En su casa, Peggy estaba aburrida tirada en el sillón haciendo zapping, ningún programa le llamaba la atención del todo ya que su mente estaba en otro sitio. Seguía pensando en su visita al cementerio ya que hacía mucho tiempo que no visitaba la tumba de Daniel y ahora que lo había hecho se dio cuenta de lo mucho que lo extrañaba de lo mucho que deseaba hablar con él. Sus palabras siempre ayudaban a poner sus ideas en orden más en los momentos difíciles y sobre todo ahora que necesitaba arreglar las cosas con su hija, estaba muy afectada y triste por estar alejada de sus niñas.
Un momento después suena el timbre, cuando abrió la puerta se encontró con su sobrina.
-Hola tía ¿Como te encuentras?
-Bien querida, pasa - ella se hiso a un lado y la dejo pasar, siempre sabia cuando ella tramaba algo pero le siguió el juego - ¿Necesitas algo?
-No, solo venia a invitarte a pasar una tarde de chicas antes de que nos podamos integrar al equipo de Coulson.
-Sharon no es necesario que inventes una excusa para sacarme de casa ¿Steve te pidió que lo hagas?
-Claro que no, solo creí que dada tu nueva vida podríamos no se, cambiar un poco tu estilo.
Peggy se acerco a la rubia y la miro a los ojos.
-Aun se cuando mientes, te conozco bien niña.
-Es imposible contigo. Pero aun así ¿Vienes o no?
-A decir verdad, tienes razón necesito un cambio y adaptarme a lo moderno.
-Bueno no perdamos el tiempo y vámonos.
Las dos salieron del edificio y al llegar al centro comercial ambas paseaban como una pareja normal de amigas viendo vidrieras y riendo como todas. Mientras caminaban sin prestar atención al resto de las personas una figura aparece detrás de ellas.
-¿Agente Carter?
Ambas giraron en dirección de donde provenía la voz, la rubia con expresión de sorpresa y Peggy con curiosidad ella conocía a la pelirroja, la cual no tenía ni idea de quién era ella lo pudo notar en sus ojos, la miraba fijamente como queriendo descifrarla.
-Natasha ¿Que haces aquí?
-Lo mismo que ustedes ¿Como va todo en la CIA? No creo que sea tan divertido como en SHIELD ¿Cierto?
-De hecho... ya me salí.
-¿Y eso? ¿Seguridad privada como Hill?
-No, regrese a SHIELD.
-Disculpe srita Romanoff pero creo que usted no contesto la primera pregunta ¿Que está haciendo aquí?
-¿Como sabe quién...? - luego recordó que ella había revelado los secretos de la agencia cuando fue invadida por HYDRA, y se le vino a la mente aquella fotografía de la mujer en la pared del bunker - a usted la conozco.
Peggy le extendió la mano, ya era hora de que ella la reconociera.
-Lo sé, soy quien aprobó se volviera parte de SHIELD. Mucho gusto Margaret Carter.
-No puede ser ¿Steve lo sabe?
-De hecho... es largo de explicar Nat.
-¿Quien más lo sabe?
-Stark, Potts, Hill y...
Peggy se aclaro la garganta antes de que la rubia cometiera una imprudencia.
-Sharon, se nos hace tarde, fue un gusto verla srita Romanoff pero nosotras nos tenemos que ir, seguro la próxima vez que nos veamos podremos hablar con más tiempo.
Peggy tomo de la mano a su sobrina y casi arrastrándola se alejaron de la pelirroja, por otro lado Natasha desde donde estaba se quedo viendo al par alejarse y pensando en que el autor del cambio en Carter tenía un solo responsable y decidió poner al tanto a Fury, aunque primero hablaría sobre eso con Rogers y le pediría un explicación.
Cuando se aseguro de que estaba lejos de Romanoff Sharon finalmente logro deshacer su mano del agarre de su tía.
-¿Pero que fue todo eso? ¿Tienes una idea de lo suspicaz que es ella? En menudo lio nos metimos por hablarle de ese modo.
-Se quien es, pero lo hice por Steve.
-Siempre piensas en el ¿Alguna vez pensaras en ti?
-Lo hice por su bien, por SHIELD y por los vengadores.
-Es en ellos en quienes no pienso, y Rogers tampoco lo hace.
-Claro que sí.
-No tía Peggy - toma de la mano a su tía y la invita a sentarse - el está haciendo esto solo porque quiere estar contigo, porque te ama y lleva dos vidas haciéndolo. Dime que te diste cuenta de eso y de que el está intentando recupera el tiempo perdido.
