Hola todos cómo están? Espero que bien. Antes que nada, pido disculpas por no haber publicado a tiempo. No tengo escusa por el simple hecho de que me había olvidado. No tengo perdón... lo lamento mucho. Pero aún así les traigo aquí el último cap. Espero que bien; les pido que no se olviden de dejarme sus opiniones, comentarios, sugerencias para futuros fics, crítcas. etc. Les pido paciencia.
Eso es todo nos vemos en el siguiente fic.
Francia estaba acostado en su cama mirando el techo, sereno; la velada estaba tranquila, ya era más de media noche. En teoría Prusia y Veneziano ya habrían regresado pero Francia sabía que algo estaba mal, eso lo sentía, en el fondo de su corazón. Era como si algo le faltará, como si tuviera un vacío en lo más hondo de su pecho. Se tardó, unos cuantos minutos, en darse cuenta que faltaba alguien, y no era uno solo eran dos personas las que faltaban. La primera era alguien que a pesar de su excentricidad siempre estaba dispuesto a todo para cumplir sus promesas, ya sea con sus amigos, e incluso con su propio hermano, alguien que era capaz de arriesgarlo todo con tal de que hubiera una mínima posibilidad de ganar, y siempre salir victorioso; ese alguien era Prusia. La segunda era alguien que siempre lo trataba como un hermano, es mas era la única persona en hacerlo, la única que lo respetaba, y siempre venía a pedirle ayuda y consejos. Pero siempre estaría dispuesto ayudar y sacar los mejores sentimientos de los demás con su sonrisa, y ese alguien era Veneziano.
Algo en el fondo de su mente le decía a Francia que esas dos naciones no volverían, pero su corazón le dictaba que se quedará esperando el regreso de esas naciones. Sin darse cuenta sus lágrimas empezaron a desbordarse de sus ojos y nublarle la vista para cuando se percató estaba despertando, se había quedado dormido, y lo único que podía hacer era taparse con la manta y esperar que al día siguiente esas naciones estuvieran fastidiándolo.
‒ Es algo increíble ‒
‒ ¿qué es increíble? ‒ preguntó Prusia
‒ Ustedes y los humanos son criaturas extrañas, lo único que debo decir es que me dan lástima ‒
‒ ¿lastima? ‒ dijo Veneziano algo indignado
‒ Sus hermanos, no lo lograron, es obvio que Veneziano va a desaparecer, y Prusia tal vez viva una vida tan depresiva que termines muriendo‒
‒ ¿por qué dices eso? ‒ dijo Prusia ‒ si Veneziano logró perdonarlo, y Oeste me lo recordó todo... ‒
‒ sí, pero no fue exactamente lo que se espera... su sentimiento al formular el deseo era mucho más fuerte que eso ‒
‒ Pero Romano me... ‒
‒ no se dan cuenta que lo hicieron solo por conveniencia; sin Prusia, Alemania no resultará tan autoritario como antes, y sin Veneziano, Romano tiene que hacer todo el trabajo, el cual lo haces tú ‒
‒ No me importa ‒ gritaron ambos
‒ debes entender que mein Kind Bruder no sabe expresar bien con sus sentimientos, así que para que me haya pedido que durmiera con él para mí ya es suficiente ‒
‒ Romano es muy serio, siempre lo ha sido, pero el simple hecho de que se haya desvelado cuidándome, y que me haya buscado para defenderme para mí significa un "me preocupo por ti" ‒
‒ lamento decirles pero ya es tarde, y el hechizo se hará permanente... ‒
‒ ¿no puedes hacer algo? ‒
‒ Bueno... hay una condición que podría aplicar ‒
‒ ¿Cuál? ‒
‒ Pues... que ambos, es decir sus hermanos, demuestren su contento de verlos al instante en que regresen, sino lo hacen... Veneziano desaparecerá y Prusia se apagará... ‒
‒ es muy arriesgado... ‒ dijo Prusia
‒ ¿no hay otra manera? ‒
‒ No, y si lo toman, y si fuera el caso de que fallaran ustedes no van a recordar nada del acuerdo, y sus hermanos no van a recordar el hechizo... así que todo el mundo seguirá con sus vidas como si nada hubiera pasado‒
Ambas naciones se regresaron a ver pensativos. Pero ambos con solo verse sabían lo que el otro estaba pensando.
