Capítulo 10) Bahía Blackwater.

"Bronn te ha agregado al grupo Bahía Blackwater"

Esto fue con lo que me desperté el primer lunes de las vacaciones de primavera, al revisar a los integrantes del grupo, descubrí que estaban todas las personas que conocía de ingeniería mecánica, los chicos del grupo, los de primer año, los de ultimo e inclusive varios que habían egresado hace años. Al parecer Bronn traía algo entre manos.

Como ya dije, es una tradición de primavera ir a pasar unos días a la bahía Blackwater desde tiempos inmemorables de la facultad, Pero, ¿Cómo es todo eso?, bueno, para empezar, sobre la bahía Blackwater, existen tres hermosas playas, Mud Gate, Blackwater Rush y Winch Tower (la cual está frente Mud Gate, en una especie de media luna.) donde se dividen todas las carreras de la facultad (Mecánica, Química, Civil e industrial, van a Mud Gate. Minas, Eléctrica, Hidráulica y De transporte, Van a Blackwater Rush. Y Aeronáutica, Bélica, Sistemas y Mecatronica van a Winch Tower), pero es bien sabido que solo hay civilización en Mud Gate y por civilización me refiero a una pequeña posada, un supermercado, un hospital, una estación de policías y uno que otro bar y fondas, por lo cual la mayoría de nosotros solemos hacer campamento en la playa, a menos que fueras muy precavido y contrataras la posada, pero este no era el caso.

-Amigos, Como ya sabemos todos, la primavera ha llegado y con ella esa hermosa época del año en donde vamos a la Bahía Blackwater- Escribió Bronn en el grupo. –Pero este año, quiero que Mecánica, sobresalga de todas las carreras, porque si algo sabemos hacer es fiesta y beber hasta que no se pueda más-

Inspirador el mensaje de Bronn, pero conocía a mi amigo, y sabía que algo estaba sacando de ventaja con esto, pero no era la única que pensaba eso.

-¿Desde cuando Bronn se preocupa por que todo salga bien?- Preguntó Loras en el grupo.

Vamos!, llevamos dos años y en ninguno de esos se recuerda a Mecánica- Dijo Bronn.

-Que tú no lo recuerdes, no quiere decir que no nos recuerden- Respondió Oberyn.

-Solo me quiero asegurar que todo salga bien, que nos demos a notar y que el alcohol no se terminé al segundo día- Dijo Bronn.- Así que ¿Quién va y con quién?-

De inmediato muchos de los miembros del grupo contestaron de forma positiva a la iniciativa de Bronn e inclusive me convenció que esta vez sería más interesante.

-Yo voy- Dijo Jaime –Vamos Brienne, y mis dos hermanos-

-Nos basta con tu hermana- Dijo Bronn.

-Yo nunca te abandonaría hermano- Respondió Oberyn.

-Ni yo- Respondió Tormund.

-Sabía que no me abandonarían, haremos la hielera móvil (Nevera Portátil), en tu camioneta Tormund- Dijo Bronn.

-Yo también voy- Dijo Loras.

-¿Y tu hermana?- Preguntó Bronn. –Llévala, arriésgate por el clan-

-También irá- Dijo Loras.

-Yo también voy, pero somos dos- Dijo Renly, No creo que fuera la única en sorprenderse con que alguien acompañara a Renly, me alegraba que fuera con alguien, pero al ver el siguiente mensaje, mi emoción acabó.

-¿Irá tu hermano?- Preguntó Bronn.

-Así es, Gendry nos acompañara-

No, no podía estar pasando esto, de todas las personas que irían a Blackwater, Gendry.

Pero entonces mi preocupación disminuyo, al recibir un mensaje privado.

-¿Iras a Blackwater?- Escribió Rhaegar.

-Creo que la pregunta es, ¿Iremos a Blackwater?-

-Respecto a eso, Mi padre quiere que vayamos unos días a Dragonstone-

-¿Qué?, no, vamos a Blackwater, créeme no te arrepentirás-

-¿Realmente es tan espectacular como lo dices?-

-Por supuesto, y más este año, Bronn está organizando todo y si algo sabe hacer es organizar buenas borracheras-

-De acuerdo, vamos a Blackwater-

De inmediato confirmé mi lugar en el grupo.

-Yo también voy, somos dos- Escribí.

No habían pasado ni siquiera tres segundos cuando recibí otro mensaje privado, pero esta vez no era de Rhaegar, era alguien más…

-Hola Lyanna, soy Gendry-

Lo que faltaba para rematar la faena, traté de ignorarlo, pero seguía muy insistente.

-¿Estás ahí?-

-¿Con quién iras a Blackwater?-

Hasta que finalmente, me colmó la paciencia y conteste con un seco:

-Hola-

Pero que error el mío, ya que fue la gota que derramó el vaso y no pasaron más de dos segundo para que respondiera.

-Lyanna, me alegro que contestaras, ¿Estas bien?-

-Sí, bien, nos vemos en Blackwater- Dije con la esperanza de que me dejara en paz, pero ese no fue el caso.

-Estaré impaciente- Fue su respuesta.

"Estúpida estúpida" me decía a mí misma mientras golpeaba mi teléfono contra mi frente, cuando Jon entró a mi habitación.

-¿Iras a Blackwater este año?- Dijo con una sonrisa en el rostro abriendo la puerta. -¿Qué sucede?- Dijo al verme golpeando con el teléfono.

-Esto es lo que sucede- Dije mostrándole el teléfono.

-¿y que con eso?- Peguntó sin alarmarse.

-¿y que con eso?- Dije entrando en pánico –Pues resulta que Gendry estará ahí y yo iré con Rhaegar…-

-¿y?- Preguntó Jon.

-Que Rhaegar sabe que salía con Gendry y que las cosas salieron mal y hasta donde sé, quiere matar a todos los que estén cerca de mí- Dije completamente en pánico.

-Espera- Dijo Jon -¿Le contaste de Gendry?, ¿Qué te pasaba por la mente en ese momento?-

-No estaba pensando con claridad en ese momento, créeme-

-Lyanna, no importa lo que haya pasado entre tú y Gendry ni importa si Rhaegar quiere matar a alguien por estar contigo, si realmente ustedes quieren estar juntos, van a poder con eso y más, así que tu tranquila y disfruta que…- Dijo mirando hacia afuera – Ni Robb ni Theon estarán por ahí- Dijo sonriendo –Pero si en verdad quieres alejarte de él, puedes venir a Winch Tower con nosotros-

-No, pero te lo agradezco, creo que tienes razón-Dije respondiendo a Jon.

Los preparativos para Blackwater continuaron hasta el martes por la noche, inclusive Bronn pidió una pequeña cooperación de parte de todos lo que iríamos para llevar comida chatarra y alcohol, pero sobre todo lo último. Por si fuera poco contrató un servició de transporte para los que no llevan vehículos, al caso que Rhaegar dijo que llevaría la camioneta de su padre, no tuvimos que requerir de los servicios de trasporte.

Preparaba lo que llevaría para los tres días el martes por la noche mientras hablaba con Rhaegar, lo cual era muy difícil, ya que con un mano sostenía el teléfono y con otra empacaba mi ropa.

-No puedo creer que gracias a tu consejo, inclusive mis hermanos se quedara para ir a Blackwater- Me comentaba Rhaegar.

-No se arrepentirán-

-¿Crees que sea necesario que lleve una sweater?- Preguntó Rhaegar.

-No lo creo- Respondí extrañada.

-¿Y qué opinas de un libro?-

-Rhaegar, vamos a la playa, ¿Jamás has ido a un camping así?-

-Claro que sí, esto es un fin se semana común en Dragonstone, solo estaba bromeando contigo- Respondió riéndose –Tengo todo listo desde hace horas-

-Te odio, ¿sabes lo que estoy sufriendo empacando todo con una mano?, te llamo cuando acabé- Dije indignada.

-Lo siento, de acuerdo, esperaré tu llamada- Respondió antes de colgar la llamada.

Al final del día arreglamos pequeños detalles con respecto al siguiente día y fuimos a la cama.

Mis hermanos debían tomar el ferri para cruzar de forma más rápida a Winch Tower, así que salieron sumamente temprano el miércoles, a decir verdad ni siquiera noté cuando se fueron.

En mecánica podremos ser un grupo de ebrios fiesteros, pero no somos mañaneros, por lo cual Bronn nos citó a todos los asistentes a las 12 del día en la plaza Dorne. Eran alrededor de las 11:30 cuando Rhaegar me llamó para visarme que estaba por arribar, tomé mis pertenecías y me dirigía a la puerta cuando:

-¿Te vas sin despedirte princesa?- Dijo padre desde la sala de estar.

-Nunca haría eso- Dije caminando hacia ellos.

-¿Llegaron tus amigos por ti?- Preguntó madre.

-Sí, ya están afuera- Respondí.

-En ese caso, te acompañamos a la puerta- Dijo Padre poniéndose de pie.

