Hola a todos y feliz año nuevooooo!! Woooooo! *yusha ta emocionada xD*
cof cof cof... ehm, bueno, recibí 8 reviwes, y los capitulos que seguiran durante este año, se van a poner mas interesantes, todavia no se cuantos capitulos falten, pero tienen seguros al menos 13 ke son los ke tengo escritos hasta ahorita xD
Ah, antes de ke se me olvide, a partir de hoy publicaré los capitulos cada dos semanas, para darme tiempo de escribir mas capitulos jeje, espero me comprendan y no se me desesperen si de pronto me llego a tardar uin pokito mas. Por otra parte, les tengo una nueva noticia...
Dentro de poco voy a comenzar a publicar otro fict ShikaxTema!!!! *O* ya tengo dos capitulos listos de ese nuevo fict, pero quiero avanzar un poco mas antes de publicarlo, para no hacerlos esperar xP
en fin, ahora si, sin mas preambulos, disfruten su lectura y no se olviden de dejarme reviews!!!!!!!!! *-*
PD: sigo esperando los 10 xD
Capítulo 10. Confesiones.
Para Sai, el mundo se detuvo en ese instante.
No recordaba haber sentido una sensación como aquella en todo su ser, la sonrisa de Temari lo llenaba, sus ojos lo hacían estremecer, y ese pequeño y dulce beso había causado una agitación absoluta en su corazón. ¿Aquello era amor?
Llevándose una mano a la mejilla recién besada, Sai pensó que aquello no podía ser mejor. No sólo había conseguido caerle bien a la princesa de la arena, ¡había conseguido un beso de ella!
-Gracias por este día Sai – susurró ella mirándolo a los ojos. Sin saber muy bien porqué, el pelinegro sintió un fuerte calor en el rostro. Había visto una vez a una chica llamada Hinata Hyuuga con la cara completamente roja, ¿estaría su cara exactamente igual?
-¡Temari! – escucharon a alguien de pronto gritar, desviando la mirada hacia la persona que le llamaba, Temari se sorprendió al ver a Shikamaru Nara avanzar con paso lento hacia el lugar.
-Shikamaru… ¿Qué haces aquí?- preguntó con una ceja levantada, según recordaba, el domador de sombras había negado la invitación al festival, juzgándolo de problemático.
-Chouji me obligó a venir – mintió ocultando los celos que lo carcomían bajo su típica expresión aburrida. Si bien Chouji tenía planeado asistir al festival, el Akimichi no había hecho más que invitar al Nara que sin pensarlo dos veces aceptó acompañarlo. - Naruto esta buscándolos, ha pensado que se habían marchado sin él – volvió a mentir para justificar que la buscaba, Sai se puso de pie de inmediato antes de que Shikamaru llegase frente a ellos.
-Naruto kun estaba comiendo cuando nos separamos, ¿sigue él ahí?- preguntó al no encontrarlo entre los presentes, Shikamaru asintió mirándolo fijamente con una de sus cejas arqueada.
-Hai, acordamos que yo los buscaría y él esperaría ahí en caso de que ustedes regresaran antes de que los encontrara – explicó con lujo de detalles, Temari agarró la bolsa con su pececito dorado, los abanicos y el plato vacío donde antes estuvieron los dangos.
-Entonces regresemos de una vez, los fuegos artificiales terminaron ya – decidió la chica mirando el cielo ahora sólo iluminado por las estrellas, Shikamaru clavó los ojos en las cosas que Temari llevaba en la mano. – Son regalos de Sai – le explicó al ver la cara del Nara, que tras exclamar un "Oh…", se dio la media vuelta y emprendió el camino hacia los puestos de comida, seguidos de Sai y Temari que iban tras él en silencio…
oOoOoOoOoOo
Shikamaru no consiguió pegar el ojo durante aquella larga noche. Lo que había visto le había atormentado de increíble manera, causándole un insomnio que se reflejaba con un tono violeta en los párpados inferiores.
¿Cómo era posible que Sai y Temari acabasen llevándose tan bien si apenas se habían conocido? ¡Por Kami! Temari había besado a Sai apenas en su primera cita, y él que llevaba años trabajando a su lado, lo único que recibía eran regaños, burlas, quejas…
Aunque casi era obvio que a él nunca le habían besado porque lo consideraban tan sólo un compañero, un amigo… Quizás cuando por fin le confesara lo que sentía, conseguiría que ella lo besara… o por el contrario, conseguiría que lo golpeara, con Temari siempre había que considerar esa posibilidad.
Durante horas, Shikamaru se atormentó pensando únicamente en el futuro de Sai y Temari juntos, después de todo, quizás el ANBU era lo que la kunoichi de la arena estaba buscando en una pareja… A lo mejor, ellos eran el uno para el otro, y por eso habían conseguido aquella conexión en tan sólo una cita, cosa que él no había conseguido después de tantos años trabajando en conjunto…
Shikamaru se levantó abruptamente de la cama poco antes del amanecer, al parecer recapacitando. ¡Sai y Temari apenas habían tenido una cita!
