20/04/xx
20 de Abril
03:20 p.m.
Después de tanto, sabía que llegaría esa llamada, es sólo que no estaba preparada. Supongo que fue el destino. Respiré hondo y le contesté por mi teléfono.
–Sí, Mamá. Sí estoy usando ropa limpia. –Mi mamá me subestima. Como toda buena Entrenadora, soy una adulta responsable. No me pongo la misma ropa por más de cuatro días seguidos.
–¡Ay, qué bueno! Tenía que preguntar, tú sabes, me preocupo mucho por ti desde que comenzaste tu viaje.
–Sí, ya sé –Arg, ojalá que ya entienda que ya soy grande, todos a mi edad ya pueden hacerse responsables de sí mismos–, pero estoy bien, todo está bien. ¡Ya gané mis primeras dos medallas!
–¿Dos? ¿En casi un mes? –dijo de forma dudosa, pero cambió su tono de voz de inmediato, como tratando de ocultármelo–. ¡Qué bien, Charis!
–¡Mamá, ya te dije que no me digas Charis! –dije de manera calmada.
Mi mamá se rio. –Perdone usted, señorita Chartreuse.
Quiero mucho a mi mamá, ¡pero a veces sí que me saca de quicio!
»¿Cómo está Liv? La pobrecilla se veía tan asustada la última vez que la vi.
–Liv está muy bien. Aún tiene algo de miedo, pero no hay nada que no podamos vencer las dos juntas. Oh, hablando de pokemon, ¡ya tengo uno más! Reggie, el treecko más fuerte de la región.
–¡Qué bien! Veo que te estás volviendo toda una verdadera entrenadora. Y ahora Liv tiene nuevos amigos con quién jugar.
Liv y Reggie… –Em, sí. Todos somos un gran y amistoso equipo. Oye, Mamá ya me tengo que ir, estoy frente al siguiente Gym, se ve diferente a los otros, es una vieja mansión.
–¿Mansión? ¿No será la antigua Mansión Octavius dónde decían que todos los pokemon que entraban se morían después?
–Pues, no. Definitivamente no es esa, hay muchas mansiones en la región.
–No, no es cierto.
–Lo siento, Mamá, hay muy mala conexión aquí, voy tener que terminar la llamada. –Colgué mi teléfono móvil. No quería que Mamá se preocupara de más.
"Ningún pokemon va a morir. Lo único que va a morir es mi racha de derrotas." Pensé frente a la mansión gris que se veía vieja y sucia, con enormes letras en el techo de tejas rotas que decían: "Gym."
Entré pisando un suelo que rechinaba con cada paso, el treecko detrás me seguía cuidadosamente. Creo que no le gustaba el lugar. La verdad a mí tampoco. Todo se veía desarreglado, libros tirados, muebles rotos, muchas telarañas. ¿Miedo? No, yo no tenía miedo, es sólo que había algo que nos molestaba, se sentía como que no estábamos solos. De pronto, la casa pareció cobrar vida propia, las paredes se hacían grandes y luego chicas, ¡como si estuvieran respirando! Me ganó el pánico, definitivamente no por el miedo si no porque… porque recordé que a Reggie no le gustan los espacios cerrados, y busqué la puerta por donde entramos, pero no vi nada, ¡no había ninguna puerta! Entonces supuse que Reggie estaba asustado así que lo abracé, pero él se soltó de mis brazos como de costumbre.
Di un sorbo al té de manzanilla, muy sabroso, y me recargué en el respaldo de la silla. Las paredes parecían reforzadas con madera y había varios candeleros alrededor, aunque ninguno de ellos tenía velas. El lugar se veía un poco más limpio que la entrada y la mesita de café frente a mí era una antigüedad, pero se veía bastante elegante. Reggie estaba sentado en una silla vieja a mi lado. De pronto me di cuenta, ¡no sabía dónde estaba ni cómo había llegado ahí! Me levanté de mi silla rápidamente y el treecko saltó de su asiento también. Sin darme tiempo a hacer nada, el cuarto se iluminó y noté como todos los candeleros no sólo tenían velas, sino que todas las velas estaban encendidas. Una luz roja apareció frente a nosotros.
