Los últimos rayos de sol de la tarde caían sobre el parquecito infantil, una niña pequeña se deslizaba por un rodadero que semejaba la trompa de un elefante y al llegar al suelo la recibía un chico apuesto con una amable sonrisa.

-¡Tío, una vez más! Pidió la niña entusiasmada, devolviéndose a las escaleras para volver a lanzarse.

-Se está haciendo tarde, contestó el muchacho, tenemos que irnos.

La niña se quedó dubitativa en lo alto del rodadero.

-Una vez más y ya, añadió la chica que estaba con ellos, dirigiendo una dulce sonrisa a la pequeña al tiempo que recogía unos cuantos juguetes de la arenera.

La niña devolvió la sonrisa a la chica de cabello lavanda antes de lanzarse por última vez.

Minutos después los tres abandonaron el parquecito tomados de la mano, sus siluetas alargadas se reflejaban sobre el pavimento, de fondo se escuchaban las cigarras y el rechinar de los columpios. Era el final de un día de verano como tantos otros que habían compartido.

Caminaron un rato así hasta que las nubes naranjas se disiparon y el violeta intenso se extendió en el cielo.

-Shinobu chan, ¿estás cansada? Preguntó Saori a la niña, quien asintió alargando sus brazos hacía ella.

-Ven, yo te llevaré, interpuso Seiya, alzando a la niña que se quedó dormida minutos después de poner la cabeza en el hombro de su tío.

Saori miraba la escena embelesada y entonces se le ocurrió preguntarle a Seiya,

-¿has pensado en el futuro?

- Te refieres a carros voladores y hoteles en la luna? Contestó éste haciéndose el tonto.

Saori no dijo nada pero si se sonrió y le clavó una mirada incisiva.

- Ya sé, ya sé, corrigió el otro, nuestro futuro…

Saori suspiró y fijó la vista al suelo, la mano de Seiya se entrelazó con la suya y entonces ella levantó la mirada.

- Tu sabes que lo quiero que pase con nosotros, continuó diciendo él, - no lo quiero con nadie más.

Ella esbozó una sonrisa viendo el perfil de su amado quien miraba al cielo ensoñadoramente. Una brisa fresca les removió el cabello.

Llegaron a la entrada de un edificio alto de apartamentos, Saori llamó por el intercomunicador, la voz de Seika contestó al otro lado de la línea,

– ¿si?

-Somos nosotros.

-ah sí, ya les abro.

Enseguida se escuchó el ruido de la puerta, Saori la detuvo un momento para dejar pasar a Seiya con la niña en brazos.

-¿sabes? Dijo ella quedándose en la entrada, me adelantaré, quiero pasar antes por la droguería.

Seiya la miró preocupado.

-no es nada serio, se apresuró a decir ella, - solo me duele un poco la cabeza…

-Descansa Shinobu chan, susurró Saori cariñosamente mientras le daba un beso en la frente a la niña, que aún dormía profundamente.

- ¿llevas tu celular? Preguntó él

-Sí, contestó ella

-vale entonces nos vemos en casa, no me tardaré aquí

-vale, nos vemos

Se despidieron con un beso y cada uno tomó por su lado, Saori echó una última ojeada a Seiya en plan de papá y sonriendo dejó escapar otro suspiro.


Cuando Seiya llegó a casa la encontró tumbada sobre la cama viendo hacia el techo.

-¿estás bien?

Saori asintió con la cabeza y se tapó los ojos con su brazo derecho como si estuviera exhausta, Seiya se acostó a su lado y la abrazó por la cintura, apoyando su nariz en el cuello de la chica.

-¿no ibas a comprar algo para el dolor de cabeza? Le preguntó cariñosamente.

- si lo hice, respondió ella, y ya me lo tomé, pero aún no hace efecto.

Seiya la besó en el cuello y la estrechó contra él,

-vamos, te he comprado algo de comer que te gusta mucho, le susurró al oído.

Ella sonrío suponiendo lo que era y descubrió sus ojos, Seiya levantó la cabeza para corresponder a su mirada, ambos se sonrieron. Saori le abrazó entonces la cabeza sofocándolo entre sus pechos,

– ¡te quiero, te quiero, te quiero! Seiya reía, adoraba cuando ella daba esas enardecidas muestras de afecto, los okonomiyakis definitivamente la ponían de buen humor.

Saori se levantó de la cama con mejor ánimo y salió de la habitación, él fue tras ella, pero primero decidió ir a lavarse las manos, entonces distraídamente reparó en algo que había en la cesta del baño, era una prueba de embarazo.

-"con que solo ibas por aspirinas", pensó.

Por una milésima de segundo su corazón latió deprisa, aunque suponía el resultado de la prueba de lo contrario no estaría tirada en la cesta, al levantarla pudo comprobar con desilusión que daba negativo, otra vez.


El reloj en su mesa de noche marcaba la 1:23 a.m. Saori volvió a la cocina por un vaso de agua y tomó otra aspirina, sentía que la cabeza iba a estallarle, abrió el grifo y se puso agua fría en las cuencas de los ojos sintiendo un efímero alivio, ya no podía soportarlo más así que fue a la habitación y comenzó a ponerse ropa para salir, en eso, Seiya se despertó,

- ¿qué pasa? Preguntó somnoliento

- me duele mucho la cabeza, contestó ella

- te llevo a la clínica, propuso él despertándose del todo, y buscando también su ropa y zapatos.