-Claro- Respondí con un nudo en la garganta.

Los nervios se apoderaron de mí en este momento, pero una vez que padre abrió la puerta, salí prácticamente corriendo a la camioneta.

-Adiós Padre, Madre, los amo- Dije corriendo.

-Cuídate mucho Lyanna…- Gritaba madre.

Una vez que subí, cerré la puerta, me coloqué el cinturón, pero Rhaegar tenía otra idea, ya que se acercó para besarme, pero con unos reflejos de felino, le tome la mano y dije:

-No- Dije viendo al frente –Aquí no, solo vámonos- Dije para después girarme a despedir a mis padres moviendo la mano de un lado a otro, con una gran sonrisa.

-Está bien- Dijo encendiendo el auto.

Una vez que salimos del perímetro de peligro y me aseguré que no hubiera ningún vecino chismoso, respiré profundamente y dije:

-Ahora sí- Dije acercándome a besar su mejilla – Ahora si lo que quieras- Dije sonriendo.

-Me confundiste por un minuto- Respondió él riendo.

-Lo siento, pero no me iba a arriesgar a que padre hiciera un escándalo, por un simple beso…-

-¿Un simple beso?- Preguntó Rhaegar -¿Son simples mis besos?-

-No me refería en ese aspecto…- Dije riendo.

-¿No?- Dijo ofendido –Supongo que solo hay una forma de comprobarlo- Dijo y cuando nos detuvimos en una luz roja, lo comprobamos.

-Comprobado- Dije sonriendo.

Desde que llegamos a la plaza Dorne, pude observar un gran grupo de personas reunidas, con varios autos alrededor, festejando con música a todo volumen y una vez que nos acercamos comencé a reconocer personas…

-No lo puedo creer- Dije completamente emocionada –Están todos- Dije gritando de la emoción.

Rhaegar no había terminado de estacionar la camioneta cuando yo ya había brincado al exterior a saludar a todo el mundo.

-LYANNA STARK HA LLEGADO SEÑORES- Dijo Bronn por un megáfono.

-¿De quién fue la brillante idea de darte un megáfono?- Pregunté cuando estuve frente a él.

-¿Crees que alguien se lo dio?- Preguntó Oberyn.

-ES MI ORGANIZACIÓN, ASÍ QUE HAGO LO QUE QUIERA- Dijo Bronn por el megáfono.

-Lommy, pregunta si aún hay tiempo, se quedó dormido- Dijo una voz conocida acercándose a nosotros -¿Lyanna?- Preguntó haciéndome girar, para darme cuenta de quién era.

-¿Dickon?- Dije felizmente, para después correr a abrazarlo.

-No te había visto desde la graduación- Dijo Dickon.

Dickon Tarly, es uno de los muchos egresados que nos acompañarían en esta aventura y aunque me duela el orgullo decir esto, lo conozco gracias a Gendry, ya que eran compañeros de clase, pero finalmente resultamos ser muy buenos amigos.

-Tu eres el que desaparece- Dije mientras me levantaba en un abrazo- Por cierto, ¿Cómo vas con tu restauración de tu auto?-

-La terminé, ¿quieres verlo?, aunque tendrás tiempo para eso en Mud Gate.-

-No importa, vamos- Dije caminando hacia allá.

Mientras nos dirigíamos a observar el auto de Dickon, era inevitable no saludar a todo mundo, o que ellos me saludara, porque seamos honestos, no hay muchas chicas en Mecánica, así que las pocas que hay se dan a notar, Así que entre abrazos y gritos nos abrimos camino. Finalmente llegamos al hermoso auto de Dickon.

-Es precioso- Dije al verlo.

-Y lo que costó…- Dijo Dickon riendo.

-HORA DE IRNOS, TODOS A SUS AUTOS- Dijo Bronn por el megáfono, al final de todo, servía para algo.

-¿Te vas en el trasporte, o quieres que te lleve?- Preguntó Dickon.

-No gracias- Dije tranquilamente –Vengo con…- Dije alterándome en la última parte saliendo corriendo.

¡Demonios!, había perdido a Rhaegar, obviamente (era lo que quería creer) No se iría sin mí, pero de cualquier forma, entre ese mar de personas no lograba verlo.

-RECUERDEN QUE NO PARAREMOS HASTA LLEGAR A BLACKWATER, SI REQUIEREN VACIAR SUS VEJIGAS, DEMACIADO TARDE, SIMPLEMNETE NO PIENSEN EN EL HERMOSO MAR QUE NOS ESPER….- Decía Bronn por él megáfono cuando llegue a quitárselo.

-Dame eso- Dije tomando el megáfono –RHAEGAR TARGARYEN, ¿DÓNDE ESTAS? LEVANTA LA MANO- Dije por el megáfono.

-Pero la niña se quería ir a ver no sé qué diablos…- Dijo Bronn en tono de burla.

-Cállate Bronn- Dije buscando una mano levantada, pero como si no conociera a mis amigos, ya que más de uno levantó la mano.

-No sería la primera vez que te pierdes viendo cosas de hombres…- Dijo Bronn.

-Yo veo lo que quiera- Dije golpeándolo con el megáfono en el estómago una vez que localice a Rhaegar. -¿Entendido?-

-Enten…dido- Respondió Bronn sofocado.

-Un placer hacer negocios contigo Bronn- Dije corriendo hacia Rhaegar.

-¿Lista?- Dijo Rhaegar al verme.

-Lamento haberme ido, no lo vuelvo a hacer- Dije con rostro de arrepentimiento.

-No te preocupes, entiendo que son tus amigos- Dijo Riendo, mientras me abría la puerta del auto. –De cualquier forma, te tengo vigilada- Dijo cerrándola.

-¿Qué?- Pregunté sorprendida.

La caravana de autos era encabezada por la camioneta de Tormund con Bronn y Oberyn (La Hielera móvil, ya que llevaban todo él alcohol en este auto), seguido por los Lannister, otros dos autos que desconocía, después Renly y compañía, seguidos por Dickon, detrás de él estábamos nosotros y después una larga fila de autos que ni conocía.

-¿Que tantas cosas traes Rhaegar?- Pregunté viendo los asientos traseros de la camioneta.

-Cosas indispensables- Respondió riendo.

-¿Indispensables?- Dije girando un poco –Veamos, bien supongo que esto es tu maleta- Dije viendo una maleta roja.

-Es correcto-

-Está bien eso es indispensable, ahora… ¿Un asador? –

-Hay que comer…-

-Está bien, ¿Y esa mesa?- Pregunté sorprendida al ver una mesa.

-¿Dónde vamos a comer?-

-¿Enserio?- Pregunté riendo.

-Y si te lo estás preguntando, también hay sillas- Respondió tranquilamente.

-Recordatorio, ir de camping contigo siempre, nunca sufriré por la comodidad- Dije riendo.-Por cierto…- Dije un poco nerviosa –Hablando de comodidad, puede que esté una persona non grata-

-Te refieres al hermano de Renly-

-Precisamente- Respondí nerviosa.

-¿Hay algo de lo que deba preocuparme?- Preguntó seriamente.

-No, solamente…- Dije haciendo una ligera pausa – Prométeme que no… mataras a nadie- Dije con una risa de nervios.

-Si no me dan un motivo, no lo haré- Dijo sonriendo.

-¡Rhaegar!-

-Lo prometo-

El camino desde la ciudad a Blackwater es de alrededor de una hora o un poco más. Conducíamos por la costa cuando finalmente vi el famoso anuncio de madera que anuncia la llegada a Blackwater. El camino principal nos llevó por el pequeño pueblo, para después llegar a la avenida más cercana a la playa, donde se detuvieron todos los autos. Bajé y ahora si en compañía de Rhaegar, caminamos hacia la camioneta de Tormund que era donde todos estaban reunidos y nos hicimos camino al frente.

-Bronn no hay que meter todos los autos- Decía Jaime cuando yo llegue. –Al fin y al cabo todo el mundo pondrá sus tiendas de campaña-

-Hablando de eso, nosotros no tenemos tienda, necesitamos la camioneta- Dije.

De camino, Rhaegar y yo acordamos dormir en la camioneta, ya que era más cómoda que la arena y una pequeña tienda, por lo cual fingimos que no teníamos.

-Si traen una mesa, traen una tienda- Dijo Bronn –Si, yo vi todo lo que traían, mientras tú veías cosas de ¡hombres!- Dijo en tono burlesco. –Pero está bien, pasen la camioneta a la arena, también meteremos la de Tormund, el auto de Jaime y para que vean lo que podemos hacer, el auto de Dickon- Dijo tono de señora.

-Mil gracias señora Bronn- Dije mientras me decidía ir a la camioneta con Rhaegar.

-ALTO AHÍ LYANNA- Gritó por el megáfono –Tu no te iras, me debes dos con esta, así que tengo una misión especial para ti-

-No voy a entrar en Bikini Bronn- Dije seriamente.

