CAPITULO DIEZ

EL COMBATE DE GINNY

Con mucha incertidumbre, y con la mitad de su familia fuera de su casa esa noche, Ginny tuvo que retirase a dormir con la preocupación de saber si sus hermanos y su padre regresarían con vida de esa noche, en el radio habían dicho que la marca tenebrosa apareció cinco veces en un periodo de media hora, la primera sobre la para entonces ruinas del estadio de quidditch de Wimbledon, la segunda al otro lado de Londres, arriba del callejón Diagon, la tercera al este, sobre la zona de Eastminister, una cuarta al lado oeste de Londres, donde todos los magos sabían que se encontraba el bosque de las hadas: la colina Onceupon, pero Ginny ya no supo de la aparición de la quinta marca tenebrosa en el cielo de Londres, pero angustiada, hizo una oración en silencio, para pedir por la vida de su familia, y por la de Harry, pues algo en su corazón le decía que algo malo iba a pasar esa noche.

Al cerrar los ojos, no tenia idea de lo que estaba a punto de sucederle a ella también esa noche, pues ella poseía una marca que también la unía a Lord Voldemort, y precisamente, esa noche, seria puesta a prueba.

Pareciera que la forma preferida de atacar de lord Voldemort a los que consideraba débiles era a través de los sueños, mermándoles el espíritu poco a poco, y fue la forma como un recuerdo suyo, depositado en un viejo diario, ataco a la pequeña niña de once años que iniciaba en Hogwarts.

Ginny soñaba, pero como ella siempre lo hacia, no había temor, ni infelicidad en su mundo de los sueños, todo era perfecto, o por lo menos lo que ella consideraba perfecto, pues para Ginny, estar junto a su familia y que esta se mantuviera unida, era todo lo que podía desear, en la realidad, aunque Percy ya no estaba en la casa, la aparición de Voldemort lo había hecho tragarse el orgullo, y poco a poco buscaba la manera de reconciliarse con su familia, aunque seguía fiel al ministerio, pero en teoría, ya eran una familia unida nuevamente, y en ese instante, su sueño la llevo al jardín de su casa, a un día de campo perfecto, donde toda su familia convivía cariñosamente como tal, compartiendo los alimentos y jugando fraternalmente, pero Fred & George propusieron jugar a las escondidillas y todos aceptaron gustosos, y por injusto sorteo, Ginny fue la primera elegida para encontrarlos, pero como se trataba de su sueño, lo hizo en seguida, y luego le toco el turno a Bill, el cual comenzó a contar de inmediato, Ginny tuvo una buena idea, pues había un poso abandonado tan solo cruzando la cerca de su jardín, y decidió esconderse ahí, segura de que nadie la encontraría, y así ganaría el juego.

Pero cuando lo hizo, resbalo con una piedra suelta y callo hasta el fondo del poso, pero nadie se dio cuenta de ello, y a pesar de que grito como nunca lo había hecho durante toda su caída, pero el pozo no tenia fin, y Ginny continuaba cayendo sin control, hasta que lo hizo en una mullida montaña de paja, y al levantarse, y revisar todo a su alrededor, estaba en un lugar equipado para que alguien lo ocupara cómodamente, la cama de paja era sin duda ocupada como tal, a unos cuantos pasos, había un pequeño montón de libros, Ginny se acerco a verlo, y le extraño, pues muchos, o mejor dicho, todos, ella misma los había leído y eran sus favoritos, "cuentos de caballeros para brujos pequeños", el cual le leían su papá y mama todas las noches", "Las historias de las cinco brujas", que fue el primer libro que leyó por gusto, y no por obligación, "Consejos para magos modestos: como aprovechar las cosas", ese lo había leído por necesidad, pues quería que sus cosas parecieran nuevas, recién saliditas del paquete, "Dominar la magia del corazón sin la necesidad de hechizos ni pociones", y este ultimo apenas tenia poco mas de un año que lo había leído, por recomendación de Hermione, y gracias al cual, pudo descubrir cosas de si misma que jamás habría imaginado encontrar.

