Hola a todos, sé que ha pasado un tiempo desde mi última publicación, pero más vale tarde que nunca ¿no? Quiero decir también que este capítulo seria el último de este Arco, o de esta parte, la cual la podríamos llamar el secreto de Shadow, ya que si, hoy averiguaran al fin quien es este personaje tan enigmático para todos (aunque sé que me estoy mintiendo a mí mismo) pero las cosas no terminaran aquí con respecto a Shadow, aún hay más cosas relacionadas con el que iremos averiguando a medida que pase el fic, ahora comenzara el arco titulado "nuestra historia", el cual consistirá en ir contando algunas historias de algunos personajes para llenar algunos huecos o responder algunas preguntas dejadas para que las piensen primero o cuando lo lean digan un "ahhh a eso se refería" pero no será solo eso, entre medio de todo eso habrá también trama más bien principal para el desarrollo del fic también… creo que me estoy liando con la explicación, pero bueno, he aquí el capítulo esperado por unos pocos.
También quiero agradecer a quien se pasó por mi Facebook para darme algunas palabras de aliento y decirme que aun esperaba este capítulo, para ti tengo que decir: ¡Muchas gracias!
Descargo de responsabilidad: No soy dueño de cómo entrenar a tu dragón, y no busco ningún sustento económico con esto, solo espero que lo disfruten y me dejen su comentario.
Diccionario:
Cuartel General de Cazadores (CGC):
* AC6ED10F, pisos -10 y -11.
* Herrería (laboratorio), piso -9.
* Simuladores, piso -8.
* Copia en papel de los servidores, piso -7.
* Gimnasio, piso -6.
* Vestuario y duchas, piso -5.
* Estacionamiento, pisos del -1 al -4.
* Salas de información, de la planta baja hasta el piso 5.
* Oficinas de investigación, pisos 6 al 24.
* Teléfonos, en el piso 25 y 26.
* Servidores, pisos 27 al 29.
* Salas de reuniones, piso 30.
* Oficina de los jefes, piso 31.
* Terraza, piso 32.
Nido: escondite de las bandas de duae animae.
Duae animae: nombre que se le dio a los que podían transformase completamente en dragones, diciéndose que poseían dos almas.
Mutatio: medio transformado, el punto medio entre la trasformación completa de un duae animae y su forma humana.
quarto processus: un cuarto de trasformación.
Armisacies: armadura que llevan los cazadores hechas de Grafeno y Nitruro de boro de Wurtzita.
DreamWorks: moneda de Berk
Drakkars camines del estilo S.W.A.T.
Clasificación de Duae animae:
EP: Extremadamente peligroso (A17D09D7).
AP: Altamente peligroso (C8A669DC).
MP: Moderadamente peligroso (DBB47879).
LP: ligeramente peligroso (02852601).
P: precaución.
+: En aumento.
Clasificación de cazadores:
Principiantes:
Rubí (Patán Jorgenson, Brutacio y Brutilda Thorston).
Zafiro (Camicazi Burglars, Eret Harington).
Oro (Astrid Hofferson)
Experimentados:
Esmeralda (Erick Amstrong).
Diamante (Bocon).
Platino (Estoico Haddock, Adam Knight).
152A3E2A
15275AE4
861BEA0B
Herrero (Gustav).
Simulaciones (Patapez, Kate).
C3427C6A
F2A14014
825CCFF1
8FEB973D
Tabla de equivalencias:
Principiantes:
2 cazadores Rubí- P
1 cazador zafiro- P
1 cazador oro- LP
Experimentados:
1 cazador Esmeralda- MP
1 cazador diamante- AP
1 cazador platino- EP
IIII-IIII-IIII-IIII-IIII
Marcas.
][
La sala se silenció por un segundo, aunque en realidad parecía más una eternidad para algunos, Adam, el cazador platino, había aparecido en la sala de reuniones después de haber pasado menos una semana hospitalizado, con heridas que nadie creía que se podrían curar tan rápido, pero ahí estaba él de nuevo, demostrando su casi inhumanidad cuando se trataba de matar dragones.
- Porque todos me miran así, acaso les debo dinero o algo- esa frase junto con su rostro sádico los saco a todos de su estupor, generando un gran barrullo con la voz de todos que trataron de hablar al mismo tiempo, pero solo la voz de uno sobrepaso a la delos demás.
- Solo nos hemos sorprendido cazador platino Knight- fue Estoico quien le dio el orden nuevamente a la sala- espero que sus heridas estén mejorando, aunque dudo que con ellas le puedas servir de mucho al CGC en este momento- la última oración parecía haberse dicho con mucho veneno.
- ¿Por qué no dejamos que eso lo decidan esas lagartijas de afuera?, después de todo si no me puedo defender me mataran, algo que pareces querer mucho últimamente cazador Estoico.
- No me confundas Knight, no es que te quiera muerto, es que no quiero que nadie muera por tu culpa.
- ¿Me estás diciendo incapaz?- Adam llevo su mano lentamente a la parte trasera de su armisacies, parecía que mantenía la calma, pero para lo que estaban delante suyo era como ver a un lobo mostrando sus colmillos antes de saltar a por sus gargantas.
- Muy bien, me alegra verlos activos, pero hay trabajo que hacer.
