—Así que tu eres el famoso Ranma –pronunció Jade una vez que consiguió detener el avance del veneno—. Ahora comprendo.

La mujer me miraba detalladamente de arriba abajo, no me sentía incomodo puesto que muchas mujeres habían hecho lo mismo tanto en China como en Japón, el gran guerrero Ranma Saotome había sido triunfador de numerosos torneos y representante de otras tantas marcas, en cinco años había trabajado hasta el agotamiento y nunca me pare a pensar que mientras yo hacía una vida propia en China, Akane tomaba las riendas de la suya, tenía el marco de la foto de ella con ese chico y mientras más lo veía más crecía mi enojo con él, con ella y conmigo mismo.

—¿Qué es lo que comprende? –pregunté.

—Porque mi hijo nunca tuvo oportunidad, el chico de esa foto es mi Qiu y también es la razón de que yo y Akane regresáramos a Nerima, que tú llegara casi al mismo tiempo que nosotras fue una nota de lo más interesante.

—¿No debería estar quitando el veneno a Akane? –pregunté a la mujer que me exasperaba con su calma y su habito de fumar.

—Eso puede llevar un poco de tiempo, sería más fácil si tuviéramos directamente el veneno, ¿Por qué no se lo puedes pedir a su prometida?

—¡Mi prometida es…! –tuve que interrumpirme porque Akane ya no era mi prometida—. Se refiere a Shampoo, ¿Qué sabe usted de mis prometidas?

—Ranma, lo sé todo a fin de cuentas ese es mi negocio.

HASTA QUE TE CONOCÍ

X

POR: GAIASOLE

✩ « ✩ « ✩ « ✩ « ✩

A mi pesar me dirigí al Neko Hanten para exigirle a Shampoo dos cosas, a mi lado caminaba Jade que me indico que entrara primero al lugar, de inmediato la más joven de las dos amazonas se arrojo a mis brazos como siempre, pegándose más de lo necesario en una intención de provocarme, estaba tan enojado con ella que tarde en darme cuenta que Cologne no nos veía a nosotros sino a la mujer a mi lado.

—¿Nos conocemos de alguna parte? –preguntó la abuela.

—Nunca en persona –respondió Jade—. Sabe que no se trata de una visita social, quiero el veneno que colocaron en la cuchilla o mejor aun el antídoto para el mismo.

—¿Quién ser esta mujer? –preguntó Shampoo mientras su abuela la regañaba y la hacía retirarse—. ¿De que veneno estar hablando?

Como siempre Shampoo alegaba inocencia, ¡Maldita mujer!

—Estoy harto de ti –pronuncie acercándome a ella—. Desde que te conozco nos has hecho más que lastimarme a mi y Akane.

—No existir nada entre tú y la chica Tendo –respondió la felina de ojos violeta—. ¡Eres mi prometido! Y es hora de que cumples tu promesa de matrimonio si no quieres que ella muera.

Yo estaba dispuesto a pelear sin contemplaciones cuando escuché a Cologne hablar con Jade, la mujer del kimono aceptaba ser ella quién había entrenado a Akane lo que pareció hacerle muchas gracia a la vieja momia, las otras mujeres parecieran ignorarnos, de repente se hablaban con familiaridad y se hacían preguntas la una a la otra, en algún momento vi a la abuela lanzando un frasco en mi dirección, era el antídoto al veneno, yo no salía de mi asombro.

—¡Abuela! –Shampoo miraba a todos con enojo—. ¡Ranma tú no…!

—Esta es la ultima vez que te veo –le dije mientras me guardaba el frasco—. Creo que ya lo sabías, lo supiste esa noche que te traje aquí cuando perdiste contra Akane, no me voy a casar contigo Shampoo, nunca pensé hacerlo. Perdón.

Jade hizo una pequeña inclinación y salió conmigo para ir dónde Akane y administrarle el antídoto.

—Es hora que regresemos a China Shampoo –fue lo ultimo que escuche decir a la abuela.