Junto a los libros, había una pequeña libreta, escrita con motivos runicos, incomprensible para ella, pero eso ya le daba mala espina, sin quererlo, había desarrollado una fobia a las libretas pequeñas, y sobre todo si estaban forradas con cuero negro, por lo que de inmediato lanzo la libreta lo mas lejos que pudo, pero una voz familiar se lo recrimino -¿Por qué demonios hiciste eso niña tonta, y es mas ¿qué haces tu aquí? Ginny palideció al escuchar esa voz, pero desgraciadamente tuvo que aceptar que Tom Ryddle había estaba ahí, en su sueño

-¿Acaso no es suficiente el tormento que te he dado ya?- dijo Ryddle, saliendo de las sombras, y prendiendo unas velas, Ginny no decía nada, estaba muerta de miedo, pero notaba que Tom no parecía el mismo que siempre la atormentaba en sus sueños, esta vez parecía débil y cansado, incluso su sonrisa burlona estaba completamente ausente, pero este miraba a Ginny con desprecio

-Temo que no tengo la fuerza suficiente aun para hacer de tu vida el infierno que mereces, pero ya que has venido aquí, te voy a demostrar muchas cosas que tu estúpida e inútil vida ignoran- dijo Tom Pero la imagen de Tom, por primera vez, no emanaba tal gesto amenazante que Ginny siempre percibía, y con un leve susurro, le hablo

-¿Por qué estas aquí?- Pregunto Ginny asustada

-Por que esta es la representación de lo mas profundo y olvidado de tu subconsciente, no se por que estas tu aquí, pero esto ha sido mi hogar durante los últimos cuatro años, si es que acaso a esto se le puede llamar un hogar-

Ginny se ofendió con el comentario, y frunció el entrecejo y torció la boca, y con valentía, se atrevió a contestarle a Ryddle

-¿Si no te gusta, entonces por que sigues aquí?- le grito con bastante molestia Ryddle la volteo a ver sorprendido, era la primera vez que le hablaba así

-Por que tan solo soy un recuerdo- susurro tetricamente Tom - Tan solo un recuerdo que esta atrapado en el alma de una vulgar niña-

-Oye esa vulgar niña sabe como golpear a la gente, y no le importa si son recuerdos o no- le amenazo levantándole el puño

-Si te he mantenido con temor hacia mi estos cuatro años, no por que me veas en mi lamentable situación, voy a darte motivos para que me pierdas tal respeto- exclamo ofendido e irguiéndose amenazadoramente sobre Ginny -Y por lo tanto ya que has decidido venir por tu propia cuenta a mis dominios, vas a saber lo que es sufrir de verdad, pues esta vez no voy a intentar acabar con tu cuerpo sino con tu alma-

Ginny temió a tales palabras, pero por primera vez, decidió no mostrarle temor a Tom, o por lo menos no mucho o que se alcanzara a notar demasiado.

Pero Tom no le presto ninguna atención, pero con mucho esfuerzo, se levanto y camino hacia Ginny, y la tomo de las manos, y esta sintió como si un cubo de hielo lo hiciera, e intento negarse, pero Ryddle la vio a los ojos, y le hizo una mueca mas de desprecio

-No creas que yo me siento bien conmigo por hacer esto, pero si es el precio por hacerte sufrir, lo pago con mucho gusto- dijo Tom con desprecio

Ginny fue jalada por Tom hacia un lugar que ella recordaba con claridad, se trataba del callejo Diagon lleno de gente hasta reventar, todos comprando toda clase de provisiones para prepararse a lo que estaba por venir, pero ella estaba ahí por otra razón, había quedado con un chico, Dean Thomas, y caminaba por la calle sin darle mayor importancia alas preocupaciones y actitudes que tomaban los adultos

-¿Lo recuerdas, verdad Weasley?- pregunto Tom

-¿Dónde estamos?- pregunto Ginny tratando de hacerse la desentendida

-¡No te comportes como estúpida, tu bien sabes que esto paso hace tan solo dos días, pues estamos en tus propios recuerdos!- le grito Tom irritado- ¡Ahora cállate y observa!

