Hola, disculpen la interrupción pero había olvidado añadir que este capítulo tendrá lemon, que esta algo depravado y un poco OOC de nuestra timida Kagome, me agradaba la idea de que lo descubrieran por si mismos mientras leían pero lo correcto es advertirles ya que no quiero ser causa de depravación mental hacia ustedes, así que lean bajo su propio riesgo.

Capítulo X

Sueño de una noche

Habían pasado dos noches desde aquel día, Sango estuvo con Inuyasha toda la tarde y a él no le incomodo en lo absoluto, a pesar del desasosiego que sentía en mi pecho no podía evitar simplemente esperar a que el tuviera tiempo solo de sonreírme siquiera, pero Sango era hermosa, cualquiera podría enamorarse de ella y eso no me ayudaba sabiendo que ambos tienen un pasado antes que yo, me extrañaba cada vez mas no haberla conocido antes, el instituto era grande pero no para las chicas más guapas. Ante este pensamiento una sensación desconocida invadió mi estomago, Sango se había ido y no había vuelto el día siguiente, hasta hoy, Inuyasha no había dormido conmigo desde entonces, incluso nuestros altercados eran (estoy muy segura) limitados y evadidos por él, por fortuna Shippo pasó gran parte del fin de semana con nosotros, ya que no había escuela y como el bribón que era supo mentirle a mi familia, así que no me sentía del todo sola.

–Shippo -chan ¿Podrías ayudarme con esto?– le pregunté mientras revisaba lo que eran "mis anotaciones" del curso, Shippo muy amablemente me ayudaba a repasar después de la escuela pero su letra era horrible, sinceramente.

–¿Esta todo bien con Inuyasha?– pregunto a cambio mientras se sentaba junto a mi.

–¿Inuyasha? ¿Debería ir algo mal?– No supe por que metio el tema de Inuyasha pero me hice la desentendida ya que su simple pronunciación me helaba la sangre.

–Vamos Kagome…– me miró entrecerrando sus afilado y azules ojos. –Hace unos días los dos se comían a besos y ahora muy a penas se hablan.

–Te he dicho que no va nada mal… ¿y que rayos es esto?– lo evadí intentando concentrarme en los jeroglíficos que tenia en mi cuaderno, lo sentí suspirar pero ya no insistió, así estuvimos durante casi dos horas, en poco tiempo el tendría que regresar a mi casa con mi forma, extrañaba un montón a mi familia… y ahora la persona por la que creí que valía la pena el sacrificio me sacaba de su vida…

–Shippo… ¿Tú sabes por que Inuyasha es tan receloso con su pasado?–

–Mmmm deberías preguntárselo a él–

–Es solo que, hay cosas que no entiendo sabes, lo que me trajo aquí y lo que me hace seguir aquí es solo lo que Inuyasha me hacia sentir… quizá fue un poco apresurado todo esto, en realidad no le conozco bien.

–Kagome, estas aquí por que no puedes estar en otro lugar– Se que su intención no fue la de lastimarme, pero con esas palabras podría comprender que Inuyasha solo sentía obligación de cuidarme –No se que a pasado contigo e Inuyasha, pero solo puedo decirte una cosa– dejó lo que hacia y me miró –El no se besa con cualquier chica– me puse roja y él sonrió con melancolía. –ni siquiera con Sango que esta mas buena que tú– agregó con tono de burla, tomé el libro más pesado que tenia y lo estrellé en su cabeza de zanahoria haciendo que se riera, seguramente no le había hecho gran cosa, nos reímos hasta quedarnos sin aire, hablamos de la escuela y de los profesores, también me dijo de la profesora Sato y sus insinuaciones fallidas con Inuyasha, Inuyasha…. suspiré… Shippo me observaba muy a su manera.

–Kagome, ¿Lo amas?– me preguntó con semblante extrañamente serio en él, me puse nerviosa, me miraba queriendo escudriñar mi alma, tomó mi mano y puse mi atención en ella, cuando volví a mirar al chico de cabellos naranjas se había transformado en él, en Inuyasha…

–Si Inuyasha te ve con su forma va a matarte– le aseguré riéndome, más de los nervios que de alegría u alguna otra cosa positiva.

–¿Lo amas Kagome?– insistió logrando que los ojos dorados que me miraban se apoderaran de mi como noches pasadas.

