Los personajes de Frozen no me pertenecen, todo es propiedad de Disney
Bueno, lamento si esto es algo corto. Lo que pasa es que entre los exámenes y los trabajos finales me tuvieron algo loca.
Por cierto, para el que le interese, entren a mi perfil y vayan a mi página de Devi. Tienen que ver el dibujo que hizo una amiga mía de la historia XD, a quien voy a dedicarle este capítulo.
Te protegeré
Esa mañana cuando despertó, Tyler, igual que como había ocurrido los últimos días, se encontró con que Elsa no estaba en su tienda. Él no podía evitar pensar que algo malo le estaba ocurriendo. Si entendía que estuviese preocupada por su hermana y que por eso quizás no podía dormir bien en las noches pero parecía que lo que le mantenía despierta era otra cosa. Además, las últimas veces Elsa se había quedado dormida debajo de un árbol o bien al lado de la fogata apagada que habían hecho pero esta vez no se encontraba ahí.
Tyler conservó la calma, era mejor darse una vuelta por los alrededores antes de pensar lo peor. Tomo su espada por si acaso ocurría algo y empezó a recorrer el bosque. Se detuvo cuando escucho lo que parecía ser gritos, pero no eran de terror, o de desesperación, eran gritos de alguien entrenando. No se equivocaba, al seguir avanzando un poco más hacia delante, vio a Elsa yendo de un lado a otro moviendo una espada hecha de hielo en el aire y hacia sonidos con la boca.
Tyler se cruzó de brazos y apoyo su cuerpo contra un árbol. Pudo darse cuenta que no era la primera vez que Elsa utiliza una espada pero en ese momento sus movimientos no coordinaban y estaba cometiendo algunos errores.
-¿Qué se supone que estás haciendo? - pregunto.
Elsa se detiene y mira hacia atrás. El joven castaño dedujo que llevabas tiempo practicando sin descansar y por la expresión que tenía en el rostro se notaba que no había tenido una buena noche.
-Entreno.
-Entrenar en ese estado no te sirve de nada.
Elsa rió sin gracia.
-¿Qué, acaso eres un experto?
Había fastidio en su tono de voz, algo la estaba molestando.
-No sé si soy experto pero soy bastante bueno- le contestó caminando a su dirección- y además es lógico que las cosas no te salgan bien cuando algo te está molestando.
Elsa exhalo un suspiro que hacía rato había estado guardando. Deshizo su espada y se sentó en el piso, y Tyler no tardo en acomodarse a su lado.
-¿Es porque no puedes dormir bien por la noche?- pregunto- ¿Es eso lo que te molesta?
-Un poco, pero…en realidad tengo sueños bastantes extraños y este me molesto más que los anteriores y yo diría que fue más una pesadilla.
El primer sueño, donde ella estaba sola, sin ningún tipo de emoción, y mirando su reflejo en un espejo donde estaba la otra Elsa de ojos rojos, la había dejado algo intranquila. Mientras que los otros ,donde la misma Elsa de ojos rojos le hablaba, no la molestaban, al menos no del todo. Pero este último había sido el peor. Y si, a pesar de lo que había visto, se había asustado.
-¿Quieres contarme?- Pregunto él- Quizás pueda ayudarte
Elsa puso su mirada en el piso y lentamente empezó a dibujar alguno que otro garabato en la tierra con la punta del dedo.
-Estoy en una cueva- empezó a explicar- y peleo contra un…un monstruo. Lo odio, en lo único que pienso es en matarlo. Fuego y hielo en todas partes, los dos sudamos, estamos agotados, con grabes heridas y yo…siento que mi corazón arde de dolor, un dolor insoportable y difícil de explicar- suspiro-. Pero aún tenemos fuerzas para pelear y…ni yo, ni esa cosa, estamos dispuestos a parar hasta que uno muera. Ese monstruo, es una mujer- Elsa levanta la vista, con expresión de tristeza combinada con algo de miedo- y entonces ella me toma de la remera, me mira fijo a los ojos con una sonrisa endemoniada y me dice "¿Lista para el raund dos 2?"…
Elsa paro de repente, como si algo le estuviera impidiendo continuar.
