Disclaimer: Los personajes de Twilight son propiedad de Stephanie Meyer, yo solo los ocupo para jugar un poco con ellos en mi mente loca, esperando que les guste.
Cap. 10 (Un buen inicio)
Cuando llegaron a la casa de Bella las luces estaban apagadas, lo que de cierta manera tranquilizaba a Bella, pero bien sabía que su madre la podría estar esperando en la cocina y esa luz no se veía desde ahí.
- Bueno creo que no tendrás que dar explicaciones a nadie - le dijo Edward volteándose para verla mejor y poder besarla a gusto.
- Yo no cantaría victoria tan pronto - dijo Bella desabrochando el cinturón de seguridad para poder bajarse.
- Me vas a decir que tus padres son de los que esperan en la sala con todo apagado - dijo Edward riéndose de lo que acaba de decir.
- No lo creo, mi padre ya ha de estar dormido, pero mi madre posiblemente me espere en la cocina y la luz de esa habitación no es visible desde aquí - explico Bella divertida también por las palabras de Edward.
- Oh ya veo, nos vemos mañana entonces y sabes que me gusta la puntualidad - le dijo Edward acercándose en busca de sus labios, dándole un beso hambriento apoderándose de su boca, logrado arrancarle gemidos de placer a Bella - creo que será mejor que entres o no respondo - dijo Edward con la respiración agitada usando todo su autocontrol para no lanzarse sobre Bella.
- Hasta mañana - dijo Bella con voz ronca y entrecortada, provocando que Edward se aferrara al volante. Bella bajo torpemente y entro a la casa sin encontrar rastros de sus padres esperándola, encontrando el porque en una nota en el buró de su recámara.
Bella:
Cariño tuvimos que viajar a Phoenix al parecer la abuela Swan se puso mal, esperamos que solo sea una falsa alarma, regresamos en dos días, cuídate y nos vemos pronto.
Tus padres.
- Bueno al menos me libre de un interrogatorio - dijo Bella a la nada y se preparó para dormir.
Al día siguiente todo parecía normal solo que un poco más silencioso y más tarde.
- Hola Bells buenos días, ya estas lista - dijo Seth llegando a recogerla como era su costumbre.
- Ya casi Seth, solo tengo que ir a lavarme los dientes - dijo Bella subiendo corriendo a su cuarto, bajando unos minutos después.
- Corre Bells que no quiero que llegues tarde y luego me culpes a mí - dijo Seth poniéndose en marcha a la empresa Cullen's Inc.
- Ya calla, que si fue tu culpa - dijo Bella golpeando su brazo.
- Bella inconsciente, vengo conduciendo y podemos tener un accidente - dijo Seth dramáticamente.
- Ya lo siento, pero te lo ganaste y además dudo que le digas lo mismo a tu novia cuando viene entreteniéndote - le dijo Bella, logrando un tenue rubor en Seth - hiu no quiero saber los detalles, solo espero que este asiento este limpio - dijo Bella haciendo una mueca de asco.
- Ya verás que me desquitare - dijo Seth. El resto del trayecto fue tranquilo escuchando música.
- Nos vemos después - dijo Bella entrando al elevador que la llevaría a su pequeña oficina.
- Buenos días, te regañaron? - pregunto curioso Edward que la esperaba cómodamente en su oficina.
- Buenos días, no me dijeron nada - dijo Bella acomodando sus cosas.
- Y yo que me imaginaba una de esas escenas en las que tratas de entrar a casa sin hacer ruido y cuando menos piensas se enciende la luz de lámpara de la sala dejándote al descubierto - le dijo Edward muy contento según parecía.
- Es que lo dices por experiencia - le dijo Bella divertida por la imagen mental que le describía Edward.
- En un par de ocasiones si - admitió Edward.
- No me lo puedo imaginar - dijo Bella - a mí no creo que pudiera pasarme, antes de que mi padre esperará me mandaría a buscar, por cielo, mar y tierra pidiendo apoyo del FBI, la CIA y no sé cuántas organizaciones más - dijo Bella recorriéndole un escalofrío al saber que su padre si sería capaz de eso y más.
- Y no crees que sería más fácil movilizar a la policía nada más - dijo Edward riendo ante la exageración de Bella.
- Por eso dije que con el apoyo de... la policía serían los primeros en buscarme encabezados por mi padre - explicó Bella.