Ginny llegaba al callejón Diagon por medio de la chimenea del caldero chorreante, y de inmediato salió al callejón, un poco apresurada por su tardanza, arreglándose el cabello y su falda, un poco corta, y se acerco al primer mago que se topo -Disculpe señor, podría decirme usted que hora es- -Claro, linda, quince pasadas las tres de la tarde- contesto amablemente el mago

-Ahora aquí empieza mi instructiva tortura- amenazó Ryddle- te voy a traducir lo que en verdad ese maldito te quiso decir cuando tu le preguntaste, "¿Solo quieres que te de la hora? Si me lo pidieras, dejaría que caminaras con zapatillas de tacón alto sobre mi pecho desnudo"-

Ginny no lo podía creer, quizá Ryddle estaba inventando todo eso

-¿No me crees, pues sigamos?-

Ambos siguieron a la Ginny del recuerdo por el callejón, hasta la tienda de túnicas de moda, y como faltaban veinte minutos para su cita, Ginny decidió entrar a probarse algunas túnicas, y fue recibida por la dueña de la tienda, una bruja alta y ojerosa

-¡Hola preciosa, claro que te los puedes las túnicas, no hay compromiso, una chica linda como tu tiene que verse siempre bella- dijo la bruja

-Ella te estaba queriendo decir "Desgraciada pobretona, solamente me haces perder mi tiempo, solo por que tu padre me puede ayudar te dejo hacer esto"- decía Ryddle

Ginny no podía dar crédito a sus ojos y oídos, pues si en ese momento no se dio cuenta, ahora que veía el recuerdo desde otra perspectiva, se daba cuenta de que las palabras de Ton eran verdaderas, y este se dio cuenta de todo

-¡Y eso no es todo!- sonrió burlonamente el chico

Ginny se topo en la misma tienda con una compañera de curso, que pertenecía a la casa de Huffelpuff, y ambas platicaron animadamente, e incluso la invito a probarse un vestido que la chica Huffelpuff planeaba comprar para ella -¿Come se ve?- decía la Ginny del recuerdo -Se ve muy bonito, se me vera muy mono en la visita a Hogsmeade- le respondía sonriente su compañera -

-Esa chica es muy buena mintiendo, por que lo que en verdad te estaba diciendo en su mente era "Maldita Weasley, ha de ser talla 6, la odio, yo no me podré ver así ni con todos los hechizos mágicos, pero ella es una pobretona, no creo que pueda comprar un vestido igual en toda su vida y ..."

-¡Cállate, cállate, cállate!- lo interrumpió Ginny -¿Qué me quieres demostrar, no lo comprendo-

-Yo no quiero demostrarte nada, solo hacerte sufrir, pues la sinceridad que tanto buscas, no la puedes encantara ni siquiera en las personas que te rodean, y me imagino que tu confías en ellas-

-¡Pero no toda la gente piensa así!- replico Ginny furiosa con los ojos humedecidos

-Eres tan ciega, otros dirían que eres inocente, pero yo creo mas que es estupidez lo que llena tu cabeza...pero dime, según tu quien no tiene dos caras, alguno de tus hermanos por ejemplo, te voy a decir lo que hay en esas seis cabezas llenas de aire: tu hermano Bill no puede dejar de pensar ni cinco minutos en como tirarse a la ramera sangre sucia con la que convives, Charles se alejo de ustedes por miedo a lo que el es, y a lo que sus instintos lo están convirtiendo, Percybal solo piensa en como escalar peldaños en el ministerio, incluso haría lo que fuera por lógralo, incluso "rascar algunas espaldas" si sabes a lo que me refiero, tus horribles hermanos gemelos solo piensan en sus estúpidas bromas, tienen la mente de niños de seis años, y Ronald no es tan valiente como el mismo creía, y ahora esta lleno de dudas sobre si mismo, todos ellos te muestran una cara de lo que aparentan ser, pero en realidad, ocultan sus verdaderas personalidades detrás de su fachada de hermanos protectores e hijos perfectos