Toda la tensión de la habitación que parecía aplastar a los demás cazadores fue drenada de golpe por la intromisión de una nueva persona en la habitación, como si nunca hubiera existido desde un principio. En la entrada de la puerta había una cazadora de estatura pequeña, cabellos de un color entre dorado y blanquecino por las canas, adquiridas por la experiencia y por la vejez, y con unos ojos afilados de un celeste claro, como si pudiera ver el día de tu muerte cada vez que te miraban, o al menos eso se cotilleaba entre los cazadores novatos al ver a la cazadora ónix Gothi, aunque muchos le habían apodado, la eterna abuela. Gothi lleva consigo una armisacies de un negro tan profundo como su misma clasificación de cazador, acompañada con su fiel bastón, el cual estaba hecho del mismo material que su armadura y con el que caminaba tranquilamente cunado no estaba destrozando cráneos de los Terribles Terrores que encontraba cada vez que salía a una misión.
Gothi era a quien todos se referían como "el jefe" ya que aunque tenía una pequeña estatura, y parecía más una anciana que ayudarías a cruzar la calle, en realidad era una furiosa guerrera que asesinaba duae animae a diestra y siniestra. Ella actualmente era la única que ocupaba la posición de mayor privilegio en el CGC, la de Cazador ónix, la cúspide a la que cualquier cazador con mucho poder y locura quisiera aspirar, los llamados salvadores, los que abandonaron su humanidad para luchar de igual a igual con una horda completa de EP. Los únicos que podían poner en sus carriles a los cazadores Platino para que se comporten y que no se les suba el ego a la cabeza, pero como todo lo bueno, lamentablemente nunca había suficientes de esos cazadores. Se decía solo los ónix podan reconocer a otro cazador ónix, y por ello eran los únicos que se encargaban de subir a esa posición a cualquiera que cumpliera con unos requisitos que nadie conocía.
La cazadora ónix pocas veces venía a la sala de reuniones, pero si ella estaba ahí significaba que la situación era lo suficientemente mala como para que sea necesario lo mejor de lo mejor en el campo. La pequeña cazadora camino tranquilamente entre todos como si estuviera en un paseo en el bosque, solo el sonido de respiraciones y pequeños "tic" que hacia su bastón al chocar contra el suelo era lo que se escuchaba. Su trayecto fue simplemente una línea recta hasta la pantalla donde hacía momentos antes, Erick y Eret, miraban y sacan conclusiones.
- Hmm- luego de mirar la pantalla volvió a mirar a Erick, a quien le parecía como si quisiera asegurarse de algo antes de hablar- Parece que la situación está más complicada de lo que parecía a simple vista, ¿no les parece que deberíamos usar todas las manos que podamos conseguir?
El mensaje había sido claro, "dejen de pelear entre ustedes y pónganse a trabajar", era claro que las cosas no estaban para discutir, pero que la cazadora ónix tuviera que llegar para decirlo significaba que todos se estaban alterando un poco. Gothi simplemente se alejó de la pantalla una vez que su mensaje se hundió en la psique de todos, y fue directamente a pararse ante Adam, al cual le llegaba a la mitad de su pecho, pero el largo de su bastón fue más que suficiente para que, usando la curva de la empuñadura, lo enganchara del cuello obligándolo a doblar su cintura para que su rostro quedaran a la misma altura y así poder mirarlo a los ojos, como para enfatizar aún más sus palabras.
- También sería bueno no perder esas manos de más que conseguimos, ¿no te parece?- Adam tuvo la decencia de parecer avergonzado por lo que dijo, algo que parecía satisfacer a la cazadora ónix ya que lo dejo y volvió a caminar hacia la puerta- Por cierto, Adam, creo que sería conveniente que, si estas tan listo para actuar, vayas al puerto sur a ver cómo va la situación por allá, después de todo tiene que haber cazadores por allá, y si no han informado nada o pedido hacer nada con todo lo que pasa en la ciudad significa que, o son unos cobardes o están todos muertos.
Cuando la pequeña mujer abandono la sala fue como si el aire volviera a circular con una presión normal, era increíblemente asfixiantes la presencia de los cazadores ónix, o al menos eso es lo que podía decir Eret. Después de todo, si nunca se nombran cunado se hablan de las posiciones a las que puedes aspirar cualquier cazador es por algo. Eret realmente podía decir que eso que se movía en la habitación no era ni de cerca algo humano, realmente ni una persona a sus treinta podría moverse tan tranquila y eficientemente, por más que parecía que su caminar mostraba cientos de aberturas para atacar, era como si una voz en tu interior decía que si la atacas tu vida se acabaría, y por el silencio que aún se mantenía en la sala parecía que no era el único que lo creía. O fue así hasta que, posiblemente la persona que el que no lo conociera se referiría a él como el más desinteresado y estúpido le hablo.
- Te dije que llegaría la solución por si sola ¿sí o no?- realmente Erick no le tenía miedo a nada, o siendo tan estúpido como para no notar los habientes de tensión, o simplemente, no interesarle en lo más mínimo.
