Capítulo 10. El asalto a la Gran Forja. Parte 1: Decisiones.

Los personajes de Phineas y Ferb así como también la película de Phineas y Ferb a través de la Segunda Dimensión no me pertenecen son propiedad y una idea original de Dan Povenmire y Jeff "Swampy" Marsh. El Viajero Isaac y todo lo relacionado a él y a su mundo son una idea original mía.

-Acaso fue un sueño.-Se decía a sí misma Charlenne Doofenshmirtz.

(Recordemos que en un capítulo ella menciona que aunque se divorcio del doctor, siguió manteniendo su apellido de casada porque según ella le gusto, ¿algo extraño no?).

El lugar donde se encontraba se le hacía en cierto modo familiar, aquel cuarto era amplio estaba pintado de gris, los muebles eran negros y grises, además de que una inconfundible luz rojiza pasaba a través de una ventana, luego al dirigir su vista a otro lado vio una foto enmarcada, arriba de un cajón que estaba al lado de la cama donde se encontraba.

Allí pudo confirmar lo que su intuición le decía, ya que en la foto estaba ella y su ex esposo el doctor Heinz Doofenshmirtz afuera de una casa parecida a la suya, solo que de color negro y además se les veía felices.

Pero le basto ver la apariencia del doctor para saber que se trataba de sus versiones alternas, pues aquel doctor traía un parche en el ojo. Además la Charlenne de la foto también se veía diferente pues en primer lugar no traía anteojos, su cabello estaba más largo y le llegaba a los hombro además de no traer copete, su vestimenta era igual a la suya la única diferencia era que la camisa era de color gris. Y también pudo ver que en esa foto su otra yo, se encontraba embarazada.

(Nota: Y como se vio en el capítulo: "Sí vamos a reunir a la banda". En el que el doctor le hace una fiesta de cumpleaños a su hija, se deduce que ya se había divorciado de Charlenne antes de que naciera su hija Vanessa, pues en una de las fotos que le enseña a Perry el ornitorrinco de los cumpleaños de Vanessa, están el doctor y ella cuando era una bebé y no se ve a su madre Charlenne con ellos. Me refiero claro al doctor de la Primera Dimensión).

Recordaba ahora las palabras del doctor de la Segunda Dimensión, como si fueran un eco en su mente:

-Y veo con alegría, que ella está viva en tu dimensión, mi amada Charlenne murió dando a luz a nuestra hija Vanessa.-

-Entonces todo fue verdad, pero como fue que llegué aquí, solo recuerdo a esa persona llamada Isaac, hacer uso de no sé cómo decirlo, ¿magia acaso?, en contra de esas "otras versiones" y luego a Heinz decirle que nos sacara de ese lugar.-Pensaba Charlenne.

Y continuo con aquel monologo interno diciendo:

-Pero luego todo se volvió confuso, pues vi como una especie de oscuridad envolvía a todos y los sacaba de ahí, excepto a mí, pues pude ver que intentaba alcanzarme pero luego parecía perder su fuerza y se alejaba para finalmente desaparecer con todos y dejar las trampas vacías.-

-Y ahora que lo veo, oh no a donde habrán ido a parar, Isaac destruyo el control de ese niño llamado Phineas el cual nos llevaría devuelta a casa.-

-Oh, espero que estén a salvo.-Dijo angustiada la mujer de cabello negro.

Y entonces comenzó a repasar en su mente lo que sucedió después de aquellos eventos.

-Y luego… luego de que todos se fueron, un grupo de robots entro y vi como ese "otro Heinz" les decía:

-Estamos bien, ven a ella, no le hagan daño, llévenla a donde se que estará cómoda.-

-Y luego una de esas máquinas me echaba una especie de humo con el cual me quede dormida y luego termine despertando en este lugar.-Decía para sí misma Charlenne.-

Seguía absorta en aquellos pensamientos cuando de un momento a otro escucho que alguien abría la puerta. Se puso en guardia pues no supo quien quería entrar, esperaba que no fuera uno de aquellos robots.