–Hola.
–¡Ahh! –grité, pero no por el miedo, yo sólo me sorprendí. Fue sorpresa, no miedo.
La luz roja desapareció y frente a mí estuvo una chica más bajita que yo con una gran sonrisa. Tenía un atuendo de ropa como de hace miles de años, cómo los góticos o punks, no lo sé.
–Espero no haberte asustado.
–¿A mí? No, para nada. Yo grité para… no fue un grito de miedo, sino de dolor, creo que me torcí un tobillo. –Los Entrenadores Oficiales nunca tienen miedo.
–Mi nombre es Froilana y soy la líder de este gimnasio. –Se presentó con una reverencia sosteniéndose la falda.
Deje la taza de té en la mesa y me puse frente a la líder.
»No necesitas levantarte, si quieres primero termina tu té. –dijo amablemente, pero la verdad no me fiaba de ella.
–Todo esto es muy raro, ¿cómo llegamos aquí? ¿Qué pasa con la mansión? ¿Si esto de verdad es un gimnasio, por qué no hay más gente?
Ella se puso pensativa, pero después hizo una sonrisa exageradamente grande. –Que tal si hacemos esto: si me ganas en una batalla, te resuelvo todas tus dudas.
No entendía nada de esa mansión, pero sí sé de algo, de batallas pokemon. –Acepto tu reto líder Froilana. Reggie, vamos –dije y el treecko saltó de la silla y se colocó frente a mí. Esperé durante unos segundos, pero no pasó nada–. Em, Froilana, ¿dónde está tu pokemon?
Ella dio una risita. –Oh, tu oponente hace mucho que está aquí. –De pronto sentí algo muy húmedo y frío en mi nuca.
–¡Ah! ¡Qué, rayos! –Me volteé para ver una de las cosas más aterradoras en mi vida. Era como una especie de sombra negra con un contorno púrpura, es más, ¡parecía una cabeza flotando sin cuerpo con tres cuernos de cada lado grandes ojos penetrantes y su boca parecía estar llena de sombríos colmillos y de esta salía una lengua morada imposiblemente grande! Juró que por un momento me sentí muy mareada como que me iba a desmayar. Desmayar de la sorpresa.
–¡Jajaja! Muy buena esa, Sir Simon –dijo Froilana–. Perdóname niña, no te asustes, sólo es un haunter.
Estaba tan impactada por todo lo que estaba pasando, que no me importó corregirla en su error de pensar que estaba asustada.
Me volteé de nuevo al frente. –N-no estoy aquí para bromas, sino para una batalla pokemon.
–Y tienes todo el derecho a tener una. –Esa cosa que según ella era un pokemon, de pronto apareció frente a Reggie, lo que hizo que incluso el treecko saltara hacia atrás topándose conmigo.
–No es momento para el miedo, Reggie, ve por él. –le dije señalando al haunter. Y sin darme cuenta, estuvimos en medio de un cuarto desocupado de la mansión con solo un par de antorchas que no alcanzaban a iluminar todo.
En lugar de distraerme con eso le dije a Reggie que atacara. El treecko se balanceó de un lugar a otro mientras que el haunter lo seguía con una mirada de loco. Reggie intentó morderlo para absorberle energía, pero lo esquivo fácilmente, luego le ordené un Bala semilla, de las cuales sólo atinó dos, ¡dos!
"Reggie es rápido, pero esa cosa lo supera por mucho," pensé. "Por suerte, conozco a un pokemon que es el mejor en ser rápido."
Regresé a Reggie a su pokebola, bueno, esa era mi intención, pero él se negó a regresar, así que solamente saqué a Jack.
–Jack, hacia adelante. Reggie, fuera –El treecko me miró justo a los ojos–. Reggie. Afuera –Repetí sin respuesta–. ¡Dije que salgas del campo! –Le grité empujándolo del lugar donde estaba parado, sin fijarme, el treecko me mordió el brazo. La mordida no me dolió nada, es más, no dejó ninguna marca, pero de pronto me sentí cansada y tuve que sentarme en el suelo.