De camino en el auto, Saori no podía ni soportar las luces de los faroles, y sentía que iba a vomitar en cualquier momento.

Al fin llegaron, la ventaja es que tenía todo un equipo médico a su disposición que la atendió de inmediato.

Luego de estar en exámenes y de recibir tratamiento, un médico entró en su habitación, tomó una silla cuidadosamente y se sentó frente a ella, se notaba que se estaba esforzando por encontrar las palabras adecuadas para preguntar lo que quería saber.

-¿cómo van las cosas en su vida? Dijo finalmente.

A Saori le pareció curiosa esta pregunta, tanto que estuvo a punto de soltar una risa (mi vida… pues soy una diosa que renunció a su poder para estar con la persona que ama, y ahora la tierra se encuentra bajo amenaza y no puedo protegerla)

-van bien, supongo… respondió ella desviando la mirada.

-Tienes algún problema, como ¿estrés en el trabajo?… continuó indagando el médico.

-mmm, si, eso, manejar la corporación Graad puede ser algo estresante.

-¿Ha pensado en delegar trabajo y descansar unos días? No está mal por una vez en la vida huir de las responsabilidades… el doctor sonrió tratando de aligerar el ambiente, Saori le devolvió la sonrisa siguiéndole la corriente.

"Huir…" pensó para sí misma de vuelta a casa, "eso es lo que he estado haciendo todo este tiempo, huir y esconderme de mi destino"


Días después estaba escuchando música en el techo del apartamento de la bahía, tumbada sobre una toalla disfrutando del atardecer y la brisa del mar con un libro en la mano, cuando comenzó a escuchar un pequeño sonido titilante, así que bajó el volumen de la música y entonces se dio cuenta que alguien timbraba con insistencia.

-¡Ya voy, un momento! Exclamó mientras entraba por la ventana a la sala del apartamento.

Descalza, en shorts y una camisetita, esperaba que no fuera nadie que apremiara vestirse más formalmente

Abrió la puerta y se quedó en blanco, no podía creer lo que veía.

-Shaina!

La chica de ojos verdes sonrió al verla, - ¿hey por qué no abrías?

Saori solo atinó a darle un gran abrazo, mientras sonreía ampliamente repitiendo el nombre de la chica, Shaina le correspondió de igual manera.

-pero, pasa, pasa, le dijo Saori dejándola entrar, de verdad que no me esperaba que fueras tú, ¿cuándo llegaste?

-Llegué anoche, respondió ella, me quedé en tu mansión/ hotel 5 estrellas. La habitación, la cama, la tina del baño, todo genial, pero ya me estaba aburriendo como ostra así que decidí venir hacia acá. Y diciendo esto último se tumbó sobre el sofá.

- me hubieras dicho hubiera pasado por ti, refutó Saori, sentándose junto a ella de medio lado con las piernas cruzadas

-quería darte la sorpresa, contestó la otra.

-¿quieres algo de beber? Propuso Saori deshaciendo de un brinco su anterior postura.

- no, deja, la verdad es que no quiero que nos quedemos aquí, quiero salir y ver la ciudad…

-claro, si, está bien, contestó Saori a quien aquella propuesta la había tomado por sorpresa, dame unos minutos me cambio de ropa.

Saori entró a la habitación y comenzó a desvestirse mientras Shaina recorría la salita viendo algunas fotos de Saori y Seiya puestas aquí y allá, tomó una y la acercó a su rostro fijándose en el novio de su amiga, una sonrisa se dibujó en sus labios inconscientemente.

-¿y dónde está Seiya? Preguntó entonces, dirigiendo su voz a la puerta entreabierta del cuarto donde Saori terminaba de cambiarse.

- hmm está en el dojo, en verano da unas pocas clases ¿quieres que le llamemos?, propuso Saori asomando su rostro por la puerta.

Shaina se apresuró a dejar la foto en su lugar, - no, está bien esta noche será solo de chicas.

-Si es así, exclamó Saori saliendo de la habitación, conozco a alguien más que podría venir con nosotras.


-Es un poco temprano para ir a un bar, opinó June retocándose el labial en el espejo retrovisor.

-Por eso digo que vayamos a cenar primero, planteó Saori a sus dos amigas, se de uno que es muy bueno.

- vale, dime donde es y lo pongo aquí en el gps, dijo la rubia

Shaina se recostó en la parte de atrás del auto, durante el camino charló poco y se dedicó a ver por la ventana. Saori la miraba de vez en cuando, el rostro de la amazona bañada por las luces intermitentes de los faroles lucía taciturno. Sin embargo una vez en el restaurante volvió a comportarse animadamente, eso sí no dejaba de pedir de pedir un coctel tras otro.

-hey bájale el ritmo a eso, le sugirió June.

- tú deberías tomarte uno, refutó Shaina.

-¿y entonces quien las llevará de vuelta a casa sanas y salvas? Rebatió June.

-podemos tomar un taxi, propuso Saori para zanjar la discusión.

Shaina le sonrió con aprobación y le dio un largo sorbo a su bebida.

-Bueno ¿listas para irnos de aquí?, sentenció Shaina poniendo la copa vacía sobre la mesa.

