CAPITULO 10: La fuerza del destino.

Flash Back.

La princesa Kakyuu lloraba desconsolada, sentía que su corazón se había partido en mil pedazos. Le habían quitado lo que más amaba en la vida.

- ¡¿Por qué, por qué? Seiya, por favor respóndeme! ¡Yaten, Taiki, despierten!

En el piso maltrecho yacían los tres hermanos, sus cuerpos estaban sumamente lastimados por la batalla, aun así, sus caras parecían ser las de unos jóvenes que sólo se encontraban bajo un profundo sueño.

Había sido una pelea despiadada, de no haber sido por el sacrificio de los valientes guerreros estelares, no habrían podido vencer y detener el poder maligno que había atacado a la Tierra.

Serena estaba en el fondo del salón, había perdido ya su transformación, estaba completamente ida, escuchaba los gritos de dolor de la Princesa Kakyuu, pero los sentía lejanos, como un eco. Su amada estrella, el amor de su vida, había muerto.

- ¡No, esto es una pesadilla! ¡Esto no es real! Sus manos protegían instintivamente su vientre. – Hoy era un día especial, Seiya, hoy te iba a contar que… Pero un llanto contenido no la dejó continuar, cayó de rodillas al piso llevándose las manos al rostro.

Como pudieron las demás Sailors comenzaron a recobrar el sentido, Sailor Mars fue la primera en poder ponerse de pie, y llegar hasta donde estaba Serena en shock.

- ¡Serena, levántate, tenemos que salir de aquí! ¡Serena por favor! Su amiga ya no quería reaccionar, su vida se había ido en el momento que el resplandor de su estrella se había apagado.

Fin flash back.

== Sala de audiencias Palacio Kinmoku ==

- Princesa, ¿Princesa, se encuentra bien? La nueva Sailor Star veía con preocupación como esta se había quedado pensativa y triste.

- Ah, sí, sí. Por favor, avisa a la Reina que en un momento estaré con ella en el jardín.

- Ojalá yo también hubiera borrado estos recuerdos tan dolorosos de mi mente. Y salió hacia el jardín real.

Era un día maravilloso, el clima de Kinmoku era agradable, casi perfecto. La vegetación era muy parecida a la de la Tierra, con la diferencia que los colores de todo eran variados y exóticos.

- Reina Serenity, dijo la princesa al tiempo que hacía una reverencia.

- Kakyuu, la Reina la vio con gran ternura, como si se tratara de su propia hija. – Deja ya las formalidades mi niña, y ven a darme un abrazo.

Conocía a Kakyuu desde que era pequeña, y le tenía gran afecto.

- ¿Es cierto que regresaron?

- Sí, dijo Kakyuu muy seria, estaba decidida a defender la decisión que había tomado aún si a la Reina del Milenio de Plata no le parecía.

- Entiendo, era lo lógico, la Reina sonaba melancólica. – Sabes perfecto que tenía que proteger a mi hija. Después de la tragedia en el Milenio de Plata, cuando les di la oportunidad de renacer a ella y sus guardianas; mi intención era que vivieran una vida feliz. Pensé que el amor de Serenity y Endymion se traspasaría a Serena y Darién cuando se conocieron, pero no contaba con la audacia de tu guerrero. - Kakyuu, querida, creamos un universo alterno y ahora estamos viendo las serias consecuencias, los sabemos. Cometimos un gran error al pensar que era mejor borrar recuerdos para evitar sufrimientos, pero el poder del amor ha sido más fuerte, sólo espero que nos perdonen cuando descubran la verdad.

Era cierto, ella y la Reina habían jurado mantener el secreto, de no haber sido por la invasión de su planeta y su huida a la Tierra esto no habría pasado. Tal vez en el fondo lo hizo consciente. De toda la Vía Láctea fue a esconderse al lugar en donde sabía que estaba Serena, ¿era acaso que premetidamente planeó su reencuentro?

Sus pensamientos fueron interrumpidos por la Reina.

- He venido porque ha surgido un nuevo enemigo en la Tierra y necesito tu ayuda, es indispensable que les regreses sus poderes, de otra forma no podrán luchar al lado de mi hija.

- ¿Te refieres a que se conviertan en Sailors nuevamente?

- No, sabes perfecto que esos no son sus poderes reales, todo esto de haberlos hecho renacer como tus guardianas tiene que parar.

Kakyuu tenía miedo, ¿y si sus estrellas la odiaban? ¿Cómo iba a explicarles porqué habían hecho eso?

- No temas, ellos entenderán que lo hicimos por amor, por protegerlos.

La princesa sólo asintió, no tenía más opción, habría querido que sus estrellas descubrieran su destino poco a poco, pero la situación no lo iba a permitir, tenían que actuar rápido.

- Está bien Reina Serenity, acompáñeme, le entregaré los medallones estelares.

== Templo Hikawa ==

Luna y Artemis se habían reunido para seguir investigando sobre el enemigo.

- ¿Artemis, lo sientes?

- ¿Sentir qué Luna?

A Luna le parecía sentir la presencia de su Reina, pero eso era muy poco probable, así es que estaba por desistir de su idea cuando un pequeño rayo de luz quedó frente a ellos.

De él se fue formando una burbuja hasta aparecer por dentro de ella la Reina.

Ambos gatos hicieron una reverencia sorprendidos, el que su Reina estuviera ahí sólo podría significar que algo importante o algo grave estaba ocurriendo.

- Su majestad, ¿a qué debemos el honor de su visita? Dijo Luna.

- Luna, Artemis, una batalla está próxima y necesito que me ayuden nuevamente como guías.

- Claro, su majestad, lo que usted nos ordene, pero si me lo permite, déjeme decirle que las chicas cada vez nos necesitan menos, Sailor Venus se ha convertido en una excelente líder y Serena ahora es una joven más madura. Artemis sonaba bastante orgulloso de los logros que habían conseguido.

- Lo sé, pero en esta ocasión no es a ellas a quienes deben guiar. Los gatos no entendían a qué se refería la Reina.

- Verán, por lo pronto tendrán que confiar en mí, aun no puedo contarles todo, pero por favor ayuden a estos chicos.

- ¿Pero de quién se trata su majestad, a qué chicos debemos ayudar?

- A los hermanos Kou.