Luz dentro de la oscuridad
Capitulo XI:
Se encontraba caminando sin rumbo fijo, luego de haber salido de la torre del Hokage. La información le daba vueltas en la cabeza intentando pensar en alguna salida posible donde él no se encontrara involucrado, pero era más difícil de lo que esperaba, ya que no conocía la reacción que podría tener el cuarto al recordar todo su pasado y esta realidad que había vivido. Por lo cual las posibilidades que había analizado, no podían darle un grado de certeza, pues había información que desconocía, hecho que lo sacaba de quicio.
No sacaba nada lamentándose esas cosas, debía preocuparse mejor por el bienestar de su pequeño ototo que no estaba tomando las cosas tan bien como deberá y no lo culpaba, pues por su experiencia no esperaba algo muy distinto. Drogas, alcohol, bandas callejeras, pleitos y malos tratos no podían traer lo mejor de Sasuke a la luz y menos de si mismo era algo que no había podido controlar por estar enamorado, mejor dicho mas enamorado que quinceañera. No podía renegar de aquello debido a que eso había repercutido en su desarrollo social, solo lamentaba haber metido a su hermano en toda esa basura.
-Mejor dejo de pensar en tanta estupidez junta, lo hecho, hecho esta, no se puede hacer nata tan solo mirar hacia delante-Se dijo con cierto optimismo, para sacar aquellos dolorosos recuerdos que habían vuelto con la presencia del cuarto, sin ser consciente de aquello.
No se molesto en ir a buscar a su ototo, ya que deseaba que solucionara sus problemas con Naruto. Por ello se dedico a pasear por la villa y se sorprendió por lo cambiada que se encontraba, pues desde que había llegado se había dedicado a entrenar, así que la sorpresa no era de esperar. El no era de las personas que se distraían en banalidades, pero realmente lo necesitaba o le daría un ataque de neurosis, las cuales ya ni recordaba, así que era mejor mirar el ambiente.
Konoha se veía mucho más moderna sin perder aquel aire antiguo y rico en arquitectura.
-Debería haber estudiado arquitectura-Se dijo mirando con interés y abstrayéndose de sus problemas hasta que una potente patada por la espalda lo hizo volar varios metros, cayendo con poca gracia en medio de la calle. Se podía decir que había perdido gran parte de su encanto y toque.
-Estúpido hermano mayor, ¿Para qué tienes un maldito celular si no lo contestas?-Alego bastante cabreado Sasuke con un intimidado Naruto sostenido de la mano.
-Tú y tu complejo maldito del celular…te dije que salí sin él, pues para mis contactos no tiene cobertura, estúpido hermano menor-respondió conteniéndose el enojo mientras se levantaba lo más digno posible, si es que podía a esas alturas.
-Itachi-kun-Lamento avergonzado el rubio, que se encontraba tras un sorprendido Sasuke que no sabía dónde meterse.
-Bueno que se le va a hacer, la mitad de las veces me escuchas y la otra mitad me ignoras, no debería sorprenderme, pero como nos hemos encontrado tan "fraternalmente"-Remarcando sarcásticamente el fraternal-Volvamos a casa, es tarde y quiero comer.
-Te estuvimos esperando-Se defendió el rubio, por el extraño ambiente que se había formado entre los dos Uchihas-
-No fue mi intención, pero tenía demasiados problemas como para poder acompañarlos-Dijo escuetamente
-¿Acaso es con ese rubio?-Pregunto Sasuke calmadamente
-Así es, más de lo esperado, mejor hablemos eso en la casa, no quiero que la muchedumbre escuche este tipo de conversación-Finalizo la conversación con una seria mirada, iniciando el camino a casa. No deseaba mas enfrentamiento así que avanzo en silencio siendo seguido por los otros dos que tampoco le dirigieron la palabra.
