Título: Ricordando il passato
Claim: Ushiromiya Battler/Yasu
Notas: SPOILERS EP8.
Rating: T
Género: Romance/Angst
Tabla de retos: Hipnótica
Tema: 23. Avión de papel.
Al día siguiente a Yasu todo le pareció una ilusión, tanto que se levantó de un salto de su cama a una hora mucho más temprana que la habitual, sólo para admirar el paisaje que se desdibujaba a su alrededor, prueba inequívoca de que estaban en otoño, de que era la época correcta en la cual el sol se desdibujaba de esa manera en el horizonte, con rayos rojizos y dorados, brillante como la promesa que había hecho el día anterior. Sólo para cerciorarse, sin embargo, miró su calendario, con el día tachado anteriormente, los trazos febriles de su mano bajo los efectos de la emoción. No era un sueño, después de todo. Había sucedido y ahora ante ella se extendía todo un año de prueba, un año para ganar valor, coraje para enfrentarse al mundo exterior y a un futuro con Battler-san.
Coraje que de pronto sentía fuerte en su pecho, latiendo al ritmo de su sangre, calentando cada uno de sus músculos y huesos conforme se hacía camino por su cuerpo, apenas cubierto por la bata de dormir y un par de sábanas que había arrastrado con ella en su carrera hacia la ventana, nada más la luz del ocaso se asomó por el horizonte.
Se puso el uniforme de servicio sin siquiera pensarlo, acomodando aquí y allá automáticamente cualquier arruga e imperfección, pensando cosas locas conforme seguía su rutina. Si hubiese dicho que sí el día anterior, nunca más habría tenido que usar ese uniforme, se habría desprendido de él y aceptado la promesa, quizás estaría muy lejos de allí, todavía dormida, tendida bajo un techo desconocido pero cálido, algo a lo cual llamar hogar.
Y habría bajado, como lo hacía en esos instantes, por las escaleras de otra casa para tomar el desayuno en lugar de servirlo, cuencos de avena y tostadas con mermelada, el aroma del pan recién horneado sólo conocido una vez lo sirvieran y no por estar el cocinero al lado de ella, tarareando una canción sin ritmo, ajeno a todo lo que pasaba en su interior y había pasado el día anterior, mientras él preparaba la cena.
Si hubiera aceptado, no habría tenido que escuchar las quejas de los otros empleados, mayoritariamente de las otras sirvientas. Mucho menos los gritos de Natsuhi al encontrar polvo en algún lugar ridículo o el semblante sin expresión de Genji cuando le ordenaba que fuese más cuidadosa cuando limpiaba. Nada de eso habría seguido existiendo ante sus ojos, todo se habría disuelto, como las páginas de un libro al cerrarlo, como la historia de una vida que apenas había terminado de leer.
Quizás después de desayunar Battler le habría enseñado los alrededores, su habitación llena de los libros de misterio que antes habían compartido, los otros tipos de entretenimiento que había ahí, cosas prohibidas para ella como revistas y pelotas, dulces y películas. Todo eso se lo habría enseñado, estaba segura, podía vislumbrarlo mientras hacía las camas y cerraba los ojos con fuerza, recitando algún tipo de magia sin saberlo, magia para ver el futuro.
Y luego habrían de comer, con la madre de Battler, Asumu-sama, la que siempre sonreía y de la que sin duda Battler había heredado tanto. Quizás después se habría matriculado en la escuela, de nuevo la escuela, para conocer a todos sus amigos, hacer ella unos nuevos y aprender, aprender, hasta convertirse en una mujer independiente.
¡Ah y por el dinero ni preocuparse! ¡Tenía tanto guardado de sus sueldos que podía hacer lo que quisiese con él nada más salir de la isla con Battler! ¡Ah, tantas cosas qué ver, tantas qué comprar! Y ella había dicho que no y aunque de alguna manera se lamentaba, al ver el ambiente que la rodeaba, seco y frío, también pensaba que era lo mejor. Sería mejor entre más lo esperara, habría muchas más cosas qué ver, qué compartir.
Y un año se iba rápido, ¿verdad?
Al día siguiente, sin embargo, comenzó a desear saber usar magia, encantar un avión de papel que había hecho con una hoja de cuaderno viejo y mandarle su respuesta inmediatamente.
Sí quiero. Llévame contigo.