-Por eso sus atenciones.
-No puedo creer que tú no diste cuenta de eso. El desea que estés bien, que te adaptes a los cambios. Steve ya no se siente perdido en la modernidad porque tu estas aquí, el se perdió toda una vida, no pudo ver como el mundo se levanto de las cenizas de la guerra, ver como su sacrificio sirvió para que el mundo sea libre de la tiranía. Y mas después de lo que sucedió con Bucky, fue tanta su incertidumbre sobre el pasado y más aun que volvió a desaparecer. Steve está asustado y se siente solo, pero contigo aquí se siente seguro.
-¿Crees que yo soy una distracción?
-No al contrario, eres su conexión con su pasado pero también con su futuro, siempre fuiste su guía y su pilar, me consta porque para mi también lo eres, al igual que eres nuestra inspiración. No habría Capitán América sin una Peggy Carter. Todo lo que Steve es ahora es por ti.
-Eso es un gran peso sobre mis hombros.
-¿Y en los suyos? El lleva el peso del mundo. Todas la miradas están puestas en el, mucha gente pone cada día su fe en que él puede protegerlos al igual que el los demás vengadores.
-¿Que tiene que ver todo esto con nuestro encuentro con Romanoff?
-Todo, ahora que ella sabe de ti seguro sospecha de que volviste con Steve y se lo dirá a Nick y el seguro tendrá su ojo sobre ustedes. Lo se lo conozco y si Steve se opone habrá consecuencias.
-Yo me encargo de Fury lo conozco mejor que el mismo y conmigo no va a poder.
-Eso es lo sé. Ya olvidemos todo este embrollo y sigamos de compras, vamos por ese lindo vestido.
-¿Cual vestido?
-Ya te vas a enterar, muévete.
Peggy sonríe y se pone de pie. Después de un rato de caminar y ver cada vestido de cada tienda al fin encuentran lo que buscan, el vestido perfecto para la cita con Steve, Sharon toma el vestido y lo mete en el probador junto a su tía.
-Entra ahí y pruébatelo.
Sorprendida por la actitud de su sobrina, Peggy decide hacerle caso y se prueba el vestido, al verse al espejo se da cuenta de que su sobrina tiene razón, es el correcto.
-Peggy sal, quiero verte.
Ella obedece y sale del probador, en el rostro de la rubia se dibuja una sonrisa de satisfacción había dado en el clavo.
-Te ves fantástica.
-Gracias, pero hay un problema.
-¿Cual los zapatos? No importa buscaremos unos que convienen descuida aun tenemos tiempo.
-No, el color ¿Crees que lo tengan en rojo? El azul es lindo, pero sé que el rojo le gustara más.
-Seguro que podemos hacer algo al respecto - Sharon fue por la vendedora quien busco la misma prenda en el color que buscaban.
Finalmente al terminar con su tour de compras que incluía atuendos casuales para todos los días, vestidos y zapatos regresaron a casa, pero en la puerta del departamento de Steve encontraron una nota adhesiva.
"Querida: quédate en casa de nuestra vecina. Prepárate que pasare por ti a las 9:00 pm. Te amo. Steve"
-Entonces creo que iremos a mi casa.
-Creo que si, en ese caso pongamos manos a la obra que solo nos quedan dos horas.
Ambas se meten en el departamento de enfrente.
-¿Vas a contarme el plan de Steve?
-No. Además no tengo ni idea de lo que está haciendo, solo me pidió que te entretenga y que te lleve de compras.
-Claro, entonces ¿Tampoco tienes idea de a donde ha ido?
-Peggy por que no solo disfrutas de esto. Además si no me crees - saca su teléfono - podemos llamarlo y preguntarle.
La rubia marca un número y después de que da el tono del otro lado contesta y es la voz de un hombre.
-Hola ¿Quien habla?
-Hola Sam, soy Sharon Carter ¿Me recuerdas?
-Claro eres la vecina del cap. ¿Sucede algo?
-No lo sé ¿Puedo hacerte una pregunta? ¿Tienes alguna idea de lo que planea hacer esta noche tu amigo con mi tía?
-No tengo idea, no sé nada de él desde el miércoles ¿Que paso con él?
Peggy le quita el teléfono a su sobrina.
-Wilson, si se quién eres, si soy ella, cuéntame que ha estado planeando tu amigo y que es todo este misterio.
-La verdad es que no se mucho solo que le recomendara un buen sitio para salir, eso es todo.
-Esta bien Wilson, elegiré creerte pero la próxima vez que veas a tu amigo dile que ustedes tienen que aprender a mentir mejor. Adiós.