Sonriendo aliviado, Shikamaru fue a bañarse. Se había estado apresurando en sus conjeturas, era imposible que en sólo una cita los dos supiesen todo el uno del otro, a lo mucho, podrían descubrir que tenían alguna afinidad, algún gusto en algo en común, pero en cuanto supieran los defectos el uno del otro se darían cuenta de que no tenían un futuro juntos y al final terminarían separándose, y era ahí cuando Shikamaru aparecería para recordarle a Temari que él era el único que la aceptaba tal cual era, le pediría matrimonio, se casarían y vivirían felices en Konoha rodeados de sus tres hermosos hijos…
Para cuando Shikamaru salió de su casa rumbo al departamento de Temari, ya tenía todo perfectamente planeado. Nada le podía salir mal, había contemplado todas las opciones y había pensado en absolutamente todos los movimientos que debería hacer…
Todos, excepto uno que había pasado por alto hasta el instante en que vio algo que definitivamente lo le gustó para nada: frente a la puerta de Temari, y a unos muy escasos centímetros de la rubia, parado con su estúpida pose de conquistador con la mano derecha sobre el marco de la puerta a la altura de su rostro y la izquierda en el bolsillo del pantalón, Kiba sonreía de forma seductora…
¡¿Qué demonios hacía Kiba ahí, tratando de conquistar y seducir a SU Temari?!
Tratando de canalizar su energía, Shikamaru avanzó hacia ellos, aclarándose la garganta para llamar su atención a tan sólo unos pasos, y consiguiendo que ambos volteasen a verlo.
-No sabía que ustedes dos tenían una amistad – comentó a manera de saludo, el Inuzuka lo miró casi con desdén.
-Debe ser porque pasas demasiado tiempo en la aldea- respondió con una sonrisa que molestó al Nara, que no se preocupó por ocultarlo. Temari se apresuró a responder.
-Kiba ha venido a pedirme un favor, es todo – dijo fulminando al Inuzuka con la mirada, el fastidio de Shikamaru se incrementó al notar la forma en que miraba a Temari, como queriendo comérsela…
-Si ya acabaron, entonces no te importará atenderme, hay algo importante que debemos tratar – decidió mirando mal a Kiba, Temari asintió y tras despedir a Kiba entraron ambos a la casa cerrando la puerta tras de sí.
En cuanto estuvieron solos, Shikamaru clavó los ojos en Temari, parecía molesta…
-¿Interrumpí algo importante?- preguntó con el tono aburrido de siempre, aunque tenía mucha curiosidad. Temari movió la cabeza de manera negativa.
-Llegaste justo a tiempo, Kiba comenzaba a ponerse insistente. ¿Desayunaste ya?- preguntó yendo a la cocina, Shikamaru la siguió.
-¿Y qué es lo que quería? – insistió en saber deteniéndose en el marco de la puerta, Temari sacó un par de vasos y tazas de la pequeña alacena.
-Siéntate, espero no te importe tomar solo cereal y jugo, ayer tendría que haber hecho las compras pero lo olvidé- evadió la pregunta, llenando el par de vasos con jugo de naranja que tenía guardado en el refrigerador, Shikamaru avanzó hasta ella y posando su mano en el hombro de la chica, hizo que ella volteara a verlo a la cara.
-Responde Temari, ¿qué es lo que quería Kiba, y porqué te veía de esa manera tan… intensa?- le insistió nuevamente él, con voz pausada y tranquila, Temari se obligó a desviar la mirada de ese par de ojos, había algo en ellos que la estaban poniendo nerviosa…
-No puedo hablar de esto contigo Shika, es un asunto privado que sólo concierne al clan Inuzuka…
-¿Entonces porqué lo sabes tú? – le interrumpió él tomándola por el mentón, pero Temari de inmediato lo hizo apartar la mano y se alejó unos pasos de él para ir al refrigerador.
-Soy la embajadora de Suna, es obvio que yo también deba saberlo- respondió ella, todavía huyendo de su mirada; el shinobi suspiró volteando hacia otro lado durante unos instantes.
-Así que es un asunto de los Inuzuka y Suna… - susurró volteando nuevamente a verla. Ella seguía evadiendo su mirada, ¿por qué le huía si eran asuntos de estado?- ¿Es algo que tenga que ver directamente contigo?- insistió analizando sus reacciones, pero Temari siguió guardando silencio. -Tan sólo respóndeme eso Temari, ¿eso que quiere Kiba tiene que ver directamente contigo? – preguntó nuevamente, la rubia bufó molesta, pero finalmente se enfrentó a los negros ojos del Nara.
-Sí, es algo que me involucra directamente a mí. ¿Satisfecho? – le enfrentó finalmente ella, cruzando los brazos orgullosa, demostrando la molestia que el acoso le causaba, la mirada de Shikamaru se endureció.
-¿Hay algo entre ustedes Temari, salías con él y no me lo habías dicho? – preguntó de nueva cuenta, la kunoichi lo miró incrédula.
-¿Qué demonios te pasa, Shikamaru?
-Está muy claro que Kiba está detrás de ti Temari, no hace falta ser un genio para ver que le interesas. ¿Desde cuando tienen esa relación…?