–Yo…– lo ví acercarse, por un momento todo lo pasado con Inuyasha se agolpo arremetiendo en mi corazón, deseando poder tenerlo, abrazarlo, besarlo. –Shippo…– estaba claro, iba a besarme, pero no estaba tan aturdida como para caer, ni por gusto, en el engaño que su forma física quería, él no era Inuyasha, no era su asoma, no era su aura fuerte y poderosa que había logrado percibir con mayor intensidad, pero antes de que pudiera siquiera reaccionar la puerta se abrió apareciendo el Inuyasha real con su forma humana, logrando que mi corazón se parara inmediatamente y que Shippo soltara mis manos al mismo tiempo que volvía a su forma humana, el silencio no pudo ser mas incomodo, me esperaba algún regaño, algún… algo, pero solo se quedo ahí, con una mirada que pudo congelar mi sangre, y estoy segura que la de Shippo también.

–Me voy– dijo poniéndose de pie y entregándome una nota con los apuntes.

–Gracias– miré las notas a penas legibles y le sonreí temblorosa.

–Mejorare mi letra– me guiño el ojo, estaba ignorando a Inuyasha, algo raro estaba sucediendo. ¿Lo que pasó había sido una broma? ¿Verdad?, pasó a un lado de Inuyasha y se miraron durante un segundo hasta que Shippo se marcho. Ahora seguramente Inuyasha se iria a seguir con su vida, no le preste atención y comencé a guardar mis cosas en una maleta que Aka me había hecho.

–¿Por qué me ignoras?– preguntó con una voz tranquila, lo miré, sus ojos estaban casi rojos.

–¿Disuculpa?– me hice la desentendida –¿Cuando comenzaste a hablarme de nuevo?– dije con ironía, él me hablaba de que lo había ignorado, ¿Con que cara me preguntaba eso?.

–¿A que estabas jugando aquí encerrada con Shippo?– preguntó cambiando el tema sin más, ahora sonaba muy muy molesto, por mas que intentó ocultarlo.

–¿Perdona?– arremetí más molesta aún poniéndome de pie. –Supongo que a lo mismo que juegas tu con Sango cuando estas a solas con ella– intente pasar de largo hacia la puerta pero me tomo el brazo obligándome a mirarlo.

–¿Ibas a besarte con él?– preguntó conteniendo el enojo que su cuerpo no podía esconder, tendría que haber parado las cosas ahí, aclararle que no, pero estaba realmente furiosa por lo sucedido con Sango y no lo supe hasta ese momento.

–Si, lo iba a besar, es más, me gusta, el es caballeroso, me hace reír, es guapo– Me arrepentí de haber dicho eso.

–Eres una inmadura… y malcriada– me dijo con un dejo de decepción en cada palabra.

–Y tú un viejo verde– le grité soltándome de su agarre, no lo pensaba realmente, era mayor que yo pero no lo aparentaba, ademas no se me ocurrió nada mas inteligente y acertado que decir, me dirigí a prisa por sobre el pasillo, sin saber bien a donde ir, antes de que pudiera abrir la puerta de cualquier habitación Inuyasha ya me había alcanzado y como si fuera un saco de algodón me cargo en su hombro, por mas que forcejeé no me soltó, me estaba llevando a su habitación… –¡Aka!– grité furiosa –¡Ayúdame!– la vi aparecer frente a mi, pero no movió ni un músculo de su monstruoso cuerpo, solo me miró con pesar, Inuyasha cerró la puerta de la habitación y me dejo caer sobre la cama.

–¿Qué estas haciendo?– pregunté confundida mientras intentaba salir de la cama, lo vi sacarse la camisa y antes de que pudiera salir ya estaba sobre mi.

–¿Esto es lo que quieres no?– dijo frío, su dije brillo dandole su forma de Hanyou haciendo que sus cabellos cayeran sobre mi, temblé y cuando sus ojos dorados me penetraron el alma creí que no sería capaz de pronunciar palabra. –¿Esto es para ti el amor Kagome?– separo mis piernas con su peso y se acomodó bruscamente entre ellas, estaba exitado, en su forma mas peligrosa, molesto y decidido, estaba aterrada, quería estar con él podía incluso jurara que estaba mas exitada que él en ese momento, pero así como estaba parecía otra persona.

–No…– nunca se había comportado así y temía por mi, por primera vez –Quiero ir a casa– lo sentí alejarse y me quede ahí, llorando, no se fue pero no me volvió a tocar.

–¿Quieres irte a casa?– preguntó con tono vacío, me quede en silencio. –¿No nos besamos en dos días y ya estas buscando mi reemplazo?– no supe si era decepción o burla lo que decía.

–Yo no iba a besarlo– respondí más tranquila.

–Lo se– vaya arrogante, pensé. –Lamento lo de hace un momento, estaba furioso–

–Pude notarlo– me incorporé –Inuyasha, yo…– me miró –No estoy segura de lo que esta pasando aquí, estoy asustada, deje a mi familia, mi cuerpo esta cambiando, lo se, lo siento… creí que contigo estaría a salvo–

–Lo estas… nunca te haría daño– bajó la mirada –¿Te lastime?– preguntó sin mirarme.

–Solo, solo lastimaste mi corazón, te vas una tarde con Sango regresas y me evitas, creí que sentías algo por mi, ¿Estaba equivocada?–

–Kagome…– suspiró mirando a la nada –Si supieras lo que significas para mi estarías tan aterrada que saldrías corriendo por esa puerta…–

–¿De que hablas?– eso no hizo más que confundirme, ¿debería estar feliz?

–Sin ti, mi vida no tiene sentido– sonreí, pero el no parecía alegre, mas bien, distante, lo vi ponerse la camisa con movimientos aletargados.

–Sango, ¿Sango significa algo para ti?– pregunté vacilante, suspiró, se acercó a mi incorporándose, me acarició la mejilla y me miró con ojos puros, en ese momento me preguntaba si era merecedora del amor que gritaban sus ojos, de la caricia que brotaba de sus manos, el amor que el sentía por mi era real, la persona que me miraba haría lo que fuera por mi, y no lo supe por mi ego que me gritaba que era la única en su mundo, lo sentí, como sientes cuando va a amanecer, cuando sientes la lluvia caer y sabes que te mojaras si estas debajo de ella, con esa certeza podía decirlo, había un lazo con mi pasado que me unía a Inuyasha, él lo sabia, pero yo no podía recordarlo y por ello yo… ¿Lo amaba de la misma forma?.

–Ella es… como una hija para mi– dudó buscando la palabra adecuada.

–Tenemos la misma edad– ataje sonriendo

–Es un año mayor–

–Vamos en el mismo curso–

–Si pero es un año mayor–

–Entonces ¿Yo soy algo así como su madre?– se rió, me di cuenta lo mucho que había echado de menos su cercanía.

–No digas tonterías– vaciló, era tremendamente sexy cuando se reía.

–Inuyasha…– Toqué su mano…pude sentir algo extraño apoderarse de mi, llenarme, lo miré y todo lo que sabia de él pareció nada con los recuerdos que se agolparon en mi, era como si toda mi vida hubiera sido planeada para estar aquí, ahora, y no sabia en que me estaba metiendo, ni lo que pasaría más adelante, solo quería calmar el fuego que me abraso por dentro, me acerque y lo abracé por la espalda, aspiré su aroma a bosque y le di besos a lo largo y ancho de su musculoso cuerpo, estaba perdida en su mundo, después de todo, solo era una niña de 15 años enamorada de un ser sobrenatural, solo sabia una cosa con certeza dentro de toda la locura que había en mi vida, y era que Inuyasha se estaba volviendo algo necesario y urgente en cada hora y cada minuto de mi vida, se giró acomodándome en la cama, y lentamente me levanto la camisa y me besó el vientre hasta llegar a mis costillas haciéndome reír, con sus grandes y fuertes manos rodeo mi cintura acariciando con sus pulgares cada rincón mientras descendía y movía sus manos hasta llegar a mi cadera, se acerco lentamente para besar mi ombligo logrando que perdiera la cordura, sostuve su cabeza con fuerza enredando mis torpes dedos en sus hebras plateadas, separe mis piernas inconscientemente, invitándolo, metió la mano bajo mi falda acariciando mis piernas y acercándose lenta y peligrosamente a mi intimidad, levantó la falda y la beso sobre la ropa interior…