-No tranquila, no me refería a eso pero bueno fuera, simplemente quiero que lleves nuestro banderín- Dijo sacando de la parte trasera de la camioneta de Tormund un banderín que decía "MECÁNICA" –No hay nadie más en quien confié para hacer este trabajo, además llevaras el megáfono y alentaras a todos para llegar con todo el espíritu, ¿Lo harías por mi cariño?- Dijo tomando mis manos.

-Estoy alagada, lo haré- Dije sonriendo.

-Así se habla- Dijo sonriendo –Por cierto, Dickon entrará primero, así que deberás ir en el capó de su auto- Dijo alejándose.

-¿Qué?- Pregunté al no escuchar la última parte.

-Bronn- Dijo Rhaegar, caminando hacia donde se había ido. –Nos vemos en la playa- Me dijo alejándose detrás de Bronn.

Llegué con el banderín y el megáfono hasta donde estaba Dickon, preguntándome ¿Por qué Rhaegar quería hablar con Bronn?, supongo que era por algo de la playa, pero aun así me causo un conflicto interno.

-¿Lista para ir en el capó?- Preguntó Dickon una vez que llegue.

-¿Qué?- Pregunté sorprendida.

-Bronn, me pidió que lo hiciera-

-¿y desde cuando le hacemos caso a Bronn?- Dije algo exaltada –Está bien… Dije de mala gana – Pero no me vayas a tirar-

-Confía en mí-

Una vez que subí, comenzó la música en alto, así que tomé el megáfono y comencé

-MUY BIEN TODO EL MUNDO, QUE SE SIENTA QUE LLEGÓ LA MEJOR CARRERA DE TODAS, TODOS GRITANDO "MECÁNICA"-

Y por obra de magia todo el mundo comenzó a gritar lo que yo había dicho, nunca creí que funcionara. Hasta yo iba con la fiesta y agitando el banderín comenzó la procesión, todo era fiesta y diversión hasta que Dickon pasó una duna de arena muy rápido haciéndome perder el equilibrio. Yo ya me veía con la cara en la arena y posiblemente un diente menos, pero no fue así y caí en los brazos de alguien.

-Suerte que estaba aquí- Dijo Gendry conmigo en sus brazos -¿Estas bien?-

-Sí- Respondí bajando de sus brazos rápidamente –Gracias- Dije levantando el banderín del suelo.

-Creo que es una mejor idea que vayas en el asiento del copiloto- Dijo Gendry.

-Yo también lo creo- Dije subiendo al auto.

-Lo siento mucho Lyanna- Dijo Dickon una vez que subí al auto.

-No te preocupes- Respondí.

-Aunque estarías mejor conmigo…- Dijo Gendry.

Ignorando completamente el último comentario continuamos la procesión, para llegar a nuestra zona de Camping.

Clavaba él banderín en la arena cuando, corriendo llegó Rhaegar a mi lado.

-¿Qué tal quedo?- Pregunté levantándome.

-¿Te caíste?- Preguntó asustado.

-Sí, pero tranquilo, alguien...- Dije dudando un poco –Me atrapó-

-¿Quién?-

-¿De verdad quieres saber?- Pregunté preocupada.

-Fue él, ¿Cierto?-

Asentí con la cabeza, apretando los labios.

-Descuida, él no tiene por qué interponerse, recuerda, solo estamos tu y yo- Dije tomando sus manos –Y por tres días…- Dije guiñando el ojo.

-De acuerdo- Respondió sonriendo –No lo vas a creer, pero Bronn acaba de preguntar por una mesa para jugar Beerpong- Dijo riendo.

Una vez que establecimos nuestro campamento, colocamos la gran carpa y todo el mundo sus tiendas, oficialmente comenzó la vida loca. Debemos reconocerle su organización a Bronn ya que no únicamente llevaba alcohol a montones, si no que llevaba Hieleras identificadas entre cerveza clara, obscura, ámbar y especiales. Además de montones de comida chatarra.

A unos cien metros de nosotros se levantaba el campamento de los chicos de Ingeniería Civil, a su lado los de Ingeniería Química y finalmente Ingeniería industrial. La música sonaba alto, así que en cierto punto de la tarde comencé a bailar en grupo con las demás chicas de la carrera y una que otra agregada que nos daba como resultado unas 10 o menos, entre ellas se encontraban Brienne, Yara, una chica de primer año, Obara, Nym y Tyene Sand, de las cuales solo Obara estudia la carrera, las otras son sus hermanas, También entre las agregadas teníamos a una chica de Ingeniería Química, Shae, muy agradable, nos hicimos amigas de inmediato, otras chicas que no conocí y por supuesto estaba yo.

Después de bailar por un buen rato, regresé con mis amigos, donde compartí una o tres o más cervezas con Rhaegar, ámbar, son nuestras favoritas. Hablamos de viejas experiencias en la playa cuando…

-…Te lo juro, despertamos en Winch Tower- Dije a Rhaegar, el cual reía a carcajadas –No tengo idea como atravesamos la media luna, simplemente teníamos una resaca fatal por la mañana, por eso, no bebas hasta no recordar nada-

-No puedo creerlo- Dijo Rhaegar riendo.

-¡YA LLEGÓ LORAS CON LA MOTO…. ¡- Gritó Bronn completamente eufórico/ebrio frente a nosotros.

-Me acabas de embriagar con tu aliento- Dije agitando mi mano frente a mi rostro.

-¿Por qué Bronn se emociona tanto con ese hecho?- Preguntó Rhaegar riendo.

-Es una tradición, una carrera entre Civil, Industrial y mecánica, en motocicleta de cross pero con dos personas sobre ella, comúnmente perdemos- Dije riendo.

-Suena muy divertido- Dijo Rhaegar -¿Y quiénes van?-

-Bueno, el último año, yo fui de pasajera y este año igual supongo- Dije haciendo que Rhaegar pusiera un rostro de sorpresa total y preocupación.

-¿Y quién la conduce?- Preguntó preocupado.

-Hora de ir al show Lyanna- Dijo Bronn con un casco mal puesto -¿Podrías sostener mi cerveza?- Dijo dándomela para atarse el casco.- ¡Vamos a ganar!- Gritó.

-Oh no- Dijo Rhaegar de golpe –No lo harás Lyanna-

-Claro que lo hará- Dijo Un Bronn demasiado ebrio.

-NO- Dijo Rhaegar firmemente.

-Vamos Lyanna- Dijo Bronn tomando mi mano.

-¡NO!- Dijo Rhaegar molesto alejando a Bronn de mí.

-Alto los dos- Dije colocándome entre ellos.

-¿Por qué diablos lo trajiste Lyanna?- Dijo Bronn.

-¡CALLATÉ BRONN!- Gritamos Rhaegar y yo al mismo tiempo.

-Lyanna, nos están esperando, así que o vamos en este momento o perdemos- Dijo Bronn.

-Lyanna, no lo harás de ninguna manera- Dijo Rhaegar –No subirás a una motocicleta con Bronn, y mucho menos ebrio-

-De acuerdo, entonces conduce tu- Dije Viendo a Rhaegar.

-¿Qué?- Preguntó Rhaegar sorprendido.

-¿Si, qué?- Preguntó Bronn confundido.

-No conozco a nadie que conduzca una motocicleta mejor que tu- Dije viendo a Rhaegar.

-¿Y qué hay de mí?- Preguntó Oberyn.

-Dije motocicleta Oberyn- Aclaré –Pero vamos Rhaegar, podemos ganar, así no iré con ningún ebrio- Dije apuntando a mis amigos.

-…- Asintió de mala gana.

Rhaegar se oponía de todas las maneras posibles pero, pero cuando ya estuvimos sobre la motocicleta, lo acepto.

-¿No llevas casco?- Preguntó mientras yo me sostenía de él esperando comenzar.

-Y es por esto que nunca aprendí a atarlo- Dije.

Instantáneamente Rhaegar se quitó el casco, me lo entregó y observó hasta que lo até.

-¿LISTOS?- Preguntó un chico frente a las tres motocicletas.

Con un pulgar arriba respondimos cada uno y con una cuenta regresiva comenzó la épica carrera. Correríamos un cuarto de milla o un poco más y desde el comienzo tomamos un poco de delantera, ya que tenía razón, no hay nadie que conduzca mejor motocicletas que Rhaegar y sabia como tomar cada brinco y desnivel y ha de admitirlo que después de todo, lo disfrutó.

A final del recorrido, coronamos a mecánica como campeones después de solo los dioses saben cuánto tiempo. El regreso fue igual de emocionante que la ida, pero sin la presión de ganar, y cuando regresamos todo el mundo nos felicitó y se alegraron por el hecho.

-Al final no fue tan malo- Dije a Rhaegar bajando de la motocicleta, con una sonrisa en el rostro.

-No lo fue- Dijo él riendo.

-LOS DE INDUSTRIAL NOS RETARON A UN PARTIDO DE VOLEY BOL- Gritó Bronn entre todos – NECESITO A 5 BUENOS HOMBRES-

-Yo voy- Respondió Rhaegar de inmediato.

