Disclaimer: Candy Candy y sus personajes pertenecen a sus respectivas autoras, la historia a continuación es de mi autoría, realizada con el propósito de entretener y no de lucrar.
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A nuestra adorada Emilia (si, a la que queremos tanto como a un tesoro, perdido y enterrado jejejeje), la embargaba una gran alegría, pues William la había llamado para hacerle saber que al día siguiente por la tarde regresaría a Chicago a tomarse unas merecidas vacaciones de un mes, y no encontraba mejor oportunidad para mejor, por lo que la invitaba a compartir sus vacaciones en su mansión de Lakewood, para ver así, si eran compatibles; obviamente que Emilia como toda señorita respetable, no iría a pasar las vacaciones con un hombre a solas, claro que no, ella era una dama de intachable reputación (si como no, yo creo que a esa reputación se sobra la última silaba pero en fin, decisiones del rubio), por lo que iría acompañada de su mucama y su señora madre, Doña Melina; obviamente William estaba de acuerdo, así nunca se pondría en entre dicho la honorabilidad y la doncellez de Emilia (hay si Albert supiera que entre la bruja y la arpía lo querían atrapar, se lo hubiera pensado mejor, aunque la verdad lo dudo, este rubio es más ciego que un topo); por lo que la mansión de los McGregor se encontraba patas arriba cuando Frederick llego a su casa, encontrando vestidos, trajes de montar, pijamas, accesorios y demás regados por toda la casa, a las mucamas hechas locas alistando los baúles, y a las damas corriendo de arriba abajo sin decidirse que más llevar a su viaje.
Que es lo que ocurre aquí – pregunto Frederick a su mujer cuando al fin pudo alcanzarla entre tanto subir y bajar
Frederick, cariño – saludo su mujer, dándole un tierno beso a su esposo, pues aunque muy convenida, avariciosa e interesada, la bruja, digo la dama tenía su corazoncito y en verdad amaba al señor McGregor – nos vamos a chicago con los Andley mi cielo
Nos vamos, suena a mucha gente cariño – cuestiono el caballero abrazando a su mujer – es que acaso olvidas que tengo negocios que atender aquí, recién estaría libre para viajar en unas tres semanas
Oh amor, pensé que pasaríamos las vacaciones juntos, pero comprenderás que no puedo dejar que Emilia viaje sola con William, pondríamos en entre dicho su reputación amor – menciono la dama – pero podrías agilizar tus negocios y darlos el alcance en Lakewood después
Bueno cielo, sino causamos problemas a los Andley, no veo por qué no aceptar su invitación, vallan ustedes y diviértanse, yo les daré el alcance en cuanto pueda – le dijo Frederick a su mujer, pensando en que sería más fácil cancelar el compromiso de Emilia si ella no estaba en New York, ya se pondría en contacto con William y con George para planear como se llevaría a cabo todo
Tanto Emilia como su madre, sabían que por temas de negocios Frederick McGregor no podría viajar con ellas, por lo que aprovecharían la oportunidad para hacer caer a William en los brazos de Emilia, tenían planeado picnics, cenas románticas, paseos a caballos, salidas a nadar, en fin cualquier actividad que hiciera que estuvieran solos; y si todo eso no funcionaba, justo una noche antes de que llegara Frederick, se las ingeniarían para que Emilia amaneciera en la cama con William, y que así los encontrara Frederick, esa sería la última opción, pues la misma Emilia no estaba dispuesta a usar algo tan bajo para quedarse con William, según ella, era lo suficiente mujer para tentar a un hombre y no habría necesidad de que se le metiera en la cama, ya que el mismo seria quien le pidiese un adelanto de la luna de miel, solo era cuestión de tiempo nada mas
Mientras Emilia y su madre se encontraban en todo el ajetreo de los preparativos, Albert estaba dando las ultimas órdenes a George para cerrar los negocios pendientes, concretar una cita con el Duque de bien arribara a New York y que le avisara de inmediato para el mismo venir y dar por terminada el absurdo compromiso que él solito había generado.
