo de sacrificar mis relaciones para eso… o al menos eso pensaba… ¿Qué me has hecho Lucy?

-¿Puedo pasar? – mi padre me hablaba desde el otro lado de mi puerta.

-Seguro – me acomode mejor en la cama - ¿Qué te trae por aquí?

-Ingresaste sin problemas, me dijo Zeref.

-¿Lo dudabas? – negó.

-Por cierto…

-¿Qué más te dijo mi hermano?

-¿Hay alguna chica nueva en tu vida? – Ahora fue mi turno de negar - ¿chica vieja entonces?

-No hay nadie Pa, estoy ocupado en otras cosas. Y sabes que las mujeres para mí no son algo muy importante.

-No todas son iguales hijo…

-Lo que digas – volví a recostarme.

-Tu mamá tomo una decisión y yo la respeto.

-Dejar a su hijo para ir con un viejo adinerado ¡Que buena decisión!

-No fue por dinero – levante mi dedo.

-Por lo que sea, no trates de justificarla – levanto su manos en señal de rendición. Golpeo mi rodilla suavemente y suspiro.

-No es malo enamorarse hijo – bufe y me tendí sobre mi costado derecho.

No estoy enamorado de Lucy, siento atracción por ella pero solo eso. Con el tiempo esto pasara y continuare con mi vida como si nada. Lucy Heartfilia será solo un capítulo más en mi vida, mujeres sobran. No faltara el momento en el ella me abandone, igual que todas las demás.

No la volví a ver en 10 días. En la Universidad, sin siquiera darme cuenta me encontraba buscándola con la mirada y me odiaba por eso. Pero, no sé si por suerte o todo lo contrario, no apareció ante mí, hasta el día del partido de apertura. Hoy no jugaría, ya que solo los jugadores de los últimos años estarían en el estadio. Me voy a aburrir, pero que puedo hacer. Aquí aun soy el novato, hasta que demuestre lo contrario.

-¿Orga estás seguro que vendrá? – El capitán del equipo estaba ansioso, y creo que no era por el partido.

-Lo hará Rufus, se cuando una mujer queda impresionada por mí – rodé los ojos, este sujeto tiene por cerebro un frijol.

-¿Al menos sabes cómo se llama la afortunada?

-Es extranjera – ahora me concentre en su conversación – Luigi creo que era.

-Es Lucy – dije sin poder evitarlo.

-¡Eso! ¿Cómo lo supiste novato? – trague grueso, no deseaba problemas con ese tipo.

-Suena más a nombre de mujer que Luigi – ambos lo piensan y asienten.

-Esa chica no podía quitar sus ojos de mi – golpeo el hombro del muchacho de cabello largo y se encaminaron al centro del estadio. Estoy molesto, se supone que Lucy estaba enamorada de mí. Tan rápido cambio de parecer… ¿Al final no era diferente de las demás?

Me coloque el casco para disimular la cara que estoy seguro tengo en estos momentos y me senté en las bancas. La vi acomodarse en las gradas detrás del equipo junto con su amiga de la última vez, llevaba una falda rosa, unas botas y un saco blanco. Sentía muchas ganas de voltear a mirarla, y preguntarle sobre Orga, pero no podía hacerlo. Al menos no durante el partido. Cuando el capitán anoto uno de los puntos, dirigió su vista hacia la rubia que estaba detrás de las bancas y le dedico la jugada. Esperaba ver una cara de desagrado al voltear, pero ella simplemente se sonrojo y le susurro algo a su amiga. Maldita sea, ¿Por qué estoy tan molesto? Ella no es nada mío, tal vez una amiga pero nada más… pero… ¡no puede estar interesada en ese tipo!

Me retire el casco y camine con paso lento hasta las gradas ¿Quién se cree que es ese idiota para sonrojar a Lucy? Yo soy el que la conoce, solo yo tengo ese derecho. Su mirada chocolate se sorprendió al verme, veo como pasa su lengua sobre sus labios sutilmente ¿Quieres tentarme? Pues quiero que sepas que no es así, solo hare esto porque yo quiero. Todos me miraban expectantes, era un jugador novato, que salía de la banca durante un partido para acercarse a una chica en las gradas. Tome su rostro entre mis manos y le robe un beso, fue fugaz solo saboreando el labial de fresa que llevaba. Enderece mi cuerpo para mirar a ese idiota con superioridad y volver a paso tranquilo a mi lugar. Rufus que se encontraba en la banca a mi lado negó con la cabeza.

-¿Que? – sonrió.

-Esa no fue una buena idea novato – no entendí a qué se refería, hasta que sentí que alguien jalaba el cuello de mi camiseta y me levantaba del suelo. Era Orga y por lo que pude ver, estaba furioso ¿En qué problema me he metido? ¿Por qué siempre hago las cosas sin pensar?