-Mide tus palabras niño- le amenazó ahora ella interrumpiéndolo, por fin la había hecho enojar.
-¿Entonces qué? ¿Vas a negar que hay algo entre ustedes? – siguió acusándole él avanzando hacia ella hasta quedar a un solo paso.- Ah, ya se, terminaste con Kiba y por eso es que buscas un nuevo novio, ¿no?- insinuó entonces él, sintiéndose cada vez más furioso, ella, harta le gritó:
-¡Con un demonio, que entre Kiba y yo nunca ha habido nada! - estalló por fin Temari, - ¡Que tiene un interés físico en mí ya lo se, no ha dejado de rondarme desde hace meses, pero eso no significa que también yo me sienta atraída por él!, ¿a que no se te había ocurrido eso, genio?
Y por primera vez en aquella mañana, Shikamaru se quedó callado sin nada más que replicar. Se quedó ahí, en silencio, mirando los verdes ojos de Temari que estaba que echaba chispas. Incluso molesta se veía endemoniadamente hermosa…
-Estoy celoso Temari, eso es todo – se atrevió finalmente a decir, Temari parpadeó incrédula.
-¿Celoso…?- repitió ella, esperando no haber escuchado bien, o que Shikamaru dijera que se trataba de una broma… pero Shikamaru no bromeaba. El shinobi estaba hablando muy en serio…
-Sí, dije celoso – confirmó desviando al instante la vista, Temari arqueó una ceja.
-¿Desde cuando te pone celoso que un chico me corteje?-preguntó sin pensar, después de todo, llevaba casi toda una semana saliendo con otros shinobis, y hasta ese momento Shikamaru no había mencionado nada… aunque quizás la escenita en el restaurante podría haber sido una muestra… y después, cuando Sai había aparecido en su apartamento, y también cuando los había interrumpido durante el festival…
-Mendokusai – susurró Shikamaru notando el paulatino cambio en la expresión de Temari: su incredulidad poco a poco había ido aumentando ante la gama de señales que habían ido aparecido frente a ella en tan escasos segundos.
Mirando fijamente a Shikamaru, casi con la boca abierta, Temari se quedó sin palabras.
¿¡Cómo había podido ser tan tonta para no darse cuenta antes?! ¡Shikamaru no había estado ayudándola a buscar al hombre de su vida, tan sólo había estado presentándole chicos al azar que no estaban realmente interesados en ella, por eso la seguía o acompañaba a cada cita esperando que el galán en turno quedara mal frente a ella y aparecer como el valiente caballero en su caballo dispuesto a rescatarla…!
-En mi defensa debo decir que no me había dado cuenta de esto hasta hace muy poco – se atrevió a hablar Shikamaru, que casi estaba adivinando lo que ella pensaba, pero Temari levantó la mano para pedirle que no dijera nada. Se sentía profundamente abrumada, necesitaba el silencio para pensar un poco. Mirándolo directamente a los ojos, después de unos minutos hablo.
-Shikamaru yo no se que decirte, – le confesó con seriedad. – Yo confiaba en ti, te fui absolutamente sincera…
-Yo también creía que estaba siendo sincero Temari, pero entonces apareció Sai y lo cambio todo…
-Te viste amenazado – opinó con toda razón la kunoichi cruzándose de brazos y mirando hacia otro lado, Shikamaru metió las manos en los bolsillos. Cómo le hacía falta un cigarrillo…
Y de pronto, alguien tocó la puerta.
Alzando la vista al reloj que colgaba de la pared, Temari maldijo por lo bajo. Shikamaru la miró fijamente con una ceja arqueada.
-¿Estabas esperando a alguien?- preguntó sintiendo el acelerar de su corazón. Temari lo miró nuevamente a los ojos durante breves segundos.
-Anoche… quedé con Sai para salir a entrenar- confesó antes de salir de la cocina, Shikamaru cerró los ojos sintiéndose derrotado, escuchándola abrir la puerta y recibir al ANBU…
Shikamaru se desplomó al instante sobre el piso, cubriéndose el rostro con las manos. Se había adelantado demasiado al plan, por culpa de Kiba, se le había olvidado por completo que tenía que desacreditar a Sai frente a la rubia, y ahora que ella sabía de sus sentimientos, todo se complicaba… ¿Temari sería capaz de darle una oportunidad de demostrarle que de verdad la quería…?
-Shikamaru – escuchó de pronto frente a él, alzando la vista, el Nara pudo ver a Temari en el marco de la puerta – tengo que irme – dijo simplemente, el shinobi se puso de pie y avanzó hasta ella, sin apartar sus ojos de los de ella: estaba decidido a seguir con su plan aunque las cosas se pusieran problemáticas.
-Yo te amo Temari, desde antes de que Kiba o Sai aparecieran… yo más que ellos merezco una oportunidad, y voy a luchar por demostrártelo - le dijo de forma pausada y clara, como para darle más énfasis e intensidad, esperando que de esa manera la kunoichi se diera cuenta del peso de la confesión, pero sin darle tiempo de que ella le replicara, se marchó del lugar con una seguridad que antes nadie le había visto…