Cual no fue su sorpresa cuando vio una figura conocida entrar con una charola de comida.

-Vanessa… no, no es ella, es la "otra Vanessa".-Pensó la mujer.

-Disculpe que no haya tocado antes, le vine a traer esta comida, espero le guste yo misma la hice.-Dijo la Vanessa alterna, esbozando una pequeña sonrisa en aquel rostro que parecía que no lo hacía a menudo.

La comida que le trajo consistía en una sopa, un pedazo de pan integral y un bistec asado con verduras, así como un vaso de agua grande. También puso una servilleta de tela y cubiertos en la bandeja.

Charlenne no sabía que pensar o decir pues aquella era una situación muy inusual en verdad. Tan solo imagínense tener ante ti a alguien que tú conoces pero "que es y a la vez no es" y sin saber si puedes confiarte de esa persona.

A Charlenne solo se le ocurrió decir:

-Gracias.-

La Vanessa de la Segunda Dimensión asintió y oprimiendo un botón de uno de sus nuevos brazaletes (pues recordemos que los otros le fueron destruidos por Isaac), hizo que una mesita saliera del piso y se acercara a la mujer de cabello negro.

La Vanessa alterna no se marcho, como lo pensó Charlenne, pues tomo una silla del lugar y se sentó a un lado de donde estaba ella.

-Disculpe, si no le molesta me podría platicar acerca de esa otra dimensión de donde usted viene, es algo que se oye muy interesante.-

Charlenne se sobresalto ante aquella pregunta, acaso solo le habían enviado a esa muchacha para sacarle respuestas.

-Lamento si mi pregunta le incomodo, debí explicarme antes, yo no quiero que me diga nada que comprometa y ponga en riesgo la seguridad de la gente que le acompañaba y menos de usted.-Dijo Vanessa 2 y continuo:

-Solo quiero saber algunas cosas como, si el mundo de allá es libre, el cielo es diferente y como era vivir ahí.-

Tras oír aquello Charlenne decidió platicarle un poco a aquella Vanessa, pero sépanse que no fueron las palabras lo que le convencieron, sino su intuición de madre que le decía que la muchacha era sincera.

Era algo raro en verdad pues también sentía como si estuviera hablando con su verdadera hija, más no olvidaba que esta era su otra versión, pero aún así decidió confiar en ella y tuvo cuidado con lo que le contaba por si acaso.

Así estuvo platicándole de la Primera Dimensión mientras comía, la muchacha de pelo castaño escuchaba atentamente como una niña a la que le cuenta un cuento antes de dormir.

Le fascino oír como en aquel otro mundo había paz y libertad, no había hambre ni necesidad, había empleo para todos, la gente no era vigilada por robots, eran felices y ningún país estaba gobernado por un tirano.

(Recordemos que el mundo del que hablo es el mundo de Phineas y Ferb, Bueno fuera que nuestro mundo estuviera así de bien ¿no creen?, aunque miren al menos aquí no estamos vigilados por robots).

Después de un rato de charla la Vanessa alterna se paro, tomo la charola vacía y antes de salir de aquel cuarto dijo:

-Oh si, por si quería saberlo, mi padre no ha podido encontrar a sus amigos y las otras versiones de él y yo, por alguna razón no aparecen en el radar.-

-Pero no creo que deba preocuparse, yo sospecho que lo más seguro es que ya se hayan encontrado con la Resistencia, solo espero que no tengan problemas con ellos porque dos personas de ese grupo son idénticas a sus enemigos.-Dijo la Vanessa alterna.

Y antes de que Charlenne pudiera decir algo esa otra Vanessa se acerco a ella y la abrazo, pudo oír como aquella muchacha sollozaba un poco, compadeciéndose de ella la abrazo y por un momento fue como sentir a su verdadera hija.

