Vegeta la cena

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Vegeta estaba empezando a impacientarse cuando Bunny regreso de llamar a su hija.

Para completar su día, sintió el ki del debilucho de la pareja de la mujer acercándose¡ lo que faltaba!, debía de ser una de esas semanas en que llegaba una noche a arruinarles la cena a todos, lo sacó de sus pensamientos la voz de la anciana preguntándole dónde se iba a sentar.

Vegeta había aprendido que no era bien visto entre los humanos asesinar a los miembros de la familia anfitriona, por más que sirvieran solo de estorbo, así que decidió informarle que se sentaría donde tuviera un instante mas de tiempo para pensar antes de mandarlo al otro mundo.

-Dado que ahi esta la pareja de su hija me sentare en este lado, como prefieren ustedes, para que no lo mate cuando diga algo estúpido. ( Cosa que es seguro que va a suceder) ¿Qué, su hija no tenia requerimientos mínimos para elegir con quien compartía su vida?

Vegeta no podía creer que hubiera dicho esa ultima frase, a él no tenia porque importarle a quien elegía esa mujer escandalosa como pareja.

Ese tipo debía de serle mas detestable de lo que había creído.

Y como era de esperar, la anciana malinterpreto como interés el comentario y aprovechó para informarle de otra costumbre terrestre, resultaba que allí la gente se dedicaba a tener relaciones de prueba y error con distintas parejas, antes de elegir una con la cual quedarse definitivamente.

Siempre se preguntaría como habían sido los sayayin los que fueron borrados del universo, si había especies mucho más merecedoras de ese destino.

¡ Qué forma de perder el tiempo!, según lo que recordaba de lo poco que Nappa había hablado del tema, ellos, al llegar el tiempo adecuado para aparearse, el instinto les decía cual era la pareja apropiada y se unían de por vida sin llegar a sentir nunca ningún tipo de atracción sexual por otra persona que no fuera la elegida. Siendo una raza que había evolucionado en una lucha constante, necesitaban de todo el tiempo disponible para entrenar y conquistar otras razas, como para estar perdiendo el tiempo luchando entre ellos mismos por una pareja, de todos modos, los poco adecuados para la lucha eran enviados a otros planetas, como el retrasado mental de kakarotto, o morían jóvenes, antes de llegar a reproducirse, y de esa manera la especie evolucionaba de manera adecuada, afortunada o desafortunadamente para él, ya no quedaban mujeres sayayin, así que el no tendría que preocuparse siquiera por sentirse atado emocionalmente a una mujer. Claro que en sus viajes por el espacio había tenido su dosis de experiencias sexuales , pues había aprendido por las malas, que siendo muy joven, y viviendo entre seres sin escrúpulos ni mas reglas que las de obediencia a Friezer, tenía que presentar una imagen fuerte y clara para no ser molestado.

Lo sacó de sus pensamientos el ver al debilucho y a la mujer saludarse a la usanza de la tierra, otra costumbre desagradable que tenían de estar juntando las bocas, y ahora que la anciana le había contado que no eran una pareja definitiva le parecía todavía peor, se podían volver enemigos en cualquier momento y ¡ quien quiere tener tan cerca los dientes de alguien que no se sabe que va a pretender mas adelante !

Afortunadamente la anciana recordó para que estaba allí y le dio su comida, la cual mejoró un poco el humor de Vegeta, decidió que no valía la pena estar allí ni un momento mas de lo necesario, pues cuando estaba el debilucho, Bulma no se mostraba tan dispuesta a entablar batallas verbales con él, por estar cuidando que ese imbecil no dijera algo por lo cual acabara asesinado, así que comería rápido para regresar a su entrenamiento por unas horas más.

Sin embargo el payaso ese empezó a tratar de alardear con información inútil y recibió solo atención de la anciana, la mujer estaba muy tensa como para estar poniéndole atención y el anciano estaba tratando de pasar desapercibido como siempre que el debilucho hablaba de estupideces, las reacciones poco favorecedoras de su publico le parecieron graciosas a Vegeta y dejó escapar una risa sarcástica que pareció ofender al debilucho.

-¿ Que es lo que encuentras tan gracioso, Vegeta, porque me parece que nadie ha dicho nada tan chistoso como para honrarnos con el sonido de tu voz?

Vegeta encontró todavía más gracioso, que el debilucho tuviera un ego más frágil que su cuerpo, así que decidió que no lo mataría todavía, y tan solo le respondió lo que pensaba.

-Si tuviera que esperar a que dijeras algo que fuera lo minimamente entretenido para honrarlos con el sonido de mi voz, me quedaría mudo o moriría de aburrimiento.

Oyó reírse al anciano, así que pensó que no había cometido ningún error cultural, por lo que la mujer no lo trataría de salvaje luego que el debilucho se fuera.

¡ Lastima, era divertido cuando ella buscaba pelea para tratar de enseñarle normas sociales!

-Bueno, talvez entonces quieras contarnos algo más interesante que lo que digo yo, como por ejemplo como te va en tu entrenamiento para llegar a ser lo que Gokú llegó a ser hace tiempo, o mejor aún¡ de tus tiempos de soldado de Friezer!

Vegeta sintió por un segundo regresar todos los recuerdos de humillación y sufrimiento que con toda su fuerza trataba de olvidar cada día, sin lograrlo nunca del todo y olvidándose de las reglas de convivencia de la tierra se dispuso a terminar de una vez por todas con esa basura, no quería dejar ni el polvo para contaminar el aire que respiraba así que empezó a aumentar su energía...

-Yamcha,¡eres un imbecil!, como te atreves a ofender a mi huésped, quiero que te marches de inmediato y cuando regreses mas vale que hayas aprendido modales

Entonces vio odio hacia el debilucho en la cara de Bulma, una expresión tan primitiva e intensa que despertó una emoción primitiva e intensa en él también.

Pero no pudo reconocer de cual emoción se trataba.

Eso lo desconcertó y perdió de momento el deseo de matar al debilucho.

-Bulma, nena,¡lo estás defendiendo a él en vez de a mí!

Sabía que la mujer, a pesar de lo que pudiera estar sintiendo por el debilucho en ese momento, estaba intentando que no lo matara enfrente de sus padres, estaba bien, la complacería por esta vez, siempre podría sentir donde se encontraba ese estúpido para matarlo después.

-Humano estúpido, te está defendiendo a ti.

Curiosamente eso era lo único que le estaba molestando en ese momento, su ira ya había disminuido y sólo quería alejarse de la mujer para no seguir sintiendo esa sensación extraña, así que sin decir más se marchó a continuar con su entrenamiento.

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Bien, que opinan, al ver la serie y el poco interés que los dos sayayines de raza pura parecían demostrar por el sexo opuesto, a no ser por sus respectivas esposas, siempre me ha parecido que deben ser como lobos o gansos, que una vez que encuentran a su pareja , no vuelven a pensar en el asunto, suena lógico¿no?