-¡Te lo dije varias veces! Es por allá, Inuyasha-Realmente me hizo enfadar todo el camino, todo un día y medio buscando fragmentos y nada.
-¡Ha! Como si fuera a hacerle caso a una mujer-Dijo altanero dándose la vuelta.
-¡Siéntate! ¡Y te digo que es por allá!-Dije siguiendo mi camino.
-¿¡Por qué rayos siempre te aprovechas de mí!?-Dijo en tono suave.
-¡Tú eres el aprovechado! ¡Yo soy la única que los detecta y si digo que es en el cielo es en el cielo, tonto!-Dije casi sin aire.
-Tanto tiempo, Amo Inuyasha-Dijo una voz conocida que de pronto era aplastada por la mano de Inuyasha.
-Mioga-Sama-Dije ya fría de tanta rabia que me hizo nacer Inuyasha.
-¡Feh! De seguro anduviste ocultándote como siempre, pulga cobarde-Dijo Inuyasha.
-¡Ejemm! Amo Inuyasha ¿Cómo siguen las cosas con su mujer-Dijo en tono pícaro la pulga.
-¡Eh! ¿¡De que hablas!?-Dijo Inuyasha con los ojos en llamas y yo mientras evitaba sonrojarme.
-¿¡Cual mujer!?-Exclame y pregunte, tratando de no pensar que hablaba de mí.
-Pues usted señorita Aome-Se atrevió a decir la pulga que nuevamente era aplastada por la mano de Inuyasha.
-Anciano Mioga, que no es mi mujer-Dijo Inuyasha haciéndose el indiferente.
-Vamos Amo Inuyasha, no finja-Dijo más picaron Mioga-Sama.
-¡Ha! Aparte quien querría por mujer a Aome, ni siquiera lo parece, es demasiado grosera-Dicho eso Inuyasha, se dio cuenta que metió la pata con migo.
-¡Eres un tontooo! ¡Y no me sigas!-Dijo Aome, casi envuelta en llamas y alejándose, trate de no darme cuenta de que las palabras que dije no las tenía que a ver dicho.
Antes que pudiera darme cuenta ya Aome se había alejado, como podía ser tan rápida, más rápida que yo, por más que la busque no la encontré.
Camine a paso rápido, queriéndome alejar lo suficiente de Inuyasha para no hacer un oyó en la tierra con él.
Como pude corrí y corrí, oí que unos sujetos buscaban los fragmentos de la perla de shikon, si lograba obtenerlos podría hacerme más fuerte y vengar la muerte de mi querido padre.
Camine un poco más y pude sentir varios fragmento de la perla de Shikon, empecé a aumentar mi paso y ahí lo vi, un enorme Youkai que perseguí a un pobre niño zorro… además ese Youkai llevaba demasiado fragmentos en su cuello, de un solo tiro lograría vencerlo.
-¡Corre pequeño!-Grite a ese zorrito que a pesar de ser un Youkai era inofensivo, podía percibirlo.
-¡Eh! ¿Tú quién eres?-Me dijo corriendo el zorrito.
-Tu solo corre –Shukk-Ahí fue cuando lance mi flecha y derribe al Youkai. Nada del quedo, solos los fragmentos… antes de poder recogerlos el zorrito los arrebato y se fue corriendo, con sus trucos de zorro mágico, pero los conocía perfectamente de mí no escaparía.
Luego de seguirlo lo alcance, había distancia entre ambos, pero trate de ganarme su confianza.
-¿Cómo te llamas?-Pregunte cálidamente regalándole una sonrisa-Un pequeño como tu debería estar con sus padres y no recolectando esos fragmentos-Dije, pero su mirada se volvió triste y sus ojos vidriosos.
-Me… me llamo Shippo-Dijo tratando de no llorar, pero no logro mucho. Me acerque hasta el cuidadosamente y se entregó a que lo cobijara entre mis brazos, en eso llego Inuyasha-Yo soy Aome, no temas pequeño Shippo-Y ahí estaba Inuyasha parada frente a mi sin entender.
-¿Entonces dices que tus padre fue asesinado por esos hermanos que dices?-Dijo Aome a ese pequeño enano zorrito, tan delicadamente que sentí envidia.
-Sí, ahí fue cuando le quitaron los fragmentos que él había reunido-Me respondió a mi pregunta dulcemente el pequeño Shippo, mientras tenia a lo lejos a un indiferente Inuyasha.
-Ya entiendo, pero tú eres muy pequeño para andar haciendo estas cosas, nosotros nos encargaremos de ellos-Dije simplemente.
-¡No! Yo me hare cargo, con esos fragmentos seré muy fuerte-Dijo decido el zorrito.
-¡Ha! Tu solito enano, solo eres un debilucho-Dijo burlonamente Inuyasha.
-¡Inuyasha!... ¡Siéntate!-Dije enojada.
-¡Ah! Eso crees… Toma esto…-Ese pequeño zorrito atrapo con uno de sus trucos la mano de Inuyasha al suelo y este no podía moverse.
-¡Hey! Enano, me las pagaras, ya vas a ver cuándo te agarre y te de tu merecido-Dijo exaltado como un pequeño niño Inuyasha.
-Amo Inuyasha, se dejó engañar con un simple truco-Apareció diciendo eso de repente la pulga Mioga, mientras Shippo huía con los fragmentos.
-¡Hey! Shippo, vuelve no vallas tu solo-Dije corriendo tras él.
-¡No me dejéis aquí! ¡Maldición! ¡Enano tramposo!-Maldito enano, como haría para liberarme de este maldito truco, ya vera cuando le agarre.
Seguí corriendo tras Shippo, cuando lo alcance ahí vi a un Youkai que intentaba atacarle, todas mis flechas la esquivo y solo pensaba en proteger a Shippo, que podría hacer, en ese momento di en el blanco, atravesé a ese Youkai, uno de los conocidos hermanos relámpago.
No me quedaban más flechas y solo grite –Corre Shippo, ve a por Inuyasha-Shippo salió corriendo, mientras quedaba cautiva de ese horripilante Youkai.
No sabía qué hacer, como haría para salvar a Aome, ella fue tan buena con migo y solo la abandonaba haciéndole caso a sus palabras, corrí lo más que pude para ir a decirle a ese sujeto llamado Inuyasha que Aome había sido secuestrada, el seguro la rescataría.
-¡Inuyasha! ¡Inuyasha!-Podía ver corriendo a toda prisa a ese mocoso.
-Suéltame para que pueda darte tu merecido-Dije enojado verdaderamente, pero donde estaba Aome-¡Oye! ¿Y Aome?-Pregunte extrañado.
-Solo dime si las rescataras-Me dijo, sin entender que ocurría.
-¿De qué hablas-Dije solamente.
-¿Solo dímelo? ¡Rescataras a Aome!-Como que rescatar a Aome, no entendía.
-Sí, solo suéltame y explícame-Dije tratando de calmarme.
Luego de que ese enano me soltara y me explicara lo sucedido, solamente lo golpee y desesperado Salí a buscar a Aome, la rescataría a como dé lugar, con ese enano en mi hombre me dirigí hasta donde me guio zorrito llamado Shippo y no dude en ir lo más rápido posible, espero que Aome este a salvo.
Trate de resistirme a ser cargada por ese horripilante Youkai, será que Inuyasha venga por mí, podría ser posible eso o me pasaría lo que dijo este Youkai, me convertiría en el ingrediente para el tratamiento de su cabello, que sería lo que pasaría, Inuyasha ben por mi rogué, confió que lo harás dije.