-Gracias por la plática tan amena, por ahora no puedo decirle más, vendré en la noche para traerle la cena, por cierto este es mi cuarto, me dormiré en ese sillón, lo bueno es que puedo convertirlo en cama con mí "brazalete multiinador".-Dijo la muchacha.

-Oh si y no le recomiendo que quiera escapar, hay Normbots por las calles y Seekers en las afueras de la ciudad, además padre se molestaría conmigo y no sabría que decirle.-Dijo Vanessa 2.

-Si se aburre hay un montón de libros en este librero.-Dijo la Vanessa alterna, mientras oprimía otro botón de su brazalete y hacía que de la pared saliera un librero oculto.-Dijo la Vanessa alterna.

-Son míos pero puede leerlos cuando quiera.-

Ahora veía que tenía una oportunidad de saber el paradero del grupo y su verdadera hija, sabía que tenía que confiar y ganarse la confianza de aquella otra Vanessa si quería saber más acerca de esa dimensión. Además algo en su interior, mejor dicho un instinto materno le hacía querer ayudar en algún modo a esa otra Vanessa, quizás no era tan mala como parecía. Con el tiempo vería que tenía razón, aunque no iba a ser tan fácil.

-Te lo agradezco jovencita.-Respondió Charlenne.

La muchacha de pelo castaño asintió y cerró la puerta.

Cuando ya iba por el pasillo susurro:

-De nada mamá.-


-Pues a mí no me sorprende que la versión alterna de Monograma sea el responsable de todo esto, tan solo piénsalo ornitorrinco, aquí en la Segunda Dimensión la versión del doctor Heinz Doofenshmirtz si es verdaderamente malo, pude sentir mucho resentimiento y maldad en él. Ahora si alguien que era una parodia de lo malo en tu mundo aquí es realmente malvado, ahora imagínate a alguien que está rodeado de poder y que siempre quiere que todas sus órdenes sean obedecidas al pie de la letra, tú en que crees que se convertirá su otra versión.-Le inquirió Isaac

-Ah si se me olvidaban unas cuantas cosas.-Dijo el extraño ser y continuo:

-Infórmale a tu superior acerca de la situación en este mundo es seguro que le interesara oírlo y creo que todavía mas a ese chico llamado Carl.-

-Si sé que me lo querías preguntar desde hace tiempo, aunque yo creo que ya lo intuiste cuando platique quien soy yo, si fui yo quien te adentro en aquel sueño, espero que pueda servirte algún día las lecciones que trate darte.-

Perry no supo que decir ante aquello así que se dirigió a comunicarle lo sucedido al Mayor Monograma. Cuando termino de darle su informe, el Mayor no daba crédito a lo que oía y en especial porque lo oía de propia voz del ornitorrinco, sin embargo sabía que el Agente P. no le mentía y a pesar de lo fantástico que era toda aquella situación no dudo de él y le creyó.

El Mayor Monograma y el interno Carl le indicaron que los mantuvieran al tanto de su situación para ver si podían ayudar en algo.

Cuando hubo terminado su comunicado volvió con el grupo y entonces el Viajero hizo que desapareciera la barrera protectora y se dirigió con cuidado de no inquietar a nadie de la Resistencia, a su líder a la cual dijo lo siguiente:

-Si algo se es que la confianza no se gana solo con palabras, sino con hechos y quiero proponerte algo a ti Candace Gertrude Flynn líder de la Resistencia. Te ofrezco mi poder y servicios, dame una misión y la he de cumplir.-

-Piénsalo un poco y formula tu respuesta mientras hablo con mi grupo por un momento.-Dijo Isaac.

Entonces el extraño ser le hizo una seña al grupo para que se reunieran y hablaran en privado, lo mismo hizo la Candace alterna y algunos de sus soldados de confianza.