-¿Y…que paso entonces?- se atrevió a preguntar Tyler.
Sus miradas se conectaron, el rostro Elsa había cambiado y Tyler no era capaz de descifrarla.
-Le respondí "Cuando tú quieras, querida hermanita".
El silencio no tardó en hacer su presencia. El joven castaño trataba de decir algo pero no sabía qué.
Era un sueño, podría no significar nada y solo se debía al estrés de lo que estaba ocurriendo. Sin embargo, considerando todo lo que había pasado, era más probable de que el sueño significara algo. Pero Elsa hacia un tiempo que sabía que una pelea con su hermana era inevitable.
-¿Entonces…lo que te molesto fue haber estado peleando con tu hermana?
-No- respondió Elsa-. Bueno…si me molesta el hecho de tener que pelear con mi hermana pero lo que más me molesto fue…fue mi actitud en el sueño. Era como si fuese otra persona. Yo no soy así y tampoco puedo ver a mi hermana como un monstruo. Anna es… lo más bondadoso y lo más alegre que conozco, confió en mi cuando nadie más lo hizo, jamás podría verla como un monstruo. Pero- pauso para suspirar- entre más pienso en lo que ocurrió en ese sueño más creo que es uno. Y eso me molesta porque sé que Anna no me vería así nunca, incluso si estuviese en mi lugar.
-Oye- dijo Tyler después de una breve pausa, animándose a colocar su mano en el hombro de la reina-, el monstruo es aquel que no tiene corazón.
A Elsa se le vino una pequeña escena del sueño a la cabeza. Una en donde Anna estaba llorando, y no parecía ser por las heridas que ella le había causado al pelear sino por otra cosa. La manera en que lloraba, Elsa lo reconocería en cualquier parte, parecía ser la de alguien que deseaba ser comprendido.
En sus años de soledad, mientras estaba en la habitación, ella había llorado más de una vez de esa manera. Y en más de una ocasión siempre era Anna, hablándole detrás de la puerta, quien le secaba esas lágrimas. Una persona que no tiene corazón jamás podría llorar de esa manera.
Había algo que no estaba sabiendo. A todo esto, le llamaba la atención que la Elsa de ojos rojos no se haya aparecido en algún momento del sueño.
Elsa hizo a un lado todo sus pensamiento cunado Tyler se puso de pie y extendió su mano hacia ella.
-Es mejor seguir si queremos darnos prisa.
El comentario del joven hizo que Elsa sonriera y con gusto acepto la mano de Tyler para ponerse de pie.
Regresaron al campamento para desayunar y después continuaron con el viaje. Tyler considero mejor mantener una conversación para que Elsa no pensara tanto en el sueño que tuvo. Lo mejor que se le ocurrió para sacar un tema fue hacer una serie de preguntas, como, por ejemplo, cuál era su color favorito, su animal favorito, entre otras cosas. Resulto ser que coincidieron con el animal, que era el caballo, y el color, ósea el azul, pero en un momento Elsa le pregunto si le gustaba el chocolate y él le dijo que prefería las fresas.
-No puedes estar hablando enserio.
-¿Qué? No todos somos muy fanáticos del chocolate- se defendió Tyler.
-¡¿Pero preferir las fresas antes que el chocolate?!...Eso es un crimen, debería sentenciarte por eso- bromeo Elsa.
-Lo lamento su majestad pero nada cambiara mi opinión, no me importa si tengo que traicionar a su reino.
-Para tu fortuna, joven Tyler, tienes suerte de que sea comprensiva.
Tyler rió y negó con la cabeza.
