Hola otra vez! Gracias por estar por acá :3 Aquí les traigo un capítulo más, ya casi acabamos, faltan tres :D estoy feliz por haberlo terminado x'D creo que es la primer cosa que termino ._. eso no habla muy bien de mí, no? e_e

Enjoy!


Capítulo 9

Han pasado un par de semanas, las cosas se han enfriado, pero Jean sigue siendo infeliz. Su relación con Scott ya no era la misma, todo había cambiado drásticamente.

Ellos ya no tenían relaciones, pareciera que Scott estuviera muy concentrado en su trabajo, no le prestaba la suficiente atención a Jean.

El asunto del compromiso y la boda nunca más fue mencionado, como si lo hubiera olvidado.

Jean no sabía qué hacer, no terminaba la relación con Scott, pero al mismo tiempo, parecía que no había una. En parte se sentía aliviada de que el de lentes de rubí no le hablara, no estuviera pendiente de ella todo el día, se sentía más libre. Libre de celos, libre de drama.

Las primeras dos semanas las utilizó la pelirroja para desestresarse, para intentarlo al menos. Siguió con sus clases en la Mansión, medio tiempo, y siguió con su trabajo en el hospital cercano, cosa que casi olvidaba por completo, pues la semana anterior había sido un completo drama.

Llegaba tarde a casa, mejor, para no encontrarse con nadie. Y, como la primera vez, la única persona que le hacía completamente feliz al verla, era Logan.

Por otro lado, precisamente al otro lado de la Mansión, donde la telépata rubia Emma Frost estaba, Scott parecía divertirse. Ni Jean ni Logan lo sabían, pero ellos pasaban más tiempo juntos desde entonces. Nadie en la Mansión los había visto hacer algo indebido, pero con el hecho de estar juntos era suficiente.

Comenzaba la segunda semana de Diciembre, el ambiente navideño rondaba por la Mansión X. Los chicos estaban muy entusiasmados, querían que la Navidad llegara pronto y pudieran abrir los regalos que el Profesor X se encargaba de dejar bajo el gran árbol, como todos los años.

Siempre se hacía una gran fiesta, las encargadas casi siempre eran Jean y Storm. Justo hablaban de lo que querían hacer ese año, decía Storm que traería a su novio a la Mansión, un tal T'Challa, para celebrar juntos. Jean estaba contenta por su amiga, al verla feliz con alguien, y moría de ganas de conocer al hombre.

Mientras tanto, era lunes. Jean iba llegando a la Mansión luego de una tarde tranquila en el hospital, ya era tarde.

—Roja… he querido llevarte al cine todo el fin de semana, ¿Qué nunca descansas? —dijo Logan cuando la vio entrar, en voz baja para que solo ella escuchara. Ella sonrió y dejó su abrigo en el closet que tenían a un lado de la puerta.

—Nunca…trabajo mucho, Logan. —dijo ella riendo y él la guió adentro, hacia la sala.

—Bueno…si tú no vas al cine…que el cine venga a ti.

—¿¡Qué hiciste!

—¡Nada! Traje películas para verlas esta noche, ¿aceptas?

Jean dudó unos segundos, ambos estaban afuera de la sala de TV, y ya se escuchaba ruido.

—No estaremos solos, Rogue está ahí, el cajún también. Quizá bajen Kitty…

—Está bien, está bien. Vamos. —luego entraron a la sala.

—¿Y qué vamos a ver? —preguntó la pelirroja.

—¡The Hangover! —dijo Kitty entrando también, con un bol lleno de palomitas y se sentó en el gran sofá.

Dos horas después la película terminó, entre risas y risas, incluso entre bromas de cosas pasadas en la Mansión.

—Cuidado con lo que tomas, Logan. Tú que te sales a cada rato a esos bares horribles, —se rió Rogue del de patillas y los demás rieron también al imaginarlo de esa forma.

—¿Dónde vas, cheriè? ¡Falta la segunda función!—le dijo Remy a la pelirroja en cuanto se levantó del sofá.

—Estoy muy cansada, tengo que dormir, chicos. Muchas gracias por la película, en serio, tenía mucho que no me reía así. Sigan ustedes. —les dijo ella sincera. Algo cansada ya. Logan se levantó y le susurró un 'te acompaño'. No le dijo que no, así que ambos subieron.

—Gracias, Logan. Tú haces mis días menos pesados. —le dijo sonriendo levemente. Él hizo lo mismo y le dio un beso en la mejilla.

