Capítulo 10: El escuadrón de operaciones especiales.
La oscuridad de la noche cubría toda la ciudad, dando paso a la nieve que caía de manera pausada. Los pasadizos del complejo donde se encontraban los sobrevivientes, se encontraba vacío. Todos estaban en sus cuartos, buscando refugio del frío en sus camas, cubriéndose con las mantas, esperando poder olvidarse de la realidad y las pesadillas para poder dormir tranquilos.
A pesar de que sus compañeras de habitación estaban completamente dormidas, Petra no podía siquiera cerrar los ojos, ya que al hacerlo lo único que aparecía era esa foto que la estuvo persiguiendo esos días.
Luego de haber descubierto el secreto de ese libro, ya no quería leerlo. Sentía que si lo hacía terminaría sabiendo demasiado.
Se cubrió aún más con su cobertor, esperando poder dormir ya que al día siguiente había entrenamiento. Sabiendo que era imposible se sentó en su cama. Se vio terriblemente tentada a sacar el libro de su escondite (el colchón de su cama). Si ese libro contenía información acerca de los titanes, favorecería que alguien lo tuviera y leyera.
Sin querer despertar a sus compañeras, con cuidado sacó el libro de su cama. Podía asegurar muy poco, pero de algo estaba segura: Ese libro había pertenecido a la comandante Hanji.
Pudo ver de nuevo esos nombres que le habían llamado la atención. Gunther y Erd. ¿Se suponía que eran sus amigos en otra vida? Siempre pensó que era una completa tontería eso de revivir en otro cuerpo, pero todo era tan similar. En el libro ellos morían en la expedición, dejándola algo mortificada. Si bien recordaba la historia decía que el sargento Levi pierde a su equipo en la primera misión de Jaeger, siendo la titán hembra la responsable. Luego los reemplazó por otro, que incluía a Eren y un grupo de la tropa 104.
Así que si conectaba todo y suponía que ellos eran soldados del pasado, su destino se acabaría en la primera misión de Eren. Pero claro, esa solo era una suposición.
Petra se detuvo un momento después de correr, tomando de su botella de agua. El ejercicio era cada vez más extenuante, haciendo que todos se sintieran agotados mucho antes del final de los entrenamientos.
— ¡Todos, reúnanse ahora en la sala oeste! —dijo uno de los soldados de alto rango que entraba a la sala.
Ella salió acompañada de Erd y Gunther, quienes se habían convertido en inseparables. Al llegar se formaron y esperaron a que el comandante hablara.
— Como todos saben sufrimos bajas en nuestra última expedición, por lo que hemos decidido reformar algunos cuantos detalles. Primeramente tenemos a un nuevo comandante, el soldado Smith.
Esto sorprendió mucho a Petra, pero ella sabía que nadie más se merecía el puesto, el joven había demostrado excelentes habilidades de liderazgo.
— Todos ustedes estarán conformando un nuevo grupo, tendrán nuevos líderes y se prepararán. Los nuevos grupos se darán a conocer mañana en una lista que estará publicada aquí. Los que no vean sus nombres, pasarán a la sala de comandancia para que se les comunique su respectiva labor. Por último, hemos abierto una nueva sección de investigación, los que deseen entrar pueden inscribirse. Pueden retirarse —finalizó el ex comandante.
El entrenamiento terminó y todos fueron a cenar. Las raciones de comida cada vez se reducían y eso no pasó desapercibido por nadie, ya que sentían sus estómagos más vacíos cada día. Pero eso no era impedimento para que todos conversaran y rieran, olvidando sus desgracias por unas horas.
Levi podía ver desde su mesa a Petra, sonriendo ligeramente por algún comentario de Erd. Se comenzaba a preguntar por qué no pasaba más tiempo con Hanji, a quien conocía desde su infancia.
— Si sigues mirándola de esa manera se te saldrán los ojos —comentó susurrando Erwin quien, para suerte de Levi, había sido el único que lo había visto.
El aludido solo volteó la vista, preguntándose por qué se preocupaba por una mocosa que pasaba más tiempo con sus nuevos amigos que con ellos.
Paseó su vista por todo el cartel, pero no pudo distinguir su nombre ni los de sus amigos.
— Al parecer debemos ir a la sala de comandancia —dijo Gunther, comenzando a caminar junto con Petra y Erd.
— Me pregunto qué clase de trabajo nos darán, tal vez nos quedemos aquí en vez de salir.
— Tendríamos demasiada suerte, pero no creo que sea por eso, Erd. Debe haber otra razón… Aunque no me molestaría quedarme aquí trapeando los pisos.
Si, cualquier cosa era mejor que salir y enfrentarse a los titanes.
