Hola a todos de nuevo, ya estamos aquí en un capitulo especial, y no porque sea el numero 10, si no porque en este capitulo nos reencontraremos con un antiguo personaje, que como harban notado, desde su ultima aparición, se le a mencionado constante mente por las chipettes, pero no a vuelto a salir, ¿ya saben quien es? así es es nada mas que Olivia, conocida como la única figura maternal que las chipettes tuvieron, antes de ser separadas por Miss Grudge (la directora del orfanato), bueno si ya han leído mis dos novelas anteriores, sabrán que Olivia también escapo de Australia pero en diferentes memento y rumbo que las chipettes, eso fue todo lo que se supo de ella, bueno pues ahora veamos a nuestra pequeña amiga de vuelta.

claro tambien hay que mencionar que en el principio de esta historia se escribió una bitácora acerca de los viajes de Olivia, (Linea Del Tiempo Parte 4) donde se menciona que Olivia pierde el rumbo, asi que si recuerdas eso podrás comenzar a leer esta historia

ESPERO QUE LES GUSTE

Nota: nos soy dueño de los personajes ni de las canciones de esta fanfic...XD


Capítulo 10

¿Olivia?

¡HOLLYWOOD!

¡La Ciudad de los Sueños!

5 semanas aproximadamente desde que Olivia perdió su rumbo

Hollywood era el lugar a donde Olivia tenía que ir, pero ¿cómo iba a llegar?, ella no tenía ni la más mínima idea de dónde o como llegar. Pero su pregunta pronto fue contestada cuando miró a su derecha y vio un edificio y el signo sobre el edificio que decía "Estación De Autobuses". Olivia observo las giratorias barras brillante que descansaba fuera del edificio, la gente pasaba por las barras para subir al autobús y llegar a su destino.

Es aquí, Olivia pensó para sí misma.

Así es como voy a llegar a Hollywood. Pero para poder abordar el autobús, iba a necesitar dinero para pagar un billete...

Olivia abrió el cierre de su mochila que traía consigo y sacó unas monedas australianas; ella sabía que la moneda australiana no sería aceptada aquí, así que tenía que encontrar alguna manera de convertirlos en dólares estadounidenses. Primero era mejor encontrar un lugar, donde pudiera canjear las monedas por dólares...

Olivia entró en la estación de autobuses y encontrado una tienda Cambio de divisas, ella intercambio todas sus monedas australianas por diez dólares americanos.

Lo siguiente que hizo fue pedirle al encargado de las entradas de autobuses, que estaba sentado detrás de un mostrador, cómo podía llegar a Hollywood. El encargado le respondió -Aborde el autobús número 23 la llevará a Los Ángeles, Hollywood-, Cuando Olivia preguntó cuánto era el costo del boleto, el hombre respondió que serían -diez dólares-

Era todo el dinero que Olivia tenía, pero era todo lo que ella podría hacer para llegar a Hollywood. Olivia pidió -Una entrada, por favor-, El hombre le dio el boleto y Olivia se dirigió afuera para esperar su autobús, que salía en cinco minutos.

Olivia vio el autobús y escuchó a un hombre gritar:

¡NÚMERO 23 DE LOS ÁNGELES, HOLLYWOOD!

Acercándose mostró al chofer quien estaba en la puerta de la estación 23 su boleto. Una vez que el chofer revido el boleto le permitió seguir adelante. Se sentó en un asiento vacío en la parte trasera y miró por la ventana. América era un lugar tan diferente que lo que había imaginado...

El autobús pronto comenzó a llenarse de pasajeros y, una vez que quedo lleno, la puerta se cerró y el motor encendió dando marcha hacia los Ángeles. La voz del conductor hizo eco alrededor del autobús:

"Hola damas y caballeros. Este es el autobús número 23 rumbo Los Ángeles, Hollywood. Tiempo estimado de llegada tres días. Esperamos que disfrute de su viaje"

Olivia descubrió lo largos que tres días podrían parecer una eternidad. Al principio estaba disfrutando leyendo su revista de Hollywood y mirando todas sus posesiones, pero eso sólo fue agradable durante un rato. La comida era dado a aquellos que la solicitaran, aunque normalmente el dormir estaba perfectamente bien para Olivia; pero el aburrimiento era demasiado para ella, sin embargo así tuvo que pasar los tres días que durara el viaje.