][-][
Si alguien decía que Astrid estaba furiosa entonces eso sería un eufemismo, Ella estaba con un odio que hasta el dragón más feroz retrocedería antes de sufrir su cólera, y sentía que su odio estaba totalmente justificado, después de todo no todos los días aparece tu superior caminando como si nada pocos días después de que casi le arrancaran el esternón junto con la mitad de sus costillas de la forma más dolorosa posible. Pero lo que más le había molestado, lo que más le había enojado, al punto de casi sacarla de sus casillas, fue que cuando ella hablo desde el fondo, o no tan fondo, de su corazón él pareció no importarle nada y simplemente desestimar su preocupación.
Astrid entendía que para el mundo él era duro, pero actuar como actuaba en ese momento le hacía más recordar a un berserker que a una persona pensante, o a un ser humano siquiera, la rubia entendía el odio, sabía que algo debería haber para que una persona como el odiara tanto a los duae animae, pero no sabía que, era eso o la otra posibilidad era que simplemente todo el mundo estuviera tan loco como los vikingos que vivían en esa isla hace ya muchos años. Ella había llegado a preguntarse si sus padres habían llegado hasta el mismo punto de berserkerqueanismo que Adam.
Ambos estaban viajando en un Færing pequeño, o al menos así lo había llamado el cazador platino, haciendo referencia, una vez más, a la cultura vikinga en Berk. Así como el Færing era algo parecido al drakkar pero más chicos para misiones más simples o que necesitaban menos personas. El vehículo en que se movían era más bien un pequeño automóvil todoterreno destinado al movimiento de dos o cuatro cazadores, en direcciones opuestas o como vehículos de apoyo, a los grandes camiones de estilo comando que eran los drakkars. Contaban con una ametralladora Browning M2 calibre .50 instalada en el techo junto con la salida de medio cuerpo en el centro del automóvil para un tirador y quinto ocupante, además de un compartimiento a un lado de la ametralladora que anteriormente contaba con un prototipo de balas modificas industrialmente para que su punto de ebullición sea a más de cuatro mil grados Celsius, habían sido creadas con una aleación de uranio enriquecido y platino, en una carcasa de plomo especial para evitar la radiación a los que utilizaban las armas, aunque se habían retirado por una versión sin uranio después de algunos operarios enfermos. Su estructura y actividad lo hacían muy parecido a su contraparte estadounidense, el Humvee, y la rubia debía decir que el motor V8 diésel realmente hacia un ruido del demonio.
El encargado de manejar el pequeño Færing no era otro, para varear, que Adam, el cual estaba con una armadura de respaldo la cual había visto tiempos mejores. Astrid estaba segura que si esa armadura era una de las que Gustav estaría encargado, entonces al pelicastaño no le iba a gustar ni un poco quien la estaba llevando en ese momento. Pero la ojiazul debía decir algo, el cazador platino parecía distinto, no tenía ese carácter jovial y molesto que te ponía de los nervios, ni siquiera se estaba riendo de ella, parecía serio, incluso, si no hubiera escuchado y visto como actuaba, hubiera dicho que tal vez parecía hasta preocupado desde que entraron al vehículo.
- Si me sigues mirando así querida voy a empezar a creer que te has enamorado de mí.
Así se había arruinado todo el momento de seriedad y casi "respeto" que la rubia había casi conseguido ahí, era Adam después de todo de quien se estaban hablando. Ella simplemente soltó un pequeño bufido, un gruñido y murmullo por lo bajo que se escuchaba como un "en tus sueños" aunque Adam estaba más seguro que lo que quiso decir fue un simple y llano "muérete" antes de que girara su vista unos ciento ochenta grados y mirara como el vehículo circulaba por las calles abandonadas de personas, pero no de violencia, fuego y destrucción.
Hacía mucho que los duae animae habían abandonado la avenida por la que circulaban, pero su paso por ella había quedado claramente definido y marcado, como las marcas negras que dejaría la quemadura de un volcán después de una erupción, quemando o destruyendo todo a su paso como si su único objetivo será el simple hecho de hacer y distribuir el mal. Podía ver como tiendas de comida, bancos, librerías, bibliotecas y edificios públicos fueron atacados y marcados con perfectos círculos negros a su paso… "espera ¿marcados con círculos negros perfectos?" había algo que no estaba bien.
Astrid comenzó a mirar con mayor detenimiento, y prestando mucha más atención al patrón, a las calles, a las tiendas y sobre todo, a las marcas. Había algo ahí, como en cada cuadra se repetía el patrón, tres locales comerciales, luego dos, luego uno, luego tres de nuevo. En cada cuadra se repetía la escena exactamente anterior, vista hacia dos cuadras atrás, todos los edificios marcados con un circulo perfecto de un color negro intenso de casi un metro de diámetro, siendo excelentemente deducible y aceptable que se había hecho con una bola de fuego de un duae animae de tamaño mediano. Siempre en un lugar perfectamente visible desde todos los puntos de la cuadra, como si quisieran decir "estoy aquí, si vienes te quemo" y que ahora que todo el mundo parecía estar al tanto de sus acciones en la zona simplemente lo dejaran, como si su objetivo había cambiado y se mudaban a una área distinta, dejando las calles desoladas con algunos autos incendiados y con un silencio que solo era roto por el rugido del V8 diésel, sonando casi como si fuese un dragón el que rugía.
- Así que lo notaste- no fue una pregunta, fue una declaración, y el tono serio de Adam hizo que Astrid lo volviera a mirar.