Está bien William, se hará como tú digas – asintió George
Una última pregunta George - dijo el rubio – cuando sale Candy de alta?
Mañana William y se irán directamente al departamento de Manhattan – respondió el pelinegro
Está bien George, estate al pendiente de lo que necesiten, y cualquier cosa me avisas – finalizo el rubio
Como digas William – finalizo el administrador y dejo solo a Albert sumido en sus pensamientos
Princesa, será el mes más largo de toda mi vida, pensaba nuestro güero bello mientras miraba la luna a través del ventanal, todo sea por que por fin podamos estar juntos pequeña, por poder decirle al mundo entero que te amo, por poder presentarte ante la sociedad como la elegida de mi corazón para ser mi compañera de por vida, sé que he cometido errores, pequeña, sé que he sido un completo idiota, no sé por qué me cegué tanto e hice tantas tonterías, pero me reivindicare princesa, te juro que nunca más derramaras una lagrima por mi culpa pequeña, de ahora en adelante me dedicare a velar por tu felicidad que también es la mía, prometía Albert mentalmente.
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A la mañana siguiente, se encontraban Patricia, Candy y la tía abuela, en la habitación de la pecas esperando al doctor para que le dé el alta a la rubia, mientras esta, claro está, se encontraba desayunando; justo estaba comiendo su panqueque cuando entro Terry a la habitación
Comiendo para variar pecas – dijo Terry a modo de saludo
Se dice buenos días, Terry, que no te enseñaron modales en el San Pablo – dijo la rubia con la boca media llena
Candy ¡! Por dios niña termina de masticar antes de hablar – le llamo la atención la tía abuela
A lo que tanto Patty como Terry respondieron con risas
Qué bueno que mi paciente favorita este tan alegre el día de hoy – dijo el médico entrando a la habitación – será porque al fin nos abandona
No doctor, como cree – dijo Candy sonrojada – es que me estaban retando por hablar con la boca llena – conto la rubia haciendo un puchero, lo que volvió a hacer reír a todos en la habitación incluyendo a la tía abuela.
Bueno Candy, sigue mis indicaciones al pie de la letra y en una semana estarás como nueva – sentencio el medico entregándole unas recetas a Patricia – Señorita por favor vigílela bien y que cumpla con todas las indicaciones, porque por lo poco que la conozco he podido ver que es una niña muy inquieta y testaruda – dijo el médico dirigiéndose a Patty
Uyy pecas ahora si la tienes difícil, te han puesto de enfermera a mi adorable novia – dijo Terry posesivo dándole un beso a la pelinegra en la mejilla y tomándola por la cintura – ahora si no te la vas a acabar – finalizo el rebelde
Terry, por favor no es lugar ni momento para expresiones de cariño – dijo Patricia sonrojada y soltándose de su abrazo
Por nosotras no se moleste joven Grandchester – comento la tía abuela muy divertida con la escena, mientras el doctor salía de la habitación pues ya nada tenía que hacer ahí
Claro Terry aprovecha que estamos en confianza – finalizo Candy antes de que todos soltaran las risas
Bueno ya basta de bromas – dijo Patricia calmando la situación – y tu espéranos afuera – le dijo a Terry empujándolo a la puerta
Y yo porque – dijo Terry fingiendo pena
Por qué Candy tiene que cambiarse para irnos – dijo Patty – así que haz algo de provecho y ve tramitando el alta para salir pronto de aquí
Está bien cariño – dijo el rebelde aprovechando la situación y volteándose para quedar a escasos centímetros de la pelinegra – pero no merezco aunque sea un besito de incentivo preciosa – cuestiono Terry