Horas después Saori y June bailaban y saltaban entre las luces intermitentes del club, abrazándose la una a la otra de cuando en cuando y riendo sin parar. Nuevamente un par de chicos se acercaron a ellas intentando ligar, fue cuando éstos se pusieron muy insistentes que Saori se dio cuenta que Shaina no estaba con ellas, así que comenzó a mirar a su alrededor buscándola pero no logró hallarla. Se giró hacía June que aún lidiaba con los chicos y entre el alto volumen de la música le preguntó gesticulando por su amiga perdida, pero ésta tampoco tenía idea y solo se encogió de hombros.

Saori entonces haló a June del brazo llevándola consigo entre la multitud, dejando a los chicos con un palmo de narices. Fueron a los lavabos, mientras Saori buscaba en cada cubículo, la rubia se salpicaba la cara con agua.

-creo que vamos a tener que llamar a ese taxi después de todo, dijo June examinando su cara en el espejo y haciéndose muecas.

- tampoco está aquí, dijo Saori tras revisar todos los baños.

- bueno, quizá se fue con alguien, exclamó June sin darle importancia.

- no me gusta…comenzó a decir Saori.

- si muy mal que nos haya dejado tiradas… continuó June bostezando.

-no, me refiero a que yo no la sentí bien, me preocupa, iré a ver si está afuera…

- ¡espera! Exclamó la rubia, tengo que entrar al baño, ¡no me tardo!

….

Cuando salieron del lugar una brisa agradable les dio en el rostro,

-ah que bien ¡ya me hacía falta aire fresco!, pronunció June, en eso alguien le botó humo de cigarrillo en la cara.

-¡oye!...

-¡June vamos!, le instó Saori, tenemos que ver si Shaina aún está por aquí.

Recorrieron los grupitos de personas apostadas afuera del club, hasta que al fin Saori divisó a Shaina cerca al estacionamiento, estaba en compañía de un sujeto. Ella se fue acercando y pudo ver como el tipo le pasaba algo a su amiga, ella lo recibía y se ponía en la lengua. June distraída no se fijó en aquél detalle.

Saori caminó más deprisa en dirección a Shaina que ahora entraba al auto con el tipo.

-¡hey! ¿A dónde vas? La detuvo June.

-tenemos que sacarla de ahí, contestó ella.

-ehm, ¿estás segura? Contestó June sonriendo nerviosa.

Saori se deshizo de la sujeción de june, quien mudó de inmediato su sonrisa – ¡Saori espera! Le gritó desde la distancia, pero ella estaba decidida a evitar que su amiga cometiera un error.

Abrió la puerta del auto y aunque suponía lo que iba a ver, igualmente se sintió incómoda con la escena.

-Shaina…, pronunció Saori con timidez.

-wow, pero que tenemos aquí, dijo el tipo con tono lujurioso, ¿quieres unirte a la fiesta?

Saori ignorándolo comenzó a halarle el brazo a Shaina quien estaba completamente ida, y no notó que el tipo comenzaba a subir la mano por su pierna.

-¡no me toques! Exclamó Saori furiosa al darse cuenta, empujándolo con asco.

Éste comenzó a reírse como idiota, Saori consiguió levantar a su amiga que no colaboraba para nada.

-¿qué haces? Dijo la amazona fastidiada, déjame.

-no sabes lo que estás haciendo Shaina, este tipo es un cretino, asqueroso.

-¿y qué? No será un apuesto caballero dorado, pero qué más da.

- ¿qué dices? Le reprochó Saori luchando con ella por sacarla del auto.

- ¡eso es!, dijo el sujeto aquél, sigan forcejeando entre las dos, ¡eso me gusta!

- tu cállate, le espetó Shaina poniéndole el tacón sobre la boca.

El tipo seguía riendo, y ella comenzó a reír también con una complicidad que a Saori no le gustó nada. Pero estaba decidida a velar por su amiga, más en el estado en que se encontraba.

-ven conmigo, pidió por última vez.

La manera como la mirada de Saori se clavó en la suya, hizo que Shaina reflexionara entre toda la confusión de su mente. Aunque ya no pudiera encender sus cosmo para combatir, Saori seguía siendo una diosa cuya presencia sosegaba el alma de los atribulados.

Sin decir nada la amazona accedió a salir del auto, el tipo se giró hacia Saori sintiendo algo inexplicable en ella.

-¿Qué eres? preguntó confundido, tratando de asirle el brazo, pero ella estaba fuera de su alcance.

-¡no te vayas! Rogó.

Saori solo enfocó su atención en Shaina, a quien tomó de la mano para marcharse.

- ¡perdóname, no volveré a hacerlo!, gritó el sujeto, pero ellas ya caminaban metros adelante.

A los pocos minutos se reunieron con June, quien preocupada se fijó en Shaina e hizo el amague de preguntar qué había sucedido, pero Saori con una señal de cabeza le dio a entender que todo estaba bien.


Un ruido estruendoso la sacó de su sueño, - que dem… exclamó Shaina fastidiada, sentándose en el sofá con un ojo todavía cerrado. Seiya estaba en la cocina poniendo la licuadora.

-buenos días, le dijo él sonriéndole desde el mesón americano.

-¿que no te enteraste a qué horas llegamos? Exclamó Shaina ocultando su cabeza bajo la almohada, ¡apaga esa cosa!

Seiya rió descaradamente, sirvió dos vasos y caminó hacia el sofá sentándose en el suelo frente a ella, -ten le dijo, ofreciéndole el batido.