Ella pronto se sintió aliviada cuando se despertó con el chofer hablando a los pasajeros:

"Señoras y señores. Acabamos de llegar de Los Ángeles, Hollywood y estaremos parando en la estación de autobuses en cinco minutos. Esperamos que su viaje haya sido agradable"

Olivia podría responder a esa pregunta en una sola palabra; -¡NO!


El autobús pronto se detuvo en la estación de los Ángeles, Olivia debido a la emoción fue la primera en bajarse al fin; estaba aquí, Olivia estaba aquí; ella estaba en Hollywood, la tierra de los sueños. ¡Ella lo había logrado!

Los demás pasajeros comenzaron a ponerse de pie y llegar a su equipaje que colgaban sobre sus cabezas. Olivia estaba fuera de la puerta del autobús y su equipaje ya estaba por encima del hombro.

El sol fue lo primero que golpeó a Olivia, los rayos calientes cubrió su piel. El aire se sentía diferente aquí, muy diferente al aire australiano al cual ella estaba acostumbrada. El paisaje era, por supuesto, muy diferente; pinos crecientes en medio de la acera, los coches de lujo que conducen rápido por las carreteras. Claro esto último, no eran muy diferentes a los autos de Australia, pero el acento de las persona, la ropa eran muy diferente al acento de Olivia y su ropa desgastadas. Y ahora que Olivia finalmente estaba aquí, por unos segundos deseo no estar en ningún otro lugar más que en Australia.

Pero ahora que estaba aquí, no podía dar marcha atrás, no después de todo el esfuerzo que se tardó en llegar hasta aquí. ¡No!, ella vino aquí para encontrar a las chipettes y estaba decidida a lograrlo. Pero ¿Cuál sería el primer lugar para empezar? Eso era algo que Olivia no había planeado; cómo iba a encontrarlas. Oh, ella esperaba no haberlas pasado por despistadas en Nueva York, esperaba que nadie las haya descubierto o haber llamado la atención. Esperaba que estuviesen a salvo.

Olivia sintió muchos nervios al estar en un lugar nuevo ya que el temor comenzaron a atacarla por unos instantes. Una vez que sus nervios se calmaron, ella ajusto la mochila en el hombro y se dirigió a la estación de autobuses. Tan pronto se dio cuenta de que ella no tenía ni idea de dónde estaba; ¿cómo iba a encontrar a las chicas si ella no tenía ni idea de dónde estaba? En un mostrador, Olivia vio un folleto que decía "Mapa de Hollywood". Lo recogió y lo desdobló el folleto para revelar el mapa completo de Hollywood. Era grande y Olivia necesitaba un milagro para encontrar a las chicas en este lugar.

Olivia salió a la calle de la estación de autobuses. Buscó el nombre de una y buscó la ubicación exacta de la calle en el mapa. Ella lo encontró, pero no la ayudó en nada en encontrar o ubicar a las chipettes. Parecía inútil. Suspiró mientras doblaba el mapa de nuevo a su tamaño original y comenzó a caminar por una calle con tiendas y gente caminando de aquí para allá por la acera. Olivia parecía estar en el centro de La ciudad.

El sol comenzaba a ser más intenso lo que le provocó que le diera mucha sed a Olivia. Vio a un pequeño café en la esquina de la calle y, queriendo un vaso de agua, ella entró.