✩ — ✩

—¿Te gusta darme trabajo, verdad Akane? –Jade sonreía mientras examinaba como las venas azules desaparecían del brazo—. Creo que ahora puedo dejarte con Ranma, lo has tenido tan angustiado que no ha pegado ojo en toda la noche, es guapo–termino diciendo con un giño de ojo.

El sol se había puesto hacía poco, junto con Jade yo había velado el sueño de mi ex prometida toda la noche, durante todo el tiempo que ella durmió yo escuche su historia de los pasados cinco años, como había llegado a brazos de Qiu, como él la había ayudado a ser mejor combatiente, como había sido necesario que ella aprendiera a nadar, aunque lo que nunca lograron conseguir fue que ella cocinara algo comestible al pensarlo sonreí, al menos en eso no había cambiado seguía siendo el azote de los alimentos comestibles.

—Debes estar cansado, ¿Por qué no duermes un poco?

—Akane ahora mismo no podría dormir aunque quisiera –le dije contento por verla despierta—. Ya se donde pasaste estos cinco años, también entiendo como conseguiste derrotar a Ukyo y Shampoo, al fin de cuentas te entreno una amazona expulsada de la aldea. Entiendo porque Jade conocía a la vieja momia.

—Te lo conto –Akane medito un minuto—. Bueno realmente no era un secreto, mi pasado tampoco lo era es solo que no deseaba contarte y que te burlaras.

—¿Por qué me iba a burlar? Tú debes seguir pensando en mi como alguien de dieciséis años, pero ya la otra noche tú y yo superamos la timidez o las bromas, te entregaste a mi y después me alejaste, ¿Por qué?

Ella guardo silencio, pensé en provocarla hasta que me dijera algo pero en su lugar me controle y fue a tomar la foto donde estaba ella con Qiu, me fue a sentar junto a ella en el futón y le mostré la foto.

—Fue por el por quien regresaste a Nerima.

—Se lo debía, al fin de cuentas el se marchó por mi culpa –Akane tomo la foto y sentí como si algo me golpeara cuando la mire acariciar el rostro masculino—. El cuido de mi durante cinco años y yo lo arruine.

—Yo cuide de ti durante más de un año –gruñí—. ¿A mi no me extrañaste, por eso nunca fuiste a China?

—¿Seguirte, de nuevo? Estaba cansada de seguirte, cansada de esperar una carta tuya o una señal de vida y cuando el apareció yo deje de necesitarte, ¡Te olvide, eso hice!

Tuve que alejarme de ella antes de ponerle la mano en el cuello y apretarlo, incluso el trabajo en las oficinas de DK habían sido una pantalla para que ella pudiera buscar información de su amado Qiu, si su información era correcta ese hombre llegaría mañana mismo para realizar algunos anuncios en la empresa de publicidad dónde yo había terminado de trabajar hace poco, él igual que yo era artista marcial y ya había hecho algunos anuncios para DK antes.

—En cuánto te sientas mejor para vestirte regresaremos al dojo, mañana yo mismo te llevare a encontrarte con Qiu –no le estaba haciendo una petición, ella y yo lo sabíamos.

Si alguien nos extraño la noche anterior nadie lo mencionó, llegamos al dojo Tendo en completo silencio sin que nadie se cruzara en nuestro camino, cuando deje a Akane en su cama todavía se encontraba ahí el qipao rojo que había deslizado por su cuerpo la noche anterior, ambos ignoramos lo desorganizado del lugar, la deje descansar y salí por el pasillo, de una habitación escuche los ronquidos del Sr. Tendo y de mi padre convertido en panda, cuando baje me tope con mi madre que miraba curiosa mi aspecto.

—Bueno tu no luces tan mal, tu padre y tu tío se desmayaron de borrachos y Nabiki y Kuno se desaparecieron, la verdad es que a ti y Akane les perdí la pista, ¿A dónde fueron?

