Cap 10

Todos sus compañeros acudieron también al hospital, pero el médico no les dejo verle debido al agotamiento.

En el lugar de concentración del Furano, todos estaba ya cerca de irse a dormir, excepto Nanako, que estaba en la terraza.

- Nanako, no puedes dormir?
- Hola Yoshiko, no, no puedo dormir.
- Te sucede algo?
- No, por que lo dices?.
- Por que en el campo nos preocupaste mucho a Hikaru y a todos. Te pusiste palida cuando viste a Jun Misugi.
- Ya, lo siento, no quería preocuparos.
- Es él, verdad?
- Hikaru,
- Es él, quien te apoyo cuando tu padre estuvo enfermo verdad?.
- Supongo que a ti y a Yoshiko no os puedo mentir.
- Si, fue Jun quien estuvo en el hospital conmigo, no sabía que era jugador de futbol, ni que estaba enfermo.
- Por eso, te ha afectado tanto?
- Si Yoshiko, es algo dificil de entender, pero cuando estuvo conmigo, me dio fuerzas para seguir luchando, me dijo que no dejara de sonreir a mi padre, ni a la vida, por que eso era la mejor ayuda que podría recibir. Me dijo, que mi padre lo único que quería, era alguien a su lado que le entendiera y le apoyara en sus decisiones. Y esas palabras, me hicieron más llevadera la enfermedad, y también fueron esas palabras, las que me hicieron pensar cuando llegue a Sapporo, que la vida sigue y que hay que vivirla.
- Vaya, pues te dio un buen consejo. Me alegro que lo siguieras, y que decidieras quedarte con nosotros.
- Hikaru!. Siempre tan buen amigo. Sin ninguno de vosotros habría sido lo mismo. Ahora, he de hacer algo yo por él, me llevas al hospital?.
- Si, claro.

En el hall del hospital, Nanako volvió de nuevo a encontrarse con alguien de su pasado.

- Kyoko!
- Nanako, Nanako!
- Por que no me dijistes que Jun estaba enfermo?
- Lo siento, pero él no quiso que lo supieras, no queria que te ocupases también de él.
- Donde esta, quiero verlo?
- Nanako, ojalá lo supiera, pero se escapo del hospital.
- Qué, Por qué?
- Verás, mi madre siempre ha sido muy reticente, a dejarle jugar al futbol, es lo que más quiere, pero ella se niega, y Jun a tenido que jugar muchas veces a escondidas, hasta ahora siempre había podido convencer a mis padres para jugar, pero a partir de ahora no sé que va a pasar, no lo sé, por que a mi no me cuentan nada.
- Tranquila Kyoko, no llores, seguro que hay alguna solución. Vamos a buscarle. Este es Hikaru Matsuyama, es un buen amigo, él nos ayudará.
- Hola, encantada!. Los demás también le están buscando.

En el campo de futbol de Tokyo:

- Tsubasa, estas seguro, de que estará aquí?
- Si, miradle.
- Hola, Tsubasa!
- Hola, Jun! Todos están muy preocupados.
- Siento haber preocupado a todo el mundo, quería ver el campo por última vez.
- Jooo, yo que estoy sano como un roble, puedo jugar, y soy un manta, y alguien como Jun, es injusto.
- Eso no pasará por mucho tiempo, he decidido operarme, y cuando me recupere, podré jugar al futbol de nuevo.
- Eso es una gran noticia. Qué tal si le manteamos, para darle animos.
- Ryo, no podemos, podemos hacerle daño.
- Pues manteamos a Tsubasa en su lugar.

En otra parte del campo, sus padres llegaban, para voler a llevarlo al hospital, se estaban acercando al campo, al mismo tiempo que Kyoko, Hikaru y nuestros protagonistas.

- Kyoko, qué haces aquí?
- He venido a ver a mi hermano, Juuunnnn! (Kyoko corrió a abrazarlo).
- Jun no debiste haberte ido así?
- Lo siento mamá.
- Kyoko quienes son estos jovenes que te acompañan?
- Siento no haberme presentando, soy Hikaru Matsuyama, y ella es Matsushima Nanako.
- Hola! Encantada Señora Misugi!
- Tu eres Nanako Matsushima?
- Qué pasa querido?
- Ha salido en las noticias, es la campeona nacional de patinaje artistico más joven.
- Anda, pues es muy guapa.
- Callate Ryo,( le dio una colleja)
- Muchas Gracias, Ryo, te llamas así no?.
- Bueno, nosotros tenemos que irnos, Jun espero que la operación vaya bien, para volver a jugar contigo.
- Gracias a todos!.

Todos se retiraron, hasta que solo quedaron en el campo Kyoko, Hikaru, los Señores Misugi, Kyoko y Jun.

- Vamonos Jun, no debes estar aquí, no quiero que vuelvas a un campo de futbol.
- Pero mamá, el futbol es su deporte preferido, no puedes quitarselo.
- Silencio Kyoko!.
- Señora, no me parece justo lo que esta haciendo. Entiendo como se siente, pero si se opone a lo que su hijo quiere, no conseguirá nada, salvo hacerle infeliz.
- No tienes derecho, el futbol es un deporte con demasiados riesgos para su salud.
- Puede que sea así, pero sé por experiencia propia que sobreprotegiendole no lograra nada. Hace algunos meses, alguien me dijo, que para ayudar a una persona enferma, no hace falta hacer grandes hazañas, sino darle su apoyo, entender como se siente y compartir muchas de sus aficiones, y simplemente entregarle una sonrisa, esas cosas tan simples, sirven para hacer a una persona feliz.
Sé que quiere lo mejor para su hijo, pero a lo mejor debería pensar que el futbol es lo mejor para él, ya que le hace feliz, y con una cosa tan simple como un balon ha hecho grandes amigos.
- Tiene razón querida, si Jun quiere jugar al futbol que juegue, si es lo que le hace feliz.
- Pero querido, es peligroso.
- Pero más peligroso es que este en una burbuja, aún le queda mucho por vivir, es mejor que sea feliz. Dime quien te dio ese consejo?
- Es de su propio hijo, me lo dio antes de fallecer mi padre en un hospital.
- Uhmmm, me lo suponía

Los Misugi llevaron a Hikaru y Nanako al hotel de concentración del Furano, Nanako quedó en visitar a Jun en el hospital al día siguiente.

Pero esto en el próximo capitulo...