El café era acogedor y tranquilo. No había muchas personas alrededor de la habitación; un hombre estaba detrás de un bar, una mujer de cabello corto leyendo una revista, otra mujer de cabello largo rubio sentada trabajando en un artículo con una laptop y una pareja se besaba en la esquina de la habitación. El lugar estaba decorado con maravillosas fotos que colgaban alrededor de la habitación, las plantas y los adornos colocados por toda la habitación. Las paredes estaban pintadas de un color lima y algunos toques de flores que hace referencia a la naturaleza y una radio estaba encendida, Olivia entro en silencio, y fue ignorada por los huéspedes. Ella se sentó en una sola mesa con una silla. Una camarera se acercó a ella y le preguntó:

-¿Que desea ordenar?-

-He- Olivia tomo el menú que estaba frente a ella. Con un sentimiento angustia, se dio cuenta de que no tenía dinero. ¿Cómo iba a comer y beber si no tenía dinero? -Yo... eh... yo realmente no, gracias-

-Mire, señorita,- dijo la camarera en un tono bastante duro, poniendo las dos manos en las caderas. -Este es una cafetería un restaurante, se supone que la gente viene aquí a comer, para eso son los restaurantes. Así que, ¿cuál va a ser u pedido?- La camarera sacó un lápiz y papel y apoyo la pluma sólo sobre, listo para apuntar las orden de Olivia.

-Yo... eh...- ¿Qué debo decir? ¿Qué podía decir? Ella se sentía estancada al no responder y, al hacer esto, probablemente fue enfureciendo a la camarera. -Yo... yo estoy sedienta... por favor... no tengo dinero... ¿podrías sólo-

-¡Usted no tiene dinero en efectivo!, entonces no tiene nada que hacer aquí-, dijo La camarera en un tono firme. -Ahora, ¿si no tienes nada de efectivo? puede ser que bien, puedas ¡largarte de aquí!

-¡No!, espere- dijo una voz femenina dulce. Olivia miró hacia arriba y vio junto a la camarera a una mujer un poco más alta que ella y con cabello rubio que le llagaba hasta la cintura estaba, ella estaba sonriéndole. -Ella está conmigo. Ella es mi sobrina... y yo le dije que viniera aquí a verme-

La camarera levantó una ceja ante esto. Ella miró a la cara sonriente de la mujer rubia y miró a Olivia, que también estaba sonriendo, Olivia quedo sorprendida de lo que la mujer rubia le había dicho a la camarera. Ella la estaba ayudando después de todo.

-Dile a la camarera lo que quieres... sobrina- dijo la mujer rubia con voz dulce.

Olivia quien quedo sorprendida, se sacudió la cabeza, dándose cuenta de que la rubia estaba hablando con ella.

-Oh… He...Yo- Olivia empezó a revisar rápidamente el menú. -me gustaría un vaso de jugo de naranja, por favor-

-Y voy pediré lo mismo- La mujer rubia tomo el asiento en la que estaba sentada y tiró de él hasta el extremo opuesto de la mesa de Olivia estaba sentada, en lo que ambos frente una ala otra. –Gracias- La mujer rubia miró a la camarera con una sonrisa brillante.

La camarera tomó una última mirada inquisitiva a la mujer rubia y en Olivia, giró sobre sus talones y se dirigió en dirección a la cocina dar sus pedidos.

Cuando la camarera estaba fuera de la vista y del alcance del oído, la mujer rubia miró a Olivia con ojos preocupados y dijo:

-Estás bien-

Olivia volvió a mirar a la mujer y le dijo con una voz casi sin aliento:

-Eh... sí, yo, estoy bien-

-Me alegro de oír eso- La mujer rubia respondió con una sonrisa cálida. Olivia parecía se sentía tímido y confundía sobre la sonrisa que le dio la mujer rubia. Quiero decir, esta mujer había la había salvado de causar problemas en el restaurante, ella pudo haber dejado que la corrieran fuera de la cafetería pero no. Olivia deseaba que hubiera alguna manera de que pudiera darle las gracias; y seguro diciéndole sería un buen lugar para empezar...