Ya casi estaban a la mitad de camino, solo faltaba pasar por el pueblo de Tyler y luego seguir el camino hacia la montaña. Ya había pasado un mes desde la última vez que fue y no podía evitar sentir algo de nostalgia. Tenía muchas ganas de ver a sus amigos y más a su hermana. Ella ya tenía edad suficiente para cuidarse pero sabía perfectamente que no le gustaba estar sola y a veces a Tyler le daba miedo que le pasara algo. De pequeños su hermana casi siempre se metía en algún problema, aún lo hacía, a pesar de todo la quería. Para él era casi imposible negarse a su sonrisa contagiosa.
-¿Te sucede algo?- pregunto Elsa al notar el repentino silencio de su compañero.
Tyler se sobre salto un poco al escuchar su voz.
-No, no te preocupes- le respondió con una pequeña sonrisa. Miro hacia delante para centrarse en el camino- ¡oh genial!
El joven detuvo su caballo al ver un rio enfrente de ellos. Elsa hizo lo mismo solo porque su compañero lo había hecho.
-¿Podemos hacer una parada de diez minutos?- pidió el castaño.
Elsa lo pensó un poco, ya habían andado bastante y Tyler se había portado muy bien con ella desde que empezó el viaje, exceptuado la pequeña discusión.
-Está bien, creo que un descanso no nos hará mal.
Tyler festejo para sus adentros y se bajó del caballo, después de eso se sacó la remara dejando a la vista sus músculos. La mandíbula de Elsa cayó para abajo al ver eso y las riendas de su caballo se congelaron. Milo se movió de forma incomoda al sentir frio por su rostro, esto causo que Elsa volviera a recobrar su postura.
-Oohh…discúlpame amigo- le dijo a su caballo mientras descongelaba las riendas.
Elsa se desmonto de Milo y fue nerviosa hacia donde estaba Tyler, rascándose detrás de la cabeza. Tyler estaba arrodillado a orillas del rio pasándose agua por su cuerpo para refrescarse un poco. Ese día el calor lo estaba atosigando, si dependiera de él se quitaría los pantalones y se metería al agua.
-¿E-e…Estas bien?- cuestiono Elsa arrodillándose más cerca de él.
Tyler cayo a la realidad de inmediato al darse cuenta que se había quitado la remera enfrente de la reina ¿Qué es lo que estaba pensando? Nervioso y sonrojado, se apresuró a tapar como pudo su cuerpo con los brazos.
-Yo…di-disculpe, su alteza…es que el calor empezaba a molestarme.
Elsa paso su mano por el agua y se lo arrojo, a propósito, en la cara.
-Te dije que me dijeras Elsa.
Tyler rió y le salpico agua a Elsa como venganza. De apoco se fue tornando en una guerra de agua. La reina termina siendo empujada al rio y al rato sale para tomar aire y escupir la sustancia liquida transparente que le había entrado en la boca.
-Uii…-se preocupó el chico- perdona, yo no quería- extendió su brazo para ayudarla.
Elsa lo tomo de la mano pero, en vez de salir, atrajo más al muchacho arrojándolo al rio con ella. Tyler salió de debajo del agua sacudiendo la cabeza.
-Eso no es justo- se quejó.
-Tú me arrojaste al agua primero- se defendió la reina.
-Pero fue un accidente- dijo al mismo tiempo que volvía a salpicarle agua.
Nuevamente los dos volvieron a salpicarse agua y de vez en cuando se empujaban por diversión. Fue extraño, en ese momento Elsa sintió que sus preocupaciones ya no existían, aunque en su cabeza rondaba la idea de que tenía que ir por Anna. No se había dado cuenta de lo mucho que necesitaba el descanso, ahora podía notar un poco más de energía para continuar.
Como dicen, todo lo bueno siempre tiene un fin y Elsa dijo que era mejor irse y seguir adelante antes de que se hiciera más tarde. Al salir del agua la reina se encargó de secar su ropa con sus poderes y también hizo lo mismo con la de Tyler.
De vuelta en el camino Elsa pudo sentir una extraña presencia, detuvo su caballo. Tyler repitió la acción. Los dos pudieron escuchar algo extraño acercándose, pero no sabía de qué dirección venia. Después de unos minutos se dieron cuenta de que eran pasos y no parecían ser los de una persona o los de un animal. Tyler se apresuró a tranquilizar a su caballo antes de que se alterara.
