¿¡Qué tal mis queridísimos lectores!? Y digo que son queridísimos por que se que tienen tan grande el corazón que van a perdonar mi imperdonable falta de actualización T-T, ¡no tengo vergüenza!

Y es que no andaba perdida, si no de parranda

De veras lo siento pero ustedes comprenderán, verano, sol, playa, y con Acapulco en la azotea n.n… me quedaba poco tiempo para escribir, pero bueno, una vez superada esta etapa, regresamos a la chamba con hartas ganas de trabajar, así que en lugar de extenderme con mis más sinceras disculpas

Mejor los invito a leer yeeeeeyyy

Y como siempre y para no perder el habito, Pokemon no me pertenece y bla bla bla bla… Nos leemos más abajo

CAPITULO 10: Si de Presentes Habláramos

Cuando Misty abrió los ojos se encontró con un espectáculo afuera de la ventana. Llovía. El clima como lo habían dicho las noticias la tarde anterior seria precisamente ese. Tormentoso. El día había empezado mal, demasiado desastroso de lo que en meses pasados se había visto y que perfectamente, reflejaba parte de su ser

-Genialpensó en voz altaahora tendré que quedarme encerrada en el gimnasiomenciono con desgano al aire jalando la cobija hasta su nariz en tanto se acurrucaba de nuevo entre esta, lo mejor era que intentará conciliar de vuelta el sueño y así estar un poco más completa para cuando se levantara

Pero no podía, porque cada vez que cerraba los ojos y se dejaba llevar, lo único que conseguía era ver a Tracey, aquel chico sencillo y bondadoso que se había vuelto una constante en su vida, y que por mucho, había hecho sus días más llevaderos desde que regresara a Cerulean. Dioses cuanto lo extrañaba y echaba de menos, no importaba que llevara una semana sin verlo o saber de él. Lo extrañaba. Demasiado, tanto, que le estaba costando horrores no poder enviarle siquiera un mensaje para decirle hola

Suspiro cansadamente dejando salir el aire lentamente por la boca. Sus ojos estaban puestos de forma automática fuera de la ventana en donde veía gota a gota como la lluvia caía sin dar tregua alguna, no tenía deseos de levantarse y menos con el tiempo así, además hacia frio, mucho frio.

Por unos segundos, su rostro giro hacia el reloj digital que había en el buro, las 6:45, aun era temprano, demasiado como para empezar con su rutina, además, estaba segura de que en el gimnasio aun dormían incluyendo a sus hermanas. Respiro profundamente y pronto, un peso se sintió cerca de sus pies sacándola de sus pensamientos, una pequeña bolita azul se había escabullido desde su pequeño cesto a un lado de la cama y por debajo de las cobijas para darle los buenos días a su ama

-Hola azurril, buenos días saludo sonriente la pelirroja

-Azu azurillenseguida le respondió el Pokemon metiéndose de a poco, entre los brazos de la pelirroja para cubrirse del frío. Misty sonrió ante este gesto y con la mirada de vuelta a la ventana, poco se dio cuenta en qué momento había quedado nuevamente dormida

-Ash, que esperas, ya vámonosgrito Serena desde el umbral de la puerta con su casi siempre perfecta apariencia.

De sobra estaba decir que el desespero que tenía por llegar al pueblo lo antes posible se debía a que ese día llegaría una carta de Bonnie y Clemont a Paleta. Estaba ansiosa por saber cómo les había ido de regreso a ciudad Luminalia y que nuevos proyectos comenzarían con el fin de la liga en Kalos. Seguramente entre sus planes, estaba regresar a liderar nuevamente el gimnasio, o al menos eso sería por parte de Clemont. Bonnie como siempre estaría a su lado alentándolo

-Pikadijo el roedor brincando de pronto a sus brazos

-¿¡Estás listo Pikachu!? sus labios mostraron una sonrisa amable cuando obtuvieron un "cha" como respuestaAhora solo nos queda esperar a Ash¡Ash!volvió a llamar regresando su atención hacia la casa, era increíble todo lo que el entrenador tardaba en salir ahora que estaba de descanso

Y cuando lo hizo, la cara adormilada del morocho la hicieron fruncir las cejas con inconformidad. Ash no solo aparecía casi arrastrando los pies, sino que también lo hacía dando bostezos al aire, de más estaba mencionar que su aspecto era completamente desaliñado y que por la hora, era de lo más normal para el muchacho