- A qué se dedica tu padre? - pregunto Edward ya serio.
- Es el jefe de policía - dijo Bella.
- Guau, ósea que siempre has vivido bajo las normas de la ley - dijo Edward acercándose a Bella con voz ronca y ella solo asintió quedándose de repente sin aire - bueno yo te ayudaré a quebrar algunas reglas - le dijo Edward tomándola de la cintura y apoderándose de sus labios a lo que ella inmediatamente le correspondió pasando sus brazos por su cuello aferrándose a él como si su vida dependiera de ello.
- No, aquí no - logro decir Bella entre jadeos.
- Porque no? Sabes tus labios me confunden responden a mis besos y luego me dicen que no - dijo Edward pasando un dedo por los labios ligeramente hinchados de Bella.
- Porque no está bien, aquí eres mi jefe y eso no está permitido - dijo Bella alejándose un poco para poder pensar con más claridad.
- Pero lo deseas tanto como yo, simplemente seremos discretos y listo - dijo Edward volviendo a acorralar a Bella entre sus brazos y tomando posesión de sus labios - ves eso comprueba mi teoría solo dejare llevar - dijo Edward volviendo a besarla, no entendía que era pero entre más la besaba más deseaba su boca y su cuerpo. Y por primera vez en su vida Bella se dejó llevar sin detenerse a pensar en las consecuencias se entregó de lleno a ese beso aferrándose a las hebras broncíneas como si su vida dependiera de ello sintiendo como un calor comenzaba a recorrerle el cuerpo entero derritiendo sus ideas y acumulándose en su entrepierna provocándole un gemido de placer que escapó de sus labios haciendo vibrar a Edward de anticipación, pero ahora él era el que tenía que detenerse o terminaría haciendo suya a Bella en esa pequeña oficina y de algo estaba seguro... sabia tratar a una mujer - sí que sabes dejarte llevar - dijo Edward jadeante.
- Tú me pediste que me dejara llevar, hice algo mal? - pregunto Bella que no entendía porque la detenía si lo que más ansiaba era continuar.
- Y no sabes cuánto me encanta que lo hagas, pero me gustaría continuar en un lugar más discreto y adecuado para lo que tenemos en mente - le dijo Edward al oído a Bella provocándole un escalofrío.
- Yo ya lo había dicho y me dijiste que me dejara llevar - dijo Bella comenzando a molestarse.
- Pero creo que lo que al menos yo tengo en mente no es como para hacerlo en la oficina, tal vez en otra ocasión, pero no ahorita; eso no significa que no pueda besarte aquí - le dijo Edward dándole un pequeño beso al tiempo que capturaba uno de sus labios entre los suyos dándole un ligero tirón.
- Bueno creo que entonces lo mejor será que me ponga a trabajar - dijo Bella tratando de concentrarse en lo que tenía que hacer, pero se le dificultaba teniéndolo tan cerca.
- Esta bien yo también tengo cosas que hacer, pero que te parece si continuamos esta noche? - le preguntó Edward con una mirada capaz de derretir un iceberg.
- Yo... no creo que eso sea posible, no quiero tener problemas - dijo Bella pensando en Seth que no era tonto. Edward se molestó al darse cuenta de que Bella bien podía estar jugando con él y con el estúpido de su novio.
- Con quien no quieres tener problemas? - pregunto serio Edward.
- Mmm, bueno digamos que Seth no es muy paciente que digamos y me va a volver a preguntar el porque me voy más tarde - dijo Bella tratando de explicarse. Seth ese nombre le sonaba a Edward pero seguía tratando de recordar así no se llamaba el chucho y recordó el incidente de la carrera.
- Seth tu primo? - pregunto Edward tratando de salir de dudas.
- Exactamente el mismo, ayer le dije que tenía trabajo pendiente, pero hoy no me dejara ir sola y menos sabiendo que mis padres no están en casa - dijo Bella, sus padres no estaban así que no tenía pretexto para no estar con ella en la noche pensó Edward.
- Bueno supongo que entonces tienes que irte con él, pero una vez en tu casa podríamos estar juntos - le dijo Edward seductoramente.
- Mmmm, me supongo que sí, a menos de que quiera que vayamos a su casa a cenar con mi tía - dijo Bella a lo que Edward volvía a molestarse.
