Harry Potter no me pertenece, hago esto sin fines de lucro.
Dulce:
Sirius le había regalado una paleta a Draco, sabiendo lo mucho que le gustaban los dulces a su rubio amante.
Al principio no estaba seguro de darle el dichoso dulce, ya que a él no le gustaban del todo. Pero tenía muy en claro que Draco sufría una obsesión con cualquier dulce, ya sean caramelos, chocolates, bombones. Y por un tiempo llegó a creer que su pareja podría sufrir un ataque de tanto azúcar.
Sumémosle a esas dudas, el comportamiento del rubio cada vez que Sirius le traía una golosina. Decir que su personalidad competía con la de un niño de cinco años, era quedarse corto. Vamos! Que hasta daba pequeños saltitos de felicidad!.
Pero al ver la manera en que lamía esa paleta, con los ojos cerrados, pasando su lengua por todo el dulce al tiempo en que de su preciosa boca escapaban pequeños suspiros… se hizo una nota mental de volver a traerle cualquier dulce si prometía hacer todo eso en una parte muy especial de su cuerpo.
Espero que les guste! ^^