Shaina asomó su cabeza con los ojos entrecerrados, ¿Qué es esto? Atinó a decir recibiendo el vaso.

-tomátelo, vamos a salir a correr, dijo él.

Ella lo miro incrédula, - he dormido apenas un par de horas, ¿qué te pasa?

-¿Y desde cuando no dormir te ha impedido correr 18 kilómetros al día siguiente? Inquirió él en tono burlón.

Shaina le dirigió una mirada asesina, al tiempo que le daba un sorbo al batido.

-18 kilómetros dices… ¿para empezar? Contestó ella desafiante.

Seiya sonrió satisfecho, - te dejé ropa en el baño para que te cambies, le dijo y se levantó para ir de nuevo a la habitación.

Shaina se terminó la bebida y al dejar el vaso en el lavaplatos comenzó a escuchar murmullos y risitas. Caminó sin hacer ruido hacia al baño y una vez allí sintió el impulso de espiar por la puerta entreabierta de la habitación. Vio como Seiya le hacía mimos a Saori, la besaba cariñosamente por todas partes, le acariciaba el cabello, le hablaba bajito y ella reía…

Se veían tan felices…

Toda esa muestra de afecto la puso enferma, así que entró de una buena vez al baño y cerró la puerta. Vio la ropa que le había dicho Seiya, se desnudó y se puso la camiseta, le quedaba un poco grande, agarró el cuello con ambas manos y aspiró el aroma de la prenda por largo rato. Era de él.

Corrieron por toda la orilla del mar, durante el recorrido Seiya se la pasó fastidiándola, presumiendo que él era más ágil y más resistente. Al final los dos se sentaron en un pequeño muro cerca a la playa a descansar.

-¿haces esto todas las mañanas? Preguntó Shaina tras tomar un sorbo de agua.

-casi todas, dijo él aun jadeando.

-¿y por qué Saori no vino con nosotros?

-¿Saori, correr? No, él único ejercicio que ella hace es…, Seiya se sonrió al caer en cuenta de lo que estuvo a punto de decir y prefirió no terminar la frase.

-ah ya, supongo que se "ejercitan" a menudo apuntó Shaina.

Seiya no dijo nada, pero se siguió sonriendo aunque algo avergonzado.

-bueno, ¿flexiones de pecho? Propuso él para cambiar el tema, Shaina asintió siguiéndole el juego.

Una hora después regresaron al apartamento bromeando entre sí, Shaina podía sentir como la tristeza que le oprimía el pecho había aligerado, acaso serían las endorfinas liberadas al correr o… ¿era por haber pasado tiempo con él?

-voy a darme una ducha, exclamó Seiya sacándose la camiseta, Shaina pasó saliva al ver su espalda perfectamente torneada.

Pero entonces cayó en cuenta que ella había escuchado la regadera abierta desde que entraron, eso quería decir que Saori se estaba bañando y ahora Seiya había entrado a bañarse con ella.

Se sintió de pronto como tonta, dejada atrás, por un momento se quedó ahí de pie, inmóvil, escuchando sus murmullos inentendibles, sus risas y lo peor, esos silencios que le sugerían cosas que prefería no imaginar.

Comenzó a recoger sus cosas, dispuesta a marcharse cuanto antes…

-¿A dónde vas?

La voz de Saori la tomó por sorpresa, ella había salido del baño y ahora estaba ahí de pie envuelta en una toalla y secándose el cabello con otra.

Shaina fingió una sonrisa, pero Saori la seguía viendo con inquietud.

-pensé en volver a la mansión ¿sabes? Dijo Shaina asumiendo un tono despreocupado. - Quiero darme un baño de burbujas en esa tina estupenda y dormir en esa cama mullida y deliciosa…

-pero, ¿no quieres comer antes? Instó Saori queriendo retenerla, -pensaba preparar crepes con mermelada y creo que…, Saori caminó a la cocina, - tenemos nutella también…

-no te preocupes, exclamó Shaina evitando que Saori se pusiera a buscar la nutella en los estantes, comeré algo allá.

-¿de verdad?, bueno, comentó Saori con desilusión, si eso es lo que quieres…

-Sí, gracias… por todo, … nos vemos!, Shaina salió apresuradamente del apartamento sin darle tiempo a Saori a contestar nada, por unos segundos se quedó inmóvil con la espalda apoyada en la puerta que acababa de cerrar, reprochándose su actitud, pero finalmente decidió irse para no volver.


-Seiya necesito que vengas por mí, la voz en el teléfono sonaba muy angustiada.

- ¿Shaina? Pero que, ¿qué pasa, que tienes?

-no preguntes, solo ven… rogó ella.

-está bien, dime dónde estás, accedió él, sentándose en la cama.

- no le digas a Saori, no quiero que ella venga.

Él no dijo nada y eso exasperó a la amazona al otro lado de la línea.

-¡no le digas!, no quiero que me vea así…

-dame la dirección.

-¿vendrás solo?

-sí.

Media hora más tarde Seiya estacionó su vehículo cerca de unas bodegas que a esa hora estaban cerradas, apagó el motor y se quedó sentado allí unos segundos. Miro nuevamente la hora.

Eran las 3:37 am.

Resopló molesto, ¿Qué hago aquí? Pensó.