Ginny no podía creer, las palabras de Tom eran mucho mas duras esta vez que las veces anteriores, y estaban logrando de alguna manera su cometido, pero Tom Ryddle no estaba dispuesto a detenerse

-Ahora vamos a la parte que mas me gusta de tu vida, ese estúpido sangre sucia que absorbe tus pensamientos¡ah Weasley, no logro comprender por que tu misma te haces sufrir así, ese niño no sabe ni sabrá lo que tu sientes por el, pues incluso el no se tiene amor por si mismo, no vale la pena que reprimas todo ese sentimiento¿cómo le llaman ustedes¿Amor, Harry Potter esta protegido por esa porquería, todos lo que lo rodean le profesan ese estúpido sentimiento, a distintos niveles, pero ninguno como yo veo que tu lo haces Weasley, pero ese mal nacido no lo sabe y no lo sabrá jamás, pues mi verdadero yo ha regresado, el ya no tendrá oportunidad de saberlo, ni tu de decírselo¿por qué, por que eres una maldita cobarde y es gracias a esa cobardía que yo aun puedo sobrevivir y alimentarme, pues es tu cobardía la que me mantiene con vida, pudiste aparentar que ya no te gustaba, que te era indiferente, pero tu y yo sabemos que todo es tu gran farsa, pues te mueres por decirle a Harry Potter todo lo que tu corazón guarda, quieres agradecerle por salvarte de mis garras, quieres compartir con el aunque sea la angustia de estar junto a un dementor, quisieras haber sido tu la que lo acompañó a ese estúpido baile de navidad, pero no lo hiciste por cobardía, por tu temor a ser rechazada, por...

-¡CALLATE!- grito Ginny con toda su fuerza

Tom desapareció, y Ginny se encontró tendida fuera del pozo, aun soñando, Bill la había logrado encontrar, y le sonreía

-uno, dos, tres por Ginny que estaba escondida dentro del pozo- Pero Ginny no le sonrió, y cuando se puso de pie, el sueño inmediatamente se disolvió a su alrededor, quería despertar, los ojos los sentía llenos de lagrimas, pero se obligo a si misma a continuar ahí, en medio de nada, con la intención de aclara sus dudas

-¡TOM!- Grito Ginny-¡TOM REGRESA AQUI DE INMEDIATO!

Como un fantasma, Ton Ryddle se apareció, pero ya no parecía sólido, parecía mas como una aparición, todo transparente y borroso

-¿Aun quieres mas?- dijo con una voz distante mas parecida a la que proviene de una radio distorsionada

-¡Si quiero que vayamos a algún recurado con Harry!- dijo Ginny en tono autoritario -¿Alguno en especial?-

-¡Si esa vez en... en la... en... la cámara de los secretos!

Ryddle tomo nuevamente de las manos a Ginny, y la jalo hacia el, a su alrededor, las imágenes de ese día que Ginny hubiera preferido olvidar para siempre se estaban materializando frente a sus ojos: las lúgubres paredes, las tétricas estatuas de serpientes, y ahí, en medio de todo, estaba Harry Potter, sosteniendo el cuerpo casi sin vida de Ginny, ni ella misma sabe por que lo recuerda, pero ahí esta, peleando por el contrario el mismo Tom Ryddle por la vida de la pequeña hermana de su amigo.

Pero esta vez, Ryddle no parecía tan dispuesto a hablar, estaba a punto de presenciar su derrota a manos de Potter, pero Ginny inmediatamente lo noto y decidió utilizar a su favor ese pequeño detalle

-¿No vas a "traducir" lo que Harry esta diciendo en realidad?- Pero Ryddle permanecía callado, expectante de lo que estaba sucediendo, de alguna manera, Ryddle no quería o no podía hacer lo que anteriormente había logrado con el otro recuerdo, y su fantasmal rictus lo reflejaba abiertamente.

