Personajes de Digimon no son míos.
Capítulo 10
-¿Podemos ir ya?- se queja Tai.
-¡Solo un momento!-exclama mi captora.
-Yolei, por favor, deja de jugar a la muñeca Barbie con mi hermana.- dice exasperado.
-Ay, no sé quién es peor: tú o ella. ¿Por qué no se relajan un poco?
-Creo que es suficiente.- intervengo levantándome.
-Pero aún no te termino de maquillar.- dice con un puchero.
-No es para tanto, puedo sobrevivir solo un poco de color en los labios. No vamos a hacer algo que implique estar maquilladas, las únicas que nos van a ver somos nosotras mismas.
-Pero…
-¡Ya vamos!- grita mi hermano.
Tomo mis cosas mientras mi amiga sigue haciendo caras.
-Será mejor que salgamos o nos matará.
Suelta un bufido, pero de cualquier forma, coge sus pertenencias.
-Juro que me vengaré.- Nos amenaza al salir del apartamento.
Tai y yo intercambiamos una mirada. Él sonríe de lado y me hace un gesto para que salga antes que él. Hago eso mismo y él cierra la puerta. Al poco tiempo llegamos al departamento de Yolei.
-Está bien chicas, me voy al concierto de Matt. Diviertanse y no hagan algo que yo no haría.- Se voltea para irse, pero lo piensa mejor.- Tampoco hagan algo que yo haría.
Termina de advertirnos y se va corriendo.
-Así que… ¿vemos una película?
Una sonrisa macabra se forma en el rostro de mi amiga.
-Si... película.- Dice mientras cierra la puerta.
Se adentra y empieza a arreglar su sala. La sigo de cerca.
-Yolei,- comienzo temerosa- ¿qué está pasando?
Antes de que pueda si quiera abrir la boca, escuchamos el timbre sonar. Ella corre hacia la puerta, pero no la abre sino hasta después de cerciorarse que todo está en orden. Quien espera detrás de la puerta, no fue tan difícil de imaginar luego de ese comportamiento tan peculiar.
-Buenas tardes.- saluda Ken.
-Hola, pasen.
Yolei lo toma del brazo y lo hace entrar, detrás está el mejor amigo del de cabellos oscuros. Miro con reproche a la de cabellos largos. Se supone que iba a ser noche de chicas. Ya es suficiente perderme el concierto de "The Teenage Wolves", ahora tendré el recuerdo constante de eso mientras estén aquí.
-¿Sucede algo malo?- pregunta como tanteando.
-No.- respondo muy rápido.
Su rostro se ensombrece. Me arrepiento de ser tan brusca, pero no sé si deba decirle la verdad o cualquier cosa en realidad.
-Lo siento es que…- intento explicar, pero la de lentes me interrumpe.
-Ya estamos todos, ¡vamos!
-¿A dónde?- pregunto un poco escéptica.
-A un concierto.
Retumban los sonidos en los altos parlantes.
Las fanáticas gritan, los músicos tocan, el cantante hace lo suyo, los bartenders hacen malabares con los tragos y los borrachos a pelear. Sí, estoy exactamente donde menos debería. Ni siquiera sé cómo me dejaron entrar, parezco de quince y este es un bar donde concurren jóvenes de más de veinte. Tai me matará si se llega a enterar.
-¡En cualquier momento tocan!- chilla Yolei mientras da saltitos.
Ken sonríe, pero ese gesto se esfuma luego de ver a su amigo.
-¿No estas emocionado por ver a tu hermano?
-No me gustan los ambientes tan cargados.- Responde con sinceridad.
Es verdad, el lugar está abarrotado de gente. Por suerte y como su hermano es el vocalista, el rubio nos lleva a un sitio un tanto apartado donde hay menos gente.
-Si es verdad, entonces ¿por qué vas tanto a fiestas?- pregunta inocentemente mi amiga.
Él no dice nada, se limita a mirarme. Yo desvío la mirada.
-¿¡Qué haces tú aquí!?- demanda Yolei.
Cuando volteo veo a Daisuke sonriendo socarronamente.
-¿Acaso no puedo divertirme?
Estoy segura que ella quiere discutir, pero la mano del de cabellos oscuros la calma. Al volver la mirada al heredero de los googles de mi hermano, me doy cuenta que no está solo.
-Hola, Misuki.
-Hola.
El de cabellos desordenados vuelve a la realidad, luego de su usual pelea con Yolei, para tomar de la mano a su acompañante. Mi amiga alza una ceja, Ken sonríe de lado, mientras que el rubio se para un poco alejado de "la acción".
-Será mejor irnos.- Es lo último que dice el chico antes de jalar a la chica lejos de nosotros.
Una vez fuera de nuestro campo de visión, Yolei coloca sus manos en sus caderas y comenta:
-Esperaba más de ella.
El de ojos claros suelta una risita y su amigo mueve la cabeza. Yo ruedo los ojos.
-¡¿Cómo están Odaiba?!
Los cuatro divertimos nuestra atención al joven con el micrófono. Se escuchan unos gritos mas no se entiende lo que quieren decir, Matt sonríe. Veo como Yolei no para de dar saltitos y mientras hace eso, Ken no la deja de ver con un brillo en los ojos que no había visto en otra persona que no sea… siento como a mi lado, el rubio menor se inclina hacia atrás y coloca sus manos en los bolsillos.
El lugar estalla por los gritos de las fanáticas apenas comienzan la primera canción. Mi amiga nos aprisiona con sus brazos a mí y a su príncipe. Tocan nuestra canción favorita, por lo que cierro los ojos y canto como si nada más importase. Cuando los abro, me encuentro con lo que menos esperaba y quería: una mirada marrón.
-¿Qué haces aquí?- Demanda Tai haciendo presión con su mano en mi brazo.
Me había jalado a fuera del lugar en un frenesí impresionante, detrás venían una alterada Yolei y un preocupado Ken. Ahora, mi hermano está inclinado mirándome con un rictus.
-Me lastimas.- Digo en un intento de evitar el tema.
Me suelta.
-¿Y bien?- exige.
-No pasa nada.- Dice un poco nerviosa mi amiga.- Solo salimos un rato; tú también lo hacías a nuestra edad.
Tai le lanza una mirada furiosa, Yolei cierra la boca, Ken le pasa un brazo por los hombros. Mi hermano se cruza de brazos un me ve con una ceja alzada.
-Nunca dijiste que no podía venir.
-Nunca dije que sí.
-Ya no es una niña, Tai. Deja de tratarla como tal.
Los dos rubios podrían pasar como gemelos. Lo que los diferencia es que uno tiene aire de misterio y el otro de fantasía. Mi hermano tiene toda la pinta de querer borrarlos de la foto. Tengo miedo por ellos.
-No te metas.- Sisea.
En un acto reflejo, mis ojos se abren. Nunca lo había escuchado usar ese tono. Jamás.
A/N: Gracias por leer :)
Leozx95: gracias por tu comentario:), espero te guste.