-Yo también- Dijeron Loras, Oberyn y Renly.

-Cuenta conmigo- Dijo Tormund.

Y así se conformó el equipo estrella de mecánica. Mientras los chicos jugaban yo me reuní con Brienne, Margaery (Hermana de Loras) y Shae y como cualquier grupo de mujer comenzamos a ver chicos.

-¿Cómo dijeron que se llamaba el de la barba?- Preguntó Shae.

-Todos tienen barba- Respondió Brienne.

-No todos- Respondí sonriendo.

-¿El pelirrojo?- Preguntó Margaery.

-No, el que está entre el chico de la bermuda verde (Bronn) y el pelirrojo-

-Oh, es Oberyn- Respondí.

-Es muy atractivo- Dijo Shae. -¿Y el de la bermuda verde?-

-Créeme Shae, no quieres saber eso, no te conviene- Dije con cierto sarcasmo.

-Es Bronn- Dijo Brienne riendo.

-Nunca había visto al chico con él que corriste Lyanna- Dijo Margaery -¿Es nuevo en el grupo?-

-Si- Respondí Sonriendo.

-¿Cómo se llama? Es muy atractivo- Dijo Margaery.

Rápidamente me giré hacia ella, la vi fijamente y dije:

-No Margaery, él no- Dije seriamente, para después girarme a ver el juego.

-Salé con él- Dijo Brienne en voz baja a Margaery.

-De acuerdo, Lo entiendo Lyanna- Dijo mientras reíamos.

Sorpresivamente y después de dejar medio pulmón en la cancha, los chicos lo hicieron en el último rematé y lograron ganar. Todo el mundo corrió a felicitar a los jugadores y nosotras no éramos la excepción. Caminaba entre las personas, para llegar a Rhaegar que estaba en hombros de Jaime y Dickon, cuando de frente me topé con mi peor pesadilla, Gendry.

-No pude felicitarte por esa gran carrera- Dijo al verme.

-Yo no hice nada, deberías felicitar a Rhaegar- Dije intentando moverlo colocando ni mano sobre su hombro, pero con un levé tirón de mi brazo me acercó a él.

-Te lo vuelvo a repetir, lucirías mejor conmigo- Dijo frente a mi rostro -¿Ya no lo recuerdas?- Dijo sonriendo, aun con mi brazo sujetado.

-Te ruego que me sueltes Gendry- Dije molesta pero sin causar alboroto, ya que sabría que si Rhaegar se enteraba, esto terminaría muy mal.

Por suerte Gendry me soltó a mi primera petición y comencé a caminar a paso veloz hacia Rhaegar, pero justo cuando estaba a unos metros, Brienne apareció frente a mí y me pidió que la acompañara al sanitario.

-Tormund es tan divertido- Dijo frente al espejo –Cuando se fueron a la carrera me contó un chiste tan divertido de un Burro y un tarro de miel… ¿Te sucede algo?-

-Es… ¡Ah!- Dije con un gesto de desagrado –Lo siento, no sucede nada, cuéntame del Burro y la cosa…- Dije con una sonrisa fingida.

-¿Tratas de engañarme otra vez Stark?- Dijo Brienne seriamente -¿Te recuerdo esa platica en tu sala de estar hace semanas?, así que ahora vas a contarme lo que sucede o te lo sacaré de otra forma-

-Odio cuando haces eso- Dije sonriendo un poco –Es… es Gendry, viene y se aparece cono si no hubiera sucedido nada hace un año, como si no me hubiera quedado con el corazón roto, como si no…¡AH!.- Grité. –Cree que yo lo estuve esperando con los brazos abiertos todo este tiempo, pero no, ahora estoy con Rhaegar y él quiere arruinarlo todo-

-Lyanna, si realmente amas a Rhaegar, Gendry no tiene por qué interponerse entre tú y él- Dijo sujetándome de los hombros –Y si causa problemas, fácil dile a Rhaegar, dos buenos golpes bien acomodados y listo- Dijo riendo.

-Creo que tienes razón- Dije -¿Crees que tenga que esperar hasta que haya problemas para que Rhaegar lo golpeé?- Dije riendo mientras salíamos del sanitario.

Una vez que salimos, la tolva de gente se había dispersado, muchos de ellos habían cruzado a Winch Tower, donde la vida es más nocturna, pero cuando regresamos al campamento vimos a nuestros amigos más cercanos, alrededor de una fogata y con lugares listos para nosotras, Brienne al lado de Tormund y Yo al lado de Rhaegar. La noche siguió entre canciones y cerveza, anécdotas de risas y tragedias, hasta que los bostezos se fueron apoderando de cada uno de nosotros y la bebida de Bronn dejándolo completamente barrado a un lado de la fogata. Entre Rhaegar, Tormund, Oberyn y Jaime lo llevaron a su tienda, la cual compartía con Oberyn Y Tormund, los cuales después de acomodar a Bronn, cayeron a dormir de igual manera, todos los demás fueron a sus tiendas, mientras que Rhaegar y yo dormimos en la camioneta.

A la mañana siguiente, había un rumor por lo aires, y no fue que me enteré hasta que Oberyn y Jaime llegaron a la camioneta, donde apenas estábamos reaccionando.

-Lyanna- Dijo Oberyn de inmediato, al verme salir con lentes de sol. –Necesitamos tu ayuda-

-¿Qué sucede?- Pregunté.

-Resulta, que hay cierto amigo que no durmió en la tienda anoche- Dijo Oberyn.

-¿Quién?- Pregunté rápidamente.

-Tormund- Dijo Oberyn.

-¿Esta perdido?- Pregunté asustada.

-No, nada de eso- Respondió Oberyn. –Todos sabemos dónde está-

-¿Entonces cuál es el problema?- Pregunté riendo.

-En problema- Dijo Jaime –Es que hay cierta amiga que no durmió en su tienda anoche…- Dijo con una sonrisa en el rostro.

Al asimilar la información que me habían dicho, dibuje una sonrisa enorme en mi rostro, y cubrí un boca con mis manos, ya que después solté un ligero grito. Tratando de contener mi emoción Oberyn me sujeto por los hombros.

-¿Qué sucede aquí?- Preguntó Rhaegar que apenas despertaba.

-No lo vas a creer…- Dije girándome hacia él con una sonrisa de 400 watts. –Resulta que Brienne y…- Decía yo cuando Oberyn colocó una mano sobre mi boca.

-Lyanna, tranquila- Dijo Oberyn soltándome –Esa cosas no se gritan a los aires-

-Tienes razón- Dije simulando seriedad -¿Entonces para que me necesitan?-

-Tienes una misión muy importante- Dijo Jaime –Cuando Brienne salga de esa camioneta- Dijo apuntando a la camioneta de Tormund –Le sacaras toda la información-

-¿Porque creen que les contaría lo que me dijera?- Pregunté sorprendida. –Además, ¿Por qué no le preguntas tú? Eres su mejor amigo- Dije a Jaime.

-Nos contarás porque, te mures tanto como nosotros, por saberlo- Dijo Oberyn.

-Además a mí no me contará los detalles que queremos saber- Dijo Jaime.

-No quiero saber ese tipo de detalles- Dije con rostro de desagrado –Pero tienen un buen punto, me muero por saberlo, Esta bien lo haré- Dije sonriendo.

Nos sentamos en la arena a esperar a que salieran los susodichos, hasta que finalmente se abrió un puerta de la camioneta y de ella salió Tormund.

-Bien tenemos al primer objetivo- Dijo Oberyn sin perderlo de vista.

Tormund caminó unos metros hacia la tienda de Bronn, pero de la camioneta salió Brienne.

-Lo sabía- Dijo Jaime en tono de victoria.

-Bien Lyanna, ahora ve hacia ella- Dijo Oberyn mientras yo me ponía de pie.

-Voy, pero no sean tan obvios y no se queden aquí observando cada movimiento- Dije a los tres.

-Tienes razón- Dijo Oberyn –Amigos, los invitó a que tomemos una ducha en el mar-

A lo que los otros dos se pusieron de pie y accedieron.

-Trae tu shampoo- Dijo Oberyn a Rhaegar –Espero me quedé el cabello como él tuyo, o mejor, trae el de Lyanna-

-Deja mi Shampoo en su lugar Oberyn- Dije de golpe.

Una vez que llegue a donde estaba Brienne, le entregue una botella de agua y me coloqué a su lado.

-Buen día- Dijo Brienne.

-Buenos- Respondí.

-¿Te enviaron a preguntar lo que pasó?- Preguntó Brienne tranquilamente.

-Fue idea de Jaime y Oberyn- Dije volteando los ojos –Pero obviamente no les contaría la verdad-

-No hay mucho que contar- Dijo Brienne

-¿Tan malo fue?- Pregunté sorprendida.

-No me refiero a eso- Dijo Brienne riendo –En realidad, no hubo eso, simplemente hablamos y dormimos-

-Vaya, al parecer si les contaré la verdad- Dije riendo.