—Ella se encontraba un poco mal así que lleve a curarla –respondí—. Ahora esta dormida y creo que seguirá así por varias horas.

—Iré a verla luego, tú y yo vamos a desayunar, el hecho de que Kasumi se haya ido de luna de miel no es pretexto para que esta casa se derrumbe, ¿Qué te apetece Ranma?

Seguí a mi madre y después de veinte minutos precisos empezamos a desayunar, tal vez fue el olor de la comida pero poco después apareció Soun Tendo y mi padre dispuestos a devorar la comida, también aparecieron Kuno y Nabiki que igual se encontraban bastante mal después de la borrachera pero no por eso dispuestos a ignorar la comida. Yo estaba ausente, no sabía muy bien como sentirme y el encuentro con Qiu solo podía imaginarlo, ¿Qué haría si Akane se arrojaba a sus brazos nada más al verlo?

—Matarlo…

—Ranma, ¿Dijiste algo?

—Nada Nabiki, mamá voy a casa a dormir.

En lugar de ir directamente a la cama, decidí que era un buen momento para liberar frustraciones entre golpes y patadas. El vuelo de mi desconocido rival no llegaría hasta la noche, ¿Qué haría si ella elegía a Qiu? ¿Cómo podría yo seguir sin haberme atrevido nunca a confesar lo mucho que amaba a Akane? No importaba cuanto tiempo pasara, yo me seguía comportando como un tonto respecto a ella.

✩ « ✩ « ✩ « ✩ « ✩

Aeropuerto, Japón. 8:00 P.M.

Era tan distinta a como yo la recordaba, la primera vez que la vi me pareció una tierna tonta, ella creía que me podía derrotar en combate pero lo que no sabía es que me desarmaría poco a poco cada día que pasaba con ella, en ese momento ella me miro y yo sentí que me perdía, quise decirle que todo eso era una tontería, que nos fuéramos y se olvidare del asunto con el hijo de Jade.

—Estas muy callado, espero que no hagas nada raro Ranma.

—No lo haré –respondí en automático.

—¡Esta aquí! –la escuche exclamar, con un nudo en el estomago la vi levantarse.

Dos puertas corredizas de cristal se abrieron y dieron paso a un atractivo muchacho, los ojos de Qiu de inmediato volaron a Akane, yo sabía lo que el estaba viendo, los ojos castaños, el largo pelo suelto, ella llevaba un vestido negro de tirante que aunque no estaba ajustado remarcaba su fina cintura, el contorno de sus pechos, los mismo que yo había tomado entre mis manos, sabía que en mi cama se había hecho mujer pero saberlo no me consolaba de saber que tal vez yo tuve su cuerpo pero era él quien tenía su corazón.

—¡Akane!

No hice intento por separarlo cuando se abrazaron, parecían felices de verse, seguí cada una de sus expresiones y ninguna de ellas me alentaban.

—Tu debes ser Ranma –él extendió su mano hacia mi, correspondí el saludo sin mucho animo.

—¿Vamos con Jade? Debes estar cansado y ella esta deseando verte –dijo Akane.

—No, tengo un poco de hambre y no es tan tarde, vamos a cenar ¿Estas de acuerdo Ranma?

Yo asentí confundido por como esta sucediendo todo, parecía que Qiu había olvidado cualquier diferencia que lo hubiera hecho alejarse de Akane o de Jade, creo que mi ex prometida estaba igual de confusa pero aceptaba la actitud de Qiu, cuando llegamos a un pequeño restaurant no pude dejar de notar que Akane hacia lo posible por quedar sentada junto a Qiu, el no se dio por aludido y comenzó a hablar de su viaje, se mostro simpático conmigo y bromeo sobre tener una pelea algún día.

—Me gusta enfrentarme a ti Ranma, he escuchado mucho del dragón azul que conquisto cada encuentro en China.

—¿Dragón Azul? –Akane me miro interrogante—. ¿Tú eres ese peleador?