La puerta del auto se abrió y la chica de pelo verde se sentó en el asiento del copiloto.

-¿que estoy haciendo aquí? Dijo Seiya, esta vez en voz alta.

-conduce, dijo ella con voz cansada.

-Seiya, muchas gracias por venir por mí en la madrugada sin explicación alguna, dijo él irónicamente.

-vale, lo siento, se disculpó ella de mala manera, gracias por venir, ahora ¿podemos irnos?

Seiya encendió de nuevo el auto, ¿a dónde vamos? Preguntó.

-no lo sé, lejos, respondió ella echando su cabeza hacia atrás en la silla y cerrando los ojos

Él ya tenía un destino en mente, la mansión Kido.

-¿vas a decirme que sucede? Dijo Seiya al cabo de unos minutos.

Shaina abrió los ojos lentamente pero no quiso responder.

-estás temblando, dijo él viéndola de reojo ¿estás segura que estás bien?

-tal vez no fue buena idea pedirte que vinieras, dijo ella evadiendo la respuesta.

-¿en serio? ¿Ahora me sales con eso?

-detente

-¿qué?

-¡que pares el auto!

Seiya quedó desconcertado por esa reacción, -¿qué te metiste? Le reprochó

Shaina comenzó a llorar calladamente y ahora él no solo estaba confundido, sino también incómodo.

Seiya detuvo el auto y comenzó a retroceder para tomar una calle que habían acabado de pasar.

- ¿eh?, ¿qué estás haciendo? Preguntó ella, ¿A dónde vamos?

Él no respondió pero Shaina supuso a donde la llevaba.

- necesito bajarme, insistió ella.

-necesitas desintoxicarte, rebatió él.

Entonces impulsivamente ella abrió la puerta del auto en movimiento.

-¡hey! ¿Estás loca? Alcanzó a gritarle Seiya pero Shaina ya había descendido del vehículo.

Él frenó y por un momento dudo entre marcharse de ahí o ir por ella, hastiado golpeó el volante,

- maldita sea…

Se bajó del auto y comenzó a seguir el camino que ella había tomado en dirección a un parque.

Anduvo por varios minutos adentrándose cada vez más en una zona boscosa, hasta que finalmente llegó a un claro entre los árboles. Allí la encontró tumbada sobre la hierba viendo al cielo.

Sin saber cómo proceder, Seiya decidió sentarse junto a ella guardando silencio, pensando cómo convencerla de que volviera con él.

-¿Reconoces este lugar? Preguntó ella tras unos minutos, él recorrió la zona con la mirada, no sabía a qué se refería ella exactamente.

Shaina rio amargamente - ¿sabes que he llorado por ti muchas veces?

-Shaina yo… comenzó a decir Seiya, creo que es mejor que…, pero ella entonces lo interrumpió:

-es el bosque donde te dije aquella vez que te amaba, reveló.

Él no supo que decir, se pasó las manos por el rostro mortificado.

-éramos unos niños, contestó finalmente.

-¿y cuántos años tenías cuando te enamoraste de ella? rebatió ella.

Seiya no supo que decir, tenía 13 o 14 años cuando se dio cuenta que amaba a Saori, pero era diferente, a ella la había amado desde siempre.

-ustedes dos, ¿saben lo afortunados que son? Expuso Shaina con voz melancólica.

-la mayoría llevamos amargura dentro, cargamos una lista de amores fallidos. Nos prendemos fuego por dentro para ver qué pasa, para distraer nuestros corazones del vacío de extrañar a alguien[i]…

-No tiene por qué ser siempre así, refutó él, no sabes que puede traerte la marea mañana.

Shaina sonrió aparentemente agradecida con esas palabras de consuelo, pero luego sorpresivamente se echó a reír – ya he escuchado eso antes, ¿lo sacaste de una película?[ii]

Seiya bufó fastidiado, primero lloraba ahora reía, ya no sabía cómo lidiar con ella, así que decidió que ya era tiempo de que se marcharan. Comenzó a levantarla aunque ella no ponía mucho de su parte y no paraba de reír tontamente. Mientras la ayudaba a ponerse en pie sus torsos se juntaron estrechamente, Shaina sintió la tibieza del cuerpo de Seiya, la firmeza de sus brazos, el aroma en su cuello. No lo pensó ni un segundo y atrapó los labios de él con los suyos, por un breve instante saboreó la intensidad de ese beso, hasta que él la apartó de sí.

-¿Qué haces? Seiya la miraba irritado.

-¡Oh ella va odiarme! Exclamó Shaina, cubriéndose el rostro con las manos. – por favor ¡no se lo digas!


Días después…

Había bastante gente aglomerada en el corredor de llegadas internacionales. Shun revisaba el tablero corroborando los vuelos provenientes de China.

– Aquí pone que ya ha aterrizado confirmó el muchacho de ojos verdes.

Seiya por su parte oteaba hacía la salida de cuando en cuando, hasta que finalmente la pareja que esperaban apareció tras las puertas automáticas rodando el carrito de equipaje. – ¡Ahí están! Exclamaron los hermanos al unísono corriendo a su encuentro. Los cuatro se abrazaron felices de verse de nuevo después de tanto tiempo.

Un par de horas más tarde, los recién llegados compartían con los demás chicos en la casa, Seiya se apartó del grupo y subió a buscar a Saori que aún no se había sumado a la pequeña reunión.