-Creo que te sobrepasaste Sasuke-Exclamo Naruto recuperando su soltura
-Ya lo sé, pero ya lo hice, tan solo debo saber que ocurrió, mientras eso no suceda su excusa no me convence lo suficiente-Afirmo simulando su enojo, ya que estaba consciente que había precipitado sus actos, pero tenía sus motivos, años de rutina no se eliminaban de un momento a otro.
La casa se encontraba en completo silencio cuando llegaron, la idea de que Itachi no le contara lo sucedido por su altercado le revolvió el estomago, pero debía ser responsable de sus actos, pero ese miedo fue deshecho cuando lo vio sentado en la mesa de la cocina. Se veía extrañamente extenuado y triste, imagen que le hizo recordar brevemente el pasado, que rápidamente saco de su cabeza agitándola.
-Naruto necesito que me dejes a solas con mi hermano, debo solucionar algunas cosas con el-Le dijo soltándole la mano como si recién se hubiera dado cuenta que la tenia sostenida con la propia.
-Como quieras, yo estaré en el cuarto, además quiero pensar en algunas cosas-Exclamo sin mirarlo y desapareciendo escaleras arriba.
-Lo siento-Se disculpo Sasuke al llegar su sentarse al lado de su hermano
-No haya nada que perdonar, yo fui el responsable. Las costumbres no se quitan como los miedos Sasuke. Olvide completamente que siempre me llamas con o sin motivo desde entonces, pero eso ahora no es mi preocupación. El rubio que rescatamos el alguien importante, muy importante para Konoha que ha desaparecido por más de 10 años, porque estaba muerto, pero tú y yo lo hemos visto más vivo de lo que hubiera esperado.
-¿A qué quieres llegar?-Pregunto inseguro del giro que estaba tomando la conversación.
-Es el cuarto Hokage Sasuke, es el padre de Naruto-afirmo afligido de aceptar aquellas palabras en voz alta
-¿Qué?-Pregunto totalmente anonadado por la afirmación
-El tercer Hokage me lo informo tan solo al separarme de él-
-pero…
-Ya lo sé Sasuke, pero estaba bajo un poderoso jutsu, ahora debería ser capaz de recordar su pasado y vera que ha perdido 10 años de su vida como Naruto y…
-¿Y tú?-Pregunto preocupado y serio Sasuke para desconcierto de Itachi
-¿Yo qué?- No entendía a que iba la pregunta
-¿Dónde quedas tú en todo esto hermano?-
-En ningún lado Sasuke, mi prioridad cuando hable con Iruka-sensei era ayudar a Naruto y ayudarte a ti, yo no me puedo figurar en medio de eso, ya bastante daño te hice para pensar en mi, tan solo debo suprimir la atracción y hacer lo que todo hermano mayor debe hacer, cuidar a sus hermanos en ausencia de los padres-
-No soy un niño que necesite cuidado Itachi, no puedo permitir mi felicidad a costar de tu infelicidad, eso sería perverso-Exclamo molesto por la resolución de su hermano
-No lo tomes así, tú fuiste infeliz cuando tenía que velar por lo contrario, necesito enmendar mi error para saber que al menos puedo hacer algo por ti-excuso desesperado
-No puedo permitir que sea de ese modo-refuto atónito de las palabras de su propio hermano
-Sasuke, no es tan simple. Prométeme que no se lo dirás a Naruto-
-¡El merece saberlo!-Alego sorprendido por la petición
-Ya lo sé, pero tiene que saberlo a su tiempo, aun es muy pronto para ambos, deben adecuarse un poco más a esta nueva vida no lo hagas por mí, piensa en el.
