Este capítulo contiene LEMON, espero que no quede vulgar, la verdad es que lo he reescrito varias veces para intentar que quedase apañado. Gracias por seguir la historia, espero que os guste.

Capítulo 10. En ocasiones sobran las palabras

Algo lo despertó, se sentía un poco aplastado, de repente un picor en la nariz, aun con los ojos cerrados y sumamente dormido se rascó…a los pocos segundos otra vez ese picor, murmura algo y como si estuviera muy lejos escucha una risita….esa risa, de que le sonaba esa risa….

Ginny seguía encima de Harry y se reía mientras veía como su novio seguía sin terminar de despertarse mientras ponía caras raras cuando ella se agachaba y rozaba la nariz de Harry con su pelo. Se habían quedado solos en la casa ya que sus padres se habían ido a ayudar a George a la recogida del pisito que compartía con Fred antes de empezar la guerra, ya que iba a volver a La Madriguera a pasar una temporada. Ron y Hermione habían madrugado para acudir a casa de los padres de Hermione ya que estos acaban de recuperar la memoria y merecían una explicación. Bill y Fleur había vuelto a su casa y Charlie estaba con Hagrid tratando unos temas comerciales (no quisieron indagar más).

Así que Ginny, que se había levantado al mismo tiempo que Hermione, había arreglado ya toda la casa, se había duchado y preparado el desayuno para Harry cuando había decidido subir a despertar a su novio que seguía durmiendo a pierna suelta.

El peso de más en su cama, el picor de la nariz, la risita, y finalmente el inconfundible olor floral terminó por despertarlo. Poco a poco fue abriendo los ojos mientras intentaba sonreír (aunque terminó por hacer un intento de sonrisa mientras bostezaba)….

- Buenos días pequeña-dijo Harry con la voz somnolienta.

Ginny se limitó a sonreír y darle un tremendo beso que terminó por despertar al chico. Durante unos minutos estuvieron los dos tumbados sobre la cama mientras se besaban.

- Niña nos van a ver tus padres, o peor aun tus hermanos, y no quiero morir tan joven-dijo Harry.

-Así que ahora te importa morir joven ¿no?-dijo Ginny mientras se ponía encima de Harry y profundizaba más el beso- Además, estamos completamente solos, y por un buen rato.

Ahora fue Harry el que profundizo el beso, mientras poco a poco iba metiendo la mano por debajo de la camiseta de Ginny. Al cabo de un poco ella se enderezó y se apoyo sobre sus rodillas. Se miraron a los ojos, en ellos había deseo, había pasión pero por encima de todo había amor.

Intentando no dejar de mirarse fijamente a los ojos Ginny se quitó la camiseta, quedando en sujetador, después bajándose de la cama se quitó los pantalones. Harry estaba embelesado mirando el cuerpo de su novia, era perfecta. Ginny se metió debajo de las sábanas de Harry, pero esta vez fue él el que se puso encima de ella, mientras con una mano le acariciaba la cara, entrelazó la otra con una de ella. Estuvieron besándose un buen rato, de vez en cuando uno de los dos le decía cerca del oído al otro que le quería y eso hacía que se besaran con más pasión.

Después de un rato así los besos dejaron de ser suficientes, y la ropa a sobrar, terminaron los dos desnudos y tocando todas las partes del otro, primero tímidamente, pero con el paso de los minutos, los primeros roces se convirtieron en caricias prolongadas que arrancaban más de un gemido en los dos adolescentes.

La única zona que ninguno de los dos se había atrevido aun a tocar era el sexo del otro. En un momento de pasión Ginny poco a poco fue bajando la mano y empezó a acariciar la entrepierna de Harry, este al notar el roce soltó un audible gemido y puso los ojos en blanco, esa chica conseguía volverlo loco. Ginny al verlo así noto un calor insospechado y nunca antes sentido, agarró bien el sexo de Harry y empezó a agitarlo en un primer momento torpemente, mientras le besaba el pecho y el mentón.