–Niña, ¿estás bien?
–Soy Chartreuse, Entrenadora… estoy bien. Sólo necesito descansar un poco.
–Si quieres podemos tener la batalla otro día. –Sugirió la líder Froilana, pero me enojó que me subestimara, seguro pensó que era una entrenadora novata. Así que me puse de pie con fuerza y determinación, y tambaleándome un poquito.
–Para nada líder Froilana. Ahora mismo, yo seré tu oponente.
Ella cambió su cara de preocupación a la de su sonrisa de antes. –Excelente.
–Jack, estoy segura de lo que pasa aquí. Ese pokemon es muy veloz, la única forma de derrotarlo es siendo más veloces. ¡Ataque rápido!
En un parpadeo Jack se lanzó contra el haunter, pero creo que no le dio.
»¡Otra vez! ¡Otra vez, vamos!
Cada vez que lo atacaba, lo esquivaba, parecía que Jack lo atravesaba como si estuviera hecho de aire, seguramente era tan rápido que ni yo misma podía ver cuando se movía.
Hice un cálculo con la mente. "El treecko es rápido, pero no suficiente. Liv no es para nada lenta, pero en un lugar tan espeluznante como este seguro que no podría ni mover una pata. Y Jack, mi pokemon más rápido, ni siquiera ha podido tocarlo."
–Jack, detente –Apunto de estrellarse con el haunter, el yanma dio la vuelta y se acercó a mí–. Esta es una pelea que ya perdí por falta de velocidad. No pienso perder más tiempo aquí cuando puedo estar entrenando, así que si me disculpas voy a regresar cuando –No pude terminar de decirlo porque mis pokemon y yo estuvimos justo en la entrada de la mansión con la puerta abierta. Como si nunca nos hubiéramos movido de ahí. Sin pensar en nada, ¡salí corriendo de la mansión lo más rápido que pude!
21/04/xx
21 de Abril
04:15 p.m.
Ayer pasó algo muy importante. Después de las cosas "interesantes" que pasaron en el Gym, buscaba un área desolada para entrenar, cosa difícil porque había mucha gente en la ruta ese día. Hasta que encontré una especie de calle abandonada, al lado había varios tubos y como construcciones de metal.
De la nada, sopló un viento muy fuerte que hizo que me cayera e incluso empujó a mi yanma varios metros mientras volaba.
–Auch –dije sin mucho ánimo, no le había ganado a la líder Froilana, me sentía cansada y adolorida, sin mencionar que Reggie me seguía viendo con mala cara–. Ya olvídalo, Reggie. Es sólo una batalla, seguro que la próxima vez podremos estamparle nuestra victoria a ese horrible haunter. –Sin darme un respiro vino una mujer mayor con una chaqueta que se veía gruesa, de color negro, como esas chaquetas que tienen los pilotos.
–Oh, perdóname, espero que no te hayas hecho ningún daño. –dijo ella mientras un starly se puso en su hombro.
–Todo está bien, es sólo que no me siento muy bien, pero debo de entrenar –Señalé a Jack–. Este yanma de aquí, necesito entrenarlo bien para ganar mi próxima medalla.
–Así que, ¿quieres participar en la Liga? ¿No es así? –Ella me ayudó a levantarme del suelo.
–No sólo quiero, lo voy a hacer. ¡Me voy a convertir en la mejor Entrenadora del mundo y la Champion de esta región!
Ella me sonrió. Fue muy bueno ver una sonrisa de verdad después de los gestos extraños de la líder.
–De acuerdo, mucho gusto en conocerla, futura Champion. Mi nombre es Amélie.
–Chartreuse, mucho gusto señora –Le di la mano–. ¿Amélie? Ese nombre suena extranjero, ¿eres de Kalos?
–¡Sí! Kalos es mi tierra natal, ¿tú también eres de allá?
–No, bueno, sí y no. Mi mamá es de allá pero yo nací en la región, pero viví allá un tiempo. Larga historia, pero dime, ¿qué estás haciendo aquí?