-Gracias- dijo Olivia en voz baja, sus ojos se clavaron en el mantel que cubría la mesa. -Sabes... por... ayudarme, con la camarera, Olivia lentamente levantó los ojos, con la sensación de que era más educado mirar a la mujer que apartar la mirada de ella. -Usted no tenía que hacer esto-

-Yo quería hacerlo- La mujer respondió, con la cálida sonrisa todavía pegada en su cara. -Pude escuchar que estaban sedienta y que no tenía dinero y yo no estaba dispuesta a dejarte así-

-Pero, usted ahora tiene que pagar más de lo que iba a pagar por mi bebida- Respondió Olivia señalado y también en su voz que dio a entender que no quería ser una molestia para la mujer.

-Oh, no me importa pagar- La mujer respondió con una voz bien cariñosa. -Sólo significa que llego a hablar y a conocer a alguien-

Olivia sonrió a esto, dijo.

-Bueno, usted no tiene que hacer esto-

-Yo quería. De todos modos, ¿dónde están mis modales? Mi nombre es Claire Wilson- Claire le tendió la mano sobre la mesa.

-Mi nombre es Olivia- Olivia tomó la mano de Claire y la sacudió.

-Es un placer conocerte Olivia- dijo Claire con voz cálida.

-Es un placer conocerte también, Sra. Wilson-

-Por favor, llámame Claire-

-OK, Claire-

La conversación parecía ir un poco más tranquilo aunque no había nada que fuera apropiado decir. Olivia había dicho su agradecimiento y tanto había saludado oficialmente entre sí; ¿y ahora qué? ¿Qué dices? Olivia miró alrededor de la acogedora cafetería, de ver si algo había cambiado; nada había movido ni un centímetro.

-¿y tu apellido?- hablo Claire.

-¿Qué?- Olivia preguntó mientras ella mientras de nuevo pegó su atención a Claire.

-No me dijiste tu apellido- Claire elaboró su pregunta.

-No, no lo hice- dijo Olivia con voz firme, mientras sus ojos se dirigieron a la mesa. -Eso es porque no tengo uno-

No pasó mucho tiempo para que Claire se diera cuenta de todo. Ella abrió la boca y se disculpó de inmediato.

-Oh Olivia, lo siento mucho- Claire dijo mientras ponía sus manos hacia Olivia y las sostuvo con firmeza, su voz recubierto en la preocupación. -Yo no quería entrometerme...

-No, está bien- Olivia murmuró mientras miraba de nuevo hacia Claire, las lágrimas brillaban alrededor de sus ojos.

-Oh, yo no quise hacerte llorar- Claire dijo mientras su voz se llenaba de más preocupación. -Lo siento, realmente soy-

-No estoy llorando por eso- dijo Olivia mientras se limpiaba las lágrimas que corrían lentamente por su mejilla. -Estoy llorando porque estoy en un país nuevo, estoy perdida y no sé cómo encontrar a mis amigas- Contesto Olivia firmemente por un momento para luego echarse a llorar.

Claire, sintiendo su dolor en su corazón, se levantó de su asiento, se arrodilló junto a Olivia quien derramaba miles de lágrimas, ella tiró sus brazos alrededor de Olivia en un cálido abrazo.

-Lo siento mucho, Olivia- Claire repiqueteaba la espalda de Olivia, ella apoyo su cabeza en hombro de Claire en eso llego la camarera con los pedido de Claire y Olivia. "Oh... déjelos sobre la mesa, por favor- le dijo Claire.

Claire soltó Olivia y la ayudó a secar sus lágrimas.

-Ahora- Claire dijo mientras miraba a lágrima en la cara de Olivia. -¿Quiénes son sus amiguitas? Tal vez yo las conozca...

Olivia olfateó ante esto. No estaba tan segura de sí podía confiar en Claire para decirle sobre Brittany, Jeanette y Eleanor. Aunque ella parecía le perfectamente confiable; tal vez ella no reaccionaria mal, tal vez si podía confiar. Sólo había una forma de averiguarlo...