- Nos usan- fue lo único que salió de la boca de la cazadora oro.
- Esperaban que viniéramos, simplemente se fueron a otro lado a seguir haciendo lo suyo mientras nosotros al pasar, aun incentivamos el miedo que lograron aquí- Astrid no podía creerlo, el odio volvió a ella al pensar que unos dragones le estaban usando para sembrar el miedo a las personas que había jurado proteger, pero debía admitir que la idea parecía casi hasta… inteligente para unas lagartijas voladoras escupe fuego.
- No los subestimes Astrid, ellos son inteligentes, saben lo que hacen, y si te olvidas de eso solo estarás en una bolsa para cadáver para mañana- la aludida no sabía que era más sorprendente, si el hecho de que hubiera dicho su nombre tan serio, o la frase con el tono tan monótono y vacío, como si el hecho de que sucediera fuese algo de todos los días para él.
- Ahí está, el puerto sur de Berk, parece que realmente hay una fiesta ahí después de todo- se podía ver cómo había movimiento entre las personas, que estaban armados, y haciendo de guardas en la puerta enrejada, pero en una vista más de cerca se podía ver que ninguno llevaba armisacies puesta- preciosa, ¿Por qué no eres buena chica y les mandas nuestros saludos con esta preciosura?- dijo el cazador mientras un brillo sádico aparecía en sus ojos castaños oscuros.
La rubia tenía sus dudas, pero él era su superior y sus enemigos estaban justo delante de sus ojos, así que no se molestaría en preguntar ahora, debía hacer pagar a esos seres del demonio todo el mal que habían hecho, y para lograrlo salió por el hueco del techo para tomar la M2 y comenzar a disparar a los objetivos que se movían. Años de entrenamiento le ayudaron a lograr que por lo menos algunos de los duae animaes sufriesen algunas heridas a pesar de estar a una gran distancia y usase una ametralladora que apremiaba más la potencia que la precisión, además de que al irse acercando cada vez más a la entrada del puerto su puntería mejoraba exponencialmente.
El avance fue tan rápido como la cilindrada del vehículo lo permitía, así que en unos pocos segundos ya estaba en un punto que debería frenar para no chocar contra el portón enrejado, pero Adam parecía tener otra idea y en vez de reducir la velocidad, el simplemente, piso con más fuerza el acelerador provocando que el todoterreno se impactara contra la resistencia que había en su recorrido y la atravesara sin problema dejando la puerta con algunos de sus hierros doblados en formas totalmente anti funcionales a su objetivo original. Astrid sintió una muy fuerte sacudida al atravesar la reja, tanto que debió dejar de disparar y simplemente meterse nuevamente dentro de la protección del todoterreno.
Una vez que su trasporte se había detenido Adam se bajó con dos cuchillos de un estilo de combate, algo parecidos en estética a los llamados "Karambit", y ni siquiera reviso el estado de Astrid, el simplemente salió a matar dragones sin mirar atrás, dándole la idea a la rubia de que el realmente era un berserker vikingo encerrado en un cuerpo actual.
][-][-][
Sangre, eso era todo lo que se olía en el amiente y así era desde que un gran chirrido se había escuchado, seguido por uno de un fuerte impacto y el silencio de una ametralladora, lo que le había dicho a todos en la sala que los cazadores habían llegado a jugar, o al menos eso creía Dagur, y no podría estar más contento con eso. Todos se miraron entre sí, como si tuvieran miedo o algo parecido a la sorpresa, por dios, esos cazadores eran simples humanos que para lo único que servían era para ser destrozados ya que los gritos de súplica que suelen hacer cuando están a punto de morir le resultan muy divertidos "Dagur, dejemos a estos idiotas con lo suyo y vayamos a hacer llorar a algunos cazadores, ¿lo hueles verdad?, ¡hay una mujer ahí afuera!", el duae animae desquiciado estaba teniendo problemas para quedarse sentado, ahora que Gleam había mencionado a la chica no podía dejar de buscar su aroma, tratando de conseguir el dulce néctar que dejaba en una cazadora aterrada, dándole problemas para esconder la excitación que estaba teniendo en ese mismo momento de solo pensarlo.
- Parece que la reunión ha terminado antes de lograr algún acuerdo, lo mejor será retirarnos en este momento antes que lleguen más de ellos.
Tiamat fue quien hablo, después de todo fueron ellos los encargados de la seguridad, y él, al ser el jefe de la colmena, era quien sabía lo que estaba pasando afuera, pero todos parecían estar de acuerdo con el mutatio verde. Dagur de verdad odiaba a los asiáticos, en todas las películas y series los pintaban como poderosos y valientes guerreros, pero con todos los que ya se había enfrentado y asesinado, nadie parecía tan entretenido como los mostraban, tal vez luchar contra los Cazacolmillos le quitaría el aburrimiento, pero antes se debía buscar a la chica cazadora y divertirse a la manera de Dagur el desquiciado.
- Estoy de acuerdo, deberíamos salir antes que las cosas se compliquen- el pacifico de Cornelio fue el que hablo, realmente le daba asco el aspecto de abuelo amoroso que daba ese viejo, realmente le quitaba lo divertido a la vida, pero en este momento acepto sus palabras, después de todo era lo que le convenía.
