CAPÍTULO 9
NA: resultado del juicio y además ya digo quién es el padre aparte de hablar de Quinn. Lo he hecho un poco más largo de lo habitual. Ya me diréis vuestra opinión, espero que no sea terrible haha.
Finalmente Brittany había sido detenida por prostitución, el propio jefe del bar donde trabajaba negó que se dedicase a ese negoció alegando que en su local sólo se hacían bailes eróticos, que la prostitución era una elección personal de ella y que sospechaba que no era la primera vez. Algunos de los clientes más importantes que tuvo, por miedo a que se diera dar a a conocer sus nombres en la opinión pública, colaboraron con la policía añadiendo información de los lugares en los que habían estado. Obviamente incluyeron a su jefe pero el local tenía negocios con la mafia y era un tema que la justicia local quería evitar. Con un culpable era suficiente para cerrar el caso.
Era costumbre que Emily fuera a visitarla siempre que pudiera, aunque alguna vez fue Santana para pedirle consejo con su hija o hacerle alguna consulta, también porque aún había un gran lazo que les unía.
Te voy a sacar de aquí – susurró Emily una de tantas veces.
¿Cómo?- dijo Brittany entre risas.
-Noah, y José me están ayudando.
¿Carlos?- preguntó Brittany recordando que José, su jefe había declarado en su contra.
Si, nada más que entrases en la cárcel él y yo llegamos a un acuerdo, no podía decirte nada antes porque no era fijo, pero ya lo es – Dijo animada y con severidad- Hemos reunido el dinero necesario para pagarte un buen abogado que recurra la sentencia. No es el mejor de todos pero es bastante decente.
¡¿Por qué José querría sacarme de la cárcel?!- Por primera vez se le notó el gran enojo que contenía.
Porque eres la mejor que tiene, no podía declarar en tu favor sin parecer sospechoso, tenía que disimular un poco- contestó- El problema del juicio es que recibió la policía un chivatazo anónimo, y el cliente de esa noche lo confesó enseguida, si ése se hubiera callado no estarías aquí. Los demás no hubieran salido, pero ése idiota dio nombres de amigos suyos que también habían ido.
Odio a los cobardes- susurró Brittany.
Yo también – acordó su hija - ¿Por cierto, recibiste la postal con el dibujo de un unicornio que te envié?
Su madre no evitó una sonrisa que cada noche aparecía al pensar en su hija – Sí, me ha encantado. Cada noche la escondo debajo de mi cama. Me hace pensar en ti.
Dentro de Emily algo muy hermoso se removió. Prefirió no decir nada porque sabía que el decirlo haría que su madre estuviera más triste por el aislamiento. -Será mejor que me vaya, Santana me está esperando.
-¿Cómo llevas vivir con su familia?
Bien, bueno...tengo ciertos problemas con los hijos pero no pasó muchos tiempo con ellos tengo que ir a trabajar para José.
-¿Sabe que trabajas para él?
En verdad no, pero no le iba a decir eso a su madre cuando ella le estaba instando a que se integrase en la familia Lopez- Claro que sí, ella misma me dijo que fuera a hablar con él a ver si podíamos acordar algo.
¿En serio?- era muy extraño para Brittany que Santana permitiera que Emily trabajase con esa gente sobretodo cuando ella se hacía cargo.
Sí, de verdad. No le importó en absoluto-mintió una y otra vez- Aunque sigo sin confiar en ella no pongas esa cara de felicidad.
Su madre se defraudó, esperaba que la relación de Emily con la familia Fabray-Lopez mejorase, y de ese modo podría tener una nueva oportunidad en su vida, una que ella no podría darle nunca. - Emily, Santana no es como tu padre.
Es un Lopez, es lo mismo- dijo mirando el suelo.
Sabes que no, mira no creo que ella supiera lo que me hizo su hermano...quiero creer de corazón que no lo sabía- contestó mirando a su hija- No creo que sus padres le dijeran lo que yo les conté.
-Nadie te creyó cuando lo dijiste.
Volvió a reír, sólo que esta vez era una risa triste- ¿Y quién me iba a creer? Hasta entonces yo era la alegre, idiota, y promiscua Brittany. Todos pensaron que me lo imaginé o que le fui infiel a su hija y culpé a su hermano para que alguien se hiciera cargo de ti. Mis mismos padres prefirieron creerle a él, ¿si así eran los míos qué esperaba de los suyos?
¡Pero ella estaba saliendo contigo, debió darse cuenta!- Protestó con terquedad.
-Pero no fue ella quien me violó. El hecho de no darse cuenta no la convierte en culpable Em, no la culpes tú, yo ya no lo hago.
Bruscamente y sin querer pensar mucho se despidió de su madre y se fue. Algo de razón tenía, al fin y al cabo Santana casi siempre le traía, incluso alguna vez propuso dejarle dinero para el transporte público pero ella siempre se negó. Con Quinn el trato era algo más sencillo, no se llevaban bien, ambas lo sabían y por ello respetaban las distancias. En ningún momento Quinn trató de comportarse como su madre y eso era de agradecer, no le agradaba la idea de tener repentinamente a otra señora como madre, y a Quinn le agradaba la idea de que ella no se portase como una hija. El problema para ella no era la chica en sí, sino Santana. Estaba preocupada por ella, es cierto que de la chica no se fiaba en absoluto, a veces no se iba de casa si estaba sólo Emily por si les robase o algo. Pero lo que realmente le preocupaba era su mujer.
En serio Rachel, está obsesionada con esa chica – dijo Quinn mientras paseaba por los hermosos parques del barrio junto con su amiga- Por las noches se queda despierta imaginando cosas sin ningún tipo de sentido.