Una vez que regresé a la camioneta, me encontré con los tres chicos que llegaban corriendo del mar.

-¿Y bien?- Preguntó Oberyn.

-Solo durmieron- Respondí.

-Vamos, no puede ser solo eso- Dijo Jaime.

-¿No puede ser solo eso qué?- Preguntó Tormund que llegaba detrás de nosotros.

Los cuatro nos quedamos helados de golpe y por un segundo nos vimos preocupados los unos a los otros. Pero rápidamente saqué una cuartada.

-Que no pueden creer que solo esto traigo de ropa- Dije mostrando mi mochila –Ahora si me disculpan, voy a las duchas- Dije alejándome. –Me deben una- Dije murmurando a Jaime y Oberyn.

Después de alistarnos Brienne, Tormund ,Jaime, sus hermanos, Renly, Loras, Margaery, Oberyn, Shae, Rhaegar y yo, decidimos ir a una fonda local a comer, dejando a Bronn dormir, ya que aún no se recobraba de lo de anoche.

Después de un merecido desayuno (en el cual sobraron las miradas incomodas) y un paseo por el pueblo, regresamos al campamento, donde vimos a un Bronn a la orilla del mar, con lentes de sol, la misma bermuda verde del día anterior, una camisa de flores abierta de par en par y claro, una cerveza en mano.

-¿Dónde estuvieron? es día de mar- Dijo Al vernos.

Como Bronn lo dijo, el día de hoy es completamente de mar, muchos de nosotros simplemente nadamos, algunos otros rentan botes a motor y otros más intrépidos surfean.

Después de nadar y juguetear un rato, regresé a la orilla, donde me encontraba viendo a los chicos que talentosamente surfeaban, cuando Rhaegar se acercó a mí.

-¿Sabes hacerlo?- Preguntó apuntando a los chicos de las olas.

-No, pero siempre he querido intentarlo- Dije sonriendo.

-Entonces vamos a conseguir una tabla- Dijo tomándome de la mano.

-¿Qué?- Pregunté

-Yo te enseñare- Dijo sonriendo, mientras yo ponía una cara de sorpresa –No viví más de 10 años en Dragonstone sin aprender a surfear-

-Está bien, vamos- Dije entusiasmada.

Tuvimos que caminar hasta el muelle para llegar con un hombre que rentaba los botes y las tablas Y Después de mucho analizar, Rhaegar encontró la indicada. Regresamos y yo estaba lista para entra al agua cuando él se detuvo en la orilla.

-¿Vamos?- Pregunté Ingenuamente.

-Aun no- Dijo riendo –Primero debes aprender donde está tu centro de gravedad y a equilibrarte- Dijo colocando la tabla sobre la arena. –Sube-

-Puff, esto es ridículo- Dije subiendo a la tabla - Claro que se dónde está mi…-

Pero con un simple movimiento que Rhaegar hizo con el pie, moviendo la tabla, me hizo caer sobre él.

-Que bien que sabes donde esta- Dijo Riendo mientras me sujetaba entre sus brazos.

-Eso es trampa- Dije levantándome –No estaba lista- Dije ofendida.

-De acuerdo, ¿estas lista?- Pregunto riendo.

-Lista- Dije con mi mejor posé, pero una vez más caí, pero ahora para el otro lado, donde la arena me recibió.

-Creo que empezaremos por abajo- Dijo Rhaegar riendo, pero ayudándome a levantarme.-Bien, siéntate sobre la tabla, con las piernas cruzadas-

Subí haciendo lo que dijo, y con el primer movimiento caí otra vez, pero regrese rápidamente y con solo unos movimiento más aprendí a equilibrarme.

-Perfecto- Dijo Rhaegar después de intentar tirarme tres veces seguidas y fracasar. –Ahora, en cuclillas-

De igual manera caí las primeras veces, pero después de unas cuantas sacudidas, lo logre.

-Vas muy bien, Muchas personas tardan mucho en este paso- Dijo Rhaegar sorprendido –Ahora, levántate- Dijo dándome la mano para ayudarme – Pero inclínate un poco-

-¿Así?- Pregunté cuando tuve la pose.

-Un poco más…- Dijo Rhaegar tomando mi cadera, pero en ese momento, fue como si tocaran un punto débil y totalmente me estremecí cayendo sobre él.

-No hagas eso- Dije completamente sonrojada.

-Tengo recordar ese punto débil- Dijo él riendo.

-Ese y muchos más- Dije subiendo una vez más a la tabla -¿Entonces así?- Pregunté ahora si con la pose adecuada.

Y estoy muy orgullosa de mi, ya que en ningún momento caí, ni siquiera me balanceé.

-Casi lo tienes- Dijo Rhaegar sonriendo –Ahora, una última, Inclínate otra vez, pero ahora levanta tu pierna hacia atrás y estírala completamente y abre los brazos-

Ingenuamente hice lo que dijo.

-¿Así?- Pregunté gritando con la posé.

-Sí, pero…- Dijo Rhaegar soltando una carcajada –No puedo creer que realmente lo hicieras- Dijo Aun riendo.

-Te detesto- Dije molesta golpeando su brazo.

-¿Me detestas, Entonces supongo que ya no quieres ir al agua?- Dijo Rhaegar chantajeándome.

-Si quiero- Dije de mala gana, para que después se acerca y besara mi mejilla.-Está bien vamos- Dije sonriendo.

Una vez que entramos al agua y estuvimos en un punto donde apenas lograba tocar el fondo, nos detuvimos.

-Bien, Sube- Dijo Rhaegar.

Con un nivel de dificultad más que extremo, lo logre y cual película de naufragio me quede sobre la tabla tendida.

-Bien, quédate en esa poción y comienza a impulsarte con los brazos- Dijo Rhaegar –Espera, ataré esto a tu tobillo, para que no pierdas la tabla-

-Que considerado- Dije riendo.

Comenzaba a avanzar, primero lentamente, pero después comencé a tomar velocidad y cuando estuve a unos metros del inicio…

-LEVÁNTATE COMO EN LA ARENA- Gritó Rhaegar –CUCLILLAS Y LUEGO TE LEVANTAS-

Seguía remando y con gran determinación me enfoqué en levantarme, lo veía en mi cabeza, cuclillas y luego inclinada, lo tenía. Pero en cuanto pasé de estar recostada a ponerme en cuclillas, caí al agua. Cuando salí a la superficie, vi a Rhaegar que llagaba nadando.

-¿Qué pasó?- Pregunté sorprendida –Hice todo como en la playa-

-Muy a la izquierda- Dijo Rhaegar –Procura estar al centro-

-De acuerdo- Dije decidida.

-Sube otra vez a la tabla- Dijo Rhaegar riendo al ver mi rostro.

Increíblemente lo logre otra vez y subí. Comencé a remar y otra vez al tratar de levantarme caí, una y otra vez, caía, subía, remaba, caía.

Era como la sexta vez que lo intentaba, cuando finalmente logre, me levanté estaba tan contenta que hice un pequeño festejo sobre la tabla y si, caí otra vez. La siguiente vez que lo hice lo logre nuevamente.

-Genial, ahora vamos a las olas- Dije felizmente junto a Rhaegar.

-Aun no- Dijo sonriendo –Primero algo más tranquilo, ves esas ondas que están ahí- Dijo apuntando a unos 10 metros de nosotros. –Iras allá y harás lo mismo, pero sobre las ondas-

-¿Solo eso?- Pregunté –Que fácil- Dije comenzando a remar.

Cuando estuve en el lugar acordado, hice cada uno de los pasos y me levante, pero al llegar una de las ondas me hizo tambalear y caer. No podía dejar que unas mediocres ondas me ganan, así que orgullosamente subí, repetí los pasos y lo logré, una tras otras las ondas pasaron sin hacerme caer. Altaneramente miré a Rhaegar dese arriba de la tabla, él cual con un movimiento de su mano me indico que regresara.

-Te dije que era fácil- Dije sonriendo a su lado.

-Sabía que lo lograrías- Dijo Rhaegar sonriendo –Ahora iremos a las olas-

-¡SI!- Dije efusivamente. –Por fin-

-Bien, lo haré una vez para que observes como debes de hacerlo- Dijo Rhaegar - ¿Puedes bajar?-

Sin pensarlo, me lance desde la tabla al agua, pero al caso que la tabla estaba atada a mi tobillo, se hizo un total desastre en la superficie.

-Lo siento- Dije a Rhaegar al ver su cabello totalmente empapado.

-Está bien- Dijo Sonriendo –Pero la próxima vez recuerda que estas atada, ¿Podrías prestarme tu tobillo para soltarte?-

Levante mi pierna y me desató. Rhaegar subió a la tabla con una gracia que yo no poseía, y de igual manera comenzó a impulsarse, hasta lograr tomar una ola. Era increíble, cada movimiento que hacía era como si hubiera nacido para eso, era tan natural, era una obra de arte en movimiento.