Las notas de una triste melodía[iii] lo condujeron hasta la sala del piano, allí estaba su novia absorta en la pieza que practicaba. Él apoyó su espalda contra la pared y se cruzó de brazos esperando a que terminara, disfrutando de la música. Los dedos de ella se deslizaron por las últimas notas de la canción y entonces todo quedó en silencio.

-¿te gustó? Indagó ella.

-¿hace cuánto supiste que estaba aquí? Preguntó él sonriendo.

- desde que entraste, respondió ella aún sin voltear a verlo, pero no me has dicho si te gustó.

-sí, aunque… es una melodía bastante triste.

-La tristeza es felicidad para la gente profunda, pronunció Saori delicadamente, ¿no me dijiste algo así una vez?

-¿en serio? ¿Yo digo cosas como esas? Apuntó Seiya bromeando.

Ella volteó a verlo sobre su hombro con una sonrisa dibujada en los labios, - tú sabes ver la belleza en las cosas tristes, añadió.

-pero no me gusta ver que una belleza como tú esté triste… eso no me hace feliz…

Saori se levantó de la silla y caminó hacia la ventana, una extensa nube negra parecía comerse el cielo anunciando un aguacero en las próximas horas.

-¿Estás bien? Preguntó él adoptando un rostro serio

-últimamente me preguntas mucho eso… respondió ello saliéndose por la tangente.

-últimamente me das motivos para preguntarlo. Rebatió él inmediatamente.

¿Entonces los chicos ya están abajo? Preguntó Saori por cambiar la conversación, cosa que a Seiya no le gustó nada.

-Sí, contestó él, y todos se preguntan por qué no has bajado.

-Entonces vamos, exclamó ella caminando hacia la puerta, exhibiendo una sonrisa que no le salía muy sincera.

Seiya la tomó por el brazo antes de que ella caminara más allá del marco de la puerta.

-¿no me vas a decir que es lo que sucede?

Todos sus oscuros pensamientos se agolparon en la punta de su lengua queriendo salir, pero no fue capaz de pronunciarlos.

-No es nada, fingió ella, y pudo ver como los ojos de él se llenaban con desilusión.

Minutos después todos estaban compartiendo alegres una comida de bienvenida a Shiryu y Shunrei, quienes hacía mucho tiempo no visitaban Japón. Estaban todos contándose sus vidas y bromeando entre sí, Shun recién había dicho que pronto se graduaría en medicina y todos estaban felicitándolo cuando Shiryu se animó a levantar su copa anunciando que también tenía una noticia importante que dar. Inmediatamente todos se quedaron en silencio expectantes.

-Shunrei y yo, (Shiryu se aclaró la garganta y dirigió una mirada emocionada a su esposa), hace poco nos enteramos que vamos a ser padres.

Todo el mundo se quedó perplejo y nadie dijo nada por varios segundos, hasta que al fin June pegó un grito de alegría, esto provocó que finalmente todos reaccionaran y comenzaran a felicitar a la pareja. El que uno de ellos fuera a tener un hijo era algo completamente nuevo para el grupo y les costaba salir del asombro. Saori se acercó a Shunrei y le dio un sentido abrazo deseándole lo mejor a ella y al futuro bebé, los ojos de ambas se empañaron de emoción. Durante el resto de la reunión, mientras todos reían y conversaban, Saori se comportó de manera ausente y aunque sonreía de vez en cuando, Seiya notó tristeza y preocupación en su mirada.

Shiryu y Shunrei dijeron que se retirarían un rato a descansar del viaje, lo cual disolvió el grupo que prometió reunirse más tarde para la cena. Cuando Seiya fue a hablarle a Saori se dio cuenta que no estaba por ningún lado. "pero hace un segundo estaba aquí", pensó. La buscó arriba en su habitación y en la sala del piano pero no la encontró, entonces pensó en el otro lugar donde podría estar, pero viendo la tormenta que estaba por venir deseó que no se le hubiera ocurrido ir. A toda prisa salió en dirección a los establos. En efecto, el caballo favorito de Saori no estaba, ella había ido a cabalgar a pesar del clima.

"maldición Saori pero que es lo que te pasa".

Seiya tomó otro caballo y se fue siguiendo su rastro a través del bosque de la propiedad Kido, Pequeñas gotas comenzaron a caerle en el rostro, comenzó a llamar a Saori con insistencia pero ella no daba ninguna señal, hasta que al fin escuchó relinchar a lo lejos el otro caballo así que cabalgó velozmente en esa dirección.

Encontró al equino favorito de su novia bajo el alero de un chalet en medio del bosque. Seiya descendió de su animal y lo apostó junto al otro. Entró a la cabaña esperando encontrarla adentro, la llamó varias veces y buscó en cada rincón, pero ella no estaba allí tampoco, sin embargo pensó que si había dejado su caballo no podía estar lejos así que salió a andar por la zona.

Luego de bajar una pequeña colina divisó un lago y allí sentada en el muelle, por fin la encontró.

No quiso llamarla, solo caminó por el muelle de madera y se sentó a su lado, ella no hizo ningún amague de sorprenderse, Seiya extendió la palma de su mano mostrándosela a Saori, ella entrelazó sus dedos con los de él, y éste apretó suavemente su mano. Se miraron a los ojos por un largo rato, hablándose sin pronunciar palabra.