‒ nos arriesgamos ‒
‒ de acuerdo, espero que lo consigan‒ dijo el espíritu del espejo el cual empezó a brillar ‒ ah por cierto si Veneziano desaparece podrás reencarnar como un humano otra vez pero Romano no te recordara, aún si te ve‒
Veneziano asintió, y la luz los envolvió por completo.
Al día siguiente Romano se levantó, ya era tarde casi las 11 am, aún tenía lágrimas en el borde de sus ojos, esperando ser derramadas, salió sin ánimo de su habitación y en frente vio la que solía ser la habitación de su hermano, él sabía que no lo había conseguido, y para empeorarlo todo esa persona había muerto. Pero el instinto le hizo dirigirse a ese lugar, donde escuchó un ruido pequeño, como una tos, al principio creyó que era su imaginación así que pego su oreja a la puerta, volvió a escuchar esa tos, confirmando que alguien estaba dentro. Romano se secó las lágrimas y se dirigió al armario donde guardaba sus objetos de limpieza de ahí sacó una alabarda, que solía ser de España; volvió a la puerta que se suponía que era la habitación de Veneziano pero ahora sería una bodega, volvió a escuchar la tos, sea quien sea el intruso se metió con la persona equivocada; abrió bruscamente la puerta, y al hacerlo se congelo en el acto, con la alabarda en alto, a punto de atacar, lo vio cubrirse con una almohada. Un rápido vistazo rápido a la habitación y Romano se dio cuenta de que la persona que estaba ahí no era Dante ni Feliciano, la persona que estaba ahí parado muerto del miedo era su hermano menor, representante del Norte de Italia, Veneziano. Todas sus cosas estaban ahí, tal como Romano las recordaba.
‒ ve~ sé que me odias, y ya no me soportas, pero al menos espera que me vaya para dejarte en paz... ‒
Romano bajo la alabarda, tirándola al suelo ‒ ¿Veneziano? ‒
‒ ve ~ se supone que me iría antes de que despertaras, lo siento... *cough* ‒
‒ ¡NO! ‒ Romano se hecho al suelo abrazando la cintura de su hermano, y con lágrimas bajándole por las mejillas ‒ tú te quedas aquí *sniff* lo siento... lo siento... no era mi intención... ‒
‒ ¿fratello? ‒
‒ sé qué soy un celoso, estúpido e imbécil... pero no puedo hacer nada sin ti, Fratellino... prego resta con me ... Non ho intenzione di ferire più ... lo giuro ‒
‒ ¿de verdad? *cough* ‒
‒ Sí, ti voglio bene... ‒
‒ *suspiro* va bene, ti perdono ‒
‒ grazie... molto grazie... ‒
Veneziano hizo que su hermano se parara, pero enseguida fue sujetado de nuevo por un abrazo. Mientras Romano lo abrazaba Veneziano intentaba retener la tos que tenía, pero no podía. Su hermano se separó de él y lo reviso, tocando delicadamente su frente y mejillas.
‒ tienes fiebre... ‒ dijo Romano finalmente ‒ te ibas a ir aun cuando sabias que tenías esa fiebre ‒
‒ creí que era lo mejor *cough* ‒
‒ No, no... Ven acuéstate... ‒
Romano condujo lentamente a que su hermano se recostará, pero antes tiró toda la ropa que estaba sobre la cama, después la recogería; cuando Veneziano estuvo recostado, Romano corrió al otro lado y se metió dentro de las cobijas, lentamente abrazó a su hermano menor, el cual devolvió el abrazo, y sujetando fuertemente la camisa de pijama de su hermano mayor se quedó dormido al poco tiempo, al igual que Romano. Después de una hora Romano despertó, y muy lentamente se retiró del abrazo de su hermano, pero al hacerlo Veneziano parecía buscarlo.