Entonces el ser de voz sepulcral comenzó a hablar:

-Viéndolo bien y en la situación en que nos hemos metido, no veo probable que podamos volver tan pronto pues no solo debemos rescatar a la señora Charlenne, si y sé que ustedes, Phineas y Ferb pueden volver a hacer otro control, pero ahora les pido que no usen sus dotes para ello.-

-Y sé lo que sientes ahora mas no te has de preocupar más Vanessa pues he podido sentir a tu madre y has de saber que no he sentido en ella dolor, angustia o sufrimiento alguno, pues sea donde este, no le están haciendo daño y está a salvo por ahora, es seguro que el otro doctor Doofenshmirtz no le hará daño pues le recuerda a su Charlenne. Mas ten por seguro que la hemos de traer de vuelta con nosotros.

Vanessa asintió.

-Ahora ustedes al igual que yo han podido escuchar la historia de esta gente, saben lo mal que están y además yo he podido sentir su aflicción. Podríamos fácilmente ir a por Charlenne e irnos de aquí, mas les pido algo más, que ayudemos a estas personas a liberarse del mal que azota este mundo, no podemos dejarlas más a su suerte, yo pienso que todo esto que nos ha pasado ha sido por una razón.-Dijo el ser de voz sepulcral.

-Todos ustedes son capaces de grandes cosas y no lo digo solo por Phineas y Ferb, como les revele yo los he visto desde hace tiempo y sé que cada uno es hábil y útil a su manera, si hasta tu Stacy, aunque tú no creas mucho en ti.-Dijo el Viajero.-

-Ustedes han sido capaces de cosas que nunca hubiera creído en seres de la raza humana.-

-Yo no obligo a nadie, pueden quedar aparte de esto y permanecer seguros aquí mientras resolvemos esto todos los que quieran unírseme en esta aventura, en lo que yo pienso que será la más peligrosa que han enfrentado hasta ahora.-

-Si nadie quiere seguirme no me sentiré mal por ello, cada uno tiene libertad de elegir, pero en verdad apreciare cualquier ayuda vuestra.-

Tras terminar de decir esto el Viajero Isaac se dirigió a la Candace alterna quien ya tenía su decisión y la cual dijo:

-Pues si así lo quieres, serás puesto a prueba, mañana será el día en que planeamos atacar y destruir de una buena vez por todas "La Gran Forja".-

-Y puedes decirme que es eso que llamas "La Gran Forja".-Inquirió el Viajero.

-Me alegra que lo preguntes.-Dijo Candace alterna sonriendo con malicia ya que esperaba ver que reacción tendría el extraño ser con el que hablaba cuando le contara sobre "La Gran Forja".

-"La Gran Forja" se ubica en la zona de los bosques de Danville, allí se fabrican todas las armas y robots del malvado doctor Heinz Doofenshmirtz, cientos de Normbots y otras abominaciones robóticas vigilan el lugar, tanto por dentro como por fuera de ella, además de estar bien protegida y amurallada.-

-Además hay muchos prisioneros entre ellos varios de los nuestros que son puestos a trabajar en arduas tareas por las máquinas, necesitamos sacarlos a todos con vidas entiendes y por si eso fuera poco según nuestros informes, hay un poderoso y terrible ser mecánico más poderoso que ninguno de los robots de Doofenshmirtz que hayamos visto hasta ahora, custodiando el lugar. Le conocen por el nombre de: "El Herrero".-

-Dime, aún así sigues estando dispuesto.-Le pregunto la Candace alterna a Isaac.

-Acepto con gusto esta encomienda.-Respondió Isaac seguro de sí mismo.

De repente Isaac vio como Phineas y Ferb se acercaban a su lado y uno de ellos decía:

-Y no estará solo, oye Ferb ya sé lo que vamos a hacer desde ahora ayudar al señor Isaac con esta misión.-Dijo el pelirrojo.

-Es seguro que esta se convertirá en la mejor aventura del verano.-Dijo Ferb con su fino acento inglés.

-Tú me diste tu apoyo e hiciste que enfocara mi ingenio a cosas más provechosas, también puedes contar conmigo y mi ingenio.-Dijo el doctor Heinz Doofenshmirtz.