Harry estaba en una nube, pero cuando notaba que si Ginny no paraba iba a terminar, cogió la mano de esta con una de las suya mientras se acomodaba bien a un lado de ella y con su otra mano empezaba a acariciar las ingles de Ginny. Poco a poco ella fue abriendo las piernas, y él, comenzó a acariciar la zona exterior del sexo de Ginny, encontrando un punto especialmente sensitivo, que cuando lo acariciaba con un poco de presión hacía que Ginny arqueara medianamente su espalda. Poco a poco fue penetrando con su dedo el sexo de Ginny, y noto que le gustaba ya que vió como apretaba los labios y de ellos salía una respiración entrecortada.

Al principio se notaba bastante torpe, pero conforme vio el placer que estaba sintiendo su queridísima novia cogió confianza y aumento el ritmo.

- Pequeña-dijo Harry con vergüenza en la voz- quieres que..-se lo pensó dos veces antes de decirlo- ¿quieres que te lo haga con..?-y se señaló la boca…

En un primer momento Ginny se puso un poco roja, pero estaba tan excitada que le había parecido una idea perfecta.

Si-sonrío Ginny-pero con una condición, que después te lo haga yo a ti.

Harry se puso encima de ella, y le dio un apasionado beso, aunque pronto lo deshizo y empezó a bajar mientras iba besándole el cuello, pasando por sus pechos y entreteniéndose en uno de sus pezones, continuó bajando por la tripa, para terminar en el lugar que quería llegar.

Estuvo bastante rato haciendo disfrutar a Ginny, no sabía bien como se hacía, eso sí, sabía que a ella le estaba encantando dado que al poco de empezar y volverse a encontrar con el dichoso puntito sensitivo de Ginny, esta se arqueó entera y con una mano cogió el pelo de Harry, mientras pronunciaba su nombre.

Ginny le hizo parar, pero Harry se dio cuenta que aún no había terminado ella, así que una vez más con la mano hizo que Ginny llegara al clímax.

Aun con la respiración entrecortada, Ginny se puso encima de Harry y tal como había hecho él, fue bajando poco a poco, hasta llegar a su miembro. Desde abajo le miró a los ojos, le sonrió, y le dijo que le avisara si…

Harry se empezó a volver loco en el mismo momento en el que notó el primer contacto de la boca de Ginny. Estaba sintiéndose en una nube, y estaba en un nivel de excitación que evidentemente nunca había llegado, aunque su máximo nivel de excitación llego cuando Ginny, mientras le seguía haciendo sexo oral, se le quedó mirando fijamente a los ojos…

Cuando Harry le avisó que estaba apunto, Ginny se incorporó un poco y terminó con la mano…

Se quedaron un rato desnudos y tendidos encima de las sábanas, mientras de vez en cuando se daban largos besos y se quedaban abrazados.

- Tenemos que poner las sábanas a lavar Harry, menudo estropicio hemos hecho-dijo mientras le sonreía coquetamente Ginny.

- Me parece bien, aunque tendremos que darnos una ducha ¿no?-dijo Harry-si quieres ves duchándote tu y yo cambio la cama y pongo las sábanas.

Mientras Ginny estaba en la ducha, Harry hizo su cama, y de paso la de Ron para disimular, y tiro las sábanas al cubo de la ropa sucia. Después fue su turno en la ducha, y para cuando bajo, se encontró con un suculento desayuno encima de la mesa, y a Ginny (con una sonrisa especial) esperándole sentada encima de la mesa.

- En ocasiones me pregunto que he hecho para merecerte-dijo Harry mientras se abrazaba a su novia.

- Si quieres Sr. Potter me pongo a enumerar-dijo con una sonrisa Ginny mientras ponía los brazos alrededor del cuello de Harry.

- Me a encantado lo que acaba de pasar pequeña-añadió Harry con una sonrisa y sonrojándose un poco.

Ginny le dio un tremendo beso, porque en ocasiones, solo en ocasiones sobran las palabras.

Aviso que tan solo escribiré dos capítulos más de esta historia, porque el otro día repasándola me di cuenta que conforme van pasando los capítulos me voy dispersando en la historia, los capítulos son peores, así que le daré un final y probablemente empezaré a escribir otra historia diferente de la que tengo algo escrito ya. Muchas Gracias por todo. Alsev