Una mano de piedra sale debajo de la tierra y atrapa el tobillo de Elsa. Elsa intenta zafarse moviendo la pierna de adelante hacia atrás a la vez que intentaba controlar a Milo que ya se había alterado. Tyler se apresura a desenvainar su espada y con ella corta la mano dejando libre a la muchacha. Elsa desmonta de su caballo y se alista para pelear al igual que Tyler.
Un extraño guerrero de piedra con armadura negra sale del piso de forma repentina e invoco una espada para lastimar a Elsa pero justo antes de poder tocarla Tyler se puso en medio y choco su espada contra la de él. El guerrero se apartó unos centímetros solo para ponerse en guardia y enfrentar a al joven castaño.
-Si quieres ir por ella tendrás que pasar sobre mi primero- le espeto.
Elsa quedo a una distancia para poderlos mirar y si el monstruo llegaba a derribar a Tyler iba a actuar enseguida.
Los dos atacaron al mismo tiempo. Tyler retrocedió y ataco una y otra vez. La técnica del monstruo era agresiva y letal a su vez, el muchacho iba a tener que tener precaución de eso. La velocidad de Tyler era mayor pero aun así se le dificultaba herirlo. La espada del guerrero detenía la suya cada vez que intentaba tocarlo. ¿Cómo iba herir a ese monstruo? Estaba hecho de pura piedra. Tenía que seguir hasta hallarle algún punto débil.
Tyler detuvo la espada del guerrero y lo rodeo para que tomara una mala posición. Ataco de un lado, luego de otro. Un golpe detrás del otro hasta que logro hacerle un tajo en el hombro pero, como era de esperarse, no hubo sangre o alguna señal de dolor por parte de su oponente no humano.
El guerrero ataco y obligo a Tyler a ponerse en una posición de defensa. El muchacho pudo detener cada ataque que recibía pero aun así necesitaba cambiar de estrategia. Cuando el monstruo estuvo por atacarlo otra vez, Tyler se hizo a un lado para que siguiera de largo y pudiera apartarse unos centímetros de él. El joven ataco pero el guerrero fue mucho más rápido y golpeo la espada de Tyler levantándola hacia arriba, así pudo tener una vista perfecta de todo su cuerpo. Estaba a punto de clavarle la espada en el pecho pero Elsa se lo impidió invocando un enorme escudo de hielo entre los dos. Esto le dio tiempo para correr hacia Tyler.
-¿Te encuentras bien?- pregunto preocupada.
-Si- respondió él agitado-, no te preocupes.
-Quédate detrás de mí, yo luchare contra esa cosa.
-No, no dejare que hagas esto sola.
Ambos retrocedieron unos centímetros cuando vieron al monstruo de piedra raspar el hielo con su espada.
-Escucha, no hay tiempo para esto- dijo Elsa-, no quiero que te hagas daño.
-Yo tampoco quiero que te siguas lastimando. Elsa, prometí llevarte a la montaña a salvo y si hay más de estas criaturas no podrás enfrentarlas siempre tu sola porque terminaras lastimada y no quiero que algo malo te pase. Así nunca llegaras a tu hermana.
Elsa la miro sorprendida. El hielo estaba a punto de romperse así que iba a tener que pensar rápido o esa cosa terminaría hiriéndolos a ambos.
-Muy bien- acepto Elsa- pero haremos las cosas juntos.
Tyler asintió con la cabeza.
El guerrero destruyo el escudo de hielo pero cuando se preparó para atacar se dio cuenta de que Tyler y Elsa ya no estaban. Miro de un lado a otro pero ninguno estaba a la vista.
-Heeyy Monstruo- llamo Elsa-, estoy aquí.