Ambos contemplaron como Harry lucho en contra del basilisco, y venció gracias al ayuda extra que recibió de parte del sombrero seleccionador y el fénix de Dumbeldore, Ginny volteaba a ver constantemente el rostro de Ryddle, y cuando Harry clavo el colmillo de basilisco en el diario, el fantasmagórico Ryddle que acompañaba a Ginny hizo un gesto de dolor, quizá recordando el mismo qua había sufrido aquella vez, y por alguna razón, disolvió el recuerdo, regresando a Ginny al jardín detrás de la madriguera

-¡Quisiera que me llevaras a otro lugar!- dijo Ginny maliciosamente

-De ninguna manera, no soy tu juguete- replico enfurecido Ryddle

-¡Entonces yo te voy a llevar!- dijo Ginny, y sujeto a Ryddle por con sus cálidas manos, provocando un gesto de repugnancia en Ryddle

Ambos aparecieron en la enfermería de Hogwarts, la fecha era un día después del partido de quidditch en la que Gryffindor se había sido derrotado por Huffelpuff, y en la cama mas cercana, se encontraba Harry, jugando a aventar una pelota a la pared, todavía convaleciente de su caída de su escoba, con los restos de su Nimbus 2000 a un lado de su cama, cuando por la puerta, una figurita menuda hizo su aparición, Harry no quería que lo viera así, por lo que rápidamente tomo la pelota y se hizo el dormido, la Ginny del recuerdo se acerco muy lentamente a la cama donde Harry convalecía, y con las mejillas sonrojadas como tomate, miro atentamente a Harry, el cual parecía profundamente dormido, por lo que la pequeña Ginny sonrió aliviada, y rápidamente de entre sus útiles de la escuela, saco una pequeña tarjeta y la dejo en la mesita de la cabecera de la cama de Harry, y volteo a ver a Harry

-¡Que te recuperes pronto!- susurro y fue cuando Harry abrió los ojos de nuevo, haciendo como que recién despertaba

-¿Ginny?- murmuro- ¿Qué haces aquí? -Yo... est...pues...tengo que ir a la biblioteca- y con las mejillas mas sonrojadas de cómo llego, salió corriendo de la habitación, Harry se quedo sorprendido y tomo la tarjeta y la abrió, una tonada estridente lleno toda la habitación, y Harry inmediatamente la cerro

-Gracias...creo-

Ginny volteo a ver a Ryddle con malicia, y con un tono de falsa ingenuidad, lo miro a los ojos

-¿Me podría traducir lo que Harry esta pensando?- Pero Ginny estaba Ganando, Ryddle no era capaz de encontrar un pensamiento oculto en la mente de Harry, todo lo que el niño que decía, era sincero, sin malicia, sabiendo esto, una gran sonrisa se plasmo en la cara de Ginny, y esta tuvo una ultima idea

-Solo falta un "lugar" por visitar¿me acompañas?- Ryddle intentaba no parecer asustado, pero Ginny sabia que esta vez, el no ganaría, y nuevamente lo tomo de las manos, Ryddle quería zafarse a toda costa, Ginny comenzaba a asustarle, pero Ginny apreso con toda su fuerza y llevaron a cambio "el salto" hacia los recuerdos Ambos aparecieron de nuevo en la enfermería, pero esta vez, Hermione Y Ron eran los convalecientes, y sentados a su alrededor, estaban Luna, Neville y ella misma, Harry acababa de salir de la habitación, Ginny solo estuvo un poco tiempo mas platicando, pero luego, sin decir palabra, salió de la enfermería, y camino por los pasillos del castillo hasta lograr salir a los terrenos, y se dispuso a sentarse bajo su árbol favorito, pues después de todo habían pasado los exámenes, y era hora de empezar a tomar un merecido descanso, sobre todos después de lo que había pasado, pero su mirad se cruzo con la figura de Harry, que salía de la cabaña de Hagrid, a paso presuroso, no rumbo al castillo, sino a la rivera mas apartada del lago.