‒ shsh... estoy aquí... tu estas bien... nada te va a pasar... te quedas aquí conmigo... y estaremos los dos juntos... ‒ decía mientras acariciaba su cabeza y Veneziano se volvió a tranquilizar.
Romano arregló en silencio la habitación y consiguió un recipiente con agua y un trapo para refrescar a su hermano, la fiebre estaba alta, pero no se agravaría de eso Romano estaba seguro.
Alemania despertó tarde, ya era casi medio día, había llorado todo lo posible, y sentía que ya no podía llorar más. Bajo lentamente las escaleras cuando al dirigirse a la cocina vio en el corredor varias cajas, y maletas a su alrededor. Para cuando llegó a la cocina se encontró con Prusia leyendo el periódico mientras cocinaba, bueno si quemar los pancakes era cocinar. La ex – nación no alzó la vista pero sabía que su pequeño hermano estaba parado ahí. Así que sirvió dos platos.
‒ ¿no vas a desayunar oeste? ‒
‒ ¿Prusia? ‒
‒ sé que soy un estorbo en tú vida, pero al menos tenía que hacer un asombroso desayuno de despedida... ‒
‒ ¿despedida? ‒
‒ Oeste recuerdas lo de anoche, en la casa de Rumania, dije que me iría de aquí y sigo firme en mi palabra, así que desayuno y me voy, solo que tendrás que prestarme tu auto prometo devolvértelo en unos días... ‒
‒ no tienes licencia ‒ dijo Alemania sonriendo
‒ ¿y? eso no me impidió manejar nuestros mejores tanques en la guerra ‒
Alemania sonrió, el fastidioso que tanto quería estaba frente a él. Y no evitó que dos lágrimas cayeran por sus mejillas.
‒ ¿podrías disimularlo? Que llores de felicidad es cursi ‒
‒ no lloro porque te vayas, Bruder ‒
‒ ¿eh? ‒ dijo atónito
‒ lloro porque me alegra que hayas vuelto ‒
‒ este... aún no me voy... ‒
‒ Y no lo harás... jamás ‒
‒ ¿oeste? ‒
‒ lo lamento, aunque no llegue a entenderte del todo... eres necesario aquí, ¿me disculpas? ‒
Prusia abrió sus ojos lleno de asombro, se levantó y tomó el rostro de Alemania con sus dos manos, examinándolo detenidamente ‒ no tienes fiebre, creo que debes volverte a acostar... ‒
‒ ¡Bruder! ‒
‒ es en serio, creo que debiste haber pescado un extraño virus de la casa del vampiro, vamos... ‒
‒ ¿y porque crees que estoy enfermo? ‒
‒ no eres el más cariñoso de todos, así que debes estar muy grave para disculparte así como así ‒
‒ está bien, ¿cómo piensas curarme? Aunque tal vez no me guste la respuesta ‒
‒ Con mi asombrosidad por supuesto, no por nada soy el asombroso Prusia ‒
‒ ja, eso tienes razón... no hay nada mejor que eso ‒
Los dos hermanos pasaron juntos todo el día, Alemania le costó convencer a Prusia de que no estaba enfermo y lo ayudó a desempacar sus cosas y ponerlas de nuevo en su sitio.
‒Bruder‒ comenzó Alemania mientras veían futbol en la televisión, tomando unas cervezas.
‒ ¿qué? ‒
‒ me alegra que sigas cumpliendo tú promesa‒
‒ ¿qué promesa? ‒
‒ La de estar conmigo siempre‒
‒ ah esa... sabes a veces pienso que ya no me necesitas y tengo la extraña urgencia de irme... ‒
Alemania lo miró asustado y desconcertado empezando a tener miedo de lo que Prusia fuera a decir.
