10- Cosas que se rompen
Indignada... en ese momento era la única palabra que me describía, aunque casi me inclinaba por furiosa, mientras me dirigía a casa de Aarón cada célula de mi cuerpo se sentía engañada y moría por gritar, si Emily Prentiss le había tocado un solo cabello a mi novio y él le había correspondido aunque sea con una mínima aceptación estarían muertos, no podía creer que hubieran querido engañarme.
Aarón Hotchner era un hombre perfecto, indescriptible, y era mi novio, era mío, sólo mío, no podía llegar una zorra cualquiera a salirme con el numerito de que había tenido algo con él, lo que hubiera sido, y esperar que me quedará de brazos cruzados. No iba a acabar eso así. Me negaba a que me hicieran eso a mi, después de todos esos perfectos meses, después de que había estado siempre para él, después de lo mucho que lo amaba... resultaba que me había mentido.
Prentiss había dicho "lo que paso con Hotch no tiene porque ser del conocimiento de Beth, el pasado no es cosa suya" lo que para mi era como confesar lo que hacia tiempo sospechaba, que ella estaba enamorada de mi novio, que probablemente había intentado algo con él antes, tal vez varias veces, y que estaba más que dispuesta a quitármelo. Probablemente había estado haciendo planes que yo le arruinaba, pero en ese momento me costaba creer que Aarón no lo supiera.
Llegué a casa de mi novio pronto y con la cabeza cada vez más plagada de ideas; Prentiss era una bruja que jugaba a engañarnos, que había ido a la salida con el fin de conocerme y deshacerse de mi, Aarón no podía ignorar eso... era hora de poner las cosas en claro. Toqué a su puerta casi con ansiedad.. Una vez... dos veces... tres veces. Él me abrió la puerta muy sorprendido, me pareció que lo había despertado, era medianoche.
-¿Beth? ¿qué haces aquí? ¿qué sucede?-
-Tenemos que hablar ahora mismo, es urgente- casi grité de la ansiedad que me carcomía por dentro, rompiendo el silencio con mi voz
-Calma, calma... no grites, Jack esta dormido- me dijo él invitándome a pasar- pasa y hablamos, pero calma-
-¿Quieres que este calmada?- pregunté yo indignada- con todo lo que hay que hablar y aclarar lo que menos puedo es estar calmada-
-Beth... no entiendo nada- me miraba extrañado y preocupado- ¿no deberías estar con las chicas?-
-Claro, claro... las chicas, tus chicas... Emily Prentiss, que casual que tenemos que hablar de ellas- me quejé yo- porque créeme, Aarón Hotchner, tenemos que hablar seriamente sobre esa chica y esta vez quiero la verdad-
-¿De qué me estas hablando?-
-Basta de fingir- grité yo- quiero que me digas la verdad sobre ti y Emily Prentiss-
-Beth, deja de gritar, te he dicho ya muchas veces que no hay nada entre Emily yo, que trabajamos juntos y somos amigos nada más-
-¿Qué más? Porque sé que tuvieron algo-
-¿Qué?- él parecía sorprendido, probablemente sorprendido de que yo lo supiera- No ha pasado nada, nos conocemos desde hace años, es todo-
-Las escuche hablar, escuche que se susurraban y lo intentaban ocultar, pero esas tres me han dejado claro que tú y Prentiss tuvieron algo, no hay que ser genial-
-¿Eso te dijeron? Porque no es verdad-
-Pues no lo dijeron como tal, trataban de ocultarlo, pero fue muy obvio, especialmente para mi que hace tanto que estoy cuidando esto-
-Beth, no quiero tener que repetírtelo, no ha pasado nada entre nosotros, somos amigos, no te he engañado ni nada... Ya deja eso, ellas no te dijeron que te haya engañado- se quejó él molesto- no hay nada-
-Dime la verdad, Aarón- le grité- te amo y estoy contigo y si me amas confesarás-
-Que no ha pasado nada ¡Carajo!- finalmente gritó – no puedes seguir haciendo esto, te he dicho la verdad y ya no puedo seguir así-
Se escuchó un ruido desde una habitación, él dio la vuelta para ir hacia allí, dejándome a media pelea, le tomé del brazo enojada, no iba a salir de esa platica tan fácil, tenía que decirme la verdad, que asumir, o iba a perderme... no quería dejarlo, lo amaba demasiado, pero tenía que entender que yo era lo más importante y tenía que confesar.