Todos los demás fueron asintiendo uno por uno, hasta que el único que quedo sin responder fue Drago, era conocido a nivel general que Drago y Cornelio se odiaban a muerte, después de todo ambos son de la misma raza, algunos de los dragones que se los consideraban los alfas más fuertes, las cabecillas de la manada, o cualquier termino dominante que se quisiera usar en cualquier etapa para hablar del idiota que se cree poderoso por simplemente nacer de tal o cual manera. A Dagur no podía darle más repulsión eso, no el poder, eso lo adoraba, sino el creerse poderoso, él era más de que si eras poderoso debía demostrarlo. Que hermoso sería un mundo donde todos podrían demostrar su fuerza, donde el poder se demostrase por las marcas en su piel más que la estupidez de sus palabras, un mundo decorado hermosamente por la sangre en la tierra, donde los simples y estúpidos humanos se doblaban ante ellos adorándolos como lo que son, el próximo eslabón de la cadena de la evolución, dioses. Dagur definitivamente tenía una erección de solo pensar en ese hermoso mundo.
Muchos parecieron notar que Drago no diría nada así que simplemente se levantaron y fueron abandonando la sala en movimientos fluidos, como si fuesen ratas escapando de un gato, que aburridos e idiotas eran, Dagur no huiría como cobarde, no, el esperaría a que sus presas se acercaran para jugar. Así fue como llego un punto donde solo Drago, él y Cornelio con su acompañante habían quedado en la sala, no sin antes la advertencia de Tiamat de que los Cazacolmillos se iban a retirar y él no se haría más cargo de su seguridad. Estaba seguro que Tiamat sabía que esto terminaría mal y por eso no quería tomar parte.
Tanto Dagur como Gleam sabían que Drago odiaba mucho más a Cornelio de lo que lo demostraba, había escuchado muchas historias del porqué, desde que era algo natural entre cabezas de las misma raza, o se habían quitado a duae animaes de las colmenas del otro, incluso había llegado a escuchar que Cornelio protegía al chico que le había quitado el brazo a Drago. Pero el duae animae que todos consideraban al más desquiciado de Berk sabía que había algo más por ese odio, algo por lo que Drago lo busco a él, algo por lo que quería a al mutatio de color blanco muerto, y la verdad era que no podía importarle menos, el solo quería demostrar su fuerza, y si Shadow se metía en el medio entonces sería mejor que mejor, ya que también quería destrozarlo por lo fuerte que decían que era.
Aunque parecía que hoy no sería el día, ya que cuando solo quedaron ellos cuatro Drago se levantó de su asiento y se fue sin mirar atrás, "seguramente ese idiota tiene miedo, vamos Dagur, matémoslo a los dos, será divertido", por más que quisiera hacer lo que su dragón interno le decía, sabía que no podía hacerlo, el solo y con cazadores tan cerca no iba a poder vencerlos o al menos disfrutar el suficiente tiempo, amaba la destrucción, pero era más divertido cuando se tenía tiempo para disfrutarlo, así que simplemente se levantó, y se tragó su orgullo, aunque eso le hiciera parecer que huía como los demás, tendría que contentarse solo con el premio consuelo.
Una vez después de haber cruzado la puerta y encontrarse fuera, Dagur olfateo el aire buscando a los cazadores, parecían que solo eran dos y se habían separado bastante uno del otro, pero no lograba distinguir cual de los dos era la chica, así que simplemente fue al más cercano, si no resultaba serlo entonces simplemente lo asesinaría de la forma más rápida posible e iría al otro cazador antes que alguien se lo quitara. Se movió rápido dentro los contenedores de barco que formaban pasillos con algunos cadáveres, muy pocos para su gusto, y sangre, mucha sangre, que marcaba el camino que había tomado el cazador.
Al parecer su suerte había sido grande hoy en este aspecto, ya que encontró a dos mutatios que trataban de mantener a raya a una cazadora que parecía tener suficiente habilidad para enfrentarse a dos "don nadies" que seguramente eran los debiluchos de la colmena Cazacolmillos, pero el problema era que esos dos desconocidos se estaban interponiendo entre él y su juguete masticable nuevo, y eso era algo que no le gustaba. Con un movimiento rápido Dagur se fue acercando, dejando que sus escamas comenzaran a aparecer en su piel, cambiándolo a un color más violáceo oscuro, y que sus dedos se alargaran y engordaran convirtiéndose en grandes garras afiladas. Una vez cambiado hizo dos zancadas llegando al grupo que luchaba, y con la misma velocidad atrezo por la espalda a uno de los desprevenidos mutatios para luego retirarla igual de rápido, permitiendo la libertad de la cascada de sangre que salía a borbotones.
Su compañero pareció sorprendió al ser atacado por la espalda, pero la sorpresa no duro mucho en su rostro ya que paso a mostrar su terror cuando una de las garras lo tomo de la cabeza apretando con fuerza, haciéndolo arrodillarse para luego ser sacudido por una gran descarga eléctrica que lo elimino al instante, dejando un fuerte olor a chamuscado en el ambiente. La cazadora parecía haber notado que el nuevo mutatio que había aparecido era más peligroso que los dos anteriores ya que comenzó a retroceder buscando, posiblemente, una salida de escape.