-No lo sé, implica demasiadas cosas- Comento inseguro
-Solo piensa en lo que podría suceder s le sueltas que su padre es él, no entenderá su abandono y puede ser perjudicial con Kyubi dentro, ya que no sé cómo responderá ante aquella situación. Se como reaccionaria Kyubi no así Naruto ¿Lo entiendes?-Pregunto ansioso
-Creo…pero eso no evita que le oculte cosas-
-Se que no te gusta ocultar cosas, pero no puede saberlo ahora, puede que signifique un retroceso importante y tampoco el cuarto está preparado. Debo asumir el paso del tiempo, la pérdida de su esposa, de su hijo pequeño y de su vida, no está preparado para asumir que le paso a su hijo y aceptar a un adolescente que ya no es su pequeño hijo
-Me es difícil aceptarlo, pero tienes razón-Acepto reticente
-Solo debemos darle tiempo…yo saldré a dar una vuelta, necesito pensar-excuso dirigiéndose a la salida
-¿No hiciste eso todo el día?-Pregunto con una leve sonrisa Sasuke
-Me conoces, pero necesito despejar mi mente, debo pensar lo que vamos a hacer, además el Hokage me recomendó que fuera a visitarlo
-¿Al cuarto?-Pregunto extrañado
-Así es, pero no hables tan fuerte, debo hacerlo para saber cómo se encuentra y calcular…
-Como siempre…-Finalizo la frase Sasuke con melancolía
-Así es, aprendí que es la mejor forma para mi Sasuke, nos vemos-Se despidió desapareciendo por la puerta
-Siempre calculando tus pasos y tus sentimientos hermanos, no te va a traer lo que quieres, ser inmune al dolor o mejor dicho un predictor del…-Susurro cabizbajo mientras subía las escaleras, dejando la cocina en completo silencio.
La conversación lo había dejado más tranquilo, pero no tanto como esperaba. Era verdad que había aprendido a medir sus pasos y esta no sería la excepción solo porque sentía algo por el padre de Naruto. No podía transformarse en un obstáculo, ya lo había sido una vez, una segunda no llegaría a ocurrir.
Con cierta resistencia llego a la torre del Hokage, pues había dicho que lo visitaría, él y su boca que hablaba de más. Armándose de su cara más fría se dirigió a la oficina del tercero, pues a pesar de lo ocurrido en la mañana no s podía dar el lujo de demostrar debilidad. A pesar de lo tarde que era Itachi sabía que el viejo ninja aun se encontraba en aquella oficina y mas con lo ocurrido en la mañana.
Cuando se le permitió el ingreso tampoco se sorprendió encontrarla llena de humo de pipa.
-Veo que volviste Itachi-kun-
-Así es Hokage-sama, además me había sugerido visitar al enfermo-Dijo evitando hacer referencia directa al rubio
-es algo que nos ha sorprendido a todos Itachi-kun, es decir a los que sabemos, era algo imposible, pero ya vez como se juegan las cartas del destino-
-Mhm-Tampoco tenía mucho que aportar en el monologo del mayor.
-Despertó hace unas horas. Se veía sereno, pero sus ojos mostraban el fulgor de su alma, no ha querido hablar, ni siquiera conmigo, por lo cual creo que podría responder ante tu presencia, pues te hablo antes de caer inconsciente, puede ser difícil, pero te lo ruego
-Lo hare Hokage-sama-
-Se encuentra en la habitación resguardad por un ambu, en este mismo piso-
-Con su permiso-Se despidió y abandono la oficina.
La reacción del cuarto no estaba dentro de sus posibles reacciones, pues supuso que al solo despertar exigiría respuestas y fue todo lo contrario, simplemente se quedo ahí esperando… ¿esperando que?¿Su visita? ¿Cómo podría prever que lo iría a ver? Eso era imposible. Con esa convicción se acerco al cuarto y entro tras hablar con el ninja.
La habitación era amplia, pero sencilla, la mitad tenía una gran cantidad de libros y la otra una sencilla cama de 2 plazas, donde se encontraba aquel hombre sentado, mirándolo inquisitivamente con los ojos. Una reacción extraña para su gusto. Se acerco a la silla que se encontraba a una distancia prudente del alcance del rubio y se sentó. El no iba a empezar la conversación, eso sí que no.