-¿A dónde quieres huir, Aarón?- pregunté enojada- ¿a esconderme otro de tus secretos?-
La puerta del cuarto se abrió al cabo de un segundo y frotándose los ojos, algo asustado y confundido, salió Jack, me detuve de golpe, no había pensado en eso. Por momentos había olvidado que él podía estar ahí.
-No, a atender lo más importante, a mi hijo, y eso no tiene nada de secreto- me dijo y caminó hasta Jack
-¿Qué sucede?- preguntó el niño con voz adormilada
-Nada amigo, te llevaré de nuevo a la cama- le dijo y lo cargó- no te preocupes, todo va a estar bien-
Desapareció tras la puerta de la habitación de Jack durante un par de minutos, yo me quedé quieta casi teniendo un infarto con tantas emociones reprimidas en ese instante, me sentía abrumada... no entendía que pasaba, ¿cómo había logrado Emily Prentiss hacernos eso? Éramos una pareja ideal, pero ella había arruinado todo, no había hecho más que interponerse, que meterse en lo que no le importaba en los últimos meses; Aarón me tenía que entenderme a mi, me tenía que escoger, yo era su gran amor, él era MI hombre ideal.
Al cabo de unos minutos, él salió finalmente de la habitación, cuidadoso, silencioso, camino hasta la puerta del departamento sin decirme nada y me miró desde la puerta, a punto de abrirla, yo seguía quieta y abrumada. No entendía. Él debía entenderme, porque me amaba...
-Debo pedirte que te vayas ahora, Beth-
-¿Qué?- me sorprendió-¿por qué?
-No tengo la menor intención de seguir con una discusión que hace mucho aclaré, y no voy a permitirte que irrumpas así y alteres a Jack, así que es necesario que te vayas-
-Pero Aarón... tú y yo... estamos juntos y tú me entiendes, quiero lo mejor para nuestra relación y si tú me dejas... Aarón, nos amamos y estamos bien, pero tienes que entender que ella tiene que irse, por nosotros- casi suplicaba
-Ese es el problema ahora, Beth- dijo él con cierto aire alicaído- yo ya no estoy seguro de que haya un "nosotros"-
-Pero... –
-Vete- dijo él
-Aarón, amor, no digas eso... me quedé sin aire- me necesitas, te necesito y...-
-No, Beth, esto se salió de control... necesitas ayuda y yo no puedo dártela-
-¿De qué hablas? Sólo necesitamos estar juntos, y en cuanto Prentiss se vaya, vamos a...-
-Ella no irá a ningún lado- me dijo él- esto no tiene que ver con ella, no tiene que afectarle a ella... y no puedo dejar que siga afectándome a mi, menos aún a Jack, ya no puedo más Beth, necesitas ayuda... ayuda profesional-
-No es verdad... yo...- estaba ofendida así que finalmente abrí al puerta- estas tan ocupado defendiéndola a ella que no ves lo que es importante, estas perdiendo la razón-
-No... tú perdiste perspectiva, por favor Beth, necesitas que alguien te ayude-
-No, no... – estaba agitada, camine a la salida, me detuve y le grité- la única razón por que haces eso por la que la ves a ella es porque se parece a mi, ella se aprovecha de eso, sabe que es como yo... –
Casi corrí hasta la calle, recuperé el aliento, pero él no vino a buscarme al instante... Tenía que hacer algo. Ella no podía ganarme. Ella no podía quitármelo. Ella era invisible, una tonta, presumida, coqueta e invisible entrometida... No podía ganar, Aarón estaba perdiendo la claridad por su culpa... Y yo... Yo no podía vivir sin él... Yo no quería perder a mi gran amor... Yo sabía que él me necesitaba a mi... Yo no me hacia a la idea de que se pudiera romper lo que teníamos... Yo...
Yo no podía dejar las cosas así.