-Con mucho gusto se lo haré saber Sra. Carter.
Peggy termino la llamada y le regreso el teléfono a su sobrina quien se reía de lo que acababa de hacer.
-Al parecer solo debo esperar a ver de que se trata todo el misterio.
-Todavía no te entiendo, déjate sorprender.
-Sabes que no me gustan mucho las sorpresas.
-Seguramente esta si te gustara. El está haciendo todo esto para agradarte, está intentando ser romántico, velo como lo que es su primera cita.
-Tienes razón, es la primera cita formal.
Ella se desplomó en el sofá junto a su sobrina quien tomo una de las bolsas de las compras y se encamino a la habitación.
-¿Vienes o esperas que valla por ti?
Peggy se puso de pie sonriendo y camino detrás de su sobrina quien se perdía por el pasillo.
Mientras tanto Sam y Rogers entraban al departamento de enfrente con bolsas y cajas.
-Ya conoces el plan, en cuanto ella y yo nos vamos tú y Sharon arreglan todo.
-Tranquilo hermano, se lo que a las chicas les gusta.
-¿Seguro?
-Me funciona todo el tiempo.
-Si, pero el estilo Stark...
-No es su estilo, es el mío ¿Cual es el estilo del Capitán América?
-No lo sé, generalmente las mujeres pasaban de mi.
-Por esa razón - Sam le da una palmada en la espalda - debes seguir mis consejos, no soy el playboy de tu compañero pero tengo mi experiencia con las chicas.
-¿Como cuanta?
-Veamos - se toma el mentón y hace como que rememora una historia - estuve a punto de casarme, pero a mi novia no le gustaba la idea de que entrara al ejercito así que solo rompimos el compromiso.
-Lo siento.
-No importa, fue hace mucho tiempo. Y si te digo esto es porque si la técnica me funciona para ti solo será una ayuda, tienes todo a tu favor, corres con mucha ventaja por encima de cualquier hombre. Ustedes se conocen desde hace mucho tiempo, la dejaras impresionada.
-Tiempo - susurra - pasaron 70 años, todo lo que creía saber sobre ella ha cambiado.
-Calma soldado, ten fe que todo saldrá bien. Ahora ve a ponerte guapo.
Steve sonríe mientras se pierde por el corredor hacia su habitación donde al entrar en la ducha mientras el agua recorría su cuerpo cerró los ojos y comenzo a pensar en los últimos días junto a ella y que todo eso le parecía una fantasía, que todos sus deseos se estuvieran volviendo realidad. Eso mismo lo llevo a recordad la ultima conversación que tuvieron en la casa de retiro donde ella estaba y en la que ella le dijo que lamentaba que él no haya podido tener una vida como la suya, pero reflexionando ahora él pensó que no era tan malo después de todo ya que aquel sacrificio que él hizo sirvió para que ahora todo estuviera en paz, al menos eran naciones libres.
Pero el sabía muy bien que todo aquello era para darle ánimos y después de todo lo que estaban pasando, nada de eso era su culpa y hasta lo ánimo para que el continuara su vida y formara su propia familia. Natasha le había dicho lo mismo y hasta le buscaba pareja siempre que podía, pero todas las parejas le parecían inadecuadas y ahora sabia porque. La chica correcta se había ido hacia muchísimos años, el se había alejado de ella por largo tiempo. Pero ahora todo se estaba compensando y ambos estaban aprovechando la oportunidad.
Un rato más tarde Steve cruza el corredor donde lo espera su amigo quien estaba tirado en el sofá viendo un partido de hockey.
-¿Y como van? - Sam lo mira y se encoje de hombros - aun no has hecho nada.
-Tranquilo que cuando regresen estará todo listo.
-Confío en ti ¿Como me veo?
-Guapo amigo.
-¿Crees que le guste? ¿Que la impresionare?
-Amigo te conoció como un muchacho flacucho y enfermo ¿Tu que crees?
-Deséame suerte entonces.
-Claro como si la necesitaras.
Cruzando el pasillo en el departamento de enfrente, Peggy esperaba nerviosa ya que no le gustaban las sorpresas y Steve estuvo muy misterioso. Sharon escucho que tocaban y atendió.
-Hey vecino.
-Hola ¿Ella esta lista?
-Si, espera aquí iré por ella.
La rubia fue rumbo a la habitación donde su tía esperaba. Steve mientras tanto aguardaba junto a la puerta se miro al espejo, se arreglo el traje y el peinado que se le hizo anticuado para la modernidad, pensó que le faltaba algo. Tomo una de las flores de su ramo y se la puso en el ojal, se sentía más nervioso que un adolescente y de hecho era la primera cita de ambos (sacando el almuerzo de esa tarde) él quería hacer que esa noche fuera especial e inolvidable para los dos.