Está bien Terry, nada más porque has sido un niño bueno – le dijo al rebelde siguiéndole el juego y con la intensión de darle un besito en la mejilla, pero no conto con que el castaño volteara en el momento justo y el beso le cayera directito en los labios, Patty quiso retirarse de inmediato pero Terry la tomo de la nuca y quiso profundizar un poco más el beso, más el carraspeo de la dama mayor no se lo permitió, por lo que sutilmente la soltó
Ya, ya muchachos, guarden sus expresiones de cariño para un momento privado por favor y no vengan aquí a comer pan delante de las pobres – les dijo la anciana a la pareja mientras le daba una mirada a Candy como preguntándole ¿y estos no que el noviazgo era pura pantalla?, a lo que Candy la mira como diciendo "a mí ni me preguntes"
Ya Terry sal y después hablamos – sentencio Patricia
Está bien preciosa, iré a hacer lo del alta y vuelvo – dijo Terry mientras acariciaba el rostro de la pelinegra con ternura
Patricia volteo sonrojada a ver a las damas que esperaban una explicación – ni se te ocurra decir nada Candy, que todo es por tu culpa – dijo patricia a la rubia antes de que esta comenzara con la lluvia de preguntas; pero como a la tía abuela no le podía decir nada por respeto, esta pregunto – y que tal besa el joven Grand chéster Patricia – cuestiono la dama mayor con una sonrisa pícara y brillo en la mirada – Tía abuela! – se escandalizo la joven dama, a lo que las otras dos rompieron en carcajadas
Ok, ok, ok, basta de bromitas – dijo Patty – es hora de que te alistes y salgamos de aquí Candy
Si hija, un mundo nuevo te espera a partir de hoy – dijo la tía abuela mientras acariciaba la melena de la rubia cariñosamente
Y bien, por donde vamos a comenzar tu cambio Candy – pregunto Patty, mientras recogía las pertenencias de su amiga
Candy soltó un largo suspiro y se sentó al borde de la cama – he decidido que muchas cosas cambiaran de ahora en adelante, tía, sé que usted me quiere mucho – dijo la rubia sujetando las manos de la anciana mujer – pero también sé que debe ser un dilema para usted el apoyar mi posición sabiendo que Albert de algún modo sale afectado, pero no puedo hacer esto sin usted tía, la necesito a mi lado, para que sea mi ancla y no me permita caer, es de usted de quien he sacado fuerzas todos estos años, pues usted me ha enseñado que aunque muchas veces no estemos de acuerdo con las cosas que pasen hay que enfrentarlas de manera responsable
Gracias por tus palabras Candy, y por tu consideración – respondió Elroy – y por el tonto de mi sobrino no te preocupes, lo quiero mucho, Candy, pero él sabe defenderse muy bien solo, y ya es hora de que afronte las consecuencias de todos sus actos, así que aquí estoy para ti hija
Siendo así – dijo la pecosa – comenzaremos con la terapia con Kate ya que debo estar en cama una semana más, aunque no se ni para qué, pues me siento como nueva – dijo Candy haciéndose la fuerte, pues si sentía dolor
De eso nada Candy, tienes que estar muy bien recuperada, no quiero sorpresas desagradables después – sentencio la tía Elroy
Está bien tía, será como usted diga – acepto la rubia – bueno volviendo al tema, primero la terapia, y a la par deseo que me valla enseñando todo lo que debo saber sobre protocolo y cómo comportarme tía – a lo que la tia asintió con la cabeza – y tu Patty, necesito que me ayudes con mi apariencia, deseo cambiar completamente, deseo lucir como una dama, pero sin llegar a exageraciones – menciono Candy
Está bien Candy, podemos comenzar por cambiar ese peinado de niña que desde hace mucho tiempo debiste haber dejado, luego iremos de compras y buscaremos un nuevo guardarropa para ti, veremos lo que mejor te luce y te maquillaremos un poco, nada exagerado, solo para resaltar tus facciones, hay amiga vas a quedar irreconocible – dijo Patty emocionada