-Ashdijo poniendo sus brazos en jarrano me digas que así piensas ir al pueblo

-No lo sé, ¿Por qué razón iría yo al pueblo?contesto confundido ahogando otro bostezo

-¿¡Enserio no lo recuerdas!? dijo enarcando una cejase supone que hoy llega una carta de Bonnie y Clemont, te lo recordé ayer durante la cena, dijiste que me acompañarías

-Si, es cierto, discúlpame Serenamenciono apenado sobándose con la mano su nucapero, no crees que aun es muy temprano para que abran el correoademássu estomago hizo ruidomuero de hambre

A Serena no le quedo otra más que suspirar, de nada le servía intentar razonar con el peli-negro con el estomago vacio, así que levantando su mirada hacia él, asintió con cierta desilusión, por ahora se encargaría de hacerle el desayuno y llenar esa barriga tan grande que tenia, ¡Ah pero eso si!, en cuanto terminara, aunque fuera a arrastras haría que la acompañara, Bonnie y Cemont eran sus amigos y también los de él, que importaba un poco de euforia por saber de ellos aun cuando el servicio postal no hubiera abierto

Pikachu en sus brazos miro de uno a otro, y pronto sus estomago hizo sintonía con el de su entrenador. Después de todo, un poco de comida no le vendría nada mal

Con suerte aquel día, se había despertado sin sentir su tan ya acostumbrado dolor de cabeza, y echando una mirada fugaz a su alrededor, pudo notar sobre la mesita del que fuera su escritorio, el desayuno que muy seguramente el profesor Oak le había dejado minutos atrás, así que con calma y un poco de pereza, se levanto calzando sus sandalias negras antes de entrar al baño.

Abrió la llave del grifo y de inmediato sumergió las manos bajo el chorro, acuno un poco de esta entre sus palmas y en seguida se la llevo directo al rostro. Debía admitir que eso era todo lo que necesitaba para terminar de despertarse, porque según recordaba, aquel día había mucho por hacer y no se podía permitir ni un mínimo de pereza. Así que tomando la toallita que estaba colgada, seco su cara y salió

Con tranquilidad se acerco hasta la mesa y de la bandeja que contenía su desayuno se vio tomando una pequeña porción de tocino que pronto se llevo a la boca, siguió con su camino hasta encontrarse con el armario, de el saco unos jeans deslavados y una playera negra con un pequeño logo en uno de sus costados, después del compartimento de los zapatos, tomo unos calcetines junto con unos tenis blancos con franjas negras, y una vez hecho esto se sentó en la orilla de la cama para vestirse más cómodamente. Ya listo, se llevo ambas manos al cabello y con los dedos separados trato de cepillarlos mientras de nueva cuenta caminaba hacia sus alimentos, no tenía mucha hambre, pero quedarse con el estomago vacio hasta la hora del almuerzo no era ni remotamente una elección, así que jalando la silla que había allí, enseguida tomo asiento

Un par de huevos con varias tiras de tocino, pan tostado, ensalada de frutas, leche y un café era lo que había en aquella bandeja, cuando vio el café inconscientemente hizo una mueca de desagrado, pues desde lo de Misty, cada vez que tomaba un sorbo de aquella bebida el amargor que se esparcía por su boca era demasiado como para soportarlo

Misty, ahí estaba otra vez, apenas cerraba los ojos y los abría irremediablemente se encontraba pensando en ella, siempre había algo que se la recordaba, y por más que intentaba alejar esas memorias, terminaba sonriendo ante los maravillosos recuerdos. Lenta y deliberadamente miro hacia su pokewatch en el buro al lado de su cama debatiéndose en si llamarla o no, una semana sin saber de ella ni escuchar su voz lo estaban enloqueciendo, sabia que no había pasado tanto tiempo desde su separación, más el verse alejado de lo que más quería y todo por las absurdas circunstancias, hacían endemoniadamente insoportable el minuto a minuto

Nunca debió hablarle de sus sentimientos, jamás debió haberla besado si aquellas eran las lastimosas consecuencias. Que iluso había sido suponer que nada entre ellos nada cambiaría y que su vida en algún punto y con la oportunidad que ella le había dado aquella vez, todo volvería a ser igual. Misty junto a él

Se pregunto entonces si ella lo extrañaba tanto como él a ella, y si en ese tiempo aunque fuera mínimamente había estado dentro de sus pensamientos

