Never think
By
Claudia Granger
"Por que a veces suceden cosas maravillosas que nunca pensé que podrían pasar"
10.-When you're gone
"I haven't felt this way before,
everything that I do, reminds me of you"
(No he sentido esto antes
Todo lo que hago me recuerda a ti)
Subí al mismo Ferryboat que utilicé para llegar, con el corazón distinto. Lleno de recuerdos felices y con la incertidumbre de no saber que iba a pasar definitivamente entre nosotros. Tenia que admitirme a mi misma, que me sentía insegura sobre el futuro
Dejé la maleta que portaba a un lado de mi asiento, saqué rápidamente un abrigo y cerré los ojos tratando de mitigar el dolor que sentía. Era fuerte y por un momento no supe si era algo físico o sólo era causado por la despedida. Respiré hondo buscando tranquilizarme, pero una traicionera lágrima corrió por mi mejilla; me la enjugué deprisa con el dorso de la mano, pero el dolor seguía allí, igual que la sal de las lágrimas y mis ganas de llorar.
Unos minutos después, saqué mi diario y me dispuse a escribir
"En este momento preciso, estoy alejándome de Isla de Man, se acabó el fin de semana, pero a pesar de cómo me siento en este momento, viendo hacia atrás, puedo decir que nunca antes había sido tan feliz. Y pase lo que pase nunca olvidaré estas horas que pasé a solas con el.
No sé que será de mi en lo próximo, pero al menos, me queda un hermoso recuerdo"
Cerré el diario, lo guardé en mi bolso y volví a cerrar los ojos. Me quedé dormida. Tuve que revivir el momento del adiós, pero tan vividamente que cuando desperté, miré a mi alrededor y me di cuenta que seguía en el Ferryboat. Habían transcurrido cuatro horas desde que nos habíamos separado y ahora ya estaba lejos de el. El nudo de mi garganta se hizo más apretado, pero me obligue a mantener el control de mi misma: Estaba siendo tan sentimental como un Gryffindor y me asqueaba
Bajé y caminé lentamente por el lugar, deseaba con todas mis fuerzas aparecerme, pero no me sentía en condiciones. Además que no tenía el carné. Que odioso momento para recordarlo
El viaje de regreso fue penoso por igual, estaba hecha una pena, iba silenciosa rodeada de muggles mientras que yo me sentía tan distante, tan distinta. Estaba dividida entre la felicidad y la tristeza; el optimismo y la preocupación. No era yo o al menos, el yo que conocía antes de todo esto.
Llegué a Londres al amanecer, me fui directamente a trabajar. Todos a mi alrededor notaban un cambio en mi, lo atribuí al éxtasis de los días que pasé con Corner aunque un peso cayó de repente en mi estómago, revolviéndomelo por completo
"-¿Que te pasa? Te noto preocupado – Le dije luego de haber hecho el amor por ultima vez, aquella mañana de domingo"
- "Me da miedo… Ya sabes, sé que te estas cuidando y todo pero… No puedo evitarlo. No estaría listo para ser padre – Abrí los ojos desmesuradamente, no podía creer que Michael pensara que yo fuera tan estúpida como para no tomar mis precauciones, al fin y al cabo, yo tampoco deseaba algo así ahora"
- "No tienes por que mortificarte – Dije y me fui al baño, me encerré unos minutos y el se dio cuenta que no estaba bien."
- "¿Pansy?" – Me llamó
- "¿QUÉ?" – Respondí algo brusca
- "¿Te pasa algo mi vida?" – Preguntó tímidamente.
"Yo respondí con toda la tranquilidad que pude fingir – No."
Salí y sin poderlo evitar tenía los ojos húmedos - "¿Y que te hace pensar que puede pasar? – Respondí dolida y molesta. Resoplé – Olvídalo, si tanto te mortifica, al llegar a Londres tomaré medidas extra"
- "Mi vida, no te pongas así - Me abrazó fuerte contra si - ¡No digo que haga falta! Ni tampoco que estés descuidándote al respecto, pero ya sabes… es un temor. Claro que si pasara tampoco es que me desentendería del asunto"
- "¡JA! – Reí irónica y me separé un poco de él – Perdóname que no te crea, pero la vida me ha enseñado la verdad común de la forma mas ácida posible"
- "Sé que no me creerías y entiendo tus razones, pero no soy así. No puedes generalizar – Replicó algo dolido"
Rodé los ojos, ocultando la tristeza que me causaba que pensara que era irresponsable
- "No te preocupes, ya te dije que iba a hacer" – Respondí decidida
Tenía entre mis dedos una poción de emergencia que evitaría cualquier descuido, era casi una sobredosis contando que ya había tomado poco más de dos semanas antes la poción regular cuya duración efectiva era un mes. Pero no permitiría que me acusara de nada mientras pudiera hacer algo, abrí el tapón de cera y sin pensarlo me bebí todo su contenido.
Lo que pasara ahora, sería exclusivamente MI problema. Si por mala fortuna había quedado embarazada lo afrontaría, aunque deseaba en lo más profundo de mi ser, que no hubiera ocurrido. Por un acto reflejo llevé mi mano derecha hasta mi vientre pensando en la posibilidad y una muy pero muy pequeña parte de mi, sonrió imaginando como sería un hijo de los dos.
Allí fue cuando supe, que no solo me gustaba locamente, sino que… Me había enamorado de Michael Corner
****************************************************************
"El"
- ¿Michael? – Me preguntó Roger Davies sin dejar de verme, noté la inquisitoria mirada, pero no me apetecía hablar
- Dime – Contesté
- Tu familia vino por aquí ayer en la noche, antes de tu vuelta, les dije que hasta hace unos minutos estuviste aquí, que habías salido y regresabas pronto – Soltó de carrera
- Gracias – Suspiré aliviado, aun pensando en el día anterior – No quería que se enteraran
- Puesto que andabas con tu chica ¿No? – Inquirió Davies con una sonrisa traviesa - ¡Anda! Sabes que puedes confiar en mí
Sopesé la situación por unos segundos antes de contestar – Si, andaba con Pansy. Pero es complicado… Mi familia aun tiene mucho resentimiento desde que les llegó el rumor de que andaba con la hija única de los Parkinson. El recuerdo de la fama de su familia aun pervive
- Bah! Ha pasado mucho tiempo y además, ella era una cría igual que tu cuando la guerra – Resopló Davies - ¿Qué harás entonces?
- Voy a ver a mi familia el fin de semana próximo, tengo que ver que puedo hacer. No la quiero perder, aunque tampoco quiero entrar en guerra con mi familia – Musitó – ¡Es todo tan complicado…!
Mientras revolvía mis cosas, hallé un trozo de cinta de raso roja, de la misma que utilicé para vendarle los ojos… Sonreí y guardé la cinta, no sin antes notar la mirada de Roger sobre mí
- ¿Es de ella? – Preguntó
- Si… - Suspiré – Todo lo que hay… me recuerda a ella
Vi mi cama vacía y la recordé, desnuda y pálida, cubierta solo por las sábanas, mis brazos rodeándola y dándole calor, el olor de su cabello y su piel. Cuanto la echaba de menos
Sentí una punzada de nostalgia tan fuerte ahora que no estaba ella… Necesitaba sentirla aquí, segura y descansando junto a mi.
-------------------------------------------------------------------------------------------------
La canción (Y melodía recomendada) que titula este capítulo es "When you're gone" de Avril Lavigne
-------------------------------------------------------------------------------------------------