Se detuvieron frente a la puerta, nerviosos.
— ¿Ustedes también? —gritó Auruo desde lejos.
— Ah… Ya no es tan mala la idea de salir con los titanes —comentó Gunther, ocasionando que los otros dos rieran suavemente.
— Así que a ustedes también los llamaron ¿eh? —dijo Auruo llegando hasta ellos, apoyándose en el muro de la sala— Pienso que nos van a dar alguna distinción especial de los demás.
— Tal vez, aunque no lo creo, no fui la mejor soldado en la última expedición. Desobedecí órdenes directas de mi superior —recordó Petra, sintiéndose culpable por la muerte del comandante Laurent.
— No fue tu culpa que nos lanzaran contra ellos, hubieran muerto muchos más si no ibas por nosotros. Es más, Gunther y yo no estaríamos aquí si no fuera por ti —razonó Erd tranquilizando a Petra.
— Eso es cierto —apoyó Gunther— Además, escuché que tu récord subió por los titanes que mataste en la expedición. No pueden desperdiciar tu talento.
Antes de que la castaña pudiera agradecer por los comentarios la puerta se abrió, dando vista al nuevo comandante Erwin.
— Soldados —los cuatro inmediatamente hicieron el saludo militar— pueden pasar.
Al entrar pudieron ver al mismo Levi sentando en el sillón al lado del escritorio de Erwin, quien ni siquiera los miraba.
— Pueden sentarse —invitó amablemente el comandante.
Los tres chicos fueron rápidos y se sentaron en el sillón del frente, dejándole a Petra un único lugar al lado de Levi. Se sentó tímidamente mirando con furia a quienes se hacían llamar sus amigos, quienes solo desviaban la vista.
— Como sabrán sus nombres no estaban en la lista y todo es por una razón. De entre todos han sido elegidos para formar un nuevo grupo, un escuadrón especial.
Los cuatro se quedaron sin habla, mostrando rostros de incredulidad. ¿Escuadrón especial?
— Deben saber que sus deberes van a aumentar, van a entrenar más horas de las usuales y van a ser los que saldrán fuera de la base, pero serán la élite de toda la resistencia. Ustedes estarán bajo órdenes del nuevo heichou Levi, si es que aceptan.
Los cuatro se miraron entre ellos. Si les dolía el cuerpo por el entrenamiento de ocho horas al día ¿Qué sería si las horas aumentaran? Petra se encontraba en un dilema: si su nuevo heichou era Levi ¿no estaría confirmando el libro de Hanji?
— ¿Han llegado a una decisión?
Levi salió de la sala rato después que sus nuevos subordinados, dudando si había hecho lo correcto al aceptar la propuesta de Erwin. Su amigo le había propuesto formar un "escuadrón de operaciones especiales", teniéndolo a él como líder. Eso significaba más entrenamiento, más trabajo y sobre todo, más responsabilidades.
Sabía de la fama que tenía en todo el lugar, todos sabían que era frío, de mirada estoica, serio; es decir, alguien con quien no te quieres cruzar. No muchos hablaban con él y eso era algo que agradecía, no soportaba a los demás con sus charlas sobre temas triviales y sus problemas, él tenía suficientes como para preocuparse por los demás.
Pero ahora todo cambiaba, lo sabía. Debía pasar tiempo con ellos entrenando, eso significaba tener que estar con ellos en la misma sala.
Y eso le preocupaba.
Iba a ver más seguido a Petra y por alguna razón que no sabía –o no quería saber- no le resultaba indiferente la idea. Desde el momento en que se cruzó con ella en el pasillo de la universidad, no lo había visto con miedo, sino con una curiosidad infinita por descubrirlo y de alguna manera, eso le había agradado. Eso cambió cuando llegaron allí, a ese complejo de muerte. Se habían distanciado y eso le había disgustado.
¿Por qué? Eso no lo sabía, pero podría y quería descubrirlo más adelante.
Continuará…
N/A: ¡Hola a todos! Lamento el retraso del capítulo, pero he estado ocupada y los deberes de la uni no ayudan, pero aquí está. Espero que les haya gustado el nuevo capítulo. Como habrán notado, el fic se va a extender un poco más de lo planeado ya que aún no llegamos al final (había dicho anteriormente que este fic no pasaba de doce capítulos).
Ahora paso a agradecer sus preciados reviews.
gabriela 214: Gracias por el review! Lamento haberte hecho esperar tanto.
GirlSchiffer: Me alegra que leas mi fic, espero que te haya gustado el capítulo.
¡Agradezco mucho sus comentarios!
Saludos a todos los que pasen por aquí.