Bufo exasperado por su ineptitud, cuanto odiaba sentirse de aquella manera tan miserable en donde su cobardía no le permitía luchar por lo que quería, por lo que anhelaba, por Misty. Dejo de pensar una vez que sus pensamientos se volvieron más nebulosos y hasta cierto punto sin sentido y dolorosos. A lo único que tenía que apegarse en esos momentos era a olvidar, continuar con su palabra y dejar de soñar, ya demasiado tenía como para seguir torturándose por haber hablado de lo que se suponía debía ser un secreto, un secreto que a todas luces había sido mal guardado y que por ende, lo mantenía padeciendo en silencio

Y como si lo aquello no fuera suficiente, el bendito dolor de cabeza, ya estaba de vuelta

-¿Crees que algún día pare este diluvio Daisy? se encontró preguntando de pronto la pelirroja que sin quitar sus ojos del cristal que daba hacia la calle, ladeo un poco la cabeza cuando no obtuvo contestación

Era bien sabido que el pasatiempo de la oji-azul para esos días lluviosos era enterrarse entre incontables cantidades ediciones que iban desde el maquillaje hasta las nuevas tendencias que traía la moda, y que por ende, la mantenían distraída la mayor parte del tiempo

-¿¡Daisy!? volvió a llamar como su de su respuesta dependiera la vida

-Vamos Misty es solo un poco de agua, además si estas tan aburrida, por qué no tomas una magazineseñalo la rubia sin despegar sus ojos de la publicación

-Paso, creo que eso no es para mí

Días después y con el clima completamente inestable y caprichoso, Misty ya no sabia que hacer, el encierro la estaba volviendo loca y poco le faltaba para enfermar de claustrofobia. Así que, o salía de ahí, o salía de ahí. No estaba de humor para permanecer en un sitio que solo le causaba aburrimiento, pero, si salía ¿a dónde se supone que iría?, como fuera y a donde fuera, era mejor que quedarse encerrada

-Ya se, que tal si voy a esa pastelería que está en el centro y compro algunos pastelillos, se que te gustan mucho los de te blanco y mandarina

-¡Estás loca Misty!, ¿de verdad piensas salir con esta lluvia?

-¿Qué tiene de malo?menciono encogiéndose de hombrosademás tu misma lo dijiste, es un poco de agua

Calzando sus botas e impermeable, y llevando una sombrilla amarilla, Misty estaba lista para salir, necesitaba sentir el aire fresco y húmedo golpeándola a la cara, afortunadamente para ella y no muy lejos de donde se encontraba, las nubes comenzaban a dispersarse y aunque fuera un poco, el sol empezaba a brillar muy sutilmente cerca de horizonte

-Por fin – se dijo

Cuando llego al centro de la ciudad se detuvo y espero pacientemente en la intersección por donde había que cruzar, del otro lado bien podía vislumbrar un pequeño parque con algunos niños brincando sobre los charcos y a sus madres no muy contentas corriendo detrás de ellos. Sonrió. A lo lejos, también, ya se podía ver el nombre de la pastelería haciendo fila junto a las de otros establecimientos más. Definitivamente haber salido de casa había cambiado por mucho su humor que hasta ese entonces era sombrío y francamente, irritable.

Aguardo unos segundos mas, y cuando el semáforo cambio de verde a rojo sus pies se pusieron en movimiento. Era increíble la multitud de personas con las que transitaba ese día, algunos oficinistas y otros más empleados de tiendas que a esas horas terminaban sus jornadas. Miro el reloj en la torre que daba las seis con diez y con toda calma y cerrando su paraguas siguió por el camino. Lo mejor para ese entonces era, que ya no llovía. Al llegar a la esquina, sus pasos en lugar de virar, se vieron obligados a retroceder violentamente gracias a un chico que corriendo y que a duras penas, había alcanzado a sostenerla antes de que se diera de bruces contra el suelo, lamentablemente, su sombrilla no había tenido la misma suerte pues esta había ido a parar justo a orillas de la carretera donde un auto negro que pasaba por ahí, la había aplastado

-Oyehablo, aun sin saber a quién le reclamaba soltándose bruscamente del agarre ejercido sobre su muñeca – Por qué no te fijas por dónde vas, ¿ya viste lo que hiciste?señalo hacia donde yacía su sombrillafue muy desconsiderado de¡Giorgio!exclamo con sorpresa