-Usted también tiene mi apoyo seño….digo Isaac, así como mi fuerza y habilidades.-Dijo Norm el robot sirviente del doctor.

-Debes saber que no estoy enojada contigo Isaac, no fue tu culpa el que pasara todo eso con aquellas otras versiones de mi papá y yo. Puedes contar también conmigo y mi valor, confío en que me ayudaras a rescatar a mi madre y ahora que lo pienso si nos ganamos el favor de estas personas ellos podrán darnos información útil que nos lleve al paradero de mi madre.-Dijo Vanessa

-También puede contar con nosotras y nuestras habilidades.-Dijeron Isabella y su tropa al unísono.

-Te lo agradezco también, hija de Jacob (recuerden que Isabella es mitad judía).-Dijo el Viajero cortésmente.

-Y además donde vaya Phineas iré yo.-Pensó en secreto Isabella.

-Conmigo también pueden contar.-Dijo Stacy.

-Y yo no puedo dejar a mis hermanos solos ante tal peligro, ayudare en lo que pueda.-Dijo Candace para sorpresa de todos y todavía más del Viajero Isaac que no esperaba ayuda alguna de ella.

-Y yo tampoco dejare sola a mi familia, espero que me perdonen, por ocultarles mi secreto tanto tiempo.-Dijo Perry el ornitorrinco.

-Yo también te debo una disculpa amigo, pues se que si me revelabas tu secreto tendrías que ser reubicado, pero confío en que podremos arreglar esa situación cuando salgamos de aquí.-Y terminando de decir esto el niño pelirrojo abrazo a su ornitorrinco y Ferb también lo hizo y para mayor sorpresa de los niños su hermana también les abrazo. De esa manera el mamífero semiacuático y su familia se reconciliaban.

Al ver esto alguien más se ánimo para unirse al grupo.

-También pueden contar conmigo, tienen mi conocimiento, para ayudarles… aunque esté un poco asustado.-Dijo Baljeet.

-Y mi hacha.-Dijo Buford.

-Buford, de donde sacaste eso.-Pregunto Baljeet.

De ahí y apunto a una vitrina rota en la que había cosas en caso de incendio.

-Eh… bien es bueno tu entusiasmo muchacho pero sería preferible que devolvieras eso a su lugar.-Dijo Isaac.

-Está bien.-Respondió el bravucón malhumorado.

La Candace alterna quedo sorprendida al ver la unión de todas esas personas de la Primera Dimensión, sonrío entonces y dijo con voz solemne:

-Ante mí tengo 18 valientes guerreros que se unen para una gran misión, pues que así sea, desde ahora su nombre será la Comunidad del….-Sin embargo antes de terminar su frase el Viajero puso su dedo índice en su boca y le dijo:

-Silencio, acaso quieres que nos demanden por derechos de autor.-Dijo el extraño ser.

-Me disculpo por eso, ya pensaremos en un nombre para nuestro grupo, lo que importa ahora es que has aceptado nuestra ayuda líder Candace, te prometo que no te fallaremos, no es así.-Dijo Isaac dirigiéndose al grupo.

-Así lo haremos.-Dijeron todos al unísono.

Tras ver esto el Viajero sabía que solo faltaba un último detalle darles una explicación a los padres de porque sus hijos no podrían volver aquel día y tal vez varios más.

Isaac les explico esto a los niños, así como también a Candace y a Stacy.

-Pero como haremos eso y ahora que lo veo como fue que Perry se pudo comunicar a su cuartel general si estamos en otra dimensión.-Pregunto Candace.

-Digamos que mi reloj comunicador es lo último en avances para la comunicación.-Respondió el ornitorrinco

-Pues yo no poseo esa clase de tecnología pero tengan por seguro que puedo hacer algo para comunicarles con sus familiares.-Dijo el ser de voz sepulcral.