- Oh no, no lo harás- Dagur sin perder el tiempo tomo a la chica del cuello y la presiono contra uno de los contenedores, acercando su rostro al de ella, y esquivando un cabezazo en el proceso- que interesante, eres ruda, será divertido romperte, tal vez incluso te vuelva mi zorra- con un movimiento fluido fue a su mano derecha abriendo la consola del traje, pudo ver el terror en los ojos azules de la chica cuando sorprendentemente su traje dejo de funcionar.
Primero el casco de la armisacies volvió a su espalda, dejando caer una sedosa cabecera rubia y dándole una mejor vista del rostro de la chica, era joven, esto lo hacía aún más divertido para Dagur. Lo que le siguió fueron las luces de la armadura, apagándose y dando una clara señal de que había dejado de funcionar, lo que le hizo abrir aún más los ojos a la rubia y ensancho la sonrisa del mutatio. Ahora era cuando comenzaba el juego para Dagur, y era un juego metódico, divertido, y estresante para la víctima. "Brazo derecho fuera, oh, tiene la piel blanca, dejamos correr, luego piernas, bragas rosas, quien lo diría…" Dagur no podía parar de reír con las ocurrencias de Gleam, pero tenía que decirlo realmente que el juego que jugaban los dos era algo muy divertido.
El duae animae dejo correr de nuevo a su presa, la parte del gato y el ratón era lo que más le excitaba, tanto que incluso Dagur dudaba que llegara a terminar de quitarle su pechera antes de decidir que es suficiente y directamente violarla. Debía admitirlo, la chica era tenas y luchadora, eso era lo mejor, es más divertido abuzar de los que quieren luchar. Después de haberle quitado el brazo izquierdo de la armadura dejo que se escapara de nuevo haciéndole creer que el golpe en su rostro que le había dado había funcionado, era tan gracioso ver como cuando la armadura dejaba de funcionar los humanos eran tan débiles que incluso daban lastima. Dejo que sus alas se desplegaran de nuevo y subió a la oscuridad de la noche viendo a donde corría ahora, encontrándola que se había metido entre unos contenedores llegando a un lugar sin salida. "Al parecer el juego llego a su fin, o al menos este juego" el mutatio de escamas violáceas y piel marcada por cicatrices se dejó caer en la única salida que había.
- fin del juego.
Avanzo y tomo ambas manos de la chica piel de porcelana y, utilizando su cuerpo, la presiono contra el metal frio de uno de los grandes contenedores que le había cerrado la escapatoria, podía sentir sus suaves labios inferiores a través de la fina tela de sus bragas. Acerco su rostro a su cuello y podía decirlo, olía muy bien. Dejo pasear su lengua desde su cuello hasta su mejilla esquivando un mordisco en el camino. Los retorcijones que también estaba haciendo la chica para tratar de liberarse lo estaba excitando aún más.
Pero su diversión se vio interrumpida por un momentáneo sentido del peligro, haciéndolo retroceder. Lo que descubrió fue que estaba tan enfrascado en su juego que había dejado de controlar el olor del otro cazador, y era él quien se encontraba ahora entre su presa y su erección. Dagur soltó un gruñido pero el cazador ni se inmutó, así que decidió simplemente atacarlo con su mayor velocidad llegando a estar parado frente suyo en unas pocas milésimas de segundo, quiso tomar su brazo derecho para desactivar su armadura también, tal vez a este se lo comería. Pero se sintió extraño, como si sus garras no pudieran cerrarse sobre él, el atacante retrocedió unos pasos y miro confundido hacia donde deberían estar sus garras para encontrar que le faltaban dos, y que se encontraban en el piso junto al nuevo cazador. Esto le molesto mucho más a Dagur, los iba a hacer pagar, los iba a destruir, y el rugido a todo pulmón que había soltado era una clara señal de su enojo, pero antes de comenzar el avance para hacer correr la sangre de estos dos idiotas que se habían opuesto a él escucho un ruido a aspas de helicóptero, lo que le decía que venían más. Dagur estaba desquiciado pero no era idiota, así que supuso que lo mejor era irse, así que tomo su forma de skrill y comenzó su accenso entre los primeros rayos del amanecer y los últimos segundos de un cielo nocturno, luchando contra el deseo de marcarlos de por vida como lo habían hecho con él.
][-\\/
El sol había llegado de nuevo y, con él, la paz. La chica Astrid había logrado recuperar las partes de su armadura que se le habían quitado, pero aun así había visto lo suficiente como para hacerle algunas bromas por unos cuantos meces, claro, si no se moría antes. Aunque Adam estaba seguro que eso sería difícil, había visto como la chica luchaba aun sabiendo que tenía las de perder, no creía que fuese de las que se rendían rápido, y su enfrentamiento a Desquiciado lo había demostrado, cualquiera en su lugar ya se habría cagado en sus pantalones, pero ella demostró ser más fuerte que la mayoría, y eso les gano sufriente tiempo hasta que se llegó la caballería, pero lamentablemente todos los dragones ya habían escapado.
- Ya chica, tranquilízate- el rubio ni tenía que apartar la vista del frente para saber que la chica estaba rabiosa, desde su lugar en el asiento del piloto se podía escuchar como sus dientes rechinaban de la ira.