Cuando termino, regreso a mi lado.

-¿Qué tal?- Preguntó.

-Fue increíble- Dije sorprendida. –Dudo que pueda hacerlo tan bien-

-Tranquila, si comienzas a mentalizarte te será muy complicado, Sube- Dijo dándome una mano para subir junto con él - Mira al chico de rojo- Dijo apuntando a un sujeto que tomaba una ola –Ve como mantiene el equilibrio, solo se deja llevar, es simple, ¿Crees poder hacerlo?-Dijo persuadiéndome.

-Claro que puedo- Dije segura.

-Me encanta esa actitud- Dijo Rhaegar bajando de la tabla –Hazlo-

Moviendo mis brazos me acerqué al lugar de las olas y después de escoger el momento adecuado, comencé a hacer todo lo que había observado hace unos minutos. Había logrado levantarme y tomar la ola, estaba tan feliz, pero a la vez nerviosa, que mis manos estaban completamente heladas, al igual que mis pies, pero sin duda la adrenalina me alegraba. Era uno de los mejores momentos que había tenido en mi vida, me sentía tan libre, el viento, las olas, todo era perfecto, pero entonces, todo se arruino, ya que de un segundo a otro, escuche un-¡Lo siento!- A mi lado, gire para ver, pero fue demasiado tarde.

Algún estúpido había impactado contra mí, haciéndome caer. Por un momento todo fue un caos, las olas me movían de un lugar a otro por debajo del agua, mientras que la tabla me arrastraba a otro lugar. Sentí una fuerte presión sobre mi tobillo, pero cuando todo cesó yo estaba a unos metros de la superficie. Intenté nadar hacia arriba, pero no podía, ya que mi tabla y la del sujeto que me impactó estaban entrelazadas contra una roca, intenté soltar mi tobillo, pero era inútil, estaba muy apretado. Mi pie comenzó a reaccionar a la falta de sangre, pero ese no era mi único problema, ya que el aire comenzó a faltarme, me sentía débil, tenía que resistir, pero no podía, vi hacia arriba, el sol y entonces, Oscuridad.

Al abrir los ojos, lo primero que vi fueron esos lindos ojos violetas, intentaba hablar, pero no podía, primero escuchaba simples murmullos, pero después comenzaron a aclarase pero sin reconocer su emisor.

-Debemos ir al hospital- Dijo una voz.

-Tomen mi auto- Dijo Otra.

Sentí como me tomaban en brazos y comenzaban a correr, la imagen era borrosa, así que no sabía quiénes me llevaban, solo sabía que era Rhaegar y corriendo junto había 3 siluetas.

-Bronn, tómala- Dijo Rhaegar, estoy casi segura de eso.

Sentí como cambié de unos brazos a otros, que eran los de Bronn.

-¿Hacia dónde está el hospital?- Dijo Rhaegar, ya había comenzado a reconocer su voz, pero solo la suya.

-Toma la avenida principal- Dijo otra voz extraña.

-Y en la primera calle a la izquierda- Dijo Una voz femenina.

-Tranquila Lyanna, te pondrás bien- Dijo mi portador, que supongo y era Bronn.

El auto comenzó a moverse y al salir de la arena…

-Fue mi culpa- Dijo Rhaegar.

-No es tu culpa, ella quiso hacerlo- Dijo la voz femenina.

-Pero…- Decía Rhaegar.

Al cabo de unos minutos el auto se detuvo y una vez más cambie de brazos.

-Dámela- Dijo Rhaegar.

-No pierdas tiempo en eso y entra- Dijo mi actual portador.

Sentí como me colocaron sobre una cama, comenzaba a reconocer un poco más mi entorno, pero aun así me sentía completamente agotada.

-¿Qué sucedió?- Preguntó una voz femenina desconocida.

-Surfeaba, pero cayó y quedo bajo el agua por… mucho tiempo- Dijo la otra voz femenina, que comenzaba a reconocer como Brienne.

-De acuerdo, solo uno de ustedes puede estar con ella, preferiría que fuera usted señorita- Dijo la otra voz femenina -¿Cuál es su nombre?-

-Lyanna- Contestó Brienne.

-De acuerdo, Lyanna estas en el hospital, tranquila, soy la doctora Unella, estarás bien-Dijo tomando mi brazo –Si me escuchas, asiente con la cabeza-

Podría escucharla bien, pero fue muy complicado mover mi cabeza.

-Te pondrás bien- Dijo la doctora -¿Alguno de tus amigos podrá traerle algo de ropa?-

Mi primer pensamiento fue, "¿Estoy desnuda?", pero poco me importó.

-¿Cuál es su nombre señorita?- Preguntó la doctora.

-Brienne-

-Brienne, dime la verdad, ¿Únicamente estaban surfeando?, porque no tienes una idea de lo difícil que es diagnosticar a los jóvenes en esta fecha, ingieren cosa que ni te imaginas, pero no lo dicen y todo se complica, ¿Tu amiga no hizo algo parecido?- Dijo la doctora.

-Para nada, supongo que una que otra cerveza, pero nada más- Dijo Brienne.

-Confió en ti, atenderé su lesión en el tobillo, mientras ella reacciona-

Después de este comentario, sentí como si me estuvieran cortando el pie, era un ardor tan fuerte que quería gritar y llorar, pero no podía, por suerte solo duró unos segundos y al cabo de unos minutos ya no lo sentía, era incomodo, pero tolerable.

-¿Quiénes eran los chicos que venían con ustedes?- Preguntó la doctora.

-Somos amigos- Dijo Brienne.

-¿Todos ellos?, Se veían bastantes nerviosos por ella- Dijo la doctora -¿Uno de ellos tenía una cerveza en la mano?-

-Bronn- (No sé por qué no me sorprende) –Su mejor amigo-

-Ya veo, ¿Y qué hay de los otros dos?, El chico rubio-

-Él, su nombre es…- Dijo Brienne.

-Rhaegar- Dije difícilmente alertando a las dos mujeres.

-Tranquila Lyanna, quédate recostada, ¿Estas agotada?- Preguntó la doctora.

-Sí- Respondí.

-De acuerdo, toma esto, en unos segundos comenzaras a sentirte mejor- Dijo entregándome una píldora, para después salir del cubículo. Después de tomarla, me recosté una vez más.

-¿Qué sucedió Brienne?- Pregunté.

-Por donde comienzo – Dijo Brienne –Yo te vi desde la orilla, estás haciéndolo fabuloso, pero entonces ese estúpido se cruzó en tu camino, de inmediato Rhaegar comenzó a nadar en tu dirección, pero cuando las olas cesaron, creímos que te veríamos salir, pero no había ni rastro de ti, fue cuando comenzó el caos, un chico de civil fue con una motoneta acuática, en realidad Bronn le dijo que fuera. Estuvieron unos minutos, o algo parecido, para mí fue una eternidad, y mágicamente Rhaegar te sacó del agua y subieron a la Motoneta- Dijo Brienne sorprendida –Y cuando llegaste a la costa, te colocaron sobre la arena y fácilmente sacaste como 3 litros de agua- Dijo Brienne con una pequeña sonrisa.-Luego vinimos al hospital y hemos aquí-

-Gracias- Dije con una leve sonrisa.

-Bien, aquí está tu ropa- Dijo la doctora entrando con varias prendas. –Cuando estés lista, podrás irte- Dijo sonriendo.

-Mil gracias doctora- Respondí sentándome.

Brienne me ayudo a vestirme, aunque en realidad yo parecía su muñeca, ya que no tenía la suficiente fuerza para levantar los brazos o las piernas. Finalmente Brienne, me ayudo a ponerme en pie, mi tobillo me recordó que aún estaba lastimado, pero comencé a caminar con ayuda de Brienne, me dieron recomendaciones como descansar y limpiar mi herida, firme unos papeles y fui libre de irme.

Lentamente fuimos a la sala de espera, donde estaba Rhaegar, Bronn y el desconocido número tres que no era otro más que Gendry. Al verme los tres se levantaron y sonrieron.

-Regrese de la muerte- Bromeé.

-¿Cómo te sientes?- Preguntó Bronn.

-Cansada- Dije con una leve sonrisa.

-Vamos a descansar- Dijo Bronn besando mi frente.

Bronn se ofreció para llevarme en su espalda al auto, el cual supe hasta este momento que era de Jaime. Regresábamos en un muy incómodo silencio, yo en el asiento trasero entre Bronn y Gendry, Rhaegar manejando y Brienne en el otro asiento.

-Sera mejor que regresemos a la ciudad esta noche- Dijo Rhaegar.

-Concuerdo contigo- Dijo Gendry. –Aunque no sé si puedas llevarla a salvo-

-¿Puedes guardar silencio?- Dijo Rhaegar.

-Estás cansado, yo solo decía- Dijo Gendry –Aunque concuerdo en que debe ir a la ciudad, Yo podría llevarla-

-Nos iremos mañana- Dije con mucho esfuerzo.