Mientras tanto en la habitación de la rubia Peggy se miraba al espejo cuando entro Sharon a buscarla.
-Permiso tía Peggy, el ya está aquí.
-¿Como me veo? ¿Le gustara?
-Claro que si, nunca olvido lo hermosa y elegante que te veías siempre.
Ambas salieron rumbo a la sala donde el rubio esperaba, al verla en aquel vestido tan sensual se quedo estupefacto.
-Cierre la boca soldado o le entran las moscas.
-Pegg te vez bellísima.
-Gracias, tú te ves muy guapo también ¿Ahora me dirás a donde vamos?
El se acerco a darle un beso en la mejilla y roso su oído con los labios y le susurro.
-Recuerda que me debes un baile.
Ella se estremeció al sentir el rose de sus labios y sonrió por su respuesta, enlazo su brazo con el de Steve y ambos salieron después de despedirse de su sobrina. Un rato después ya estaban en la calle.
-¿Como llegaremos a donde se supone me llevas? Porque no podre subirme a tu motocicleta con este vestido.
El solo camino con ella del brazo sin decir una palabra y al doblar la esquina en el rostro de Peggy se pudo notar una mueca de sorpresa.
-¿De dónde lo sacaste?
-Le cobre un favor a Fury.
-Debe haber sido uno grande.
-Si, pero prometí regresarlo sin un rasguño o me dejara los dos ojos como el suyo.
-Entonces esperemos que no sufra ningún daño.
-Esa es una excelente apreciación.
El abrió la puerta del acompañante para que entrara y luego rodeo el auto y subió también.
-Ya dime donde vamos, no soporto todo este misterio.
-Ya lo veras.
Arranco el vehículo y condujo un rato largo hasta que al llegar estacionó frente a un edificio que tenía el aspecto de los antiguos clubes de baile, Peggy al ver la marquesina sonrió.
-¿Estas bromeando verdad?
-No ¿Quieres entrar?
-Claro que quiero.
Entraron juntos Steve la llevaba del brazo y varios hombres al verla se voltearon en su dirección, eso hizo sonreír a Steve ella aun captaba la atención de las personas a su alrededor.
-Había olvidado el efecto que causas.
-¿Cual efecto?
-El que todo el mundo voltee a verte.
-Seguro piensan ¿Quien es ella y que hace con un hombre así?
El la rodeo por la cintura con su brazo y la guión hasta adentro del club, Peggy veía fascinada todo aquello porque era como ella se lo había imaginado aquella última vez que hablaron y el la había invitado a bailar con la promesa de enseñarle. Después de un rato cerró los ojos cuando escucho una melodía que le encantaba y sintió que tomaban su mano.
-Bueno ahora que estamos aquí espero mi lección de baile.
-Muy bien - ella estiro el brazo aun tomada de su mano y se dejo conducir por él a la pista de baile, puso su mano en el hombro de Steve y el hizo lo mismo poniendo su otra mano libre en su cintura, estaba bastante nervioso - ¿Podrás con esto? Solo intenta no pisarme ¿De acuerdo?
-Si hare lo que pueda, y perdón por lo de esta mañana.
Ella no dijo nada solo lo miro de forma tierna y comenzó a moverse al ritmo de la música. Después de dos canciones y de recibir varios pisotones de parte de Steve, el comenzó a llevar el ritmo y a guiarla.
-Has aprendido bien padawan.
-¿Como dices? - Peggy estallo en una carcajada.
-Creo que debo enseñarte un par de cosas sobre la modernidad.
-Eres una maestra fabulosa.
Ella acortó las distancias y apoyo su cabeza en el musculoso torso de su compañero de baile, la melodía cambio a una más lenta y ambos se dejaron llevar por la música.
-¿como fue que encontraste este lugar? - dijo mientras se sentaban nuevamente en su mesa.
-¿Te gusta?
-Si, es fantástico me trajo muchos recuerdos. Gracias por la sorpresa.
-Entonces valió la pena - ella sintió - pero no termina aquí ¿Sabes?
-¿Que más te guardas Rogers?
-Aaaah, para eso Señorita Carter - le guiño un ojo - va a tener que ser paciente. Disfruta de este momento y déjate envolver por la atmósfera, de pronto me siento en el momento y el tiempo correcto con la compañera perfecta.
-Lo sé, yo igual. Es como si el tiempo se detuviera.