—Un placer, Roja…hasta mañana.

Jean Grey abrió la puerta de su cuarto, sin darse cuenta de los sonidos que salían de ahí, ni Logan lo escuchó. Ella estaba tan cansada y tan distraída que incluso tardó en asimilar lo que sucedía:

Justo en su cama, estaban Scott y Emma Frost.

Aun después de todo lo sucedido con él, de todo el drama que había tenido que soportar, incluso después de eso, curiosamente Jean sintió algo, algo que le dolio. El ver al hombre al que había amado, al que había perdonado, al que incluso, cuando era más joven, había considerado para ser su esposo. Ese hombre, su primer amor, su amigo, ahora estaba en la cama con otra mujer. Y quien sabe cuántas veces más había sucedido, Jean se sentía traicionada, engañada.

Ambos se detuvieron, y la rubia sonrió malévola, Scott se quedó petrificado, no sabiendo que hacer, al ser descubierto de esa forma.

—Debí haberlo sabido…—dijo Jean y luego salió corriendo hacia el otro lado. Logan, que aun seguía ahí, miraba al par de personas en la cama, con asco. Odiando aún más a Scott, mucho más de lo que ya lo odiaba. Scott se levantó, se puso algo para cubrirse y salió de ahí también.

Jean había corrido al único lugar que se le ocurrió, al cuarto de Logan, a dos puertas a la izquierda. Logan iba detrás de ella, y Scott todavía más atrás, llamando a su novia, Jean, intentando detenerla. Pero ella no hacía caso, se encerró en la habitación de Logan ignorando los gritos de Scott. Emma salió después, envuelta solo en la sábana, curiosamente, cubriéndose más con ella de lo que usualmente lo hacía con su ropa.

—¡Jean, vuelve!

—¡Lárgate, Cyke! —le gritó Logan poniéndosele enfrente, deteniendo su avance. Ambos estaban fuera del cuarto, Jean adentro.

Logan tocó, y luego de escuchar a Jean en su mente diciéndole que pasara, abrió la puerta. Scott intentó entrar, pero Logan lo detuvo. Se giró sobre sus talones, alzó el puño y le dio un golpe directo en el rostro, mandándolo a volar por todo el pasillo hasta caer a los pies de la rubia semidesnuda.

—Eres un imbécil, Summers. —fue lo único que dijo Logan antes de entrar a su propia habitación.

Ahí estaba ella, acostada boca abajo, sobre la cama de Logan, sollozando.

—¿Jeannie…? —Logan cerró con seguro y se acercó despacio a la cama, sentándose sobre ella, poniendo una mano sobre la espalda de Jean, confortándola.

—Soy una idiota —escuchó Logan que decía, contra la almohada, sin querer mostrar su rostro—. Cuánto tiempo estuve así, ciega…Logan, soy una completa idiota…

—No, Jean. No digas eso, ¡Jean! —la agitó para tranquilizarla, porque seguía murmurando cosas, e hizo que lo mirara a los ojos—. Aquí el único idiota es él.

—¡Dime, Logan! ¿¡Cuánto tiempo me hizo como quería! ¿¡Cuánto tiempo se burló de mí! ¡Se acostó con ella, en mi propia cama, y ni cuenta me di, Logan! ¡Dime si no soy una idiota, ciega! ¡Dime…!

Jean estaba furiosa, descontrolada. Logan la abrazó intentando detenerla y le susurró.

—No lo eres…no lo eres, Jeannie. Tranquila…ya pasó. No te merece. Jean…

Jean se soltó a llorar entre sus brazos, y así se quedó, abrazada a él, llorando sin poder controlarse, sin poder pensar en nada. No molesta por lo que sucedía, sino, molesta con ella misma, por no haberlo notado antes…

Jean se había quedado dormida en los brazos de Logan, el cansancio la venció pronto, él la recostó en la cama, y la tapó, dejándola descansar. Se quedó despierto, cuidando que nadie entrara (Scott…) o esperando por si despertaba. No se quedó en la cama con ella, para no angustiarla, se quedó sentado en el piso, mirándola, hasta que se quedó dormido, a altas horas de la madrugada.


Kjaskajskjas al fin! Emmita querida Frost hizo lo que debía, vaya! Cuanto tiempo esperé por esto ._. demasiado! ya, ya. Comentarios'? :3

~Zuzu Howlett