-Te estaba esperando-Soltó sin más con una zorruna sonrisa que hizo brillar aun mas sus azules ojos
-¿Eh?-Había sido tan sorpresiva aquella afirmación que el desconcierto había quedado marcado en su joven rostro-¿Qué?-Fue la única pregunta coherente que se le había ocurrido
-Te estaba esperando Itachi, ya que presentí que vendrías cuando te hable antes de quedar inconsciente. Supuse que te sentirías obligado, ya que te había reconocido dentro de mi pasado.
-Mhm-eso había sido demasiado acertado para su gusto-Muy seguro de tu proceder-
-Tanto como tu Itachi y antes que sigamos esta plática quiero dejar algo en claro respecto a nosotros…-
-"Que bueno, se va a retractar y se va a disculpar por lo que hizo"-Pensó esperanzado, pues así podría seguir con lo suyo.
-Mis palabras siguen en pie-Dijo serio con una sonrisa de suficiencia
-…-Es había sido más de lo que esperaba, pues sus ojos se abrieron de la sorpresa y sus mejillas se habían sonrojado involuntariamente.
-Se que puede sonar descabellado pues te conozco desde que eras un niño, pero eso no cambia lo que siento por ti, pues va mas allá de prejuicios y valores morales-
-Pero no puedes-Intento negarlo por él y por aquel corazón desbocado que latía dentro d su pecho-Tu debes recuperar tu vida pasada…-
-¿Qué vida pasada? ¿Mi vida ninja? O ¿Mi familia?, puedo volver a ser ninja sin problema, pero perdí a mi familia, mi esposa murió junto a mi hijo hace 10 años, no hay nada que recuperar, tan solo debo rehacer mi vida de acuerdo a la realidad y desea que seas parte de ella.
-No puedes pensar que lo has perdido todo-Dijo enojado de la falta de lucha que demostraba el rubio
-Lo perdí todo. Lo que me importaba era mi familia y ella fue asesinada-Dijo seguro, pero sus ojos demostraban la tristeza de asumirlo
-¿Cómo puedes estar tan seguro?-Pregunto extrañamente ofendido
-Yo vi como se llevaban a mi hijo unos desconocidos y como mi esposa caía muerta frente a mis ojos ¿Qué más seguro quieres que este?-Pregunto furioso de que Itachi insistiera tanto en ese tema.
-La única persona que murió ese día fue tu esposa-
-No te burles de mi Itachi-Advirtió el rubio
-No lo estoy haciendo, tu hijo no murió Kaseiyo-
-Minato es mi nombre-Corrigió con ira contenida
-Bueno Minato, tu hijo no murió, tu esposa lo trajo a la villa antes de que le hicieran algo más-
-¿Algo más? ¿Acaso le hicieron algo?-Pregunto asustado de la suerte de su pequeño hijo
-Se le aplico un extraño jutsu inductor de inconsciencia, tu esposa lo trajo pensando que estaría mejor, pero donde estuviera el resultado sería el mismo-
-¿resultado?-pregunto inseguro de saber la respuesta
-Tu hijo permaneció 10 años inconsciente Minato, el permaneció todo este tiempo-
-¿inconsciente, mi hijo?...dijiste permaneció-Recalco lo ultimo con esperanza
-Logre que despertara hace poco tiempo, la conmoción fue muy fuerte para él y se está adecuando a su cuerpo y vida-
-Es un adolescente…-susurro triste
-es un niño en el cuerpo de un adolescente- Recalco Itachi. El no le endulzaría la verdad
-Durante estos años yo no recordé que tenía un hijo, a veces aparecían imágenes de un bebe rubio, pero rápidamente perdían nitidez en mi mente-Dijo desesperado
-Así funcionaba el jutsu que te controlaba, tú no debías recordar a tu hijo ya que debías buscar la muestra del jutsu, sin ser perjudicial para los resultados, así que sin memoria ¿Cómo reconocerías a tu propio hijo?