Antes de que la criatura pudiera acercarse, Elsa le disparo un rayo de hielo al corazón para que se congelara igual que el águila de fuego. Pero esto solo causo que se congelara parte de su armadura y se detuviera unos segundos. Elsa conjuro una espada de hielo para detenerlo, ahora eran ellos dos quienes estrellaban sus espadas. A diferencia de Tyler, Elsa era un poco más flexibles y eso le daba un poco más de ventaja pero aun así las cosas no estaban fáciles, sobre todo porque el monstruo era demasiado rudo para ella.
La reina retrocedió cuando el filo de la espada de su enemigo estuvo a punto de rozar su estómago. Aprovecho ese momento para cambiar de estrategia. Cuando el luchador de piedra corrió hacia ella para atacarla, Elsa invoco un enrome hielo sólido para empujarlo. Lugo lo aplasto con el mismo y cuando se levantó para seguir peleando Elsa atravesó su cuerpo de roca dura con otro hielo en forma de estalagmita. Las piedras del guerrero estallaron junto con la armadura.
Elsa se relajó al ver que todo había terminado. De repente se altera cuando ve las piedras uniéndose una por una formado de nuevo al guerrero sin ningún tipo de rasguño. La reina se quedó paralizada, no podía pensar ¿Cómo iba a vencer a esa criatura?
El monstruo, ya enfrente de Elsa, levanto su espada para atacarla pero, como antes, la espada de Tyler choca la suya impidiendo su acción. Las miradas de los dos oponentes se cruzaron.
-Te dije…que si quieres ir por ella tendrás que pasar sobre mi primero.
El soldado retrocedió y volvió a ponerse en guardia dispuesto a empezar otra batalla contra Tyler. Elsa estaba aturdida, aquella cosa le daba miedo y tenía que encontrar la manera de detenerlo. Debido al miedo que tenía, copos de nieve empezaban a caer del cielo, el bosque se estaba cubriendo de hielo y la temperatura comenzaba a bajar. Elsa estaba tan confundida que no se detenía a ver lo que estaba sucediendo a causa de sus poderes, el miedo de que ella y Tyler murieran ante ese peón de la dama de fuego la estaba consumiendo.
-Cálmate- la tranquilizo Tyler adivinando sus pensamientos.
Elsa levanto la cabeza para mirarlo. Tyler estaba en guardia esperando el momento de volver a pelear.
-Te prometí llevarte a la montaña y eso hare- le volvió a repetir-. Hasta entonces prometo protegerte de cualquier cosa que quiera lastimarte.
El corazón de Elsa se aceleró. Sabía que Tyler no hacia eso por el dinero, había afecto en sus palabras, la protegería como un amigo. Elsa cerró los ojos, obligándose a relajarse para tragar su miedo. Todo el hielo, la nieve y el frio de ese momento desaparecieron, mostrando claramente que ella no estaba asustada y que podía continuar. Con una postura firme, la reina se acercó a Tyler para estar a su lado y enfrentar a ese monstruo.
-Acepte que me protegieras- dijo la reina- pero yo también te protegeré a ti.
Ambos se miraron con determinación. Los dos acabarían con el guerrero costara lo que costara y los dos se protegerían mutuamente.
En la montaña, Annie lo observaba todo. Elsa parecía haber estado asustada en unos momentos pero después lo supero. La dama sonrió de forma curiosa, ansiaba ver como la reina de las nieves iba a vencer a su guerrero.
-Muy bien, demuéstrame de lo que eres capaz querida Els.
yara sosa: Bueno, muchas gracias. No estoy seguro de poner a Merida en esta historia, no pensé en algo para que apareciera. Gracias por comentar, saludos.
fan-de-caidos-del-mapa: Descuida, Hans no aparecerá en la historia.
HiCookieMonster: Gracias por empezar a leer la historia, me alegra que te haya gustado. Valoro tu apoyo. Lamento si me demoro, lo que pasa es que tengo tantas cosas en la cabeza últimamente que se me dificulta escribir pero espero subir pronto ahora que tengo un poco más de tiempo libre. Saludos.