- La próxima vez que lo encuentre lo voy a destrozar, no me tomara sorprendida de nuevo- Adam solo pudo reír de lo valiente o idiota que era su subordinada- ¿de qué demonios te ríes?- se podía palpar el odio en su voz.
- Me rio de tus ocurrencias, de verdad crees que podrías vencer a un AP+, porque es eso contra lo que te has enfrentado, te he visto moverte, tendrías suerte si vences a un MP como mucho con tu entrenamiento actual- algo pareció molestarla, eso, o se puso pensativa ya que el silencio no era algo que esperaba.
- Bueno eso podría cambiar si el estúpido que tengo como superior me enseñase algo de provecho.
Adam no sabía si reírse aún más fuerte o aparentar enojado por sus palabras, definitivamente la chica tenia agallas. Demonios, incluso le estaba haciendo un especie de planteo en un maldito Færing mientras circulaban por toda la ciudad viendo una infinidad de destrozos. Incluso había llegado a pensar en ¿que se le había cruzado en la cabeza a esta chica para venirse a Berk? Ver toda esta destrucción de una ciudad en una noche debería darle una idea de porque Berk es llamada la ciudad del caos. Tiendas humeantes de personas que habían perdido gran parte de sus negocios. Bancos con las grandes bóvedas perforadas como si se hubieran hecho con naipes de una baraja. Edificios gubernamentales que ahora solo eran una pila de escombros de grandes proporciones, y todo había pasado en una sola noche, en una sola maldita noche. Era por eso que Berk nunca dormía, porque se trabajaba de sol a sol, y no solo por las heladas, era porque de la noche a la mañana podía pasar que ya no tenías nada, o debías levantarte de nuevo. Cientos de personas llegaban y abandonaban la ciudad todos los días, personas que venían buscando un futuro así como las que se iban también lo hacían, ya que realmente debías ser de carácter duro para vivir en un lugar así.
Aun así Astrid quería seguir adelante, como si toda su vida hubiera sido igual, como si nada lo cambiaria a menos que ella misma tomara las riendas y lo modificara, y con el carácter que tenía debía decir que parecía hasta posible. Tal vez ya era hora que hiciera realmente lo que se le pedía que hiciera, pero al mismo tiempo estaba algo reticente, ¿esta chica podría soportar el entrenamiento que le daría? ¿Sería capaz de obtener resultados con él? Por otro lado también estaba la promesa que había hecho hace muchos años, de que solo le enseñaría a esa única persona como ser un buen cazador, uno fuerte, y a pesar que esa promesa ya no se podría cumplir, aun se sentía un poco reticente a romperla.
- Con ese humor jamás consiguieras novio.
El cazador platino decidió cambiar de tema y pensarlo mejor en casa con más tranquilidad y con un vaso de whisky cargado, pero la reacción en la chica parecía haber dado en algún punto sensible ya que al girar la cabeza hacia su lado, para corroborar que no circulara nadie para cruzar una avenida, se topó con que la piel blanca de Astrid ya no era tan blanca, sino que era más bien de un color rosado brillante, mostrándole que había dado en un clavo algo profundo al parecer. Además de recordarle aun que era una adolecente, "tal vez lo mejor sea enseñarle algo, no quiero ser el culpable de que esta chica muera virgen, aunque seguro que con su temperamento no habrá nadie en el mundo que la soporte".
- Mañana a las 0500 horas en el área de entrenamiento, llegas tarde y se termina, depende de ti que siga haciendo esto o no- la ojiazul lo miro sorprendida, como si no pudiera creer lo que estaba escuchando, pero luego sonrió de una forma demasiado alegre, algo que una cazadora que estuvo a muy poco de ser abuzada por un dragón no mostraría.
- ¡Si señor!- el silencio volvió a reinar en el Færing, pero esta vez fue más cómodo. Podía ver como el sol se mostraba entre los edificios, como se elevaba desde el eterno horizonte azul marino, debía decirlo, Berk realmente tenia los mejores amaneceres de todos, no sabía si era realmente lo hermoso del lugar, o el hecho de saber que estas vivió otro día más en una ciudad del infierno. Algunas veces se había preguntado que, si los duae animae no existieran, seguiría siendo tan hermoso como todos decían que era, él no lo sabía, pero aun así debía aceptar que era realmente precioso ver este tipo de amaneceres, y haría todo lo posible para que esos hermosos amaneceres fuesen por la belleza del lugar y no por el sentimiento de sobrevivir.
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El sol estaba levantándose, Shadow había acompañado a Cornelio hasta la casa de seguridad que habían usado para refugiar a sus compañeros que no tenían a donde ir. No sin antes, hablar entre ellos de que el posiblemente el soplón había dado a conocer el lugar de la reunión de nuevo, ya que las distracción se suponía que los debía tener alejados de ellos por más tiempo del que realmente habían tardado en llegar a ellos, eso era algo que realmente los preocupaban a ambos, peor no podían deducir esta vez quien había sido, o si realmente pertenecía a la colmena de Cornelio ya que no eran los únicos que asistían a la reunión. Lo bueno era que cuando habían llegado a la casa de seguridad se encontraron que todos estaban bien y tranquilos, mas allá de los ruidos de destrucción en toda la ciudad, pero sanos y salvos la final de cuentas.