Está bien, pero por favor ténganme paciencia – hablo la pecosa – esta vez quiero hacer las cosas por y para mí, deseo ser mejor y sentirme bien conmigo misma, ya me canse de sentirme menos que los demás solo por mi procedencia, no es que quiera ser egoísta, pero también deseo ser feliz, y no me detendré hasta sentirme plena y feliz conmigo misma
Eso nos alegra mucho Candy – respondió la tia abuela – pero tengo una queja Candy, y es muy importante que cambies algo – dijo la tia muy seria
Y ahora que hice – pensaba la pecosa – dígame tía, hare todo lo posible por reivindicarme en lo que sea que haya hecho – dijo Candy sin tener idea de lo que supuestamente había ocurrido
Tranquila Candy, que no es para tanto – hablo Elroy con dulzura, y se sentó al lado de Candy tomándola de las manos para empezar a hablar – lo que ocurre hija, es que creo que ya es hora de que pongamos las cosas en el lugar que le corresponden Candy, recuerdas aquella ocasión donde se hizo tu fiesta de presentación y yo erróneamente quise obligarte a comprometerte con Neal – Candy respondió asintiendo con la cabeza – bueno con la oportuna participación de William en esa fiesta, el tema principal, que era tu presentación fue relegado, luego vinieron los viajes constantes de William por la toma de su lugar como patriarca de la familia, después el hecho de que él dejo de ser tu tutor y tu pasaste a ser mi hija legalmente, y con todo esto de del compromiso de William, la cancelación de la fiesta, tu frustrado compromiso con el joven Grandchester, tu accidente y demás, pues no hemos tenido oportunidad de hacer una fiesta de presentación como se merece, y se me ocurrió que para que todos vean tu cambio y reingreses a la sociedad por todo lo alto querida como la Andley que eres, porque al ser mi hija Candy, tienes muchos más derechos en la familia de los que alguna vez te has imaginado, es más, si las cosas no llegaran a funcionar entre William y tú, y el llegara a casarse, su esposa no necesariamente seria la matriarca ya que al ser tu hija mía heredarías el cargo; entiendes lo que trato de decirte Candy; yo no quiero presionarte ni obligarte a nada mi niña, ya lo hice una vez y todos sabemos cómo resulto eso, pero si me gustaría que empezaras a verme más como una madre, porque es así como yo te veo ahora Candy como a mi hija, te has sabido ganar mi cariño, mi confianza, mi amor, hija y yo siempre voy a velar por tu felicidad y bienestar, aun en contra del consejo y del mismo William si es necesario, porque tú me has enseñado más que nadie lo que en verdad vale la pena querida y yo quiero devolverte aunque sea un poquito todo lo que tú me has dado – finalizo Elroy entre lagrimas
Tanto Candy como Patty estaban en shock, nunca se esperaron que algo así ocurriera, y mucho menos que Elroy se expresara así del cariño que sentía por Candy, ambas chicas se miraron y Patty solo asintió, al ver la mirada asombrada de la rubia; Candy volteo y vio a Elroy secándose las lágrimas de manera discreta; soltó sus manos y la abrazo de manera efusiva, a lo que Elroy respondió llorando nuevamente.
No llore mas Tia, le va a hacer daño – decía Candy tratando de calmarla – le agradezco sus palabras, y tengo algo que decirle, pero si sigue así me voy a preocupar mucho y llamare al doctor para que le ponga un sedante y entonces los lugares se cambiaran y será usted la interna y yo la sana – dijo Candy con tono dulce como quien le habla a un niño pequeño.