Un rayo iluminó el bosque seguido de un potente trueno y las minúsculas gotas se volvieron gruesos goterones que tiñeron la madera del muelle.

-¿quieres nadar? Preguntó ella poniéndose de pie, desabrochando su blusa y el botón de su pantalón.

"Podía leer el deseo en sus ojos".

Seiya se arrodilló ante ella y terminó de bajarle la cremallera, luego deslizó sus manos por sus caderas hasta sus pantorrillas bajándole la prenda.

Mientras ella se apoyaba en los hombros de él sacando cada pie por las mangas del pantalón, él quiso besarla entre sus muslos, pero ella lo esquivó dando un paso atrás.

-Espera

"Quería calmar el cosquilleo que sentía por todo el cuerpo, quería saber que se sentía que las yemas de sus dedos recorrieran mi piel y que sus labios abrasaran los míos…"

Él se puso en pie y ella comenzó a levantarle la camiseta para sacársela, intercambiando miradas ansiosas, luego comenzó a quitarle también el pantalón.

-¿listo? Pronunció ella cuando los dos estuvieron desnudos.

"…era inevitable, ¿no es así?…"

Seiya trató de asirla por la cintura, pero ella lo evadió nuevamente con delicadeza.

-1… 2…

"…Todos los caminos que tuvimos que recorrer ciegamente…

¡Tres!

…Nos condujeron al mismo lugar…"


Seiya despertó en medio de la oscuridad, por un segundo olvidó donde estaba, luego recordó todo de golpe, Saori, el lago, su piel ardiendo bajo el agua, los besos mojados en medio de la lluvia. Tanteó el otro lado de la cama, estaba vacío. Se levantó y buscó su ropa, aún estaba húmeda. Se echó una sábana encima y salió al pórtico de la cabaña, allí estaba ella sentada en una silla envuelta también en una sábana.

Su figura bañada por la luna llena lucía etérea, mística, sintió de repente el impulso de rendirse a sus pies y adorarla, pero luego ella se giró hacía él con una dulce sonrisa en sus labios, recordándole que no era solo una diosa sino también una mujer, una mujer que había decidido ser suya.

Saori regresó a ver un punto fijo en el cielo y tras suspirar profundamente, al fin pronunció las palabras que tanto temía:

-Seiya, hay algo que debo decirte.

Al ver la angustia en sus ojos Seiya sintió miedo, miedo de que eso que fuera a decirle tuviera que ver con perderla.

-Algo muy poderoso amenaza la tierra, reveló ella finalmente, estos últimos años he sentido como se hace cada vez más fuerte y presiento que el tiempo se acaba…

Así que era eso, otra guerra estaba por comenzar.

-Le haremos frente, es lo que siempre hacemos, comenzó a decir él pero entonces ella lo interrumpió.

-no… no esta vez.

Saori se cubrió el rostro con una mano. Seiya se acercó a ella y apartó esa mano con suavidad de su rostro, guardándola entre las suyas.

-superaremos esto, lo haremos juntos, dijo él con la esperanza brillando en sus ojos.

-yo… no puedo enfrentarlo, he entregado mi poder.

-¿qué, que has entregado tu poder? ¿Eso qué significa? Preguntó Seiya tratando de darle sentido a lo que acababa de escuchar.

- No puedo incendiar mis cosmos en la batalla, no puedo portar a Nike ni hacer uso de mi armadura, ¡no puedo proteger a la tierra!

Seiya la miraba sin poder creer lo que estaba oyendo. - ¿pero cómo, cómo es eso posible?

Saori separó su mano de las de Seiya y con brusquedad limpió las lágrimas que resbalaban de sus ojos.

-era la única manera, pronunció tratando de controlar el temblor en su voz.

-la única manera para que, demandó saber él.

Saori se levantó de la silla y caminó hacia la baranda del pórtico dándole la espalda. La sábana que la envolvía cayó al suelo.

-de que los dioses me perdiera el rastro y así…poder vivir contigo, confesó ella finalmente.

Seiya se quedó unos segundos en silencio procesando toda la información que había acabado de recibir.

-entonces ellos no querían matarme en represalia por haberme revelado si no por…

-por haberme enamorado de ti, susurraron ambos al unísono.

Una intensa brisa azotó los árboles mientras ellos guardaban silencio.

- y perder a nuestro hijo, exclamó Seiya cerrando los puños con ira, no fue algo fortuito.

Saori cerró los ojos, había temido ese momento, el momento en que Seiya llegara a esa conclusión.

-Por qué no me lo dijiste, reclamó Seiya, porque te fuiste haciéndome creer que lo nuestro había sido un error, ¡en vez de contarme lo que estaba pasando!

-Quería protegerte, se defendió ella girándose frente a él, sabía que querrías vengarte y no quería perderte a ti también.

-¿y que me lo impide ahora? Espetó Seiya ofuscado.

-Créeme que también quiero hacer pagar a Zeus, pero ¿qué clase de diosa sería si hubiera comenzado una guerra personal, poniendo en peligro la humanidad?

Seiya se sentó en la silla que ella había dejado vacía, completamente abrumado por todo lo que ahora sabía. No pudo evitar que unas lágrimas comenzaran a resbalar de sus ojos.

-Fui con Gea para que ella me ayudara a ser invisible para los dioses, comenzó a relatar Saori, -ella también me dijo que el alma de nuestro hijo sería restaurada en un nuevo ser.