¿Cosas como cuáles? - preguntó su amiga bebiendo del típico café de Starbucks.
Incluso ha llegado a pensar que esa niña por las noches no está en casa – dijo Quinn sorprendiendo a su amiga- ¡En serio! Se piensa que se va a su barrio algunas noches y vuelve a casa por la mañana. ¡La chica es mala pero no tiene poderes mágicos!
Recuerdo que hace unos días me dijiste que tuviste que detenerla de ir a la habitación de la niña porque tenía la teoría de que la encontraría vacía – dijo con voz monótona – Aunque bajo mi punto de vista, vuestro problema es otro...
¿Ahh, sí? - intervino Quinn con escepticismo.
Yo tengo la teoría de que estás cansada- contestó Rachel entre sorbos de café – Sólo has estado con ella y al principio estaba bien porque todo era fácil. Ahora de pronto llega su ex con un regalo, te das cuenta de las complicaciones que hay de por medio, y te preguntas, ¿es ella la única mujer con la que me voy a acostar en toda mi vida?
Fue como tirarle un vaso de agua fría – Si bueno, alguna vez se me ha pasado por la cabeza probar algo... no lo niego pero si para eso tengo que hacer daño a Santana prefiero quedarme con la duda.
Bueno...- dijo Rachel acariciando su brazo con demasiado esmero – a veces lo que no se sabe no duele. Ambas se miraban pensando en ello, en el caso de Quinn era porque no sabía si había entendido el mensaje, eso mismo pasó hace 17 años cuando ella sedujo a Santana y entonces miles de recuerdos felices vinieron a su mente. Ello le trajo una sonrisa que desde hace un tiempo no había tenido. La interpretación de esa sonrisa por parte de Rachel...fue distinta.
¡Rachel, Quinn!- saludó Kurt a lo lejos. Se acercó con paso lento hacia ellas - ¡Qué gusto veros!
¡Uuuu, qué alegre estás tú picarón! - dijo Rachel pellizcando una de sus mejillas- ¿Qué tramas?
¿No os lo ha dicho Finn?- ante la mirada confusa de las dos dedujo que no – Veréis, hace unas horas, Rachel, llamé a tu casa y hablé con Finn. Ambos hemos pensado que estaría muy bien que organizásemos una cena éste sábado en vuestro loft.
¿Disculpa? - preguntó Rachel con incredulidad.
Sí, hace mucho que no cenamos todos juntos. - Kurt estaba muy emocionado con la idea. No paraba de proponer platos,y actividades al igual que Rachel mientras ambos aplaudían por lo ingeniosos que eran – Podrías traer a tus hijos y a la chica que tantos problemas dices que te da. Blaine y yo vamos a llevar a nuestra pequeña Kitty.
Looo tendré que pensar- murmuró Quinn sin que el resto percibiera las pocas ganas que tenía de presentar a nadie. Ella sólo quería un poco de tranquilidad, todo le parecía demasiado abrumador. Algo aturdida por todo regresó a casa a hacer la cena.
Puede ser que Rachel me...- pensó Quinn para sí misma- No, no puede ser. Son imaginaciones mías.
De pronto Santana llegó por detrás y la comió a besos por toda la mejilla - ¿Qué tal, mi amor?- Dio la vuelta a Quinn y puso sus caras frente a frente- He estado pensando en salir este sábado, tú y yo, solas en un buen restaurante, un romántico paseo, luego una noche en uno de los hoteles más caros y mientras Brian aquí con un teléfono en la mano por si acaso hiciera falta.
Mmm suena muy sexy el plan- dijo Quinn juntándose a su esposa- Pero me he comprometido con Kurt en que iríamos a la cena.
-¿Qué cena?
La que él y Finn han pensado que deberíamos hacer todos este sábado, vamos a ir adultos y niños. Deberíamos llamar a Beth para que viniera también- propuso la rubia.
Ays Beth, a veces pienso que esa chica no sabe lo que quiere- protestó Santana.
Mientras ambas esposas hablaban Brian llegó a casa escuchando un extraño sonido que procedía del salón, allí se encontró con Emily quien sostenía cannabis a la par que sus dedos hacían vibrar los frágiles órganos de una guitarra acústica que lloraba Blues junto con su voz rota que en ocasiones se tornaba aguda.
Because of you
I kneel on my knees
Because of you
there is not breeze,
too many reasons
to let out my tears
Nor reasons
to make me feel
Saaaaad enough
Saaaaad enough
IIIII saiid saaad enough
IIIII saiid saaad enough
because of you
Years since I turned my flesh
into steel
Years to get
our scars heal,
Years to take over
my territory.
Saaaaad enough
Saaaaad enough
IIIII saiid saaad enough
IIIII saiid saaad enough
Tras un tenso momento en el que se deleitaban con su voz vino un susurro en la canción.
because of you.
Eres muy buena- dijo Brian sorprendido por aquella interpretación.
-Gracias.
-Lo digo en serio, eres excelente, pero si yo fuera tú no fumaría cannabis en esta casa.
La latina no parecía entender nada - ¿Por qué no?
Porque a mis madres no les gusta,y podrían tener una gran discusión contigo muy seria- dijo mirándole frente a frente – Y cuando digo discusión no me refiero a discusión de a quién le tocaba sacar al perro, sino discusión de por qué vas por el parque matando personas.
En ese momento y sin un motivo que el resto de la casa pudiera saber, se fijó en una fotografía de una familia de raza latina, en concreto miraba al que dedujo que sería el hijo.