-Sus nombres son Brittany, Jeanette y Eleanor- Olivia parecía pensar que eso era suficiente. Si Claire sabía los nombres, ella sabría que están hablando de ardillas...

-Hmm... No parece que conozco a nadie con esos nombres. Lo siento-

Olivia suspiró; fue un buen intento. -Está bien-

Hubo un pequeño silencio entre los dos hasta Claire lo rompió:

-Oh, Olivia- Olivia miró a Claire y vio que Claire tenía un pequeño pedazo de papel en sus manos. -¿Por casualidad anotar esta dirección?- Claire puso el pedazo de papel sobre la mesa y la empujó hacia Olivia.

Olivia cogió el papel y leyó la dirección que fue escrito en la escritura a mano desaliñado:

David Sevilla

1958 Sol Camino

Hollywood

Los Ángeles, CA.

90231

Olivia sabía que no iba a saber la dirección (¡no sabía cualquier dirección en los Estados Unidos!) Y ella sabía que no le serviría por lo que ella negó con la cabeza y le entregó el trozo de papel de nuevo a Claire.

-Lo siento- dijo Olivia como Claire tomó la hoja de papel. -No sé cómo hallar una dirección-

Claire miró a la dirección y suspiró. -Está bien-

-¿De quién es la dirección?- Preguntó Olivia, sin saber por qué, porque no conocía a nadie en América (Bueno, excepto, Brittany, Jeanette, Eleanor y a Claire. La pregunta fue hecha para los propósitos conversacionales.

-Es mi amigo, Dave Seville- contestó Claire y, como era de esperar, Olivia no tiene ni idea de quién era esa persona. -Él es un buen amigo mío y yo no sé por qué me iba a encontrar un pedazo de papel con su dirección escrita en él en un café, no tiene sentido...

Para Olivia, nada tenía sentido, ya que ella estaba perdida, no sabía dónde estaban las chicas y no tenía idea de cómo iba a encontrarlas.

-Sí- dijo Olivia en voz desinflado. -No tiene sentido. No sé cómo me voy a encontrar a las chicas en este lugar...- Olivia pensó que estaba hablando en voz baja para sí misma, pero parecía que Claire le había escuchado.

Claire dobló el papel y lo coloco en el bolsillo de sus janes. Ella miró a Olivia y dijo con voz amable y tranquilizadora:

-Bueno, mira, ¿por qué no me dices lo que pasó? Me parece que has pasado por mucho...

Como confirmación de esto, Olivia asintió con la cabeza. –Si, esta ben-

-Así que, ¿por qué no me dices lo que has pasado mientras tomas tu bebida de naranja?- Olivia miró hacia abajo sobre la mesa y vio un vaso de jugo de naranja delante de ella; Claire tenía uno también. La camarera debió haberlos traído mientras Olivia estaba llorando.

Olivia sonrió mientras recogía su jugo de naranja, tomó un sorbo y sintió el refrescante líquido frío lavar por su garganta seca.

-Todo empezó cuando me encontré en el bosque a tres ardillas bebés, que al parecer podían hablar- Olivia comenzado y Claire no se rió ni jadeo en absoluto; escuchar acerca de ardillas que hablan fue algo natural para ella, y Olivia sonrió ante ese pensamiento.

Muy bien hasta aquí, espero que lo hallan disfrutado y dejen sus reviews, comentarios acepto criticas, sugerencias para esta historias, ideas todos son bien venido, pero sin insultos ni groserías, de lo contrario sera borrado el comentario, antes de irme quiero agradecer a Zahory Skiler, por su idea de que Olivia apareciera de nuevo, y también a Jessica Arely, la unión de amistad entre Claire y Olivia, la verdad fue un gran aporte, así que se los agradezco XD.

Bueno aqui me despido de este capitulo y nos vemos en la siguiente actualizacion, que sera pornto