Mi punto de vista.

¡Me aceptaron! No dudaba de que lo harían, pero pensé que tardarían más de esto. Le avise a Levy y a mi padre. Él estaba feliz de que hubiera tomado la decisión por mí misma y así se evitaría el tener que buscar un lugar para mí. Yo solo podía pensar en que podría ver a Natsu mas seguido. Y como si la vida se encargara de llevarme la contra, no lo vi hasta el día del partido de bienvenida o algo así. Ese día fue espantoso, tuve un problema con una de las profesoras y un hombre alto y musculoso no dejaba de mirarme.

Cuando salía del aula, el tipo se me acerco y de la manera más arrogante posible me dijo que lo fuera a ver jugar hoy. No tengo la más pálida idea de cómo sabía que era extranjera, pero no tenía ganas de averiguarlo tampoco. Yo de todas maneras iría a ver el partido, con tal de ver a Natsu jugar y rogaba que al menos ese rubio idiota no me molestara. Espere a que Levy llegara y juntas fuimos a buscar asientos. Conseguimos 2 lugares, detrás del equipo de la universidad y no veía a Natsu por ningún lado… solo al musculoso idiota.

-Tranquila Lu, espera a que empiece el partido, seguro que ahí aparece – eso esperaba.

No paso, el peli rosado no apareció durante todo el juego. Y lo peor de todo es que, delante de todo el mundo el mastodonte ese me dedico una de las anotaciones. No pude evitar que las mejillas se me pusieran rojas ¿Te imaginas la vergüenza que estoy sintiendo ahora? ¡¿Recién llegada y ya me hacen esto?! Iba a tratar de ignorarlo, pero uno de los jugadores que estaba sentado en la banca se puso de pie y al retirarse el casco, pude ver esa cabellera rosa que estuve buscando tanto. Venia caminando lentamente hacia mí, mirándome exactamente como lo que solía hacer antes de besarme. Agarro mi rostro y beso suavemente mis labios, solo eso basto para que mi corazón latiera a mil por hora y me faltara el aliento. Recién recobre la conciencia, cuando vi como el idiota musculoso lo levantaba por la remera y acercaba su rostro a centímetros del de Natsu.

-¡¿ACASO QUIERES PROBLEMAS NOVATO?! – Le grito el hombre.

-¿Por besar a mi chica? – no éramos nada. Aunque no me gustara eso, era la verdad ¿Por qué le dijo eso?

-¡¿Tu chica?! Yo la vi primero - ¿Acaso soy un objeto?

-Ella es mi novia y vino desde Canadá para estudiar aquí – enfoco sus ojos en mi - ¿No es así Lucy?

-¿Eh? – Levy me codeo las costillas – Yo si vine de Canadá – lentamente fue soltando el agarre al cuello de Natsu y una vez que sus pies tocaron el suelo agregue – pero solo somos buenos amigos.

-No te quieras pasar de listo conmigo novato – le dijo golpeando con fuerza su estómago – tu no estas a mi nivel – recogió su casco del suelo y se dirigió nuevamente a la cancha.

Un hombre mayor se acercó al peli rosado y al comprobar que estaba bien le dijo que no vuelva a levantarse de las bancas. El asintió y no volvió a dirigir su vista a mí hasta el momento en que se encaminaron a los vestuarios. Pero no pude descifrar que estaban transmitiendo sus ojos.

-¿Crees que hice mal? – le dije a Levy una vez que estábamos en su vehículo lejos de la multitud.

-No lo sé. Nunca me han declarado un gol y luego besado en un partido – me sonroje al recordar el beso.

-Ni cuando fingíamos salir me beso frente a la gente.

-Qué raro – suspire – oye Lu – dirigió sus ojos hacia el joven que salía por la puerta y se dirigía a un convertible bastante ostentoso. Era Natsu - ¿Tiene mucho dinero?

-No creo, allá se movía caminando y la casa de su tía no es muy grande – pero ese auto se parecía al que usaba mi padre para impresionar.

-Pues con lo que consume ese vehículo debe tenerlo – Eso quiere decir, que el Natsu de aquí va a ser distinto al de Canadá. Mi vista estaba fija en sus movimientos, se puso marcha atrás y se detuvo en seco, cuando al girar para salir nuestros ojos se encontraron. Arrugo el gesto y acelero.

-Hice algo malo ¿verdad?

-No entiendo a ese sujeto – exclama ofuscada Levy – te besa frente a todo el mundo, pero ante tu primera negativa huye.

-Ni yo lo entiendo – en todo el camino, no pude dejar de pensar en la mirada que me dirigió Natsu al final del partido ¿Qué se supone que significa?

AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

Nos vemos en el siguiente capítulo :3

Que se diviertan y roguemos por el manga D: