Tenía una horrible jaqueca sin embargo podía sentir lo empalagosa que estaba Sakura y no era para menos después de todo aunque habían tenido una mediocre relación sexual por el estado alcoholizado del chico al llegar en la madrugada, molestó recordó que sólo medio funciono imaginando a cierta peliazul debajo de él, estaba realmente encabronado... posó sus ojos en su esposa que lucía feliz a lo que ella consideraba su conciliación.
Sacó su móvil seguro de lo que hacía al verla alejarse hacia la cocina y buscó el número de la única persona que creía podía ayudarlo después de todo, no conocía a una persona más fría, racional e inteligente que él... él le ayudaría a vengarse de esos dos, esperó a que la voz del hombre que recordaba con largo cabello castaño, sumamente pálido y con ojos color miel le respondiese.
-Orochimaru- Pronunció cuando éste le saludó un tanto burlón después de todo había sido su sensei en muchos negocios.
-¿Qué no sabes nuevamente salir de una encrucijada?- Cuestionó para enfurecer al chico que sabía tenía muy poca paciencia.
-Quiero tu ayuda- Dijo sin tabues.
-¿Ah sí?- Cuestionó sin duda más interesado al escuchar lo claro que había sido el Uchiha, además puesto que era tan orgulloso y arrogante que le sorprendía que dijese que necesitaba su ayuda tan abiertamente.
-Mierda-Espetó sin saber por dónde comenzar- Me metí con una puta- Escuchó la risita del hombre ya entrado en sus años del otro lado de la línea pero decidió ignorarlo- Pero resultó ser una Hyuga, joder todo estaba arreglado para que eso sucediese Neji lo planeó me puso a su hermana en bandeja de plata engañándome que era una prostituta- Orochimaru frunció sus cejas un tanto contrariado, él no recordaba que el nombrado tuviera una hermana tecleó rápidamente el nombre del susodicho en su ordenador y pudo visualizar algunos artículos de hace meses y extrañamente Hyuga Neji había presentado a una, estaba realmente extrañado sin embargo siguió escuchando el relato del moreno- Prácticamente pagué por acostarme con ella, es literal pero la perra lo tenía todo planeado quería hacer que me divorciara...
-¿Te divorciaste? –Preguntó incrédulo el mayor no dando crédito a todo lo escuchado.
-No, por suerte estoy en eso, sin embargo pienso tirar todo el proceso no pienso darle las del ganar al Hyuga que pretende eso, pero quiero mi venganza- Dijo sin titubeos, Orochimaru sonrió era evidente que aquella chica había logrado el objetivo enamorarlo, podía escucharlo hablar despectivamente de ella sin embargo si estaba dispuesto a divorciarse por ella era obvio.
-Te ayudaré, sin embargo recuerda lo primero es calmarse y pensar con la cabeza fría... hay que analizar la situación, necesito verte y hablar del tema personalmente es muy extraño todo esto una vez esto hay que investigar... ¿te das cuenta? Lo que te enseñé te sirvió, al cortar lazos no tienes puntos débiles... claro ahora tienes a tu hija un problema, Neji no supo cómo afectarte con ella por eso te creó otra vulnerabilidad la Hyuga aunque me sorprende que haya llegado a tanto, deberíamos saber que lo motivó por los orgullosos que son no me imagino que acción o problema lo llevó al borde de ponerte a su hermana de esa forma para afectarte con ella, aunque ella misma saliese de cierta forma perjudicada... hay que investigar y cálmate te necesito racional para hacerlo.- Dijo antes de colgar.
Sakura ahora se encontraba en el comedor le sorprendió ver que su marido hablara por teléfono y con cierto interés se quedó a escuchar detrás de la puerta después de escucharlo pedir ayuda, todo eso se le hizo aún más turbio sin embargo al escucharlo confesar que se había metido con una zorra no quiso más bien no pudo seguir escuchando, destrozada... ella lo amaba tanto y no sabía qué hacer, sintió miedo puesto que sentía que se había equivocado que él solo la había tomado por su borrachera aunque escucharlo hablar de ese modo despectivo no entendía entonces qué pretendía ¿acaso la había embarazado? ¿Qué estaba sucediendo? Con esas dudas se motivó a calmarse un poco y volver a acercarse a la puerta pero ya no escuchó nada, abrió la puerta pero Sasuke ya no se encontraba ahí, tomó insegura su celular no sabía si avisarle a su madre después de todo ella estaba cargando ya con bastantes problemas con la salud de su padre de otra forma no se hubiese marchado hace meses, sólo pensó en llamar a aquel rubio que la consolaba los últimos meses.
-¿sí?- Pudo escuchar la voz del rubio algo tensa.
-Sasuke me engaña, y ya no te atrevas a negarlo lo escuche hablando por teléfono- Del otro lado el rubio iba en el auto que el castaño había rentado juntó las cejas contrariado, no entendía que hacía el moreno en aquella tienda de novias además de que su cuñado le dijo no haberlo visto dentro.
-Quizás- Respondió aún queriendo encubrir a su amigo pero no atreviendo a decir la verdad después de todo no conocía a aquella chica pudo escuchar los sollozos de la adolorida mujer- Lo siento Sakura tengo que colgar. –Dijo sin saber que decirle y queriendo poner su distancia aun recordaba aquel beso que la pelirosa le robó y del cual acordaron olvidar mutuamente.
Hinata sollozaba en aquella amplia habitación de hotel, sobre la suave cama donde las sábanas aún olían a recién lavadas sus lágrimas ya habían conseguido empaparlas, sólo lo sabía aquel moreno le había creído a su hermano y se cuestionaba ¿cómo era capaz de hacerlo? Vio el odio en su mirada, no fue tanto la palabra ella de cualquier forma por decirlo así estaba acostumbrada a escucharlo decir esas palabras hirientes, fue la forma su actitud y lo entendía, lo que su hermano había dicho había sido tan terrible, ella de haber estado en su lugar obviamente se hubiese sentido traicionada y él... ella sabía como era no era necesario conocerlo de más para darse cuenta lo arrogante y orgulloso que era, recordó aquella esperanza que le dio al decirle que se estaba encargando de quedar libre pidiéndole que esperase por él, si no había aceptado de inmediato es porque no sabía como rechazar aquel compromiso con Naruto, su hermano sabía que no la dejaría hacerlo fácilmente y ciertamente en ese momento sólo se dejó llevar por la necesidad, ella necesitaba tanto al moreno, incluso en el aspecto sexual... que no quiso pensar en la hija que él tenía quiso ser un tanto egoísta y pensar en ella y sentirse bien.
Sasuke llegó a unas instalaciones de laboratorio bastante ostentosas, rodó los ojos al recordar cómo en la adolescencia pasó varios de sus días ahí recluido algo hipnotizado por la manera como su sensei era capaz de manejar la química, física y hasta la vida propia ya fuese vegetal, animal e inclusive humana recordó que a no ser por Itachi él hubiese seguido el mismo camino de su mentor y ser considerado un loco maniaco que hacía experimentos para descubrir algo que les ayudase a no envejecer o en su mejor caso la inmortalidad, si sonaba bastante loco pero después de lo que él mismo vio en ese laboratorio farmacéutico financiado por Orochimaru, sabía que quizás no estaba tan lejos de conseguir algo, además de que tenía una singular manera para conseguir hacer negocios misma que trató de enseñarle de no ser por él ahora seguramente no podría ni ser la maldita sombra que era de Itachi.
Caminó hasta un hombre de pelo grisáceo con gafas.
-Kabuto-Lo nombró, éste dibujó una apenas perceptible sonrisa tener ahí a ese hombre era una sorpresa.
-Sígueme Orochimaru está por acá me dijo que te estaría esperando- sin decir más lo guío por algunos amplios y blancos pasillos, hasta llegar a una puerta tocó levemente ésta.
-¿Si? –Se escuchó una voz que ambos chicos reconocieron.
Sasuke giró la perilla sin dejar que el chico mayor hablase el mismo que sonrió al recordar lo grosero que solía ser el menor, sin darle más importancia se alejó del lugar mientras Sasuke miraba extrañado al acompañante del mayor y bien conservado de su sensei, a diferencia el otro era mayor un poco corpulento, su pelo blanco y vestía un saco rojo Sasuke juntó las cejas ¿sería algún chiflado?
-Sasuke has llegado- Dijo nuevamente Orochimaru acomodando su saco negro y desabotonando un botón de el cuello de su camisa beige al saber lo que se le venía, no se molestó en hacer presentaciones- ¿Y bien?
-¿Ya se te ocurrió algo?- Cuestionó molesto a su mayor que sonrió al escucharlo, mientras el otro adulto de nombre Jiraiya sonrió divertido.
-Tus seguidores se parecen mucho a ti Orochimaru- Sasuke miró molesto al otro adulto ¿cómo sabía que él fue su discípulo? Se cuestionó internamente.
-Calla Jiraiya o te largas- dijo pausado Orochimaru, Jiraiya frunció la boca aburrido.
-Está bien sólo porque me prometiste dar con Tsunade- Sasuke frunció el ceño.
-¿Senju Tsunade?- Ambos adultos miraron asombrados al azabache que por alguna razón se le ocurrió relacionar a esa mujer con ese viejo extraño.
-¡Sí!-dijo emocionado el del pelo gris.- ¿una rubia y hermosa mujer con grandes tetas?- Dijo mientras se llevaba ambas manos al frente, Sasuke alzó la ceja incrédulo de que aquel hombre estuviese comportándose así, peor aún ¿cómo se relacionaba con el serio de su sensei?
-Si, ella- dijo mientras se sentaba en una silla a lado de ese viejo chiflado y frente a Orochimaru.
-Tiene un burdel en la calle Roma darás con ella te lo aseguro- Dijo dándole una última vista ese hombre que sonreía gustoso esperando que ya se largase pero eso no sucedió, de reojo lo pudo ver recargarse en el respaldo del cómodo asiento frente a su mentor.
-¿Cómo la conoces?- Cuestionó Orochimaru extrañado.
-Ahí surgió mi problema- Hablo un tanto reservado mostrándole con la mirada lo incomodo que se sentía al estar aquel hombre ahí pero fue evidente que Orochimaru le restó importancia y sin hablarle supo que ese viejo era de su confianza.
-¿cómo? –Cuestionó el pulcro hombre mientras el otro lo miraba sin mucho interés.
-Ahí la conocí, precisamente esa vieja llena de cirugías fue la que me dijo que tenía algo especial para mí... la llamó Luna y está muy bien dotada pensé que sólo era el momento, no pensé que la maldita Tsunade estuviera vendida para ensartármela.- Jiraiya río divertido mientras el otro hombre miraba atento al molesto Sasuke.
-Tsunade es más inteligente de lo que crees.- Jiraiya agregó.
-Ya vi a la chica es bastante bella, sin embargo realmente nunca se habló de ella, he buscado porque no me sonó cuando lo mencionaste... ella apareció de la nada, también hubo especulaciones sin embargo no las aclararon y nadie se ocupó de averiguar realmente- Sasuke frunció el ceño pensativo y Jiraiya sin entender de quién hablaba se volvió a recargar atento intentando descifrar el misterio.- Si fue un momento ¿cómo te enrolaste con ella? Porque tu problema no radica en una noche, moviste todo para divorciarte- Señaló el mayor haciendo que el azabache se sintiese incomodo mientras el otro adulto sonreía sin duda algunas divertido al entender un poco de aquel lío de faldas.
-Ella era virgen- dijo tratando de encontrar el motivo, alguna justificación para ambos hombres, en Orochimaru fue obvia su sorpresa.- Estoy seguro- Le dijo antes pudiendo leerle el pensamiento y levantándose frustrado con las manos en los bolsillos yendo hacia un ventanal donde podía ver los autos pasar y otros grandes edificios- No sé ¡mierda!... sólo me gustó lo que probé, parecía huir de mí sin embargo me abría las piernas, parecía recatada pero... –Se calló al no querer revelar que disfrutaba mucho al tomarla, aun así ambos hombres lo intuyeron.
-Las mujeres son así- Volvía a hablar Jiraiya haciendo sentir más incómodo al moreno- Sin embargo si ella estaba instruida para seducirte, créeme si fue por Tsunade ya habías perdido- Dijo recordando su misma historia mientras Orochimaru lo veía fastidiado también recordándolo- Mira aún a esta edad sigo buscándolo –Sasuke volteó un poco sorprendido al escuchar aquella revelación sintiéndose un poco más en confianza.- ¿entonces su objetivo era lograr tu divorcio?
-Si- Respondió seco el azabache.
-¿Qué quieres Sasuke?- Cuestionó Orochimaru mirándole la espalda.
-No tengo idea. Sólo quiero desquitarme, quiero que sean las malditas empresas Hyugas las que se vean tambaleantes eso es lo que le afectara al bastardo y a ella mierda no tengo idea pero juro que la haré sufrir...
-¿te enamoraste, eh?- Cuestiono divertido Jiraiya, Orochimaru lo veía apacible pero estaba seguro que era así.
-¿Cómo piensas dar un golpe en una empresa de esa magnitud?- Cuestionó Jiraiya no tenía idea de quien tenía frente a él pero lo veía tan aturdido.
-Uchiha-Respondió Orochimaru aclarándole todo mientras el otro mayor se quedaba pensativo.- Tenemos que esperar entonces, primero tienes que resistir el escándalo de tu divorcio y cómo afectara tu...
-No me voy a divorciar, apenas estaba en eso pero gracias a lo terca que es Sakura no es así- Ambos hombres abrieron la boca uno un tanto aliviado y otro extrañado.
-Entonces deberíamos infiltrar a alguien con Tsunade que averigüe algo acerca de Luna una simple foto y eso haría tambalear a los impenetrables Hyuga... necesito averiguar un poco más pero estoy casi seguro que esa chica no existía antes, podríamos aprovechar eso e intrigar un poco, sólo con eso... sin meterte en problemas a ti...
Sasuke volteó a ver el mayor como siempre tenía toda la maldita razón. De la nada Jiraiya se levantó de su silla y comenzó a buscar en internet viendo a la peliazul al poco tiempo, no había tantas tomas sin embargo ya podía saber de quién se trataba sonriendo triunfante.
-Hace tiempo averigüe de esta familia porque supongo que hablan de los Hyugas de China no conozco a otra familia que pudiese hacer tambalear a unas empresas tan bien consolidadas con las Uchihas, a decir hace muchos años Hiashi empezó a desaparecer extrañamente y no por asuntos empresariales cuando logré saber el por qué me di cuenta que mantenía una relación con otra mujer cuando hace apenas pocos meses había fallecido su esposa, me trajo hasta acá desde China a lo que pude investigar aquella mujer era una auxiliar de enfermería de bajo rango pero por lo que pude averiguar esa relación empezó en los últimos meses de el embarazo de su esposa, la madre de Neji, la otra mujer era una chica dulce y amable pero desconocía el papel de amante que desempeñaba en un par de años se preñó y nació Hinata, recuerdo el nombre porque la vi una vez en un parque cuando debería tener unos 4 años mientras su madre se veía que ya iba por su segundo embarazo, realmente creo que heredó mucho de la amabilidad de su progenitora para ser sincero a esa edad digo no sé cuánto haya cambiado... sin embargo tengo un hueco después de ahí fue cuando me vine a hacer trabajos, no conozco como terminó aquello pensaba hacer un reportaje que vender de manera jugosa, sin embargo por diversas cuestiones no se dio, lo que si te puedo asegurar- Le dijo directo a Orochimaru- Esa chiquilla quizás no existía públicamente porque Hiashi la escondió desde el inicio ¿qué hay del otro?
Sasuke arqueó la ceja y se río molesto.
-Quien sabe- A esas alturas no creía que hubiera sido cierto que Hanabi hubiese muerto todo había sido una maldita jugarreta.
-Bueno en tal caso ese también es otro punto que pueden tocar- Dijo el hombre bostezando cansado mientras Orochimaru podía ver el deseo de venganza casi palpable en los ojos fríos de aquel moreno que tenía enfrente.
-Debes calmarte primero- Dijo seco- Yo te ayudaré pero ya sabes que espero mi premio, nada es gratis.
-Si todo sale como espero estaré gustoso de financiarte tu próximo experimento- Sasuke le respondió conciso, si aquel hombre que estuvo a punto de apartarlo de los negocios familiares para seguirlo, lograba que su objetivo se lograse él estaba dispuesto a recompensarlo, el mayor sonrío satisfecho.
-Voy a mover a algunos de mis hombres, inclusive este tonto podría servirnos para recabar información- Dijo señalando con la mirada a Jiraiya que no parecía molestarse porque lo llamase de esa manera y a esas alturas Sasuke comprendió que aquella rara de vestir no era más que un simple disfraz para tapar lo inteligente que en verdad era, hubiese desconfiado de él a no ser porque se encontraba con su mentor y aquel hombre no iba a traicionarlo por los negocios o entradas que le daba para sus malditos y hasta un tanto enfermizos proyectos.
Habían pasado algunos días, Sasuke se encontraba un poco más centrado aún resentido con la peliazul pero podía ver las cosas más fríamente si bien se sentía estúpido cuestionándose una y otra vez ¿Cómo pudo enamorarse de alguien? Enseguida daba con el verdadero problema, el problema es que ella, la mujer que por algún momento deseo proteger le había jugado sucio parecía tan tierna , lo hacía sentir tan pendejo y patán pero ella no era más que otra zorra y una de las peores; bien se lo dijo alguna vez Orochimaru sentir afecto por alguien puede ser la causa más perjudicial para un hombre convirtiéndolo en débil, fue ahí cuando decidió hacerle caso sentía afecto por la pelirosada pero no era tonto sabía que la costumbre estaba mezclada y en ese momento creyó que era lo mejor para conseguir alcanzar a su hermano y conseguir el objetivo que tanto ansiaba su padre un nieto, sonrío ladinamente pero amargo tampoco lo había conseguido le había dado una nieta esa era la razón por la cual su padre volvió a mofarse de él.
Lejos de esa oficina del azabache, Hinata miraba asustada aquella tira de plástico blanca con algunos detalles rosas en los laterales sobre su mano, por inseguridad volteo a ver que el seguro de la puerta estuviera puesto no quería que nadie la pillase en el baño haciéndose esa prueba de embarazo, estaba asustada pero no podía justificar con nada más aquellos vómitos y mareos... y ahora aunando a la falta de su menstruación, con cierto terror vio como la última rayita se coloreó rosa sintió que el aire se le fue y humedeciendo sus ojos tomó la segunda prueba de diferente marca que se le ocurrió comprar buscando la de más fácil uso, ¿quién diría que ahora la usaría cómo método de comparación? Quizás la primera estaba dañada, con ese absurdo pensamiento se sentó nuevamente en el baño, aún era temprano y a lo que investigó lo mejor era con la primera orina del día ya la había usado en la que ahora descansaba en el lavabo pero seguramente estaba descompuesta eso quería creer la peliazul.
Repitió el procedimiento nuevamente estaba parada frente al lavabo echaba una mirada hacia la cerradura, ahora una más a esa prueba que descansaba en el lavabo y finalmente a la de su mano para nuevamente ver aterrada como aquella segunda rayita se coloreaba roja... una lágrima rodó ¿qué debía hacer? Neji iba a matarla aunque al menos no la haría casarse con Naruto... luego sonrió un tanto esperanzada pensando en el azabache, tomó su móvil una noticia como aquella debía dársela, sin embargo aquel nunca respondió sólo había tomado su celular y bastante intrigado lo escuchó sonar mientras lo veía depositándolo en su escritorio un tanto confuso sintiendo como cierto sentimiento de furia subía por él, quería responderle ciertamente pero también pensaba que ella le jugaría otra mala jugarreta.
Hinata suspiró y después de secarse una lágrima que a estas alturas no sabía si era por miedo o un tanto emoción de llevar un trocito dentro de ella de aquel azabache, uno que cobraría vida... no, uno que llevaba vida sin duda alguna "No seas cobarde" se dijo para darse fuerza mientras salía de aquel cuarto de baño con ambas pruebas de embarazo depositándolas en su bolsa de mano negra pensaba tirarlas fuera sólo por si acaso entre menos detalles culposos en aquella habitación de hotel se mantendrían a salvo de Neji, corrió a ver el pequeño ropero de ese cuarto para tomar un poco indecisa un vestido negro ajustado de la cintura hacia arriba y suelto de ésta arriba de las rodillas que al final traía una línea lila, se maquilló tenuemente sin dar realmente algún realce en especial, se colocó unas zapatillas acorde al bolso y cuidadosamente salió de ahí decidida a encontrarse con el moreno, por alguna razón creyó que ir a su empresa no sería tan llamativo y estaba segura que lo encontraría ahí.
-¿Si?- Sasuke respondió un tanto molesto al ponerse el teléfono de base de la oficina al oído a la que estaba seguro sería Karin diciéndole alguna estupidez.
-Lo busca Hyuga Hinata- Le informó un tanto recelosa la pelirroja esperando que le dijera que no podía recibirla al no tener cita, veía a la chica nerviosa pero demasiado guapa para su gusto queriendo ver a su querido jefe.
Sasuke se quedó en silenció aquella chica estaba allá fuera, sintió ansiedad en su pecho, quería verla si, pero también no quería se sentía tan traicionado y no sabía cómo reaccionar ante ella.
-¿Con quién viene?- finalmente cuestionó.
-Sola- Le dijo con un tinte de molesta la pelirroja que pudo notar la duda de su jefe de manera diferente y no pudo evitar mirar de mala manera a la Hyuga que de por sí ya estaba demasiado nerviosa y de inmediato se sintió cohibida ante esa escrupulosa mirada de la mujer con lentes.
Sasuke suspiró y mando un mensaje de texto a Orochimaru, diciéndole que tenía a la Hyuga afuera y que no sabía qué diablos hacer, como era de esperar su maestro no tardo casi nada en responderle el brillar de los ojos del moreno se activó ante la respuesta, mientras Karin no comprendía porque su jefe no le respondía consciente que seguía en la línea, miraba a Hinata también ansiosa y no sabía cómo actuar para luego extrañada escuchar la voz de Sasuke ronca.
-Que pases-Por alguna manera le dijo de mala gana. Hinata suspiró nerviosa y nuevamente intimidada caminando hacia aquella puerta que recordaba.
Suspiró nerviosa dándose fuerzas, creía que seguramente si ella le decía eso que ahora les unía él quizás le diera la oportunidad de explicarle que las cosas no eran como le había dicho Neji, él decía que gustaba de ella, incluso le dijo que la quería y que iba a divorciarse quizás no tan claro pero debía ser así... si eso hacía sin ese bebé que ahora ella llevaba en su vientre seguro ahora que lo supiese, sonrío ilusionada y se animó a abrir la puerta.
Sasuke pudo verla entrar por aquella puerta lucía guapa como siempre le jodía reconocerlo, nerviosa, un rubor natural en sus mejillas decidió bajar la mirada molesto no quería dejarse envolver antes de lograr su objetivo tenía 20 minutos mínimo.
-¿Qué quieres?- Le cuestionó apenas la frágil chica hubo cerrado la puerta detrás de ella.
-Y yo- Respondió nerviosa al notar la frialdad con que éste le hablaba.
-¿Tu hermanito te envió nuevamente?- Le cuestionó sin tapujos no podía ser de otra manera aunque intentase ocultarlo.
-No, no yo yo necesito hablar contigo- Dijo sin poder evitar tartamudear por los nervios y la hostilidad del Uchiha mientras él arqueaba una ceja.
-¿Acaso quieres disculparte?- Cuestionó divertido, entusiasmado de humillarla nuevamente, dejándose llevar por sus impulsos vio la sorpresa de la peliazul en su rostro y desubicarse.
-Yo, las cosas no son como Neji te dijo- Dijo en voz apenas audible, él sonrió irritado ¿por qué diablos lo negaba?
-¿Por qué habría de creerte?- Le cuestionó viéndola aún detenida en el mismo lugar casi recargada en la puerta esperanzado de escuchar algo que le dijera que no seguía siendo el mismo idiota tomando malas decisiones, pero para su mala suerte Hinata no sabía cómo explicarle todo y aunque así lo hubiese hecho el resentido Uchiha ya tenía sus planes.
-Sa Sasuke-Habló ella, él cerró sus ojos disfrutando el sonido de su nombre al salir de aquella delicada y dulce voz -Enserio las cosas no son como dijo Neji, no es nada de lo que él te dijo, eso es una mentira... yo lo conocí hace poco y fue después de que tú decidiste dejar de verme- Dijo un tanto triste ante el incrédulo moreno que la miraba atentamente notando como le costaba decir aquello e incluso la humedad en sus ojos- Y mucho menos tiene que ver por mis sentimientos hacia ti...
-¿Cuáles son tus sentimientos?- La interrumpió mientras la cuestionaba exasperado e incrédulo.
-Yo te amo- Dijo con voz suave mirándole a los ojos llevando ambas manos entre sus pechos, él no se movió tomó aquella declaración sincera como una falsa pero no quería demostrarlo ahora él era quien iba a enseñarle como se jugaba.
-¿Enserio?- Cambió su tono de voz suavizándolo y pudo verla asentir notando que ella no había notado la incredibilidad de sus palabras.
-Y también debo decirte algo importante.
-Deja eso para después- Dijo ronco aun con su deseo de venganza estaba totalmente excitado por hundirse en la vagina de esa chica parada a metros de él.- Y si es cierto ven hasta acá- Le dijo mirando como ella mordía su labio confusa. – Tengo ganas de coger ¿no dices sentir algo? Quiero comprobarlo por mí mismo y no hay mejor manera.
Hinata entreabrió levemente los labios sorprendida por aquella respuesta del moreno sus labios temblaron al volver a unirse, ella quería decirle lo de su hijo sin embargo no la engañaba él no confiaba en ella por un momento quiso irse pero también sabía que cuando ambos sentían sus cuerpos bajaban sus defensas, sobre todo el moreno eran cuando más verdades se decían quizás por la intimidad, así que caminó hacia él depositando su bolso en una de las sillas, él la vio y su boca se secó un tanto nervioso y muy ansioso, la vio llegar a él y levemente bajar su cara para rozar sus labios fundiéndose en un beso tierno que al instante él transformó en uno demandante y apasionado por él.
Llevó sus manos a la estrecha cintura de la peliazul guiándola de inmediato a ese escritorio sentándola encima de algunos documentos que poco le importo pudiese ser importantes, levantándose de su silla para meterse entre las piernas de la recién sentada ojiluna que respondía al beso del moreno con tanta pasión como aquel, tenía sus pequeñas manos aferradas a las mejillas del azabache que abandonó la cintura femenina para ir a desabrochar los botones lilas de aquel vestido negro queriendo descubrir los redondos pechos para en cuánto hubo logrado su objetivo lanzarse a besar alguno, succionó de éste mientras escucho un gemido y satisfecho succionó con más fuerza para después depositar una leve mordida en el pezón de la misma, ella arqueó la espalda extasiada por aquella dolorosa pero placentera sensación acercando sin buscarlo su sexo al pene ya apretado en los pantalones costosos del moreno, ni tardo ni perezoso comenzó a frotarse contra ella y cuando se fastidió llevó sus manos a sus pantalones para liberar su erección haciendo un lado la braga de la chica y penetrarla con rudeza, escuchó el quejido de ella un tanto exaltada de sentirlo de esa manera provocándole cierta molestia en su interior, tomándolo por los brazos intentando pedirle un tiempo para aquello, pero las grandes manos del azabache se fueron directo a las redondas y aún un tanto tapadas por las bragas nalgas de la chica, para acercarla más a él y seguir con sus frenéticas y energéticas embestidas.
Hinata no supo en qué momento terminó recostada en aquel escritorio pero ahora así lo estaba, su vestido abierto en el escote dejaba ver un poco sus pechos que eran parcialmente cubiertos por la traviesa prenda que no lograba realmente su objetivo por el constante movimiento provocado por las embestidas del Uchiha, Hinata intentaba no gemir demasiado le apenaba que pudieran oírlos pero estaba extasiada viendo la perfección de Sasuke, el sudor en ambos ya era bastante presente y ella deseo por un momento verlo desnudo pero aquella camisa, corbata y saco se lo impedían vio sus pechos rebotar y trato de evitarlo sonrojándose perdiéndose nuevamente en sus sensaciones.
Sasuke sintió como el interior de la chica empezaba a contraerse eso le molestaba, jadeó sin poder evitarlo al sentir como lo apretaba y escuchó un gemido por parte de ella en el momento exacto que la puerta de la oficina era abierta, levantó la mirada aun dándole otra estocada, siendo consciente al sentir como ella se sobresaltó al sentir el ruido y finalmente ver al desconcertado rubio pasmado, sin embargo no todo salió como se lo esperaba de inmediato la pelirosa apareció ¿qué mierda hacía ella ahí? Pensó.
-¡Sasuke!- La ojijade exclamó al verlo entre las piernas de la chica que intentó sentarse y torpemente intentar acomodarse el vestido, abochornada.
-¡Cabrón! ¿A esa sorpresa te referías?- Dijo el rubio cuando entró a grandes zancadas en la oficina dándole apenas el tiempo suficiente para salir del interior de la chica cortando un pequeño hilo de semen que se formó, él se había venido justo cuando dio la última estocada ante el placer que sintió por haber sido descubierto tal como lo planeó por aquel Uzumaki, sería la hora de darse cuenta si él estaba involucrado o era una víctima más, sólo tuvo el tiempo necesario para guardar su miembro, mientras los ojos de la ojiluna ya soltaban lagrimas sin lograr más que reacomodar su sostén ante sus nerviosas manos que no atinaban con sus botones.
-Eres un cabrón ¿Cómo te atreves? –Dijo el rubio al intentar golpear al Uchiha que fácilmente esquivó el primer golpe.
-Deberías agradecerme solo te hice el favor de demostrarte la clase de puta con la que planeabas casarte- El pecho de Hinata se detuvo al escuchar al moreno decir aquello tanto que no se dio cuenta como la otra chica presente salía de su pasmo y caminaba hacia ella que acababa de bajar de aquel amplio escritorio de caoba café oscura, no fue consciente de cómo sus pasos empezaban a alejarse de aquel par de hombres hacia un extremo aún alarmada de lo que estaba descubriendo.
-¿Qué mierdas dices?- Volvió a cuestionar el rubio logrando tomarlo por el cuello de la fina camisa negra que portaba el azabache y estallar en furia al verlo sonreír ladinamente.
-¿Tienes una puta idea de cuántas veces me la he cogido en tus narices? La pasada fue en la tienda de vestidos de novia donde tu cuñadito llegó a interrumpir- Naruto se pasmó y aflojo su agarre aprovechado por el Uchiha para soltarse de éste... el Uzumaki no era tonto y entonces pudo atar varios cabos sueltos pero le resultaba increíble o no quería creerlo- Sólo a ti te cierra las piernas pero es porque está bien cogida.
Las lágrimas de la peliazul cayeron con amargura, él había planeado todo... sintió un vuelco en su pecho y quiso salir corriendo de ahí pero una bofetada la hizo detenerse sin ni siquiera dar más que la vuelta.
-Eres una zorra- Le dijo la pelirosada molesta, para ella también ahora todo era obvio Sasuke vio aquel golpe y por un momento pensó detener a la furiosa pelirosada reconociendo la fuerza que poseía así que no se sorprendió cuando vio la blanca mejilla de la peliazul cobrar vida dibujando unas líneas rojas provenientes de la mano que acababa de golpearla pero no pudo caminar hacia ella, su rabia por verse engañado pudo más que su deseo por querer protegerla, Hinata volvió a recibir una segunda bofetada apenas hubo acomodando su cara descolocada de todo lo que estaba sucediendo.
-Eres un imbécil- Gruñó el indignado rubio para el azabache y tras echarle un último vistazo salió de la oficina, Hinata lo entendió ella estaba sola ahí, se mordió el labio y susurró hacia Sakura un apenas perceptible "lo siento" dejando a la Haruno descolocada puesto que no esperaba aquello, Hinata aprovechó para huir de ahí.
No supo cómo salió de aquel edificio ni a donde se dirigió, sólo cuando se dio cuenta la tarde había caído, se encontraba en algún parque, sus sollozos apenas eran perceptibles su garganta le dolía demasiado así como todo su cuerpo, sobre todo aquella parte en su pecho que la oprimía con tanta fuerza, ¿cómo Sasuke había sido capaz de hacer aquello? Por eso tardó tanto en recibirla estaba planeando todo para que Naruto la descubriera en aquella forma tan indecente con él, sabía que era la culpable, ella fue hasta él dándole la oportunidad de vengarse, Neji ya debía de haberse dado cuenta y se lo recriminaría y tenía toda la razón de hacerlo... sabía que él moreno lo hizo por venganza quería poner en apuros a Neji a romper su compromiso de mala manera, ella no supo qué hacer, trató de tranquilizarse y analizando el lugar se dio cuenta que no estaba tan lejos de aquel lugar donde alguna vez había vivido... caminó hacía allá pensando en pedirle ayuda a la única persona que sentía que podía ayudarle: Kiba.
Miró con cierta nostalgia aquella casa que ocupó hace meses, incluso recordando lo que vivió ahí lo bueno y lo malo, se sentía tonta su padre tenía razón y a pesar de todo el tiempo pasado para ella aún era posible escucharle decirle que era una idiota confiada, sí que lo era... ¿cómo se le había ocurrido buscar al Uchiha? Ella debió quedarse con aquella mirada que él le dedicó demostrándole la desaprobación que sentía hacia ella, era una idiota porque después de haber empezado aquello mal ¿Cómo iba a terminar bien? ¿Cómo se le ocurrió olvidar y perdonar todas las ofensas que le hizo? Aquellas con cierta justificación pensó pero ¿qué sabía él de ella? Tenía un absurdo derecho de creer lo que él quisiese puesto que la conocía en un lugar vulgar... por eso pudo perdonar, pero ahora lo que él había hecho ponerla en esa situación, no dejaba más que ver lo déspota que podía ser sólo él.
Kiba se sorprendió al verla parada en su puerta, estaba hecha un desastre sus ojos completamente rojos e inflamados seguro de tanto llorar, su mirada triste era tan obvia.
-¿estás bien?- Le cuestionó aunque su pregunta era tonta con solo verlo, simplemente no supo que hacer, la invitó a pasar y escuchó un pequeño sollozo contenido.
-Yo no tengo a donde ir ¿podría quedarme aquí sólo por hoy?- Le cuestionó jadeante la peliazul.
-Claro- Kiba no tardó en responderle, dándose cuenta que no sacaría nada de esos labios rojos- Iré a prepararte la habitación que se encuentra sola, ya vuelvo.
El día volvió a caer en esa ciudad, Hinata no había dormido dando miles de vueltas a todo lo sucedido, estaba sumamente triste y hasta un poco resentida pero había tomado una decisión después de todo Neji no podía localizarla había olvidado su bolso en la oficina de Sasuke, no tenía ni un centavo pero eso no le importo, no quería dejar que su hermano siguiera decidiendo sobre su vida sólo quería su vida de vuelta, quería sentirse nuevamente feliz como cuando vivió con Hanabi y sabía que ahora no se encontraba sola.
-Esto no será fácil pero mucho más sencillo- Dijo en un susurro al pensar que no tenía nada pero al menos no tenía la necesidad de volver al burdel, tenía que buscar algún trabajo sencillo para poder mantenerse.
En el lujoso hotel Neji se daba cuenta de la ausencia de Hinata y bastante contrariado fue a buscar al rubio esperando encontrarla con él, no le agradaba la idea pero era más aprobada puesto que después de todo se casaría con el Uzumaki, llegó al pequeño departamento que rentaba el rubio y tocó el timbre, después de un par de minutos le abrió el hombre de ojos azules, Neji frunció el ceño al verlo tan desaliñado inclusive borracho ¿acaso Hinata se quedó a cuidarlo?
Naruto se sorprendió de ver al que iba a ser su cuñado en la puerta y sonrío un tanto amargo, sin saber qué hacer.
-¿Dónde está Hinata?- Le cuestionó y aún en su estado alcoholizado pudo percatarse que debía ser algún problema.
-No tengo idea-Le respondió después embozó una sonrisa dolida- La última vez que la vi se quedó en la oficina de Sasuke.-En su voz se podía escuchar cierto tono de molestia, el castaño chasqueó la lengua contrariado ¿qué hacía ella ahí? ¿y por qué él la había dejado en ese lugar? Naruto quería decirle miles de cosas al castaño pero no tenía caso y adivinando sus pensamientos dijo:- Tú sabes mejor que nadie porque se quedó ahí.
-¿Qué?- Cuestionó incrédulo el Hyuga.
-Ahí la encontré y ahí la deje- Dijo sonriendo zorrunamente sin atreverse a revelar la forma, por alguna razón sentía lastima por la ojiluna y sabía que tanto influía Neji en ella.
-¿Ella estaba con Sasuke?- Cuestionó tratando de obtener información.
-Lárgate Hyuga ahora no quiero verlos- Dijo amenazante y fastidiado el Uzumaki.
Para Neji fue obvio que algo malo había pasado ¿los había descubierto en alguna situación comprometedora?
-Maldita Hinata- Dijo mientras subía de nueva cuenta a su auto pensando que se había quedado con el moreno.
La tarde estaba por caer y sus opciones se habían acabado para el castaño la buscó miles de veces por en el celular ya fuese en textos o llamadas, había ido a buscarla en el maldito burdel y finalmente cuando sus opciones se acabaron lo llevaron a esas instalaciones de la empresa Uchiha, suspiraba molesto pero tenía que exigirle una explicación a su tonta hermana, más le valía que no le hubiera echado a perder su relación con el Uzumaki.
Entró sin anunciarse en la oficina del Uchiha, Karin aún corría detrás de él cuando lo vio entrar sin miramientos Sasuke sonrió soberbio pensando que quizás Hinata lo había mandado, pero aquel cuestionamiento del castaño lo dejó confuso "¿Dónde diablos tienes a mi hermana?" Karin se llevó ambas manos a la boca segura que preguntaba por la chica que ayer había salido un tanto desaliñada de aquella oficina, miró la fría mirada de Sasuke y solo cerró la puerta para ponerse a oír detrás de esta.
-Yo ¿qué mierda voy a saber?- Le respondió fastidiado, vio a Neji acercarse a él molesto y apoyarse frente a él sobre la mesa con sus brazos.
-Te lo preguntaré por última vez, ¿dónde diablos la tienes?- Sasuke bufó divertido.
-¿Por qué habría de tenerla yo? –Neji repasó su pregunta su actitud lo hacía desconfiar, sin embargo aquello tenía lógica.
-Naruto la dejó contigo- Dijo tratando de no hacer presente su incertidumbre. Sasuke bufó fastidiado ¿así que ya habían hablado? No podía entender del todo cual era la situación, después de pensarlo dedujo que Naruto era otra víctima más por su forma de reaccionar el día anterior y sobre todo por lo que muchas veces le platicó, lo conocía demasiado bien, él era demasiado claro para mentir.
-Pues se largó ¿no planearas que se la pase calentándome la cama todo el tiempo?- Le dijo fastidiado, pudo ver la obvia molestia de Neji y sonrío ladinamente- Se mueve bastante bien pero ya que la usé no me interesa, sin embargo agradezco tu amabilidad.
-¡Maldito!- Neji dijo al querer abalanzarse sobre él sin tener mucho éxito al Uchiha recargarse en el respaldo de su asiento sonriente alejándose lo suficiente.
Dos días después Sasuke estaba en la amplia y pulcra oficina de Orochimaru, era perceptible su mal humor había aflojado su corbata verde oscuro mientras el mayor lo miraba intrigado después de escucharlo decir que ahora el estúpido de Naruto le había ido a reclamar por el paradero de la Hyuga, estaba furioso mientras se preguntaba ¿cómo después de haberlos encontrado de esa forma parecía importarle un carajo sólo para saber su paradero?
-Es un idiota sin dignidad- Espetó.
-Ese rubio siempre ha sido así- Esbozó una sonrisa el mayor que se divertía a causa del inteligente pero despistado Jiraiya, él les había pasado bastante información de la familia Hyuga sin ni siquiera enterarse que era la futura esposa de su protegido y todo lo que ambos planearon para mostrarle la verdad al cornudo prometido- Lo agradecerá al final- Dijo más para él.
-¿De qué mierda hablas?- Cuestionó el moreno volviendo su vista de ese ventanal donde habitualmente se paraba para ver a su maestro.
-Jiraiya- Empezó a explicar- es el apoderado de Uzumaki Naruto- Sasuke abrió sus ojos sorprendido.
-¿Entonces por qué?
-Porque es algo estúpido después de todo, sólo sabe que Naruto se casará o bueno lo haría pero no se motivó a averiguar con quién confiando estúpidamente en el criterio de su ahijado.- Sasuke abrió la boca sorprendido, Orochimaru tal como él solo usaba a las personas, después de todo lo había aprendido de él.
-Tsk- Expresó el Uchiha.
-Pero todo esto se me hace bastante extraño, desde la actitud de Neji al irla a buscar a tu oficina y su aún búsqueda... Jiraiya me mencionó algo que junto a lo que sé, me han hecho pensar muchas cosas.
-¿a qué te refieres? –Cuestionó malhumorado el Uchiha.
-¿Si las cosas fueran como parecían al inicio?- Sasuke lo miró nuevamente fastidiado no entendiéndolo del todo- Jiraiya se puso a investigar para pasar su tiempo libre, efectivamente sobre la Hyuga no hay ningún registro impreso que la relacione con Neji hasta hace algún tiempo, ¿por qué? Lo mismo pensé con Jiraiya ¿querían presentarla en algún momento? Sin embargo no fue así, sólo de pronto apareció en cenas importantes y demás dejando a todos confundidos... Jiraiya cree que ella siguió viviendo con su hermana, e inclusive descubrió que efectivamente falleció de cáncer, en el burdel pudo investigar que trabajó ahí por más de 5 meses y de pronto desapareció una temporada para finalmente volver a trabajar y de pronto apareció su hermano que la sacó de ahí.- Le dijo analizando la expresión incrédula del muchacho, que no sabía cómo reaccionar en ese momento ¿podría ser cierto?- Si las cosas son ciertas, Neji no pudo mandarla a seducirte- Sasuke abrió los ojos sorprendido y por alguna extraña razón recordó aquel día que la vio en su oficina ella misma dijo una especie de eso.
-¿Entonces?- Cuestionó seco caminando hacia una silla enfrente de su mentor tomando asiento cuidadosamente, aún con ansiedad, el mayor sonrío dándose cuenta que tan afectado estaba el azabache.
-No creo que le haya pedido que te divorciaras, si ese hubiera sido su plan se hubiera consumado así de exactos son los Hyugas-Le dijo recordando las palabras de su viejo amigo Jiraiya.
-¡Mierda! –Espetó molesto al poner todo en orden- ella jamás lo pidió, fui yo quién lo decidió...- Se calló al darse cuenta que hablaba en voz alta, no quiso revelar que quiso divorciarse porque quería estar a lado de esa chica, quería poder luchar por ella, protegerla de esa mierda en la cual un día se metió sólo por querer cuidar de su hermana menor, aquella que no conoció.
-Tu maldito punto débil, una Hyuga- Dijo Orochimaru convencido.- Ahí tienes la respuesta, realmente el actuar del arrogante Neji se debe a que no sabe dónde diablos se metió su único lazo consanguíneo que le queda, porque debajo de esa mascara dura él realmente desea ese lazo, otro punto débil es obvio que quiere una familia... sólo quiso justificar el porque pudiste tomar a su hermana de aquella manera, era mejor poner una supuesta manipulación a que ella era un simple prostituta...
-No es eso- Replicó de inmediato el azabache, Orochimaru sonrío divertido.
-¿Entonces? ¿Qué es?
-Ella sólo ha estado en la intimidad conmigo.- Replicó nuevamente
-¿cómo lo sabes estando en aquel lugar? Pudo darte su virginidad pero después ¿cómo saberlo?
-Sólo lo sé... es estúpidamente ingenua, sería incapaz... es tan clara que pude haberme dado cuenta o ella lo hubiera dicho.
-Confías demasiado, no te pierdas del objetivo- Dijo el mayor al ver lo angustiado que estaba el joven después de darse cuenta de lo que estaba seguro era la realidad, podía verse la frustración y arrepentimiento en su rostro.
-¿Dónde demonios estás?- Se cuestionó al recordar cómo la vio salir de su oficina, sus manos se hicieron puños recordando el par de bofetadas que recibió por parte de la ojijade... recordando la vergüenza a la que la sometió solo para tratar de curar su ego adolorido, recordando muchas de sus expresiones porque más que estar pendiente de Naruto había estado de ella, aquel día pudo sonreír levemente cuando vio su cara descomponerse al escucharlo hablar, su dolor en cierta forma, aunque le rompió su propio pecho pensó que era un maldito dolor que ella experimentaba y sintió que era su venganza.
Orochimaru vio las lágrimas del arrogante correr por primera vez dejando que la sorpresa lo invadiera, nunca pensó ver tan vulnerable a ese soberbio muchacho esa Hyuga en realidad era su punto débil.
Cuando Sasuke se dio cuenta que estaba llorando secó sus lágrimas tratando de verse desinteresado saliendo de aquella oficina, ¿dónde demonios se pudo haber metido? Pensó, "volviste a ser el mismo estúpido e idiota de siempre" se dijo dándose cuenta de que si ella lo había buscado es porque seguramente buscaba solucionar lo de ellos, ¿qué cosa importante pudo haber querido decir? Se cuestionó, recordando la extraña actitud y cómo ella habia decidió entregarse ¿tan importante era lo qué me quería decir? Se cuestionó rabioso, molesto consigo mismo... sólo podía ver la cara descompuesta por el dolor emocional de aquella chica ¡mierda! pensaba al creer que había echado a perder todo definitivamente.
Hizo el mismo recorrido que días antes hizo el castaño buscándola, pero tal como él no obtuvo ningún resultado esa noche no durmió y no era para menos sus remordimientos no lo dejaron sabía y podía ver todo lo malo que le había hecho una vez más a la peliazul ¿por qué era tan difícil con ella?
-Con la que en verdad me importa- Dijo molesto arrojando un adorno de la sala.
Sakura salió a su encuentro desde que llegó pudo ver lo mal que se encontraba el moreno sin embargo no se había atrevido a encararlo pero ahora todo cambiaba.
-¿qué tienes?- Le cuestionó.
-Soy un imbécil- Dijo sin tapujos- Sakura ya no quiero seguir utilizándote, deja de ser tonta no sigas ejerciendo más ese papel.
-Sasuke- Habló sorprendida la pelirosa. -¿De qué hablas?
-Siempre te das cuenta, no estabas equivocada y lo sabías pero querías engañarte, incluso sabías porque te mandaba a provincia era obvio sólo quería estar con ella, siempre caigo por ella –Aquellas palabras rompían nuevamente el corazón de la ojijade mientras sus ojos se volvían borrosos por las lágrimas.
-¿Me mandaste lejos para estar con ella? –Preguntó incrédula eso si no lo esperaba, él sonrió levemente al darse cuenta que su inteligente aún esposa no pudo darse cuenta.
-Así es, cuando regresaste venía de estar con ella y sólo quiero estar con ella.
-Noo- Dijo jadeante, llorosa, no quería dejar ir a Sasuke, no podía hacerlo.
-Sakura, te pude decir te amo pero nunca lo sentí... en cambio a ella no se lo he dicho pero es lo único que siento... es mejor ya salir de esto.- Dijo el moreno viendo a la mujer que se rompía frente a él comprendiendo que no podía detenerlo, ella misma lo sentía sabía que ese te amo no era del todo sincero.
-Esa puta se va a arrepentir- Le amenazó antes de que él saliera por completo.
-Ya lo hace... ya le he hecho todo el maldito daño que podía, puedes estar segura que no quiere volver a verme después de la manera que la expuse.- Sakura se sorprendió al ver el dolor de las palabras del aún su esposo derramando una lágrima confirmando que se trataba de Hyuga Hinata, ella lo supuso pero aquello se lo dejaba claro por un momento varias imágenes de algunas cenas donde él la miraba a veces sin reparo, otras más discreto, algunos rubores por parte de ella cuando cruzaron sus miradas contrastantes y claro estaba después de encontrarlos de esa manera en la oficina, todo era tan obvio él tenía razón ella quiso solo no verlo, sollozó mientras veía que él su amor se alejaba de ella.
-No tenías porque comprar esto- Decía Kiba avergonzado al ver unas pequeñas bolsas de comida sobre la mesa.
-Me sentiría mejor- Dijo la chica.
-Pero deben ser tus primeras propinas.- Dijo el castaño seguro, apenas ese día fue el primero de trabajo para la peliazul que después de el tercer día había decidido comer más e inclusive salir a buscar algo, regresó con un poco de ropa y anunciado que ya tenía empleo en una cafetería como mesera.
Hinata no había querido abusar de la hospitalidad de Kiba había estado dispuesta a irse al día siguiente pero aquel la vio tan mal que no la dejo ir, y ella decidió cerrarse en su burbuja de dolor repasando aquello que tanto la lastimaba sólo consumiendo líquidos, cuando el castaño le ofreció ocupar esa habitación se apenó pero no tenía muchas opciones con una llamada había conseguido que Shizune le proporcionara algo de ropa y un poco de dinero, haciéndole saber que su hermano había ido a buscarla pero que ella había negado aquella llamada que le hacía saber acerca de ella; por tal motivo ahora se encontraba refugiada con Inuzuka Kiba.
-No es nada Kiba, realmente agradezco todo lo que haces por mí... no tenía a nadie realmente- Dijo al sentirse así.
-Siempre me tendrás a mí y claro akamaru- Dijo cuando vio al perro acercarse a la muchacha, ella sonrió aunque fue evidente que su alegría no subió a aquellos hermosos ojos.
Un par de días después la peliazul se dirigió a tomar la orden de un hombre vestido elegantemente, portaba una coleta de negro pelo azabache que caía en su espalda le extrañó ver a un hombre tan elegante sin embargó fue a pedir su orden de inmediato.
-¿Ha decidido?- Preguntó con un tono muy amable, el hombre alzó la vista haciendo que ella se pasmara al reconocerlo.
-Aún no pero supongo un café estará bien, espero a una persona-Respondió educadamente apreciando la belleza de la chica y sorprendido en cuánto también la reconoció aunque lucía tan distinta.
-Ya llegué siento haberte hecho esperar- Una mujer de pelo corto azulado llegó hasta ellos, era joven, hermosa y al parecer muy alegre, Hinata vio sonreír al hombre al verla y la chica se sentó sin mucha elegancia en la silla frente a éste... parecían muy contrastantes.
-No te preocupes Konan- Le dijo el hombre sin borrar el rastro de alegría que le provocó verla.
-Veo que elegiste un lugar más adecuado, la vez pasada el restaurant ese aburrido fue un verdadero desastre- El azabache sonrió al recordar que haberla llevado a aquel lugar, realmente había sido muy incómodo para la chica sencilla, que no quiso cambiar su vestuario de rockera.
Hinata recibió la orden de ambos y mientras esperaba en la barra a que le entregasen la orden de los últimos llegados, no pudo dejar de ver al hombre.
-Oye la mesera te mira demás- Itachi sonrió y desvío su oscura mirada hacia donde la chica con la que había comenzado a salir miraba recelosamente, mirando aquellos ojos de luna preocupados y pensativos, efectivamente lo miraba pero podía notar que sin ningún interés de coqueteo.
-Quizás me conoce- Dijo dudando de revelarle a la chica, a estas alturas pensaba que era una chica emprendedora que buscaba alguna manera de sentirse autosuficiente- O está preocupada estoy seguro que pertenece a una familia de elite de China, no debería estar trabajando de mesera ¿quizás algún secreto escondido?- Dijo ladeando su cabeza hacia la chica que en verdad le interesaba, mientras ésta dudaba de las palabras.
-No te creo, si su ropa se ve bastante sencilla- dijo molesta.
-Konan por favor, no tienes de que preocuparte.- Dijo Itachi aún divertido.
Hinata dejó un par de cafés y unos pastelillos, dispuesta a retirarse pero Konan fue más rápida.
-¿Es cierto que eres una Hyuga?- La sorpresa en la cara de la ojiluna fue obvia llamando la atención del moreno,
-Yo yo-Dijo insegura comenzando a mirar a todos lados.
-Tus ojos- Agregó Itachi, Konan vio molesta a su recién novio e Hinata se mordió el labio era cierto ¿cómo podía ocultar algo tan obvio?
-¿Es cierto lo que dice éste que eres de una familia de elite?...
-Konan- La llamó un tanto apenado por lo sincera que era. Pudo ver el nerviosismo de Hinata palpable.
-Eso no es importante.- Finalmente respondió con la voz temblorosa y obviamente incomoda ojiluna, Konan hizo una pequeña mueca de desagrado ante tal respuesta e Itachi sonrió amistoso a la peliazul.- Con permiso- Dijo al comenzar a alejarse e ir al baño nerviosa.
-Hola tonto hermanito- Dijo el primogénito de los Uchihas al entrar a las oficina de Sasuke, esperaba su habitual pregunta grosera, sin embargo lo pudo notar en su escritorio desinteresado y era evidente con un problema que le estaba afectando obviamente.
No obtuvo más que una mirada desinteresada por parte del menor que empezó a buscar algún folder para entregárselo a su hermano estaba seguro que por eso iba.
-Escuche por parte de madre que has decidido divorciarte.
-Mmph- Finalmente había respondido y parecía totalmente desinteresado ni siquiera molesto porque hubiese tocado ese tema.
- ¿está todo bien con eso?
-Seguramente Shikaku ya te lo habrá dicho, es obvio que por nuestras diferencias sociales nos casamos por bienes separados, ahora lo único que me ha dicho es la obvia pensión alimentaria y custodia de Sarada compartida pero eso ya sabes Sakura se está poniendo insoportable, a fuerzas...
-Quiere hacerte volver- completó interrumpiéndolo- Es obvio- Le dijo al finalmente ver la molestia del menor- Va a usar lo único que sabe que realmente te atrae.- Escuchó bufar a Sasuke contrariado.
-No todo lo que te enseñó Orochimaru es incorrecto, sin embargo no siempre las cosas son como parecen- Le dijo al intuir que pensó que ese lazo que le unía a Sarada era un problema.
-¿Qué es lo que te tiene tan molesto? No creo que sean las trabas de Sakura, eso no es un problema para nosotros y lo sabes, las empresas no van mal incluso padre ni siquiera se molestó por tu divorcio... ¿entonces?-Al no tener respuesta simplemente pensó lo peor -¿acaso lo hacías para provocar a padre?- Cuestionó incrédulo, pero escuchó la risa de su hermanito demostrándole que no era así.
-No soy tan imbécil Itachi, deberías dejar de molestar- Le respondió seco.
-Creo que estoy enamorado. –dijo el mayor dándole la oportunidad de cambiar de tema, el menor lo miró extrañado y prestándole su atención aunque tratando de parecer indiferente- No es de nuestro círculo, de hecho es tan diferente es vocalista en una banda de rock pesado... la conocí por la calle un simple choque.-Dijo explicando.
-Suena absurdo- Le dijo el menor que no creía lo que escuchaba.
-Y lo es... inclusive no sabes de dónde vengo.
-¿Y cómo voy a saberlo?- Le respondió fastidiado.
-Una cafetería del sur- Sasuke mostró su sorpresa esa zona de la ciudad los comercios no solían ser muy buenos.
- ¿Ahí toca? –Le cuestionó sin pensarlo.
-Para ser sincero no es tan buena su banda como las que te gustan escuchar...-Dibujándole una sonrisa a su querido Sasuke, recordando de pronto a aquella chica.- Por cierto en la alianza con la empresa Hyuga, ¿hay herederas?
-¿mmm?- Cuestionó extrañado Sasuke pidiendo más información.
-Recuerdo sólo haber escuchado acerca de Neji, pero jamás de alguna heredera... de hecho solo él, sin embargo hoy vi a... la Hyuga de hace tiempo.
-¿Dónde?- El interés fue evidente por parte del menor haciendo que Itachi se llevara un par de dedos a su barbilla pensativo- En la cafetería, era una mesera... sin embargo evito dar una respuesta sobre su familia aunque con esos ojos.
Sasuke lo escuchó bastante sorprendido y ansioso... ¡la había encontrado!
-¿Cómo se llama el lugar?- Itachi sonrió.
-Si es bastante hermosa pero tranquilo... ¿por qué no respondes mi pregunta? ¿Por qué te interesa esa chica? ¿La conoces?
-Si- La respuesta tan concisa de Sasuke dejó sorprendido a Itachi.- Efectivamente es hermana de Neji... ahora dime dónde demonios está.
-No sin que me expliques de que va todo esto- Dijo tranquilo el mayor viendo la obvia molestia y frustración del menor.
-¿De qué va a ser? –Dijo Sakura que abría la puerta y había alcanzado a escuchar de que hablaban... Itachi la miró sorprendido y Sasuke fastidiado.
- Esa es la zorra por la que Sasuke quiere divorciarse- El mayor miró sorprendido a la pelirosa que se adentraba en la oficina y luego la obvia cara molesta de éste al haber revelado aquello, arqueó la ceja pensativo ¿qué tanto se había perdido?
-¿Qué haces aquí?- Cuestionó seco.
-No pienso aceptar esta estupidez-Dijo al arrojarle un folder donde iba la demanda del divorcio- No me importa tu dinero y si no estás conmigo tampoco tendrás a mi hija.
-Mi dinero de hecho no es para ti, es para ella-Habló más tranquilo Sasuke mientras Itachi veía a su aún cuñada en su peor estado.- No te confundas- su voz sonaba peligrosamente calmada era eso o no le importaba discutir con la pelirosada.
Sakura quiso decir algo de que si acaso pensaba dárselo a esa chiquilla peliazul, pero se mordió la lengua al recordar que era una millonaria empresaria seguramente, ahogó su rabia y pudo ver el folder que hace momentos antes falló por mucho en golpear a su aún esposo cayendo al suelo... tratando de contener el llanto se dio la vuelta para salir de ahí, esa mujer tenía todo belleza, cuerpo, dinero, posición y ella... seguramente los padres de Sasuke deberían estar felices por aquello, pero aún tenía a Sarada y sabía lo importante que era para esa familia aunque hubiera nacido mujer.
El moreno tamborileaba sus dedos en el volante hacía minutos que había salido de aquella cafetería sin embargo le dijeron que Hinata no volvería hasta mañana sin embargo no quería irse, tenía la esperanza de verla ahí finalmente después de media hora se rindió y decidió ir a la oficina si quería buscarla mañana lo mejor sería arreglar unos pendientes. Llegó al imponente edificio y entró de inmediato viendo en el recibidor al velador un señor de edad avanzada, flaco y con una extraña amabilidad para su edad y trabajo, tocó el botón del elevador esperando ir a su oficina tratando de alejar a la peliazul de su mente.
-¡Señor!- Escuchó gritar al hombre volteándose a verlo levemente, señalando que hablara sin embargo lo vio correr con un bolso femenino en las manos.
-Esta bolsa antes de irme de vacaciones la vi en su oficina olvide que lo haría y se me hizo fácil guardarla en mi cubículo para que no se fuera a perder, y hoy que regresé la vi ahí me disculpo por las inconveniencias que pudo causar mi descuido, yo solo estoy viejo.
Sasuke lo miró un tanto irritado ¿qué diablos le iba a importar a él un bolso? Miró al hombre mayor acercarse y de inmediato reconoció la bolsa con un llaverito de flor morada estaba seguro que le pertenecía a ella, además dijo que estaba en su oficina, casi le arrebató el bolso de sus manos y se introdujo en el elevador sin decir nada ascendiendo a su oficina abrazando aquel bolso como si pudiese ser ella, sentía el aroma de ella manar de él y eso lo reconfortó pero al mismo tiempo le asusto ¿volvería a olerla?
Puso el bolso en su escritorio y comenzó a trabajar, no hizo la gran cosa cuando con curiosidad volvió a tomar el bolso habitualmente no revisaba los bolsos femeninos pero esta ocasión quiso ver algo de ella, corrió el cierre viendo de inmediato una cartera negra obviamente con algunos detalles lilas.
-¿Tanto te gusta este color eh?- Dijo sonriente, la abrió y descubrió unas tarjetas de crédito, un poco de dinero en efectivo y la identificación de la chica, miró aquella fotografía embelesado por los rasgos de la chica.
Aún embobado con ese trozo de plástico que revelaba la dirección, nombre y algunos otros detalles de la chica metió su mano dentro del bolso rebuscando, encontrando el celular evidentemente si pila comprendió entonces porque no le respondía a nadie las llamadas.
-¿Qué hiciste sin dinero? –Dijo mientras veía aquella cartera- ¿Dónde te metiste?
Sonrió levemente al reconocer que él fue quién la obligo a irse en ese estado, por la obvia sorpresa no pensó en nada más que salir corriendo de esa oficina aún le dolía recordar su rostro al verla irse humillada por su culpa, por su maldita imprudencia e impulsividad, miró el bolso y dentro no había más que papel y un poco de maquillaje, vio una bolsita a un lado con un cierre un poco oculto dentro podría sentirse algo un poco curioso le llamó la atención que era lo que ella intentaba esconder ahí, lo abrió lentamente y vio una clase artefacto de plástico, lo tomó dándose cuenta que había dos ahí dentro, al sacarlos los identificó de inmediato y casi al instante vio en ambas aquel resultado que hizo subir su adrenalina, recordando como ella le decía que tenía que decirle algo, cerró los ojos asqueado de sí mismo recordando su cara, sus dudas, su nerviosismo y cómo él no la dejo decírselo "era eso" pensó seguro, en cambio sólo la había tomado tratando de saciar sus ganas, deseoso de saciar su odio con esa maldita impulsividad, cuando ella solo había ido a decirle algo tan importante, claro ahora lo entendía ella nunca le buscaba... "¿Un hijo?" pensó contrariado "con ella" quería sonreír ese hecho le emocionaba ciertamente sin embargo la repulsión que sentía ahora mismo por ponerla a ella en esa situación tan aberrante que él por su estupidez había propiciado no le dejaba.