También había recibido un monologo a modo reproche por su decisión de haber destruido media ciudad para mantener ocupados a los cazadores por parte de Cornelio, para que luego le agradeciera por haberlo hecho ya que sino las cosas se habrían complicado más de la cuenta al tener que salir. A Shadow la verdad es que no le interesaban los halagos o demandas de Cornelio, no le intereso lo que le dijera el primer día que se habían conocido y siguió sin interesarle, al menos ahora eran amigos, pero él tenía su vida y hacía con ella lo que quisiera. Además, había dado instrucciones específicas que la destrucción materia fuese muy vistosa pero mínima a nivel monetario, que aterraran a todos pero que no mataran a nadie, resumiendo, que fuesen los malos más buenos de la zona, por usar una frase que una vez había leído en un libro.
El sol cada vez ganaba más terreno, haciendo que el cielo se volviese más azul, convirtiéndolo en un espectáculo hermoso de ver, pero inseguro de estar para él, después de todo Shadow se ganó ese sobre nombre porque la noche era su aliada, y donde mejor se escondía, así que volar en pleno día era lo más estúpido que podría hacer, eso y el hecho de hacerla esperar a ella. Su vuelo lo llevo a la parte más desolada de Berk, el barrio de los marginados, el lugar más barato y tranquilo para vivir, y donde residía quien lo esperaba, la única otra persona en el mundo que lo mataría si no se presentaba después de haber salido como dragón y no haberle avisado que estaba bien, ya que a Heather la había encontrado en la casa de seguridad organizando a los que estaban durmiendo ahí.
Shadow descendió en una terraza de uno de los pocos edificios en el barrio que tuviera más de seis pisos, una vez que sus pies tocaron "tierra" el simplemente dejo que las escamas negras de su cuerpo comenzaran a retroceder hasta desaparecer, y dejar a la vista una piel llena de cicatrices, él realmente las odiaba. El chico solo fue hacia una mochila que había al lado de la puerta de las escaleras donde saco una camiseta y una chaqueta para ponérsela y comenzar a descender por la escalera como si hubiera subido a fumar y nada había pasado. En su bajada se encontró a algunos de sus vecinos a quienes saludaba, y ayudando al anciano del departamento "b" con una bolsa de compras que se le había roto en el pacillo a llegar a su puerta.
El descenso fue tranquilo realmente, como siempre lo había sido, incluso sin muchas miradas más allá de las necesarias, después de todo para el resto de los inquilinos él era simplemente otro como ellos, una persona "normal". Se detuvo al frente de su puerta, conto unos cinco segundos, y dio un par de respiraciones fuertes para tranquilizarse. Cualquiera diría que tenía miedo, y la verdad era que si, quien dijera lo contrario era porque no sabía lo que le esperaba al pasar por esa puerta, que representaba su casa y al mismo tiempo la guarida de ella, demonios, no era miedo a ella, sino más bien cansancio, cansancio y estrés de que todo sea igual a todas las otras veces "déjala ser, ella solo se preocupa por nosotros cuando salimos, no debes ponerte así". Su dragón interno tenía razón, y él sabía que su dragón sabía que estaba de acuerdo con sus palabras, pero aun así, no podría simplemente tomárselo con calma, no era un debilucho, sabía cómo defenderse.
Pudo escuchar una carcajada algo apagada del furia nocturna, solo haciéndolo pensar en dos palabras, reptil inútil, dio una pequeña oración a Odín esperando la ayuda del todo poderoso. Luego poso su mano izquierda en el picaporte y con la mano derecha puso la llave en la cerradura para abrir la puerta. Trato de abrirla con la menor cantidad de ruido que pudo, ingresando en puntillas con el único objetivo de llegar a su habitación antes de alertarla a ella. Al parecer Odín no estaba en casa o simplemente la oración había pasado a modo espera porque no dio ni dos pasos antes de una maza de carne, ropa y pelo rojo fuego lo interceptaran mandándolo a volar y caer de espaldas en el piso con ella sentada en su estómago.
- Demonios Kaira eso dolió.
- ¿Cómo fue todo Hiccup?
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Bueno, espero que les haya gustado, y no se olviden de comentar.
: perdón por pasar tanto tiempo sin actualizar jajaja el tiempo no es algo que tenga en realidad jajaja, me alegra mucho que te haya gustado el capítulo, y pensé hacer un poco de inclusión o desarrollo de esos dos personajes ya que son importantes para la trama, y ahora habrá un poco más de desarrollo en general de muchos otros personajes, pero en capítulos futuros habrá más de interacciones de Astrid e Hiccup.
emicastillo92: Como que paso tanto tiempo que las teóricas ya caducaron la verdad Jajaja la Idea de Kaira era acercarlos o mostrarlos cerca como hermanos, es algo que a pesar de todo saben que se tienen uno al otro, y ahora que nadie parece interesado en Shadow es cuando lo he revelado del todo Jajaja y esta vez apareció Astrid así que no se quejen.
Muchas gracias a todos los que aún esperan noticias de este fic, y si quieren pueden pasarse por la página de Facebook donde trato de mantenerlos al tanto más seguido de lo que va pasando en mi vida. Facebook: Utopico - 1417898114993847 / aunque está más detallado en mi perfil.
Se despide, Utopico.