-Pero Lyanna, estarías mucho mejor en tu casa- Dijo Brienne.

-Sí, lo sé- Dije suspirando –Pero Gendry tiene razón, Rhaegar está cansado, será mejor que descansemos esta noche y salgamos mañana-

-Yo podría llevarte- Dijo Gendry.

-Podrías- Dije seriamente – Pero lo hará Rhaegar, mañana a primera hora-

Y con eso acabé la discusión, sin embargo, capté una ligera sonrisa de parte de Rhaegar en el espejo retrovisor.

Al arribar al campamento, todos nuestros demás amigos, se acercaron a pregúntame como estaba, después de contestar sus dudas, los cuatro primeros me acompañaron a la camioneta, donde después de tomar asiento en donde dormíamos, me observaron, Brienne y Bronn con una sonrisa.

-La forma más fácil de ponerse sobrio- Dijo Bronn –Poco de no contarla, Cerca la bala- Me dijo haciéndome reír.

Brienne notó como es que Rhaegar me miraba, al igual que yo, se veía triste, ese era el único sentimiento que había en su rostro.

-Bronn acompáñame a ver esa cosa- Dijo Brienne golpeando el brazo de Bronn.

-Si la cosa- Dijo Bronn abrazando a Brienne y ambos comenzaron a caminar.

Pero aun había una molestia en nuestra casa, Gendry seguía ahí parado frente a mí y detrás de Rhaegar.

-Gendry, ¿Puedes darnos un minuto a solas?- Dije gentilmente.

-Pero yo también quiero hablar contigo- Dijo de golpe -¿Porque su asunto es más importante que él mío?- Dijo sumamente molesto.

Rápidamente Rhaegar giró, para encontrarse de frente con Gendry, ambos con un gesto furioso. Con un esfuerzo sobre humano, me levante y tome a Rhaegar del brazo y la atraje hacia mí.

-Por favor Gendry, un segundo, enseguida voy contigo, lo prometo- Dije casi suplicando.

De mala gana, Gendry accedió y se alejó de nosotros. Una vez que estuvimos solos, regresamos a donde estaba sentada, Rhaegar aún se veía triste, así que sujeté su mano entre las mías.

-¿Estás bien?- Pregunté preocupada.

Hubo un momento se silenció.

-Lo siento mucho- Dijo Rhaegar casi murmurando –Lo siento mucho Lyanna, no quería que nada de esto pasara, fue mi culpa, te ruego que me perdones-

-No fue tu culpa- Dije de inmediato –Simplemente pasó, pude ser yo o cualquier otro, no es algo que pudieras controlar o evitar-

-Si hubiera sido más atento, todo sería diferente- Dijo cerrando los ojos –El simple hecho de recordar ese momento en que pedía a todos los dioses que salieras a la superficie, me hace estremecer, el perderte…- Dijo mientras rodaba una lagrima sobre su mejilla –Tal vez ese idiota tiene razón, no estas segura conmigo-

-Eso es más estúpido que él que lo dijo- Dije firmemente –No hay otra persona, con la que esté más segura, que contigo- Dije limpiando su lagrima –Gendry es un estúpido, ambos sabemos lo que intenta hacer y si comenzamos a creer lo que dice, lo logrará, así que prométeme que no volverás a escucharlo o a pensar otra cosa así-

-Lo prometo- Dijo para después besarnos.

Me recosté observado a Rhaegar, ya que me sentía completamente agotada. Rhaegar intentó salir, pero sujete su mano y dije:

-Quédate conmigo- Le suplique.

Con una sonrisa en el rostro accedió y se recostó a mi lado. Al cabo de unos minutos yo caí profundamente dormida.

Aún estaba oscuro, cuando desperté por un calor endemoniado, así que me quite la chamarra que llevaba puesta, pero al levantarme estaba sola. Miré por las ventanas, pero no había ni rastro de personas fuera. Llamé a Rhaegar, pero fue inútil, ya que su teléfono comenzó a sonar a mi lado, lo tomé y baje de la camioneta. Caminé por los alrededores con la esperanza de encontrar a Rhaegar en algún lado, pero solo encontré una fogata a medio apagar, una cantidad obscena de botellas vacías y el teléfono de Bronn.

Decidí ir a la tienda de Bronn, Oberyn y Tormund, pero al abrir, solo me encontré con los dos últimos.

-Oberyn- Dije agitando su pie. –Oberyn-

-No molestes Bronn- Respondió dormido.

-No soy Bronn, soy Lyanna- Dije.

-¿Qué clase de sueño es este?- Dijo Oberyn viéndome apenas abriendo los ojos –Supongo que de esos que son buenos- Dijo con una leve sonrisa.

-No es un sueño- Respondí.

-Tienes razón, si fuera un sueño, estaríamos los dos solos- Dijo recargándose sobre sus brazos -¿Qué sucede Lyanna?-

-¿Has visto a Rhaegar?-

-Supongo que esta con Lyanna- Respondió.

-Yo soy Lyanna- Dije otra vez.

-¿Qué?- Dijo Oberyn confundido.

-Debe estar con Bronn- Dijo Tormund.

-Con Bronn- Dijo Oberyn.

-¿Saben dónde está Bronn?- Pregunté.

-Sí, dormido al lado de Oberyn- Dijo Tormund.

-¿Saben dónde están? Ustedes dos, ¿Saben en qué parte del mundo se encuentran Oberyn y Tormund en este momento?- Dije sorprendida. –Olvídenlo, los buscaré yo sola- Dije saliendo de la tienda.

-Espera, te ayudaremos a buscarlos- Dijo Tormund –Arriba, vamos- Dijo golpeando a Oberyn.

-Está bien, pero dame unos segundos, sal de la tienda Lyanna, no tengo puesta ropa- Dijo Oberyn.

-Yo los espero- Dije saliendo.

Al cabo de unos segundos, ambos aparecieron en la fogata a medio apagar.

-Supongo que estuvieron aquí- Dijo Tormund viendo las botellas vacías.

-¿Cómo sabemos que fueron ellos?- Dijo Oberyn.

-Son ámbar, a Rhaegar le encantan las Ámbar- Aseguré.

-Entonces, buscamos a dos ebrios y uno de esos es Bronn- Dijo Oberyn.

-Y eso es lo que más me preocupa- Dije.

-Posiblemente estén nadando boca abajo- Dijo Oberyn –Me regreso a dormir-

-No Oberyn, no nos abandones- Dije tristemente. –Y sabes que no están muertos-

-Lo sé, pero no tengo ni idea de donde puedan estar- Dijo Oberyn –Pero sabes que Bronn tiene tendencias destructivas cuando bebe-

-Alias, Siempre—Dijo Tormund.

-Ya sé dónde están- Dijo Oberyn. –Vamos Lyanna, trae tu cartera, tenemos una fianza que pagar-

Caminamos hasta la estación de policías, que queda a unas cuadras de la playa, cuando llegamos nos dimos cuenta que era todo menos estación de policías, ya que únicamente había tres oficiales, Uno de ellos dormido, otro hurgándose la nariz y el tercero luchaba por mantenerse despierto.

-Buenas noches- Dije frente al mostrador –Nos preguntábamos si estaban aquí dos chicos, uno de ellos es rubio, con ojos violetas, como de esta estatura –Dije levantando la mano bien alto.

-Sí y el otro, parece vago- Dijo Oberyn –moreno, barba, una bermuda verde, posiblemente un sombrero de paja y una cerveza en la mano-

-No hay nadie en la celda esta noche- Dijo el oficial.

-¿Qué?- Dije de golpe. –No puede ser deben….- Decía yo cuando el que se hurgaba la nariz contestó una llamada.

-¿Dos hombres?- Dijo sin dejar de hurgarse la nariz -¿Botellas?, ¿Un pescado? Si, lo tengo, ¿En la puerta del rey?, entendido, alguien ira- Dijo colgando la llamada.

-¿Qué era?- Preguntó el del mostrador.

-Unos chicos peleando en un bar, al parecer uno insulto la ropa del otro, algo de una cosa verde-

-BRONN- Grité de inmediato. -¿Dónde dijo que era la pelea?- Pregunté.

- En la puerta del rey - Dijo Tormund –Vamos-

Salimos corriendo, y por suerte pasaba un taxi, ya que mi tobillo estaba cobrando factura. Fuimos hasta la puerta del rey, que estaba cercana al muelle, bajamos corriendo arrojando un billete al conductor. Entramos y lo primero que vimos fue una bermuda verde bailando al centro del bar.

-Y te…aprovechas porque sabes que te quiero- Cantaba Bronn. –Chicos- Dijo un muy ebrio Bronn.

-Bronn, ¿Has visto a Rhaegar?- Pregunté rápidamente sujetándolo ya que apenas se podía parar.

-¿Rhaegar?, claro, esta recostado por allá- Dijo Apuntando a la barra.