‒... pero luego recuerdo que eres una de las razones por las cuales soporte a los soviéticos y también una de las razones por las que evito a la muerte. Aunque siempre está detrás de mí‒
‒ te prometo que haré todo lo posible para que esa criatura no te encuentre jamás, que se enoje todo lo que quiera, de aquí tú no sales ‒
‒ ¿ni aunque el mundo se destruya? ‒
‒ Ni aunque el mundo se destruya‒
‒ ¿Ni aunque el abuelo Germania te regañe?‒
‒ Ni siquiera el viejo Germania podrá separarte de mí‒
‒ kesesese... ¿promesa? ‒
‒ promesa‒ Alemania estaba realmente feliz de verlo ‒ por cierto... Bruder... ¿no quisieras visitar a Austria estos días? ‒
‒ ¿Visitar al señorito? Por supuesto hace tiempo que no voy a mostrarle mi asombrosidad a ese estirado... ¡kesesesese! ‒
En ese instante Alemania confirmo que su hermano había vuelto en un cien por ciento y no haría nada para cambiarlo.
Romano estaba cocinando la cena, mientras su hermano menor estaba sentado a la mesa esperando, con una manta a su alrededor. A pesar de que ya no había nada de qué preocuparse, y estaban juntos de nuevo, a Romano le empezaron a surgir pequeñas dudas.
‒ oí, Vene... ¿puedo preguntarte algo? ‒
‒ ve~ claro fratello ‒
‒ ¿no te has hecho algún tatuaje? ¿O sí? ‒ dijo mientras servía el plato de pasta en frente de su hermano.
‒ No... Bueno América siempre me ha hablado de eso, y he tenido mucha curiosidad pero no me he animado ¿por qué? ‒
‒ No por nada ‒
A Romano la pasta le sabía cómo un manjar de los mismos dioses, nada de pasta durante cinco días, no supo cómo pudo soportarlo. Pero no estaba del todo tranquilo, aún tenía muchas dudas.
‒ Vene... ¿tú fumas? ‒
‒ ¿ve~? ‒ Veneziano lo miró desconcertado.
‒ No estás en aprietos solo responde ‒
‒ De vez en cuando, cuando estoy estresado ¿por? ‒
‒ Por nada, en realidad, y me imagino que es tabaco ¿verdad? ‒
‒ Sí, ¿qué cosa más pudiera fumar? ‒
‒ no lo sé, esperaba que tú me lo dijeras ‒
‒ ¿qué insinúas? ‒
‒ nada, en absoluto ‒
Antes de levantarse de la mesa, Romano sirvió un vaso de agua a su hermano cuando otra duda llegó a la mente.
‒ ¿cada cuánto sales a beber? ‒
‒ pues... casi no bebo y tú lo sabes, solo cuando me reúno con Japón y Alemania. Fratello me estas asustando con tantas preguntas ‒
Romano no escuchó la última parte ‒ ¿cada cuánto es eso? ‒
‒ No lo sé, ¿cada tres meses? ‒ Veneziano ya se estaba empezando a preocupar, Romano estaba actuando raro ‒ ¿por qué tan repentino interés? ‒
‒ bueno pues, yo... me estaba preguntando qué tal vez yo tenga un mal comportamiento porque yo suelo embriagarme más seguido, prometo dejar de hacerlo... ‒
‒ pues no sé qué decir... nunca me... ‒
‒ Y hablando de malos comportamientos... ‒
‒ ¿sí? ‒
‒ Ya has... cómo te lo digo sin que suene extraño... ¿sabes lo que es tener relaciones sexuales? ‒
Veneziano empezó a sonrojarse, y tomó el vaso de agua que estaba frente suyo ‒ Francia me lo indico, afortunadamente no tan explícito ¿por?‒
‒ ¿tú has tenido ya relaciones con alguien? ‒ preguntó Romano indiscretamente
Veneziano escupió el agua que había absorbido hasta ahora y tosió varias veces para recuperarse ‒ Fratello por qué me preguntas eso... ‒
‒ solo quiero saber, ya que Giacomo Casanova era uno de tus ciudadanos; además no sé mucho de ese lado de tú vida, si sabes que debes usar protección ¿verdad? ‒
‒ fratello... ‒
‒ creo que es mejor comprar un paquete para que ambos los podamos usar, así me quedo más tranquilo... ‒
‒ fratello... ‒
‒ ¿sabes cómo usarlo verdad? ‒
‒ Sí, pero... ‒
‒ Y lo has hecho con chicas o con chicos, no te pienso juzgar solo quiero saber... ‒
‒ ¡fratello! ‒
‒ supongo que no es tan grave que te pregunte si ¿te gusta alguien? ‒
‒... fratello... es suficiente... ‒
‒ Lo único que quiero es que me tengas la confianza de contarme todo lo que te ocurra ¿sí? ‒
‒ De acuerdo... ‒
En casa de Rumania, el espejo fue envuelto en material aislante, papel periódico viejo, y colocado dentro de una caja de cartón para sellarlo con cinta de embalaje, y colocado en el punto más oculto de toda la bodega. Rumania no sabía cómo lo lograron, pero algo debieron hacer para que el espejo no solo rompiera el hechizo sino que se rompiera en mil pedazos.