-Hola Misty

-Pero, ¿Qué, que haces aquí?pregunto todavía atónita

-Bueno, acabo de regresar a Ceruleana propósito, lamento lo de tu sombrillase disculpo volteando a ver el objeto maltrecho

-Si yo también lo sientola pelirroja imito su acciónEse era mi paraguas favoritomusito más para si levantándolo del suelo

-De verdad lo siento Misty, te comprare uno mejor lo prometo, y del mismo color si tu quieresvolvió a disculparse apenado

-Olvídalo, ya no tiene importanciale dijo sonriendo y comenzando a caminar junto a élAsí que acabas de regresar a Celeste

-Así esasintióllegue apenas esta mañana te sorprendería saber todo lo que demore en llegar hasta aquí

-No creas contesto burlona, Giorgio a su lado volteo a verla enarcando una ceja. La líder le sonrió con simpatía y el chico enseguida quedo sonrojado. Era increíble que aun con el tiempo siguiera enamorado de la pelirroja, -Dime ¿A dónde ibas con tanta prisa? dio un pequeño saltito para esquivar un charcoNo es muy común verte tan apurado

-En realidad voy para el centro Pokemonmenciono bajando la mirada al suelo, aun seguía ruborizado, e imitando la acción, también salto - sabes, Delcatty está ahí

-De verdad, ¿y está bien? ¿le ocurre algo malo?pregunto con preocupación

-Mmmmenseguida negósolo quise que la enfermera Joy lo revisara por si acaso, ya sabes, lo rutinario

-Vaya me diste un buen sustose llevo una mano al corazón

-Ahora déjame preguntar a mi, ¿qué haces a estas horas en la ciudad?

-Solo vengo a comprara algunos pastelillos para mi y para mis hermanasseñalo el establecimiento con un dedo, mismo que el entrenador se encontró enseguida siguiendo – los que venden ahí son muy buenos

-Ya veosusurrodéjame proponerte algo Misty, acompáñame hasta el centro Pokemon por mi delcatty y de regreso yo te invito un café por lo que he escuchado, en ese lugar también sirven unos deliciosos cappuccinos y chocolates, a menos claro que lleves prisala adolescente giro sobre sus talones caminando ahora de espaldas, se dio algunos segundos para contestar mientras su mirada verde azulada recaía juguetonamente sobre él, al final y con el chico ya algo nervioso, termino por asentir

-De acuerdo Giorgiosonrióacepto tu invitación para tomar un café

Y es que después de todo, había salido para darse un respiro ¿no?, y el que fuera Giorgio quien la acompañara terminaba por hacer las cosas más fáciles y, agradables.De alguna manera debía estarle muy agradecida por que sin él, solo hubiera sido una visita más a Celeste

Una diminuta y tenue sonrisa se dibujo en los labios de Giorgio cuando con la taza casi pegada a los labios y los ojos puestos en la pelirroja, la vio tomar un pequeño bocado de pastel de cerezas cual niña pequeña emocionada por una exquisita golosina. Dejo la loza sobre la mesa dándose el tiempo para observar cada uno de sus rasgos con fascinación, hacia meses que no la veía y cada vez que lo hacía podía jurar que estaba más bella, sin embargo, sus avances con ella después del galanteo habían sido gigantescos y no estaba dispuesto a dar marcha atrás a todo lo que había conseguido, pues una vez incluido dentro del circulo social de la chica, existía una delgada línea que si no se sabía cómo cuidar, todo se perdería

Decidió bajar la mirada una vez que noto Misty levantaba la suya y le prestaba atención, la sonrisa mal disimilada que adorno sus labios poco pudo haber sido mal interpretada, y para aquel caso, él solo se había delatado. Llevo la cucharita llena con tarta a sus labios, y después de haberla degustado tranquilamente, volvió sus ojos celestes a ella

-¿Está todo bien Giorgio? Te ves un pocoextraño

-No te preocupes Misty, todo está bien, mejor dime ¿Cómo te ha ido estos últimos meses en el gimnasio?