–Inu…yasha– solté en dos urgentes y necesarios suspiros, se alejó de mi solo para sacarme la falda y terminar de quitarme la blusa, se dejo caer sobre mi lentamente, logrando que al estar en contacto nuestra piel se creara una chispa de deseo y tortura, tortura que debía terminar esa noche… su imponente erección rozó con descaro mi hinchada y húmeda intimidad, palpitante de deseo por él, abrí las piernas y rodee su cadera atrayéndolo, deseando, anhelando sentirlo, un rugido salió de su alma cuando su miembro se acomodo sobre mi, solo la ropa interior nos separaba, ropa que sobraba desde hacia mucho… se saco el pantalón sin apartarse de mi, me saco las bragas acariciando lentamente mis piernas, me saque el incomodo sostén, estaba lista para él quien me miró con ternura, nuevamente se acomodó sobre mi haciéndome temblar cuando sentí su miembro caliente y suave sobre mi entrepierna, sin entrar, me besó, me frotaba contra su cuerpo, y él se mecía en una penetración tortuosa e imaginaria, me sentía húmeda, preparada pero él seguía con ese baile candente de nuestros cuerpos desnudos, su miembro palpitante sufría conmigo, en un movimiento ágil lo atrape entre mis piernas listo para entrar, se detuvo y me miró, me acaricio el flequillo despejando mi frente y la besó… beso que se prolongó lo que tardaba en dar la primera estocada… sentí cada milímetro de mi amoldarse a su poderosa hombría… estaba tan estrecha que creí que jamas entraría… él tenia que parar y continuar con cuidado… dolía, pero me encantaba… el estaba siendo tan cuidadoso que me excitaba mas… logrando que la penetración fuera más fácil…

–Kagome… te amo…– susurró, morí y reviví en un segundo, quería sentirlo moverse, apoderarse de mi, moví mi cadera a pesar del dolor logrando nuestra union, ya estaba ahí… se acerco a mi nuevamente y me beso con pasión al mismo tiempo que comenzaba a penetrar con mayor facilidad, llegué en segundos… pero él continuaba, sentía cosquillas y nuevamente deseo…. era algo maravilloso… no quería que terminara… se separo de mi sentándose en la cama y me levantó haciéndome rodear su cadera.

–¿Estas bien?– preguntó agitado y tembloroso, se contenía, lo sabia por lo tenso de su cuerpo, el podría destrozarme, pero se contenía para poder poseer este cuerpo pequeño y frágil… antes de asentí con la cabeza y sonreí dandole un corto y húmedo beso de niña inexperta, me penetró nuevamente, en esa posición la union era mas profunda, y me gustaba, así nos quedamos, sudando, unidos, sonrientes, me besó los pechos como si fueran una tierna y jugosa fruta, con calma, haciendo que nuevamente me contrajera de placer, era una hermosa tortura que no terminaba… me tomó de la cadera y comenzó a moverme contra su cadera, cuando finalmente llegó me pego a su cuerpo con fuerza y enterró su rostro en mi pecho abrazándome, soltando un suspiro pesado y cálido, estaba llena de él… no podía haber nada más perfecto que esto…

–Inu…ya…sha….– me miró con sus ojos brillantes y claros, indefenso ante mi –Te amo– sonrió y aún unidos nos recostamos en la cama, me acomode en su pecho y lo dejé acariciarme la espalda hasta quedar dormidos…

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

–¿Qué haces aquí?–

–Me quede esperando tu respuesta–

–No hay respuesta, no hay trato–

–¿Esto es lo que quieres realmente Sesshomaru?–

–¿O es que quieres evitar que Inuyasha me vea, tarde o temprano lo sabrá, ¿Crees que volverá a confiar en ti?–

–Kikyo, estar en el cielo no te a ayudado en nada a dejar tu egoísmo atrás, no pudiste dejar a mi hermano cuando debías, y no puedes ahora, ¿Crees que tengo miedo de que Inuyasha se vaya tras de ti?, ¿Sabes lo que a sido de él todo este tiempo? ¿Sabes siquiera que es lo que más le importa ahora?–

–Yo conozco a Inuyasha mejor que nadie… cuando nos vimos por primera vez me dijiste que había muerto, yo sabia que era mentira, ¿Por qué te empeñaste en ocultarnos el uno del otro?–

–¿En verdad quieres saberlo?– ante el silenció agregó –Lo hago por que me das lastima, por que se que lo amas, pero él ya no te ama a ti–

–Crees conocerme Sesshomaru, ¿Piensas realmente que voy a creerte eso?–

–Kikyo, debo admitirlo, eres hermosa, una de las humanas más hermosas que conocí, cuando eras una, el día que Inuyasha te conoció, tuve celos de él por primera vez, eras inteligente, fuerte y bella, en ese momento supe que quizá, solo quizá había heredado la maldición de mi padre, pero lo negué, y maldije en el fondo la suerte de mi hermano, tuvo el amor de una verdadera madre, tuvo el amor de mi padre tanto que dio su vida por él, tuvo el amor no solo de una mujer hermosa, valiente y fuerte, si no de dos… y puedo asegurarte, hermosa Kikyo, que Kagome fue la mejor de las dos, ya que tu alma estaba tan lastimada que no podías amarte ni a ti misma…–