- Haber vamos a dejar las cosas claras, vas a querer que nos veamos esta noche o no, porque una cosa si me gustaría aclarar no me gustan estos jueguitos - dijo Edward muy serio.
- No es ningún juego, simplemente estoy manejando las probabilidades - dijo Bella - y si quiero que nos veamos en la noche - dijo Bella ruborizándose por su confesión.
- Me agrada saber eso, entonces nos vemos una hora después en tu casa, podemos salir a cenar si gustas – le dijo Edward con la confianza renovada.
- Creo que sería mejor que cenáramos en casa, si gustas puedo preparar algo rápido – se ofreció Bella.
- Cocinas? – le pregunto incrédulo, ninguna mujer con la que haya salido ponía ni siquiera un pie en la cocina.
- Si algo, digamos que a mi madre le gustaba mucho experimentar en la cocina y para que no muriéramos de inanición mi padre y yo uno de los dos tenía que aprender y decidí que tenía que hacerlo yo – dijo Bella con una sonrisa en el rostro al hablar de sus padres.
- Entonces espero que me sorprendas, solo dime una cosa… no moriré envenenado cierto? – le pregunto divertido Edward.
- Mmm, yo digo que no, hare un esfuerzo – dijo Bella con voz solemne.
- Bueno entonces tenemos una cita esta noche y no puedes faltar, pero ahora hay que trabajar tenemos muchas cosas que hacer – le dijo Edward serio de nuevo volviendo a ser ese empresario que se dedicaba a trabajar. El día a ambos les paso de manera rápida en medio de mil y un cosas por hacer, con las revisiones de las construcciones, la aprobación de los comerciales, los espectaculares y una reunión con Ben para checar las ganancias, la inversión hasta el momento y algunos detalles más que aún tenían que arreglar e imprevistos que salieron de último momento, como el escaseo de uno de los materiales empleados para la construcción de las casas y la búsqueda de nuevos proveedores.
Cuando Bella se dio cuenta estaba solo a media hora de la salida del trabajo y los nervios la atacaron sin compasión, además de que no sabía que es lo que le podría preparar de comer a Edward, no tenía idea de que era lo que le gustaba si era alérgico a algo en fin se estaba rompiendo la cabeza, hasta que deicidio que haría simplemente una pasta con salsa casera receta de su abuela que tanto le encantaba y de postre estaba segura de que aún había duraznos en almíbar que a ella tanto le gustaban y los podría acompañar con un poco de crema.
- Bells estas lista para irnos – le dijo Seth apenas se abrió la puerta del elevador y salía por este.
- Claro que si Seth, crees que de ser lo contrario estaría aquí? – le pregunto Bella levantando una ceja de manera interrogante.
- Ya está bien lo entendí, pero es que con eso de que ayer también ya estabas lista y de último momento me dijiste que te quedabas, pues digamos que en esta ocasión si me gustaría asegurarme primero – le dijo Seth divertido.
- No, creo que esta vez no olvide nada que tenga que entregar mañana a primera hora – le dijo Bella – nos vamos estoy cansada y me gustaría tomar una ducha que me relaje y meterme a la cama.
- A sus órdenes señorita, pero pensaba que tal vez te gustaría cenar con mi madre, ahora que ya está más tranquila de saber que la abuela Swan ya está bien – le ofreció Seth.
- Muchas gracias Seth, pero de verdad que creo que necesito reponer el sueño que perdí ayer – le dijo Bella ya de camino a casa.
- Está bien como gustes – le dijo dejando el asunto por la paz, la dejo en su casa prometiendo estar ahí por ella al día siguiente tan puntual como todos los días. En cuanto entro Bella se apresuró por entrar a la cocina buscando todo lo necesario para preparar la cena ya que no le quedaba mucho tiempo para que Edward apareciera y una duda se cruzó por su mente… como sabría Edward en donde vivía? Se estuvo haciendo la misma pregunta mientras preparaba las cosas y acomodaba la mesa para que cuando llegara, si es que llegaba pudieran estar a gusto, estaba terminando de colocar los cubiertos, cuando el timbre de su puerta sonó y corrió a ver quién era.
- Buenas noches Bella llego a tiempo? – le pregunto Edward en el umbral de la puerta con una botella de vino y esa sonrisa torcida y deslumbrante que tanto encandilaba a Bella.