-Fue Akatsuki…ellos-
-El plan era muy antiguo Minato, incluso un Uchiha murió por ello, mejor dicho atacado por ello-recordó el extraño libro
-¿el hermano de tu padre?-Pregunto no muy seguro
-Así es fue una víctima de otro jutsu prohibido-
-¿Lo asesinaron?
-Peor-
-¿Qué puede ser peor?-Pregunto contrariado por la seriedad de Itachi
-Su alma fue encerrada en un cuerpo inanimado
-¿Qué?...creo que escuche mal-
-Tal como escuchaste, su alma fue transferida a un libro, se había enterado de los panes de akatsuki y quiso prevenirte, pero por ello tuvo ese destino. Luego sucedió lo de la emboscada de tu familia-
-¿Pero por que mi hijo? era solo un niño-
-Por eso y era tu hijo, mejor dicho hijo de los mejores ninjas del país del fuego, que otro motivo serias más poderoso
-Yo lo sentencie a esta vida ¿Y donde esta?-pregunto ansioso
-No lo puedes ver-Fue la respuesta tajante de Itachi .Minato había digerido todo muy bien, pero Naruto era otro asunto.
-¿Me estas negando a mi propio hijo?-Pregunto sorprendido ¿Acaso Itachi no comprendí su situación?
-No quiero que lo tomes de esa forma, escúchame muy bien Minato, tu hijo hace poco despertó con la mentalidad de un niño de 4 años, tuve que realizar un jutsu peligroso para aumentar sus posibilidades sociales. Paso más tiempo dormido que "vivo" si le digo ahora que su padre está vivo, no sé cómo pueda reaccionar, ya que dentro de el hay otro ser…
-¡¿Qué hiciste con mi hijo?!_pregunto furioso agarrándolo por la polera, al parecer la distancia no había sido suficiente
-Le di la posibilidad de tener una vida más normal, además le di a escoger.
-Tú mismo dijiste que tenía mentalmente 4 años-Exclamo indignado de lo que había hecho Itachi con su pequeño.
-es verdad, pero demostró una determinación y entendimiento de su situación que me sorprendieron, por eso quise darle la posibilidad de que alguien desde su interior lo protegiera. No fue sencillo, pues también dependía de Iruka y kakashi
-¿Iruka y Kakashi?-Pregunto extrañado de escuchar el nombre de su pupilo con un tal Iruka
-Ellos han cuidado de tu hijo desde quedo inconsciente-Tenía que ser muy cuidadoso de no revelar el nombre de Naruto o Minato partiría a buscarlo, además después tendría que visitar a aquellos dos, para que no le revelaran aquella información al rubio. Aunque eso pasaría cuando supieran la verdad.
-¿Está bien?-Pregunto resignado
-Sí, ha logrado adecuarse incluso en lo que lleva despierto ha logrado grandes habilidades ninjas deberías sentirte orgulloso, siempre los recuerda, tan solo te pido un poco de tiempo, pues a pesar de sus avances su personalidad se ha tornado un tanto inestable
-¿Inestable?-Eso no sonaba bien.
-Es muy amable y confiado, alegre y todo eso, pero en ocasiones se vuelve sarcástico un poco violento y quizás algo pervertido…-acoto no muy seguro de seguir
-¿Mi bebe es un pervertido?-Pregunto alarmado Minato
-No lo pongas así, suena mal tan solo se vuelve más descarado y lascivo y pierde la vergüenza-
-No sé si era mejor escuchar pervertido o lo que acabas de decir-exclamo no muy complacido
-Cambiando de tema, ¿Por qué no quisiste hablar con el tercero?-Pregunto intrigado
-Me siento culpable de haber sido capturado y utilizado en contra de mi propia villa, no es fácil para mí asumir eso y más que perdí 10 años de mi vida, perdí mi identidad, mi futuro, todo lo que tenía en ese momento, para convertirme en un criminal.-
-Tampoco lo fuiste, tu buen corazón mantenía a raya el cumplimiento de las órdenes-
-¿Cómo puedes estar tan seguro?- preguntó extrañado
-Yo…-No sabía cómo había dicho aquello tan convencido, por lo cual se sonrojo para deleite de Minato-Solo lo supuse-Le respondió sin mirarlo a los ojos
-Gracias Itachi, me das fuerzas para luchar por lo que fue mío y lo que deseo que sea mío-Ante esto miro sugestivamente al moreno que no pudo controlar el fuerte sonrojo que apareció en sus mejillas.