Seiya levantó inmediatamente la mirada, una nueva esperanza brillaba en sus ojos.

-y que él y otros hijos que yo engendrara, continuó diciendo ella, derrocarían a Zeus.

Saori hizo una pausa mientras volvía a fijarse en aquél punto del cielo.

-pero eso ya no importa ahora, concluyó.

-Quien es este nuevo enemigo, indagó Seiya.

-El dios de la guerra, Marte. Contestó ella sin titubear.

-yo te protegeré, yo pelearé por ti. Ofreció él.

-es muy peligroso, contestó ella, no puedo quedarme de brazos cruzados, y diciendo esto se abrazó a sí misma para darse calor.

-ven, le dijo Seiya utilizando en el mismo tono cariñoso de siempre, ven aquí.

Ella caminó hacia él y se sentó en su regazo, enseguida él la envolvió en su sábana y la besó en la frente.

-Hay una manera, dijo ella, una manera en que puedo recuperar mi poder.

Saori hundió su rostro en el cuello de Seiya y se aferró a él.

-pero tendría que renunciar a esto para siempre y no quiero, ¡no quiero perderte! Sollozó ella estrechándolo con más fuerza.

Seiya la meció como una niña pequeña tratando de consolarla.

-no me perderás, le susurró él besándole la cabeza, no te preocupes.

Seiya avistó el mismo punto en el cielo que Saori había estado viendo con tanto detenimiento, se trataba de una estrella roja que brillaba con pasmosa intensidad.

-yo tampoco pienso perderte, afirmó él abrazándola con todas sus fuerzas.

つづく


Ufff por fin terminé este capi, lo siento! Siento muchísimo haberme tardado tanto! De verdad que intenté ponerme a escribir antes pero fue imposible, (si me pagaran por escribir fics tendría capis actualizados cada semana, aunque se que tampoco lo hago demasiado bien así que no me pagarían mucho) bueno pero dejo de divagar. ¿Cómo creen que terminará toda esta historia?

Cualquiera diría que con tantos problemas y tristezas que han tenido en su vida, Saori y Seiya no son precisamente afortunados, pero yo creo que en realidad si lo son porque se tienen el uno al otro y lo que hay entre ellos es único y precioso, por eso titulé este capi, "the lucky ones" lo puse en inglés porque me parece que sonaba mejor que en español.

Tal vez fui algo enigmática con la escena cuando Saori y Seiya están en el lago bajo la lluvia, quise hacer un paralelo con lo que sucede al final del capi 3 "el todo por el todo" y el principio del 4 "la chica paralela" cuando ambos tienen su primer encuentro en la termal bajo la nieve. De cierta manera quise cerrar un ciclo en su relación. Comparar "su primera vez" con la "última vez" que estarán viviendo como jóvenes comunes y corrientes, porque a partir de ahora tendrán que volver a adoptar sus roles de santo y de diosa.

Al momento de escribir esto, aún no sé si Seiya se le declaró a Saori en el capi de este sábado de SSO, más tarde veré si ya el capi está subido con subs y exploraré en tumblr por spoilers, espero que TOEI no nos vuelva a trolear de nuevo. Aunque para mí, esto tiene un sabor agridulce, saben? Porque no me gusta omega, no me gustan los dibujos, no me gusta que S & S ya tengan casi 40 y se hayan separado tanto tiempo… no me gusta! Es triste, pero al mismo tiempo me da emoción, es así…

Quiero agradecer enormemente a Mbyja mimbi por sus reviews, leerlos me devolvieron las ganas de escribir en un momento en que ya no me sentía motivada, gracias de verdad por tus insights me encantó leerlos espero que mi historia te siga gustando. Igualmente Pegaso Seiya adoro recibir un review tuyo con cada capi, muchas gracias. Antonela, aquí está la continuación espero que cumpla tus expectativas! Drea Athena, que bueno que te animaste a escribirme, por favor continúa haciéndolo. La escena del caballito, si fue algo que pensé hace tiempo y creo que conseguí ponerlo en el momento adecuado en la historia, me alegra que te haya gustado. Cristopher20, nuevamente gracias por dejarme un review, perdona la tardanza! SerenaSaori puedes presionarme para escribir, no hay problema! Motivación me hace falta a veces. L' Fleur Noir las escenas de celos fueron muy divertidas de escribir que bueno que las disfrutaste tanto como yo al escribirlas. TsukihimePrincess gomenasai! Otra vez me tardé la vida en subir un capi, espero que este te haya gustado. Y por último pero no menos importante Lunatica Misa, de nuevo mil gracias por ser mi lectora VIP, por darme ánimos, no solo con el fic sino con mi vida en general, espero que pases una temporada estupenda en … aquél sitio que has ido a visitar, y que sigas actualizando tus fics desde la distancia, jajaja, mentiras, disfruta el paseo!

UN BESO ENORME A TODOS LOS QUE LEEN Y POR UNA RAZÓN U OTRA NO DEJAN REVIEW, igual los quiero!

Gracias por leer!


[i] Es una traducción libre de una partecita de la canción de Daughter, Youth

[ii] La verdad es que esa frase sí es de una película, es de "Náufrago /Cast Away"

[iii] Prueben escuchar la versión para piano de "Weiß Kreuz - Stone Roses" esa fue la que me imaginé que tocaba Saori.