- Hola, pasa si ya está todo listo, espero que no te moleste pero no se me ocurrió que preparar y no sé si hay algo que no puedas consumir y prepare pasta y de postre unos duraznos en almíbar – le dijo Bella apartándose de su puerta dejándolo pasar.
- Mmm, pasta me parece muy bien y creo que quedara con el vino que traje – le dijo mientras le mostraba la botella.
- Muchas gracias, deja que vaya por una hielera para que se enfrié y podamos pasar a la mesa si gustas – le dijo Bella volviéndose hacia la cocina.
- Si gustas te ayudo con el vino solo me dices donde están las cosas mientras sirves la cena – le dijo Edward siguiéndola a la cocina mientras pasaba ambas manos por su cintura para abrazarla por detrás aspirando su aroma mezclado con el tomate de la salsa y las hierbas de olor – mmm huele exquisito.
- Muchas gracias, espero que te guste – le dijo Bella sonrojándose por el cumplido. Prepararon las cosas para ir al comedor y disfrutar de la cena en una charla amena, cuando Bella recordó su duda – Edward – le llamo.
- Dime, que pasa? – le pregunto al ver la duda en su rostro mientras se mordía su labio por los nervios, aunque ese gesto a él lo estaba poniendo a mil que sería feliz de saltarse el postre con tal de saltarle a ella.
- Bueno, me estaba preguntando el cómo es que sabes en donde vivo, si no me lo preguntaste – le dijo Bella sonrojada por su pregunta.
- Bueno tengo que admitir que ser el jefe tiene sus ventajas y si soy culpable – le dijo Edward admitiendo sus actos.
- Que tienes que admitir? – pregunto Bella.
- Bueno yo tengo acceso a los expedientes de los empleados así que solo tuve que checar el tuyo, para tener tu dirección ya que tarde cuanta me di de que no te la había pedido – le dijo Edward un poco avergonzado por admitir su abuso de poder.
- Bueno al menos no me dejaste esperando con la cena hecha, yo anduve con la misma interrogante mientras preparaba la cena – le dijo Bella.
- Tenía un compromiso y antes que nada soy un caballero y no podría jamás rechazar la invitación de una hermosa mujer a cenar y más cuando la cena está preparada por sus propias manos.
- Bueno espero que al menos te haya gustado – le dijo Bella sonrojada hasta la raíz del cuero cabelludo – quieres el postre – le pregunto intentando ponerse de pie, pero la mano de Edward la detuvo.
- Tengo en mente otro tipo de postre – le dijo Edward acariciando el dorso de su mano enviándole corrientes eléctricas por todo su cuerpo sorprendiendo a ambos por la intensidad.
- Bueno… este… quieres pasar… a la sala? – pregunto Bella de repente acalorada.
- Es una buena idea, acompañada por tan bella dama estaría encantado – le dijo Edward poniéndose de pie.
- Gustas otra copa? – le pregunto Bella tratando de aclarar sus ideas.
- Muchas gracias pero ya he tomado una y debo de conducir aun y no sería apropiado que condujera bajo los efectos del alcohol – dijo Edward ayudándola a recoger la mesa y poniendo los platos en el lavavajillas.
- Bueno, muchas gracias por ayudarme – le dijo Bella cuando terminaron y fueron a la sala.
- El que debe de dar las gracias soy yo, no recuerdo cuando fue la última vez que comí algo tan delicioso – le dijo mientras le pasaba un brazo por los hombros buscando una posición más cómoda en el sofá.
- Qué bueno que te haya gustado – le dijo Bella mientras buscaba un tema de conversación, pero a duras penas podía recordar como respirar teniéndolo tan cerca de ella. Sin más Edward tomo posesión de esos labios que llevaba todo el día ansiando por ellos, estos eran dulces y suaves y en ellos degustaba un toque del vino y de las hierbas de olor que la hacían más deseable de lo que ya le era.
- Te deseo – le dijo Edward al oído antes de tomar posesión de su cuello – te deseo ahora.