Ginny se levanto de una sola vez, y con prudente distancia de por medio lo siguió, y de la misma manera, lo hicieron Ryddle y Ginny, pero estos con la ventaja de no poder ser vistos se acercaron un poco mas a Harry, y Ginny seria, le hablo a Ryddle

-Por favor, dime lo que esta pensando Harry en este momento-

-Ya te dije que no soy tu juguete ni tu esclavo-

-¿Entonces temes encontrar algo que te asuste en su cabeza?- dijo Ginny en tono de burla Y al hacer eso, dio justo en el clavo, toco el orgullo de Ryddle, el cual comenzó a hablar

-se siente solo, aislado, presionado ¡ja que idiota! se siente abandonado, como si alguien acabara de morir- se mofo Ryddle

Ginny guardo silencio, pues fue en ese momento en el que comenzó a comprender las palabras de su hermano Bill, Harry estaba solo, en un momento tan doloroso como ese no tuvo un hombro en quien apoyarse, nadie con quien desahogar la pena, a pesar de todo, a partir de ese momento, Harry debía de sentir que no pertenecía a ningún lugar, y al modo de ver de Ginny eso era doloroso a mas no poder Ginny sonrió, y soltó la mano de Ryddle y de inmediato regresaron al sueño donde todo había iniciado: el jardín de la madriguera, pero Ginny volteo a ver a Tom con una extraña mirada de ¿furia?

-Muchas gracias señor Ryddle por ayudarme el día de hoy, créeme que me has ayudado a comprender algunas cosas, pero lo que tu no sabes es que yo me he estado preparando para un momento así, pues ya han sido cuatro años, de cada veintiocho días tengo que preocuparme de ti y de tus maldades, la ultima pesadilla fue muy sangrienta, y no creo que un terapeuta pueda sacármela de la cabeza- decía Ginny alzando la voz

-Pero que no ves mi estado, ayer yo no pude torturarte- replico Ryddle asustado

-¿Acaso no te cansas de mentir, espero que esta sea la ultima vez que tu y yo nos tengamos que ver las caras- dijo Ginny amenazadora

-¿crees que tu palabrería me asusta, tu no puedes deshacerte de mi, tu y yo somos parte uno del otro- dijo Ryddle intentado intimidar a Ginny, pero esta fue mas sagas -¡Entonces me temo que tendré que investigar y aprender como sepárate de mi para siempre-

-¿ah si, y como lo haras?-

-Estamos en MIS sueños, y últimamente he aprendido como controlarlos¿Verdad muchachos?- decía Ginny mientras sus seis hermanos en el sueño, rodeaban a Ryddle

-¿Qué hacemos con el?- preguntaba Charlie intrigado -No se, ah¿qué tal si lo arrojamos al pozo y cubrimos el hoyo con piedras?- propuso Fred "de sueños"

-¡Si apoyo la idea de mi gemelos!- añadió sonriente George de sueños Y dicho y hecho, a pesar de presentar un estado intangible, los seis Weasley lograron sujetar al fantasmagórico Ryddle, y arrojarlo con mucha fuerza por el boquete del túnel, y sin darle un respiro, pusieron una enorme piedra sobre el pozo,

-Voy a felicitar a Fred & George cuando despierte, su invento funciona a la perfección- dijo Ginny Weasley con las manos en la cintura-¿En que nos quedamos?

-Le tocaba contar a Percy- dijo Bill y en cuanto este comenzó a contar, todos corrieron a esconderse, Ginny ya había olvidado por completo lo sucedido y se dedicaba a disfrutar su sueño, a pesar de que Ryddle todavía estaba por ahí, a Ginny ya no le importaba, pues ya habría forma de enfrentársele, justo como las tantas veces anteriores.