–Me halagas Sesshomaru–

–Pues no deberías estar tan feliz–

–Sesshomaru, deberías estar más preocupado por tu hermano que por mi–

–Él sabe cuidarse solo–

–Me refiero a la chica, tú sabes lo que pasaría si algo llegara a suceder entre los dos–

–No puedo creerlo… ¿En verdad me estas pidiendo que cuide su vida privada?–

–Sabes que eso se volvió un pecado que se paga con la muerte–

–Castigo que estarás encantada de hacer cumplir– rió con sorna –Tú y tus leyes angelicales– se burló –Sabes que no estas tratando con un simple demonio, ni de una simple humana–

–El castigo que tendrá será por igual la penitencia de su alma, y ni tu podrás salvarla–

–Quizá no pueda salvar su alma, pero tú si, pero no la harás, ¿Sabes por que? Por que a pesar de ser un ángel del cielo, un alma pura y virginal, nunca viviste lo que ella esta viviendo con Inuyasha, ella podrá estar manchada de tu "pecado" pero vivió y estuvo con la persona que ama, eso te duele tanto que a pesar de mas de 500 años te sigue atormentando la imagen de los dos desnudos en la cama, entregándose como tú nunca pudiste hacerlo–

–Sabia que eres un demonio por tu cuerpo y por tu fuerza, pero creí que tenias un alma, me equivoque, solo vine a advertirte porque no será grato pelear con viejos conocidos, pero no me dejas opción– Desapareció.

Continuara...

Hola sujetillos perdidos, ¿Qué les parece? Inuyasha finalmente cayó ante su ensimismamiento con Kagome y su eterno amor por ella (a pesar de que se contuvo mucho tiempo por su edad) pero... no todo es miel sobre hojuelas, ¿Que consecuencias habrá? ¿Cuando volvera Kagome a ver a su familia? ¿Por qué carajo Inuyasha no se cuido? (no hagan esto en casa, ni en casa de nadie).

Ya se que todos aquí odiamos a Kikyo, pero hay que ponerle sabor al asunto, y todos sabemos que fue nuestro trauma esta mujer, todas (y todos) queríamos que desapareciera!, pero sabemos bien que sin ella la historia no habría sido igual, se necesita alguien que te revuelva las tripas jaja, y si, va a jugar un papel muy importante en la historia. :S

Gracias gracias a todos (en realidad no son muchos) por sus mensajes e interes en mi historia, intentó actualizar mi profile para poner las fechas de publicación o los motivos por los cuales no subo capítulo, así que si tienen dudas pueden revisar ahí, ya que, en realidad a nadie le importa mi vida personal ni por que no puedo subir capitulo y blabla, pero a quien le interese, ahí escribiré al respecto.

Mi peketaishouchiha: Muchas gracias por seguir aquí, me dio mucho gusto saber de ti, no sabes cuanto :) ojala este capítulo te guste tanto como los otros!

Marlene Vasquez: Gracias por tu buena vibra, se te agradece mucho, y pues a mi me encanta el drama y las interrogantes jaja, por eso hago uso de ellas, espero hayas disfrutado el capítulo, sigo intentando mejorar mi escritura y redacción para que sea más entendible y disfrutable (esta palabra no existe) el capítulo.

Nena Taisho: O.O ¿Tú que crees? a mi Sango siempre se me hizo guapísima y digna rival de Kagome (aunque nunca lo fue), pero... lo siento Sango, Inuyasha esta bien montado (ahora literalmente) en Kagome pero quien sabe, quien sabe... ¿Quien no se enamoraría de Inuyasha? No la podemos culpar XD más adelante... nadie sabe que pueda pasar entre las dos... Gracias por tus reviews, se que no soy la gran escritora y que tengo fallos aquí y haya, pero lo importante es que les guste. Gracias :)

Maytelu: No se por que tu nombre salió azul! Pero tú mujer, eres la culpable de que no subiera capítulo, lloré mares con tu review... ah, es broma jaja, si, ya se que abuso de los puntos suspensivos, si te soy sincera a veces no se cuando usarlos, jaja, pero estuve leyendo sobre ello, gracias por tu review, y me da gusto que te haya interesado la historia, ojalá sea así con los próximos capítulos.