Sin pensarlo lo solté, por lo cual cayó al suelo. Corrí hasta la barra, pero al llegar no era Rhaegar quien estaba en el suelo, era Gendry.

-Lyanna, lo prometiste, viniste a mí- Dijo completamente ebrio. Levantándose, para dejar ver un gran golpe que tenía sobre él rostro.

-Gendry, ¿Qué te pasó?- Pregunté al ver su rostro.

-¿Esto?- Preguntó apuntando al golpe – Fue tu hermoso Rhaegar-

-¿Y dónde está?- Pregunté de inmediato.

-No puedo creer que aun con todo lo que sucedió sigas preocupándote por ese infeliz, ve lo que me hizo, no debes estar con él Lyanna, tu deberías estar conmigo- Dijo Gendry tomándome de los hombros. –DEBERIAS ESTAR CONMIGO, ÉL NO TE MERECE-

-Gendry, estás ebrio, no entiendes nada de lo que sucede, debemos encontrarlo-

-Y sigues preocupada por él, entiéndelo yo estoy aquí, me tienes aquí-

-No- Dije de golpe –Entiéndelo Gendry, ya no hay un nosotros, no hay un estoy aquí, entiéndelo, ahora estoy con Rhaegar, y estoy muy preocupada por él, porque…- Dije comenzando a llorar –Rhaegar es mi persona, es en quien puedo confiar, es quien entiende mis problemas y me ayuda a resolverlos, me cuida como a nadie, aunque no se lo pida y aunque tú lo veas como un bárbaro, no tienes idea de la increíble persona que es y necesito encontrarlo- Dije tomando aire –Así que por ese amor que alguna vez me tuviste, dime donde está, te lo suplico-

Ambos nos vimos fijamente, pero entonces Gendry comenzó a reír a carcajadas.

-Por mí que desaparezca- Dijo para recargarse sobre la barra.

Estaba completamente desesperada, me sentía tan frustrada de todo, no pensaba más que lo peor y no pude hacer nada más que llorar, Oberyn se acercó a mí y me abrazo.

-Lo encontraremos Lyanna- Dijo Oberyn.

-Creo que yo puedo ayudarte- Dijo un hombre al otro lado de la barra. –No sé a quién buscas, pero vi quien le hizo ese golpe en el rostro a él- Dijo apuntando a Gendry –Además, ese infeliz no te dirá nada-

-¿Era un chico con cabello platinado y ojos color violeta?- Pregunté.

-El mismo- Respondió el hombre –Discutió con él y salió repitiendo, "está mejor sin mí" y después algo de Winch Tower -

-¿Cruzó?- Preguntó Tormund.

-No lo sé, únicamente lo vi salir- Dijo el hombre.

-Se lo agradezco- Dije sinceramente.

Salí corriendo al muelle con la esperanza de encontrarlo ahí sin poder cruzar a Winch Tower, pero al llegar al final del muelle, no había nada. Decepcionada me tiré sobre el suelo. Mientras que Oberyn golpeaba la puerta del sujeto que rentaba los botes a motor.

-¿Qué está sucediendo?- Preguntó al abrir.

-¿Vio a un chico rubio por aquí?- Preguntó Oberyn.

-¿Con ojos violetas?- Dijo él hombre, haciéndome levantar de golpe –Lo vi, se llevó uno de los botes-

-Lo dejo Cruzar, ¿Ebrio?- Pregunté -¿Está usted loco?-

-Mira niña, dinero es dinero, y me pagó, así que no me importaba si estaba sobrio o ebrio-

-De acuerdo, entonces nosotros también queremos un bote- Dijo Oberyn.

-Quisiera poder ayudarlos, pero era el último, tendrán que esperar al ferri por la mañana- Dijo bostezando –Así que dejen de hacer ruido y lárguense de aquí- Dijo cerrando la puerta.

-¿EL FERRI?- grité golpeando la puerta y pateándola– ¿QUÉ DIABLOS LE PASA POR LA CABEZA?-

-Lyanna- Dijo Oberyn levantándome.-Tranquila, deja de golpear-

-¿Cómo quieres que me tranquilice?, Hasta donde sabemos Rhaegar podría estar…-

-En Winch Tower- Dijo Oberyn.

-Si, tal vez, espero- Dije.

-Entonces ve-

-Si vamos a Winch Tower- Dijo Bronn colgado de Tormund –Iremos en tu camioneta-Dijo a Tormund

-No hay camino para la camioneta –Dijo Tormund.

-Pero si para una motocicleta- Dijo Oberyn.

Regresamos al campamento donde estaba la motocicleta con la que habíamos corrido el día anterior.

-Pero yo nunca he manejado motocicletas- Dije a Oberyn asustada –Ven conmigo-

-Iras más rápido si solo vas tú, y tranquila es como un auto, este es el embrague y con esto cambias de velocidad, freno y acelerador- Dijo mostrándome.

-Avisa cuando estés allá- Dijo Tormund justo antes de que partiera.

Los primeros metros fueron confusos, pero conforme avanzaba, Oberyn tenía razón, era como un auto, está bien, no lo era, pero no era complicado. Winch Tower queda a unos 20 kilómetros de Mud Gate y aunque el viaje se me hizo eterno por los nervios, estoy casi segura que no fue más de media hora. Al llegar a Winch Tower, deje arrumbada la motocicleta y comencé a buscar entre las personas, pero de algo tenían razón, Winch Tower era nocturno.

Me movía entre toda la fiesta, hasta que…

-…Simplemente es, lo mejor que me pudo pasar- Decía Rhaegar.

-Hermano, ¿Dices que su cabello es oscuro?- Decía él chico.

-Siempre huele tan bien-

-¿Rizado?-

-Así es-

-¿Con ojos como la plata?-

-Hermosos-

-¿Y labios rojos?-

-Exactamente así, ¿La conoces?-

-No, pero ¿es ella?- Preguntó apuntándome.

-Lyanna- Dijo Rhaegar viéndome, sorprendido.- ¿Qué haces aquí?-

-Entre en pánico- Dije sin saber que contestar.

-No deberías estas aquí, no deberías estar conmigo- Dijo alejándose de mí.

-Claro que sí, no hay nadie más con quien quisiera estar- Dije acercándome a él –Eres mi persona- Dije tomando sus manos y sonriendo.

Lentamente nos acercamos para fundirnos en un beso con la luna de testigo, pero no era la única.

-¡Lyanna!- Dijo Jon.

-¿Qué haces aquí?- Preguntó Theon.

-La pregunta, es, ¿Qué hace aquí, con él?- Dijo Robb apuntando a Rhaegar.

Lo habían visto, no podía ocultarlo, aunque lo intentara no lo creerían. Finalmente les tuve que contar la historia de cómo fue que llegue a Winch Tower a mis hermanos, por lo cual estaba sumamente molesto, en especial Robb, Así que insistieron en que me quedara con ellos, pero sin perder de vista a Rhaegar, el cual durmió sobre una cómoda hamaca.

A la mañana siguiente, regresamos a Mud Gate a primera hora, Mis hermanos estaban más que molestos, si bien era por lo de la noche anterior, también lo era porque debían dejar la playa un día antes de lo acordado. Y si fuera poco Rhaegar tenía una resaca infernal, por lo cual Robb condujo su auto.

-Fue más espectacular de que dijiste- Dijo Rhaegar de regreso.

-Te lo prometí, ¿No es así?-

-Jon, pon orden atrás- Decía Robb desde el frente.

-Si hermano- Decía Jon haciendo la vista gorda.

Obviamente cuando mis padres se enteraron de toda la extravagancia que hice la noche anterior me castigaron por el resto de las vacaciones de primavera y que castigo, no podía ir a las fiestas de Benjen, no podía ir a la playa, no podía salir de la casa, a menos que mis obligaciones me lo ordenaran y por supuesto, no podía ver a Rhaegar y eso gracias a mis hermanos que exageraron todo como de costumbre, pero aunque no lo pueda ver, aún existen los cuervos…

Nota: Como les prometí, un capitulo largo, espero que les haya agradado, aunque hay varios puntos que quiero tratar. Primero sé que muchos de nosotros amamos el personaje de Gendry en la serie, yo lo hayo, así que discúlpenme por llevarlo de esta manera, pero necesitaba un villano, Si quieren luego puedo hacer un capítulo algo así como "Las locas aventuras de Lyanna y Gendry", donde les cuente la historia detrás de todo de estos dos. Hablando de hacer capítulos, quería preguntarles algo respecto a este capítulo, como ya se dieron cuenta, hay momentos que suceden sin que Lyanna se dé cuenta, así que ¿Qué les parece si hago un capítulo de Blackwater pero desde la perspectiva de Rhaegar?, ¿Qué opinan?, me encantaría que me contestaran estas preguntas, pero si no lo quieren, continuaremos con naturalidad el fic. Síganle dando todo su amor a esta bonita historia, cada vez somos más y eso me pone extremadamente feliz. Yo le mando un beso a cada uno de ustedes y me despido.

-Lilo Ny.