Entonces usando su magia comenzó a conjurar algo en su lengua y entonces ante la sorpresa de todos una especie de pantallas de vidrio aparecieron y en cada una de ellas se veían a cada uno de los padres de los chicos.

-Ahora dejen que yo hable.-Ordeno el extraño ser.

Imagínense que susto se llevaría alguien al ver aparecer en su casa o en su trabajo a un ser como Isaac a través de una especie de espejo mágico que salió de la nada. Lo bueno fue que Isaac tuvo la prudencia de ponerse la máscara de vuelta antes de eso.

Entonces comenzó con una elocuente explicación sobre como por causa del experimento del afamado doctor Heinz Doofenshmirtz: el "Otrodimensionador", el cual sus hijos fueron invitados a ver. Les hizo llegar a otra Dimensión y que por circunstancias imprevistas, de las cuales solo menciono que el control remoto que abriría el portal para traerlos de vuelta, se destruyo (por causas que solo atribuyo a un desafortunado accidente), y por lo tanto no podrían regresar a casa por ahora y que deberían quedarse hasta que pudieran volver a crear otro control remoto para volver a casa. Además de explicar el hecho de que hubiera otras versiones de sus hijos al estar ellos en otra dimensión.

El doctor Heinz Doofenshmirtz apoyo la historia y como ya era famoso en Danville, los padres de los chicos lo reconocieron y confiaron más en la palabra de aquel extraño.

El Viajero Isaac les dijo a los padres que cuidarían de los chicos, luego indico al grupo que si hacía lo querían podían platicar un momento con sus padres.

Todos hasta Buford sabían que no debían mencionar nada sobre lo que en verdad pasó para que se quedaran en aquella dimensión y de lo que tenían planeado hacer.

La madre de Stacy le preguntó que hacía ahí, ya que ella no había recibido una invitación para que su hija fuera a ver el nuevo experimento del doctor Heinz Doofenshmirtz, como los demás chicos, mas Candace se disculpo por su amiga pues dijo que ella fue la quien la había invitado ese día a ver el "Otrodimensionador" y que no había de que preocuparse pues le aseguraba que volvería a casa pronto.

La madre de Stacy la doctora Hirano se tranquilizo con esto.

La madre de Candace y su padrastro hablaron con ella y le dijeron que cuidara bien a sus hermanos.

-Pueden confiar en mi papá y mamá.-Dijo Candace.

-No se preocupen mamá y papá estaremos bien.-Dijeron Phineas y Ferb.

-Pueden estar seguro de ello, les prometo que sus hijos y los de los otros padres volverán sanos y salvos.-Afirmo el Viajero.

-Sé que puedo confiar en usted Isaac.-Dijo Lindana Flynn Fletcher.

Tras terminar de charlar con sus padres, de que estos se despidieran de sus hijos y de que tanto el doctor Heinz Doofenshmirtz y el Viajero Isaac les volvieran a asegurar que sus hijos habrían de volver sanos y salvos, Isaac con su magia hizo desaparecer los "espejos".

-Bien ahora no hay vuelta atrás, nos queda mucho trabajo por hacer.-Dijo el extraño ser.

-Nos haría el honor de mostrarnos el lugar señorita.-Dijo Isaac haciendo una reverencia de cortesía a la Candace de la Segunda Dimensión.

-Sera todo un placer.-Respondió la Candace alterna.

Y entonces Isaac y el grupo comenzaron a adentrarse en los cuarteles de la Resistencia, su viaje en la Segunda Dimensión apenas había comenzado.


Fin del capítulo 10.

Agradezco a todos los que siguen esta historia. No olviden dejar reviews ya sea para criticar o para apoyar este fic, su opinión es importante. Y lo digo también por aquellos usuarios que aunque han registrado mi fic en favoritos no han comentado desde el primer capítulo.

Hasta pronto y que el Señor les bendiga a ustedes y a sus familias. Oh si y no olviden Carpe Diem.