-Buenose removió en su asientocreo que esta de mas decir que la he pasado terriblemente aburrida y sin nada que hacer, los competidores pocas veces aparecen en estas fechas y mis hermanasdigamos que siguen siendo ellas y casi nunca están en casa

-Supongo que son sus carreras las que las mantienen ocupadas, ¿Y qué me dices de Tracey?, ¿no ha ido a visitarte?escucho a la pelirroja suspirar mientras veía como sus ojos aquamarina quedaban clavados sobre su bebida

-Las cosas entre Tracey y yopor ahora no son las mejoresmurmuro con pesadez desviando su rostro hacia la ventana, en tanto, llevaba ambas manos enlazadas hacia su barbillaHace casi dos semanas que no sé nada de él

-¿Ustedes dos se pelearon? pregunto con curiosidad enarcando ambas cejas

-Nonegóno fue tanto una pelea si noolvídalosonrióes solo… – volvió a negar convencida de que no diría nada más. Aunque Giorgio fuera de confianza el hablar sobre Tracey definitivamente era difícil y ninguna opción

-Misty la llamo, y enseguida ambas miradas se cruzaron¿hay algo que pueda hacer por ti?

-Gracia pero estoy bien, no voy a negarte que esto me tiene un poco tristese encogió de hombrospero sé que tarde o temprano todo estará bien – apenas sonrió

Y como quería creer en sus palabras, creer en que todo estaría bien, pero la realidad la sobrepasaba y distaba por mucho de ser así

-Hola ¿hay alguien en casa?

-Te dije que no debimos de haber entrado así Ash

-Tranquila, conozco este lugar, y también las conozco a ellas y sé que no habrá ningún problema ¿cierto pikachu?

-Pika – secundo el roedor

Con pikachu a su lado y la peli-miel pisándoles los talones, Ash termino por cruzar mas allá de la recepción, y que al igual que en otros tiempos, pasaba a sentirse cómodamente bien en aquel lugar. Había cambiado si, y en gran medida para mejorar, más seguía siendo el mismo gimnasio con aires náuticos que seguía en su memoria y que por mucho le recordaba sus inicios como entrenador. Una sonrisa se asomo por la comisura de sus labios cuando de nueva cuenta presenciaba frente a él la arena de combate, o mejor dicho, la piscina donde se combatía por el derecho a una medalla y un lugar dentro de la liga

-¿Lo recuerdas pikachu? cuestiono a su amigo sintiéndose atrapado unos instantes por la magnífica vista que daba a las gradas Aquí fue donde enfrentamos a Misty y ganamos nuestra segunda medalla, la medalla cascada

-Pika, pikachu pi pika pi

-Si tienes razón, Misty fue dificil de derrotaragacho el rostro para verlo, de alguna manera siempre se las ingeniaba para entender a su pequeño amigoy creo que de no haber sido por ti nunca le hubiera ganado termino sonriendo

-Pika levanto la patita

-Jamás había visto un gimnasio tan hermosoSerena de pronto se encontró hablado nunca imagine ver un gimnasio así, al menos no en Kalos

-Lo sé, es muy bello ¿no?... deberías de verlo cuando producen obras

-¿Hacen obras en este lugar? – levanto ambas cejas con asombro

-Así esasintiólas hermanas de Misty son muy buenas para el ballet acuático y también para poner obras en escena

-Increíblemenciono soñadoraojala algún día pueda venir a ver alguna

-Si a mi también me gustaríaAsh giro su rostro y por primera vez en aquella conversación la miro, definitivamente ese lugar le traía muchos recuerdos que si se ponía a rememorarlos todos, estaba seguro que no terminaría en toda la noche, así que con una ligera inclinación de cabeza, le indico a Serena que salieran, había que encontrar a Misty y ahí, no lograrían hacerlo

Una vez más en la recepción, escucharon de espaldas a ellos pasos provenientes de donde se supone eran los privados del gimnasio, específicamente donde quedaba la casa de las Waterflower. El grito agudo que dio de pronto la mayor de las hermanas sensacionales los hizo gritar también, y que si hubieran sido gatos, ya estarían pegados al techo con el lomo erizado por el susto.

Estaba de más decir, que la obscuridad no ayudaba en aquel momento

-¡Ay no ladrones!, ¡ladroneees! váyanse, tomen todo lo que quieran pero váyanseeeee – manoteo incansablemente con los brazos extendidos y los ojos apretados, pues quienes fueran sus atacantes, les daría algo con que pelear

-Espera Daisytrato de disuadirla mientras inútilmente se acercaba a ella¡Soy yo Ash!