—Lo soy –yo solo asentí sin notar el dolor en su mirada—. También me gustara pelear contra ti Qiu.

—Yo, ahora vengo –dijo Akane levantándose con prisa.

¿Y ahora que le pasaba? Nunca la había entendido.

—Ustedes son un caso –Qiu tomo la palabra en ese momento—. Desde la primera vez que los investigue sabía de su relación pero no esperaba que a mi regreso seguirían en el mismo punto, ¿Por qué si te la comes con los ojos ella sigue intentando ignorarlo?

Por primera vez en muchos años me habían desconcertado, no estaba seguro si lo que el había dicho era solo un producto de mi imaginación pero por la mirada que el me dirigía supuse que ciertamente el había dicho esas palabras, mi desconcierto debió resultarle divertido porque empezó a reír.

—Después de cinco años de pause me cuesta creer que sigas en las mismas con Akane, yo se que ella es tímida pero siempre que se trato de ti perdió toda timidez, ¿Sabes por que me fui? Porque comprendí que ella nunca sentiría la mitad de sentimiento que mostraba por ti, tú ni siquiera estabas a la vista pero cuando yo tenía la ocurrencia de mencionarte perdía todo el equilibrio, no necesito pelear contigo para saber que a ella ya la tienes ganada –Qiu se levanto-. Iré a ver a mi madre, te recomiendo que olvides los pasados cinco años, ella sigue sintiendo lo mismo que a los dieciséis.

—¿Lo mismo? –me levante cuando lo vi tomar sus cosas para salir del lugar-. Pero yo…

Qiu me lanzo una foto arrugada, cuando la tome entre mis manos me sorprendí al reconocer la foto de Akane pero no con Qiu… era conmigo con quien aparecía, la foto me era familiar, la habíamos tomado en China cuando pensé que ella había muerto, la idea todavía me atormentaba.

—Akane siempre uso foto como amuleto, tu siempre aparecías entre ella y yo Ranma, es un combate injusto, ¿No lo crees? –Qiu se encogió de hombros—. En fin, ya hablaremos un día.

A los minutos de el marcharse reapareció Akane que me miro interrogante.

—¿Dónde esta? –me pregunto con un ceño fruncido que yo conocía muy bien.

—Dijo que iría a ver a Jade –respondí sin saber como reaccionaría, por eso cuando tomo asiento frente a mi no podía estar más perplejo—. ¿Me crees?

—¿Por qué no habría de hacerlo? –los ojos castaños vagaron por el lugar—. Lo más seguro es que no quería hablar conmigo.

—¿Por qué no?

Vi que la pregunta la incomodo pero yo necesitaba saber la razón, ¿Qué escondía Akane?

—No, no sabía que tú eres el dragón azul de China, siempre pensé… bueno imagine que se trataba de alguien más.

—¿Qué creías que hacia en China, robar comida como en el pasado? Nunca me gusto esa clase de vida Akane.

—La verdad Ranma, nunca supe que clase de vida querías.

Una junto a ti pensé intentando imaginar como reaccionaría ella, ¿Querría casarse conmigo después de casi seis años de atraso? Ya una vez le había arruinado una boda, y no me sentía capaz de imaginar que ella aceptara de buena gana una segunda. Con cuidado saque la foto que Qiu me había entregado, la coloque sobre la mesa y vi su reacción.

-¿Dónde la conseguiste? –preguntó.

Yo no respondí porque en ese momento escuche una voz que no quería escuchar en ese momento.

-¡Ran-chan! –Ukyo sonrió-. ¡Que pequeña es esta ciudad! Vaya Akane no sabía que siguieras molestando a Ranma, ¿No te das cuenta que ahora solo es mi prometido?

Continuará…

✩ « ✩ « ✩ « ✩ « ✩

Gracias por sus comentarios yanya, Allissha, RowCinzia y al resto de mis lectoras. :)

El próximo capitulo será el final, saludos!

✩ « ✩ « ✩ « ✩ « ✩