Está bien hija, ya me calmo – respondió la tia abuela, mientras respiraba profundamente para calmarse
Así está mejor – dijo la rubia mientras acariciaba el canoso cabello de la dama
Sera mejor que las deje solas – dijo Patricia con la intensión de salir de la habitación
No Patty, tu eres como de la familia – hablo la pecosa – puedes oír todo lo que tengo que decir, verdad que no le incomoda que Patty este aquí tia – cuestiono la rubio a Elroy, mientras ésta respondía con un movimiento de cabeza – ves Patty, puedes quedarte
Está bien – dijo la pelinegra sentándose en el sofá – te escuchamos Candy
Ok, primero que nada – comenzó Candy a hablar – quiero decirle tia, que yo siempre la he querido, a pesar de los malos entendidos y los dolorosos momentos por los que hemos pasado, siempre he tratado de comprenderla, nunca he tenido ningún sentimiento negativo para usted, sino todo lo contrario, digamos que me enterque hasta lograr que me aceptara – dijo Candy con un tono de picardía en la voz – agradezco mucho el que usted me haya adoptado como hija después de que anulamos la relación legal con William, la verdad me sorprendió mucho, pero lo acepte feliz y gustosa, igual como acepto ahora el hacer todo lo posible por dejar en alto siempre el apellido de los Andley, y no por agradecimiento o por obligación, sino porque me considero una Andley en toda la extensión del apellido, porque usted me ha enseñado el valor y la historia de nuestra familia; porque he aprendido a querer, amar y respetar este Apellido como si siempre hubiera sido mío – decía Candy a lo que las damas la oían atentamente – le prometo que nunca la dejare en vergüenza y sé que con sus enseñanzas, y mucha paciencia llegare a ser la hija que desea, y tal vez en algún momento, la matriarca que la familia espera y necesita, pero espero que eso sea en muchos, muchos, muchos años, pues ahora que tengo una madre, no deseo perderla pronto – finalizo Candy con lágrimas corriendo por sus mejillas y lanzándose a los brazos de Elroy, quien la recibió gustosa mientras besaba su cabello y la llamaba hija, frente a ellas Patricia lloraba de manera silenciosa ante la conmovedora escena.
Terry entro a la habitación y no sabía que pasaba, por lo que decidió preguntar si todo estaba bien
Si Terry – respondió Candy – más bien dime si ya todo está listo para irnos – dijo la rubia con una sonrisa radiante – pues estoy ansiosa de llegar a casa con mi madre, verdad mamá? – cuestiono la rubia a Elroy
Elroy estaba completamente sorprendida, como podía haber sido tan injusta con este ser que una vez más le demostraba todo el amor y bondad que había en su corazón, aceptarla así como así, sin más, sin reclamos, sin odios, sin problemas, definitivamente Candy era la mejor hija que podía tener ella, y la mejor matriarca que le podría dejar a la familia – si hija, es hora de irnos – afirmo Elroy
Terry no sabía ni donde estaba parado, no entendía nada, por lo que volteo a ver a Patty en busca de una respuesta pero esta solo lo miro como diciendo "luego te cuento", el rebelde informo que ya todo estaba listo para marcharse, terminaron de recoger todo y salieron directo al departamento de Manhattan, cada cual sumido en sus pensamientos.
Serían los tres meses más largos que pasarían en la vida de la pecosa – pensaba Candy – pero ahora tenía una familia, tenía una madre, y a falta de Annie que estaba en Europa con Archie y el pequeño Stear, tenía a Patty que se había comportado como una verdadera hermana; y Terry, bueno el, sería el hermano fastidioso, Candy rio de sus propios pensamientos, hasta que recordó que le faltaba Albert a su lado para compartir todo lo que estaba pasando, pero ya tendría que aprender a vivir sin depender de su compañía, él tenía que valorarla y ella tenía que valorarse así misma, así que ni modo, ya se había metido en esto, ahora solo quedaba avanzar, para delante como el elefante se dijo, volteo a su lado y vio como la observaba Elroy, su madre, quien diría, que esa adusta dama que conoció hace tanto tiempo y que siempre la trato tan duramente en su infancia y adolescencia, ahora sería su madre, una muy cariñosa y preocupada por cierto, su madre, que bien se sentía eso, le dio una sonrisa y volteo a la ventana, pronto llegaría a su nuevo hogar
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Hola a todas
Hola chicas bellas, las dejo con este nuevo capítulo, espero que sea de su agrado, espero sus comentarios porfis siiii, me encanta leerlo y paro al pendiente de si recibo alguno jejejeje es la mejor recompensa que se puede tener, y mil disculpas por la demora, pero esta semana he estado full en el trabajo, tratare de actualizar prontito, nos leemos, buen fin de semana