–Puede decirse que lo mismo que tú. Esta era un antiguo circuito de carreras, un sitio muy espacioso para entrenar con este amiguito en mi hombro. –Señaló al starly.
–Es sólo un starly, no hace gran cosa. Hay cientos de ellos en la región, no son nada fuertes.
Ella se rio. –Claro que no, no te guíes por las apariencias, este pokemon es más impresionante de lo crees –Acarició las plumas en la cabeza del pokemon–. Para empezar, está región no es la única con starly, también los hay en Sinnoh…
"No me extraña, deben ser como una plaga o algo," pensé.
»El starly en esta región es muy diferente, es de color celeste mientras que el otro es gris, su pico y patas son grises a diferencia del otro que son amarillos, además que este starly tiene patrones de estrella en la cara y pecho en contraste con formas circulares como en el otro caso y para terminar el copete de estos starly es mucho más amplio. ¡Los starly están hermosos! –dijo extremadamente contenta.
Me confundí bastante y me pareció muy extraño que dijera todo eso con tanta emoción. –Parece que te gustan mucho los starly.
–¡Jajaja! Perdón si te espanté, es que me encantan los pokemon voladores, y debo admitir que cuando llegué a la región estos pequeños starly me robaron el corazón –Extendió su brazo derecho y el starly se posó en él–. Además hay algo que hace a estos starly más especiales.
–¿Especiales?
Ella movió el brazo hacia arriba y el starly comenzó a aletear en el aire. –Mach, maniobra uno. –De inmediato se formó una corriente de viento tan fuerte que nos golpeó a todos nosotros, apenas me pude mantener en pie. El pokemon volador despareció, pero mirando hacia arriba vi una estela de humo blanco moviéndose en el aire, ni siquiera se podía ver al starly.
–¡¿Eso es un starly?!
–¡Jaja, sí! Esta clase de starly es de los pocos pokemon que son sólo tipo volador. Esta región no sé reconoce por tener zonas de fuertes vientos, así que algunos expertos creen que hicieron sus huesos y órganos tan ligeros para poder volar fácilmente en todo momento. Debido a esto, Mach puede alcanzar grandes velocidades.
Me quedé con la boca abierta viendo al pokemon volando. –Eso.
–¿Qué? ¿Qué pasa?
–Quiero eso. ¡Quiero que Jack haga eso!
–¿Tu yanma?
–¡Sí! ¿Puedes enseñarle a hacer eso? ¿Enseñarle a ser tan rápido?
–Pues, nunca he practicado maniobras aéreas con pokemon bicho, y los yanma no se ven como pokemon resistentes, no sé si pueda soportar el entrenamiento.
–¡Por favor, Amélie! Jack es fuerte. ¿No dijiste que no me guiara por las apariencias? ¡Vamos!
Ella me sonrió. –Tienes toda la razón. Empecemos, primero necesito que tu yanma mueva rápido sus alas, y digo, más rápido de lo que jamás lo ha hecho.
21/04/xx
22 de Abril
5:47 p.m.
Después de varios eventos que le hubieran dado miedo a muchos, pero no a mí, estuvimos frente a la líder otra vez. En el mismo cuarto viejo con telarañas. Mi yanma y su haunter.
–Ya ganamos, Líder Froilana. Jack, ¡Viento afín!
Jack movió sus alas rápidamente hasta que desaparecieron, dio una voltereta hacia atrás y cuando se detuvo, una pared de viento muy potente vino desde detrás de mí hacia el pokemon.
Froilana miró a Jack con curiosidad, cómo esperando ver cuál era mi estrategia.
–¡Esquiva esto, haunter! ¡Ataque rápido! –Se escuchó un fuerte estruendo y no me di cuenta de cuando, pero Jack estaba enterrado entre los escombros de una de las paredes del cuarto. La pared estaba hecha añicos.
Ahora me encuentro en el Centro Pokemon, Jack está en cuidado intensivo, espero que se ponga bien. Después de verificar, resulta que los pokemon tipo fantasma como haunter son inmunes a movimientos de tipaje normal como "Ataque rápido." Mal día.