-Pi pika piintento apoyar

-Se lo que están buscando, seguro que me quieren a mi por mi asombrosa belleza y mi talento sin igual, pero quiero que sepan que no pienso moverme de aquí a menos que sea en un lamborghini me escucharon

-¿Qué…? no Daisy, noaaaaahhel puño seco de Daisy enseguida se estrello contra la bronceada mejilla del entrenador precipitándolo al suelo, pues por donde quiera que se viera, la rubia le había dado un buen golpe

-¡Ash! corrió Serena para auxiliarlo

-Pika

Y en medio de aquel caos y griterío, la luz por fin se encendió. Lo que menos esperaba Misty al llegar a casa después de haber pasado la tarde con Giorgio era precisamente eso. Así que con su cara llena de espanto, hizo un esfuerzo por encontrar algunas palabras antes de que su mente consiguiera siquiera comprender lo que pasaba

-Que¿¡Daisy!?inmediatamente sus ojos viajaron hacia las otras presencias¿Serenapikachu como es que… – sus ojos enseguida se desviaron hacia el suelo - ¡Ash!

-Ho-hola Mistttt

El silencio gobernó, y enseguida una gotita resbalo en cada uno de los presentes, "consientes"

Entro al despacho con sigilo una vez que toco. Tomo asiento del otro lado del escritorio en una silla por demás cómoda en donde veía en silencio como el profesor parecía estar ataviado entre tantos datos y papeles que no eran otros más que los resultados de las investigaciones acerca de los Pokemon tipo hierba, comprendía el por qué de tanto trabajo y no le sorprendía en absoluto que lo hubiera mandado llamar aun por la hora del día, pues sabía que dentro de algunas semanas, Oak tendría que viajar a un seminario en donde debía exponer sus recientes hallazgos y en donde no se podía permitir ni un mínimo de fallo.

Lo vio garabatear un par de letras en una hoja en blanco mientras él por su parte se había dado a la tarea de jugar con un bolígrafo entre sus dedos, los minutos pasaban y con ellos toda oportunidad de que el profesor advirtiera su presencia, y es que la verdad, no estaba muy seguro de hasta donde Oak lo había notado

Se vio obligado a carraspear un par de veces, y solo hasta ese entonces la mirada cansada por los años del viejo, se había alzado a quien lo acompañaba hasta ese momento

-¡Oh Tracey!, discúlpame, no había notado que ya habías llegado

-Descuide profesorle resbalo una gotita - ¿Puedo saber para que me mando llamar?

-Verás, ayer por la tarde me encontré con un dilema, mirale mostro. Extendió su brazo llevando una hoja sobre su mano, en ella había varias cosas subrayadas así como anotaciones y un muy grande circulo, y en este se veía claramente una fórmula matemática que no coincidía con la que él le había entregado días atrás lo ves, los datos aunque parecidos no terminan por coincidir

-Entiendo, y creo saber dónde está el problemasoltó el observador luego de volverse a acomodar en su asiento, cambio el bolígrafo por un lápiz y rápidamente se dispuso a hacer la corrección

No habían pasado más de tres segundos cuando el timbre en la puerta sonó, ambos hombres se miraron entre si y antes de que Oak se pusiera de pie

-No se levante, yo atenderéTracey ya lo había hecho

Cuando salió del despacho sus pasos presurosos resonaron por todo el pasillo hasta la que fuera la entrada, aquella, a la que había tardado nada en llegar pues quien fuera, era muy temprano para aparecerse por ahí aunque ese sitio llegara a ser a veces muy concurrido. Cuando por fin abrió la puerta segundos después, sus ojos se agrandaron con sorpresa al ver quien estaba frente a él

-Hola Tracey, que gusto me da verte

-SaSakura

Pues he aquí un poquito de cómo se sienten nuestros personajes y como llevan su día a día, y digo solo un poquis por que los verdaderos sentimientos están por llegar, y si creen que todo esto ha sido fácil ¡no tienen idea!

Como se habrá dado cuenta, he puesto dos personajes más en el fic que le darán muy buen sabor y su toque personal, sobre todo uno de ellos. Así que antes de hablar de más, mejor esperen los siguientes capítulos en donde Misty y Tracey se las van a ver difíciles

¿Qué tal? ¿Se animan a seguir leyendo? De corazón espero que si, y con mi gratitud…

Nos vemos dentro de dos semanas

Bye Bye