-"¿Qué tiene este hombre?"-Pensó distraídamente, sin poder detener a tiempo unos labios ansiosos que se unieron a los suyos. Sus ojos se abrieron de la sorpresa, quedando hipnotizado por esos azules ojos que lo miraban posesivamente y con deleite.
Su beso era suave y levemente demandante, ya que no quería asustar al chico. Sus palabras eran cierta, cuando vio a Itachi le hizo recodar a Kushina y la atracción fue inminente ahora que podía recordar. Sus manos se posaron sobre las mejillas calientes del pelinegro, que se estremecía ante aquella caricia tan intima y tan reconfortante.
Pasaron algunos segundos antes que su cerebro pudiera procesar lo que estaba ocurriendo, cuando fue consciente de aquel contacto tan intimo, lo intento alejar de sus labios, hecho que le costó más de lo esperado, ya que al parecer Minato estaba deleitándose de sus labios.
-Minato-Logro suspirar luego de que sus labios fueran soltados-Por favor, no puedo hacer esto-Dijo nervioso y con toda la voluntad posible
-¿Qué te detiene?-Pregunto ansioso, deslizando sus dedos por aquellos carnosos y sonrojados labios
-Por el bien de tu hijo, detente-Se sentía desesperado, no recordaba haber sentido algo tan fuerte por nadie, ni siquiera por Madara. Esto era más intenso y hermoso, no oscuro como su anterior relación-Dame tiempo
-Tus encanto son fuertes para mi Itachi, eres todo lo que busco en una persona…-Susurro seductoramente
-No lo hagas mas difícil Minato, tengo que irme. Me atraes pero no puedo truncar los avances de tu hijo por ti. Se lo debo y se lo prometí-Sentía como si lo estuviera engañando, sentía algo extraño en su pecho
-Te daré el tiempo que me pides, pero necesito verte, aunque solo sea eso-No entendía como se había vuelto dependiente de Itachi en tan corto tiempo.
-Yo vendré, pero tengo que irme…-Le dijo cuando logro soltarse de sus bronceadas manos. No sabía porque, pero la mirada de Minato reflejaba tanto dolor que le llegaba tan adentro, que se sentía mal haciendo lo que estaba haciendo, pero sabía que era mejor para todos.
Ya se encontraba fuera de la torre del Hokage, pero por más que lo intentaba aun se sentía perturbado por qué había sucedido. Se había besado con Minato y no llevaba un día de haberlo "conocido", se maldijo mentalmente de ser tan débil ante aquel hombre, pero era algo mayor a sus esfuerzo y realmente lo desconcertaba.
Decidió regresar a casa pronto, ya que debía seguir con las cosas que había planeado para el avance de Naruto y aunque le costara debía sacar por el momento a Minato de su mente.
La visita de Itachi para Minato había sido muy peculiar y alentadora, pues a pesar de haber sido informado de cosas importantes, como la sobrevivencia de su hijo, el avance que tuvo con Itachi lo había dejado feliz, ya que había notado el cambio en las acciones del Uchiha, se había ido porque lo había dejado demasiado nervioso para controlarse, eso demostraba que aun no había perdido su toque. El era un hombre paciente, esperaría por su hijo y por lo que había proclamado como propio, tan solo al posar sus ojos en él: Uchiha Itachi. Y así alguien interfería sacaría a relucir su mal carácter y todo su poder ninja. El plan de conquista había iniciado.
Continuará…