- Yo también – logro decir Bella suspirando de placer enredando sus brazos en su cuello mientras Edward la ayudaba a sentarse sobre su regazo sujetándola firmemente por su cintura, pero sus manos querían explorar su piel y como si le hubieran leído el pensamiento Bella se separó un poco de el – vamos arriba – le dijo aferrándose a su cuello y Edward la acomodo de tal manera que los pies de Bella se juntaban alrededor de las caderas de Edward donde claramente se pudo percatar del bulto que hacia presión sobre su cuerpo. Una vez que llegaron a la recamara de Bella gracias a sus escasas indicaciones, Edward la recostó suavemente en la cama y de lo único de lo que Bella era consiente era del cuerpo caliente que la presionaba sobre la cama mientras dos pares de manos hacían lo suyo, recorriendo el cuerpo del otro mientras se despojaban lentamente de las ropas que se acumulaban poco a poco en el suelo sin reparo alguno.
- Eres perfecta – le dijo Edward mientras se apoyaba en sus manos para poder contemplar la desnudez de Bella sintiendo la dureza de sus pezones que clamaban a gritos un poco de atención a lo que Edward gustoso se prestó tomando un pecho con su mano y el otro entre sus labios pasando su lengua con maestría por su sonrosado pezón haciendo que Bella soltase gemidos de placer y le jalara la cobriza cabellera enloquecida de lujuria, cuando Edward cambio de pezón para darle el mismo tratamiento Bella se sentía en el límite, pero necesitaba más, su centro palpitaba buscando un poco de desahogo que llego restregándose contra en duro cuerpo que la cubría.
- Por favor Edward… te necesito – suplico Bella con voz débil y desesperada.
- Vamos con calma que hay mucho aun por disfrutar – le dijo Edward pasando sus manos por toda la longitud del cuerpo de Bella mientras ella se estremecía dejando por su paso un camino de besos húmedos concentrándose en su ombligo con el que jugueteo un poco antes de separar delicadamente las piernas de Bella para colocarlas sobre sus hombros y perderse entre sus pliegues que ocultaba ese pequeño botoncito de placer que la estaba matando mientras los dedos maestros de Edward la acariciaban y la dejaban aún más expuesta para el perdiéndose en el dulce aroma que lo embriagaba, ardía en deseos de probarla por lo que levanto la mirada conectando en ese momento verde con café pidiendo permiso a lo que Bella solo asintió sintiendo el primer latigazo de placer cuando la lengua de Edward la recorrió lentamente haciéndola ver las estrellas en ese instante, Edward se aferró a sus caderas que subían y bajaban a un ritmo demencial pidiendo más desquiciando a Edward queriendo fundirse en uno solo con Bella, la deseaba tanto que dolía, cuando logro que Bella llegara al clímax se incorporó un poco y se acomodo entre sus piernas no sin antes colocarse un preservativo que ya llevaba y poco a poco se adentró en su cálida carne que le deba la bienvenida – eres tan cálida y estrecha – le dijo Edward contendiéndose para no arremeter contra ella con toda la pasión que sentía en ese momento, tenía que dejar que ella se acostumbrara primero a su intromisión haciendo pequeños movimientos que poco a poco fueron aumentando de frecuencia y profundidad llegando al ritmo perfecto mientras se apoderaba de su boca saboreándola hasta el último de los rincones, cuando sus respiraciones no eran más que simples jadeos y se sentían desfallecer llegaron juntos en un orgasmo que por un momento los dejo desconectados de sus cuerpos cayendo rendidos uno sobre el otro.
- Fue… no tengo palabras – dijo Bella después de un momento logrando recuperar una respiración más normal y encontrar su voz.
- Ya somos dos, no pensé que fueras tan apasionada en la cama, pero veo que pones el mismo empeño que en tu trabajo – le dijo Edward levándose de ella y acomodándose en la pequeña cama colocando a Bella sobre su pecho. De una cosa estaba seguro ahora que había poseído su cuerpo quería que fuera solo de él y se encargaría de que así fuera, una experiencia como aquella no se tenían todos los días y las imágenes de lo sucedido momentos antes asaltaron su mente volviendo a subirle el libido y así se lo hizo saber a Bella dándole continuación a sus fantasías por una buena parte de la noche dejándolos rendidos pero satisfechos.
Hola soy yo de nuevo pasando a dejarle un nuevo cap, esperando que haya sido de su total agrado, saben que me encanta poder conocer sus opiniones con un pequeño rr, que es el unico pago que recibo y no es chantaje claro esta, pero gracias a sus palabras me dan aliento e ideas para continuar de la mejor manera posible con esta historia que es solo de ustedes y para ustedes.
Besos Ana Lau