‒ interesante... a la próxima haré las reuniones en el edificio de gobierno ‒
Francia escuchaba por tercera vez las estupideces que decía Prusia, en la junta mundial, y aunque el resto estaba algo molesto y fastidioso, tanto él como Alemania lo preferían así; además de que a su lado un italiano estaba dormido por lo aburrido de la junta mientras el otro no dejaba de gritar. Todo como debe ser.
Pero aún tenía cierta duda, y aprovechando la distracción se acercó a Rumania para hablar con él, sin percatarse de que Alemania separaba a Romano del pleito que tenía con Inglaterra; Francia llegó por detrás, pero esa nación no se inmuto por la presencia de Francia.
‒ oye, nunca nos dijiste ¿por qué yo sí pude recordar a Veneziano? ‒
‒ es muy sencillo, tú y Veneziano tienen un lazo algo más fuerte‒
‒ ¿un lazo? ‒ preguntó Romano algo indignado al pasar por ahí y escuchando la conversación que también llamó la atención de Alemania‒ pero si este pervertido no tiene nada que ver con mi hermano ‒
‒ ¿seguro Romano? ‒ preguntó Rumania ‒ Porque si hubieras sido tú estoy completamente seguro que el que hubiera recordado todo hubiera sido España‒ dijo Rumania con una sonrisa y luego se dirigió a Francia‒ ¿Francia cuál es tu primer recuerdo de Veneziano? ‒
‒ ¿mi primer recuerdo de mon petite frerè?‒
Francia pensó detenidamente y recordó de inmediato al imperio Romano bajar de sus brazos a un pequeño niño de cabello castaño, mejillas sonrosadas y sonrisa inocente.
‒ Que era una cosa chiquita y bonita... ‒ A Romano se le vino a la mente a la muchacha que cuidó de Dante como una hermana‒... que Roma me encargó para que lo vigilará, empezamos a jugar... ‒
‒ Y desde ese día Francia dejó de ser Francia y pasó a ser... ‒
‒ ve~ Fratello Francia, Romano, Alemania, nos dieron un descanso ¿qué hacen aquí? ‒
‒Ahí tienen su respuesta... ‒ dijo Rumania mientras se levantaba y alcanzaba a Bulgaria.
Francia solo sonrió despeino el cabello de Veneziano y salió a comer con Prusia. Pero Romano aunque estaba algo molesto tomó la mano de su hermano y se fue a comer con él.
‒ ¿ve~ Fratello? ¿Qué ocurre? ‒
‒ quiero que desde ahora siempre pongas la palabra fratello antes de mi nombre, no es justo que solo Francia tenga ese título... ‒
‒ ve~ pero también le dijo Fratello a España ‒
‒ Solo me lo tienes que decir a mí‒
‒ ¿pero si puedo decirle Sorella a Hungria? ‒
‒ Bueno, a ella sí‒
Fin
Un poco de traducción:
prego resta con me = por favor quédate conmigo
Non ho intenzione di ferire più = No te voy a lastimar más
lo giuro = Lo juro
va bene, ti perdono = está bien, te perdono
